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Opinión

Carlos Malamud y Rogelio Nuñez Castellano

Resumen

El triunfo de Gustavo Petro implica profundos cambios políticos (el primer gobierno de la nueva izquierda en la historia nacional), económico-sociales –con una ambiciosa agenda medioambiental, fiscal y antiextractivista de por medio– y geopolíticos, al reforzar el bloque de gobiernos de izquierda a escala regional. Esto último influirá en la relación con EEUU.

Petro llega al poder en un complejo contexto internacional y nacional que obstaculiza su agenda de gobierno y sus planes de impulsar la integración regional: problemas internos, de gobernabilidad –alta fragmentación y elevada polarización–, profundo malestar social –desafección y altas expectativas–, y limitaciones económicas y fiscales. Todo esto reduce su margen de acción y dificulta que pueda canalizar las frustraciones y el deseo de cambio generalizado.

Análisis

Los resultados electorales en Colombia son un nuevo capítulo dentro del cambio profundo que atraviesa América Latina desde una perspectiva político-institucional y electoral: voto de castigo a los oficialismos y tendencia a victorias de las diferentes izquierdas. Colombia vivió en 2022 unas elecciones repletas de excepcionalidades y también algunas continuidades. Excepcionalidades porque ganó por primera vez un representante de esa nueva izquierda y porque a la segunda vuelta llegaron dos figuras ajenas a las elites que han gobernado el país desde los años 90. Si bien hubo otros cambios innegables (el tema de la paz no fue central en la dinámica electoral y la votación en segunda vuelta fue muy alta para los parámetros locales), los comicios mantuvieron elementos propios de la idiosincrasia electoral colombiana.

Continuidades en unas elecciones excepcionales

El país fue fiel a su historia y el proceso de 2022, con sus especificidades, sólo evidenció viejas tendencias y hábitos, como la larga duración de la campaña y la extrema polarización. En lo relativo a la extensión de la campaña, esta ocupó casi un año entre precampaña (segunda mitad de 2021), la campaña para las legislativas e internas (marzo de 2022), la primera vuelta (mayo) y el balotaje (junio). Una campaña prolongada en un país donde, irónicamente, predomina la abstención (no existe el voto obligatorio). A esto se suma la desafección ciudadana hacia los partidos y la clase política. Este largo itinerario electoral comenzó con unas primarias y unas legislativas que marcaron la pauta de lo que sería todo el proceso. Las legislativas crearon un escenario de compleja gobernabilidad, con un Senado y una Cámara de Representantes fraccionados. Los resultados ratificaron el avance de la izquierda, aunque éste resultó insuficiente para contar con mayoría en el legislativo y superar a una derecha y centroderecha atomizadas pero mayoritarias (aunque sin mayoría absoluta).

Las internas de marzo confirmaron el predominio de Petro quien, tras ser candidato en 2018 y perder en la segunda vuelta, era el líder de la oposición a Iván Duque (2018-2022) y el canalizador de la desafección y la frustración social plasmadas en las protestas de 2019 y 2021. Las internas en el Pacto Histórico, la coalición de Petro, le convirtieron en el candidato más votado de la jornada y transformaron a Francia Márquez, la líder social afrodescendiente, que obtuvo más de 800.00 votos, en una figura política emergente y a tener en cuenta por su carisma, liderazgo y capacidad de movilización.

Las primarias marcaron el principio del fin de la candidatura de Sergio Fajardo (Centro Esperanza), y elevaron, momentáneamente, a Federico “Fico” Gutiérrez como referente del centroderecha frente al petrismo. Fajardo, que durante meses se presentó como el único capaz de frenar a Petro, fue golpeado por las disputas y disensiones de su coalición (la pugna por el liderazgo con Alejandro Gaviria debilitó a la alianza y la salida de Ingrid Betancourt también le perjudicó), a tal punto que Francia Márquez logró más votos que Fajardo en las primarias. La sorpresa fue Gutiérrez, que ante la decadencia del uribismo pareció encarnar una alternativa de derecha renovada que reunió a los partidos tradicionales y al uribismo. Las internas parecieron desdibujar a otros candidatos, en especial al empresario independiente Rodolfo Hernández, quien a comienzos de año había despuntado como encarnación de una candidatura antipartidos, rupturista y alternativa basada en las redes sociales y en un mensaje de lucha contra la corrupción y la elite política.

Las internas fueron el punto de partida hacia la primera vuelta y condicionaron decisiones y estrategias. Petro, que venía moderando su discurso para atraer a los votantes de centro, consciente de que su historia personal (ex guerrillero del M-19 en los 80) y su figura generan mucho rechazo (“petrofobia”), optó por Márquez como compañera de fórmula, pese a estar muy escorada a la izquierda. Era una forma de reconocer su liderazgo y tirón electoral. “Fico” Gutiérrez pareció llamado a encauzar el antipetrismo, pero tras un momentáneo repunte en las encuestas no logró deshacerse de la imagen que le vinculaba a la “vieja política” y al uribismo. Parte del electorado no petrista buscaba cambios más que continuidad (igual que los votantes de Petro) y eso los condujo a mirar a un candidato ajeno a los partidos históricos y a las formas y maneras tradicionales de hacer política. Rodolfo Hernández, ex alcalde de Bucaramanga, vivió una segunda juventud electoral que le llevó a dar la sorpresa en la primera vuelta al superar a “Fico” Gutiérrez (el 28% frente al 23%) y transformarse en el candidato que evitaría la victoria de Petro, que con su 40% partía como favorito para la segunda vuelta, gracias a los 12 puntos de ventaja sobre Hernández.

Hernández había tenido hasta entonces diversos aciertos (centró su campaña en la corrupción y priorizó una estrategia basada en las redes sociales –se le conocía como el “rey del TikTok”), pero luego cometió un grueso error de cálculo al basar su estrategia en que el miedo a Petro le daría un triunfo seguro, ya que sólo cabía esperar que llegaran los votos de la derecha (Gutiérrez, 23%) y el centro (Fajardo, 4%). Así parecía en la primera semana, cuando superaba o empataba con Petro en las encuestas. Sin embargo, frente a un candidato que activó su campaña puerta a puerta y su presencia en las redes sociales, Hernández dio reiteradas señales de poca flexibilidad y escasa capacidad para afrontar el reto de, por ejemplo, debatir con Petro. Se negó a un cara a cara y cuando la justicia le obligó a acudir al debate lo dilató tanto que no hubo tiempo para realizarlo. Al final la estrategia de Petro tuvo éxito: se impuso en el balotaje (con el 50% frente al 47%) al movilizar, sobre todo en sus feudos de Bogotá y el Caribe, a un electorado tradicionalmente abstencionista. La participación alcanzó un inédito 58%, la más alta en 20 años.

Además de la larga campaña, los comicios mostraron la polarización propia de la región, algo inherente a la idiosincrasia y a la cultura política colombianas, que desde los tiempos de Francisco de Paula Santander y Simón Bolívar (en la década de 1820) ha visto como corrían, de forma literal, ríos de sangre entre rivales políticos (liberales frente a conservadores o Estado colombiano frente a las FARC). Una polarización que asumió otras formas en el siglo XXI, pero que fue igual de divisiva tras la fractura entre uribistas y antiuribistas (2002-2021). En los comicios de 2022 reapareció la polarización, centrada en Petro y en la dinámica petrismo-antipetrismo, que ha sustituido a la anterior en torno a Álvaro Uribe, que prácticamente ha desaparecido de la campaña.

¿Qué representaba Rodolfo Hernández y por qué ganó Petro?

Estas elecciones, más allá de la persistencia de ciertas continuidades, representan un fin de época al romper con la imposibilidad histórica de que la izquierda alcance el poder, dejar en la periferia política al uribismo hasta ahora hegemónico, sumir al centro en una profunda crisis y permitir el ascenso de nuevas alternativas ajenas a las tendencias tradicionales.

Los dos grandes protagonistas y encarnación de ese deseo de cambio, pese a sus diferencias de trayectoria vital, ideología, estilo y formación, fueron Petro y Hernández. La mayoritaria aspiración al cambio se vehiculó de formas diferentes a través de un candidato de experiencia y trayectoria política (Petro) y un outsider (Hernández, un empresario que fue alcalde de Bucaramanga), que reunieron en la primera vuelta casi el 70% de los votos.

Petro encarna una tradición de izquierdas que ha crecido en el siglo XXI, facilitada tras el proceso de paz con las FARC. Este permitió acabar con la satanización de la izquierda, asociada con la violencia indiscriminada de la guerrilla. Si bien hay precedentes de un protagonismo de las opciones progresistas (desde el controvertido Jorge Eliecer Gaitán en los años 1930-1940 a algunos líderes de finales de siglo), ha sido en las pasadas décadas cuando la izquierda ajena a los partidos tradicionales creció electoralmente hasta alcanzar el poder en 2022. El Polo, con Luis Eduardo Garzón, reunió el 6% en 2002 y subió al 22% con Carlos Gaviria como candidato en 2006, siendo la segunda fuerza más votada tras el uribismo hegemónico. Después de bajar al 9% con Petro de candidato presidencial en 2010, se inició la recuperación en 2014 (con el 15% de Clara López). Petro consiguió pasar a segunda vuelta en 2018, tras alcanzar el mayor caudal de votos para una opción de izquierdas (25%), y ganó finalmente en 2022.

Petro ha seguido un largo camino hasta su victoria, que le ha llevado de la guerrilla del M-19 a la institucionalidad democrática, reforzada tras la aprobación de la Constitución de 1991. Pese a su discurso de izquierda y su cercanía en los albores del siglo XXI con Hugo Chávez, Petro es un hombre del sistema. Fue senador (un fiero opositor al uribismo) y alcalde de Bogotá. Tras su derrota en 2018 emprendió un giro al centro que lo llevó a distanciarse de Venezuela (calificó a Maduro de “dictador”), de la Nicaragua de Ortega-Murillo, a cuyo régimen llamó “dictadura bananera”, y también de aliados peligrosos, como la senadora Piedad Córdoba, con turbias conexiones con las FARC.

La existencia de un Petro más institucional, más experimentado y más centrado ha posibilitado su victoria y ha reducido el impacto del antipetrismo y de la “petrofobia”, todavía presente en amplios sectores sociales, que lo ven como un radical, un amigo de Chávez, capaz de abrir las puertas del país al “castrochavismo” y convertirlo en la nueva Venezuela. Sin embargo, Petro ha logrado recolocarse ante el desmoronamiento de los partidos históricos (Liberal y Conservador) y de las fuerzas nacidas en las últimas décadas (Centro Democrático, Partido de la U y Cambio Radical). También aprovechó la debilidad de las opciones de centro para encarnar el cambio y las limitaciones de la derecha lastrada por la hegemonía del uribismo (2002-2010 y 2018-2022) y el santismo (2010-2018).

Petro, líder de la oposición al uribismo, ha conseguido en los últimos cuatro años tejer una heterogénea coalición de izquierda, atrayendo a líderes desencantados del centro y canalizando las demandas ciudadanas que impulsaron los movimientos y estallidos populares entre 2019 y 2021. Esta amplia coalición (el Pacto Histórico) reúne a fuerzas políticas diversas y a movimientos sociales, algunos con especial tirón popular, como la de la carismática Francia Márquez. Habrá que estar atentos sobre esta relación, pues Márquez tiene su propia agenda, es una líder potente y ambiciosa y si bien ha mandado mensajes de concordia también ha mostrado rasgos de sectarismo, como cuando calificó de “neoliberales” (un insulto en la izquierda) a los dirigentes del Partido Liberal, un potencial aliado en la segunda vuelta y en el gobierno. Además, Petro ha conseguido ampliar su espectro y encarnar las aspiraciones y las demandas de quienes salieron a la calle a protestar en 2019 y 2021, captando el respaldo de centristas descontentos como Alejandro Gaviria o José Antonio Ocampo. A sus filas se incorporaron sectores de los partidos tradicionales, como el del liberal Luis Fernando Velasco, y políticos disidentes, expertos en el manejo de redes clientelares, como el senador Roy Barreras.

