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Opinión

Gustavo Roosen

El gobierno, por ejemplo, evita hablar de la economía, de la inflación, de los precios. Cuando otros lo hacen los descalifica. Es parte de la de la guerra económica, declara. Cuando son los propios los que se atreven, es traición. Que lo digan, si no, el acusado Isaías Rodríguez y el acusador Pedro Carreño. La oposición, por su parte, evita hablar de sus problemas internos, de los desacuerdos, de los brotes personalistas y su efecto corrosivo, de los errores estratégicos o tácticos. Las derrotas no suelen tener culpables. Se espera que el silencio borre la memoria. Que el tiempo tienda su manto de olvido.

Los temas, sin embargo, siguen ahí. El panorama económico no puede ser más grave. No hay analista serio que no lo vea. El fantasma de la deuda sigue allí, más amenazador, más grande, con efectos que volverán cada vez más dramática la situación para los ciudadanos, para las empresas, para el propio sostenimiento del aparato de gobierno. Sin embargo, parece haberse impuesto la estrategia de no ver, o de no mostrar. Aquí no pasa nada. Esta guerra la estamos ganando. ¿Por cuánto tiempo más se podrá mantener este espejismo y esta intención de ocultamiento?

Acallados en las cúpulas, los temas de los que los interesados quisieran que no se hablara siguen, sin embargo, en la preocupación de la gente. Bullen en las redes sociales, muchas veces en el tono menos positivo, más superficial, en ocasiones incluso irresponsable. No es posible silenciar el tema económico cuando está en la vida y el padecimiento de los ciudadanos. Tampoco es posible tapar o disfrazar el tema de las fisuras en la oposición cuando la gente ha puesto tanta esperanza en ella y cuando crece el riesgo de llenar el vacío con propuestas sin claridad ni organización. El ocultamiento, el velo, la reserva a unos pocos, la falta de información no solo no ayudan a la participación sino que alimentan el rumor y la desconfianza. Los argumentos esgrimidos desde la política para limitar el espacio de la información chocan más temprano que tarde con la necesidad ciudadana de claridad. Contribuyen más al desaliento que al entusiasmo.

La gente quiere saber. Quiere sentirse parte, no simplemente número. Habría querido, por ejemplo, celebrar el Premio Sájarov otorgado a la oposición democrática venezolana por el Parlamento Europeo. El premio, sin embargo, ha tenido menos repercusión de lo que habría gozado el reconocimiento a una figura del deporte. Parece haber interesado a pocos. Ha sido como una alegría efímera, llegada en mal momento, en medio de un duelo. Como si el desaliento por los resultados de la última contienda electoral no hubiesen permitido la celebración. Como si un premio que se otorga a personas que han contribuido de manera excepcional a la defensa de los derechos humanos y las libertades no tuviera suficiente valor motivacional para congregar el entusiasmo. Como si se hubiese olvidado lo que significa de capital político el apoyo recibido por parte del Parlamento Europeo y, de cara al futuro, su capacidad para desarrollar iniciativas políticas y legislativas concretas.

Si algo deprime el entusiasmo ciudadano es, sin duda, el ocultamiento de la información, más todavía cuando el enturbiado clima político y social exige claridad. Y más cuando los intereses del poder urden trampas y elaboran discursos para alimentar el abatimiento. Ese es el momento del liderazgo. Contra la corriente de tapar los problemas se impone el liderazgo que comunica, que interroga, que debate, que se afirma en el reconocimiento de los hechos y en el valor de las decisiones compartidas.

Una equivocada visión del poder alienta el monopolio de la información. Sobre ese principio se sigue la consigna de que hay temas que mejor no tocarlos, no ponerlos a la vista, no exponerlos a la discusión, limitarlos al círculo de poder o de influencia, protegerlos con el velo del silencio. De lo que no se habla no existe. Esa parece ser la consigna. Las realidades, sin embargo, terminan haciéndose visibles, a veces tarde, a veces trágicamente.

nesoor10@gmail.com

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El 1 de noviembre de 2017, el Presidente Nicolás Maduro exhortó públicamente a los candidatos de oficialistas para las elecciones municipales del 10 de diciembre 2017 a retomar el proyecto de las ciudades comunales, comunas y consejos comunales, en tal sentido advirtió:

“Ese es el eje nuestro, construir ciudades socialistas, comunales, para reordenar el caos capitalista que heredamos desde hace aproximadamente cuatro siglos atrás”.[1]

Ninguna novedad representa ese anuncio, más bien el tono y la forma de su anuncio contrasta cualitativamente con los bombos y platillos con los cuales en las elecciones municipales del año 2013 anunciaron el Plan Comuna o Nada, estrategia de movilización electoral para las elecciones municipales de diciembre del año 2013.

Y como el régimen es excesivamente imaginativo en crear instancias políticas, en el 2013 reactivó a los fines del Plan Comuna o Nada una denominada Comisión Presidencial para las Comunas, que entonces estuvo presidida por Héctor Rodríguez, actual gobernador del estado Miranda y cuyos resultados no resultan fáciles de medir.

