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Opinión

Mi amigo y (ex) colega Rainar Fabián, quien practicando sus conocimientos del castellano sigue con atención sociológica mis artículos, me hizo llegar un interesante texto del también sociólogo Bernd Graff cuyo título (traducido) es “En el remolino digital del fascismo “(Süddetutsche Zeitung).

Al comienzo tuve ciertas reservas: pienso que la extensión del concepto fascismo a realidades que no tienen mucho que ver con el fascismo originario, producen más confusión que orden. Mas, pronto me di cuenta de que el concepto “fascismo digital” es más bien una hipótesis. Se trata sin duda de un artículo altamente interesante.

La intención del autor es mostrar la alta eficacia con que los nacional-populistas (para otros, neo-fascistas) de nuestro tiempo –sea en el voto-Brexit, en la elección de Trump, en la campaña electoral de Salvini, e incluso en la del brasileño Bolsonaro– utilizan los medios sociales y las redes digitales. Importante al respecto ha sido la publicación de un estudio de la Friedrich-Ebert Stiftung en donde se muestra que, en Alemania, AfD, el partido de la ultra derecha, tiene más seguidores en Facebook que los dos partidos históricos juntos, CDU/CSU y SPD. ¿Estamos verdaderamente frente a la emergencia de un fascismo digital?

1.

El concepto de fascismo digital fue acuñado por Roger Griffin, profesor de Historia Contemporánea en Oxford. Su éxito deriva de haber comprobado que las redes son efectivamente movimientos virtuales de masa y, por lo mismo, objetos de permanente manipulación por parte de empresas y consorcios en lo económico, sectas y neo-iglesias en lo religioso y, naturalmente, partidos políticos post-modernos, entre los que sobresalen los de índole xenófobo como son la mayoría de los nacional-populistas europeos (y latinoamericanos, agrego yo) díganse de izquierda o derecha. Según Griffin estos últimos comparten con los fascistas del pasado la instrumentalización de los miedos sociales, muy agudos en periodos como el que vivimos, caracterizado por el pasaje que lleva del modo de producción industrial al digital.

Los miedos, por supuesto, no son mostrados como tales, sino como amenazas representadas por contingentes de emigrantes cuyos propósitos son inundar Europa (el verbo inundar es usado hasta la saciedad), superpoblar a Occidente, crear células terroristas, violar a “nuestras” mujeres para después embutirlas en burcas y así sustituir a la religión cristiana por la musulmana. Particularmente efectivo es el mensaje digital del neo-populismo entre individuos disociados, náufragos sociales que convertidos en masa digital se sienten unidos por supuestos objetivos comunes. Los hilos se transforman en redes, las redes en organizaciones digitales y estas últimas en seres agresivos de carne y hueso, atizando la violencia en las calles.

Puede ser que no estemos frente a un nuevo tipo de fascismo, pero sí estamos frente a un antiguo tipo de barbarie formada por personas cuyos objetivos son renegar de los principios básicos de la sociedad liberal, ridiculizar a los defensores de los derechos humanos como “buenistas” o “progres” y luego erigirse como heraldos que llaman a combatir a todo lo que sea “políticamente correcto”

En ese punto hay una evidente concordancia entre la masa tuitera y la masa callejera del antiguo fascismo. ¿Qué hacer frente a ellos?

No hay otra alternativa –opina el citado Bernd Graff– que enfrentarlos en su propio terreno. Al respecto cita una iniciativa del partido de los conservadores de Baviera, CSU, orientada a formar expertos digitales que busquen revertir el mensaje del nacional-populismo. Pero tal como está presentada la idea, parece conceder más importancia a detalles técnicos que a políticos. Más importante sería que todos los partidos democráticos tomaran la decisión de enfrentar en conjunto el discurso de la nueva barbarie digital. Para realizar esa tarea habría que partir de un principio: los problemas nombrados por los nacional-populistas no son inventados; existen. De ahí el éxito que obtienen.

Las migraciones, las pérdidas temporales de puestos de trabajo, la globalización de la producción y tantos otros fenómenos, son hechos reales. Pero cada uno de esos problemas tiene soluciones diferentes, y ninguna de ellas debe pasar necesariamente por el desmontaje de la democracia, por la negación de los derechos humanos, por la destrucción de organismos supranacionales como la UE.

Lo dicho lleva a deducir que la defensa de los valores democráticos debe ser asumida de modo activo y militante, no solo por las fuerzas políticas sino también por quienes están encargados de preservar los valores culturales de nuestro tiempo

Sí: me refiero a los intelectuales (sin comillas) entendiendo bajo esa rúbrica a todos los profesionales que tienen que ver más con la elaboración de ideas que con su aplicación.

2.

¿Qué haces tú Fernando metido en medio de esa chusma tuitera? No hay día en el que no tenga que escuchar una advertencia similar de conocidos, amigos y personas que me rodean. Mi respuesta inmediata es la de que uno no elige los campos del antagonismo. Simplemente están ahí.

Naturalmente, agrego, uno quisiera discutir a través de ensayos y libros, pero el hecho objetivo es que los enemigos reales, no los virtuales, están organizados en redes. Puedo naturalmente ignorarlos y afirmar con arrogancia que la tarea del intelectual no pasa por mezclarse con el vulgo. Pero si quiero de verdad enfrentar a quienes considero enemigos, es mi obligación salir a buscarlos en sus propios nidos.

Y no lo voy a negar, a veces me gusta hacerlo.