El deseo de cambio no fue monopolio de Petro, quien tuvo en Hernández un rival inesperado. El ex alcalde de Bucaramanga encarna un fenómeno político presente en muchos países de la región. Líderes de mensaje populista y rasgos populacheros (utilización de un lenguaje directo, malsonante y políticamente incorrecto), que no sólo los aleja de la elite política tradicional sino que también los acerca a la forma de expresarse, pensar y actuar de los sectores populares que canalizan el descontento social. Esta forma de hacer política se alimenta y crece en las redes sociales (conecta bien con sectores jóvenes que rechazan la política y se manejan en Internet, TikTok, Instagram etc). El cóctel reúne algunas características del “estilo Trump” y sigue los pasos de otros liderazgos (Nayib Bukele y Jair Bolsonaro) en su apego a las redes sociales para trasladar un mensaje sencillo –reducido al eslogan “No robar, no mentir, no traicionar y cero impunidad”– y monotemático (rechazo visceral a la clase política y a la corrupción –la “ladronera”–). Estas características le sirvieron para ser segundo, con casi un tercio de los votos, desplazando a candidatos más serios (“Fico” Gutiérrez), pero fueron insuficientes en la segunda vuelta. Consciente de sus limitaciones en cuanto a oratoria y conocimientos técnicos, Hernández no se atrevió a debatir con Petro, sin salir de su zona de confort de las redes sociales.

Las elecciones colombianas en el contexto latinoamericano

Las elecciones colombianas se han dado dentro de un marco latinoamericano más amplio, con el que tiene puntos en común. Los resultados fueron similares a lo que ocurre a escala regional: predominio de triunfos de fuerzas y candidatos opositores y de partidos y líderes de la izquierda. De las últimas 14 elecciones presidenciales realizadas en América Latina, en 13 triunfó la oposición y sólo en Nicaragua el oficialismo (gracias al fraude). En cinco ganó el centroderecha (sobre todo en 2019) y en las restantes las diferentes opciones de la heterogénea izquierda regional. Un abanico que va de posiciones más centradas (Luis Abinader) a otras abiertamente autoritarias (Nicolás Maduro y Daniel Ortega) o aquellas que buscan construir una hegemonía política excluyente (el MAS boliviano), pasando por una amplia muestra de tendencias populistas (López Obrador y el kirchnerismo), pseudocomunistas (el partido que apoyó a Pedro Castillo) y de la nueva izquierda (Boric y Petro) junto a otras difícilmente clasificables (Xiomara Castro) (véase la Figura 1).

Elección

Victoria opositora

Victoria oficialista

Triunfo de la derecha

Triunfo de la izquierda

El Salvador (2019)

X

X

Panamá (2019)

X

X

Guatemala (2019)

X

X

Uruguay (2019)

X

X

Argentina (2019)

X

X

Bolivia (2020)

X

X

República Dominicana (2020)

X

X

Ecuador (2021)

X

X

Perú (2021)

X

X

Honduras (2021)

X

X

Nicaragua (2021)

X

X

Chile (2021)

X

X

Costa Rica (2022)

X

X

Colombia (2022)

X

X

Figura 1. América Latina: voto de castigo y “giro a la izquierda”, 2019-2022. Fuente: elaboración propia.

Las izquierdas latinoamericanas viven un momento de euforia por las victorias de Boric en Chile y Petro en Colombia, que se unen a Castillo en Perú y Castro en Honduras. Mientras, se aguarda el regreso de “Lula” da Silva en Brasil. Parece perfilarse un nuevo “giro a la izquierda” regional (una nueva “marea rosa”). López Obrador calificó de “hecho histórico” el triunfo de Petro, “porque no estamos hablando de cualquier cosa; estamos hablando de siglos de dominación de grupos que no les importaba en realidad el pueblo y estamos ante la posibilidad de inaugurar una etapa nueva de una auténtica democracia, un gobierno del pueblo, para el pueblo y con el pueblo”.

Este sueño de reeditar un nuevo “giro a la izquierda” no sólo confunde lo coyuntural con lo estructural, sino también insiste en un análisis simplista. Desde 2015 no hay giros hacia la derecha (2015-2018) o hacia la izquierda (2019-2022) sino un permanente y mayoritario (con excepciones) voto de castigo a las elites y a los oficialismos. La bonanza económica (2003 a 2013) desembocó en un deterioro social y un incremento del malestar ciudadano, traducido en un voto de castigo a los partidos y presidentes en el poder. Así, acabaron largos períodos de hegemonía política del kirchnerismo en Argentina (2015), del PT en Brasil (2018) y del frenteamplismo en Uruguay y del FMLN en El Salvador (2019). El voto de castigo golpeó entonces a un conjunto heterogéneo de gobiernos de izquierda, que ocupaban y hegemonizaban el poder desde comienzos del siglo XXI.

En la actual coyuntura se repite el castigo al oficialismo –ahora mayoritariamente de centroderecha y derecha–, debido a las mismas causas: la economía regional no ha salido de su parálisis (2013-2019) y ha visto acentuar sus desequilibrios (en 2020 por los efectos de la pandemia y en 2022 por las tensiones inflacionarias tras el rebote de 2021 y la guerra en Ucrania). El mal momento económico provoca un incremento de la pobreza (ya supera el 33% de media regional) y de falta de expectativas para una pauperizada clase media. El resultado político es el voto de castigo ampliado: no sólo a quienes están en el gobierno (la derecha de Piñera en Chile, el Partido Nacional en Honduras y el uribismo en Colombia) sino a la clase política tradicional. De hecho, en Chile y en Colombia la segunda vuelta se dio entre dos candidatos y coaliciones ajenos a las que se habían alternado en el poder (Boric y Petro) o de fuera del sistema de partidos tradicionales (José Antonio Kast y Hernández).

El voto de castigo es heterogéneo. En Costa Rica, donde no venció la izquierda, el ganador (Rodrigo Chaves) desplazó del poder al partido que gobernaba desde 2014 y derrotó a la fuerza hegemónica desde 1949, ambas de centroizquierda. Además, las izquierdas, que en el anterior “giro” ya eran muy disímiles (en ese espacio convivían Hugo Chávez, Lula y Bachelet), vuelven a serlo ahora. Entre López Obrador, Boric y Petro existen diferencias generacionales, de estilo y de trayectoria vital, así como de las fuerzas que los apoyan.

La falta de viento de cola en lo económico y la crisis de gobernabilidad en la región, con gobiernos sin mayoría en el Parlamento y serias dificultades para conformar alianzas por la fragmentación y polarización políticas, inducen a pensar que el electorado –atrapado en un bucle de descontento permanente– va a seguir ejerciendo un voto de castigo a partidos y elites, hijo de la frustración de expectativas y la incapacidad del sistema para encontrar soluciones.

Las esperanzas y revolución de expectativas que acompañan a Boric o Petro acaban siendo tan volátiles como el propio castigo que oscila entre izquierda y derecha cada cuatro o cinco años. Un voto bronca que, por ahora, no alcanza al sistema y a las instituciones democráticas, si bien ya hay ejemplos de gobiernos crecientemente iliberales y con tentaciones populistas.

Petro presidente

La victoria de Petro en la segunda vuelta ha sido acogida con esperanza por la izquierda y con cierta prevención (incluso temor) por quienes están en las antípodas políticas o ideológicas. Más allá de visiones fuertemente ideologizadas o de posturas voluntaristas todo apunta a un futuro gobierno más posibilista que sectario, más moderado que radical y más cercano a la “socialdemocracia” que a un hipotético “castrochavismo”. Un Petro más en la línea de la nueva izquierda regional, que encarna Boric, que a posiciones más próximas al anterior “giro a la izquierda”. El posicionamiento de Petro dentro de un ámbito más moderado se concreta en una triple estrategia articulada en “una actitud Mandela” (conciliadora) en su discurso de celebración de la victoria, en un deseo de seguir la “línea Boric” (de moderación y diálogo) y en la conformación de un círculo de confianza que recuerda, en cierto sentido, al “equipo de rivales de Lincoln”, llamando a su gabinete a figuras de centro y con experiencia.

Primero, el tono de su discurso, tras ganar las elecciones, fue un llamamiento a la convivencia, la moderación, la integración y unidad nacional al “estilo Mandela”, consciente de que recibió el 50% de los votos, pero que el 47% no confió en él. Su mensaje incidió en la conciliación, ya que “no es un cambio para vengarnos, para construir más odios, no es un cambio para profundizar el sectarismo en la sociedad colombiana”, y tendió la mano a todas las fuerzas políticas desde su rival en los comicios (Hernández) hasta su histórico enemigo político, el uribismo. De hecho, Petro ha invitado al ex presidente Uribe –y este ha aceptado– a dialogar sobre la posibilidad de alcanzar un gran pacto nacional y dar estabilidad al país.

Segundo, Petro es un hombre de amplia experiencia, que sabe lo que es gobernar con crispación y polarización (cuando fue alcalde de Bogotá de 2012 a 2015), una experiencia que no querrá repetir. Además, conoce el vecindario y cómo la radicalidad conduce a la ingobernabilidad (Perú), mientras que la moderación (Boric) abre senderos aunque sin garantizar el entendimiento. El riesgo de que Petro se radicalice y apele a la movilización social frente a las instituciones existe, pero por ahora el camino parece ser otro. Si Boric alertó cuando tomó posesión de que sólo son posibles las reformas si se asegura la gobernabilidad, Petro ha apuntado a que sin crecimiento económico no habrá reformas sociales.

Tercero, la moderación se deja traslucir en la elección de ciertas figuras para apoyar su gobierno. Es cierto que habrá un gabinete será heterogéneo, con referentes más a la izquierda (la vicepresidenta Márquez), pero los puestos clave serán ocupados por políticos moderados, de prestigio y experiencia. Para dirigir el área económica suenan nombres como Rudolf Hommes, que ocupó la cartera con César Gaviria, el exministro José Antonio Ocampo, que asesoró a Sergio Fajardo, de la Coalición Centro Esperanza, y el ex rector de la Universidad de los Andes Alejandro Gaviria, precandidato del Centro Esperanza, que se adhirió posteriormente a la campaña de Petro. Incluso ha confirmado como futuro canciller a un conservador (Álvaro Leyva Durán).

La gobernabilidad

Las nuevas izquierdas regionales gobiernan, a diferencia del anterior “giro”, sin viento de cola económico y sin control sobre los legislativos. El principal problema que afrontará Petro pasa por garantizar la gobernabilidad en un panorama marcado por la falta de mayoría en el legislativo, alta fragmentación y polarización visible en la campaña de 2022. Convivirá con un legislativo dividido, donde el gobierno no tiene mayoría y afronta dificultades para consolidarlas a largo plazo, ya que la polarización complica conformar mayorías. La decisión del Partido Liberal, del expresidente Gaviria, y de la Alianza Verde, de apoyar al futuro gobierno le da prácticamente la mayoría absoluta en ambas cámaras (hay otros partidos que todavía se pueden decantar en la misma dirección) al contar con una sólida base parlamentaria, si bien las divisiones en el liberalismo, entre quienes apoyan a Petro y quienes no, harán muy volátil esta alianza.

Tras estos movimientos de liberales y verdes, Petro tiene garantizado a corto plazo el control de ambas cámaras. En el Senado tendrá 20 senadores del Pacto, 14 liberales, 13 “verdes”, cinco Comunes y dos indígenas: en total 54 escaños, justo la mitad del Senado. En la Cámara de Representantes (188 escaños), Petro tiene cerca de 95 representantes, a la espera de que la cifra se incremente si el Partido de la U (centro) y el Conservador ratifican que son parte del oficialismo.

El contexto económico, al menos a corto plazo, favorece a Petro. Colombia será la economía regional de mayor crecimiento en 2022, según la OCDE. Se prevé que el PIB nacional crezca un 6,1% en 2022 y un 2,3% en 2023. Si bien el dato es positivo, es frágil y de corto alcance. Frágil al ser lastrado por el crecimiento de la inflación, próxima al 9,2%. Y de corto alcance, porque la economía continúa su ajuste luego de la recesión de 2020, cuando cayó un 7%, en un entorno internacional de perspectivas negativas.

Petro tendrá que gestionar deseos desmedidos. La población le votó porque creyó en su mensaje de cambio, por un gobierno que combata la corrupción, cambie la matriz económica y productiva y se comprometa a reducir la pobreza, que ronda el 40% de la población. Sin embargo, Petro va a carecer de fuerza política y espacio fiscal para cumplir con sus promesas y deberá desplegar una capacidad pedagógica para bajar las expectativas. Recibe un país con alto déficit fiscal, pobreza elevada y desempleo en torno al 12%. Alrededor de 19,6 millones de colombianos viven con un ingreso mensual de 350.000 pesos colombianos, unos 89 dólares.

