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Opinión

Juan M. Raffalli A.

Si por cualquier motivo hay un diferimiento del acto electoral y no hay una elección previa a la fecha de inicio del quinquenio legislativo, es decir al 5 de enero de 2021, serán los Diputados electos en 2015 quienes en virtud del principio de Continuidad de los Poderes Públicos deberán continuar en el ejercicio de sus cargos, pues de lo contrario cesaría el Poder Legislativo. Esperamos que el CNE no incurra en el error de buscar soluciones absurdas, que contribuirían a viciar aún más la ya desacreditada convocatoria y su resultado.

|Mucho se ha dicho sobre las condiciones bajo las cuales el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha convocado a supuestas elecciones parlamentarias el 6 de diciembre de este año, las cuales hasta el momento no pueden derivar en el cumplimiento de los estándares internacionales mínimos para que ese evento pueda alcanzar la finalidad de las elecciones auténticas, que no es otro sino legitimar el ejercicio del poder. Seguidamente planteamos algunas precisiones sobre estas condiciones y, especialmente, sobre la posibilidad de un diferimiento del “evento electoral” convocado para el próximo 6 de diciembre.

Las condiciones

El proceso ha sido convocado por un árbitro electoral cuestionado en su origen y composición; los símbolos de los principales partidos políticos de oposición, e incluso de algunos hasta ahora aliados al régimen, han sido secuestrados judicialmente; el voto para la elección de Diputados indígenas no será universal, directo y secreto, como lo ordena la Constitución; y por si fuera poco, se trata de un proceso ejecutado por un CNE provisional, bajo normas “especiales” que modifican la ley electoral sin respetar el período de reserva de reformas que es de 6 meses según el Artículo 298 de la Constitución. Igualmente debe resaltarse que el Artículo 186 constitucional, dispone que el Parlamento Nacional (Asamblea Nacional) estará integrado por Diputados electos en cada entidad federal sobre base poblacional, lo cual está vinculado directamente con el carácter federal y descentralizado de la República consagrado en el Artículo 4 constitucional, pero las susodichas Normas Especiales dictadas por el CNE provisional el 30 de junio de 2020, han dispuesto a contrapelo de los dispuesto en la Constitución y en la Ley Orgánica de Procesos Electorales, la elección de 48 Diputados mediante una “Lista de Adjudicación Nacional” creando así una circunscripción electoral nacional y un sistema “especial” para elegir Diputados que no representarán a ninguna entidad federal sino a todo el país, lo cual vulnera así abiertamente el Artículo 186 de la Constitución.

“La elección de 48 Diputados mediante una ‘Lista de Adjudicación Nacional’ creando así una circunscripción electoral nacional y un sistema ‘especial’ para elegir Diputados que no representarán a ninguna entidad federal sino a todo el país, vulnera abiertamente el Artículo 186 de la Constitución”

Ante este panorama una coalición de 27 organizaciones políticas ha decido no acudir a lo que califican como un fraude electoral. Otros líderes de oposición aspiran a que ocurra un milagroso cambio en las condiciones electorales que les permita postularse, de hecho esta posición y las conversaciones que suponemos entraña, pareciera haber tenido como resultado la extensión del período de postulaciones de candidatos ya en dos oportunidades.

El posible diferimiento

La pandemia sigue causando estragos. El incremento sostenido en el número de contagios en Venezuela es alarmante y todo indica que estamos en pleno auge. Si además consideramos que el proceso electoral es complejo y consta de una serie de etapas que aún no han ocurrido, comienza a cobrar cada vez más vigor la posibilidad de un diferimiento de la convocatoria inicialmente contemplada para el 6 de diciembre. Algunos países han realizado elecciones en estos tiempos, pero con recursos y alternativas que no se ven disponibles hoy en Venezuela; de hecho, algunos de esos países han obtenido resultados realmente insatisfactorios. Luce necesario entonces plantearse ¿qué ocurriría si debido al Covid-19 o incluso a una negociación entre factores políticos se pospone la pretendida elección parlamentaria por varios meses?

Lo primero que se debe señalar es que en efecto el período constitucional de la Asamblea Nacional electa en diciembre de 2015, expira el 5 de enero de 2021 fecha en la cual deben asumir los curules quienes resulten electos para el quinquenio 2021-2025. La consecuencia obligada de un diferimiento del acto electoral es justamente que el 5 de enero de 2021 no habría Diputados electos, los únicos serían los actuales proclamados en 2015. Ello nos lleva directo al sonado tema de la “continuidad”.