Pienso que un tuit bien escrito es un buen ejercicio mental. No pocas veces, inspirado en discusiones tuiteras, he escrito artículos extensos. Una frase bien tuiteada, dicha en el momento preciso, puede desarticular a más de alguna idea preconcebida, diluir un prejuicio negativo, desorganizar un tabú opresivo.

Así como ayer hubo profesionales de la cultura que decidían abandonar momentáneamente sus bibliotecas para combatir en las barricadas, hay otros que sentimos la necesidad de acudir a las redes y enfrentar allí mismo a los representantes de la barbarie organizada. El escritor español Arturo Pérez Reverte lo dijo muy claro: “la atracción que ejerce Twitter es la de un territorio peligroso frecuentado por muchos hijos de puta”.

Nadie va a objetar a un pensador si no quiere introducirse en las redes. Después de tantos fallidos imperativos categóricos he llegado al convencimiento de que cada uno es dueño de hacer lo que quiera en esta vida, siempre que no transgreda las normas derivadas del derecho público. Se trata de una opción estrictamente personal.

En lo que respecta a este servidor, ir a las redes significa contribuir a impedir que esos vástagos de meretrices, mencionados por Pérez- Reverte, se adueñen del espacio comunicacional. Un espacio cada día más decisivo en la formación de los llamados discursos políticos.

Con Gramsci estoy de acuerdo en que la lucha política es lucha por la hegemonía. Conmigo estoy de acuerdo en que, por lo menos parte de esa lucha, hay que librarla al interior de las redes, arriesgando, naturalmente, que cientos de descendientes de la tal por cual, te calumnien, te difamen y te insulten.

Al fin y al cabo, todas las guerras han sido y serán sucias.

@FernandoMiresOl

https://talcualdigital.com/index.php/2019/09/15/fascismo-digital-por-fer...

 5 min


Imagina la siguiente escena: vas al supermercado y decides probar un nuevo yogurt. ¿Qué miras al agarrar el envase? ¿Cuál es la historia detrás de ese alimento que consumirás en breve?

Lo mismo puede suceder para un corte de carne o un paquete de harina: los alimentos recorren un largo camino hasta llegar a nuestra góndola más cercana.

El recorrido también es complejo para los consumidores: a la vez que se vuelven cada vez más exigentes y buscan propuestas más naturales y sustentables, millones de personas no comen lo suficiente o consumen alimentos inadecuados. Según el Banco Mundial, 821 millones de individuos pasan hambre y 2.000 millones más estarán en esa situación en 2050.

¿Es posible poner fin al hambre en el mundo, aumentar la producción de alimentos de calidad y proteger al medioambiente? No existe una respuesta única para esta pregunta, pero sí hay tres aspectos centrales para resolver este desafío: capital humano, innovación y nuevas tecnologías.

América Latina tiene un rol único frente a este reto: la región representa el 16% del total de las exportaciones mundiales de alimentos. Ya sea en la producción de café en Brasil y Colombia, carne vacuna en Argentina y Uruguay o bananas en Ecuador, la región puede ser la cuna de nuevas formas de producción, potenciando sus exportaciones, protegiendo al medioambiente y generando nuevos empleos para su población.

A continuación, exploramos 10 conceptos fundamentales para que los países de América Latina y el Caribe puedan aprovechar la oportunidad y liderar el futuro de los sistemas alimentarios.

1. Inversión en capital humano: La formación de los trabajadores agrícolas es un aspecto central para el futuro de los sistemas alimentarios. Un aprendizaje enfocado en las tecnologías digitales, la bioeconomía, la gestión de riesgos y la administración es fundamental para potenciar las oportunidades y desarrollar nuevas ideas desde el terreno. Carreras especializadas como la licenciatura en Ciencias y Tecnologías de Lácteos de la Universidad Tecnológica del Uruguay buscan estimular a los estudiantes en áreas de investigación centrales para el desarrollo económico.

2. Innovación: El desarrollo de nuevas soluciones puede ayudar a los agricultores a superar los efectos adversos de las condiciones climáticas extremas y hacer frente a la mayor demanda mundial de alimentos. En Dinamarca, por ejemplo, el gobierno invierte anualmente el 3% del PIB en innovación, orientando la inversión a las necesidades de cada sector. Así, las universidades danesas y el sector agrícola trabajan teniendo en cuenta lo que el productor realmente necesita en relación a la investigación académica, desarrollando soluciones concretas que puedan ser implementadas.

3. Presencia estatal: Con más de 22 millones de kilómetros cuadrados, garantizar la presencia estatal en todos los puntos de América Latina es una tarea más que ambiciosa. Si bien existen debilidades en términos de conectividad en muchos países, el uso intensivo de las tecnologías de la información y la comunicación hace más fácil el intercambio entre los sectores rurales y las grandes ciudades.

4. Tecnología: La inversión científica y tecnológica es fundamental para desarrollar las herramientas necesarias para los desafíos del futuro. Sin ellas será imposible aumentar la productividad y las capacidades del sector agrícola. La implementación de estos desarrollos tiene efectos concretos: el sistema de trazabilidad del ganado en Uruguay ha permitido que el país se posicione como uno de los principales exportadores mundiales de carne y llegue a producir 550 mil toneladas de carne vacuna al año, exportando a más de 100 países.

