Pasar al contenido principal

Opinión

Ricardo de Querol

Tiene motivos para presumir de dones proféticos, porque estuvo en primera fila del despertar digital y vio con claridad lo que vendría después. En los años ochenta y noventa, cuando la mayoría de la población desconocía o empezaba a acercarse a Internet, Nicholas Negroponte (Nueva York, 1943), ingeniero informático y arquitecto, fundador, director y ahora presidente del Media Lab del Massachusetts Institute of Technology (MIT), vaticinó que íbamos a tener ordenadores en los bolsillos, pantallas táctiles, televisión a la carta como la de Netflix, altavoces inteligentes y hogares conectados. Y entendió que vendrían profundos cambios sociales. Sus artículos en la última página de Wired o su libro El mundo digital (1995) eran seguidos como un oráculo.

El tiempo le ha dado la razón en casi todo. Negroponte conversa en Madrid, donde participa este jueves en la jornada Cruce de Caminos, organizada por Banco Caminos y Bancofar. Sigue confiado en sus visiones del futuro, que hoy suenan muy atrevidas. Claro que también era atrevido lo que decía hace 30 años.

Pregunta. ¿Cuál es el próximo hito para la humanidad?

Respuesta. El mundo digital se ha integrado en nuestras vidas. Lo que vendrá ahora ya no serán extrapolaciones de la informática, como las que hemos visto.

Pregunta. ¿Es la bioingeniería la próxima revolución?

Respuesta. Esa será una de las grandes cosas que vengan, sí. Tendremos humanos genéticamente modificados y corregiremos los errores de la naturaleza. Será un futuro muy distinto.

P. ¿De verdad podremos vivir 150 o 200 años? ¿Lo haremos nosotros o nuestros descendientes?

R. Eso ocurrirá con seguridad en la próxima generación. Es un poco tarde para nosotros, porque revertir el envejecimiento es más difícil. Pero no hay duda de que sus hijos y mis nietos vivirán hasta los 150 años. Y haremos que los discapacitados puedan andar, luego podremos eliminar las enfermedades raras...

P. Y se alimentará al mundo con comida artificial.

R. Crear carne que no proceda de las vacas es un proyecto maravilloso. Podremos replicar las células de las vacas sin hacer daño a animales, sin el CO2 que emiten, ahorrando agua, cuidando el medio ambiente, y logrando que la gente tenga carne.

P. ¿Nos salvará la tecnología también del cambio climático?

R. La tecnología es la única solución al cambio climático. No hay otra. Tenemos que encontrar la forma de producir energía, no necesariamente de fuentes renovables, como el viento o el sol, sino haciendo que la fusión nuclear funcione. En 50 años tendremos una economía distinta y un mundo mejor gracias a ella.

P. Usted pronostica avances enormes para la humanidad. ¿No teme que las miserias humanas, o los intereses políticos y económicos, impidan que lleguen a beneficiar a la mayoría?

R. Los intereses corporativos suelen frenar algunos avances, pero no por mucho tiempo. Es bien conocido que quienes tienen intereses en el petróleo pueden forzar un retraso en las tecnologías alternativas. Por eso es tan difícil hacer pronósticos sobre cuándo llegarán algunas cosas, porque a menudo los retrasos vienen de fuerzas externas que no tienen que ver con la tecnología.

P. El 5G, el sistema que dominará las comunicaciones móviles, está siendo el centro de esta Segunda Guerra Fría, un campo de batalla entre EE UU y China por esa tecnología. ¿Quién ganará?

R. Hace 15 años que EE UU se ha rendido en las tecnologías de la telecomunicación. Los principales actores ya no son empresas americanas. El repentino interés por el 5G, y en particular por Huawei, me parece increíble. Porque el 5G no es tan importante como están vendiendo. Es solo un cambio incremental sobre el 4G. El hito fue el 3G. Esto no es la fusión nuclear. Si alguien domina la fusión nuclear, cambiará las reglas del juego. El 5G no va a ser rompedor. Y si miramos lo que hace China en áreas como el 5G, está muy por delante de EE UU.

P. Usted representa el optimismo ante los cambios tecnológicos. Pero todo indica que la opinión pública ha ido pasando del entusiasmo al pesimismo.

R. Sigo siendo optimista, pero eso es verdad. Hay un creciente sentimiento en todo el mundo de escepticismo, de que la tecnología ha creado muchos de los problemas que tenemos que arreglar. Si lo miras objetivamente y con perspectiva, la tecnología ha traído muchas soluciones, como en la medicina, y los problemas son sobre todo por cómo usamos la tecnología.

P. Los gigantes de Internet son vistos ahora como un gran oligopolio que hace negocio sin control con nuestros datos. Una especie de Gran Hermano.

R. Pondré otro ejemplo. Cuando las revelaciones de Snowden, muchos americanos como yo nos sorprendimos de que el Gobierno nos estaba vigilando. Si vas a China, y acabo de estar allí, ves cientos de cámaras en la calle haciendo reconocimiento facial y creando una casi perfecta seguridad. Y la gente está satisfecha. Dicen: de acuerdo, quizás se viole lo que vosotros los occidentales consideráis intimidad, pero no tenemos delincuencia. Son cosas que se ven distintas desde cada cultura.

P. ¿Juega China con ventaja en la carrera tecnológica por la falta de garantías para la intimidad? Allí se puede crear una gigantesca base de datos genéticos que en Occidente no sería viable.

R. Europa es quizás el líder mundial en protección de la intimidad. Por otro lado, hay mucha gente que muere en Alemania porque es ilegal compartir datos que permitirían salvarlos. Es un difícil equilibrio. Si me atropella un coche, no quiero que mis datos médicos estén protegidos, quiero que cuando llegue la ambulancia lo sepan todo.

P. ¿Cree que los gigantes de Silicon Valley deben ser divididos como otros monopolios en el pasado, lo que ha propuesto la senadora Elizabeth Warren?

R. No estoy seguro de que dividir a estas compañías garantice asuntos como la privacidad. A nadie le gusta que una empresa crezca tanto y sea dominante, pero lo que tenemos que mirar es qué sacamos de ellos, quién está contribuyendo más al conocimiento y la ciencia. Es sorprendente qué poco aportan muchas de esas grandes compañías. La gente joven quiere ser Mark Zuckerberg, no quieren ser Alan Turing. Es decepcionante. Necesitamos gente que invente y sea imaginativa como Turing.

P. ¿Están afectando las redes sociales a la calidad de la democracia? Allí se expanden ideas extremistas, mensajes de odio…

R. No uso mucho las redes sociales. Soy más un observador. Está claro que están teniendo un impacto. En unas partes, están creando democracia, en otras partes la están debilitando. El balance es probablemente a favor de la democracia.

P. Diversos estudios alertan de la destrucción de millones de empleos por la robotización, incluso en las actividades más intelectuales. Esto está generando ansiedad en la población y abriendo debates como el de la renta universal. ¿Cuál es el futuro del empleo?