¿Qué ocurriría si debido al Covid-19 o incluso a una negociación entre factores políticos se pospone la pretendida elección parlamentaria por varios meses?

El principio de la Continuidad Administrativa, que se ha aplicado en Venezuela pero que es natural y propio del derecho público casi universal, supone que la función de la administración pública no puede cesar pues ello afectaría prestaciones esenciales para la ciudadanía, empezando por los servicios públicos. En el caso del Poder Legislativo Nacional (Asamblea Nacional) no estamos ante ese supuesto, pues se trata de un poder público distinto al Ejecutivo. Sin embargo, la función legislativa incluyendo las competencias de contraloría e investigación que la Constitución confiere a la AN en un sistema de gobierno presidencialista pero con sujeción parlamentaria, en modo alguno puede cesar pues el Poder Legislativo Nacional es indispensable para el funcionamiento del Estado.

Siguiendo esta línea argumental, se ha establecido doctrinaria y jurisprudencialmente el llamado principio de Continuidad de los Poderes Públicos (Sala Constitucional, Sentencia del 09/01/2013, Interpretación del Artículo 231 de la Constitución) también llamado por algunos autores como la profesora Claudia Nikken, “Continuidad Institucional”. La base de este principio es muy clara, las instituciones del Estado como órganos, no pueden cesar en su actividad. Precisamente por ello en Venezuela han ocurrido varios casos en los cuales se han extendido los mandatos a Alcaldes y Gobernadores hasta ser sustituidos mediante elección popular (Sentencia 1.300 Sala Constitucional 17/06/2005).

Este tema de la continuidad ha sido polémico en el caso de sustituciones cuando la elección popular no reviste tal carácter. Compartimos la posición de la precitada profesora Nikken, quien sostiene que en casos de impugnaciones no opera la “continuidad” sino que al asumir el funcionario electo, éste debe permanecer en su cargo hasta que el proceso electoral sea declarado nulo y se produzca una nueva elección, que es justamente lo que debió ocurrir en el caso de los Diputados de Amazonas. La polémica se genera cuando, como ocurre en la actualidad, el cuestionamiento no viene dado por la denuncia de un vicio de nulidad, sino porque en su conjunto el evento electoral no reviste las condiciones mínimas para ser considerado como tal.

Sin entrar en esa polémica, luce de bulto e indiscutible que si por cualquier motivo hay un diferimiento del acto electoral y no hay una elección previa a la fecha de inicio del quinquenio legislativo, es decir al 5 de enero de 2021, serán los Diputados electos en 2015 quienes en virtud del principio de Continuidad de los Poderes Públicos deberán continuar en el ejercicio de sus cargos, pues de lo contrario cesaría el Poder Legislativo Nacional.

En todo caso, de ocurrir un diferimiento, lo importante sería que en ese tiempo extra exista un cambio de actitud y se generen condiciones que permitan una amplia participación reabriéndose incluso el plazo para la postulación de candidatos, cosa que, de nuevo, luce muy poco factible si el régimen persiste en su actitud. Finalmente, esperamos que el CNE Provisional e irregularmente designado, no incurra en el error de buscar soluciones absurdas como por ejemplo esta de dividir el acto electoral en varias jornadas, como declaró reciamente su Presidenta, pues eso contribuiría a viciar aún más la ya desacreditada convocatoria y su resultado.

La Gran Aldea

https://lagranaldea.com/2020/09/01/el-diferimiento-electoral/

 6 min


José Machillanda

El indulto es el desacierto extremo del chavismo-madurismo como una treta politiquera, que sirve como maniobra de distracción al ya fracasado 6D. 6D que toda la Venezuela democrática comprende como una farsa electoral. Léase, una mayor comedia que, junto a los compraos y débiles mentales de la mesita, para llamar a votar. Es toda una pieza cómica de politiquería y vergüenza de una tiranía que tiene contada su estada como régimen. La ciudadanía -esa que irrespeta, maltrata e intenta engañar al socialismo militarista- tiene que tener claro que desde el 2017 el colaboracionismo le robó el Referéndum Revocatorio y en enero de 2018 se impuso el Estado polémico con el Plan Zamora y el Plan Zamora II. Los venezolanos saben que no tienen gobierno, lo que funciona y opera es una Morisqueta Militarista.