5. Emprendimiento: Los países de la región han establecido ambiciosas metas para el sector alimenticio: Uruguay se propone producir alimentos para 50 millones de personas antes de 2030 y Argentina aspira hacer lo mismo para 600 millones, por solo mencionar algunos ejemplos. Estos objetivos serán imposibles de cumplir si no se promueve la formación y aporte de nuevas pequeñas y medianas empresas, que involucren a los jóvenes y los hagan parte del desarrollo económico de sus regiones.

6. Cuidado del medioambiente: Uno de los desafíos principales es aumentar la producción, pero sin impactar el medioambiente. Para evitar la perdida de biodiversidad y el aumento de la emisión de gases de efecto invernadero, es vital mejorar la eficiencia de los establecimientos agrícolas, mejorando el uso de herramientas ya utilizadas y facilitando el acceso a nuevos dispositivos.

7. Condiciones laborales: Los empleos rurales son usualmente informales, sin contratos escritos y los empleados no gozan de los beneficios de la protección social. La tecnología puede ayudar: Zafrales, una plataforma online desarrollada en Uruguay busca conectar trabajadores temporarios con compañías agropecuarias, ofreciendo mejores condiciones de trabajo a los trabajadores, y mejorando la satisfacción de las empresas, con menores tasas de ausentismo y un descenso de la tasa de recambio del personal.

8. Regulación: La seguridad jurídica y la fortaleza institucional son dos pilares fundamentales para promover el desarrollo de nuevas tecnologías y fortalecer la cultura emprendedora. Los empresarios, estudiantes y emprendedores agrícolas necesitan de reglas claras, actualizadas y objetivos concretos para poder desarrollar todo su potencial económico. A la vez, los programas orientados al sector deben ser consistentes y de largo plazo para que realmente generen beneficios. También es importante desarrollar nuevas formas de financiamiento que se adapten a los ciclos y necesidades del sector.

9. Seguros: La seguridad de los productores agrícolas depende en buena medida de las cosechas que esperan producir, por lo que el manejo de los riesgos es muy importante para evitar el fracaso. Un proyecto del Banco Mundial en Argentina busca mejorar la acción preventiva con una estructura de anticipo y respuesta, que incluya, por ejemplo, nuevos esquemas de seguros ante pérdidas. Esto ya sucede en otras industrias: Uruguay desarrolló un seguro climático que otrora era solo posible en economías desarrolladas. Esto le permitió proteger a la industria energética del país, dependiente de la generación hidráulica.

10. Cooperación internacional: Para que todo lo anterior sea posible, los países deben intercambiar sus mejores prácticas y adelantos para poder extender su aplicación en todo el territorio. Países como Uruguay y Chile ya están cooperando con otros tan lejanos como Nueva Zelanda, fortaleciendo la transferencia tecnológica, de conocimientos y productos. Asimismo, Argentina, Colombia, El Salvador y Bolivia mantienen acuerdos entre sí para fortalecer el intercambio de conocimiento.

Estos diez puntos son esenciales para el desarrollo agrícola sostenible en la región. Estimaciones del Banco Mundial señalan que el crecimiento de la agricultura es entre dos y cuatro veces más eficaz que el de otros sectores para incrementar los ingresos de los más pobres.

5 de septiembre 2019

https://www.bancomundial.org/es/news/feature/2019/09/05/10-claves-para-el-futuro-de-la-alimentacion-en-america-latina?cid=ECR_E_NewsletterWeekly_ES_EXT&deliveryName=DM44884

 5 min


Adolfo P. Salgueiro

Los titulares que circulan afirmando que se ha activado el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) están haciendo que el público en general, acostumbrado a la lectura de los encabezados de las noticias, se pliegue a la creencia y la expectativa de que “ya viene el coco” porque la acción militar colectiva es inminente.

Es cierto que Venezuela se ha reintegrado recientemente como miembro del referido tratado a través de la acción de la Asamblea Nacional, pero es de notar que quien ha invocado formalmente su puesta en marcha ha sido Colombia con toda razón porque ellos estiman que el apoyo de Maduro y Cía. a la variopinta guerrilla (FARC disidentes, ELN, etc.) es una amenaza concreta para la paz y estabilidad regional, con lo cual se confirma el presupuesto para iniciar el mecanismo de defensa colectiv

Preciso es aclarar que lo acaecido hasta ahora es tan solo el primer paso, consistente en la aprobación de una resolución convocando al Órgano de Consulta compuesto por los cancilleres de los 18 países partes, el cual , cuando se reúna (tal vez en 2 semanas), podrá –por voto afirmativo de al menos dos tercios (13)– establecer algunas o todas las sanciones que prevé el artículo 8, del cual la intervención militar es la más grave y última. Las sanciones que se impongan son de obligatorio cumplimiento para todos menos el uso de la fuerza, específicamente exceptuado por el artíuclo 20 para quienes no quieran participar.

Existen buenas razones para suponer que cuando se reúnan los cancilleres es posible que la votación sea similar a la obtenida en la sesión del pasado miércoles, cuando votaron quienes responden a las instrucciones recibidas desde sus respectivas capitales.

Quien esto escribe ha visto ya pasar mucha agua debajo del puente y por tal razón alberga algún escepticismo teniendo en cuenta pasadas experiencias y actuales comportamientos.

El miércoles Costa Rica, Chile y Perú presentaron enmiendas –no aprobadas– excluyendo la posibilidad del uso de la fuerza, lo cual era innecesario toda vez que el tratado exceptúa de esa decisión a quienes no quieran tomarla (art. 20). Llama la atención que justamente Costa Rica, que ha invocado el tratado dos veces, ande con esa nota; y que Perú y Chile, que han sido de los más vocales del Grupo de Lima, se decanten por esa vía.

