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Opinión

Jesús Elorza G.

El anuncio hecho por Nicolás Maduro sobre el retorno a clases ha generado un intenso debate entre los miembros de las comunidades educativas, alumnos, personal administrativo, obreros, docentes, padres y representantes.

Sin negar la importancia del regreso a clases, al profundizar el análisis la mayoría de las opiniones coinciden que es una irresponsabilidad del gobierno formular el referido anuncio, sin tomar en cuenta la precaria situación de los centros educativos, escuelas, liceos y universidades y las condiciones de pobreza crítica que hoy afecta a los trabajadores de la educación. Sumado a ello, el causante principal de la suspensión de las actividades académicas que es la pandemia causada por la Covid 19.

El régimen, en sus anuncios pone el acento en la importancia de que alumnos, docentes, obreros y personal administrativo regresen a las aulas cumpliendo las medidas de bioseguridad para protegerse de la covid-19. Pero evade mencionar que los centros educativos carecen de los elementos necesarios para cumplir con las normas de bio-seguridad que puedan garantizar un regreso seguro a las actividades escolares.

La irresponsabilidad gubernamental, pasa por alto intencionalmente que en la mayoría de las escuelas hay fallas con el suministro de agua, los baños no funcionan, no tienen productos para la limpieza (cloro, desinfectantes), no hay tapabocas, no hay gel desinfectante y el deterioro de la planta física es más que evidente.

Realmente, con esas deplorables condiciones la lucha contra el coronavirus no pasa de ser un saludo a la bandera que solo garantiza un enorme riesgo de contaminación para todos los miembros de la comunidad educativa.

Sumado a esto, la incapacidad del régimen para garantizar un efectivo plan de vacunación. No pasan de los simples anuncios. Pero, en la práctica, el personal que labora en las escuelas, liceos y universidades sigue en el ruleteo de conseguir las vacunas: Si logró ponerse la primera dosis de la rusa, ahora no consigue la segunda. Cámbiate para la china es lo que el régimen le dice. Pero, el principal problema, ni siquiera es mencionado por el régimen: ¿Cuál es el plan de vacunación para nuestros niños y jóvenes? Incorporarse a clases sin estar vacunados es transformar a nuestros profesores y estudiantes en un caldo de cultivo para ser infectados por el coronavirus.

En fin, es importante señalar que todas las personas coinciden en la importancia del regreso a clases, el punto de discrepancia con el régimen es sobre las condiciones en que dicho regreso está planteado. La inexistencia de un efectivo plan de vacunación, en especial para niños y jóvenes, la condición de pobreza crítica de los docentes, la inexistencia de programas de seguridad social (HCM), los salarios de hambre, los problemas de conectividad, la deserción estudiantil y la diáspora de docentes hacen de este llamado a clases un acto irresponsable.

Es deber constitucional del Estado garantizar la salud y la protección de los ciudadanos y en este caso en particular, el retorno a clases sin las debidas garantías de protección, estaríamos en presencia de un delito de Lesa Humanidad y los responsables gubernamentales deberían ser castigados con todo el peso de la ley.

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Alejandro J. Sucre

Cuando leo en la prensa que los líderes políticos venezolanos se hacen reproches uno a otro y no se hacen los reproches a si mismos, me pregunto si existirá en ellos algún tipo de reflexión o de autocrítica.

Cuando veo que el gobierno y el oficialismo reclaman que sean devueltos los dineros congelados en cuentas en el exterior sin ningún tipo de enmienda de crear una organización de pesos y contrapesos para el mejor manejo del dinero, me pregunto si no se dan cuenta que ellos fueron responsables de la gigantesca corrupción en Pdvsa, Cadivi y en casi todos los órganos gubernamentales, donde abundan empresas del Estado y expropiadas quebradas y obras de infraestructura abandonadas.
Y cuando oigo que los líderes de la oposición reclaman al gobierno por no ser democrático, me pregunto si no se cuestionan a si mismos, si no ven que en sus propios partidos no ha habido ninguna elección de autoridades por varios años, que tampoco hacen primarias para ir a elecciones y que tampoco rinden cuentas de los activos que debido a las sanciones manejan en el exterior.

Tampoco ve nuestra oposición que en cinco años en la Asamblea Nacional (AN) su única agenda era marchar para tumbar al oficialismo y descuidaron su trabajo político. Un mejor futuro para la nación depende de mejores.

Vemos con optimismo que el oficialismo haya rectificado en mucho sus políticas económicas y en iniciar las negociaciones en México, aunque todavía hay muchos atavismos en el proceso. También celebramos que la oposición con sus atavismos haya decidido participar en política y dejar de buscar las salidas abruptas.