R. Es más fácil automatizar la mayoría de actividades intelectuales que la mayoría de empleos en servicios, como preparar comida rápida. Es más fácil tener un robot abogado, o contable. El desplazamiento del empleo no dependerá de las capacidades intelectuales. En algún momento tendremos que repensar el concepto del trabajo. Una parte del concepto tiene que ver con tener un sentido, un propósito. La gente siempre tendrá un propósito, pero puede no ser llevar un salario a casa, que es lo que define el empleo hoy.

P. ¿Vamos a tener algún día una verdadera inteligencia artificial, que tenga conciencia?

R. Esa es la pregunta, la conciencia, y la mayoría de la gente no se la hace. No estoy seguro de que lo vaya a ver en mi vida. Pero antes de eso veremos máquinas que tendrán sentido del humor, y será asombroso. Otra pregunta que no parece interesante es: ¿por qué los hombres apreciamos la música?

P. ¿Hay que reivindicar las humanidades, o la filosofía, en una sociedad hipertecnológica?

R. Las humanidades son la cosa más importante que puedes estudiar.

20 de junio 2019

El País

https://elpais.com/tecnologia/2019/06/19/actualidad/1560974542_919705.html

 6 min


Jesús Elorza G.

22 de junio, Día Nacional del Deporte

El perfil autoritario, autocrático e intervencionista del gobierno de Hugo Chávez en materia deportiva, comienza a mostrarse con la firma del Convenio con Cuba que implicó la traída al país de más de 10.000 entrenadores deportivos para apoyar “voluntariamente” el programa Barrio Adentro Deportivo y la consolidación de los Consejos Comunales como uno de los brazos milicianos de nuestra revolución.

A partir de ese momento, se desarrolla una intolerancia ideológica del régimen en el sector deportivo, que se manifiesta con la persecución, atropello e intervención de la Federaciones Deportivas con el propósito de obligarlas a modificar el Art. 26 de los Estatutos del Comité Olímpico para permitir que un funcionario de gobierno fuese candidato a los cargos de elección en el Comité Ejecutivo del organismo. Hecho este que al poco tiempo hizo posible el asalto al Comité Olímpico y a las Federaciones Deportivas.

Ya con el control del Comité Olímpico y de las Federaciones Deportivas, se procede a desmantelar el proceso de descentralización iniciado con la elección de gobernadores y alcaldes en 1989, con el despojo de las instalaciones deportivas a los gobiernos de oposición regionales Zulia y Táchira, pasando la administración de las mismas al Instituto Nacional de Deporte. El siguiente zarpazo totalitario fue el de la suspensión de los Juegos Nacionales en aquellas entidades gobernadas por sectores de la oposición.

En relación con el deporte universitario, se puso en práctica una política orientada a ir minando la autonomía del sector en lo concerniente a la organización y desarrollo de los Juegos Universitarios (Juvines) por parte de la Federación Deportiva de Educación Superior (Fevedes). En el año 2010, los juegos correspondían a la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, y de manera arbitraria les fue arrebatada la sede para otorgársela a la Unefa, militarizando todo lo concerniente al Comité Organizador del evento. Igual modus operandi fue aplicado contra la Universidad de Carabobo sede de los Juvines 2012.

La aprobación de la Ley Orgánica de la Actividad Física y el Deporte permite que se establezcan las bases de la supremacía socialista y revolucionaria en materia deportiva. La modificación del paradigma organizacional permitirá que los Consejos Comunales pasen a ser la base piramidal del deporte y en consecuencia todo el voluntariado oligarca del deporte como son los clubes, ligas y asociaciones serán sustituidas por las Comunas. La base jurídica contenida en la referida Ley, brinda un marco legal que somete al sector deportivo a un régimen autocrático, centralista, antidemocrático y totalitario. Entre los principios rectores contemplados en el referido texto destacan los siguientes:

  • El dogma, según el cual el Estado Revolucionario debe controlar todos los aspectos de la vida ciudadana. Eliminando de hecho, los derechos a la libre asociación, la autonomía de las organizaciones, la libertad de empresa y la propiedad privada.
  • Acabar con la descentralización del sector. El deporte será centralizado y dirigido únicamente por el “Sistema Nacional de la Actividad Física y Deportiva”.
  • La modificación estructural de la Organización Deportiva Nacional al establecer como Unidad Básica del Sistema a los Comité de Deporte y Recreación de los Consejos Comunales. Lo que va a permitir el control de las asociaciones y Federaciones.
  • Transfieren a los Consejos Comunales la administración directa del servicio público deportivo prestado por los municipios y los estados. Lo que significaría en la práctica la liquidación de los Institutos o Fundaciones que a nivel regional y municipal que son los encargados de dirigir las actividades deportivas.
  • A los organismos privados relacionados con el deporte profesional le establecen una Comisión Nacional contra la mercantilización del deporte y el deportista, con el objetivo final de acabar de una vez por todas con “la perversa práctica capitalista y neo-liberal de la explotación comercial del deporte”.
  • El Programa de Atención Integral al Atleta aprobado será sustituido por la creación de Comisiones Nacionales contra el tabaquismo, alcoholismo, sustancias nocivas, publicidad, alerta a la tecnología excesiva (sic) y el sedentarismo. La protección económica solo será para aquellos identificados y sumisos con el régimen.
  • Se amplía la base electoral de las organizaciones deportivas otorgando el derecho a elegir y ser electo a los atletas activos o retirados, jueces, árbitros, entrenadores. Esta normativa establece una incongruencia jurídica al permitir a los atletas activos ser “Juez y parte” en los organismos deportivos.

Esta situación de regresión institucional busca acabar con la descentralización, con los derechos a la libre asociación, la libertad de empresa, la autonomía de las entidades deportivas y genera una situación de incertidumbre e inseguridad laboral para miles de venezolanos que trabajan como obreros, empleados, entrenadores y jubilados en las diferentes instituciones nacionales, regionales o municipales encargadas de desarrollar las actividades deportivas en todo el territorio nacional.

