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Opinión

No recuerdo a ciencia cierta si fue John Kennedy quien habló de la orfandad de las derrotas y de la paternidad plural de las victorias. Pero independientemente de quien haya sido el constructor de esta gran verdad, la debacle producida por los resultados prácticos de las votaciones el 15 de octubre, han puesto a los jefes de la MUD a buscar -desesperadamente- un padre para la criatura, dado que no la pueden convertir en hijo expósito.

La decisión del partido Acción Democrática de Ramos Allup (para diferenciarlo del de Alberto Carnevali y Leonardo Ruiz Pineda), de ordenar a los gobernadores adecos electos por los pueblos de Táchira, Mérida, Anzoátegui y Nueva Esparta de que se juramentaran ante la espuria Asamblea Nacional Constituyente, les puso más que brillante la calva de la ocasión. En lo sucesivo, llamarán traidor al líder y al partido de los adecos y echaran al saco del olvido que la traición primigenia fue haber concurrido a unas votaciones dirigidas, claramente, a dar un barniz de democracia a un régimen tiránico y un poco de legitimidad política a la ANC.

Ya empezaron los operadores cibernéticos de la MUD a lanzar pestes contra Ramos Allup y sus gobernadores acólitos y a resaltar la digna actitud del maracucho Guanipa (PJ), quien al parecer fue el único que entendió que el mundo no se acaba mañana y que una conducta asociada a la traición lo podía convertir en un eunuco político.

El 10 de octubre, cinco días antes de las malhadadas votaciones, tuve la oportunidad de leer un twitt que decía así: «Hoy nos piden el voto para ganar espacios y mañana se arrodillarán ante la ANC para no perderlos.». Usando menos de 140 letras, este compatriota resaltó el antes y el después del 15O; hizo notorio que no habían planteamientos ideológicos ni ofertas de obras públicas o mejoras sociales, que todo lo que se deseaba era que la gente mostrara una vez más su rechazo al régimen, cuidándose muy bien de comentar que la moneda tenía otra cara: el beneficio directo y personal de los caciques de la MUD y de los antidemocráticos partidos que dirigen.

En sus afanes burocráticos, la MUD tuvo la desfachatez de convocar al pueblo a lograr una victoria imposible; señalo como imposible esa victoria prometida, por cuanto no hay victoria sin dignidad, independientemente del terreno en que se plantee la batalla. Imposible vencer cuando reiteradamente hemos sido sometidos a la humillación de esperar la sacrosanta decisión de Tibisay Lucena para saber si el voto que depositó el elector llegó al destino deseado o fue negociado entre gallos y medianoche.

El 15 de octubre me hizo recordar las proféticas palabras de Churchill ante la conducta timorata de Chamberlain ante Hitler: «han perdido el honor y ahora tendrán la guerra».

La búsqueda de culpables por parte de la MUD es incansable; su docena de cagatintas que nos fatigan con sus sandeces en las redes sociales, no cesan de repartir culpas ni de inventar excusas. La primera, sostenida durante varios días, fue que la derrota era culpa de los abstencionistas, pero cuando Henry Ramos se quitó el disfraz y ordenó a sus conmilitones que concurrieran a juramentarse ante la ANC, cambiaron radicalmente el discurso y, con él, las víctimas de sus denuestos, demostrando que para ellos poco importa la verdad, la cual siempre tienen arrodillada en el altar de sus conveniencias.

Ramos Allup es culpable, quizás el más culpable de haber traicionado la confianza popular, pero señalarlo como el único culpable de la debacle ética de la MUD, es falso, interesado y absurdo. Cuando él sorprendió a Venezuela entera anunciando su participación en unas votaciones que a todas luces fueron convocadas para dar visos de legitimidad a la ANC, los demás líderes han debido negarse rotundamente y haberlo castigado por su dislate político; en vez hacer tal cosa, se embarcaron en la misma canoa que los conduciría a la catarata de la ira popular.