Llama la atención también que a la hora de la votación hayan habido cinco abstenciones, incluyendo la de Panamá que parece haber olvidado que gracias a la utilización de la fuerza –unilateral de Estados Unidos ciertamente– en diciembre de 1989 fue que consiguieron la salida del dictador narcotraficante Noriega para dar inicio al ciclo democrático que desde entonces y hasta hoy aún disfrutan. La abstención de Uruguay es lamentable, pero no inesperada porque todos sabemos que su política exterior es rehén de las fracciones más comunistoides del Frente Amplio que gobierna en ese país donde ha comenzado ya un nuevo período electoral.

En los días por venir la delegación colombiana y la nuestra ante la OEA tendrán mucho trabajo que hacer ante sus colegas en Washington, igual como se espera de los representantes de Guaidó en las restantes capitales. A algunos les resultará más fácil que a otros.

Y por si fuera poco, no dejemos de recordar que en ocasiones anteriores, como cuando se sancionó a Cuba expulsándola de la OEA en enero de 1962, muchos de los autoproclamados campeones de la democracia se hicieron los locos y no implementaron las sanciones acordadas (México, Canadá, etc.)

En todo caso, como militantes que somos de la oposición democrática venezolana, no nos oponemos a que se invoque un mecanismo que pueda restituir a nuestro país por la senda de la normalización. Solo llamamos la atención a quienes orientan el “mercadeo” de la política exterior para que sean mesurados en la generación de expectativas exageradas que luego resulten en frustraciones y desmovilización. Es conveniente tener en cuenta episodios como el de febrero pasado, cuando parecía que el ingreso de la ayuda humanitaria iba a ser una cruzada continental y al final se diluyó en unos camiones incendiados y torrentes de declaraciones vacías, o el 30 de abril cuando Guaidó y Leopoldo López, en decidida muestra de valor personal, aparecieron en el distribuidor Altamira tan solo para quedarse solos traicionados por tirios y troyanos que a la hora de la verdad se pintaron de colores.

https://www.elnacional.com/opinion/tiar-ojo-con-las-expectativas-exagera...

 3 min


Guillermo D. Olmo

El 11 de septiembre de 1945 un avión estadounidense despegaba de Caracas con un pasajero muy especial a bordo.

Se trataba de Diógenes Escalante, respetado diplomático que durante las últimas semanas había sido considerado el favorito para convertirse en el nuevo presidente de Venezuela.

Era el elegido, el hombre del que muchos esperaban que lograra cambiar la historia de militarismo, intolerancia y atraso que, según la mayoría de historiadores, había marcado hasta entonces el devenir del país.

Pero Escalante perdió el juicio en el momento más inoportuno, cuando estaba a punto de alcanzar la presidencia con el insólito consenso de las diferentes fuerzas políticas del momento.

Su candidatura nunca llegó a formalizarse.

Aquel 11 de septiembre se marchó para no volver jamás. Como su razón.

Con él, volaron también las esperanzas para la verdadera democratización de un país, en el que según Maye Primera, periodista que lo biografió hace algunos años, "no había libertades políticas".

"Desde la Guerra de la Independencia, Venezuela había estado siempre gobernada por militares", dice Primera, que cree que Escalante encarnó "la esperanza de tener por primera vez un gobierno civil que se había iniciado tras la muerte de Juan Vicente Gómez".

Gómez, general hacendado del Táchira, una región ganadera fronteriza con Colombia, había gobernado el país de manera autoritaria desde 1908 hasta su fallecimiento en 1935.

Su estilo había marcado hasta entonces la política en el país sudamericano y asentado el predominio del Ejército en el Estado.

En su novela El pasajero de Truman, en la que recrea la vida del presidente frustrado, el escritor Francisco Suniaga lo caracteriza como "el héroe que iba a remediar los males que veníamos arrastrando desde los tiempos de la colonia".

Sin embargo, "sucumbió ante una enfermedad infame".

¿Quién era Diógenes Escalante?

El político en el que unas y otras facciones habían confiado para ocupar la jefatura del Estado tenía poco parecido con presidentes anteriores.

"Era una figura progresista, que representaba al mundo moderno y que venía a modernizar al país", asegura Suniaga en conversación con BBC Mundo.

Formado en Suiza, miembro de la reducidísima élite que en aquel tiempo podía completar estudios universitarios en Venezuela, Escalante había ocupado distintos puestos diplomáticos en Europa, entre ellos destinos en Alemania y Reino Unido.

Además había sido representante de Venezuela ante la Sociedad de Naciones, antecedente de las Naciones Unidas.

Casado con una mujer de una familia mantuana, como se conoce en Venezuela a las que tradicionalmente han dominado la política local, Escalante tenía dos hijos y era conocido por su perfil intelectual.

Cuando le propusieron lanzar su candidatura para presidir el país llevaba ya algún tiempo como embajador en Washington.

Allí había trabado amistad con Harry S. Truman, que con el tiempo se convertiría en presidente de Estados Unidos y que resultaría clave para explicar por qué Escalante terminó sus días en ese país.

¿Por qué eligieron a Escalante?

Aunque esta vez se daba por hecho que lo conseguiría, no era la primera vez que Escalante sonaba para presidente de Venezuela.

Varios autores indican que Juan Vicente Gómez ya había pensado en él para la máxima magistratura.