El nivel de autoconciencia se presenta en dos formas:
Por un lado, las personas con consciencia propia o interna pueden verse a si mismas con claridad; comprenden sus valores internos, sus pasiones, sus aspiraciones, su entorno ideal, sus patrones de conducta (incluidas sus fortalezas y debilidades) y su impacto en los demás.
Por otro lado, las personas con conciencia externa saben cómo las ven los demás, es decir, cómo las personas que las rodean ven sus valores, pasiones, aspiraciones, entorno ideal, patrones (incluidas sus fortalezas y debilidades) y su impacto en los demás. Debido a que la autoconciencia interna y externa son independientes, podemos pensar que crean cuatro arquetipos diferentes, cada uno con características, desafíos y estrategias claramente diferentes para mejorar la percepción.
Los arquetipos de la consciencia:
1.- Los rapaces: tienen poca conciencia de sí mismos tanto interna como externa, característica de muchos lideres políticos venezolanos y funcionarios públicos bullies.

2.- Los reflexivos: tienen un alto nivel de autoconciencia interna pero bajo en autoconocimiento externo.

3.- Los complacientes: son altos en autoconciencia externa pero bajos en autoconocimiento interno (gran parte de la sociedad venezolana sufre de esta distorsión).

4.- Las personas conscientes: tienen un alto nivel de autoconciencia tanto interna como externa. No abundan en Venezuela e impide una sociedad funcional plena.

Los más peligrosos y que mas restan a la sociedad son los líderes del tipo rapaces. Los líderes que no tienen consciencia de sí mismos no solo son frustrantes; sino que reducen a la mitad las posibilidades de éxito del resto de un equipo o sociedad.

El tema es como lidiar con líderes rapaces que son los que más abundan en nuestra política y los que mas restan valor al PIB. En un artículo en el Harvard Business Review de “Cómo trabajar con personas que no tienen consciencia de sí mismas” por Tasha Eurich en 19 de octubre de 2018 explica lo siguiente: Según su investigación, otras consecuencias de trabajar con líderes inconscientes incluyen un mayor estrés, una menor motivación (fuga de capitales y de talento) y una mayor probabilidad de abandonar el trabajo. Las características de las personas de baja consciencia: No escuchan ni aceptan comentarios críticos. No pueden sentir empatía ni colocarse en el lugar de los demás. Tienen dificultad para adaptar su mensaje a su audiencia. Poseen una opinión exagerada de sus aportes, contribuciones y desempeño. Son hirientes para con los demás sin darse cuenta. Se atribuyen el mérito de los éxitos y culpan a los demás por sus fracasos. Su mejor herramienta de gestión es “el miedo y la amenaza”.

Hay líderes que no les importa los demás ni tener consciencia, no piden disculpas por su comportamiento.
Entonces, ¿cómo lidiamos con estas situaciones?
Según el articulo reseñado, la mejor manera de lidiar con personas inconscientes es recordándose que también los bullies son humanos. No deshumanizarlos. Nada de ojo por ojo. Encontrando su humanidad y no criminalizándolos.

Los investigadores han descubierto que perfeccionar nuestras habilidades de ponernos en el lugar de los bullies que no tienen consciencia nos ayuda a mantener la calma frente a ellos. "Hay consecuencias [negativas] ... cuando ... tenemos malos pensamientos sobre alguien", la comprensión "nos permite elevar a las personas y esto hace que esas personas se eleven".
Una de las cosas más importantes que debemos recordar es que las personas pueden cambiar en el futuro y más si comenzamos los cambios en nosotros mismos.

Twitter @alejandrojsucre

 3 min


Carlos Raúl Hernández

Las revoluciones produjeron hambrunas, y no hubo casi ninguna en países de economía abierta y democrática. Las imágenes de niños esqueléticos con moscas en el rostro, es principal producto de las gestas antimperialistas africanas. Cuba no la tuvo declarada, gracias al subsidio soviético y luego el venezolano, pero si desnutrición estructural que causó diversas enfermedades endémicas. En 1950, a un año de la toma del poder, Mao-Tse-Tung inicia una reforma agraria positiva, aunque enturbiada por el rencor comunista que lo llevó al asesinato de un millón de terratenientes. En 1952 había mejorado el nivel de vida de los campesinos y eso lo convirtió en una especie de dios para ellos. No les faltaba de comer y podían entregar parte de la cosecha al Estado. Pero a partir de 1953, influido por Josef Stalin, temió la aparición de nuevos terratenientes. Ordenó entonces que cada campesino compartiera la tierra con cincuenta familias, iniciando su propia colectivización forzosa estilo soviético. Pero cuando Stalin muere y Nikita Kruschev denuncia sus crímenes, Mao recibe el rebote del cuestionamiento.