Aquél proceso electoral de 2013 registró como resultados un total de votos para el PSUV de 5.265.930, que representó el 48,76% de la participación electoral. Mientras, la oposición capitalizó 4.410.238 de votos que representaron el 40,84% de participación electoral[2]; resultado que le permitió a la Unidad asumir la gestión de gobierno en la Alcaldía Metropolitana de Caracas más cinco de sus seis municipios; además de Maracaibo, Valencia, Barquisimeto, Maturín, San Cristóbal y Mérida. También la Unidad ganó en otros bastiones del chavismo para el momento, como eran El Vigía, Valle de la Pascua, Barinas y Valera. En la actualidad, varios de esos alcaldes electos en el 2013 están exiliados o en situación de presos políticos.

El periodista Eugenio Martínez afirmó que el triunfo de la Mesa de Unidad Democrática “en las ciudades más simbólicas del país (por su población o por su identificación con la revolución) provoca que la oposición genere en sus electores una percepción de triunfo que el chavismo –a pesar de su evidente ventaja numérica– no logra contrarrestar”.

A esas elecciones del 2013 llegamos más por suerte que por presión social y política. En tal sentido es oportuno destacar que para ese momento la última elección de alcaldes había sido en el año 2004 y la de concejales en el año 2005. En consecuencia, los períodos electorales fueron extendidos discrecionalmente por el Consejo Nacional Electoral a espaldas de la voluntad popular, y así pasaron varios años hasta que decidió el órgano rector realizarlas, pero nuevamente uniendo ambas elecciones locales: la de alcaldes y concejales.

Es importante no olvidar un detalle que es grave, y es que en la elección de concejales del 2005 los venezolanos tuvimos la oportunidad de participar eligiendo a los integrantes de las Juntas Parroquiales, instancias que originalmente se diseñaron para la descentralización de la gestión municipal y luego se reformaron para orientarlas hacia la desconcentración de esa misma gestión local. Esa oferta electoral se perdió y fue arrebatada para las elecciones del 2013, gracias a la Asamblea Nacional producto del abstencionismo.

Resulta importante destacar que las elecciones municipales del año 2013 sirvieron de antídoto para evitar que el Poder Público Municipal, sus instituciones y competencias, pasaran al olvido en la memoria del colectivo venezolano. Se reivindicó al Poder Público Municipal con aquellas elecciones.

En consecuencia, desde el 2000 hasta la fecha, el régimen ha hecho con las elecciones municipales lo que ha querido y la sociedad en general se lo ha permitido con pasividad asombrosa.

Nuevamente, la conducta del CNE se repite, separaron la elección de alcaldes y la de concejales violentando el orden legal existente, extendiendo el período de gestión de los concejales hasta nuevo aviso y a espaldas de la voluntad popular. Fecha cierta no hay, sólo la ambigüedad de que la misma será en el 2018.

La nota que marca la diferencia en este proceso electoral municipal es que aparece un nuevo actor, la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente, que ordena realizar la elección y dividirla en dos procesos, haciendo que un CNE subordinado a ella active todos los mecanismos operativos para llevar adelante un accidentado y muy dudoso proceso electoral municipal; tan dudoso como el que se realizó el pasado 15 de octubre 2017.

El Municipio, que constitucionalmente se reconoce como la forma de organización del territorio nacional, pareciera ser una “migaja” del contexto institucional del Estado Federal Descentralizado, motivado a que el régimen se ha encargado de imponer el desánimo y la frustración en los electores, luego del 15 de octubre del 2017, cuando el CNE decidió burlar toda formalidad y rigurosidad legal para la convocatoria y desarrollo del proceso electoral.

Las elecciones regionales lograron romper la mínima confianza que existía entre electores con los dirigentes políticos y los partidos políticos, el desafío ahora es cómo en este contexto tan autoritario de gobierno, donde no hay espacios que garanticen las libertades democráticas, se puede restituir esa confianza rota, que es pieza fundamental para poder restituir la democracia.

Los principales partidos políticos han decidido no participar en el proceso electoral municipal previsto para diciembre 2017, pero esa decisión, como ha sido característico en el pasado, se ha tomado sin el debate y sin la orientación, menos aún sin la discusión debida con los ciudadanos.

Nuestros dirigentes parecieran olvidar que no estamos hablando de una elección nacional, no se trata de cualquier proceso electoral, se trata de 335 elecciones, con distintos rostros y realidades, pero que se conectan entre sí, porque sus resultados tienen incidencia directa, inmediata y efectiva en la calidad de vida de los ciudadanos. Además, es en esa instancia donde cada uno de nosotros logra entender mejor lo que significa la democracia, la institucionalidad y la ciudadanía.

Mientras la rebeldía se decreta, sin ni siquiera volver a citar el 333 y 350 de la Constitución, el Gobierno retoma su visión estratégica de reactivar su metodología original de impulsar la transformación desde el nivel local y comunitario con los Consejos Comunales, Comunas y, entonces, Ciudades Comunales, que son parte de un modelo institucional dibujado en el Plan de la Patria 2013-2019 que pretenden ampliarlo hasta el 2030 como lo ha pedido el presidente Maduro el pasado 30 de octubre de 2017.[3]

Frente a esos anuncios del Gobierno de impulsar el modelo comunal, los vecinos, aquellos líderes comunitarios que sin aspiraciones electorales siempre han lidiado con la defensa de la democracia en los términos de libertad de participación y de asociación, y exigencia de calidad en la prestación de los servicios públicos, quedan en la más absoluta indefensión, sin voceros efectivos y, en consecuencia, en un estado de orfandad muy grave para la salud anímica de nuestras comunidades, que claramente termina de romper cualquier posibilidad de cohesión en nuestra sociedad.