En 1940, cuenta Suniaga, el entonces mandatario Eleazar López Contreras quería designarlo como su sucesor, "pero los generales le impusieron un militar".

En 1945 todas las piezas del rompecabezas encajaron por fin.

El entonces presidente, el también militar Isaías Medina Angarita, propuso a Escalante como su sucesor en la jefatura del Estado, una propuesta que pronto ganó adhesiones a lo largo y ancho del convulsionado espectro político venezolano.

Medina Angarita lo conocía bien y le agrada además que Escalante era de Táchira, como él.

Al contar con el beneplácito del gubernamental Partido Democrático Venezolano, que controlaba todas las instituciones, se da por hecho que el Congreso daría luz verde a la candidatura de Escalante, que después debería ser refrendada por una votación popular.

Escalante concitaba un apoyo tan amplio por varias razones.

Suniaga asegura que, con Escalante, "Medina Angarita se aseguraba que hubiera un presidente sin poder y que él seguiría reteniéndolo todo".

Aunque en aquel entonces ya no bastaba el apoyo del Ejército.

Una nueva fuerza llamada Acción Democrática (AD), de orientación socialdemócrata, había ido ganando fuerza y ejerciendo cada vez más presión a favor de una apertura política.

Escalante también le sirvió entonces al emergente líder de AD, Rómulo Betancourt.

Según Suniaga, "para Betancourt era una buena opción de transición que en dos años desaparecería y en ese tiempo AD podría seguir creciendo".

Convencido de que esta vez sí lograría la presidencia, Escalante aceptó y viajó de Washington a Venezuela para prepararse para su cita con la historia.

No son pocos los problemas que habría de superar.

En primer lugar, después de tantos años fuera, comprobó que muchos en su país no sabían quién era.

Y también la ardua tarea que tenía por delante si quería hacer realidad sus propósitos de renovación nacional.

"Pese a las reformas parciales que había llevado a cabo López Contreras, Venezuela era tras Juan Vicente Gómez un sistema feudal; a su muerte en 1935 tenía menos escuelas que en 1875", asegura Suniaga.

Maye Primera describe la Venezuela de entonces como "un país rural y afectado por el paludismo, que aún no había entrado en la modernidad".

Según relató tiempo después Hugo Orozco, que fue mano derecha de Escalante en aquellas jornadas críticas, el futuro presidente se había propuesto romper con todos esos lastres del pasado.

"Escalante se percató de que el país no se estaba beneficiando de los ingresos del petróleo. Su gran proyecto era nacionalizar la industria petrolera e invertir sus recursos en la modernización de Venezuela", afirma Primera.

No será hasta el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez (1974-1979) cuando se tomara esa decisión, que, para Primera, supuso "la creación del estado moderno en Venezuela".

Escalante quiso, pero no pudo.

¿Que salió mal?

De acuerdo con el relato de Orozco y de sus biógrafos, Escalante había empezado a dar muestras de demencia tiempo antes de viajar a Venezuela para aceptar la presidencia.

Pero los acontecimientos se precipitaron entonces.

Escalante comenzó a actuar erráticamente y a echar en falta pertenencias que en realidad seguían donde él las había dejado.

Al principio, Orozco logró mantener en privado los cada vez más frecuentes desvaríos del candidato, con la esperanza de que se tratara solo de una crisis pasajera.

Pero la situación se hizo insostenible el 3 de septiembre, cuando Escalante faltó a una cita con el gobierno en pleno a la que le había convocado Medina Angarita en el palacio presidencial porque estaba convencido de que alguien le había robado sus camisas.

Orozco, que le acompañaba en su estancia en el Hotel Ávila de Caracas, comprendió desolado que Escalante había perdido la razón y no podía de ninguna manera convertirse en el nuevo presidente.

En poco tiempo, una comisión médica designada al efecto llegó a la misma conclusión y Escalante fue definitivamente descartado.

La noticia causó conmoción en el gobierno y en todo el país.

Suniaga explica que "nunca hubo un diagnóstico claro", porque "la psiquiatría entonces no existía en Venezuela".

¿Fue la presión? ¿Sufría Escalante quizá alguna enfermedad degenerativa?

Muchas enfermedades neurológicas diagnosticadas con frecuencia en la actualidad no eran habitualmente identificadas por la medicina de entonces.

Miembros de su familia llegaron a sugerir que Escalante había sido envenenado, pero Suniaga lo descarta.

"Orozco me dijo que había mostrado síntomas ya antes de regresar a Venezuela".

Sea como sea, Escalante se marchó para siempre rumbo a Estados Unidos a bordo del avión enviado por su viejo amigo Truman.

Ya en Estados Unidos, fue sometido a un tratamiento de electrochoque en un hospital militar, que, según relata Suniaga, "le hizo más mal que bien".

Poco más de un mes después, el 18 de octubre de 1945, roto el inusual consenso forjado en torno a Escalante, Venezuela sufrió un nuevo golpe de Estado, esta vez impulsado por sectores del Ejército y de Acción Democrática.

El gobierno de Medina Angarita cayó.

Toda esperanza de entendimiento y estabilidad institucional se evaporó.

Para Primera, "la locura de Escalante supuso una oportunidad perdida de que Venezuela alcanzara rápidamente la democracia".

Suniaga piensa, en cambio, que "era poco lo que Escalante hubiera podido hacer desde la presidencia. La política venezolana era y es aún hoy muy caníbal".

Escalante no volvió a aparecer públicamente y nunca regresó a su país.

