El combo millonario

Quienes ocupan ilegítimamente los altos cargos de conducción del país, están atrapados. Aumentan los salarios de manera extrema para evitar una explosión social que los ponga en peligro. La desproporción del incremento es la medida del grado de rechazo popular que ellos saben que los rodea.   Anillos que van cerrándose paulatinamente. La asfixia es inexorable… A toda costa quieren alegrar a la gente para protegerse ellos. Ese es el objetivo de las medidas adoptadas este 17 de agosto. O al menos, demorar una posible explosión social. Ese es su problema actual, el rechazo popular que pone en peligro su propia humanidad. Y, esa es la forma de resolverlo. Alegrar a la gente… ¡envenenándola! Como hacen los vendedores de droga. El asunto es que -como la droga- alegra momentáneamente. Pasados sus efectos la gente queda en estado peor que el que tenía. Es decir, pronto será mayor el peligro… Quienes ocupan ilegítimamente los altos cargos de conducción del país, están atrapados. Y es que el Estado empleador no tiene dinero para pagar los nuevos salarios ofrecidos. No hay ingreso alguno. Acabaron con la empresa petrolera “del pueblo” (PDVSA), por lo que vender petróleo, como se hacía en la Cuarta República, ya no es posible. Cobrar impuestos, tampoco es posible, puesto que acabaron con la empresa privada, que no sólo aportaba empleos sino que también, pagaba impuestos. Acabaron con las empresas privadas que en los países del primer mundo, a través de sus impuestos, mantienen el funcionamiento del Estado. Y, su desgobierno ha llegado a un grado tal, que hasta los otrora amigos, les han dado la espalda. Como sucede con los amigos comprados. Son tan mal vistos en la comunidad internacional que ningún país les va a prestar un dólar. Ni la pobre Rusia, que ya tiene sus propios problemas. Menos China, que es muy rica, pero por saber hacer buenos negocios. No por asociarse con gente quebrada. Y nada que hablar de Cuba. Esa sólo chupa…Quienes ocupan ilegítimamente los altos cargos de conducción del país, están atrapados. Y es que en su necesidad de obtener la simpatía popular, ha ofrecido unos salarios que no puede pagar. Aquí no queda otra que hacer que lo mismo que ya produjo la situación hiperinflacionaria en la que estamos metidos. Encender la máquina de hacer dinero. Y para alegrar más a la gente, la ocultan con palabras altisonantes -la reconversión monetaria-.  Y le quitan ceros a los billetes… deben presumir que la gente está muy molesta con ellos. Así crean la ilusión de que se acabó la hiperinflación. Crean la ilusión de que todo está muy barato. Fácil. Resolvieron el problema. Ahora la gente los adora y de paso acabaron con los empresarios privados. Socialismo, gritan muchos….  Dos pájaros con el mismo tiro… Sólo ellos reinan en el país de las maravillas. Es el momento en que nos encontramos hoy… Quienes ocupan ilegítimamente los altos cargos de conducción del país, están atrapados.  La cosa es que hay todavía un pequeño problemita… Y es que resolvieron el problema aplicando la misma fórmula que creó los problemas que ahora tienen que resolver…   Estúpido es quien frente a las mismas fórmulas espera obtener distintos resultados, decía A. Einstein. Esa es su jaula. De oro, pero es siempre jaula. Y una jaula que ellos ven peligrar… Y es que ¿cómo van a contentar a la gente? Miles de nuevos desempleados producto de la quiebra de las empresas que aunguapeban. Miles de nuevas familias sin tener lo más mínimo para subsistir… Y aquellos empleados en el gobierno, cuando salgan a la calle alegremente, con mucho dinero, a comprar los productos que en la Cuarta República producía la hoy inexistente empresa privada, no los van a encontrar. Habrá muy escasos productos -cada vez más y más escasos- puesto que acabaron con las empresas que los producía. Y por ser escasos, sus precios dependerán de lo que estén dispuestos a pagar quienes dispongan de más dinero -se subastarán- como en el juego de monopolio. En la puja, en un instante, se dispararán los precios. En un instante la gente verá cómo se les van los alimentos de las manos, de las cocinas, de las mesas, de las bocas de sus hijos…Verán como desaparecen las medicinas. Verán cómo se desabastece lo que aún quedaba en los hospitales. Los cementerios serán los únicos que ganarán… Y también, las vías de escape hacia los muy capitalistas países que nos rodean… ¿Cómo mantener alegre a la gente en esas condiciones? Esa es la verdadera ficción. Y es que le están inyectado combustible a la situación que ellos temen  -una explosión social-. Y sabemos que las explosiones sociales no diferencian entre rojos y no rojos… ¡Todos cobrarán! Quienes ocupan ilegítimamente los altos cargos de conducción del país, están atrapados. Al igual que lo están todos los venezolanos…  Ningún país va a salir a ayudar, como no ha salido en ayuda de Siria, estando en condiciones aún peores. En este momento les pregunto: ¿Hasta cuándo vamos a continuar esta agonía una y otra vez repetida? En la página de Mujer Analítica he propuesto construir un puente hacia un mejor porvenir. Apelando ambos lados, al REALISMO PRÁCTICO, pedirle a la Iglesia que libere a quienes están atrapados en los altos cargos de conducción del gobierno.  Que les ofrezca un combo CLAP. Un combo ajustado a sus necesidades. De eso ellos entienden… Su renuncia a cambio de una vida pacífica y próspera, junto con sus familias, a su modo de millonarios.

Caracas, 19 de agosto 2018

Mujer Analítica:

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