Las razones para no participar en las elecciones municipales son muy válidas, pero no son nuevas, ya eran conocidas, los partidos tienen sus razones, se les respeta, pero es oportuno reclamarles la ausencia de consulta, aun sabiendo que tienen estructuras municipales y concejales en ejercicio, a través de los cuales los electores lograrían una efectiva comunicación abierta y directa. Pero no saben utilizar efectivamente esos canales.

La orfandad ciudadana lleva a que al mismo elector ya no le importe ir o no al proceso electoral, pues no encuentra razones que lo motiven a ello y, menos aún, un plan B que le motive a no hacerlo. En consecuencia, el único mensaje es bajar la santamaría, echar al cesto de la basura las buenas gestiones logradas por cada alcaldía, hasta que el sistema electoral sea cambiado para ir a unas elecciones presidenciales en el año 2018, en una fecha que hoy es incierta.

¿Mientras tanto qué?, se preguntan algunos. En medio de esto, pareciera que la única posibilidad inmediata de trabajar el tema de la confianza con el electorado pasa por la necesaria definición de un Pacto Nacional de Unidad para la restitución del orden constitucional y democrático de Venezuela.

Vivimos momentos confusos, cuando nadie tiene toda la razón en sus manos, menos aún la verdad absoluta. Pero lo que sí es seguro es que cuando ha habido unidad y espíritu unitario hemos resultado victoriosos. Unidad y más unidad, no tenemos opción.

PolitiKa UCAB

Noviembre 5, 2017

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Acción Democrática, Primero Justicia, Voluntad Popular y Causa Radical decidieron no presentar candidatos en las elecciones municipales convocadas por el Consejo Nacional Electoral a realizarse en diciembre de este año. Parece ser que dicha decisión, ya anunciada unilateralmente por Voluntad Popular, fue tomada en una reunión entre los más destacados dirigentes de dichas toldas políticas. Soy de los que creen que es necesario ponerle fin a la polémica surgida entre aquellos sectores políticos que se abstendrán y los que participarán en dichas elecciones. Cada uno ha expuesto sus razones. Julio Borges, en el programa de Vladimir Villegas, planteó, con detalle, los motivos que tienen quienes propugnan la abstención y los objetivos que buscan: eliminar los atropellos a los votantes y hacer cumplir cabalmente las normas electorales vigentes. Los sectores decididos a votar han mantenido públicamente que es un grave error ceder sin luchar espacios políticos al régimen dictatorial, “razón por la cual presentaremos candidatos únicamente en aquellos sitios que debemos preservar para respaldar a nuestros alcaldes electos y en aquellos que los vecinos han decidido competir para recuperarlos”. Varios de los alcaldes en ejercicio han decidido lanzarse a la contienda electoral, contrariando la decisión de su partido político, con el respaldo de los vecinos en su respectivo municipio.

Pareciera ser, aunque no hay anuncio oficial, que la Mesa de la Unidad Democrática ha sido disuelta como consecuencia del resultado de las elecciones de gobernadores y a las divergentes posiciones mantenidas por sus integrantes sobre la participación en las próximas elecciones municipales. Dividir a la MUD era, sin lugar a dudas, el objetivo más importante de la estrategia política de Nicolás Maduro y su corrupta camarilla. Dolorosamente, lo han logrado plenamente. Esta lamentable realidad política debe ser superada a la brevedad posible. Es imposible derrotar al madurismo en la elección presidencial sin recuperar y fortalecer la unidad opositora. Ese esfuerzo no se consolidará si no se da por concluida la inconveniente polémica surgida entre abstencionistas y votantes y se superan totalmente las confrontaciones estériles entre los partidarios de cada una de las posiciones y los posibles resquemores que se han presentado entre nuestros principales dirigentes políticos y sociales. En lugar de perder el tiempo en esas pequeñeces, se debería utilizar la madurez y la experiencia acumulada en tantos años de lucha de nuestro liderazgo para fortalecer un gran acuerdo político que le permita a la oposición democrática superar exitosamente el reto de la elección presidencial. Todos los indicios me permiten concluir que esa elección será convocada, obviando nuevamente los lapsos legales, durante los primeros meses del próximo año.

La posibilidad de esta arbitraria decisión del régimen obliga a iniciar, a la brevedad posible, las negociaciones necesarias entre los distintos actores políticos para escoger nuestro próximo candidato presidencial. Esa escogencia es de una inmensa trascendencia. Los posibles aspirantes deben entender que la selección de uno de ellos disiparía, definitivamente, la mayor debilidad que tiene la oposición democrática: la ausencia de una sola dirección política que permita unificar el sentimiento opositor en las grandes mayorías nacionales. La opinión pública, y creo que también los principales líderes de los partidos políticos, tienen claro que la escogencia del candidato presidencial debe hacerse a través de elecciones primarias. Promover y organizar, inmediatamente después de las elecciones municipales, una consulta popular para escoger nuestro candidato presidencial de igual importancia que el evento electoral realizado por la Mesa de la Unidad Democrática, el pasado 16 de julio, tendría un impacto de opinión de tal importancia que revitalizaría la unidad de la oposición y su capacidad de lucha. Al resolverse el siempre difícil problema de la escogencia del candidato presidencial, la oposición democrática estaría en capacidad de responder unitariamente a la maniobra impuesta por Nicolás Maduro de adelantar las elecciones presidenciales o a cualquier otra acción de la dictadura madurista.