El régimen militarista puede escribirlo ya, el 6D con su farsa y todos los arreglos previos no será atendido por los ciudadanos como parte del sistema electoral y su ley, que garantiza la expresión de la voluntad popular. El ciudadano que se ha pretendido engañar de nuevo y orillarlo en su participación, tiene presente lo que significa la participación popular, tiene presente la altanera conducta de abuso y absurdo del régimen al pretender desconocer a los partidos políticos que representan la voluntad ciudadana en el hecho del voto. Este régimen, torpe y primitivo, goza de escasa memoria y no entiende que la democracia sólo es posible mediante el voto, pero ese voto tiene que estar amarrado al principio republicano que conduce el Estado como parte de la democracia asociativa, que se crea mediante la decisión política, del hombre y la mujer que no se venden y, mucho menos, se asustan frente a la maldad liquida que enseñan los cubanos.

La mayoría de los ciudadanos venezolanos están en cuenta que hoy en Venezuela ocurre en forma subterránea unas negociaciones, como ciudadanos desprecia lo que pudieran estar acordando quienes subestiman la ciudadanía que enorgullece la venezolanidad. Ese ciudadano cree en la civilidad, le emociona la política y desprecia el conflicto fatuo, permanente y personalista que intenta crear este madurismo en retirada. La ciudadanía está asqueada del militarismo obsecuente, por cuanto aunque ellos gobiernos adulantes, compraos y adláteres se entiendan como un Estado Cuartel y su imaginario violento. Los venezolanos demócratas, ciudadanos, creemos en la ciencia, en el orden y la paz. Cuando se acercan al plan de machete y a las bocas de fuego son un asco para la ciudadanía.

Los demócratas venezolanos, ese 87% diferente a los compraos y a los corruptos que ya se conocen, no están dispuestos a entender el indulto, sino que saben que es una maniobra hartera. Una tramposa acción que le permite soñar con una posible relegitimación, que no habrá. El indulto hará que crezca la oposición política y la civilidad junto a una acción comunitaria, donde la ética, el don de vivir y actuar decentemente crean la diferencia con respecto a estos improvisados y farsantes. La oposición política democrática quiere y exige, como corresponde democráticamente, el retorno a la comunidad venezolana que nace del barrio, donde el espacio, tiempo y grupo potencia la deliberación política, se evalúa si están dispuestos alcanzar el poder político para gobernar porque este gobierno no ha satisfecho por incapaz las demandas prescritas y las demandas pospuestas de los venezolanos. Ese régimen farsante tiene 20 años arruinando al ciudadano venezolano.

Arruinando al ciudadano, como lo muestra el hambre generalizada, la angustia creciente y la miseria exponencial, causas de la diáspora. Por lo tanto, la ciudadanía rechaza al régimen. No tienen razones ni se detiene en interpretar el indulto junto con la farsa del 6D, por cuanto el indulto es una trampa vulgar y fatua, que será razón para que crezca el rechazo y el desprecio por un madurismo militarista y el bojote de compraos totalmente identificados. Ya la ciudadanía de la nación venezolana tiene un concepto elaborado de la nación política, evalúa a su liderazgo, usa operadores políticos, está convencida que la república desarrolla un Movimiento Político de Renacimiento Nacional, bien distante de la desgracia militarista, primitiva que todavía se ancla en el ejército como agente de cambio social.

La ciudadanía está en cuenta que es parte del Estado un estamento militar cuya función es la defensa del Estado. Estamento del Estado que desde 1962 hasta 1976 derrotó política y militarmente al comunismo castro cubano, haciéndole firmar en 1976 a la guerrilla la paz. La ciudadanía rechaza hoy al Estado Cuartel y a su divertido indulto, indulto político de un régimen que no ha podido ni elaborar ni reelaborar un proyecto de gobierno donde se practique la política. Política democrática, y nación política democrática flexible, con límites, con partidos políticos, con un liderazgo que de la cara pero sobretodo un líder donde la ética y la Constitución como súper ley, permitan vivir en paz y en desarrollo social.