Murió muchos años después, en 1964, en Miami.

Para entonces, los libros de Historia de Venezuela acumulaban más insurrecciones y gobiernos militares.

Para Suniaga es una frase que atribuye a su amigo el intelectual Gumersindo Rodríguez la que mejor la resume: "En Venezuela los que nacen para ser presidentes se vuelven locos, y los locos llegan a ser presidentes".

@BBCgolo

14 de septiembre 2019

BBC News

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-49574390

 7 min


El sicario de finales del Siglo XIX, Pascual Raposo, comisionado para impedir que los volúmenes de la primera edición de la Encyplopédie francesa ingresen a España, duda frente a la valiente actitud de los dos académicos hispanos, dispuestos a defender con sus vidas la invalorable colección: “-¿son tan valiosos estos libros para morir por ellos?”. La respuesta le sorprende más aún. “—No es por ellos, sino por lo que tienen dentro “, “-Vaya… ¿Y de que se trata?” “-- De la Razón. Lo que hará que un día no existan hombres como usted “(“Hombres Buenos”, novela, Arturo Pérez Reverte)

La Nomenclatura oficialista ha decidido a elevar su apuesta por el oscurantismo, utilizando la Sala Constitucional del TSJ contra la UCV, en su vano intento por someter la Academia a los designios de quienes han hecho del ama nescire (amor a la ignorancia), propósito de fe revolucionaria. Molesta a los custodios del oscurantismo la existencia de las Universidades como ámbitos para que las personas asuman, sin limitaciones distinta al talento, el derecho al Sapere aude,( atrévete a pensar), que proviene de la Academia ateniense, a la cual el gran Platón proclamaba, en su condición de rector de los Simposios, como lugar para el coloquio reflexivo y el libre intercambio de opiniones.

Así, los antiguos griegos otorgaron sustancia a la Razón para que la Lógica deductiva estimulara la pasión por el conocimiento, libido sciente. Luego las Academias se reproducirían por el mundo con la honrosa misión de proteger y divulgar los haberes literarios, artísticos y científicos.

En ese trascurrir, precedidas por los aportes de las civilizaciones griegas, latina y árabe, las Universidades se constituirán en el espacio del salto cuántico de la humanidad, para liberarse de mitos, supersticiones y dogmas, y emanciparse de la tutela de altares y palacios, y crear las condiciones para hacer converger la reflexión científica, el libre discernimiento y la autonomía del pensamiento. El espíritu científico y humanístico se hizo portador de la civilidad, el progreso y la soberanía intelectual. Para ello fue imprescindible disponer de Libertad y Autonomía.

La Universidad de Boloña, fue la primera institución de esa naturaleza en el mundo occidental, creada en el año 1088. En uno de los tantos homenajes recibidos se llegó a concluir en que: “La universidad es el recinto donde se elaboró el ideario político y cultural que transformó a Europa”. “La universidad es la institución a través de la cual se recoge y se transmite la cultura de “Occidente”

Al respecto es importante destacar lo siguiente. La universidad de Boloña nació laica y autónoma frente al Poder de la iglesia y del Poder político, por iniciativa de un grupo estudiantes, universitates, que establecieron acuerdos con quienes serían profesores, collegium doctorum, ambas asociaciones obtuvieron para la Universidad estatutos propios, sello, estructura administrativa autónoma, curricula fijos y procedimientos para obtención de grados.

En 1810 el barón Wilhelm Von Humboldt sostendría criterios parecidos para fundar la Universidad de Berlín “Para esta educación es la libertad la primordial y la más imprescindible de las condiciones. (...) Precisamente aquella, que surge de la unión de la diversidad, es el bien más alto que da la sociedad y esa diversidad se pierde con certeza en el mismo grado en el que el Estado se entromete alumnos y profesores, debían permanecer libres de exigencias y limitaciones por parte del Estado”.

Volvamos a Boloña. En 1158, el Emperador Federico Barbarossa promulgó la “Constitutio Habita”: que preservaba a los estudiantes y profesores de represalias y declaraba a la Universidad independiente y autónoma por derivación. En sus recintos el derecho adquirió la condición de Ciencia Jurídica como disciplina diferenciada, y se establecieron los principios para el Estado de Derecho, con los procedimientos para proteger a los ciudadanos de la arbitrariedad del Poder, y consagraron la independencia de los Jueces

A propósito, en el currículo de la Magistrada Carmen Zuleta de Merchán, que contravino la Constitución y suspendió arbitrariamente artículos de la Ley de Universidades referidos al claustro universitario y las normas para elegir a las Autoridades Universitarias, aparece una pasantía en la Universidad de Boloña, donde la joven estudiante de postgrado que le correspondió ser, pudo apreciar que el respeto a las leyes y la preservación de la Academia frente al poder es causa irrenunciable de siglos, para orgullo de sus egresados.

Por ello, ahora, en una suerte de auto exorcismo, la imaginamos huyendo de sí misma, procurando borrar el pasado que le atormenta, destruyendo fotografías donde aparece en el hermoso Archiginnasio y la sala de lectura (Stabat Mater), joya arquitectónica de la vetusta y noble Universitá di Bologna. Allí se reunió el primer claustro del mundo occidental integrado por scolaribus y professoribus, el mismo que pretende destruir en la UCV.