A manera de síntesis, pudiera decirse que los 20 años del régimen chavista (1999-2019) en materia deportiva, se han caracterizado por una constante violación de la autonomía de las Federaciones Deportivas y del Comité Olímpico, el encubrimiento de los ilícitos ocurridos con todo lo relacionado al transporte, alimentación y viáticos de las delegaciones que representan al país en eventos internacionales. La no transparencia en el manejo de los cuantiosos recursos económicos del Fondo Nacional del Deporte. La estafa continuada con la solicitud de divisas a Cadivi. El encubrimiento de los ilícitos ocurridos con la construcción de las instalaciones deportivas para los Juegos Nacionales o para eventos internacionales como lo fue el caso del Estadio Iberoamericano de Atletismo en Maracay. El grave y progresivo deterioro y abandono en que se encuentra mas del 80% de nuestras instalaciones deportivas, lo cual ha generado el alejamiento de las comunidades y población en general de las mismas, consolidándose además serias restricciones para el desarrollo del deporte de rendimiento por carecerse de instalaciones adecuadas. La no homologación y pago de los pasivos laborales de los pensionados y jubilados del Instituto Nacional de Deporte. La solicitud irresponsable de sedes de eventos deportivos internacionales con el solo propósito de continuar con la apropiación indebida de los recursos económicos destinados para tal fin, ejemplo de ello lo ocurrido con la Copa América de Futbol, Juegos Bolivarianos de Playa, Iberoamericano de Atletismo, Mundial de Softbol femenino entre otros. La no asistencia a eventos internacionales programados, por incapacidad gerencial que pretenden esconderlas con señalamientos contra el imperio norteamericano y la guerra económica. La entrega de divisas a la dictadura cubana a través de leoninos convenios de contratación de “entrenadores” y los juegos del “Alba”. La permanente suspensión de los Juegos Nacionales. En el marco de este trágico y perverso cuadro, destaca la perdida de nuestra hegemonía deportiva en los Juegos Deportivos Bolivarianos frente a Colombia.

Revertir esta deplorable situación, en la cual “No hay nada que celebrar” requiere el esfuerzo unitario de atletas, entrenadores y dirigentes para sumar sus luchas y reclamos al pueblo venezolano que desde distintos sectores lucha por un urgente cambio de gobierno. Un pronóstico democrático para que el deporte venezolano supere el actual estancamiento, sin lugar a dudas, estaría representado por el cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres.

 5 min


Casto Ocando | Primer Informe

Un documento inédito muestra cómo Nicolás Maduro “compensó” deudas de Cuba por supuestos servicios y productos suministrados a Venezuela presuntamente sin respaldos, entre ellas trabajos en el sistema de electricidad nacional y suministro de materia prima que la isla no produce. El documento también muestra cómo La Habana tenía la mano metida en una amplia variedad de negocios, desde contratos con Pdvsa Industrial y Minerven, hasta dotación de hospitales, suministro de barras de acero y cemento, servicios telefónicos y aéreos.

Una deuda de $3 mil millones que Cuba acumulaba con Venezuela al menos desde 2006, y que incluía numerosos préstamos con organismos públicos como el Tesoro Nacional, Fonden y Bandes, fue eliminada y “compensada” secretamente por orden de Nicolás Maduro tras llegar de un viaje de consultas a La Habana.

Según un Punto de Cuenta 045-16 de cinco páginas propuesto por la dirigente chavista Delsy Rodríguez cuando era Canciller del régimen, y firmado por Maduro, la deuda cubana fue borrada de un plumazo por “compensación” con supuestas deudas que Venezuela tenía con Cuba. La compensación no sólo perdonó $3 mil millones que Cuba ya se había gastado, sino que incluyó una línea de crédito de $177 millones a favor de La Habana, debido a que la deuda de Venezuela era mayor.

El documento, obtenido en exclusiva por Primer Informe y publicado por primera vez, fue firmado por Maduro a mediados de 2016, después de llegar de un viaje a La Habana para firmar nuevos acuerdos con Raúl Castro.

La deuda cubana desapareció de la contabilidad de los organismos estatales venezolanos, incluyendo el Fonden, Corpoelec, Cantv, Pdvsa y la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), entre otros. Y según fiscales que investigaron el caso, las facturas y comprobantes de los productos vendidos y los servicios presuntamente prestados por los cubanos incluidos en el Punto de Cuenta, no aparecen o se mantienen en secreto.

Según el documento, la deuda total de Cuba con Venezuela era de $3,008 millones e incluyó varios créditos con Fonden, pagarés del Banco Central de Cuba para la Oficina Nacional del Tesoro, depósitos hechos por Pdvsa en el Banco Internacional de Comercio S.A., de Cuba, entre otros aspectos.

En contraste, la deuda de Venezuela con Cuba, supuestamente, ascendía a $3,186 millones, un total de $177 por encima de la deuda cubana, y abarcaba una amplia variedad de productos y servicios prestados hasta el 2015, incluyendo materia prima que Cuba no produce, y también, muy llamativamente, “deudas de la IV República“.

El documento se mantuvo secreto hasta que fue filtrado a Primer Informe por un alto ejecutivo de Pdvsa que estaba en contra de la operación. Ni el alto ejecutivo ni uno de los fiscales que inició las indagaciones de forma confidencial, encontraron recibos, facturas o comprobantes de los servicios supuestamente descritos en el Punto de Cuenta.
En la primera página del documento, Cuba facturó $148 millones por servicios a Corpoelec entre 2014 y 2015.
Según expertos, ha sido una práctica común encubrir las deudas de Cuba con una serie de servicios y operaciones supuestamente legítimas prestadas a Venezuela, cuando en realidad se trata de cobros por protección presidencial, desmontaje de conspiraciones, espionaje y persecución a opositores, entre otros “ítems”.

“Sencillamente los cubanos no pueden poner en una factura que están cobrando millones por mantener a Maduro en el poder, o están dirigiendo el espionaje a la oposición, o torturando a disidentes. Entonces inventan este tipo de documentos para justificar el pago de esos millones”, dijo Pedro Burelli, ex directivo de Pdvsa y analista que ha estudiado en detalle las relaciones cubano-venezolanas.

Burelli dijo que, sin embargo, resulta inaceptable que Venezuela deba pagar adicionalmente por servicios indefinidos a Cuba, además de haber pagado puntualmente una onerosa dádiva petrolera durante 20 años de decenas de miles de millones de dólares.

De hecho, Venezuela envió a Cuba millones de barriles de petróleo equivalente a unos $35,000 millones entre 1999 y 2018, según cálculos del diputado de la Asamblea Nacional Angel Alvarado. Y en los primeros tres meses de 2019, ya ha enviado unos $2,000 millones en crudo a pesar de la severa crisis de Pdvsa y la catástrofe económica causada por las políticas de Nicolás Maduro.

En la página dos del Punto de Cuenta firmado por Maduro aparecen todos los “servicios” y “productos” presuntamente vendidos por Cuba a Venezuela.
Sólo entre 2002 y 2016, al momento de la firma del Punto de Cuenta 045-16, Cuba había recibido un total de $34,543 millones en crudo venezolano, según cálculos detallados realizados por el ex ejecutivo de Pdvsa Juan Fernández.

¿Cuánto de la deuda presentada por Cuba es realmente legítima?

“Probablemente se trata de una especie de lavado para que esa deuda, cualquiera que sea, desaparezca, y entonces con eso se culmina en un regalo de todo el patrimonio de los venezolanos a Cuba”, dijo el experto petrolero Fernández.

“Es un cálculo hecho de manera que genera sospechas de cómo se realizó. Parece un número tomado del aire, que por cierto casi coincide con el dinero que Pdvsa tuvo que poner para la refinería de Cienfuegos, y que nunca se concluyó, y entonces Cuba se quedó con la refinería sin devolverle el dinero a Pdvsa”, añadió.