Nuestro candidato presidencial tendría que asumir de inmediato dos retos fundamentales: romper la desesperanza que ha venido surgiendo en los venezolanos como consecuencia de la dolorosa realidad que enfrenta diariamente en medio de tantas penurias, inspirando un nuevo espíritu de lucha en la oposición democrática que reactive la movilización popular ante la certeza de que el gran cambio político que significaría la derrota de la dictadura madurista se reflejaría, casi de inmediato, en una profunda e inmediata recuperación económica al facilitar obtener un importante apoyo financiero de los organismos multilaterales para poder superar la actual tragedia nacional; y estimular un movimiento internacional que amplíe y fortalezca aún más los respaldos que hemos recibido de Estados Unidos, de Canadá, de la Unión Europea y de América Latina con el objeto de presionar política, diplomática y económicamente a Nicolás Maduro y a su gobierno para lograr que las elecciones presidenciales se desarrollen en condiciones realmente equitativas que permitan superar los inmensos desequilibrios políticos y electorales que impiden a los venezolanos expresar libremente su voluntad democrática y espíritu libertario. Unidad y fe en el triunfo. Adelante.

fochoaantich@gmail.com

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Jesús Elorza G.

Contentísimo, regresó el miliciano a su casa, después de la concentración convocada por el partido para escuchar y aplaudir como focas el anuncio del camarada Nicolás, sobre las nuevas y revolucionarias medidas económicas para enfrentar y derrotar al imperio del dólar.

Al verlo tan sonriente, su mujer le preguntó ¿Qué te pasa, pegaste el Kino?

- Ojala, respondió el. Vengo feliz porque nuevamente tenemos un aumento en el salario mínimo.

Gran cosota, le dijo despectivamente su mujer. Cada vez que nos dan un aumento pírrico, enseguida se lo come la inflación.

-No seas tan negativa. Fíjate que ahora el aumento queda de la siguiente manera: Desde el 01 de noviembre el salario mínimo tiene un aumento de 40%, pasando de Bs. 97.531 a Bs. 177.507,44. El cálculo del ticket de alimentación pasa a tener un valor fijo de 31 UT por día laboral, queda en Bs. 339.000. El total del salario mínimo nuevo es de: BF. 456.507,44.

Además, el camarada presidente anuncio que se implementará un nuevo Sistema de Pago Internacional basado en una canasta de moneda para liberarnos del yugo de la moneda gringa. Ahora, vamos a manejar nuestra economía en rublos, yuanes, yenes, euros, rupias de la India y libras esterlinas…..que te parece cholito.

-A mí eso de “canasta” me huele a baloncesto. Tú presidente, que no es el mío, le dijo medio arrecha la mujer, de economía sabe lo que yo sé de física quántica…un coño. Déjame explicarte, lo que yo he aprendido de forma autodidacta, en mis relaciones con el mercado libre….

¿Qué te pasa?, te metiste a neoliberal y ahora crees en el libre mercado.

-No sé si soy neoliberal, pero el día a día en las operaciones de compra-venta de alimentos en el mercado, me ha enseñado mucho más sobre la economía, que los vacíos discursitos de tu camarada Nicolás. Oferta y demanda es el principal regulador de una economía de mercado. Todo mecanismo de control gubernamental solo produce un mercado paralelo en el cual la corrupción y la escasez son los factores fundamentales.

Que vaina, la mujer se me pasó pal otro bando.

Que bando, ni que bando….lo que pasa es que tu solo vives para las marchas y concentraciones del partido y vives todo el día repitiendo las consignas de Uh, ah…maduro no se va…..o sobre la guerra económica. Te voy a dar un ejemplo sobre la relación entre la canasta anunciada y el salario mínimo:

Con ese “esplendoroso” aumento del salario a BF 456.507,44 mensual, solo alcanzaremos, en el mercado internacional de divisas, a comprar 10 dólares. Pero, como a ti no degusta hablar de esa moneda gringa-imperialista, te la voy a poner más fácil: el salario revolucionario nos permitiría la compra en la canasta, de las siguientes cantidades: 383 Rublos, 61 Yuanes, 1080 Yenes, 6 Euros o 7 Libras Esterlinas.

-Bueno mi amor, que más queréis…ahora la revolución nos puso a la par del primer mundo.

Sí Luis, dijo la mujer en una mezcla de arrechera y sonrisas. Solamente para que tengas una idea, te voy a dar una relación del salario mínimo mensual en las monedas que conforman la cesta monetaria: Rusia 36.800 rublos, China 6.100 yuanes, Japón 1.722 yenes, Reino Unido 1.396 euros……. No sigas con ese cuento revolucionario populista, que ahora somos del primer mundo……las cifras demuestran lo contrario. Este régimen dictatorial arruinó al país y acabo con to...

-Pero, nos liberamos del dólar gringo, argumento como último recurso el miliciano.

Que vaina con tu ignorancia. El poder de paridad de compra de todas las monedas se mide en dólares desde que el acuerdo de Bretton Wood convirtió a la moneda estadounidense en la divisa de referencia”, explica la mujer. En la localidad de Bretton Wood (EEUU) los jefes de 44 países suscribieron una serie de acuerdos en 1944, uno de esos estableció el uso del dólar como moneda internacional. La medida se tomó porque EEUU era el país más poderoso después de la Segunda Guerra Mundial y comenzó a prestar dinero a los estados en quiebra e incursionar en nuevos mercados.