La MUD debe desaparecer, pero no para renacer con otras siglas y las mismas caras; es hora de constituir una nueva oposición dispuesta, sin titubeos ni diálogos mezquinos, a restaurar la libertad y la prosperidad perdidas. Que Dios nos ayude.

turmeo_2009@hotmail.com

@DulceMTostaR

http://dulcemariatosta.com

 3 min


Visión y Análisis

Los resultados de las elecciones de gobernadores de este pasado 15 de octubre fueron demoledores para la oposición y ha levantado una polvareda de críticas y análisis, que si los traslados de centros, la no sustitución de candidatos, , el posible fraude electrónico, la campaña de los abstencionistas, la falta de confianza en el CNE, los cambios de timón de la MUD, la falta de un mensaje coherente de los dirigentes, la manipulación oficialista con las bolsas de los CLAP, el voto asistido, la terrible juramentación de los 4 gobernadores de la oposición electos ante la no reconocida Asamblea Constituyente; en estos días han surgido ríos de tinta, videos y mensajes analizando todos estos factores; creo que ha hablado lo suficiente sobre ellos, así que quiero referirme a otro aspecto: lo que vendrá.

Pienso que ha llegado el momento de los radicales.

Por una parte está el oficialismo: ahora, después de esta victoria electoral el grupo más radical se siente poderoso, sabe que la oposición está deprimida, desmoralizada y dividida, por lo que probablemente aproveche este periodo de duelo opositor para realizar la mayor cantidad posible de elecciones con el convencimiento de que la abstención opositora le otorgará grandes triunfos en ellas.

Así mismo, con la Asamblea Constituyente, el Tribunal Supremo de Justicia y el éxito electoral se sentirá con la fortaleza necesaria para aplicar nuevas medidas económicas, políticas y sociales que de otra forma no se hubiese atrevido a aplicar, más medidas punitivas en lo económico, más controles de precios, de importaciones, de exportaciones, mayor control cambiario, mayor represión contra opositores, ninguna voluntad de rectificación de las políticas que nos han llevado a esta catástrofe, y una posición más dura e intransigente en una eventual negociación.

Por otra parte está la oposición: ahora tendremos las voces abstencionistas diciendo “te lo dije, no había que participar en las elecciones”, mientras persista la actual conformación del Consejo Supremo Electoral no pude irse a otras elecciones, en todos los procesos electorales no harán trampa, lo cual NO es un pensamiento descabellado; también se origina la idea de que la participación electoral solo beneficia a quienes alcanzan algunos cargos menores y no está destinada a producir un cambio profundo en la sociedad. Todas ideas proporcionan una base a los radicales de la oposición para tratar de asumir el control de la tendencia opositora y tomar las acciones que de otra forma no hubiesen tenido eco en la sociedad venezolana, así mismo se producirá una negativa a cualquier tipo de negociación. Y este grupo enviará un mensaje final: “no hay forma de cambiar de gobierno por medios electorales¨.

Por esta razón se prevé un endurecimiento de ambas partes. Un gobierno empeñado en radicalizar la revolución, sin ninguna voluntad de rectificación, tomando medidas cada vez más controladoras y represivas, una oposición más radica y menos dispuesta a los caminos electorales y más orientada a otras vías, que no aún son sabemos cuáles serán, ¿Quizás regresar a la insurrección y las barricadas? No lo sabemos, pero en cualquier caso, las soluciones a la situación del país se alejan, la fuga de capitales, de empresas y de personas se acelerará, los recursos económicos y humanos del país nos abandonarán, las soluciones y la reconstrucción se verá cada vez más lejana.

Sé que este artículo tiene un tono un tanto sombrío, pero así veo el futuro de mi país, que estas previsiones no se realicen y se vislumbre algún tipo de solución pacífica y democrática para mi país.

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En tremendo dilema se ha metido la oposición a raíz de los resultados electorales del 15 de octubre. Después de haberlos empujado casi nariceado a unas elecciones donde se suponía, impondría todas las reglas del juego a su favor, un Maduro victorioso termina llevándolos al cadalso de la ANC; no tanto para juramentarles a sus gobernadores, sino para intentar ante los ojos del mundo, lavarse las manos enlodadas con todas las triquiñuelas, abusos y tropelías, cometidas ese trágico día donde les terminó de imponer los resultados inesperados. No será nada fácil sortear el vendaval en el cual ya se está ahogando más de un “esclarecido” dirigente de la maltrecha MUD.