La “sorprendente” deuda venezolana con Cuba

Según el detalle del Punto de Cuenta mediante el cual Maduro esfumó la deuda de Cuba, Venezuela debía pagarle a los Castro, en primer lugar, un total de $1,536 millones por “bienes y servicios exportados hacia Venezuela en el período 2006-2015, como parte de los programas anuales de cooperación”. El documento aseguró que las “facturas y anticipos se encuentran presentadas en Fonden”.

Sin embargo, las facturas nunca aparecieron cuando fueron solicitadas un año después, a mediados de 2017, por fiscales venezolanos que intentaron averiguar más sobre los pagos a Cuba.

“Los archivos no aparecían por ninguna parte”, dijo uno de los fiscales investigadores que ahora vive exilado fuera de Venezuela.

La página tres del documento describe los detalles de la deuda cubana, entre ellos créditos y anticipos de organismos como Fonden, Bandes y Pdvsa.
El segundo concepto de la deuda facturaba $148 millones por “servicios brindados por la Misión Energética cubana en Venezuela a Corpoelec de septiembre de 2014 a diciembre del año 2015”.

El concepto no detalló, por ejemplo, si este monto incluía los servicios del comandante Ramiro Valdés como “Zar Eléctrico” de Venezuela, o si la Misión Energética cubana había obras eléctricas que después no se concluyeron.

(Según el estudio de la Universidad Simón Bolívar sobre la inversión eléctrica en Venezuela, entre los años 2008 y 2015, publicado por Primer Informe, Cuba aparece como receptora de contratos eléctricos por parte de Corpoelec por $970 millones, a través de la empresa Alba Cuba).

El tercer concepto llamó la atención de los fiscales: Venezuela debía pagar a Cuba una “compensación petrolera, 60% de la diferencia a favor de Cuba del año 2014 (3er trimestre y un parcial del 4to trimestre) y 2015”. La cifra de la “compensación”: $1,316 millones.

Según el experto petrolero Juan Fernández, la “compensación” se pudo haber producido por el bajón que sufrió entre 2014 y 2015 el precio del crudo venezolano. El equivalente en dinero de los envíos petróleo venezolano a Cuba bajó de $3,393 millones en 2014, a $1,632 millones en 2015. La “compensación” que exigía Cuba de $1,316 millones aumentaba los ingresos a casi $3,000 millones para 2015.

En el cuarto facturaban casi $54 millones por “servicios de tráfico telefónico por ETECSA a CANTV”. ETECSA es la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. que, mostrando proclividad a los negocios, declaraba en su portal de internet que su misión era “brindar servicios de telecomunicaciones que satisfagan las necesidades de los clientes”.

Los cubanos también facturaron una amplia variedad de “servicios”: $36.6 millones “por servicios comerciales de transporte aéreo por Cubana de Aviación”; $17.2 millones por “contrato de servicio a la construcción para la Gran Misión Vivienda Venezuela de 2014 a 2016”; $12.2 millones por “servicios de desarrollo de software brindados por la empresa ALBET a la empresa mixta Guardián del Alba”; y $6.5 millones por “asistencia técnica y arrendamiento de medios brindados por la empresa cubana Caribbean Dry (CDC) a la empresa mixta Astimarca”.

Además de borrar la deuda, Maduro extendió un crédito de $177 millones a favor de Cuba, según muestra la página cuatro del Punto de Cuenta.
Llamativamente, Cuba facturó casi $50 millones en suministro de materia prima costosa de producir en la isla como “barras de acero” ($34.8 millones), y “cemento gris” ($14.8 millones).

Otros conceptos mostraron que los cubanos tenían negocios a todo nivel en la administración pública venezolana:

Otros conceptos mostraron que los cubanos tenían negocios a todo nivel en la administración pública venezolana:

Diseño, construcción y ensamblaje de trailers para Pdvsa Industrial ($3.12 millones).
Suministro de bombas de GLP y de recipiente a presión para extintores de 10 y 20 libras ($2.06 millones).
Servicios de perforación y asistencia técnica a CVG MINERVEN. ($1.29 millones)
Asistencia técnica brindada por la empresa comercial TECNOSIME a PDvsa Industrial ($660 mil).
Asistencia técnica brindada por la empresa comercial CUPET a la empresa mixta VENCUPET ($470 mil); y
Contrato de agenciamiento para la ventea de níquel entre MITSA y Pdvsa Industrial. ($40 mil).
En total, la deuda venezolana con Cuba ascendió a $3,186 millones.

La propuesta fue aprobada y firmada por Maduro y Delsy Rodríguez a mediados de 2016.
La deuda que terminó beneficiando a Cuba

Por el lado venezolano, la mayoría de la facturación se justificó con conceptos como compra de acciones en empresas mixtas cubano-venezolanas; pagarés, bonos, préstamos y anticipos, y una serie de créditos con entidades financieras públicas como Fonden y Bandes.

Los “cobradores” venezolanos tuvieron que ponerse creativos para justificar el dinero que le habían dado a Cuba.

Por ejemplo, uno de los más curiosos “ítems” fueron $50 millones por concepto de “Deudas de la IV República”, es decir, producidas antes de la llegada de Hugo Chávez al poder, en 1999.

Muchos de los conceptos facturados no eran fáciles de descifrar. Por ejemplo, se cobraban casi $1,200 millones por “compromisos asociados a la compra de las acciones y devolución de los recursos transferidos a la empresa mixta CUVENPETROL S.A.”.

¿Qué tipo de recursos se habían transferido? ¿Debían los cubanos devolver el dinero para la creación de CUVENPETROL S.A., que sólo tuvo financiamiento venezolano?

La facturación venezolana también mostró una notable cantidad de préstamos hechos por Cuba a diversas entidades públicas venezolanas a través de pagarés, bonos o líneas de crédito.

Se facturaron, por ejemplo, $513.28 millones por un “pagaré emitido por el Banco Central de Cuba a favor de la Oficina Nacional del Tesoro”.

La gran interrogante del Punto de Cuenta: “Deudas de la IV República”.
También otros $200 millones por “bonos emitidos por el Banco Central de Cuba a favor de BANDES y el Banco del Tesoro”. (¿Cuánto podría costar un bono cubano si se declaraba en default?).

Otros $50 millones correspondían “al pago del préstamo para la compra de buques graneleros de la empresa mixta ALBAGRANEL..

Facturaron además $197.3 millones por un crédito de Fonden para “inversión de la empresa mixta FERRONIQUEL S.A. y otros $123 millones en otro crédito de Fonden para el “Programa Unión Económica Cuba-Venezuela”, que nadie conocía.

Otros dos créditos por $24 millones fueron incluidos entre las deudas: uno con Fonden y Banco del Alba por $23.5 millones, para “producción de semiproducto (palanquillas) y laminados largos de acero al carbono; y otro por $650 mil con Bandes, como “compensación del Addendum No. 5 del contrato para la adquisición de materiales eléctricos Fase 2”.