Y para que me sigas acusando de contrarrevolucionaria, debo decirte que el salario mínimo de tu camarada Nicolás, solo sirve para comprar 8 dólares. En otras palabras, es equivalente al pago de ¡¡¡Media hora de trabajo en Estados Unidos!!! En cambio, esos míseros ocho dólares, aquí representan ¡¡¡Un mes de salario!!!

Mira sinvergüenza, para que salgas de tu sumisión ideológica y de tu ignorancia permanente a la que te ha conducido tu “revolucionario” partido, de ahora en adelante tú harás el mercado….no joda. Te quiero ver, comprando con tú salario mínimo revolucionario, la Canasta Básica Familiar que cuesta ¡¡¡ Cuatro Millones de Bolívares!!! Óyeme bien, piazo e’ loco "¡¡¡Se necesitan aproximadamente diez salarios mínimos "revolucionarios para poder comprarla!!!”.

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La interrogante que todo el mundo se hace. Cuya repuesta en vez de aclarar confunde al elector. ¿Por qué siendo mayoría la oposición no ganó la regional y ahora no va a elecciones? Porque la repuesta está en la misma estructura opositora… Las actitudes individualistas y el juego de intereses partidistas que entre ellos se desenvuelve, les impide formar un bloque homogéneo e implementar una estrategia política de largo aliento. Entrampados en las minucias de una rivalidad digna de mejor causa. Es el interés partidista el que prevalece. Por encima de las razones esenciales de la lucha contra el chavismo. Y sobre todo a espaldas de las penurias y calamidades socioeconómicas actuales de la población. Su foco central lo localizan en el ataque certero a los mismos grupos que integran la amplia banda opositora. Allí ponen el énfasis, la prioridad y el esfuerzo principal. Gastados en una lucha interna dentro de la MUD que intenta capitalizar cada quien por su lado a la población independiente. Hecho que dificulta trazar una estrategia coherente de acción que derrote la compleja estrategia del gobierno.

Fragmentada en conceptos y métodos
Devastadoramente erráticos e inhábiles para interpretar la masa independiente opositora, aparecen hoy des-vinculados de su pensamiento y sentir político. Partidos políticos que pudieran arrastrar la gigantesca masa de opositores que adversan al gobierno si éstos vieran en el liderazgo un comportamiento programático, una alianza cohesionada y la planificación estratégica de una actividad con conocimiento de la realidad y fe en la victoria. En contraste, lo que la gente observa es una coalición opositora fragmentada por la variedad de opiniones y visiones, unos métodos de lucha contrapuestos (pacíficos, electorales, calle y violencia) y unas actitudes diferenciadas en los conceptos y en las ejecutorias. Una imagen de la MUD, caracterizada por la discordia y la desunión. La ambición y el criterio partidista predominando sobre el colectivo.

El acuerdo es antichavista
Los tres y más millones de personas que no votaron en las regionales, en su gran mayoría son de clase A, B y C alta. Básicamente clase media. Gente formada, con experiencia y la mayoría de ellas con cierto criterio político. ¡No votaron por rebeldía! Un voto silencioso de protesta. Con ello protestaron contra el gobierno y también contra la MUD. Enjuician terriblemente al CNE, segmento donde éste ente tiene su peor imagen. Es un grupo exigente. Demanda claridad de acción, programa, candidatos idóneos y liderazgo. La oposición no supo leer su pensamiento y deseos. Intentaron pasar por encima de ellos y los castigaron. Este grupo también tiene poca credibilidad por el liderazgo opositor. Lo de ellos es contra Chávez… todo contra el gobierno. Su problema es la forma de gobernar, su ideología y su conducta arbitraria. En especial en cuanto a los presos políticos, la tortura y los comportamientos ilegales. Rechazan la hegemonía en los poderes públicos y la parcialidad del CNE.

Quisieron utilizar a Almagro…
Considero un gran error no ir a las elecciones municipales. Los argumentos para ir a las regionales son los mismos de ahora. La oposición sigue atrapada en sus mismas redes. Buscaron el respaldo internacional para tumbar al gobierno y hoy las condiciones se las están imponiendo desde el exterior. Perdieron autonomía. ¿O es que nunca la han tenido? Pareciera… En fin, ¿conocerán que la actitud de la clase media de no votar será la misma? Quisieron utilizar a Almagro y hoy Almagro los utiliza a ellos… Una opinión de él es una orden para la MUD. Compraron el sentido del secretario de la OEA. ¿O es que hay acuerdos inconfesables para tumbar a Maduro? Nada tiene de raro. Quizás este es el periodo de mayor peligro y puede pasar cualquier cosa.