Debemos reconocer que en medio de los dimes y diretes en que han caído los altos dirigentes de la oposición, no solo las campañas abstencionistas de los radicales influyeron en los catastróficos resultados, sino toda la ingeniería fraudulenta impuesta por el gobierno a través de las malandras del CNE. La verdad sea dicha, el liderazgo opositor esperaba como mínimo ganar unas 15 gobernaciones, mas este objetivo no se logró, a pesar de haberse obtenido una participación ciudadana de más del 61%. La artillería de irregularidades montadas desde el CNE provocó el “milagro” de las 18 victorias oficialistas.

La no presentación del cronograma electoral, cierre y desplazamientos en horas previas al día de las elecciones y el no permitir la sustitución de candidatos, fueron parte de los cañonazos lanzados por el gobierno en esta competencia desigual y ventajosa. Ahora bien, la otra gran verdad fue el cúmulo de errores cometidos por la MUD y sus candidatos. El propio Carlos Ozcariz reconoció no haber cubierto todas las mesas con sus testigos, con el agravante de haber reconocido que le voltearon sus “duros” testigos el mismo día del proceso. Venir con excusas de esta naturaleza es aceptar no haber descubierto que estamos ante una dictadura electoralista, y allí también ellos son muy fuertes.

A la cadena de errores y golpes bajos recibidos en esta contienda, se ha sumado el caso del Zulia, con la negativa de Juan Pablo Guanipa a juramentarse ante la ANC. Participaremos con el pañuelo en la nariz, dijo Rómulo Betancourt, para describir la situación del congreso gomecista, en 1936. Con esta frase el dirigente adeco quería expresar que, algo olía mal y aun así, aceptaba participar sin formular juicios principistas o formales para poder avanzar hacia nuevas oportunidades. Esta lección no aprendida por Guanipa, Capriles y Guevara, ha dejado al Zulia sin gobernador, con el añadido de insistir en el error, al dejar colar que tampoco participaran en las anunciadas elecciones municipales.

Hemos llegado al tronco de la horqueta. La decisión a tomar marcará para siempre el ritmo de nuestro quehacer político por muchos años. Cualquier vía emprendida será de alto riesgo y de alto impacto para el país. La MUD anda a la deriva producto de la derrota del 15 octubre y la errática postura política en el Zulia, que la llevó a botar el juego ganado. ¿Estamos obligados a endosarnos esos errores y dislates políticos, a pesar de haber advertido hasta el cansancio de los peligros que corríamos si nos empeñábamos en conductas principistas y grupales, dándole la espalda a los más de setecientos mil electores zulianos? Por supuesto que no, y por ello hemos llegado al punto de las definiciones.

Cuando advertíamos de las consecuencias de los errores le estábamos hablando a quienes habían votado por nuestra propuesta, pero también al chavismo disidente y a quienes, hastiados del mal gobierno de Arias Cárdenas, asumieron el compromiso de cambiar al Estado Zulia. En este nuevo escenario no perdamos el rumbo y, con el coraje demostrado cuando nos ha tocado decir nuestras verdades, vamos a tomar la firme decisión de que cualquiera sea la rendija dejada por el gobierno con su dictadura electorera, la vamos a tomar y desde esa pequeña grieta haremos nuestra trinchera de lucha.

En estas elecciones anunciadas por la ANC vamos con perfil propio, con nuestras banderas, y nadie debe tener temor de sentirse divisionista. No seremos nosotros los responsables de dividir algo ya divido. Convoquemos a quienes en esta crucial etapa sean nuestros iguales, y con ellos marchemos hacia el nuevo reto que impone participar en las elecciones municipales. Desde Maracaibo lo haremos con el estandarte de la candidatura de Carlos Alaimo.