Venezuela exigía en el documento la devolución de 300 millones de euros (unos $350 millones) depositados por Pdvsa en BICSA.

Fueron incluidos como deuda dos anticipos que habían sido otorgado para proyectos para suministrar equipos y construir obras. Uno eran $116 millones de anticipo “para el suministro de equipamiento médico para 43 hospitales” del Programa Barrio Adentro III. El segundo era un anticipo de $84.5 millones “para las obras constructivas asociadas a la ejecución del Programa Sucro-Alcolohero”.

¿Por qué debían devolver el anticipo? ¿No se habían culminado las obras?

También se incluyeron montos por concepto de “disolución de empresas”: $40 millones para la disolución de la empresa mixta Tecnologías Alternativas S.A. (TECAL), y $13.7 millones para la disolución de la empresa mixta CUVENPEQ, S.A.

Finalmente se incluyeron otros “ítems” para cubrir “compromisos asociados a la compra de las acciones y devolución de los recursos transferidos” a las empresas mixtas Cementos Santiago S.A. ($41.4 millones), Morteros Artemisa S.A. ($7.7 millones) y Ferroníquel S.A. ($5,000)

Como una gran interrogante quedó el ítem número 8: $50 millones “por Deudas de la IV República”.

https://www.lapatilla.com/2019/06/18/primer-informe-maduro-borro-de-un-p...

 9 min


Daniel Eskibel

¿Te imaginas el desastre electoral que podría ocurrir si se filtraran los mensajes confidenciales que cruzan entre sí los integrantes de una campaña presidencial?

Pues no te lo imagines. Alcanza con recordar lo que le ocurrió a Hillary Clinton en 2016. La filtración de decenas de miles de correos electrónicos de su campaña electoral puso en conocimiento de la opinión pública las comunicaciones internas entre ella y su equipo así como los mensajes intercambiados entre sus colaboradores.

Aquello fue el comienzo del fin para sus aspiraciones presidenciales. Basta seguir las noticias de actualidad para comprender que no fue un caso aislado ni mucho menos. Lo cual me lleva a preguntarte: ¿estás realmente seguro de que tu comunicación política interna está a salvo de miradas indiscretas?

Me atrevo a suponer que no estás tan seguro como crees estar.

No tengo nada que esconder

Hay un error que se ha vuelto viral entre políticos, candidatos, gobernantes y consultores. Se puede resumir en la frase “yo no tengo nada que esconder”.

Como no hay nada oculto tampoco me tengo que preocupar demasiado. Y si no me preocupo demasiado me alcanza con usar las herramientas de comunicación que todos usan y que tienen detrás el respaldo de enormes compañías multinacionales.

Eso es lo que hacía John aquel sábado 19 de marzo de 2016. Aquel sábado John Podesta, por entonces jefe de la campaña presidencial de Hillary Clinton, trabajaba confiadamente en su computadora.

Era un hombre inteligente, culto y de gran experiencia política. Abogado y profesor de Derecho, había sido senador, jefe de gabinete del Presidente Bill Clinton y consejero del Presidente Barack Obama. Un verdadero peso pesado del Partido Demócrata y en general de la vida política de los Estados Unidos de América.

Estaba en su oficina. Trabajaba con tranquilidad. En un ambiente confiable y seguro. Con las herramientas habituales. En su pantalla tenía abierto su correo electrónico personal. El Gmail. El que siempre usaba.

Fue apenas un clic. Solo uno. Un simple clic en un enlace en un correo electrónico. Ese clic disparó una pesadilla electoral para su partido. Ese solo clic, tan inocente, abrió la puerta para un gigantesco hackeo de su cuenta y a través de ella del correo de Hillary y de otros muchos dirigentes demócratas.

Aquel clic de John fue el disparador. Decenas de miles de mensajes internos quedaron expuestos ante la opinión pública. Mensajes confidenciales. Pensados exclusivamente para el intercambio interno de la campaña y del partido.

Bastó un solo clic para precipitar la derrota de Hillary Clinton y el triunfo de Donald Trump. Podría decirse que aquel clic abrió un nuevo tiempo político en el mundo entero. Y marcó para siempre la carrera política de John Podesta.

La lección que nos deja el episodio es que la comunicación política digital presenta riesgos mucho más poderosos que los que vemos a simple vista. Y que la extendida idea de que no tenemos nada que esconder resulta un marco mental peligroso que generalmente nos conduce a graves errores.

El marco mental adecuado para campañas electorales, para gobiernos, para empresas consultoras y para partidos políticos es que la comunicación interna debe ser confidencial.

Ya sabes: confidencial, reservada, exclusiva para sus destinatarios y cerrada para el público general.

La confidencialidad de la comunicación interna es el equivalente colectivo a la privacidad de las comunicaciones personales. Para cualquier persona hay comunicaciones que son públicas y otras que son privadas. Y separar ambos campos es importante para el bienestar psicológico.

Del mismo modo deben diferenciarse las comunicaciones internas y externas de una organización política o empresarial. Unas son públicas, claro está. Pero las otras son privadas, confidenciales, reservadas.

Pero si quieres que la comunicación interna de tu organización sea confidencial, entonces deberás evaluar seriamente cuales son las herramientas que utilizas para ello.

¿De qué valdrían todos tus esfuerzos políticos si finalmente un hackeo o cualquier intrusión indebida diera por tierra con todo?

Canales de comunicación política interna

A principios de 2019 realicé una investigación entre los lectores de Maquiavelo & Freud. Es un público con formación universitaria y que ocupa lugares relevantes en partidos políticos, gobiernos y empresas consultoras.

811 personas respondieron online mis preguntas sobre herramientas de comunicación política. Los resultados son los siguientes:

El correo electrónico es para el 40 % de los encuestados el canal preferido para la comunicación política o profesional a distancia. En segundo lugar aparece el teléfono (33 %) y luego los mensajes (27 %).

El dato anterior tiene un matiz generacional: el 55 % de los Baby Boomers (nacidos entre 1943 y 1960) prefiere el email como principal canal de comunicación política o profesional, pero los más jóvenes (Millenials y Centenials) prefieren el teléfono como canal principal.

El 65 % utiliza Gmail para las comunicaciones importantes por correo electrónico, mientras el 19 % usa Hotmail / Outlook.

El 68 % prefiere WhatsApp para enviar y recibir importantes mensajes políticos o profesionales, al tiempo que el 11 % prefiere Telegram.

Cuando se trata de comunicaciones telefónicas el 64 % habla por la línea del móvil, el 11 % por la línea fija y otro 11 % por WhatsApp.

Para enviar y recibir archivos políticos o profesionales que sean importantes, el 37 % elige hacerlo por correo electrónico, el 20 % por Google Drive, el 16 % por WhatsApp y el 10 % por WeTransfer.

Las principales aplicaciones de comunicación que tienen instaladas los encuestados son WhatsApp (96 %), Facebook Messenger (77 %), Skype (44 %) y Telegram (31 %).