Petro ha prometido cambios profundos en el modelo económico, con reformas estructurales para corregir las desigualdades y un crecimiento más amigable con el medio ambiente. La transición energética para afrontar el cambio climático incluye una propuesta de detener la exploración petrolera, la principal fuente exportadora (3,3% del PIB). Sin embargo, sin los ingresos petroleros será difícil conseguir recursos para cumplir con sus promesas de reforzar la sanidad pública y la educación. Al mismo tiempo, sus propuestas contemplan una reforma tributaria que acabe con las exenciones y un incremento del gasto público para atender las necesidades sociales. El problema de su reforma fiscal es que se centra en gravar a las 4.000 personas más ricas del país, una propuesta que ya mostró sus limitaciones en otros países de la región.

Ambas iniciativas (la antiextractivista y la fiscal) crean un ambiente de inseguridad jurídica: la caída de las acciones de Ecopetrol ejemplifica esta situación. La paradoja es que su proyecto bandera, la economía verde, necesita del concurso de un empresariado que desconfía e incluso teme sus propuestas. Para cumplir las metas ambientales, Colombia debe tener estabilidad económica y un sector privado dispuesto a invertir, a comprar bonos de carbono y formar comunidades de investigación con universidades y ambientalistas.

En lo referente a la paz y seguridad, Petro tratará de sacar de su actual estancamiento los Acuerdos de Paz con las FARC y retomar el diálogo con el ELN. Si en el primer caso hay un consenso para culminar los acuerdos de 2016, la sociedad y la clase política están más divididas ante el ELN, un grupo guerrillero y narcoterrorista que ha seguido secuestrando y cometiendo atentados. En cuanto a la seguridad, el principal reto pasa por el desafío que representa el Clan del Golfo y la decena de otros grupos armados que controlan territorios y rutas de tráfico de drogas y otros mercados ilegales, algunos aliados con cárteles mexicanos.

La inserción internacional

El predominio de presidentes de las diferentes izquierdas y los vínculos de afinidad y amistad entre Petro y Boric han provocado que muchos analistas crean llegada una nueva oportunidad para impulsar la integración regional, situando a Petro (como en marzo hacían con Boric) como una figura capaz de convertirse en un referente y líder regional.

Sin embargo, esta posibilidad enfrenta varios obstáculos. Primero, la historia reciente demuestra que los proyectos de integración basados en la ideología y el liderazgo personal son efímeros y más en tiempos como los actuales, con vaivenes electorales constantes. Salvo la CELAC, la mayoría de los proyectos de integración nacidos en la primera década del siglo XXI han desaparecido (UNASUR) o están en situación de parálisis (ALBA) tras la muerte de Hugo Chávez y la desaparición del respaldo financiero venezolano. De forma similar agoniza el PROSUR, el proyecto estrella del “giro a la derecha” (2015-2019). Que el nuevo impulso integracionista se base en la comunidad ideológica regional y en la amistad entre Boric y Petro no garantiza su consolidación en el tiempo, ya que cuando ha habido otros momentos de una casi general homogeneidad ideológica la integración no ha avanzado e incluso ha habido más problemas bilaterales que nunca.

Segundo, los deseos integracionistas de Petro y Boric expresados en sus discursos (el colombiano ha llegado a hablar de que trabajará para formar “una sola América”) chocan con una realidad compleja. Si bien esa apuesta se amolda a la estrategia de López Obrador y seguramente a la de “Lula” da Silva (posible próximo presidente de Brasil a partir del enero), los problemas internos y las dificultades que encontrará el nuevo gobierno, junto con la complicada situación económica y social, le impedirán a “Lula” tener la suficiente autonomía y dedicación a temas internacionales. Lo mismo que le está ocurriendo a Boric y le puede pasar a Petro, probablemente le pase a “Lula” si es elegido.

De momento, Petro ha seguido en asuntos exteriores la misma línea de moderación y concordia que en el ámbito interno. Ha mostrado una fluida relación con EEUU y la Administración Biden y ha tendido puentes con Maduro, con su compromiso para normalizar el vínculo con Caracas. Petro habló por teléfono con Biden, quien, según la Casa Blanca, elogió al pueblo colombiano “por la celebración de elecciones libres y justas” y ratificó el apoyo a Colombia, históricamente su socio más importante en América del Sur y “aliado principal” de la OTAN. Queda como gran interrogante la posición de Petro respecto a China, cuyo papel inversor se ha incrementado significativamente en el último lustro.

Uno de los mayores cambios en política exterior será en la relación con Venezuela. Petro ya ha anunciado la reapertura de las fronteras una vez se posesione el 7 de agosto. Además, ha continuado con sus críticas a la dictadura de Ortega (“quienes están presos en Nicaragua, y aquí ya me meto otra vez en camisa de once varas, son los que hicieron la revolución contra Somoza”) y habrá que ver cómo gestiona la relación con Cuba que se prevé buena y cercana (La Habana calificó de “histórica victoria popular” su triunfo).

Conclusiones

Las elecciones en Colombia han servido en primer lugar para ratificar la fortaleza de la democracia. Si bien en diferentes momentos de la campaña, tanto en la derecha (la uribista María Fernanda Cabal) como en la izquierda (el propio Petro) se sembraron dudas sobre el funcionamiento y la fiabilidad de las instituciones electorales, la Registraduría ejerció su labor de forma eficaz y transparente. Las instituciones, pese a sus problemas, funcionaron y fueron una garantía (como en tiempos de Uribe cuando se buscó una tercera elección) frente a posibles derivas contrarias a la institucionalidad y la constitucionalidad. Esto reduce los temores sobre una deriva hacia el modelo venezolano. Petro no es ni Chávez ni Maduro, ni tiene los recursos del primero ni es tan autoritario como el segundo.

El gran problema de Petro es el de la gobernabilidad, aunque ha logrado la mayoría en ambas cámaras del Parlamento. Su principal tarea será mantener la unidad de su heterogénea coalición y retener el respaldo de las fuerzas tradicionales que comienzan a apoyarle, como el Partido Liberal y la Alianza Verde. Este apoyo no es incondicional y puede ser volátil, dependiendo de la deriva y la acción de su gobierno. En el Partido Liberal no hay una postura unitaria respecto al apoyo a Petro (más complicada será la relación con la vicepresidenta).

No va a ser fácil tampoco la convivencia al interior del heterogéneo Pacto Histórico, ni entre ese conglomerado y las fuerzas políticas de centro, como tampoco será sencillo despejar la desconfianza de las elites económicas y sociales (el “establecimiento”), que ven con prevención (algunos incluso con temor) a Petro y sus reformas. Eludir la profecía autocumplida de un Petro radicalizado y una oposición feroz y obstruccionista requiere generosidad por ambas partes, capacidad de sacrificio y pedagogía política. Por ahora eso parece existir, como prueba de que Uribe haya aceptado dialogar con su enemigo político, que también le ha tendido la mano. Sólo cabe esperar que no sean momentáneos actos para la galería que legitimen una futura ruptura que dé paso a una oposición “tenaz y berraca”.

Junto a la gobernabilidad el otro reto será la capacidad de Petro de canalizar la frustración social y responder al deseo generalizado de cambio. Petro se enfrenta a una “revolución de expectativas” difícil de cumplir. La dinámica regional muestra el rápido deterioro de la popularidad presidencial (en tres meses las encuestas reflejan una gran caída en el apoyo a Boric), origen –junto a la presión inflacionaria– de movilizaciones y protestas sociales (como los indígenas en Ecuador y los camioneros en Perú) que amenazan la estabilidad y la gobernabilidad de los gobiernos y reducen su margen de acción. La legitimidad de origen, producto de la victoria electoral, se evapora con rapidez en medio de la fragmentación (incapacidad para diseñar un proyecto-país consensuado como en Chile con la reforma de la Constitución), la polarización y un entorno económico de endeble crecimiento que empeora el acumulado malestar social.

7 de julio 2022

elcano

https://www.realinstitutoelcano.org/analisis/elecciones-en-colombia-de-l...

 25 min


Jesús Elorza G.

En todas las instalaciones deportivas del país, atletas, entrenadores y dirigentes se hacían las mismas preguntas ¿Cómo pasó esto? ¿No puede ser? ¿Vamos a seguir siendo segundones?, ¿Cómo explicar que Colombia casi nos triplica en medallas de oro (171 a 61)? ¿Quiénes son los responsables de este fracaso? ¿No y que éramos Potencia Deportiva? ¿Generación de Oro? ¿Venezuela se arregló?... y lo más grave es que ninguna autoridad daba respuesta sobre la actuación del país en los recién finalizados XIX juegos Deportivos Bolivarianos de Valledupar.

-Un entrenador caminaba de un lado a otro expresando: No puede ser, no puede ser. No logro entender como después de más de cuatro décadas, 48 años para ser más exactos (1961-2009), siendo campeones de estos juegos, ahora Colombia nos tiene jodidos desde al año 2013.

-Otro entrenador intervino para agregar que, en esos 48 años Colombia era el segundón detrás de nosotros y ahora el papel se invirtió. De la IV edición a la XVI ocupamos el primer lugar y en los últimos nueve años nada que ver. En Valledupar, fuimos superados en medallas al obtener solamente 61 de Oro, 69 de Plata y 78 de Bronce y nuestro principal rival obtuvo 171 Oro, 104 Plata y 79 Bronce, quedando así una diferencia en el total de 146 medallas a favor de los colombianos. En las estadísticas de los deportes, el resultado es más dramático: De 45 eventos solamente pudimos conquistar el primer lugar en 3 deportes (Esgrima, Judo y Lucha) lo que vendría a representar un ínfimo 3% de rendimiento contra un 93% en contra.

-Tratando de contribuir en la búsqueda de explicaciones a lo ocurrido, un atleta intervino para decir que considera la suspensión de los Juegos Nacionales como una de las causas fundamentales de esta nueva derrota. Puesto que los juegos eran y siguen siendo el evento principal para la incorporación de nuevos valores atléticos a la conformación de nuestras selecciones nacionales, para la participación en los Ciclos Olímpicos.

-Un dirigente interrumpió, para darle la razón al joven atleta. Si prestan atención, la suspensión de los juegos por nueve años coincide plenamente con el desplazamiento de nuestro país del primer lugar en los Juegos Bolivarianos. Los Nacionales fueron suspendidos en el 2013 y ese año perdimos la supremacía en los bolivarianos. Volvimos a perder en el 2017 y para esa fecha los juegos nacionales seguían suspendidos y este año Colombia nos volvió a ganar y los juegos siguen suspendidos.

Algunos dirán que este año se realizaron los nacionales, lo cual es cierto, pero hay que decir que lo realizado fue una “parodia” o un engaño populista para tratar de tapar la incapacidad e incompetencia de las autoridades deportivas del régimen: ninguna de las Direcciones de Deporte del país contaba con recursos presupuestarios para la preparación y participación de los atletas representativos de sus estados en la parodia gubernamental.

Sumado a esto la multiplicación de las sedes (7 subsedes), lo cual ocasionó insuperables gastos para las delegaciones, los equipos que lograron clasificar en los eventos zonales, posteriormente fueron informados que estaban eliminados y en los deportes individuales les comunicaban que por órdenes del IND debían reducir sus delegaciones.

-Otro dirigente deportivo, intervino para agregar, que se identificaba con lo expuesto como una de las causales de la derrota en los bolivarianos, pero que, se veía en la obligación de agregar la corrupción en los manejos de los dineros públicos asignados al deporte. Todas las Federaciones Deportivas nunca recibieron los presupuestos necesarios para el desarrollo de sus Programas Operativos Anuales (POA), El destino de los recursos del Fondo Nacional del Deporte hasta este momento es desconocido, nadie entrega cuentas del manejo de esa cifra millonaria de bolívares. Las Selecciones Nacionales no tienen el apoyo necesario para sus concentraciones o intercambios y en materia de pasaportes o reserva de vuelos la incompetencia de las autoridades deportivas es manifiesta. Atletas y delegaciones se han quedado varadas porque estos detalles no fueron resueltos. Internacionalmente por las reiteradas ausencias en eventos nos llaman “El país Forfait”. Quedan para la historia como ejemplo de ineptitud gerencial, los casos de la Copa Mundial de Esgrima en Canadá, la inasistencia del Voleibol masculino y femenino a sus compromisos en la Liga Mundial, el Softbol en el XV mundial celebrado en Canadá y el Boxeo que no pudo asistir al clasificatorio para los Juegos Centroamericanos celebrado en México.

Para terminar, solo quiero agregarles que los atletas que conforman nuestros equipos representativos ¡¡¡Carecen de un Programa de Asistencia Integral que les garantice el pago oportuno de sus becas, asistencia médica, estudios, transporte y alimentación!!!