La ciudadanía, los ciudadanos 87% demócratas saben para qué sirven los indultos y está atenta para fortalecerse y ser mayormente exigente a las tretas de un régimen senil y fracturado. Régimen que se quedó en una maniobra ridícula, de la cual todos en Venezuela se han burlado. Al verificar la torpeza y desespero de quien se imagina que puede engañarse y soñar con una nueva relegitimación. La ciudadanía de Venezuela hambreada y ofendida, pero digna y valiente, tiene claro que hay que acudir a la política. A la política con la cabeza, jamás con otras partes del cuerpo, porque para la tiranía militarista podrán o no creerlo. Se le recuerda que Venezuela es una nación Estado, que se entiende con una historia y sus resultados. Y el resultado del régimen y su indulto ya se conocen. Se conoce por su arbitrariedad, violaciones, cinismo y corrupción. En consecuencia, cualquier acción política tiene que nacer de la democracia, basada en la teoría y el conocimiento, de la cual la tiranía esta muy distante, casi en una completa y vulgar ignorancia.

Es auténtico

Director de CSB-CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas ,01 de septiembre de 2020

 4 min


Ignacio Avalos Gutiérrez

Vivimos tiempos que no son nada sencillos, determinados por cambios rápidos, profundos, y hasta dramáticos, que contravienen los moldes que acomodaron (y desacomodaron) la vida humana durante el último tramo de su historia. Tales cambios se encuentran estrechamente relacionados con el ritmo y la orientación que asume el desarrollo tecno-científico e influye de manera cada vez más determinante en el trazado del perfil que asoma el mundo contemporáneo.

Asimov tiene razón

Sea cual sea el punto de vista desde el que se prefieran calibrar las transformaciones que vienen sucediendo, lo cierto es que asoman temas esenciales de índole muy variada, sin que aún tengamos las herramientas para identificarlos y comprenderlos cabalmente y, así, poder actuar sobre ellos con siquiera mediana eficacia. Los problemas con los que se tiene que lidiar son cada vez más complejos, poniendo en evidencia la dificultad de analizarlos y comprenderlos de manera simple, lineal y fragmentada, pues tienen un sinnúmero de causas y efectos interrelacionados. Nunca tuvo más razón Isaac Asimov: «la ciencia reúne el conocimiento más rápido de lo que la sociedad reúne la sabiduría»

Nada sobresale con más claridad, entonces, que la urgente necesidad de ir creando nuevos marcos de análisis para enfrentar las complicaciones que caracterizan al mundo que ya empezó a manifestarse. El intelectual francés Bruno Latour ha caracterizado las innovaciones tecnocientíficas como la proliferación de híbridos, es decir, de realizaciones que embrollan las divisiones esencialistas en un complejo entramado de ciencia, tecnología, política, economía, naturaleza, derecho, etcétera.

Hay, así pues, que irle encontrando respuestas a las numerosas interrogantes que emergen, dando pie a dudas y dilemas, tanto morales como legales, acerca de temas tales como si los robots tienen derechos y responsabilidades, si se pueden clonar los seres humanos, si debería permitirse a un Cyborg muy avanzado postularse para cargos político, si se puede patentar un gen, clonar animales o realizar implantes en el cerebro humano, si es moral la manipulación de la raza humana, si se debe autorizar la creación de "bebés de diseño", y así una menú interminable de asuntos que amenazan con sobrepasarnos y de los que no cabe desentenderse en ningún sitio del planeta porque los procesos de globalización establecen que casi todo pasa en todos lados.

Sin embargo, afirma Latour, nuestra cultura intelectual no sabe cómo categorizar el entramado de los híbridos que la tecno ciencia produce. Esto no es de extrañar, añade, pues para ello es preciso cruzar las líneas divisorias que separan la ciencia y la sociedad, la naturaleza y la cultura, las cuales se mantienen en la actualidad.

En 2015, la lista de «Objetivos de Desarrollo Sostenible» (ODS), adoptados por la Asamblea General de las Naciones Unidas, identificó una serie de problemas globales que suponían desafíos directos en el ámbito de las humanidades y ciencias sociales. Si bien el conocimiento científico se mostraba clave para entender y atender estos problemas, la cooperación entre distintos campos conocimiento aparecía ahora como una necesidad real. En otras palabras, la conceptualización de la ciencia no debe reducirse exclusivamente a lo que las comunidades de científicos pueden decir de ella. Deben incorporarse, además (cosa que ya está ocurriendo), las visiones que “desde fuera” se construyen sobre la ciencia (sus prácticas y sus agentes), lo que supone reevaluar la interacción entre ciencia y sociedad. Se impone, así pues, la trandisciplinariedad entre las distintas ciencias, vale decir, el entrecruzamiento de varias disciplinas (o fragmentos de ellas).