Igual suerte deben correr las gráficas del cuadro del Emperador Barbarrosa quien, a pesar de su régimen despótico, decidió proteger la Casa que podía crear un mundo iluminado (mundus illuminatur), en lenguaje ucevistas la Casa que Vence la Sombra. Quizás le preocupe la eventual condena de sus compañeros de estudios, tanto italianos como de otros países, con los cuales tuvo el privilegio de ser parte de un linaje de alumnos formados por profesores, cultivadores excelsos del derecho como fundamento de una Sociedad democrática, en el Alma Mater donde otros estudiantes junto a sus profesores, hace casi mil años, decidieron que no recibirían ordenes arbitrarias contrarias al ambiente académico y especialmente aquellas que afectaran su autonomía y soberanía intelectual.

Ahora, en recorrido inverso, la magistrada obsequiosa con la Nomenclatura oficialista, pretende sustituir el espíritu libre, científico y humanístico de la Academia por el dogma político al cual sirve, para acentuar más aún la convivencia forzada de los demócratas venezolanos con al absolutismo del siglo XXI, porque la existencia de la Universidad libre y autónoma es una agravio, un denuesto contra quienes habitan la caverna del oscurantismo y un auspicio para quienes luchan por una sociedad donde las conciencias no se subordinen a ideas absolutas ni los magistrados se transformen en comisarios del Poder. Le temen al juicio de una Institución donde predomina la fuerza de la Razón confirmada por 3 siglos de existencia.

Impermeables al desaliento. Siempre en defensa de la UCV

 4 min


Es su verdadero nombre y es un misterio el lugar de su nacimiento, lo que se sabe a ciencia cierta, por pruebas de ADN realizadas al cadáver momificado de Josif Stalin, es que es efectivamente hijo suyo (el parecido es evidentísimo). Claro que usted, acucioso lector, se estará preguntando, cómo puede ser hijo del llamado “padrecito” por los soviéticos, si éste pasó a mejor vida en 1953, y el otro nació 1962. La respuesta es muy sencilla y compleja a la vez, como una matrioska.

En los últimos años de su vida, Stalin concibió un ambicioso proyecto de expansión del modelo soviético por todo el mundo, con especial interés en promoverlo en los países más atrasados. Al contrario de Marx, que pensaba que el socialismo venía luego del desarrollo del capitalismo, Stalin concebía la tesis -enteramente suscrita por el régimen de Venezuela- de que mientras peor, mejor.

El proyecto se adelantaba a su tiempo porque incluía ideas como la clonación, la fecundación in vitro y la utilización -en vez de células madre- “células padrecito” para literalmente, fabricar un clon de su madre.

Para tal fin, el médico personal del líder soviético, el Dr. Mirón Vovsi, asesinado luego por una purga (las purgas en la URSS siempre fueron muy peligrosas, si pican una rata y luego la rata pica al humano, se produce la peste que acaba con mucha gente). El caso es que, antes de ser purgado, Vovsi tomó diversas muestras del ADN de el líder de la URSS, también del esculapio mitocondrial y por supuesto de su semen, en este último caso con el auxilio de la renombrada enfermera Kira Argounova. Encargado del departamento de reproducción asistida de la universidad Patricio Lumumba o Morochito Hernández (no recuerdo muy bien cuál), Mirón guardó las muestras en una cápsula de peltre de origen colombiano en un sótano congelado en Gorky Park, que queda saliendo del Kremlin a mano derecha como quien va hacia el río Moscova por el llamado paseo de Catalina la grande.

Allí, la simiente del hijo de Yekaterina Gueladze, permaneció oculta durante muchos años, quedando en el olvido. Cuando Stalin Fue denunciado en el XX congreso del PCUS, Nikita desconocía la existencia del sótano oculto, cuya entrada quedó cubierta de hiedra (hedera canariensis). Ahora bien: ¿Qué sucedió entre ese momento al nacimiento de Nikolai? y ¿cómo llegó el material genético al laboratorio de la universidad de La Habana? Material que sería descongelado y utilizado para la fecundación de un óvulo donado por La Pasionaria durante su estancia en la URSS y que había llegado a Cuba, años antes, a bordo de un barco chino, como regalo de Mao al Comandante.

La explicación es sencilla: en 1960 el hijo mayor de Fidel Castro, con mucho esfuerzo, consiguió una beca para estudiar física y matemáticas en el Instituto de Energía Atómica de Moscú. Trotando una mañana por Gorky Park, Fidel Castro Díaz Balart, descubrió en una puerta oxidada un cartel que ponía: “Центральный Парк Культуры и Отдыха”, así como lo oyen (es decir, como lo leen) Fidelito, quedó estupefacto ante lo que decía el cartel, especialmente porque no entendía nada de ruso, sin embargo, no pudo contener la curiosidad científica y se adentro en el oscuro pasillo que conducía a unas escaleras que descendían a un laboratorio lleno de frascos, frasquitos y frascasos que se agolpaban en aquel reducido espacio congelado en el tiempo. Entre ellos, encontró algo que llamó su atención: la cápsula de peltre con una etiqueta que ponía “Stalin” y “sólo para fines procreativos” entre paréntesis.

Fidelito guardó el hallazgo en el congelador de su residencia estudiantil y en su siguiente viaje a Cuba para la celebración de la Semana Santa, se lo entregó a su padre.

El resto de la historia es conocida, Fidel tuvo muchos planes para apoderarse de Venezuela, lo que no se sabía es que uno de ellos fue el de crear una especie de clon del “padrecito” para controlar a Venezuela, cuando las condiciones fuesen propicias.