-No olvidemos, expresó uno de los entrenadores “La Diáspora” de atletas y entrenadores que han emigrado para otros países ante la crisis que hoy vive Venezuela y que han conseguido poder trabajar y competir en otras latitudes. Igualmente, con mucha indignación y dolor quiero señalarles que la seguridad social de los trabajadores del sector deportivo obreros, empleados y entrenadores activos y jubilados ha empeorado progresivamente, los contratos colectivos están congelados desde el año 2000, salarios de hambre, no se les reconoce la homologación de las pensiones y jubilaciones, se mantiene cerrada la Escuela de Entrenadores, los seguros HCM que por sus pírricas coberturas, prácticamente los mantienen en condiciones de "condenados a muerte", los manuales clasificadores de cargos no son aplicados y los pasivos laborales duermen el sueño del burócrata, en la larga espera de su cancelación. Salarialmente son discriminados frente a los chulos entrenadores cubanos.

Ahora entendemos, expresaron todos, por qué el Ministro del Deporte en la rueda de prensa antes de los Juegos Bolivarianos, a una pregunta del periodista Irving Guanipa sobre los aspectos informativos de los juegos, lejos de responderle ¡¡¡lo mandó a sacar del salón!!!. Igual ocurrió con Julio Barazarte quien preguntó sobre los pronósticos de medallas y la respuesta del ministro, al estilo dictatorial de Juan Vicente Gómez fue “Chito”, sáquenlo del salón.

A lo largo y ancho del país, quedó claro entre todos los participantes del sector deportivo que. las causales que hacen posible que Colombia nos siga ganando en los juegos bolivarianos, son en primer lugar la corrupción, la incapacidad e incompetencia de las autoridades deportivas del régimen que pretenden tapar sus errores, falta de programas y su desconocimiento de la materia deportiva solo con consignas demagógicas o populistas tales como: Generación de Oro, Somos Potencia Deportiva o Venezuela se arregló. Este régimen es un caso típico de “Cacocracia gubernamental”. Es el caso de los ineptos en el poder. Las cacocracias (los gobiernos de los malos) proliferan en sistemas políticos degradados y caóticos que repelen a los talentosos y les abren paso a los peores ciudadanos, a los menos preparados o a los enchufados.

Superar esta tormenta perfecta de problemas que afectan al deporte, requiere un cambio de gobierno, planes y programas para restituir integralmente los Juegos Nacionales, un programa de Asistencia Social para los atletas y entrenadores, acabar con el flagelo de la corrupción, fortalecer la autonomía del sector deportivo federado, recuperar nuestras instalaciones deportivas, una ley de deporte que limite la dualidad de cargos en las organizaciones, que elimine la reelección indefinida, que prohíba la elección de funcionarios públicos de libre nombramiento y remoción en la dirigencia deportiva, un acuerdo con el sector universitario para la formación de entrenadores, el manejo transparente del Fondo Nacional del Deporte, la descentralización del programa Deporte para Todos y un presupuesto acorde con las necesidades del sector deportivo.

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Edgard Benarroch

LA OBEDIENCIA

La obediencia es la acción de acatar, respetar y actuar en consecuencia en torno a la voluntad o solicitud de un semejante o de lo que establece una norma como deber legal o convencional. Es una actitud responsable de colaboración y participación que constituyen elementos muy importantes para la sana convivencia.

La obediencia se produce por muchas y variadas razones, en términos muy simplistas me atrevo a señalar tres: por amor, por respeto y por temor. La obediencia por amor tiene su mejor expresión en nuestra relación con Dios de quién aceptamos su voluntad con felicidad y resignación, es la más elevada y sublime.

También está el acato y consideración con el prójimo a quien debemos amar como así mismo. Se entiende que la relación de amor con el prójimo es de reciprocidad, él me ama y yo lo amo y es sobreentendido que la orden o acotación no violenta normas morales, éticas o de sana convivencia, mientras que la obediencia al llamado de la Patria se produce por nuestra identidad afectiva y que responde a nuestra formación, principios y valores.

La obediencia por respeto es atendida de buena o mala gana, simplemente quien imparte la orden tiene mi acato y consideración. También puede ser lo establecido en una norma legal o convencional de obligatorio cumplimiento. En muchos de estos casos escuchamos o leemos el requerimiento pero no le "paramos" como popularmente se dice, ello no es obediencia puesto que no actuamos en consecuencia.

Además es bueno recordar que nadie está obligado a cumplir y obedecer órdenes contrarias a la Constitución o a la ley o que atente contra nuestra dignidad de ser humano o contra la del prójimo. La consideración y el respeto llegan hasta la línea que divide lo adecuado y normal de lo impropio e irregular.

La obediencia por temor nace por lo común de la amenaza, la coacción, la tortura física o psicológica y por la presunción que si no acatamos la disposición recibiremos inclemencia y maltratos. Es una relación exasperante por que coloca al interlocutor en un estado de inferioridad inadmisible, vulnera los Derechos Humanos internacionalmente consagrados, humilla y desconoce la dignidad del ser humano

La obediencia que le debemos al llamado de la Patria viene del alma del ciudadano que produce un elevado sentimiento de aprecio, reconocimiento y apego a la tierra que nos vio nacer o que hicimos propia. Este sentir nace casi de forma inconsciente y sin que nuestra voluntad lo procese. La convivencia social, nuestro desenvolvimiento, nuestra convicción, principios y valores van profundizando la querencia a la patria. Es y debe ser una obediencia por infinito amor.

Ahora bien, por amor a la Patria contraemos deberes insoslayables y uno de ellos es escucharla y obedecer su llamado. Todos estamos obligados a ello, pero aún más los que hacen vida pública en lo político, económico, social o cultural. Estamos pues, por amor a la Patria, obligados a obedecer su reclamo y mandato que en este tiempo menguado es de UNIÓN Y ORGANIZACIÓN. La Patria a gritos nos pide que apartemos los intereses sectoriales que por muy valerosos que sean nunca están por encima de su interés. Si se proclama a diario que los intereses del país son superiores, debemos actuar en consecuencia y estar a la altura del inmenso desafío que esta hora nos presenta.

UNIÓN, organización y acción son los elementos vitales para la reconquista del entusiasmo y confianza populares y poder superar esta dramática y dolorosa situación que confrontamos. También debemos tenerlas presentes parar afrontar el abrumador, delicado y apasionante deber de la reconstrucción nacional.No será tarea fácil pero entre todos lo lograremos. Tenemos como.

8 de julio 2022

EL COMUNISMO

El comunismo es una doctrina política, económica y social en la que no se contempla la propiedad privada y propugna una igualdad de clases, los medios de producción están todos controlados por el Estado que distribuye los bienes a su antojo. Plantea el llamado "determinismo histórico" que consiste en que la sociedad fatalmente llegará al comunismo por la dinámica social.

Estratégicamente empiezan por localizar la crisis y profundizarla; donde no existe la crean. En medio del desastre te ofrecen soluciones de igualdad, soberanía y lucha contra quienes son culpables de tu malestar. Más adelante cuando se instalan en el poder, recurriendo a cualquier medio: la mentira, la guerra de guerrillas, la insurrección, la demagogia, el populismo, la negación de lo que son etc. etc., dividen la sociedad en explotadores y explotados. Los primeros son los dueños o clase gerencial de las industrias y comercios -altos, medianos o modestos-, los segundos son el pueblo trabajador que recibe una remuneración por su prestación de servicio.

Luego desde el Estado se realiza una campaña para convencerte de la necesidad de revelarte contra tu explotador que te tiene vilmente como esclavo y así nace lo que ellos llaman "la lucha de clases": oprimidos contra opresores. Siempre triunfan los oprimidos e instalan la "dictadura del proletariado". A todas estas el Estado a expropiado por la vía de la confiscación sin contraprestación alguna, a todos de todo, nadie es dueño de nada y todo está en manos del Estado. Quien tenía algún bien en propiedad le fue confiscado y quien no tenía algo no podrá tenerlo.

No existe ningún país en el mundo donde este sistema se traduzca en felicidad, prosperidad y bienestar del pueblo; al contrario, se agudizan los sufrimientos y se agrava toda la economía y sociedad con el drama que también te arrebatan la libertad y solo importas en la medida que estés en condiciones de producir lo que el Estado te ordena. Evidentemente un desconocimiento bestial de tu dignidad como persona humana.

Al desconocer tu dignidad pasas a ser una masa ósea cubierta de carne, apta para asumir la tarea que el Estado te indique. No existen valores ni principios más allá de lo terrenal. Eres una pieza más del engranaje que mueve la maquinaria del Estado. Los limitados derechos que tienes son los que el régimen te reconoce y siempre todo en función de los dictámenes de la "Nomemklatura" que es la clase privilegiada y dominante que maneja todos los hilos del poder. Para ellos hay de todo, hasta para satisfacer los gustos más exquisitos y disfrutar de los mejores manjares y mansiones como vivienda, mientras al pueblo solo le corresponde atender su alimentación de acuerdo a lo previsto en la boleta de racionamiento.

Expandir la pobreza que llega al estado de miseria para manejar al ciudadano por el estomago y por sus necesidades fundamentales, es práctica diaria del comunismo. El Estado es quien te da alimentación, educación y atención a tu salud. No eres dueño ni siquiera de ti, tu amo y propietario es el Estado.

Ante la irrebatible historia y los hechos, los comunistas se han visto obligados a algunas revisiones en lo material (Eurocomunismo, nacido a inicios de la década de los setenta del siglo pasado en Italia, Francia, Portugal y España), el reconocimiento a lo sobrenatural sigue proscrito y perseguido. Como para el comunismo no existe alma ni espíritu, el ser humano solo es materia y por lo tanto quienes abordan el tema más allá de lo orgánico y físico son calificados de farsantes y como tal perseguidos, encarcelamos y hasta asesinados en nombre de la revolución. Bien lo dijo Carlos Marx: " La religión es el opio de los pueblos" .

Para bien de la humanidad son muy pocos los pueblos sojuzgados por este siniestro régimen que se sostiene con un fuerte y criminal control que el gobernante mantiene sobre la totalidad de la ciudadanía; cada manzana, cada cuadra tiene un caporal que vigila día y noche a quienes tiene en su zona y da cuenta al Estado de todos los movimientos. Tú no sabes si tu amigo lo es de verdad o es quien te vigila. Ello va sembrando desconfianza generalizada y crea una sociedad donde no se puede coexistir con armonía, donde hasta la posibilidad de soñar la pierdes y menos aún si logras soñar ver realizado tu sueño.

Contra esta deshumanización es nuestra lucha que nunca termina, la tarea por la libertad, la justicia, la paz y la dignidad de la persona humana es de atención diaria y para y por siempre. El gran escudo para proteger los principios y valores humanos es la formación y la información. Estemos siempre atentos porque todos los días hay acechanzas.

A quienes se definen como comunistas o creen en esos principios, es bueno recomendarles, como dice Mario Vargas Llosa, que " disfruten" de la abundancia de bienes y del salario venezolanos y cubanos, de la justicia China y de la libertad de Corea del Norte.

8 de julio 2022

CARENCIA DE EDUCACIÓN

La educación es un proceso que equipa al individuo para un buen desenvolvimiento social. Con la educación desarrollamos capacidad intelectual, moral y afectiva de acuerdo con la cultura y las normas de convivencia del conglomerado al que pertenecemos. La educación es más amplia que la formación, con la que no debemos confundir, pues ella, la formación, es el nivel de conocimientos que una persona posee sobre determinadas materias. Con la educación también adquirimos destreza y moldeamos nuestra conducta para actuar con decencia y respeto. También nos prepara para atender los distintos y variados eventos que la vida nos presenta.

Siendo la educación fundamental en el ser humano, la gente tiene el derecho de recibirla y el deber de transmitirla. El buen educado se desarrolla con decencia y respeto que son elementos esenciales para la sana convivencia en sociedad. Todos estamos en la obligación de ser educados, más aún aquellos que se transforman en modelo para pocos o para muchos. Cuando el modelo es público la exigencia es mayor, es todo el pueblo que lo observa y con quien convive.

El comportamiento que el señor Maduro, como Presidente de la República, usurpada o no, tiene, es contrario a un ser educado y provoca un inmenso malestar y repulsión. La chabacanería, la insolencia y grosería, la falta de respeto y consideración y en fin todo lo contrario a un buen ciudadano son características de su diario actuar. Entiendo que el momento lo exaspera y perturba, pero es inadmisible que la salida de casillas lo lleve a la vulgaridad cuando le habla al país. En momentos difíciles es cuando mayor dominio y reciedumbre se requiere, pero este señor carece del temple y formación necesarios para enfrentar con decencia los eventos que no le son gratos.

