“Cuídate del que, antes de que cante el gallo”.

El movimiento de los despolarizados, como expresión de una porción del chavismo, fundamentalmente de unos cuadros dirigentes, que no de chavistas de la base, un sector que busca un reacomodo en la nueva realidad política venezolana, dizque, queriendo dejar a un lado a la corriente madurista del chavismo, porque eso, y no otra cosa es el madurismo, una corriente surgida del chavismo, corriente que en esencia en nada se diferencia de la práctica chavista de: destrucción, segregación, corrupción, delincuencia, barbarie, involución, entre otros males.

Aparte de lo anterior, ésta corriente de despolarizados, tiene como propósito fundamentalmente dividir o debilitar el esfuerzo opositor, que en el seno de la sociedad política venezolana del presente, ha cobrado una enorme fuerza, fortaleza que día a día en éste año 2017, se disputa con el régimen las posibilidades de conducción de los destinos del país.

La posible convergencia del movimiento opositor con los factores del chavismo (llámesele como se le quiera llamar, usando denominaciones tales como: chavismo crítico, entre otros, un sofisma con el cual pretenden sí acaso criticar al madurismo, queriendo diferenciarlo del chavismo, cuando son las dos caras del mismo mal) en estos momentos circunstancialmente distanciado de su par madurista, con los cuales comparten como ya dijimos, los genes de su existencia, así como también comparten en estos 18 años, el largo recorrido en la destrucción del país y de sus posibilidades futuras.

La posibilidad de acercamiento real y operativa entre la corriente autodenominada despolitizada y el movimiento opositor venezolano nucleado a través de la MUD (Mesa de la Unidad Democrática), tiene como enorme dificultad la esencia de la antes citada corriente despolarizada, la cual es la antítesis de la más elemental idea de democracia, de la idea de libertad, de la idea de progreso de los ciudadanos a partir de la puesta en marcha de sus potencialidades y en la búsqueda de su auto realización.

En atención a lo anterior vemos con beneplácito, el hecho de que en la MUD, los responsables de la conformación alianzas, con sectores que realmente desean superar el estado de nuestra situación política actual, no hallan “mordido el anzuelo” de la supuesta contribución de estos despolarizados, cuando en el fondo, al lanzar las propuestas de distanciarse del madurismo, lo único que persiguen es relanzar al chavismo con miras a la toma del poder bajo cualquier modalidad, sea ésta, la de participar, de seguro en condiciones por demás ventajosas y favorables, en un gobierno conjunto de transición o en un gobierno netamente chavista. Teniendo lo anterior, una intencionalidad nuevamente contraria a los más legítimos intereses de la porción mayoritaria de la población venezolana en la actualidad.

Como evidente muestra de lo anterior, tenemos que hasta el presente, en ningún momento ésta corriente despolarizada ha dado señales concretas de estar enfrentada al régimen dictatorial, tal como sí lo ha demostrado una parte muy importante de la MUD, aparte de la diaria demostración de los ciudadanos venezolanos, de claro enfrentamiento a un gobierno: nefasto, brutal y destructor del presente y peor aún destructor del futuro del país. A lo más que ha llegado ésta    corriente como tal, es a ciertas declaraciones públicas, las cuales por su naturaleza, en el momento político actual es muy poco cuanto contribuyen a la superación de todas las desgracias que nos ha deparado el chavismo.

En este infausto período de descomposición y destrucción de nuestras posibilidades de construir el gran país que nuestros hijos y nietos merecen y que es nuestro deber luchar por su reconstrucción, sin que medien posiciones que alienten la posibilidad de reediciones de lo más nefasto del régimen militarista dictatorial chavista, un régimen empobrecedor a gran escala de la población en general, generador de miserias por doquier, y represor de los más elementales derechos civiles y políticos de la ciudadanía, llegando al vil asesinato de jóvenes, en plaza, calles y avenidas, jóvenes sin armas, que manifiestan su legítimo derecho por la construcción de un futuro de porvenir, jóvenes que luchan por su legítimo derecho de vivir en libertad y desarrollarse en democracia. Ante tales intenciones de relanzar el chavismo hacia su continuación en el ejercicio del poder. Elevamos al cielo la petición contenida en el adagio español, que reza: Líbranos, Dios de las aguas mansas, que de la brava me libro yo.   

Sí alguna gran verdad muestra nuestro sistema político actual, ella es la de la gran polarización que nos ha tocado vivir, tan grande es dicha polarización, que bien iluso resulta pasearse por posibilidades de construcción de una supuesta tercera vía, construir terceras opciones políticas, en estos casos, siempre ha sido sumamente difícil. Pero en la actual situación política nacional ello pasa de ser difícil a ser verdaderamente casi que imposible. Decimos esto por el gran rechazo, que cualquier propuesta de conducción política chavista, ha cosechado entre la ciudadanía, incluso entre quienes hasta hace algún tiempo fueron sus circunstanciales seguidores.   

Con las reflexiones anteriores, no se pretende bloquear el necesario esfuerzo por incorporar a la lucha contra ésta dictadura cruel y feroz a quienes venidos desde el chavismo, de manera franca y decidida deseen sumarse a la auténtica reconstrucción del país, dentro de las propuestas de orden democrático que se impulsan desde el ámbito de la oposición, lo cual es diametralmente opuesto a quienes sólo con un ardid y no menos astucia, pretenden reeditar y volver a poner en práctica, políticas propias del castro - chavismo, utilizando para ello, un aparente chavismo maquillado, pretendiendo proponer soluciones a los problemas del país que en 18 años de gobierno chavista, jamás contribuyeron a resolver. La mayoría de sus actores son parte de los artífices de todas las calamidades por las cuales está transitando nuestra población, en ésta hora de desdichas, las cuales con mucho tesón y empeño, estamos próximos a superar.  

A propósito de todo lo antes dicho. Sólo nos resta, recordar los versos del Gran Poeta Hispanoamericano. César Vallejo, cuando al advertirnos magistralmente de los riesgos a los que podemos estar expuestos, nos decía:

“¡Cuídate del que, antes de que cante el gallo,

negárate tres veces,

y del que te negó, después, tres veces!”

“¡Cuídate del futuro!…”

rafmujica@yahoo.es  

24 de junio de 2017.