El país necesita una oposición fuerte y activa. Contraponiendo sus propuestas y soluciones a las del gobierno. Para eso se requiere un programa de gobierno y un líder acatado y guiando a la mayoritaria población opositora. El asunto es ¿quién le pone cascabeles al gato? ¿Quién reúne las condiciones para liderizar? Sí, la MUD está integrada por 15 organizaciones, la mayoría de las cuales son entelequias sin base clientelar. Unidos por la lucha contra el proyecto Chávez. Pero no han sabido estructurar una alianza opositora con ramificaciones en todos los grupos sociales. Para ganar las elecciones presidenciales del próximo año se requiere una maquinaria electoral unitaria con presencia en todos los poblados y ciudades de la república.

efecepe2010@gmail.com

fcordero@eluniversal.com

@efecepe2010

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Los resultados de las elecciones regionales han sembrado desconcierto entre las fuerzas democráticas. Asimismo, la decisión de los cuatro gobernadores adecos electos de juramentarse ante la fraudulenta ANC ha atizado la división entre los partidos que conforman la MUD. En vísperas de celebrarse nuevas elecciones (las municipales) y ante la agudización de los padecimientos de la población, conviene unas breves reflexiones sobre dónde se encuentra la lucha por restablecer la democracia en nuestro país.

  1. ¿A qué nos enfrentamos?

A una dictadura militar de nuevo cuño, inspirada en el modelo cubano, que controla porciones crecientes de la economía y domina espacios decisivos del Estado para asegurar sus intereses. Se ampara detrás de una presidencia civil cobijada en una retórica “revolucionaria” en procura de legitimidad.

Fortalezas:

- Control de las armas y el ejercicio de la represión de la protesta sin cortapisas legales;

- Un menjurje ideológico fascistoide que combina invocaciones patrioteras antiimperialistas con consignas comunistas para “justificar” y “absolver” sus desmanes contra la población;

- Manejo discrecional de los recursos financieros del Estado sin transparencia ni rendición de cuentas;

- Instrumentación de mecanismos de control social a través de políticas clientelares (CLAP);

- Control del aparato del Estado, que ahora busca coronar con una ANC fraudulenta para reemplazar a la Asamblea Nacional y cambiar la constitución;

- Control de los medios de comunicación;

- Anuencia de un poder judicial que “valida” sus actuaciones inconstitucionales;

- Apoyo financiero de China y de Rusia;

- Tutelaje de Cuba en la instrumentación de tecnologías experimentadas de control y represión.

Debilidades:

- Pérdida de legitimidad, credibilidad y apoyo en la gran mayoría de la población ante agravamiento de la situación nacional, denuncias de enriquecimiento ilícito y la violación del orden constitucional;

- Pérdida de legitimidad internacional y reducción drástica de aliados, por iguales razones;

- Rechazo político mayoritario de las principales figuras de gobierno;

- Sanciones financieras y personales de parte de EE.UU. y amenaza de sanciones por parte de otros países, ante denuncias de corrupción y violación de los derechos humanos;

- Intereses creados y grillos ideológicos que impiden rectificar políticas para conjurar la crisis social;

- Cambios en el mercado petrolero internacional y reducción del ingreso por exportación de crudo que dificultan sostener sus políticas clientelares;

- Rivalidades entre agrupaciones mafiosas (militares y/o civiles) que controlan el poder;

- Alto costo político de la represión y de los arrebatos ejecutados para mantenerse en el poder, dada la insostenibilidad del modelo político-económico a futuro;

- El lastre de una ANC rechazada internacionalmente por encarnar la quiebra del orden constitucional.

  1. ¿Con qué contamos?

Un liderazgo democrático dividido y desorientado sobre cómo reaccionar ante lo ocurrido en las regionales. Un pueblo desalentado que, ante la falta de claridad sobre cómo superar sus terribles penurias, ha retirado parte de su confianza a la MUD y se hace vulnerable a la manipulación clientelar.

Fortalezas:

- La convicción democrática mayoritaria del pueblo venezolano;

- Una Asamblea Nacional en el que las fuerzas democráticas son clara mayoría;

- El apego al orden constitucional y la invocación del Estado de Derecho;

- Apoyo internacional a la restitución de la democracia;

- Apoyo de profesionales calificados con propuestas de cómo superar la presente crisis;

Debilidades:

- Poco arraigo organizativo en los sectores populares;

- Rivalidades subalternas de liderazgo y entre partidos;

- Ausencia de visión compartida acerca de los grandes temas referentes al país que queremos;

- Visión inmediatista del liderazgo político;

- Poca presencia en los medios de comunicación;

- Inhabilitación política y/o presidio de los líderes más populares;

- Poca capacidad de contrarrestar acción fraudulenta del régimen en procesos comiciales.

  1. Reflexiones: la batalla en el campo de la legitimidad

El proyecto militar es inviable y habrá de implosionar en un futuro no muy lejano. No obstante, ha exhibido una sorprendente capacidad de aferrarse al poder trucando procesos electorales, controlando sus bases de apoyo con prácticas clientelares y reprimiendo manifestaciones en contra, políticas dirigidas desde Cuba. Pero para mantenerlas, requiere desesperadamente de aires de legitimidad. Por ello ha sido gravísima la juramentación de gobernadores de oposición ante la ANC, obsequiándoles esa legitimidad. Las elecciones municipales son, para Maduro, otro ardid en su búsqueda. Estas elecciones, estarán sujetas a similares marramuncias que las anteriores, dificultando el triunfo de las fuerzas democráticas, a menos que puedan movilizar masivamente sus partidarios. La dirigencia de la MUD debe preguntarse si ello es factible, dado el escaso tiempo de preparación y el fardo representado por el revés regional.