En ningún ciudadano es admisible la falta de educación más aún en quienes tienen las riendas de la conducción del país en sus manos. En su condición de usurpador le ha proferido cualquier cantidad de epítetos y calificativos de la peor factura a respetables dignatarios de Europa, América y el mundo que se han manifestado por no reconocer su legitimidad. Él cree que el comportamiento público de Chávez, nunca visto en Presidente alguno, cargado de indecencias, groserías y vulgaridades es la manera de comportarse en política. Ambos de frágil personalidad, Chávez se dejó manejar y manipular por Fidel Castro que lo hizo a su manera, antojo y beneficio y Maduro continúa bajo la grosera tutela del oprobioso régimen cubano.

Para el país es vergonzoso haber tenido como Presidente a ambos. Todavía hay quienes se preguntan cómo es posible que el pueblo venezolano los eligiera.

Hace algunos años, era Presidente de Argentina Juan Domingo Perón, le preguntaron al insigne y bien recordando poeta Jorge Luis Borges que opinaba de su Presidente y respondió: "TRAGICÓMICO"; tragedia en Argentina y cómica en el extranjero.

Esta calificación es perfectamente aplicable a quienes en las últimas dos décadas nos han gobernado. Inmensa tragedia para la nación entera y vergonzosa cómica en el exterior. Hasta el Rey de España, hoy emérito, le gritó a Chávez en una reunión de dignatarios, "Por qué no te callas". Lo hizo cansado del abuso, la grosería y la burla que eran verdaderamente insoportables e intolerables. Uslar Pietri, cuando consultaron su opinión sobre Chávez, aún no era Presidente, dijo: "De una ignorancia delirante, Dios cuide a Venezuela ".

Afortunadamente creo estamos a corto tiempo de un desenlace que marque el inicio de una nueva Venezuela. Debemos insistir en lo que venimos haciendo y corregirlo para mejorarlo. Vamos a dejar la larga y obscura noche en que nos encontramos para ver la esplendorosa luz del amanecer cargado de esperanza y optimismo y todos UNIRNOS para acometer la difícil y ardua pero apasionante tarea que nos demanda la nueva Venezuela.

8 de julio 2022

COMO DIOS MANDA

Una persona normal y consciente se desenvuelve en la vida con respeto, educación, compromiso y solidaridad. El respeto a las convenciones sociales, morales y al prójimo es fundamental para la convivencia social sana. La educación es la que logra la adquisición de habilidades, conocimientos y ampliación de nuestros horizontes personales. El compromiso es la obligación que contraemos o un acuerdo formal al que llegan dos o más partes en función del logro de un objetivo y la solidaridad es el sentimiento y la actitud que se asumen en la búsqueda de metas o intereses comunes; se refiere a ayudar sin recibir nada a cambio, se refiere también a los lazos que unen a los miembros de una sociedad entre sí, es coadyuvar en la solución del problema que confronta el prójimo, es una manera de practicar la caridad.

Como se puede observar todo gira en torno al hombre que es la esencia de la célula fundamental de la sociedad como lo es la familia unida por consanguinidad, afinidad o afectividad. Dicho esto podemos afirmar que si queremos ayudar al de abajo, la tarea es esforzarnos en ello y no emplearnos en bajar a quien está arriba, que sería, además de erróneo, malévolo.

No debemos ayudar a los pobres destruyendo a quienes no lo son, no podemos fortalecer al débil debilitando al fuerte, no se logra la propiedad desestimando el ahorro, no se ayuda al asalariado destruyendo a quien lo contrata, no se promueve la fraternidad incitando al odio, no se ayuda a la persona haciendo lo que ella debe hacer, a menos que no pueda por incapacidad física o mental o por un mal mayor, no se logra carácter y valor eliminando la iniciativa e independencia, no se logra La paz incitando al odio o al enfrentamiento irracional como la lucha de clases.

La obscuridad se combate con luz no con más obscuridad. La candela se sofoca y extingue con agua no con leña. Debemos ser luz donde hay obscuridad y agua donde hay candela. Nacimos para integrarnos en sociedad de afines y entender que los objetivos de la comunidad son superiores a los nuestros y en función de alcanzar aquellos debemos actuar.

Nuestro sentimiento más arraigado debe ser el de servicio; servicio a Dios, a la Republica, a la comunidad donde nos desenvolvemos, a la familia y por supuesto a nosotros mismos. La emoción que invade el alma de quién sirve cuando ve que con su intervención se soluciona un problema, es inmensa. Sirvamos antes de servirnos.

En este orden de ideas, los cristianos estamos bastante comprometidos a comportarnos de acuerdo a las enseñanzas de Jesús, en buena parte contenidas en la Doctrina Social de la Iglesia Católica. El enviado vino a la tierra a predicar el amor no el odio, a ser solidario y no indiferente, a privilegiar las necesidades de los pobres y débiles, a luchar por la justicia y no por la parcialidad, a invitarnos a luchar incesantemente por la búsqueda del Bien Común y a mantener fe, esperanza y caridad. Seamos auténticos y actuemos como Dios manda.

8 de julio 2022

EL “SÚPER BIGOTE”

¿A quién se le ocurre en un desfile militar, para conmemorar un aniversario de la declaración de independencia de un país, presentar como parte protagónica del mismo a un muñeco gigante inflable y lucirlo en todo su trayecto como acto heroico? Pues a este régimen que por desgracia tenemos.

Como vimos, en el desfile militar, realizado en el Paseo de Los Próceres en Caracas, para conmemorar un nuevo aniversario de la firma del Acta declaratoria de nuestra Independencia, presentaron a un muñeco gigante inflable como parte resaltante de él.

En lugar de Maduro, que debió estar presente en el acto, un muñeco inflable con las siglas en el pecho “SB”, que bautizaron como “super bigote” que fue el protagonista del desfile por el día de nuestra Independencia. Un muñeco rojo grande con las letras SB en el pecho (por cierto coincide con las letras iniciales del nombre y apellido de nuestro Libertador ) pero todos dicen que se trata de representativo de Maduro con su poblado bigote negro.

Este muñeco fue paseado durante todo el desfile en un camión del SENIAT y a su lado caminaban los milicianos. A estos últimos los metieron inapropiadamente en el desfile, desde hace algunos años, no se les ocurra ahora meter más adelante a unos muñecos para recordar a Fidel, al Che u otro personaje afin.

Se dice que super bigote es un muñeco inspirado en Maduro y su confrontación con los Estados Unidos (traje rojo y capa azul como superman). Que manera tan grotesca de ridiculizar un desfile militar tan importante para la Nación, para la Fuerza Armada y para nosotros. No me explico como nuestra Fuerza Armada permitió ese bochorno y falta de vergüenza. Nuestra Nación, nuestra historia y nosotros merecemos respeto, al menos en el acto conmemorativo de la más importante fecha de nuestra historia republicana. Este desfile que debe ser un acto serio y si se quiere marcial, lo transformaron en carnavalesco.

¿Cuál es el mensaje que quisieron transmitir?. Si es de inmadurez, falta de respeto, desvergüenza, ridiculez y burla, lo consiguieron, llegó inmediatamente y de manera muy clara.

Sabemos el régimen que tenemos , o creemos saberlo, pero ocurren cosas que van mas allá del asombro normal y caen en lo que nunca nos imaginamos. Desde el exterior, quienes vieron ese bochornoso espectáculo, se deben haber percatado, si no lo estaban, que tenemos un régimen totalitario que nos ha causado un infinito daño al país y al pueblo en general y tiene la desvergüenza y el cinismo de presentar a super bigote en un acto militar que debe ser de mucha sobriedad institucional y de respeto a la República.

¿Qué piensan los militares dignos e institucionales de este espectáculo bochornoso?. A lo mejor una píldora más para el depósito que en algún momento explotará.

7 de julio 2022

INQUIETUD EN MARACAY

Recientemente leí en las redes la fundamentada inquietud de nuestra apreciada Marlene Ortiz, exalcaldesa de Maracay, en torno a que en la avenida “Las ballenas” colocaron un circo y están construyendo, en sus márgenes, una farmacia, también nos dice Marlene que van a tocar o están tocando la Plaza de Toros Maestranza César Girón y quitaron los bancos de la época de Gómez de sus alrededores y colocaron unos “mamotretos de concretos”.

Me informo que la Cantera de Aragua; Aragua en Red; Comisión del patrimonio histórico de Girardot; los colegio de ingenieros, arquitectos, médicos, de profesores, licenciados en educación y las asociaciones civiles Andrés Eloy Blanco y de la Soledad, invitan a una asamblea por el cuidado y rescate del patrimonio histórico de Maracay. Espero que esta inquietud de Marlene Ortiz, que ha originado una razonable preocupación ciudadana , sea tratada en esa asamblea.

Maracay al igual que la región aragueña, es una ciudad cargada de historias que integran nuestro nutrido patrimonio y las obras que lo conforman no se deben tocar sin la consulta previa a los conocedores. No pueden los concejales ni el Alcalde hacer lo que se les ocurre, por muy buena intención que se tenga, cuando se trata del patrimonio histórico de la ciudad, pues de esa manera se puede estar borrando la historia que todos queremos conservar.

La avenida, conocida ampliamente en Maracay como de “Las ballenas”, que es el trecho comprendido desde la Av. Casanova Godoy hasta el hospital central, es realmente prolongación de la Sucre, es un espacio para las caminatas diarias y para hacer ejercicios físicos y todo ello se desarrolla en un ambiente de extraordinaria pureza de aire, toda vez que constituye un magnífico pulmón de la ciudad, allí se respira aire fresco y puro.

Contaminar esa área con construcciones civiles y sus consecuencias es un crimen ambiental, tocar la Maestranza César Girón sin consultar y respetar la opinión de los que saben, es un atentado contra la historia y el patrimonio, haber tirado a los desechos los bancos de la época de Gómez, me parece una falta de respeto y consideración a la ciudad.

Todos tenemos el ineludible deber de estar muy atentos y cuidar la ciudad donde vivimos y seguramente dejaremos nuestros huesos. Hoy cuando sobre Maracay, otrora ciudad jardín de Venezuela, se cierne una amenaza contra su historia y patrimonio, estamos emplazados para salirle al paso y frenar esos desafueros. Ayer fuimos jardín y ahora lamentablemente somos concreto. Paremos esta barbarie.

6 de julio 2022

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Ana Ramírez

Desde que sus libros son un fenómeno de ventas internacional, Yuval Noah Harari (Israel, 1976) conversa habitualmente con jefes de Estado de todo el mundo. Macron, Merkel, Macri, Rutte o Kurz se han acercado a él. Sus obras calaron en los despachos de los mandatarios y en los de las deidades de Silicon Valley, como Bill Gates o Mark Zuckerberg. 'Sapiens' fue su primer título y un 'bestseller' que dio la vuelta al globo con más de 23 millones de copias vendidas desde 2014. En esa breve historia de la humanidad, Harari glosó la imaginación humana desde el instante de su nacimiento. Pasando por dioses, naciones, imperios y todos los grandes relatos que alimentan la mente de un sapiens.

En 'Homo Deus' (2016), el gurú proyectó su mirada a un futuro de retos tecnológicos. Y, en 2018, con '21 lecciones para el siglo XXI', Harari cerró el círculo desgranando el presente. Hoy, algunos lectores de este historiador israelí acuden a él en busca de respuestas, como una especie de profeta. Un rol con el que no se siente cómodo, según explica a este periódico. "Los que piensan en mí de ese modo buscan dejar de pensar por sí mismos y que yo llegue con todas las respuestas. Y no puedo hacerlo. Es peligroso". El próximo otoño, continuará con las adaptaciones de 'Sapiens'. Después de haber convertido el 'bestseller' en novela gráfica, Harari prepara cuatro volúmenes dedicados al público infantil y juvenil.

PREGUNTA. 'Imparables' (Montena) es una adaptación de sus ideas sobre la historia de la humanidad para niños. ¿En qué se diferencian la comprensión del lector infantil y la del adulto? ¿Cómo ha 'traducido' su pensamiento?