Si te ves reflejado en estos resultados, entonces no estás seguro. Porque todas las herramientas mencionadas como mayoritarias, todas, presentan debilidades de seguridad relativamente importantes.

8 recomendaciones para una comunicación política segura

No es necesario que te transformes en un hacker para mejorar de manera extraordinaria la seguridad de tus comunicaciones políticas confidenciales. Basta con seguir lo que recomiendan los expertos. En tal sentido te presento lo que yo mismo he recopilado estudiando a los principales investigadores.

Las recomendaciones principales en materia de comunicación política confidencial son las siguientes:

  • Durante las reuniones los teléfonos móviles deben estar fuera de la habitación. Con apagarlos no basta: sácalos del lugar.
  • Encripta el disco duro de tu ordenador. Seguramente hay un informático en tu equipo que te puede ayudar a hacerlo.
  • Si te conectas a una red wifi pública (por ejemplo en hoteles, aeropuertos, bares o tiendas) utiliza siempre una red privada virtual (VPN). En mi caso uso ExpresVPN (veloz, segura y fácil de usar).
  • Para hablar por teléfono utiliza Signal (es gratis y todas las llamadas de voz y las video llamadas son encriptadas e imposibles de interceptar).
  • Usa Signal también para enviar y recibir mensajes instantáneos de texto, audio o vídeo, para compartir imágenes y documentos, y para grupos de comunicación. El cifrado es automático, es el más avanzado disponible actualmente y no puede ser quebrado ni siquiera por las más poderosas agencias de inteligencia.
  • Para el correo electrónico usa ProtonMail (correo electrónico protegido con cifrado de extremo a extremo, regulado por las estrictas leyes suizas de privacidad, y con el centro de datos más seguro de Europa ubicado bajo mil metros de roca sólida).
  • Si usas Telegram para mensajería, recuerda realizar las comunicaciones confidenciales a través de su chat secreto.
  • Gestiona tus contraseñas con 1Password (una forma segura de guardar y gestionar tus passwords).

Son 8 recomendaciones. Hay otros servicios similares, claro está. Pero estos son los que te recomiendo porque yo mismo los uso y confío en ellos.

Una red segura para tu organización

Filtraciones, hackeos, noticias falsas, espionaje, manipulación de información, venta de datos, pérdida de privacidad, vigilancia, escándalos políticos…esa es nuestra realidad de hoy.

Tienes que prepararte para vivir, trabajar y hacer política en esa realidad compleja que nos toca vivir. Y para eso no puedes ser ingenuo y debes adoptar las herramientas necesarias. No lo dejes para después porque puede ser demasiado tarde. Hazlo ahora mismo.

Si eres consciente de todo esto deberías jugar un papel clave en tu organización. Informando a tus compañeros, persuadiendo, educando. Tienes que lograr la construcción de una red de comunicaciones confiables dentro de tu partido político, tu campaña electoral, tu empresa o tu gobierno.

Para eso nada mejor que compartir este artículo con las personas clave de tu organización. Que a nadie le pase lo mismo que al confiado John Podesta.

Maquiavelo&Freud

https://maquiaveloyfreud.com/comunicacion-politica-interna-confidencial/

 6 min


Tres cartas públicas ha recibido recientemente el presidente (e) Guaidó. Dos de ellas en términos positivos, otra no tanto. La distinguida columnista Alicia Freilich lo alerta oportunamente de que se cuide de ”oportunistas y delincuentes” que lo rodean. La Alianza Nacional Constituyente Originaria, por intermedio de su activo Coordinador Enrique Colmenares Finol, propone la realización de un plebiscito sobre la permanencia de Maduro. Es una propuesta respetable, aunque pareciera que es repetir lo realizado el 16 de julio, sería darle más tiempo al régimen y un mecanismo que no tiene fuerza para ejecutarlo. La tercera es la de María Corina, Ledezma y Arria, la cual comentamos a continuación.

Los apreciados firmantes ratifican su respaldo al presidente (e) Guaidó, pero mencionan que lo aprobado en la Asamblea Nacional “no admite ninguna forma de convivencia o connivencia con las mafias de la corporación criminal en la que se ha convertido el Estado venezolano. De allí que, el nuevo diálogo en Noruega, avalado por la corporación criminal encabezada por Nicolás Maduro y sus socios, pues les sitúa en paridad moral con el gobierno legítimo que Usted representa, resulte inexplicable para el país; sobre todo dada la posibilidad de que de un pacto con el crimen organizado surjan unas “elecciones democráticas” que se celebrarían bajo su dominio.”

Agrega la carta exigiendo al presidente (e) Guaidó que “cancele y cierre de manera definitiva, sin dejar espacios para la suspicacias, esta negociación opaca y dañina”. Afirma que la única opción es la fuerza, “entendida como la combinación apropiada de la fuerza institucional de la Asamblea Nacional, de su Presidencia Interina y del TSJ legítimo, con la fuerza de la movilización organizada de los venezolanos y la fuerza de una coalición internacional leal”. Finaliza afirmando que “el grueso de nuestra Fuerza Armada, sin los controles cubanos se pondría del lado del pueblo y la Constitución…”

Al respecto, nos permitimos diferir de la forma y contenido de esta carta, la cual ha podido ser privada para no echar más leña al fuego. La posición de no dialogar con la mafia que nos gobierna la comparten muchos venezolanos por las redes sociales y es explicable. Sin embargo, afirmar que la oposición que dialoga se coloca en la misma paridad moral que la corporación criminal que gobierna es insultante y fuera de toda perspectiva. A veces es necesario dialogar con bandidos en aras de intentar resultados favorables a los más.

Asumir que de ese diálogo surjan elecciones no transparentes y que esa negociación es opaca y dañina es una posición extrema. Aseverar que “la única opción es la fuerza institucional de la Asamblea Nacional, de la presidencia interina, del TSJ legítimo, de la movilización de la gente y de una coalición internacional” es respetable como opinión, pero hasta ahora ha demostrado no ser realista. Concluir que nuestra Fuerza Armada se pondrá del lado de la Constitución es un deseo que acariciamos muchos, pero es solo un deseo. Cierto que el diálogo tampoco ha producido resultado alguno, pero políticamente no pareciera sensato cerrar esa opción.

Desde el inicio de esta lucha en defensa de la democracia nuestra dirigencia política se dividió en dos tendencias. El grupo más numeroso se inclinó por no confrontar al régimen. En palabras de Martínez Meucci, optaron por el apaciguamiento, no atreviéndose a mencionar que desde el 2001 se estaba violando la Constitución. El otro grupo predicó desde un principio que había que enfrentar al régimen sin darle cuartel, denunciar las trampas electorales y la presencia de presos políticos.