El resultado está a la vista. No solo es el parecido físico, también sus acciones políticas se asemejan. Es evidente que lo lleva en los genes. Fidel trató de mantener en secreto su proyecto “el stalin tropical”.

Sin embargo, el entonces director de la KGB, Vladimir Putin tuvo conocimiento del plan y ahora exige la parte que a Rusia le toca en el reparto del país, porque si su nación puso la materia prima, también tiene –según él– derecho a la materia prima venezolana. Es lo que hace hoy como zar de todas las rusias, incluida la venezolana.

Quizá ahora entienda el lector por qué hay soldados rusos vistiendo uniformes del ejército venezolano

@laureanomar

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Helle Jeppesen

Mundialmente, más personas viven en países oprimidos que en democracias, y persiste la exclusión y subparticipación de grupos como los inmigrantes y las mujeres. Pero nuevos movimientos democráticos ofrecen esperanza.

Las democracias están cada vez más bajo presión en todo el mundo. Así lo indica el índice de democracia de la empresa británica de análisis Economist Intelligence Unit (EIU), por ejemplo, que se publicó a principios de este año. Según el estudio, menos del 5 por ciento de la población mundial vive en uno de los 20 países del mundo que el índice clasifica como "democracia plena".

"Si los gobiernos no implementan las políticas que los votantes quieren y los votantes pierden la confianza en la democracia, entonces tenemos un problema", dice Fiona Mackie, de la EIU.

En muchos países, cada vez más partidos políticos tradicionales pierden apoyo popular. Además, grupos sociales como los inmigrantes o los jóvenes no tienen derecho a voto y no están representados en los parlamentos.

"Si vemos quién se sienta en los parlamentos, vemos un fuerte desequilibrio. Ahí hay sobre todo académicos o personas que pueden darse el lujo de involucrarse políticamente", apunta Norma Tiedemann, politóloga y candidata de doctorado de la Universidad de Kassel.

Caída de la participación

Muchos votantes ya no sufragan si sienten que su voz no tiene influencia de todos modos. Esto se vio, por ejemplo, en las elecciones municipales de Moscú, en las que la participación fue inferior al 22 por ciento.

En las recientes elecciones estatales alemanas en Brandeburgo y Sajonia, más del 60 por ciento de los votantes acudieron a las urnas. Sin embargo, muchos encuestadores consideran como señal de protesta que el partido populista de derecha AfD fuera la segunda facción más votada en los dos estados federados.

También hay diferencias sociales en el comportamiento de votación. "La mayoría de los estudios sobre la participación electoral en las últimas décadas muestran que las personas con ingresos más bajos y educación formal más baja acuden menos a votar", explica Tiedemann.

El voto no es para todos

¿A quién se le permite votar? En la mayoría de los países, la edad mínima para votar en las elecciones parlamentarias es de 18 o 20 años. En Brasil, Ecuador, Nicaragua, Argentina y Cuba, el derecho a voto comienza a los 16. En Seychelles, Timor Oriental y Sudán a los 17. También hay leyes especiales, como en Serbia y Montenegro, donde los trabajadores pueden votar desde los 16 años; y en Indonesia, país donde todas las personas que están casadas tienen derecho a votar.

En la mayoría de los países del mundo, los inmigrantes están excluidos de las elecciones nacionales si no tienen la nacionalidad. Solo en Chile, Uruguay, Nueva Zelanda y Malawi los extranjeros con residencia permanente en el país pueden elegir el parlamento.

Los ciudadanos de la Unión Europea (UE) de otros países pueden participar en elecciones municipales y europeas en Alemania, pero los que no pertenecen a la UE no tienen derecho a voto. Esto significa que alrededor de ocho millones de personas sin ciudadanía alemana no pueden votar.

Las mujeres están también en desventaja. Desde que Arabia Saudita introdujo el sufragio femenino en 2015, más de un siglo de lucha por el voto de las mujeres ha llegado a su fin. Pero en los parlamentos de todo el mundo, las mujeres todavía están subrepresentadas, hasta el punto que una proporción de participación de 20 por ciento puede ser considerada un éxito.

"La participación de las mujeres es muy baja", apunta Mackie sobre los últimos hallazgos del índice de democracia de la EIU. "Pero el número en sí mismo no cuenta toda la historia, tiene que ser también una participación significativa. Por ejemplo, vemos una alta proporción de mujeres en Ruanda, pero el Parlamento allí no tiene mucho poder".

Nuevos movimientos democráticos

Pero Tiedemann también ve esperanza. "En España, en particular, después de las protestas masivas contra la crisis que tuvo consecuencias sociales devastadoras, la gente unió fuerzas, buscó antiguas tradiciones de organización local y las volvió a poner en práctica", cuenta.

A escala local, han surgido nuevas alianzas ancladas en las ciudades que buscan promover la democratización de las instituciones democráticas desde abajo. Según Tiedemann, existe una iniciativa en Croacia para crear un banco "ético", que decide democráticamente qué proyectos locales deben ser apoyados, por ejemplo, la creación de una empresa. Hay muchos ejemplos de este tipo a escala internacional.

Mackie confirma que el compromiso político de los ciudadanos está creciendo en todo el mundo, una de las pocas tendencias positivas en el índice de democracia de este año. "No se trata solo de participación electoral, sino también del interés en los mensajes políticos, en el compromiso político y de que las personas tomen en serio la política y la democracia".

13.09.2019

DW

https://www.dw.com/es/debe-renovarse-la-democracia/a-50423425

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