RESPUESTA. El objetivo principal del libro es hacer la historia accesible y atractiva para los niños. Entiendo el estudio de la historia no como el estudio del pasado, sino del cambio. No es tan importante lo que hizo la gente que vivió hace miles de años. Están todos muertos y no les importa lo que pensamos de ellos. Lo que es valioso es lo que hacemos hoy. Para actuar de formas distintas, tenemos que comprender de dónde venimos. Muy a menudo, las historias que se inventaron hace miles de años nos siguen controlando. Dioses, naciones, dinero, amor... Todo eso sigue definiendo cómo pensamos y nos comportamos ahora. El mensaje principal para los niños sería: "El mundo en el que vives no tiene por qué ser así. Es así, porque los seres humanos lo hicieron así. Lo que significa que la gente puede cambiar el mundo". Ante la sensación de que el mundo es injusto, todavía se puede cambiar, porque es obra de la gente. Creo que es más difícil escribir sobre historia para niños. Tienes que reflexionar de forma más profunda. Si tratas de explicarle algo a un adulto, pero no estás muy seguro de lo que estás diciendo, siempre puedes escribir una frase muy larga y complicada, con palabras muy largas y complicadas. Y esconder el hecho de que, en realidad, no sabes lo que quieres decir. Los lectores pensarán que no han entendido nada, pero que probablemente se deba a que el autor es muy elevado y no son capaces de comprenderlo. Con los niños esto no funciona. Hace falta decirles lo que opinas del modo más simple posible. Esto te fuerza a reflexionar más, a clarificar tus ideas. Por otro lado, también es más fácil escribir para niños. Todavía no creen en todos los cuentos de hadas en los que creemos los adultos. Escuchamos durante muchos años ciertas narrativas sobre la política, la economía, la sociedad... Sean ciertas o no, creemos en algunas de ellas. Si escribes un libro en el que propones una nueva historia, es probable que muchos adultos no la acepten. Pero los niños todavía no han escuchado estas narrativas, son más abiertos. Es más fácil explicarle lo que es el dinero a un niño de 10 años que a un adulto de 50.

P. Cada vez nacen menos niños y cada vez son más las voces que alertan de una crisis demográfica con consecuencias todavía desconocidas. Si los relatos distópicos de hace unos años nos hablaban de un planeta superpoblado, de un malthusianismo sin remedio, ¿hablarán las distopías de un planeta sin niños ni jóvenes, sin energía para sostener una población envejecida?

R. Bueno, no hay escasez de personas. Hace 10.000 años, la población mundial rondaba los 10 millones de personas. Ahora, estamos acercándonos a los 8.000 millones. Si nos quedamos en ese punto o incluso bajamos de los 8.000 millones, está bien. De hecho, sería mejor para el planeta. Si lo que nos preocupa es quién cuidará de la gente mayor... Creo que hay muchas razones para traer niños al mundo. Algunas son buenas y otras no tanto, pero es una razón terrible tener hijos solo para que alguien cuide de ti cuando seas mayor. Los niños no son sirvientes. No los creas para que alguien pague tu pensión o alguien se haga cargo de ti cuando tengas 80 años. Creo que el cambio demográfico es positivo y, en parte, se debe al descenso de la mortalidad infantil. Hace un siglo, las enfermedades, la desnutrición, la falta de antibióticos y vacunas provocaban que al menos un tercio de los niños muriera antes de alcanzar la adultez. Si fuera una mujer y tuviera seis niños, sabría que es muy probable que algunos de ellos murieran por alguna enfermedad como el sarampión o por la desnutrición antes de cumplir los 20 años. Esa era una de las razones por las que la gente tenía muchos hijos, porque sabían que muchos de ellos morirían. Este ya no es el caso. La medicina moderna, la higiene, los medicamentos han hecho que la mortalidad infantil haya descendido dramáticamente. En el mundo, es menos del 5%. En los países desarrollados, es menos del 1%. La gente tiene menos hijos porque sobreviven. Además, invierten más en ello. Las familias y la sociedad dedican mucho más tiempo, dinero y recursos a los niños. En lugar de tener 10 hijos y que trabajen en el campo o en una mina de carbón desde los ocho años, tenemos dos o tres niños y se educan durante muchísimos años. Creo que esto es algo bueno. Medir el éxito de una sociedad por el tamaño de su población ya no es relevante en la situación del siglo XXI. Es mejor tener una población menor, con mejor educación, más feliz y más sana, que tener una gran población pobre y enferma.

P. Una menor población mundial quizá sea buena para el planeta, pero no para un sistema económico que está basado en el crecimiento. Si la inversión de la pirámide poblacional genera países insostenibles, ¿cómo cree que afrontaremos la crisis?

R. Una posibilidad es el auge de la inteligencia artificial que ya estamos viendo. Los robots y los procesos automáticos están reemplazando a la gente en muchos trabajos. De hecho, es bueno que mucha gente ya no tenga que hacer esos trabajos. Si piensas en el cajero de supermercado, es un trabajo muy importante, pero no es malo que un robot pueda hacerlo. No es divertido ni ofrece posibilidades de desarrollarse. Si en lugar de ser cajero un robot puede hacerlo por ti y liberarte para que puedas estudiar, aprender, ir a la universidad o convertirte en un artista... ¡Es bueno! La automatización podría ser una respuesta. Otra respuesta podría ser la confianza en otros países para exportar algunas producciones. O, en sentido contrario, que otra gente pueda venir temporal o permanentemente a trabajar a un país. Existe un gran debate sobre la inmigración, pero, como en casi todos los problemas de la vida, solo hay que encontrar el punto medio. Es imposible que un país pueda asumir un número ilimitado de inmigrantes. Eso no es razonable. Pero sí un número moderado de inmigrantes que están dispuestos a formar parte de la cultura local. Todo el mundo ha venido de algún sitio. Si trazas tu árbol genealógico hacia atrás, al final llegarás a algún inmigrante. Nadie ha brotado de la tierra. Quizás hace 50 o 100 años, pero todos somos descendientes de inmigrantes.

P. La importancia del relato o de la narrativa para comprender la naturaleza humana está en el centro de su pensamiento. Cultura, religión, tradiciones, sistemas políticos... Las historias que los seres humanos nos contamos a nosotros mismos para entendernos y definirnos. ¿Qué narrativa usamos para comprender el cambio demográfico? ¿Podría ser el de una guerra generacional? El 'boomergedon', la 'generación tapón'... Los relatos que explican una juventud empobrecida.

R. Mucha gente está adoptando esta narrativa de una guerra generacional. Que las generaciones precedentes están destruyendo el planeta, el futuro de la gente joven y que sus intereses están enfrentados. Generalmente, como historiador, soy prudente con estos relatos militarizados y simplistas, que entienden el mundo como una batalla entre dos fuerzas. Casi siempre es más complicado que eso. Si las antiguas generaciones se preocupan poco de lo que hacen, casi siempre es porque piensan en sus hijos, en proveerles de salud, educación y alimentación. Casi todas las cosas que construyen y desarrollan, en el fondo, son para asegurar el bienestar de las generaciones más jóvenes. No solo es un viaje egocéntrico para mejorar sus propias vidas. La gente joven tiene muchos aliados entre las generaciones de mayores. Del mismo modo que todos somos descendientes de inmigrantes, todo lo que tenemos material y culturalmente vino de algún sitio. Todo fue desarrollado por gente mayor que nosotros. Prefiero no pensar en esta lógica de jóvenes contra viejos, y pensar más en cómo podemos unir esfuerzos para proteger el planeta, el ecosistema, que es el hogar de todos nosotros. "Tenemos la tecnología, el conocimiento y los recursos para resolver el problema del cambio climático. Lo que no tenemos es sabiduría"

P. Recientemente, se ha mostrado optimista respecto a la crisis climática. Ha calculado que sería posible alcanzar la cero emisión neta de carbono invirtiendo en este empeño un 2% del PIB mundial. ¿Lo cree factible? ¿Erramos al plantear el reto climático en dimensiones monstruosas, tanto en sus consecuencias como en sus posibles soluciones?

R. Creo que es peligroso caer en la desesperación. Esta es una de las razones por las que escribí un artículo sobre "La solución del 2%". Hace unos años, existían muchas voces que negaban el cambio climático. Pero ahora, de repente, se han movido al otro extremo, al de la desesperación. "Es demasiado tarde, no hay nada que podamos hacer, el mundo está colapsando". La desesperación es tan peligrosa como la negación, porque no motiva a hacer nada. No soy un experto en clima, ni un científico. Pero, como historiador, lo que me interesa es el proyecto político que necesitamos para prevenir la catástrofe climática. Y para construir un proyecto político, es necesario plantearlo en términos de presupuesto. ¿Cuánta parte del presupuesto necesitamos para alcanzar este objetivo? Si los cálculos apuntaran a un 50% del presupuesto, diría que es casi imposible excepto en casos muy extremos. La única situación en la que un país puede gastar el 50% de su presupuesto es la guerra total, como la Segunda Guerra Mundial. Pero ¿cuánto dinero necesitamos para combatir el cambio climático? Las buena noticia es que la mayoría de los modelos apuntan a un 2% más del PIB mundial anual. Es mucho dinero y sigue siendo un gran proyecto político global. Sería algo en torno a los 1,7 billones de dólares todos los años. Pero es un proyecto físico... No significa que tenemos que destruir el modelo económico actual o abandonar los logros de la civilización moderna. En realidad, los políticos son bastante buenos moviendo el 2% de un presupuesto de aquí a allá. Eso es lo que hacen la mayor parte del tiempo. No digo que vaya a ser fácil, pero es un objetivo realista. Es importante enfatizarlo, porque si la gente cae en la desesperación, se rendirá y no intentará hacer nada.

P. Hace unos instantes hablaba del crecimiento vertiginoso de la población mundial en los últimos siglos. ¿Es eso lo que nos inclina a la desesperación ante los problemas globales, la sensación de que la humanidad ha crecido hasta volverse un trasatlántico inmanejable?

R. No, pienso que tenemos la tecnología, el conocimiento científico y los recursos económicos para resolver el problema del cambio climático. Lo que no tenemos es la sabiduría o la voluntad política. Si los políticos y la gente deciden hacerlo, es completamente viable. Hay problemas en el mundo que no sabemos resolver, que están más allá de nuestro poder, al menos por ahora. Pero el cambio climático no es uno de ellos. Es un problema solucionable, aunque no es sencillo. No existe la voluntad política. Todavía vemos muchos representantes políticos negando el problema o sus implicaciones en él. O, directamente, excluyéndolo de sus prioridades porque tienen cosas más urgentes que hacer. "Si hay gente muriéndose de inanición en el mundo, es solo porque algún político quiere que mueran de hambre" No puedo decir que sea muy optimista, sobre todo teniendo en cuenta los últimos tres años. Hemos fallado como especie y como humanidad ante la pandemia del covid, y ahora tenemos la terrible invasión de Rusia en Ucrania. Putin ha roto el gran tabú de la comunidad internacional, está intentando aniquilar una nación entera. Y toda Europa se ha unido contra él. Pero no India, ni Brasil ni muchos otros países. Esto es decepcionante. Si no podemos unir nuestras fuerzas contra esa clase de peligros inmediatos, es difícil imaginar cómo vamos a unirnos para enfrentarnos a un problema más complejo como el cambio climático. Pero, aun así, hay un espacio para la esperanza. Al menos, en el sentido de que no es una misión imposible. Tenemos el poder para hacerlo, pero no la sabiduría.

P. Si pudiera escribir 'Homo Deus' ahora, ¿se mostraría más pesimista sobre el futuro de la humanidad?

R. Absolutamente. Escribí aquellos libros en 2014 y 2015. La impresión era que problemas como la guerra, las epidemias o la hambruna siempre podían surgir por las leyes de la naturaleza. Siempre puede surgir una nueva enfermedad o carestía, pero sentíamos que la humanidad había construido un orden global lo suficientemente fuerte como para que estas situaciones quedaran bajo nuestro control. Pasó con el ébola, en 2014. La acción internacional fue rápida para contenerlo. Pero lo que ha ocurrido en los últimos cinco o seis años es que la humanidad ha abandonado el orden que ha construido. Hemos permitido que colapse. Es como si construyéramos una presa en un río y pensáramos: "Bueno, ya está. El río está bajo control. Ya no hay inundaciones". Pero, entonces, empiezas a abandonar la presa. Hay grietas y piezas que se caen, pero no haces nada al respecto. Al final, la presa colapsa y hay una riada terrible. Esto es lo que está ocurriendo. Incluso los países que lideraron este orden global como EEUU o Gran Bretaña están saboteando este orden. El Brexit es una señal para Putin de que Gran Bretaña ya no está interesada en Europa. Entonces, "si invades Ucrania, nosotros no haremos nada". Pasa lo mismo con la elección de Donald Trump y sus políticas aislacionistas contra cualquier colaboración internacional. Esto también fue una señal clara. EEUU abandona el orden global y ya no quiere lideralo. Es una llamada para que gente como Putin piense que no van a intervenir si hace algo. No es demasiado tarde para salvar el orden global y mejorarlo, pero depende de nuestras decisiones. No se trata de las leyes naturales o de milagros divinos, sino de humanos construyendo instituciones. Si construyes buenas instituciones, pueden controlar y contener problemas como la guerra, las enfermedades o la hambruna. Pero si dejas que colapsen, todos esos problemas volverán. La hambruna es el mejor ejemplo, vemos que está volviendo. Hay que dejar claro que esto no es un desastre natural. Hace cientos de años, puede que sí. Debido a inundaciones, terremotos u otros eventos, un territorio podía quedarse sin comida. No teníamos la tecnología para prevenir la hambruna ni para llevar comida rápidamente de un territorio a otro. Estábamos desamparados. Ahora, la única hambruna que existe es la hambruna política. Si hay gente muriéndose de inanición en el mundo, es solo porque algún político quiere que mueran de hambre. Tenemos la tecnología para producir y transportar comida. Espero que tengamos la sabiduría para construir mejores instituciones que prevengan que la hambruna se convierta otra vez en una amenaza para la humanidad.