Los dos grupos han pecado de intolerancia y no han tenido la sensatez de dirimir internamente sus diferencias. Ambos deberían reconocer que la estrategia de apaciguamiento y la vía electoral no son la llave mágica para salir de la dictadura, pero tampoco la convocatoria a protestas callejeras ha logrado doblegar al régimen. A pesar de todo, ambas estrategias han puesto en evidencia la naturaleza dictatorial del mismo y lo han debilitado.

Tal y como se visualiza la situación, se debería intentar conseguir la realización de elecciones, previo cambio del CNE, revisión del registro electoral, votación de los venezolanos en el exterior y participación activa de la OEA. Los distinguidos y apreciados firmantes de la carta están conscientes del sufrimiento de los ciudadanos dentro y fuera del país y como dirigentes no deberían descalificar, ni cerrar esta opción, por dudoso que sea el resultado.

Como (había) en botica:

Humberto Calderón Berti, nuestro embajador en Colombia, fue quien solicitó la investigación sobre posible corrupción en manejo de recursos para la ayuda humanitaria. Su trayectoria ciudadana permite confiar en que no encubrirá ninguna fechoría.

Según Acción por la Libertad, hay 773 presos políticos, de los cuales 106 son militares.

Con el allanamiento de la inmunidad a José Guerra y Tomás Guanipa suman 22 los diputados atropellados por el régimen.

Libertad y atención médica para el preso político Vasco Da Costa.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 3 min


Entre Caracas y Teheran hay muchas horas de vuelo. Pero si medimos usando vectores políticos hay entre ambas capitales ciertas cercanías. Lo hemos podido advertir recientemente. La decisión de los EEUU de emparejar sus posiciones frente al régimen de Maduro con el Grupo de Lima y la Comisión Europea revelan que por el momento EEUU no está interesado en una intervención directa en el país sudamericano. Quizás nunca lo estuvo.

Cuando más la atención de los EEUU – en contra de lo que imaginan los grupos ultras de la oposición venezolana- figuraba en un cuarto lugar de su agenda internacional. En tercer lugar, el muro anti-México, promesa sagrada de la campaña electoral. En segundo lugar, el potencial conflicto que aún mantiene con su enemigo atómico número dos, la Corea de Kim Jong Un. Y, por supuesto, en un primerísimo lugar, el conflicto de alta intensidad desatado por el gobierno de Trump en contra de su enemigo atómico número uno: el Irán de los ayatolahs.

EEUU a pesar de todo su poderío no puede atender a esos cuatro frentes a la vez. Su gobierno decidió entonces deshacerse de los tres fardos menos pesados. El conflicto con Corea es aún latente, pero se arreglará a su debido tiempo negociado con China. El tema del muro lo dilató Trump provisionalmente gracias a un acuerdo “chimbo” al que se prestó López Obrador. El tema Venezuela le fue facilitado por la propia oposición venezolana al haber sido probado - ese ominoso 30-A – que no hay medios fácticos para poner fin a la llamada usurpación. Solo quedan los medios políticos y así lo entendió Abrams mucho más claro que Pompeo, aconsejando a la oposición transitar por el único camino que tiene frente a sí: el democrático- electoral, contando para el efecto con todo el apoyo de la CI, que no es poco. Esa vía encajonaría a Maduro en su contradicción más esencial. ¿Qué país del mundo podría estar en contra de elecciones libres aparte de Cuba y tal vez Nicaragua? Incluso Rusia, bajo ciertas condiciones, apoyaría esa alternativa. Lo último depende, por cierto, de la dimensión que asuma el conflicto de los conflictos: el de Washington con Teherán.

Difícil es predecirlo y decirlo. Por el momento asoman tres alternativas. La primera es el método preferido por Trump - podríamos llamarla “alternativa coreana“ -. Consiste en elevar al máximo la intensidad del conflicto hasta el punto que a su adversario no le quede otra vía sino ceder. Pero ese método solo puede resultar sobre la base de que los ayatolahs piensen parecido a los coreanos y chinos, lo que no parece ser el caso, pues entre los iraníes priman conceptos como el martirologio, el honor y desde el punto de vista más político, la necesidad de no aparecer humillados en el espacio islámico frente al poder norteamericano. Irán, y esa es la diferencia con la aislada Corea del Norte, cultiva pretensiones hegemónicas en el Medio Oriente. Y aquí aparecería una segunda alternativa a la que llamaremos “tipo Irak“. Es la de la operación quirúrgica según la jerga de los politólogos. Fácil de realizar, difícil de mantener. El caso de Irak está muy vivo. Bush eliminó rápidamente a Husein y sus tropas. El nido de terroristas en que después se convirtió Irak todavía nadie no lo puede controlar. Sin embargo, el testarudo John Bolton parece decidido a probar esa alternativa.

La tercera alternativa es que los EEUU se embarquen en una guerra de representación sobre la base de un eje estratégico conformado por Israel, Arabia Saudita y los Emiratos en contra de otro eje formado por Irán, el chiísmo mayoritario de Irak y desde más atrás Rusia e incluso China. Puede ser posible: Israel tiene un interés prioritario en destruir Irán pues así se constituiría en el único poder atómico de la región y de paso las ramificaciones terroristas tipo Hezbolah quedarían aisladas. Los saudis y los Emiratos a su vez, ejercerían control sobre el estratégico estrecho de Ormuz (donde según Trump tuvieron lugar los “atentados” acuáticos de Irán) y se apoderarían definitivamente del Yemen. No por último, desde el punto de vista “religioso“, el sunismo se convertiría en la confesión hegemónica de la región. Pero que nadie se engañe. La que recién asoma sería, bajo esa tercera alternativa, una guerra semi-mundial. Todo el Medio Oriente ardería bajo fuego y la milenaria cultura persa sería convertida en un Vietnam Islámico. Un infierno.

Si se imponen las alternativas segunda y tercera el gran perdedor sería sin duda Europa. No solo por las cuantiosas inversiones que casi todos sus países mantienen con la teocracia iraní, sino sobre todo por la gigantesca ola migratoria que desataría un conflicto bélico de esas magnitudes, una al lado de la cual la que provocó Putin en Siria sería una bagatela. Lo suficiente para desestabilizar a la UE definitivamente. Paradojalmente, gane o pierda, Putin emergería así como el gran vencedor. Si gana, se convertiría en protector internacional del mundo islámico chií. Si pierde, toda la frágil arquitectura política europea se vendría al suelo.

¿Y Caracas? Al lado del panorama erigido sobre la geopolítica mundial, los intentos de la fracción extremista comandada por el trío Machado, Ledezma, Arria, presionando a Guaidó para que abandone la vía del diálogo y exija una intervención militar, aparecen – por decir lo menos- como grotescos. Visto así, la primera necesidad para la oposición venezolana es deshacerse de una vez por todas de ese estéril extremismo que ha llevado atado como un pesado cetáceo alrededor de su cuello a lo largo de toda su historia.