Busquemos la unidad más importante, la unidad de los ciudadanos en la defensa de sus intereses, con la garantía de que en nuestras manos el juego está seguro, porque nosotros ganaremos y cobraremos por el bienestar de nuestra Maracaibo, por el Zulia y por Venezuela.

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Vladimiro Mujica

Es difícil imaginarse un momento más precario para la lucha por la restauración de la democracia y la libertad en Venezuela. A un gobierno represivo y controlado por una mafia de grupos internos en colusión con factores de poder internacionales, una verdadera neo-dictadura cuya plasticidad le ha permitido mantener algunos de los privilegios de gobiernos electos por decisión popular, se le une ahora una oposición dividida, que parece presa de un enfermedad auto-inmune que le impide hacer lo que tiene que hacer para conducir al pueblo venezolano a una salida a la tragedia que vive.

La división de la oposición crece y se multiplica en variedad y profundidad como si hubiese sido planificada por el régimen. A los salidistas y anti-salidistas, se les unen los pro-MUD y anti MUD, los pro-intervención internacional, y los anti-intervención internacional. A estas posiciones genéricas se les agregan los grupos pro- y contra de cada uno de los líderes de la oposición que actúan de acuerdo a la tesis del “guevón favorito” que tanto parece atraer a los venezolanos. Cada grupo tiene el suyo a quien se hace responsable de todos los males en una alucinante carnicería de liderazgos en buena medida manejada desde las inefables redes sociales; reyes y señores de la manipulación de la realidad y la construcción de los escenarios post-verdad que influyen en buena medida sobre la conducta de un liderazgo que parece responder más a la mercadotecnia de las redes que a las realidades y exigencias de una complejísima lucha política.

La profunda incoherencia de la oposición la lleva a pasar alternativamente del referendo como arma única, a la calle, la salida y el 350, a destruir el espacio de diálogo que podía jugar a nuestro favor y que se convirtió en una caricatura; a transmutar con alucinante insensatez, con la ayuda de las redes sociales, los honores de salvadores a los líderes elegidos por los de traidores si los mismos líderes caen en desgracia. Las agendas de grupos, partidos e individuos se superponen y se alteran en una sucesión interminable y destructiva de alianzas y coqueteos inútiles con un régimen implacable que utiliza cualquier resquicio de división para asegurarse el control del poder. Todo mientras se estigmatiza el diálogo y la negociación seria con los grupos disidentes del chavismo que es indispensable para la reconciliación del país. A todo este pasmoso proceso interno de auto-destrucción hay que añadirle la obliteración del apoyo internacional frente a un mundo que asiste atónito a los cambios de rumbo de la oposición venezolana.

Capítulo especial de toda esta historia lo merece el tema de la participación electoral. Votar y atender las exigencias que ello conlleva frente a los abusos y triquiñuelas de un régimen cuya única agenda es mantenerse en el poder, ha sido la única arma que le ha dado triunfos verdaderos y estables a la oposición, hasta culminar con la resonante victoria para las elecciones de la AN. Frente a este hecho irrefutable se plantan corrientes y liderazgos que apuntan a la abstención y que confunden el uso de una estrategia combinada calle+elecciones+apoyo internacional con una suerte de apuesta privilegiada a la salida por conmoción social y protesta popular que no se corresponde con las realidades de nuestras fuerzas. Después de cientos de muertos y miles de detenidos y torturados, puestos por el mismo pueblo al cual se pretende liberar, debería estar claro que si no se divide el chavismo y la fuerza armada es virtualmente imposible salir del régimen por un acto de voluntad opositora en la calle.

En paralelo con esta conducta, se pretende exigir al ciudadano común que mantenga un sólido respaldo al movimiento opositor y que adivine el nuevo rumbo que el liderazgo prepara, sin que éste lo haga partícipe de sus decisiones. Se argumenta por una unidad superior contra el régimen que no tiene correlato en la unidad práctica política de organizaciones y líderes a quienes se les debe reconocer el valor, el sacrificio y dedicación de haber estado en la primera línea de acción pero que están en una deuda muy seria con el pueblo venezolano en cuanto a encontrar un mecanismo para actuar con coherencia y como una verdadera dirección política. Frente a todo este cuadro desolador no falta quienes proponen como cura la misma conducta que nos trajo aquí: terminar de destruir al liderazgo de la MUD y reemplazar a unos líderes por otros. Sin duda que no todas las conductas de los líderes opositores son las mismas, pero este es más un momento de apuntar a los que nos une y no a lo que nos divide. Y sobre todo es el momento de no jugar a la anti-política e intentar arrasar con los partidos.