Objetado por el partido y el gobierno, buscó apoyo en las masas y lanzó la campaña de las cien flores para estimular la libertad de crítica. Pero el torcido trasfondo era detectar adversarios para luego lanzarse sobre ellos en la ofensiva contra la derecha, y otro millón de ciudadanos fueron perseguidos o murieron en campos de concentración. En 1958 Mao se propone un supuesto plan de modernización acelerada. Esa escalofriante, siniestra experiencia, el Gran Salto Adelante, es uno de los momentos más terribles de la historia humana. El periodista Jang Jisheng escribió Lápida uno de los primeros trabajos sistemáticos sobre el tema hoy olvidado. El Gran Salto Adelante comienza con la recluta de cien millones de campesinos para trabajos forzados en infraestructura, realizada por una organización de cuadros del partido.

Su primera locura fue desatar una cacería masiva de gorriones porque se comían las cosechas. Pero al diezmarlos, proliferaron las plagas de insectos que los pajaritos controlaban, con el colapso de los sembradíos: la primera hambruna revolucionaria. Se ordenó a los cuadros, jefes incuestionables del proceso, dividir el país en comunas y se propuso la nueva genialidad: convertir los famélicos campesinos en productores de acero. En tal demencia se forzaron a producir cien millones de toneladas en tres años.

Altos hornos rústicos de barro funcionaban día y noche y en ellos trabajaban hasta la muerte los pobres aldeanos para producir la basura concebida por la mente enferma de Mao. Había que fundir todo lo metálico que hubiera en la aldea, pero el resultado fue de ínfima calidad y sin valor de mercado. Y en el centro el de aquella pirámide de horror estaba la organización de cuadros, que distribuía a su voluntad los alimentos, como parece inspirar aun hoy a los revolucionarios.

Formada por activistas del Partido Comunista, dirigían la microtiranía totalitaria las comunas, decidían la distribución de los pocos alimentos, y eran dueños de la vida y la muerte. Abolida la propiedad privada, las comunas se tornaron ni más ni menos en centros de esclavitud familiar, ya que los niños iban a guarderías y la paternidad era “colectiva”. Hacían vivir separados hombres y mujeres, regulaban las relaciones sexuales y quienes las mantenían “ilegalmente” recibían castigos. Nadie tenía derecho a cocinar, había que comer en la cocina de la comuna y quien no ganaba aprobación diaria de los cuadros, no comía. Las cosechas se vinieron abajo, en 1958 hubo escasez de alimentos que en 1959 se hizo desastrosa.

La gente comía raíces, barro, hojas, gusanos, insectos. Los grupos débiles, mujeres en estado, niños, ancianos, morían bajo la consigna: el que no trabaja no come y los cuadros extorsionaban sexualmente a las mujeres. Un documento del Comité Central del PCCH citado en Lápida revela que Mao en la reunión 25 marzo 1959 creía conveniente la muerte de los que no tenían para alimentarse. Los muertos se pudrían en las calles porque los familiares no guardaban fuerzas para enterrarlos, pero las despensas de los cuadros del partido estaban repletas. Poblaciones enteras acampaban cerca de los graneros e imploraban comida, pero las ciudades devolvían a los campesinos y exigían una cadena de permisos para viajar.

Proliferó el canibalismo. El autor refiere la historia de una madre que antes de morir pidió a su hija que se la comiera, y el testimonio de un cuadro arrepentido que contó como utilizaban los cadáveres de abono. El castigo por robar comida era enterrar vivo al culpable. Khrushchev en el décimo aniversario de la Revolución China imploró inútilmente a Mao no repetir los errores del stalinismo. Liu Sao Chi, Presidente de China, atormentado por las informaciones, le pidió rectificar (le dijo: “tú y yo somos responsables de la hambruna y el canibalismo y debemos cambiar el rumbo”) pero terminó en una cárcel donde murió. El Gran Salto Adelante se acabó en 1962. Arrastró 650 millones chinos a un infierno y de ellos 45 millones murieron en la gran hambruna de Mao, por lo que tiene el récord de ser el más grande genocida de todos los tiempos y vendrá la Revolución Cultural. Y luego, finalmente, Deng Xiao Ping a cambiar la historia.

@CarlosRaulHer

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Ismael Pérez Vigil

Hablemos de cine. Pero, no se trata de una pausa en la política, todo lo contario, pues me voy a referir al último filme de Carlos Oteyza: Rómulo Resiste, que nos lleva al centro mismo de la política y que se estrenará el 11 de octubre, en función a beneficio de Fe y Alegría.

