Nicolás devaluado

Pocas cosas se devalúan más rápido que el bolívar, pero no cabe duda de que una que tienen una curva mayor de desprestigio es Nicolás Maduro. Pocas veces hemos estado en presencia de un gobernante cuya palabra valga menos, genere tan poca credibilidad. A pesar, de que está presente en la televisión con mucha frecuencia perorando sobre sus ficciones programáticas, la población siente cada vez hacia su persona y su gobierno un mayor rechazo.

Nicolás se empeña en imponerle a los venezolanos su presencia en imitación a Chávez, en convencernos de que él es un trabajador incansable por el bienestar del país y de los venezolanos, pero no lo logra, siempre su discurso esta nimbado por la impostura, siempre hay mucho de ridículo en lo que dice, en lo que gesticula.

Y se debe, a que la palabrería de Nicolás, es siempre oportunista en el peor sentido del término, cuando un problema aparece para él como relevante es porque alguien le soplo que es un problema que le hace daño tanto a nivel nacional como internacional. Por eso vemos, como ahora aparece como sobredimensionado en sus peroratas el problema de la inmigración, una cuestión que tiene al menos de grave desde antes de que desapareciera el zurdo de la escena. Y que casualidad el problema siempre aparece en el formato de siempre, como una conspiración de la derecha apátrida, del imperialismo maluco. No es que la gente se va del país despavorida huyéndole al hambre, a la falta de sistema de salud, a la crisis social y cultural en que se encuentra hundido el país, sino que es una maquinación de alguien para perjudicar su “inmejorable gestión del socialismo castro-comunista”.

Esto es uno de los factores más enervantes de Nicolás, para él siempre hay alguien que logro convencer a todo el país de que no hay comida ni medicinas, ni transporte y se largaron del país de acuerdo a una maniobra urdida por la derecha conspirativa. Ahora bien, cómo es posible que él o cualquiera de los turiferarios que lo acompañan no le llame la atención sobre el hecho de que tienes que ser muy incompetente para que alguien logre convencer a todo un país de una realidad tal como la que denuncia la oposición desde hace más de un lustro, sino es la verdad. Como puede admitir toda la banda que nos desgobierna su inmensa incapacidad para gobernar si cualquier grupo político, que no posee casi ningún acceso a los medios de comunicación, que a punta de twitter y WhatsApp pueden convencer a un país de que las maravillas que describe todo el Sistema Nacional de Medios Públicos no existe.

Nicolás posee tan poca relación con la realidad que no se percata de que él es el mayor propagador de su medianía y de su falta de habilidad política para manejar el país. Cada vez que sale por TV es el peor de sus propagandistas, porque siempre admite su imposibilidad para vender sus fantasías castro-chavistas. Para su desgracia tiene que hacer el papelón porque sabe que la crisis humanitaria que vive el país no la puede ocultar, que la tragedia de la emigración presiona a los países latinoamericanos a acordar una solución a una situación que le crea graves problemas a la región.

Estamos en una encrucijada interesante que nos obliga a todos los venezolanos a activarnos en buscar una estrategia para salir de este régimen y recuperar la senda republicana y democrática.

@pedrovcastrog