El asunto no es volver a la “normalidad “

En suma, es preciso un gran esfuerzo de comprensión intelectual que proporcione los códigos requeridos para descifrar los acontecimientos, así como los mapas que se precisan para desenvolverse con respecto a ellos, so pena de que el futuro nos agarre sin paraguas. La tarea pendiente es, entonces, imagina el porvenir, “conociendo los caminos que conducen al infierno”, según habría aconsejado Nicolás Maquiavelo. Y tal como están planteadas las cosas, el asunto depende no sólo, pero si en alto grado, de cómo orientar y organizar políticamente el desarrollo tecno-científico en torno a las aspiraciones dirigidas a humanizar la sociedad desde lo local, pero en un entorno que es, a la vez, cada vez más global.

La pandemia, es opinión ampliamente compartida, puso al descubierto las costuras del modelo de desarrollo adoptado desde hace unas cuantas décadas. No hay mejor prueba de ello que el problema ambiental, que ha mostrado claramente, tanto la insustentabilidad de este modelo civilizatorio como su incapacidad, dentro de sus moldes, de encontrarle respuestas satisfactorias a largo plazo. También empieza a ser ampliamente compartida la idea de que al término de la pandemia, el propósito no puede ser volver a la “normalidad”, porque ella es el problema, no puede ser nuestro futuro.

Pareciera, entonces, que hay que inventar otro.

El Nacional, miércoles 2 de septiembre de 2020

 3 min


Maxim Ross

La reciente impresión y edición del libro “Necesidad de un Proyecto Integrador para Venezuela”, elaborado en el Centro de Estudios de Integración Nacional de la Universidad MonteAvila (CEINA), quizás sea propicia para comentar la oportunidad que se presenta actualmente en nuestro país para un nuevo encuentro de la sociedad venezolana, de su sociedad civil, de sus partidos políticos, de todos aquellos que quisieran una solución consensual y duradera para ese país que, día a día, se desmorona ante nuestros ojos.

El llamado de la oposición venezolana representada en la Asamblea Nacional a concertar un Pacto Unitario, la alternativa propuesta por Henrique Capriles, en nada excluyente, al contrario, completamente complementaria de aquel, la declaración de la Conferencia Episcopal para un encuentro de todos en aras de aquella solución, los graves problemas que confronta el país con el dramático fenómeno de la pandemia, todos ellos, decimos van en la dirección de un encuentro por otra Venezuela.

Si a ello se suma, más allá de las interpretaciones e intenciones políticas, la decisión gubernamental de liberar una cantidad importante de presos políticos y la tomamos como una posibilidad de armar una agenda de contenidos que se salga del drama político de las elecciones, de encontrar una solución para legitimar todos los poderes públicos, pero sobre todo que ponga la mira, por fin, en los verdaderos problemas que está sufriendo la gran mayoría de la población venezolana, entonces, ¡quizás!, podamos armar un camino que recoloque los asuntos venezolanos en otro lugar distinto al pleito político diario.

Y, ¡quizás!, podamos pensar a Venezuela de una manera distinta comenzando a tejer una solución en la que puedan poner sus “buenos oficios” los empresarios, los trabajadores, las enfermeras y los médicos agotados por el tratamiento de la pandemia, los maestros y los padres y representados de los niños y los jóvenes que esperan para regularizar su vida escolar, digo, ¡quizás!, puedan encontrarse en un solo lugar y proponer nuevas soluciones.

Si ahora la comunidad internacional, verdaderamente involucrada en ayudar a Venezuela, se activa en intermediar ese encuentro, no el del Gobierno y la Oposición, sino en reunir a los auténticos y legítimos afectados e interesados en resolver con una perspectiva mas amplia, con una visión diferente a la practicada hasta ahora, ¡quizás! sea una oportunidad para un momento integrador, para poner de conjunto la materia social, con el sobrecogedor problema de los millones de venezolanos que están pagando el precio de un insoluble conflicto político, la materia económica y los temas institucionales que circundan a todos, ¡quizás! podamos “saltarnos” el paradigma puramente político y encontrar esa solución integradora que tanto esperamos. Es solo cuestión de propiciar ese encuentro.