Quizás es tiempo de pensar con humildad e inteligencia. Quizás es tiempo de terminar de entender que toda persona o líder que crea en la democracia y la libertad, opositor o disidente del chavismo, tiene un lugar en esta desigual contienda contra un régimen enemigo de su propio pueblo. Quizás es tiempo de finalmente privilegiar la agenda de los venezolanos que huyen en oleadas de su propio país no solamente porque se ha tornado invivible sino porque dejaron de confiar en que la oposición entienda y esté dispuesta a hacer lo que hay que hacer para salir de esta tragedia. Quizás es tiempo de admitir que todos somos necesarios, en la MUD y mucho más allá de la MUD. Quizás es tiempo de admitir que los liderazgos iluminados y convulsivos, que pretenden dirimir el tema de la conducción del país post-chavismo, sin resolver el dilema de cómo salir del chavismo, tienen que ser sustituidos por liderazgos con vocación unitaria trascendente, no solamente discursiva.

Nunca como ahora fue tan cierto que si esta no es la hora de todos quienes creen en la democracia y la libertad, no será la hora de nadie, porque el régimen se impondrá aun siendo minoría, y no sólo por tener los recursos de la violencia y el chantaje a la gente sino también por nuestras propias carencias. No hay ningún hecho milagroso en que un régimen que tenga el 80% de rechazo acumule el 80% de las gobernaciones. Al fraude continuado, que es fácil de señalar y repudiar, hay que añadirle la incoherencia del liderazgo, mucho más difícil de tragar.

La consigna de “los nuestros son los buenos”, es vital para que el proceso de resistencia sobreviva, pero los buenos tienen que estar dispuestos a serlo más allá de sus planes individuales y partidistas. Al menos hasta que renazca la esperanza de la democracia en Venezuela. No hay motivos para abandonar la resistencia, pero es indispensable repensar todo.

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Jesús Elorza G.

El Ministerio del Deporte, decidió convocar a las Federaciones Deportivas para dar a conocer los detalles de los preparativos para la organización, transporte, alojamiento, alimentación y viáticos de la delegación de 603 atletas que nos va a representar en los Juegos Deportivos Bolivarianos 2017, a celebrarse en la ciudad de Santa Marta Colombia del 11 al 25 de Noviembre.

Todos los presentes, estaban a la expectativa de los planes que se iban a presentar, ya que las últimas experiencias en eventos internacionales no eran las mejores: Continuos e inexplicables forfeits, desorganización con los vuelos, discriminación con los viáticos y pésima atención en los campamentos de preparación. La incertidumbre, fue creciendo, al ver que los primeros federativos en ser atendidos, salieron echando chispas de las oficinas de la Dirección de Alto Rendimiento.

- No puedo creer, lo que estos burócratas planificadores del ministerio nos están proponiendo para el traslado, dijo enfurecido uno de los dirigentes federativos.

-¿Qué pasó? Preguntaron todos.

- Nos vamos de rolling para los juegos.

-No entendemos, explica que significa eso de rolling. Acaso te refieres al grupo de Rock & Roll.

-Bueno, que a estos incapaces, no se les ocurre una mejor idea que transportar a la delegación por vía terrestre desde Caracas hasta Santa Marta, lo que representa más de 20 horas de viaje en los destartalados autobuses Yukón de la revolución…..y lo más arrecho, es que pretenden salir ¡¡¡Un día antes de la inauguración de los Juegos!!!...o sea que vamos a llegar directo al desfile.

-¿Y qué pasó, con la oferta de Nicolás de poner a la disposición de las delegaciones deportivas el avión presidencial?....preguntaron algunos de los presentes.