Ante la baja probabilidad de que puedan remontarse las trampas, es previsible que la participación de los partidos opositores en estos comicios termine por conferirle mayor legitimidad al fascismo, desconcertando aún más a la población y desarmando la presión internacional. Éstas son dos fortalezas centrales a las fuerzas democráticas que no deben ser expuestas a tal deterioro. Pero no se trata de simplemente abstenerse de participar, sino de hacer una campaña agresiva de denuncia de las violaciones a la soberanía popular por parte del CNE y de la oligarquía militar-civil al montar comicios trucados. A la par, continuar con la crítica de las políticas de gobierno, causantes de la hiperinflación y del consecuente empobrecimiento de los venezolanos, en el marco de una narrativa que señale de manera clara y concisa que un nuevo gobierno tiene cómo sacar a Venezuela de esta terrible crisis.

Esta no es una postura anti-electoral. Al contrario, con elecciones presidenciales en el horizonte posible se requieren todos los esfuerzos para que éstas se realicen en condiciones que permitan un triunfo arrollador de la democracia. Y ello obliga a acumular las fuerzas que obliguen al fascismo a ceder. Es menester movilizar a la población en torno a una postura que no transija con el secuestro progresivo de los derechos ciudadanos, para capitalizar nuestra legitimidad en fuerza. Por lo mismo, las acciones de las fuerzas democráticas deben tener por objeto la deslegitimación de la oligarquía militar-civil, para minar sus fuerzas. No tiene nada que ofrecerle al país que no sea más miseria, represión y latrocinio. El zarpazo del TSJ fascista de pretender anular la inmunidad parlamentaria de Freddy Guevara es muestra de la desesperación en que se encuentra. Es una señal de debilidad. No pueden ni deben triunfar.

Economista, profesor de la UCV.

humgarl@gmail.com

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Hace varias semanas la Facultad de Agronomía de la Universidad Central de Venezuela celebró su LXXX Aniversario, ya que el 13 de octubre de 1937 por disposición del ciudadano Presidente de la República General Eleazar López Contreras, se funda la Escuela Superior de Agricultura y Zootecnia, adscrita al Ministerio de Agricultura y Cría, cuyo campus inicial estaba ubicado en la Hacienda Sosa, en El Valle, aledaña a la ciudad de Caracas.

A causa del crecimiento de la ciudad capital y la presión de su expansión hacia el sur, la sede de la escuela es trasladada a Maracay en el año 1940, ubicándose el nuevo campus en las Haciendas El Limón y La Trinidad. En 1945 su funcionamiento es adscrito a la UCV y se denomina Facultad de Ingeniería Agronómica; casi en seguida, en el año 1948, la naciente facultad pasa a formar parte de la administración de la universidad. En 1952 se denomina Facultad de Agricultura y en 1958 se identifica como Facultad de Agronomía, nombre que ha perdurado hasta los momentos actuales. Desde esa época han ocurrido algunas revisiones de pensum, reorganización de institutos y departamentos, fundación de estaciones experimentales en diversos lugares del país, creación de estudios de posgrado y otros cambios, que definen la actual fisonomía de la institución.

Por supuesto, en la nueva escuela de estudios superiores de agronomía había un gran déficit de profesores, ya que antes de su fundación pocos estudiantes venezolanos siguieron estos estudios en otros países donde se ofrecía esta carrera a nivel universitario, y no todos ellos, al regresar graduados, tuvieron la intención de dedicarse a la docencia y a la investigación en las ciencias agronómicas, actividades que marcaban las responsabilidades fundamentales de estos profesores. Ante esta ausencia de personal docente y aprovechando la inestabilidad política y social de los países europeos debido a los acontecimientos de la II Guerra Mundial, una gran cantidad de los cargos vacantes de la naciente escuela fueron ocupados con la contratación de profesionales de estos países, principalmente de Alemania, Italia, Hungría, y España. Posteriormente, a ellos se fueron anexando profesionales de países latinoamericanos, principalmente de Chile, Colombia, Perú y Argentina, en los cuales los estudios agronómicos de nivel universitario tenían una dilatada tradición.

Así comenzó a evolucionar nuestra querida Facultad de Agronomía, de cuya historia muchos de los que están leyendo estas notas han sido protagonistas, han permanecido por años en sus aulas y laboratorios, han recorrido sus jardines y pasillos; otros finalizaron la academia y frecuentemente o eventualmente son visitantes por placer o porque buscan alguna información u orientación profesional. En lo personal he estado ligado a la facultad desde 1960, cuando llegué a comenzar mis estudios, mi formación universitaria, disfrutando de unos años inolvidables por lo aprendido y por la convivencia con compañeros estudiantes, profesores, empleados y obreros, entre quienes existía una increíble camaradería. Al terminar los estudios he seguido ligado a la institución como profesor y como asiduo visitante.

Esta vivencia de la mayor parte de la historia de la facultad (57 años), me ha permitido reconocer la importancia que en su desarrollo han tenido tantos profesores venidos de otros países, pero en especial los italianos. Éstos se destacan por su elevado número en comparación con los demás, por su dedicación, por su simpatía, por su trato respetuoso con todos los integrantes de la comunidad universitaria. En tal sentido, presento brevemente a algunos de sus representantes que recuerdo:

Bruno Mazzani en el Departamento de Agronomía; Gino Malagutti y Giovanna Ferrari en Botánica; lo que llamábamos la mafia italiana de topografía integrada por Ubaldo Selleri, Raúl Taffarelli y Buzzy; Massimo Corrente en Química; otros como Celestino Bonfanti quien modernizó la biblioteca de la facultad y Dora Micheletti de Zerpa quien fue la primera egresada en la historia de la facultad y se desempeñó como profesora de genética, no nacieron en Italia pero por sus venas corría la sangre italiana; finalmente Mauricio Riccelli, nacido en Italia pero graduado en nuestra facultad, se desempeñó como profesor de genética.