P. Una de las ideas que desarrollaba en 'Homo Deus' era la pérdida de libertad en la acción y el pensamiento humanos en favor del control tecnológico y la influencia de los algoritmos. ¿Relaciona la crisis del orden global que menciona con este ensimismamiento?

R. Algunos creen que existe una contradicción entre el globalismo y el nacionalismo, o entre el globalismo y el individualismo. Opino que es un gran error. No hay una contradicción. A menudo, para florecer como individuo, es necesario cooperar con los demás y con otras naciones. Si examinas la comida, el deporte, la religión, el arte. Si te preguntas de dónde vienen, la mayor parte viene del extranjero. Si te gusta tomar café, los etíopes lo introdujeron en el ámbito doméstico. Cada vez que bebes café, deberías agradecérselo. Si te gusta el fútbol, fue inventado por los ingleses. Si eres cristiano y lees la Biblia, fue escrita en Oriente Medio. Si te gusta la lengua española, es hija del latín y viene de Italia. Si piensas en todas estas cosas como individuo, te darás cuenta de que no existe ninguna contradicción entre ser individualista y cooperar felizmente con los demás. Es como ser patriota: no se trata de odiar a los extranjeros y a las minorías, sino de amar a la gente que tienes a tu alrededor.

4 de julio 2022

El Confidencial

https://www.elconfidencial.com/cultura/2022-07-04/yuval-noah-harari-entr...

 14 min


Ignacio Avalos Gutiérrez

Antes de abordar el asunto que tengo pensado para el artículo, siento la obligación de poner las cartas sobre la mesa y confesar que, de acuerdo a la clasificación que se ha inventado para ubicar a las personas conforme a su vinculación con las nuevas tecnologías (generación X, Y , Z, Alpha ), yo me encuentro catalogado como predigital y si bien logró surfear con cierta dignidad en algunas plataformas, nunca se me borra la sensación de ser un intruso que proviene del escenario analógico.

El tema escogido se enmarca dentro de la actual metamorfosis tecnocientífica, envuelto en muchas preguntas para las que aún no alcanzamos a tener respuestas, si bien algunos análisis muestran indicios que llaman a encender las alarmas con respecto al proceso de digitalización de la vida humana.

Los niños del Silicón Valley

Me parece que nadie en su sano juicio puede voltear la cara ante los beneficios y ventajas que traen consigo las nuevas tecnologías, abriendo puertas que resultaban impensables. Pero tampoco puede hacerse el desentendido frente a las tendencias que marcan su evolución, orientada en muchos de sus aspectos, hacia un futuro poco deseable, por no decir distópico.

Poner cuidado, digo. No en balde, y lo coloco sólo como un ejemplo, los hijos de los directores de las compañías identificadas como las “grandes tecnológicas” (Apple, Google y demás), asisten a la escuela para oír a sus profesores, pizarra y tiza mediante, y aprender aritmética, lenguaje, geografía y el resto de las materias que se incluyen el pensum de la primaria. Bill Gates, el creador de Microsoft, limitó el tiempo de pantalla de sus hijos, afirmando en una entrevista que “No tenemos los teléfonos en la mesa cuando estamos comiendo y no les dimos móviles hasta que cumplieron los 14 años”

“Lo que detona el aprendizaje es la emoción, y son los humanos los que producen esa emoción, no las máquinas. La creatividad es algo esencialmente humano. Si le pones una pantalla a un niño pequeño limitas sus habilidades motoras, su tendencia a expandirse, además de su capacidad de concentración”, expresó un ingeniero de la citada empresa. En la misma dirección, distintos estudios han revelado que una exposición inadecuada de los niños a las pantallas está asociada con retrasos en el desarrollo de su nivel mental, además de otros desacomodos que lo desestabilizan psicológicamente. Como es lógico suponer, los desórdenes se presentan, a su manera en cada caso, en todos los ámbitos por donde transita la existencia de las personas.

Déficit de abrazos

Las tecnologías digitales han cambiado acelerada e intensamente los anteojos tras los que los humanos miran la realidad y se vinculan unos con otros, conectándose más, pero volviéndose cada vez más individualistas y fragmentados. En otras palabras, más comunicados, pero más recluidos y abrumados por la soledad.

Ciertas investigaciones llevadas a cabo sostienen que cada vez se tiene menor roce personal para crear vínculos y las experiencias han quedado relegados a lo que suceda frente a la pantalla. Hay un déficit de besos, abrazos, olores. El tacto, que resulta clave para experimentar la vida, se reduce, mientras se amplía casi infinitamente el espacio digital, según ya lo empieza revelar el metaverso, destapando la posibilidad de que dentro de algunos años pasemos gran parte de la existencia en el entablado virtual.

El Rock Star de la filosofía

Leo en un comentario sobre su libro, que hoy estamos en la transición de la era de las cosas a la era de las no-cosas. Que no son las cosas, sino la información, lo que determina el mundo en que vivimos, Que la digitalización desmaterializa el mundo. Que, en lugar de guardar recuerdos, almacenamos inmensas cantidades de datos. Que los nuevos dispositivos sustituyen así a la memoria, “…sin violencia ni demasiado esfuerzo”.

Me refiero la última obra del coreano Byung-Chul Han, el filósofo que vende más libros en el planeta. En ciertos corrillos intelectuales se lo considera una estrella propia de la sociedad del espectáculo y se le critica cierta superficialidad, dado que no matiza debidamente sus juicios

Criticas aparte, su texto gira en torno a las cosas y las no-cosas, y pone bajo la lupa, en una entrevista “… los escollos que levanta la digitalización, a la par que recupera la magia de lo sólido y lo tangible y reflexiona sobre el silencio que se pierde en el ruido de la información”. En términos algo equivalentes se expresó hace ya unos cuantos años el intelectual polaco Zygmunt Bauman, refiriéndose a la Modernidad Líquida, indicando que “…los humanos nos hallábamos frente a la desaparición de las realidades sólidas que estructuraban nuestras vidas.”

Las líneas precedentes son apenas el tímido esbozo de una cuestión complicada y polémica, pero alcanza, creo, para sentir aprensión por las limitaciones del traslado de los espacios de socialización físicos a los digitales. De paso, ya se comenta del “tecnoestrés” como una enfermedad, uno de cuyos síntomas es tener el celular a la mano (y hasta enganchado en la mano) durante las 24 horas del día.

La vuelta a la normalidad

Conforme a lo que sostienen varios especialistas, la vuelta a la normalidad tras la pandemia, pudiera significar hasta cierto punto, la reivindicación de la vida analógica, la de las experiencias reales, la del contacto humano, la de las emociones verdaderas. Uno de ellos cita a Kafka, escéptico con las cartas, quien advertía que “… los besos escritos no llegan a su destino.”, una afirmación que, me parece, puede estimarse como una metáfora anticipada los vientos que nos soplan actualmente.

Visto lo anterior, no debe sorprender la aparición de un número mayor de estudios que sostienen que, “lo físico contraataca”. Que toma cuerpo una suerte de desquite de lo analógico. Para no ir más allá de lo que este espacio permite, solo referiré como muestra el hecho de que Amazon están montando establecimientos físicos que evoquen la emoción que es imposible de transmitir vía Internet, esto es, la cercanía humana, la experiencia física, el juego con los sentidos y las emociones humanas y en función de ello se ha dado a la tarea de abrir librerías y tiendas, propósito tras el que van orientándose negocios de distinta naturaleza, así como, a su manera, en otras esfera (política, educativa, ambiental, deportiva, sanitaria …), visto que a la digitalización nada le resulta ajeno.

En cierto grado, el retorno a lo analógico podría entenderse, igualmente, como el reclamo por un ritmo de vida más calmado, ante la aceleración dominantes en la vida cotidiana, y para que el mundo y las cosas «vuelvan a hablarnos, afirma Chul Han.

Somos seres biológicos, que interactuamos en la vida a través de los cinco sentidos. En consecuencia, lo que corresponde es arremangarse la camisa y trabajar por la conciliación de ambos mundos.

HARINA DE OTRO COSTAL

En la actual edición, Venezuela, sempiterno campeón de los Juegos Bolivarianos, dueño del primer lugar durante largo tiempo, volvió a quedar (cuarta o quinta vez consecutiva) tras de Colombia, país que duplicó al nuestro en lo que respecta al número de medallas obtenidas. En su versión actual la Generación de Oro según la bautizó Hugo Chaves a comienzos de su gobierno, se quedó con muy poco para presumir. Al contrario, dejó ver que en lo que respecta al deporte, el gobierno es el mismo que maneja la educación, la salud, el ambiente, la economía, en fin, comprobando que una Yulimar Rojas no hace montaña.

El Nacional, miércoles 4 de julio de 2022

 5 min


Eddie A. Ramírez S.

Desde que se iniciaron las actividades petroleras fue evidente que había un cortocircuito entre las empresas transnacionales y sus trabajadores con el resto de la sociedad venezolana. Curiosamente, esa situación persistió después de la estatización. Los ciudadanos en general no se interesaron en conocer esa compleja industria y los petroleros tampoco se preocuparon en divulgar suficientemente la actividad que realizaban. Esta realidad la aprovecharon políticos de la extrema izquierda para sembrar la mentira de que Pdvsa era un Estado dentro del Estado, una Caja Negra manejada por individuos que no les preocupaba el país.

Después de los sucesos en defensa de la meritocracia en Pdvsa, ocurridos entre febrero y el 11 de abril del 2002, un grupo de sus trabajadores decidió crear la Asociación Civil Gente del Petróleo para estrechar relaciones con el resto de la sociedad. Esta iniciativa estuvo liderada por Juan Fernández, María de Oteyza y Mireya Ripanti. El documento constitutivo, registrado el 3 de julio del 2002, lo firmamos veintidós trabajadores de Pdvsa y filiales. Quien esto escribe agradece que fue invitado a formar parte del grupo fundador a pesar de que me jubilaba en tres meses. La directiva, electa por los firmantes, quedó integrada por los tres citados, presidida por Fernández.

Paralelamente se constituyó Unapetrol, presidido por Horacio Medina, con el objetivo de defender a los trabajadores previendo las retaliaciones por la participación en la lucha por la meritocracia. Este sindicato fue reconocido por la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), pero no por el Ministerio del Trabajo.

Ambas organizaciones intentaron dialogar con Alí Rodríguez, nuevo presidente de Pdvsa, para evitar la injerencia política partidista dentro de la empresa. Fue en vano. El paro cívico del 2 de diciembre 2002 fue respaldado motu proprio por los petroleros. Como consecuencia, fuimos despedidos unos 23.000, inclusive algunos que estaban en el exterior, en reposo médico, de vacaciones o jubilado, como este escribidor de cuartillas. Hoy, unos están en la diáspora, otros confinados en Venezuela. Muchos pasando penurias, al igual que la mayoría de los compatriotas.

El período 2003-2004 fue de innumerables atropellos contra la sociedad civil y contra los petroleros en general. Juan Fernández, como representante de Gente del Petróleo y de grupos de la sociedad civil, jugó un importante papel en las relaciones con los partidos de la oposición, contribuyendo a conciliar posiciones Los petroleros nos organizamos alrededor de un Comité Guía para la toma de decisiones. El 7 de diciembre 2004 renunció Fernández a la presidencia de la Asociación. El 21 de diciembre, dictaron medida privativa de libertad a Mireya Ripanti, Edgar Paredes, Horacio Medina, Juan Fernández, Lino Carrillo, Juan Santana, Gonzalo Feijoo y a Edgar Quijano, quienes tuvieron que refugiarse en el exterior.

