La economía como propaganda

El comunismo al igual que el nazismo ha tenido como eje central de su ejercicio tiránico del poder el uso de la propaganda como principal instrumento de gobierno. Así Joseph Goebbels llego a tener, como jefe de propaganda del partido nacionalsocialista alemán una gran importancia, desde ahí puso en práctica el más feroz aparato de propaganda/desinformación a partir de once principios básicos, que han sido el soporte de todo régimen totalitario.

Es por ello que, en Venezuela con el Programa de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad para la felicidad, el amor y una larga coletilla de futilidades sin sentido, nunca tuvo la intención de ser realmente un programa económico, hasta por el simple hecho de que ignoraba asunto cruciales para el desarrollo de cualquier instrumento de semejante magnitud, como por ejemplo, el ser negociado con sectores sociales y empresariales y soportarlo en algún tipo de programa de financiamiento internacional, que permitiera la entrada de dinero fresco.

La muy prestigiosa Academia Nacional de Ciencias Económicas, en un reciente documento produce un balance devastador del programa donde queda de manifiesto su fracaso en menos de dos meses de su puesta en marcha. Veamos. El dinero sin respaldo se ha incrementado a la semana de haberse implementado en 15,4 veces, lo que ha llevado la hiperinflación en el mes de septiembre a 233,3%, el mayor aumento mensual de precios registrado en la historia económica del país, para un acumulado en el 2018 de 115.000%, estimando un cierre de la inflación 2017-2018 en 500.000%. Estos niveles de hiperinflación están impulsados además del crecimiento descontrolado del dinero inorgánico, también por una devaluación oficial al 17 de agosto de 2.300%, seguido de una devaluación que en el mercado controlado fue de 4% pero que en el paralelo fue del 85%, a lo que se suma el masivo déficit de oferta. Todo esto produce un coctel de factores que hacen y harán, mientras no se corrijan, que fracase cualquier programa.

Ahora bien, este fracaso no sorprende al chavismo-madurismo, ellos saben que este programa iba a fracasar porque los rusos y los chinos más allá de declaraciones formales de apoyo político ninguno está dispuesto a meterle medio céntimo de dólar a una economía en proceso de desintegración en manos de probados incapaces. Los rusos porque es una economía subdesarrollada sin fuerza financiera para tales acciones, además, de escaldada por experiencias anteriores que llevaron a la debacle de la URSS como lo fue el sostenimiento de Cuba y otras aventuras coloniales; y los chinos porque son capitalistas salvajes y no ponen real donde no ven ganancia o estabilidad en tiempos razonables.

Entonces, la pregunta obvia es la siguiente ¿por qué montan esta charada? Porque es un mero ejercicio de propaganda que ni siquiera está dirigido a los nacionales, sino a aparentar frente al mundo exterior que les está produciendo una condena brutal por el desastre humanitario que están provocando que, si están haciendo algo que tienen la posibilidad de generar soluciones internas, aunque sea de mentirita. Insisten con el petro que es una ficción monetaria que murió al nacer cuando no se puede vincular a divisa alguna ni efectuar transacciones, dos operaciones básicas para cualquier cosa que pretenda funcionar como moneda real o virtual.

Es usar la tragedia económica del país como propaganda para tratar de frenar la condena universal que hoy queda en evidencia después de la votación aprobatoria en la ONU sobre la necesidad de una ayuda humanitaria a Venezuela. Por supuesto, que la operación de propaganda fallo y la terca realidad sigue su curso.

@pedrovcastrog