 2 min


Luis López Méndez

Las deplorables y caóticas condiciones agro venezolano requieren de un conjunto de acciones urgentes para lograr recuperar su operatividad y pueda comenzar a aliviar la terrible situación que está padeciendo la población donde el 74% de los hogares tienen un grado de inseguridad alimentaria entre moderada y severa, cuyas secuelas de largo plazo pueden ser irreversibles (ENCOVI 2020, https://www.proyectoencovi.com/informe-interactivo-2019 ).

Este proceso de recuperación también debe servir para el apalancamiento del desarrollo económico y social que permita la rápida reducción de la pobreza extrema cercana al 80%, especialmente en las áreas rurales.

Sin embargo, la reconstrucción agrícola no puede convertirse en retorno a la agricultura del pasado, pues de insistir en esa línea de acción los resultados no serán distintos a los obtenidos en el periodo 2004-2010, es decir, incrementos en volúmenes de producción y baja productividad con consecuencias ambientales negativas y ligeras mejoras sociales en los territorios rurales.

A nivel global, la actividad agrícola es el segundo emisor más grande de gases de efecto invernadero (GEI), después del sector energético, pero también los agricultores y las áreas rurales son las más perjudicados por las consecuencias del cambio climático: inundaciones, heladas, sequias y los efectos adversos sobre el rendimiento de los cultivos. Las estimaciones muestran que el cambio climático puede reducir la productividad agrícola global en un 17% para 2050.

Paradójicamente, la agricultura es una de las soluciones a gran escala, más esperanzadoras, para frenar e invertir el cambio climático. Los cultivos de cobertura, la rotación de cultivos y la siembra directa son algunas de las prácticas que pueden capturar el CO2 de la atmósfera y secuestrarlo en el suelo, aumentando su contenido de carbono del 0,5-1% actual, al 3-7% como en bosques y sabanas.

De igual manera, la agricultura de precisión y el manejo integrado de plagas y nutrientes también constituyen estrategias de eco-intensificación, o intensificación sostenible, cuya finalidad es el mejoramiento del desempeño ambiental de las actividades agrícolas sin perjudicar los niveles de productividad.

El Foro Económico Mundial estima que, si el 15-25% de las fincas adoptaran la agricultura de precisión, el rendimiento global podría incrementarse en un 10-15% para 2030, mientras que las emisiones de GEI y el consumo de agua podrían reducirse en un 10% y 20%, respectivamente.

Si bien es imprescindible promover políticas alimentarias sostenibles que contemplen toda la cadena, desde la producción, almacenamiento y transporte hasta el consumo, también lo es estimular la aplicación de buenas prácticas para reducir la huella climática de las operaciones agrícolas, con el propósito de lograr una producción diversificada, acompañada con la generación de empleos calificados en las áreas rurales. Consecuentemente, el nuevo modelo agrícola debe contemplar el establecimiento de incentivos específicos para la promoción de prácticas agronómicas eco-intensivas.

En estas primeras décadas del nuevo siglo hemos podido constatar como las innovaciones tecnológicas generadas por las TIC y la Biología han logrado avances significativos en el sendero hacia una agricultura más productiva y sostenible, donde destacan los cultivos transgénicos y la agricultura de precisión.

No obstante, estas innovaciones han sido utilizadas principalmente por empresarios agrícolas, por lo cual, el gran reto del nuevo modelo agrícola es impulsar el desarrollo sostenible de la pequeña y mediana agricultura, cuya contribución a la seguridad alimentaria y nutricional de los territorios rurales es determinante, pero donde se continúan aplicando prácticas agrícolas ineficientes y ambientalmente insostenibles, especialmente en las zonas montañosas.

Afortunadamente esta brecha está cada vez más cerca de desaparecer en la medida que las innovaciones estén alcance de la mayoría y puedan hacer uso masivo de ellas. Como ejemplo tenemos es el caso de Precision Agriculture for Development (PAD) https://precisionag.org/, una iniciativa que cuenta entre sus fundadores al Premio Nobel de Economía Michael Kramer, la cual está suministrando servicios agrícolas digitales de asistencia técnica y extensión rural a pequeños productores utilizando telefonía celular para trasmitir información generada por laboratorios móviles de análisis de suelo con espectroscopia, estimaciones meteorológicas en tiempo real e imágenes satelitales para recopilación y validación de datos, así como también recomendaciones para manejo integral de plagas. Los contenidos son procesados y mejorados para hacerlos más efectivos haciendo uso de resultados de recientes investigaciones producto de la combinación de economía del comportamiento, aprendizaje social, ciencia de datos y machine learning.