-Pura demagogia mi hermano, respondió uno de los federativos.

-Seguro que en ese avión se va solamente el ministro con su sequito. Los atletas, entrenadores, personal de apoyo y delegados que se calen por tierra los 1.081 kilómetros de carretera, dijo otro.

-¿Qué seguridad vamos a tener, cuando nos toque pasar por Maicao la tierra de nadie? …era la pregunta de todos los allí presentes.

- A lo mejor, Nicolás habla con Timochenko para que las FARC nos protejan, dijo burlonamente uno de los directivos.

-Eso no es un chiste, la confrontación con el Presidente Santos, es más que evidente, y es muy posible que Nicolás haga esa solicitud a los ahora “pacificados” narco-guerrilleros solo para molestar al gobierno colombiano.

La conversación de los directivos, fue interrumpida cuando se escucharon gritos y amenazas en las oficinas: Nosotros pagamos lo que nos da la gana, o lo toman o lo dejan, no se quejen, la guerra económica del imperio no nos permite darles más….

-¿Qué pasa ahora? Fue la pregunta que surgió en el ambiente.

Estos tipos si son arrechos, dijo el dirigente deportivo que estaba discutiendo con el burócrata enchufaos del ministerio. Cuando, le solicité información con respecto a los viáticos para la delegación, me respondió con una serie de amenazas e improperios.

Calmadamente, intente hacerle ver su error, por cuanto el pago de los viáticos está regido por el “Manual de Normas y Procedimientos de Viáticos y Pasajes” vigente para los organismos de la administración pública, pero su grosera respuesta fue “Que manual ni qué coño, nosotros pagamos lo que nos da la gana”.

Seguidamente, le respondí como federativo para hacerle ver el error que estaba cometiendo al pretender que la asignación de viáticos es de carácter discrecional por parte de los funcionarios del régimen. Le recordé que una delegación deportiva es una representación diplomática del país. No debe continuarse con la discriminatoria política de asignar los viáticos “Como le dé la gana” a los funcionarios.

Además, hemos visto, como a delegaciones anteriores, como lo fue en los Juegos Suramericanos Juveniles Chile 2017, la asignación no pasó de 20 dólares diarios, cuando en la Tabla contemplada en el Manual de Normas es de 140 dólares. Cifra esta última, que también corresponde a pagar en el evento de Santa Marta.

Como no tenía respuesta frente a mis argumentos, solo le quedó decir “Bueno, si te da la gana, lo tomas o lo dejas”.

De todos es conocido que los integrantes de la Plana Mayor (Representantes del Ministerio y del Comité Olímpico)…..¡¡¡”Si cobran completo”!!! …..los demás que se jodan.

Finalmente, colegas federativos, creo que es hora de reclamar nuestros derechos y no permitir que nos sigan discriminando y pisoteando como si fuésemos unos esclavos de este régimen. Nuestro silencio nos hace cómplices.

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Con voz propia

En la despedida del octubre décimo mes del año, debemos conmemorar el día 28 el 246º aniversario del natalicio de Simón (Narciso) Rodríguez, maestro y mentor del Libertador para quien “es el mejor hombre del mundo”.

Invocamos además al pensador, escritor, periodista, filósofo, sociológico, poliglota y conocedor a fondo de la sociedad hispanoamericana. Lo expone en la que califica de su obra clásica: Sociedades Americanas publicada en Arequipa (Perú) en 1828, la cual cobra vigencia en esta bochornosa situación a la cual nos tienen sometidos en la Venezuela siglo XXI.

En ese texto insiste en la necesidad de buscar soluciones propias para los problemas de Hispanoamérica, concepto que sintetiza en una frase: "La América Española es Orijinal i ORIJINALES han de ser sus instituciones i su gobierno i ORIJINALES sus medios de fundar uno i otro. O Inventamos o Erramos". Con el título de la última frase, convertida en consigna, elabora otro libro editado libro en este nuevo siglo.