Todo indica que la única alternativa frente al poder armado de Maduro reside en la reactivación de la vía democrática, pacífica, constitucional y electoral, es decir, en un regreso a la tradición que llevó al triunfo del 6-D. Para el efecto será decisivo que el liderazgo hasta ahora puramente mesiánico de Guaidó se convierta en lo que siempre debió haber sido y no es: un liderazgo político. Y eso no solamente depende de Guaidó. Depende en primera línea de los partidos y organizaciones civiles que lo acompañan. Toda otra vía conduce, definitivamente, a un callejón sin salida.

16.06.2019

Polis

https://polisfmires.blogspot.com/2019/06/fernando-mires-entre-teheran-y-...

 5 min


Roger E. A. Farmer

El valor actual del pasivo del fisco estadounidense por pensiones no financiadas y Medicare asciende a 46,7 billones de dólares, o sea aproximadamente dos veces y media el PIB de los Estados Unidos. Otras estimaciones hablan de una cifra mucho mayor. En el Reino Unido, un cálculo similar del Adam Smith Institute arroja 1,85 billones de libras (2,34 billones de dólares), una verdadera “bomba de tiempo de deuda oculta”. Y la situación en Suiza, Francia, Bélgica, Alemania, Austria y España es casi igual. Parece que a todas las economías avanzadas les esperan problemas de finanzas públicas en el futuro.

¿Y si el famoso “almuerzo gratis” existiera? ¿Si hubiera un modo de recaudar dinero para financiar programas de bienestar social como las pensiones y la atención de la salud sin aumentar los impuestos? De hecho, ese modo existe: consiste en que los ministerios de hacienda nacionales creen fondos para la atención social, financiados mediante deuda pública a intereses bajos, para invertir en bolsa.

Un estudio que analizó un siglo de datos de 16 economías avanzadas halló una diferencia promedio del 6,96% entre la rentabilidad de las acciones y la de los títulos públicos; y esto en forma notablemente coherente para todos los países. El menor diferencial lo tiene Dinamarca, con 3,8%, mientras que Japón tiene el más grande, un asombroso 9,89%.

Hay cierta evidencia de que en años recientes el diferencial ha sido un poco menor, así que vayamos a lo seguro y supongamos que será aproximadamente 4% durante los próximos 50 años. Esto implica que los gobiernos pueden endeudarse a una tasa 4% inferior al nivel de rentabilidad del mercado de acciones. ¿Cómo es posible, y por qué ningún inversor rico arbitró esa diferencia en su provecho?

Parte de la respuesta está en que la finalidad de los mercados de acciones es hacer posibles intercambios entre diferentes tipos de personas, y en particular permitir a los jóvenes ahorrar para su vejez. Este punto de vista implica que la volatilidad de los mercados no tiene nada que ver con los fundamentos económicos, sino con las expectativas de los inversores, que se lanzan a comprar y vender acciones y títulos siguiendo oleadas de optimismo y pesimismo que se refuerzan a sí mismas. Según esta visión de los mercados, la volatilidad existe porque casi todas las personas con las que usted y yo comerciaremos en los mercados financieros todavía no han nacido.

En mi libro Prosperity for All [Prosperidad para todos], lo llamo “ausencia de contrato prenatal”. Supongamos, en forma contra fáctica, que ese contrato existiera. En este mundo de fantasía, los que todavía no han nacido comprarían títulos que les redituarían una ganancia si la economía después de nacer anduviera mal y les supondrían una deuda si anduviera bien. Aunque parezca extraño, la misma existencia de esos intercambios eliminaría la volatilidad de los mercados. Pero en la realidad, los mercados de activos son volátiles porque los que todavía no han nacido no pueden aprovechar esas oportunidades de arbitraje, que aparecen en el diferencial de rendimiento de las acciones respecto de los títulos públicos.

Pero aunque las generaciones futuras todavía no están presentes para negociar en los mercados de activos, los ministerios de hacienda nacionales pueden hacerlo en su lugar. Tenemos un almuerzo gratis inmenso a la vista de todos. Usted y yo no podemos aprovecharlo, ni tampoco pueden Bill Gates o George Soros. Solo el ministerio de hacienda de un país soberano es suficientemente rico para arbitrar el diferencial de las acciones, porque es el único que puede invertir en nombre de los que todavía no han nacido.

Para ver cómo funcionaría en la práctica, tomemos el ejemplo del RU. Su PIB es aproximadamente dos billones de libras, y el valor de todas las acciones que cotizan en el índice FTSE 100 es aproximadamente igual. Lo primero que tendría que hacer el ministerio de hacienda del RU es decidir qué activos está dispuesto a comprar. En mi libro sugerí que debería componer un índice amplio, ponderado por valor, de todas las acciones que se negocien públicamente. Luego, el ministerio de hacienda pediría prestado dinero para invertirlo en el índice.

También sugeriría que el ministerio de hacienda del RU empiece de a poco, por ejemplo, creando un fondo para atención social de 100.000 millones de libras. Suponiendo un diferencial del 4%, invertir esa cantidad en acciones rendiría en promedio 4.000 millones de libras al año, o sea aproximadamente la recaudación anual actual del impuesto a las herencias en el RU. No es una cifra menor, pero tampoco alcanza para cubrir el faltante de las pensiones.

Pero si una prueba con ese monto saliera bien, entonces se podría ampliar el esquema. Si el ministerio de hacienda pidiera un billón de libras (aproximadamente el 50% del PIB del RU) y lo invirtiera en el índice, la recaudación esperada sería alrededor de 40.000 millones de libras al año, no muy lejos de la recaudación actual del impuesto de sociedades en el RU. Estamos hablando de un monto importante, cuyo valor actual asciende a un billón de libras si se lo capitaliza al 4%.

¿Y si la inversión saliera mal? ¿Si se produjera una caída bursátil del 10% o del 20%, no destruiría eso las finanzas públicas del RU?

Pues no. En la mayoría de las economías avanzadas, los gobiernos recaudan en impuestos al menos el 40% del PIB. El valor actual neto de esa recaudación, capitalizado al 4%, es diez veces el PIB. De modo que los gobiernos tienen dinero más que suficiente para influir en los mercados en caso de necesidad. O si no, el ministerio de hacienda nacional también podría optar por absorber sus pérdidas superando una gran recesión. Al fin y al cabo, la irracionalidad de los mercados no puede durar más que la solvencia del ministerio de hacienda de una gran economía avanzada.

No soy muy partidario de la intervención estatal en los mercados. Todo aquel que afirme que existe un “almuerzo gratis” debe empezar por explicar qué pueden hacer los gobiernos que sea imposible para las personas. La explicación, en este caso, es sencilla: los gobiernos pueden hacer inversiones en nombre de los que todavía no nacieron que nos beneficien a todos. Sin duda es una mejor forma de financiar el bienestar social que tratar de sacarle otros 40.000 millones de libras al año a una población que ya soporta demasiados impuestos.

Traducción: Esteban Flamini

Junio 13, 2019

Project Syndicate

https://www.project-syndicate.org/commentary/national-treasuries-social-...

 5 min