Estudios de PAD realizados en ocho países de África y Asia muestran que estos servicios remotos generaron aumentos de productividad superiores al 11% y que el envío de información por SMS incrementó en 22% las posibilidades de que los agricultores utilicen los insumos adecuados. Además de ello, con la metodología PAD, se puede enviar un mensaje semanal con orientación técnica a un costo anual menor a USD 1,25 por finca, lo cual es considerablemente menor que los costos de los servicios personalizados de asistencia técnica y extensión agrícola.

Hay más señales promisorias del crecimiento de la burbuja de la Cuarta Revolución Industrial o Revolución de las TIC, en el mundo de la pequeña y mediana agricultura:

  • Kenia, cuyo PIB per cápita es similar al de Venezuela, lidera el campo de la tecnología agrícola en África, teniendo el ecosistema digital mejor calificado y el 30 % de las tecnologías agrícolas disruptivas que existen en el continente.
  • Brasil se convertirá en el primer país de América Latina en recibir las soluciones de tecnología digital, mediante convenio suscrito entre el PAD, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil y el Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas, para proveer servicios asistencia técnica y extensión rural vía mensajes de telefonía fija y celular 200.000 pequeños agricultores del Nordeste de Brasil, llevando orientaciones técnicas sobre plagas, cosechas, buenas prácticas y salud animal.

Estamos en un momento histórico crucial, y deberíamos aprovechar esa magnífica oportunidad para salir del foso donde nos encontramos, lo cual requiere de un esfuerzo titánico, para luego tomar impulso y dar un salto hacia el futuro.

La agricultura venezolana para los nuevos tiempos debe ser verde, digital e inclusiva.

Confío en que si nos ponemos de acuerdo y tenemos la audacia para intentarlo, lo lograremos.

Buenos Aires, agosto 2020

Este artículo fue publicado originalmente en https://barataria-azul.com/

 4 min


Alberto Jordán Hernández

Con voz propia

Con posturas se pasa a la historia, pero con las acciones se hace. Y si es consecuente se logran las dos. Trescientos años no bastan, proclamó en lo que sería su primer discurso político el Coronel Bolívar en la especie de ONG de esta época, que se convirtió en partido, llamada a luchar por democracia.

“…¡Que los grandes proyectos deben prepararse en calma! 300 años de calma, ¿no bastan? La Junta Patriótica respeta como debe, al Congreso de la Nación, pero el Congreso debe oír a la Junta Patriótica, centro de luces de todos los intereses revolucionarios. Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad sudamericana, vacilar es perdernos”.

Agréguese la frase testamentaria anti partido: “Si mi muerte contribuye para que cesen partidos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro”.

Hoy en veinte años de crisis sin precedentes políticos que tuvieron posturas, someten a la hambruna a toda la gente.

En oportunismo cayeron políticos que fueron anti dictatoriales después de la asonada militar del 4 de febrero de l992.

Rafael Caldera uno de los líderes que luchó por derrocamiento dictadura militar de una década, defendió a insurgentes que el Congreso acusaba de magnicidio.

Ya el ex Presidente se había entrenado en El Caracazo de 1989.

Venezuela “es lo que los norteamericanos llaman "show window", el escaparate de la democracia en América Latina, que rompieron a puñetazos, a pedradas y a palos, los hambrientos de los barrios de Caracas”

“Yo cumplí con mi deber el 4F92” declaró Eduardo Fernández, secretario general y candidato presidencial de COPEI. Expresaba que el pueblo "está más que bravo" por situación de crisis, pero apoyó al presidente adeco Carlos Andrés Pérez, “para salvar la democracia”

Ahora María Corina Machado, reitera su postura debido al llamado del Presidente(e) Juan Guaidó, que había saludado.

Ella fue elegida diputada después de participar en las primarias de la Mesa de Unidad Democrática. De suplente tuvo al Ricardo Sánchez, quien antes de ser pinzado de alacrán se destacó como tesonero antichavista.