La condición revolucionaria la revela en la conspiración de Manuel Gual y José María España. Ante el fracaso sale de Caracas rumbo a Kingston (Jamaica). Aquí cambia de nombre y adopta el de Samuel Robinson. No volvió en vida nunca a Venezuela.

Comienza el peregrinaje que le lleva a establecerse en Baltimore (Estados Unidos) donde ejerce de cajista de imprenta; París (Francia) donde hace de traductor.

¨Permanecí en Europa por más de veinte años; trabajé en un laboratorio de química industrial; concurrí a juntas secretas de carácter socialista. Estudié un poco de literatura, aprendí lenguas y regenté una escuela de primeras letras en un pueblecito de Rusia¨, dejó escrito en sus apuntes.

Maestro y alumno se reúnen en 1804 en Viena y entre los dos se da una sólida y bella amistad, decisiva en el nuevo rumbo de Simón Bolívar.

"Usted formó mi corazón para la justicia, para lo grande. Yo he seguido por el sendero que usted me señaló. Usted fue mi piloto" le manifestó el después proclamado Libertador.

El 15 de agosto de 1805 le acompañó en el Juramento del Monte Sacro.

"Juro delante de usted; juro por el Dios de mis padres; juro por ellos; juro por mi honor; y juro por mi patria; que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español".

En ejercicio de la Presidencia, el General Carlos Soublette, le invitó a retornar a la patria. El rechazó: “Regresar no es avanzar. ¿Y a una Venezuela sin Bolívar?

Distante Árbol de las tres raíces proyecto golpista que ejecuta el régimen y el cual involucra a Simón Rodríguez, su alumno Libertador y el líder de la Federación Ezequiel Zamora.

El «viejo observador de las revoluciones del siglo» —tal definía en su época al maestro El Mercurio de Chile— expresaba: “No quiero parecerme a los árboles, que echan raíces en un solo lugar; sino al viento, al agua, al sol, a todas esas cosas que marchan sin cesar”.

Igual parece sospechoso que en el 59º aniversario del Pacto de Punto Fijo, a conmemorarse este 31 de octubre, el populismo politiquero suplanta en cuatro gobernadores del partido Acción Democrática, protagonista junto con Unión Republicana Democrática y el socialcristiano Copey de dicha alianza, caiga en el negocio chantajista que le compromete en convalidar una fraudulenta Asamblea Constituyente.

Para reflexión recitamos a Simón Rodríguez (Samuel Robinson):

El interés general está clamando por una reforma, y la América está llamada por las circunstancias a emprenderla. . . Para hacer repúblicas es menester gente nueva, y de la que se llama decente lo más que se puede conseguir es que no ofenda. . .Originales han de ser sus Instituciones y su Gobierno. O inventamos o erramos”.

Al MARGEN. Consciente de emergencia por falta de medicinas de uso común, el castrense castro comunista régimen dota a centros de salud, con único requisito: presentar carnet de la patria.

jordanalberto18@yahoo.com

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I.

Habrá que esperar que más nos dice la realidad, pues no ha parado de hablar desde el domingo 15 de octubre. Por ahora sabemos que el gobierno, contra todos los pronósticos, se alzó con 16 gobernaciones y el 54 por ciento delos votos a nivel nacional. Y que lo consiguió a través de un proceso que, desde su misma convocatoria hasta el propio día de los comicios, estuvo marcado por violaciones a las normas establecidas, puestas de manifiesto en buena medida por el invento de reglas ad hoc ideadas para favorecer a los candidatos del gobierno (ver al respecto la página del Observatorio Electoral Venezolano: oevenezolano.org). Las transgresiones legales han continuado después, obligando a los candidatos opositores que ganaron a juramentarse en la ANC y asomando, entre otros desafueros, la designación desde Caracas de “protectores” en los estados en donde se desempeñaran como gobernadores.

En esencia, se menoscabó el derecho de los votantes y quedó en evidencia la actuación parcializada del CNE y, en general, de los poderes públicos, cuya actuación le dio la espalda a los principios de transparencias, imparcialidad y equidad, establecidos en el manual que rige cualquier evento electoral democrático en cualquier lugar del planeta, hecho del que, por cierto, ha tomado debida nota la comunidad internacional.