Hay otros tres italianos que han tenido una interesante participación en lo que es la educación superior en agricultura en Venezuela, poco conocidos por muchas de las personas egresadas de la facultad, que son el Dr. Girolamo Azzi, el Dr. Augusto Bonazzi y el Ingeniero Agrónomo Domenico Milano. El primero recordado por muy pocos, el segundo por algunos, pero el tercero es casi un desconocido. Veamos:

Comencemos con el Ingeniero Agrónomo Domenico Milano: Durante las guerras de la independencia venezolana un militar italiano de nombre Carlo Luigi Castelli, conocido como Carlos Luis Casteli, el año 1815 conoció al Libertador Simón Bolívar en Haití, por quien sentía una gran admiración, uniéndose al ejército patriota. Participó en la Batalla de Carabobo en 1921 y mantuvo una gran amistad con el Libertador hasta su muerte en 1830. Por esa amistad con Bolívar, fue molestado, perseguido, amenazado, lo que forzó su regreso a Italia. A los pocos años fue enviado de nuevo a Venezuela pero ahora como diplomático, en virtud de lo cual, organizó la primera inmigración masiva de ciudadanos italianos hacia nuestro país (aproximadamente 300 personas). Estos voluntarios salieron de Italia y aún muy cerca de las costas itálicas el barco se hundió, por lo que la mayoría de los viajeros seleccionados rehusaron continuar el viaje en otra embarcación, y en el grupo que decidió venir, llegó a Venezuela el Ingeniero Agrónomo Domenico Milano. Debido a la ausencia de los estudios agronómicos en el país y ante tantos recursos que pudieran ser importantes para la actividad agrícola, el Ingeniero Milano funda los primeros “estudios agronómicos superiores” de Venezuela con el establecimiento de la Escuela Normal de Agricultura por la Diputación Provincial de Caracas el 9 de diciembre de 1843. Algunas personas consideran que este instituto fue el precursor de la actual Facultad de Agronomía de la Universidad Central de Venezuela.

Continuemos con el Dr. Augusto Bonazzi: Nació en Roma en 1890 y murió en Caracas en 1974. Se graduó de Doctor en Ciencias Agrícolas y en Química en 1910, y desde 1911 se vino a trabajar como investigador en la Estación Agrícola Experimental de Wooster en Ohio, USA, en el área de tecnología y biología de suelos. De allí pasó a Cuba como investigador en la Estación Experimental de Caña de Azúcar de la American Sugar Co. Luego pasó a Venezuela, en 1937, como investigador del Laboratorio de Química de la Estación Experimental de El Valle, adscrita al Ministerio de Agricultura y Cría, donde llegó a ser Director del Servicio de Investigaciones del ministerio. Estando en esta posición, fue propulsor de la creación de la Escuela Superior de Agricultura y Zootecnia, embrión de la actual Facultad de Agronomía de la UCV, donde fungió como profesor de varias asignaturas. Fue profesor de química en la Facultad de Farmacia y en 1958 pasó a la Escuela de Química al fundarse la Facultad de Ciencias. Mantuvo relación estrecha con pedólogos y edafólogos de la Facultad de Agronomía.

Finalmente, Girolamo Azzi: Científico nacido en Imola, Italia el año 1885 y fallecido en 1969, fue un pionero de la ecología mundial y de lo que se denominó ecología agraria, en la cual definió la unidad clima-suelo para estudiar el efecto del entorno sobre el crecimiento de las plantas, o cómo las plantas reaccionan a los cambios “ecológicos” del entorno. Hablaba varios idiomas, lo que le permitió viajar por el mundo promoviendo sus estudios sobre ecología y organizando cursos universitarios en esta materia. En uno de sus viajes a América permaneció en Venezuela por un período de tiempo considerable, participando como profesor de ecología en la Facultad de Agronomía y publicando en 1947, por medio del MAC, su versión española del libro Ecología Agrícola.

Cuando en 1960 llegué a Maracay a iniciar mis estudios de agronomía en la facultad, encontré en la librería el libro Ecología Agrícola de Girolamo Azzi, el cual por el interés que tenía y lo barato de la obra (creo que su precio era Bs. 3,00) lo compré. En una oportunidad, trabajando como ingeniero con personas egresadas de la facultad, pero que comenzaron sus estudios desde el campus de El Valle en Caracas, hice el comentario del libro en cuestión y una de esas personas me relató una anécdota de Girolamo Azzi, quien había sido su profesor de ecología. La anécdota en cuestión ocurrió en la primera clase del curso, y aunque parezca contradictorio, era para motivar a la audiencia, ya que con el español con acento italiano del profesor, lo que expresó al comienzo de la clase sonaría más o menos de la siguiente manera: “La ecoloyía e la ciencia con la quale e sin la quale, tutto sigue iquale”.

Noviembre de 2017

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