Apena ver clasificados de aliados del régimen a gente como MCM y Henrique Capriles, por sus posturas divisionistas de la unidad de la cual se beneficiaron.

Igual tristeza causa tildar de divisionistas a constitucionalistas como EF. Contradice a sus colegas de la sala constitucional de UCV.

Auto definido está el oportunismo del movimiento Prociudadanos, de Leocenis García.

Inexplicable la candidatura al parlamento desde ya evidenciado como gran fraude electoral, de la Gobernadora del Táchira, Laidy Gómez.

Podemos omitir la mención de la mesita, aunque si evitamos ponernos el pañuelo en la nariz para individualizar a sus líderes y partidos que la conforman.

Resaltamos al asesor del presidente estadounidense Donald Trump para asuntos del hemisferio occidental. Destaca Mauricio Claver-Carone en la declaración acusadora:

«Nicolás Maduro es quien preside el Cartel de los Soles. Seguimos muy cercanamente todos los movimientos del narcotráfico de Venezuela y son muy preocupantes». Refiere la incautación en Honduras de casi media tonelada de cocaína dentro de una avioneta que procedía de Venezuela.

Carencia de escrúpulos lleva al usurpador a asumir en persona la asistencia a su testaferro Alex Saab. En Miraflores recibió a funcionarios de Cabo Verde, donde fue capturado. Y remata con el clamor del Clap, clap, clap, fuente de la riqueza.

Son noticia quienes con sus posturas, explotan el oportunismo a costa del sufrir del pueblo. De allí que, pese a los divisionistas, Guaidó anuncie logros en pacto unitario.

Al MARGEN.

“Actualmente nuestra Patria se encuentra sumergida en la terrible crisis de la historia. La corrupción y la administración de los recursos humanos han destrozado gran parte de nuestro futuro” (Plan Cívico Militar, por una Venezuela Mejor, abril 1999).

jordanalberto18@yahotoo.com

 2 min


Antonio Di Giampaolo

LA FALSA NORMALIDAD (112)

“Maduro pretende establecer una falsa normalidad” ha señalado desde el exilio el diputado José Manuel Olivares. Nicolás manipula la data de los contagios -añadió el galeno de La Guaira- No hay descenso de casos en Venezuela, por el contrario, hay más casos en los hospitales. El Doctor Julio Castro asesor de la Comisión de Expertos de la Asamblea Nacional va más allá, y agrega que no solo duda del régimen sino de las cifras que ofrece en materia de contagios por coronavirus. Explica el médico, quien acaba de confirmar que se infectó de Covid-19, que según los datos oficiales hay una disminución de casos, pero las cifras se explican por las limitaciones en la realización de pruebas.

Para dilucidar el asunto Ciro Ugarte director de Emergencias de la Organización Panamericana de la Salud, organismo que suscribió el acuerdo de cooperación entre el Gobierno y la Asamblea Nacional admitió que la realización de los test de diagnóstico sigue siendo limitada y habló de la necesidad de la compra masiva de pruebas de antígeno que son rápidas de realizar y son económicas, todo ello con la finalidad de “tener un mejor análisis de la situación” en torno al curso de la pandemia. "Los resultados tardan mucho tiempo en ser entregados, lo que aumenta las probabilidades de contagio" –agregó- "No aclare que oscurece" podría añadir cualquiera a fin de zanjar la revelación del alto funcionario del organismo multilateral.

Las estadísticas oficiales se enrumban a los cincuenta mil casos acumulados de Covid-19, y aunque los datos apuntan a cerca de cuatrocientas personas fallecidas, diversos conteos sitúan las muertes por encima del medio millar de personas. Solo en el caso del personal de salud la cifra da cuenta de más de un centenar de médicos, enfermeras, funcionarios y empleados, lo cual es una proporción elevada y pone en evidencia la falta de equipos de protección y material de bioseguridad para el cumplimiento de las labores sanitarias.

El esquema de cuarentena intermitente debe ser revisado para favorecer la ampliación y flexibilización de actividades que permita la reincorporación de más personas a las labores cotidianas atendiendo las medidas se higiene personal y protección ciudadana, incluido el distanciamiento social.

Para alcanzar el éxito en la vigilancia y el control de la pandemia el abordaje debe ser epidemiológico, en lugar de policial o militar.

¡Amanecerá y veremos!

@ADIGIAMPAOLO

 1 min