II.

Muchos creyeron que al día siguiente tendríamos un país un poco más aliviado, pero parece haber ocurrido todo lo contrario. La duda sobre los resultados deja la sensación de que perdimos todos, los opositores, los oficialistas, los que fueron y los que no fueron a los centros de votación. Así, a los serios aprietos por los que atraviesa nuestra sociedad, hay que sumar ahora la profundización de la crisis política, ocasionada por la manera como tuvo lugar la designación de los gobernadores. Aquel lunes 16 amaneció un país receloso del voto, seguramente también del diálogo, y quien sabe si con la tentación, en algunos sectores, de recurrir a los caminos verdes para solventar nuestras desventuras colectivas. Sería un pésima noticia que lo que digo fuera siquiera probable.

III.

A raíz de lo ocurrido, por los lados opositores crece el convencimiento de que la MUD debe revisarse de pies a cabeza y determinar por qué no capitalizo el abrumador rechazo al gobierno del Presidente Maduro. Urgente, por tanto, dicen muchos, que elabore un relato político que interprete la actual realidad nacional y le dé un sentido a este país que, desde hace varios años, viene transitando por una calle ciega.

En los predios gubernamentales, no se observa sino una gran euforia. El oficialismo fue mejor, sin duda, en el terreno de la estrategia. Logro, es cierto, voltear el escenario dibujado en las predicciones, pero 5 millones de votos no alcanzan a reflejar el humor político del país, ni siquiera, me aventuro a creer, el de todos los que apoyaron a los aspirantes del PSUV. En efecto, es ésta una cifra abultada por una maquinaria apuntalada por el Estado, basada en la manipulación del elector a través de diversos mecanismos de control social, rayando casi siempre en el chantaje, y, como dije antes, favorecida por un sistema electoral cuidadosamente diseñado y pensado desde el ventajismo. Es pues, una cifra parcialmente mentirosa, tal vez no en el sentido aritmético, pero si en su significado político.

IV.

Salta a la vista que el país se le fue de las manos al Gobierno. La crisis se le hace cada vez más aguda y compleja y no dispone para encararla sino de un catálogo de medidas “ideológicas” repetidas, de las que parece cautivo. Desde hacer rato, el chavismo luce consumido como proyecto político, tampoco interpreta bien al país y es incapaz de re inventarse luego de casi veinte años de gestión, no muy exitosos que digamos según lo muestran los diagnósticos a la mano. El chavismo de ahora hace parte de un hibrido confuso e incómodo con el madurismo, envuelto en una épica de la que solo quedan consignas desmesuradas que parecieran, incluso, muy difíciles de vocear. Creo, pues, que cinco millones de votos, logrados en la forma como se lograron, no dan para presumir. Una parte importante de ellos proviene, como señalé, de los trucos legales y de la coacción sobre los ciudadanos y también, cuidado con ignorarlo, de los desaciertos opositores. No se han generado en la convicción, ni tampoco en la fe y, menos que menos, en la confianza en el gobierno. En otras palabras, esos sufragios no alcanzan para disimular su responsabilidad en el desacomodo venezolano. Ni son suficientes, tampoco, para abatir las ganas de cambiar radicalmente las cosas que tiene la gente.

En fin, si yo fuera el Presidente Maduro no me alegraría mucho con lo ocurrido el domingo de hace dos semanas. Estaría preocupado, y mucho.

HARINA DE (¿OTRO?) COSTAL

Los vi alrededor de dos sacos de basura, ubicados en un lugar en donde suelen ir casi todas las tardes, a eso de las cuatro. Se trata de cinco niños, de siete u ocho años, y de un par de adolescentes. Estaban comiendo desperdicios y a la vez recogiéndolos en pequeñas bolsitas para llevarlos a su casa. Me encuentro cerca de ellos y puedo escuchar que uno de los niños dice, con la boca llena, que la basura era mejor antes.

Es terrible que ésta pueda ser una manera de describir a la sociedad venezolana.

El Nacional

Miércoles 25 de octubre de 2017

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