Quien esto escribe fue electo como Coordinador Nacional de Gente del Petróleo en diciembre del 2004, permaneciendo en el cargo, con elecciones periódicas, hasta el 30 de mayo del 2014. A partir de esta fecha, Beatriz García ha sido la Coordinadora. Se modificaron los estatutos para adaptarlos, ya que no estábamos en la empresa, se eligieron equipos coordinadores en Caracas y en las áreas petroleras, así como delegados que eligen al Coordinador Nacional y se reúnen periódicamente para la toma de decisiones importantes.

En Unapetrol, ante la ausencia obligada de Horacio Medina, Antonio Méndez asumió las riendas en Venezuela. Este sindicato defiende ante la Organización Internacional del Trabajo las violaciones de nuestros derechos. No ha podido realizar elecciones internas por acatar la disposición de la CTV de no aceptar injerencia del gobierno.

En estos veinte años, ambas organizaciones han estado presentes en las marchas de protesta, participado en Asambleas de Ciudadanos, formando testigos electorales, cooperando en esos procesos, realizando sugerencias a los partidos e insistiendo en la unidad y selección de candidatos idóneos. Han denunciado ante la Fiscalía General, la Contraloría y la Defensoría del Pueblo las violaciones a los derechos humanos. Así mismo, la utilización de grupos paramilitares afectos al régimen para agredir a los opositores.

Han hecho público la falta de mantenimiento de las instalaciones petroleras, los accidentes ocurridos como consecuencia de tener gerentes ineptos, designados solo por ser afectos al régimen; el aumento desproporcionado de la nómina, la drástica caída de la producción y refinación, y el manejo del petróleo como instrumento político y no como un negocio que apalanque el desarrollo del país.

Han señalado que Pdvsa es utilizada para realizar infinidad de actividades, en lugar de concentrarse en su actividad medular. Es pública la corrupción imperante. La empresa pasó de ser una compañía petrolera que tenía programas de responsabilidad social, a una empresa de responsabilidad social que marginalmente tiene alguna actividad petrolera.

No se han limitado a realizar denuncias, sino también a elaborar planes para la recuperación de la industria petrolera. Nuestros miembros Beatriz García, Rafael Gallegos, Eugenio Montoro, Gilberto Morillo, Julio César Arreaza, Nelson Hernández, Juan Fernández, Horacio Medina y Eddie Ramírez escriben periódicamente sobre tópicos de interés petrolero y político. Este mes saldrá el libro Gente del Petróleo y Unapetrol: veinte años de lucha por la meritocracia y la democracia, escrito por Beatriz García y Eddie Ramírez, con valiosos testimonios de veintiún compañeros.

Dos décadas después, algunos compañeros partieron a otro plano, pero siguen presentes. Agradecemos a los comunicadores sociales que han cubierto nuestras actividades y a todos los que nos han apoyado. Nuestras organizaciones siguen comprometidas en la defensa de los principios y valores inculcados por quienes nos antecedieron. Los venezolanos lograremos implantar la democracia y aspiramos que en todas las dependencias oficiales y en las empresas del Estado se establezca el sistema meritocrático como requisito necesario, aunque no suficiente, para tener un mejor país.

Como (había) en botica:

Hoy, 5 de julio, seguimos luchando por la libertad.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 4 min


Edgar Benarroch

ESCRIBIR

Escribir es representar ideas mediante letras que conforman palabras u otros signos gráficos, es plasmar pensamientos en un papel u otro soporte material a través de la utilización de letras o signos, por ello el pensamiento precede a la escritura que es una manera de ordenar las ideas que nos llegan.

En los últimos tiempos me he dedicado a escribir notas donde expreso opinión y consideraciones sobre variados aspectos, situaciones y pocas veces sobre personas. Confieso que me revolotea en la mente como un torbellino un cúmulo de ideas que trato de organizar, comprimir y resumir de la mejor manera en una nota, aunque en muchas ocasiones me excedo y algunos amigos me lo han dicho.

Escribir notas es organizar ideas que nos vienen del pensamiento, llevarlas al papel y resumirlas tratando que al menos la idea central quede señalada. Escribo mucho sobre política, responde a mi pasión, y sobre la situación que confrontamos en el país y algunas veces afuera. Cuando trato de abordar otros temas, muy aparte del quehacer público nuestro y de lo que ocurre con este régimen que desgraciadamente tenemos y el pueblo, confieso que me parece estarle quitando tiempo y dedicación a lo fundamental, que es nuestra Patria y nuestro pueblo.

Como todos saben soy diametral y empecinadamente opuesto al régimen que tenemos y ansío cuanto antes un cambio radical en la conducción nacional y por ello mis escritos son críticos, negativos, quisiera y deseo hacer críticas positivas y de reconocimiento, pero este régimen no da una sola razón para ello.

No me he dedicado a averiguar el nivel de aceptación que tienen mis notas, en términos generales, presumo que motivo cansancio por lo repetitivo, escribiendo siempre sobre las mismas cosas y muchas veces repitiendo la misma argumentación, lo hago ex profeso porque la redundancia y repetición ayudan a fijar los conceptos y es muy bueno no olvidarnos de lo que tenemos encima que tanto daño causa al país y a nosotros.

He escrito que este régimen es MALO Y MALUCO, así con mayúsculas sostenidas, porque lo es y para que no se nos olvide es bueno repetirlo a diario con la esperanza que ello sirva de aliciente y estimulo para profundizar la lucha que adelantamos por un cambio radical ya e inicio de la construcción nacional.

Otra de las cosas que no he medido es la frecuencia de estas notas, hace algún tiempo lo hacía semanal, después fueron dos a la semana y ahora son interdiarias, quisiera para no cansar, saber cual es la frecuencia adecuada que contribuya y no fastidie .

Al final agradezco muchísimo a ustedes me ayuden en cuanto a los temas que se deben tratar, lo extenso de las notas y la frecuencia de su publicación, para ubicarnos o ubicarme en el sitio exacto, donde todos estemos a gusto.

5 de julio 2022

¿QUÉ LOS CAMBIÓ?

Conozco amigos y algunos de ellos ocuparon importantes cargos de gobierno en mi estado Aragua y en el país, que eran auténticos antichavistas (en pleno auge de Chávez ) y estaban en franco desacuerdo con el rumbo que el país llevaba, me hablaron de políticas contrarias al interés nacional y al Bien Común. Los sentía, porque me lo expresaban, sumamente preocupados por la suerte del país. Uno de ellos cuando hablábamos que estábamos en presencia de un régimen cívico-militar, corrigió y dijo militar-cívico.

Algunos de estos amigos tuvieron que salir del país huyendo de la persecución y amenaza de cárcel, luego regresaron y para mi asombro y alarma hoy están respaldando a este régimen, ya no militar cívico, sino militar totalitario, y algunos tienen cargo de representación popular.

¿Qué los cambió, qué los indujo a ello?, es una pregunta que me hago y mi pensamiento vuela, no deseo expresar la respuesta que me doy porque todo está en conjetura y especulación y aunque sean bien fundamentadas, son solo esos, pero si de alguna cosa estoy seguro es que no son anormales y creo deben saber perfectamente bien lo que ocurre en el país y el inmenso sentimiento de repudio popular a este catastrófico régimen.

También creo que no fue por rectificación que es salir de lo malo para ir a lo bueno y no de lo bueno o regular a lo malo o peor. Ellos son gente informada e inteligente ( que ahora dudo) y deben tener conciencia del espantoso desmoronamiento de los índices que miden el grado de desarrollo de los países y de lo mal que el pueblo, mucho más pobre ahora que antes, lo está pasando desde hace por lo menos quince años.

Ellos saben que si ayer teníamos problemas y vicisitudes, hoy los afrontamos con mayor profundidad, todo lo bueno lo transformaron en malo y todo lo malo lo llevaron a peor. Lo menos que la población tiene derecho a esperar es que exista seguridad pública, personal y de bienes y que existan eficientes servicios públicos que el Estado está en la obligación de garantizar.

Ninguna de esas dos cosas tenemos. La inseguridad campea en todo el territorio nacional y estamos permanentemente expuestos a que en cualquier lugar y hora nos encuentre la delincuencia o el hamponato, civil o uniformado; y los servicios públicos (agua, luz, gas doméstico) no funcionan y cuando lo hacen es de manera intermitente que pone a todos a correr para almacenar agua, aprovechar la electricidad o comprar el gas doméstico cuando aparece.

No hablemos de PDVSA, del complejo siderúrgico de Guayana, de los centros hospitalarios públicos, de las instalaciones educacionales, especialmente las universitarias, donde todo está en el verdadero suelo a punto del colapso total. No hablemos de nuestras tierras fértiles y fecundas que hoy son monte y culebras por la expropiación o invasión instigada y respaldada por el régimen, de que el 70% de nuestra planta industrial cerró por quiebra o por fuerza oficial, de que el comercio en un 50% también cerró. No nos extendemos en nada de ello porque lo vemos, sentimos y soportamos a diario y salta a la vista, máxime cuando se está ocupando una posición de representación popular donde se tiene acceso a la información que se desee.

¿Qué llevó a estos amigos a ese extraño y muy raro cambio?, a ese inesperado brinco de talanquera, repito, no lo se. Ellos en su conciencia revisarán su cambio de parecer, de conducta y de parámetros para juzgar lo que tenemos, solo les digo que rectificar siempre es bueno en cualquier momento y lugar. Traten que sean los valores y el sagrado y gran interés nacional que los guíe en las posiciones que asumen y en sus comportamientos. Más allá de lo que ustedes piensen o hagan, está la observación pública que a diario nos escruta y emitirá, creo que oportunamente, su juicio.

4 de julio 2022

IGUALES PERO DISTINTOS

Los seres humanos somos iguales por ser creación del mismo Padre Eterno, por nuestra misma condición y ante la ley, pero somos distintos por nuestra formación, ideales, principios y valores los que nos lleva a consideraciones y opiniones coincidentes pero también diferentes, a comportamientos y acciones distintas.

Somos sociales por instinto gregario y nos podemos desenvolver en comunidad por la consideración, respeto y tolerancia que todos debemos tenernos y la capacidad de aceptar nuestras deficiencias y errores, conversándolas para superarlas. Gracias a Dios somos distintos en ese aspecto, sino la humanidad sería muy aburrida y además en las diferencias nacen los mejores caminos y logramos los mejores productos. Bien se ha dicho que “Cada cabeza es un mundo” por lo distinto que somos. Lo lógico, natural y sensato es que todos, en nuestras diferencias, nos encontremos cuando se trata de luchar para alcanzar el Bien Común y la Justicia Social.

Como queremos el bienestar propio lo deseamos al prójimo y para ello debemos colaborar con toda nuestra voluntad, privilegiando siempre la lucha por reivindicar a los más débiles, pobres y vulnerables. Mientras exista pobreza no podemos, no debemos estar conformes ni tranquilos, por ello, la vida es una constante lucha y entrega de servicio privilegiando a la colectividad y al pobre y desamparado.

Nos encontramos en una situación muy severa y difícil que nos causa inmenso malestar a todos por la desastrosa obra de este régimen. Nuestro ineludible e impostergable deber es parar la caída que tenemos como país y personas y recuperar la Nación para colocarla en vías de desarrollo integral y ello sólo es posible saliendo de lo que tenemos.

Por la desastrosa gestión de este régimen, quienes antes le dieron su confianza hoy se la retiraron y están en franca línea de oposición deseando un cambio radical cuanto antes. Ese cambio urgido por el pueblo, que lo clama a diario y a gritos, debe promoverlo y líderizarlo la dirección de la oposición conjuntamente con el país nacional organizado y adelantar una estrategia inteligente, eficaz y útil para salir de lo que tenemos e iniciar la inmensa tarea de la reconstrucción nacional.

Esa estrategia debe ser compartida por todos quienes queremos cambio, entonces ella debe elaborarse en UNIÓN de todos. Unión para elaborar la hoja de ruta que nos lleve a la salida cuanto antes de este régimen totalitario y maligno y para configurar una propuesta al país que contenga las soluciones a la honda crisis que soportamos, esas soluciones deben ser entendibles, creíbles y sobre todo realizables para no caer en nuevos desengaños. Sería nuestro programa de gobierno para la recuperación nacional y bienestar de todos quienes acá vivimos.

Se ha dicho, por voceros autorizados de la oposición, que el próximo año 2023, seleccionaremos nuestro candidato a la Presidencia de la Republica y que será por consenso -que es lo deseable- o por elecciones primarias donde todos los venezolanos mayores de 18 años puedan expresarse. A ese candidato, seguro próximo Presidente, le entregaremos ese programa de gobierno que será el camino que debe seguir. Menos mal que ahora falta menos.

2 de julio 2022

 7 min