Se trata de un largometraje documental, obviamente sobre Rómulo Betancourt, cuyo aniversario de 40 años de fallecimiento se conmemoro hace pocos días, el 28 de septiembre. No teman a que les vaya a arruinar la expectativa, contando algo sobre la película, pues no he tenido el privilegio de verla. Lo que sí he tenido es el privilegio de entrevistar a su realizador y director, Carlos Oteyza, para el programa radial de Venezolanos Siempre.

Las preguntas que le formulé a Oteyza, son las mismas que les narro en este escrito, pero tampoco diré nada acerca de sus interesantes respuestas, para que escuchen el programa, que se transmitirá el próximo martes por www.radiocomunidad.com a las 12 del mediodía y a las 12 de la noche; después también lo podrán escuchar, en cualquier momento, en la página: https://venezolanossiempre.org/.

Según la promoción de la película, esta se centra en el llamado segundo gobierno de Rómulo Betancourt −el primero fue entre 1945 y 1947−; el gobierno entre 1959 y 1964 es probablemente uno de los más interesantes e importantes periodos políticos de la historia republicana de Venezuela; y me atrevería a decir que lo es también de la historia democrática de América Latina.

Se que es una osadía escribir sobre una película que no he visto, pero de la conversación con su director pude deducir que la película no se adentra en la biografía de Betancourt; en sus inicios en la política con la llamada “Generación del 28”, ni a sus años de exilio y periodo de formación política. Apenas menciona su participación en el golpe de estado contra Medina Angarita del 18 octubre de 1945 y su participación como Presidente de la Junta Revolucionaria de Gobierno, que asumió el poder tras ese golpe de estado y que se conoce como el Trienio Adeco, 1945 a 1948, en la historia política de Venezuela.

De todo ese periodo solo destaca su papel en la formación del Pacto de Punto Fijo, que fue el gran frente democrático que se consolidó tras la caída de la dictadura perezjimenista, que enorme falta nos está haciendo para enfrentar la actual.

Con todos esos antecedentes de vida y actividad política, la película, como dije, se centra entonces en el periodo de gobierno que discurre entre 1959 y 1964. Y al entrevistar a Carlos Oteyza tuvimos que confesarle que nos maravillábamos acerca de cómo había hecho para reunir en un filme de unas dos horas, toda la riqueza política y de acontecimientos que se sucedieron en el país en esos cinco años.

Ya he mencionado el Pacto de Punto Fijo, que fue la base del gobierno de coalición presidido por Betancourt, integrado por AD, Copei y URD, este último, hasta 1962; también hay que mencionar como evento político de ese periodo la aprobación y promulgación, por el Congreso Nacional instalado en 1959, de la Constitución de 1961, que es la constitución que más ha durado en Venezuela de todas las que hemos tenido desde la primera, aprobada en 1811. Los antecedentes de esa constitución habría que buscarlos en la Asamblea Constituyente de 1945 −presidida por Andrés Eloy Blanco, otro gran líder político venezolano− que promulgó una Constitución en 1947, fundamento, como dije, de la de 1961.

En el periodo reseñado en la película, una de las dificultades políticas que enfrentó a Betancourt con sus socios del Pacto de Punto Fijo fue la salida de URD del gobierno en 1962; que se produjo como consecuencia de las diferencias por la posición en materia de política exterior de URD con el gobierno de Betancourt, especialmente por la llamada Doctrina Betancourt y la posición de expulsión de Cuba de la OEA. La llamada Doctrina Betancourt, guio la política exterior de Venezuela durante muchos años y llevó al gobierno de Betancourt a romper relaciones con gobiernos dictatoriales, no surgidos de elecciones libres o que no respetaban la vía democrática, entre ellos: España, Cuba, Republica Dominicana, Argentina, Perú, Ecuador, Guatemala, Honduras y Haití.

Pero esas no fueron las únicas dificultades políticas que tuvo Betancourt en esos tumultuosos años. Enfrentó igualmente divisiones en Acción Democrática −la que dio origen al Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR y la del llamado Grupo-ARS, que originó AD-Oposición para las elecciones de 1963 y luego se constituiría en el Partido Revolucionario de Integración Nacional, PRIN−; igualmente enfrentó la ilegalización del MIR y del Partido Comunista, por su vinculación con las llamadas Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, FALN, que condujeron la lucha armada y la sublevación guerrillera en su contra durante varios años. De igual manera, confrontó tres intentos de golpe de estado −El Carupanazo, El Porteñazo y el Barcelonazo− y un intento de magnicidio, planificado, según las denuncias, por uno de sus enemigos políticos caribeños, el dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo.

Pero no solo fueron sinsabores políticos los que le tocaron durante su gobierno, pues también recibió la primera visita a Venezuela de un presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, quien, con su esposa, visitó el país a mediados de diciembre de 1961, firmó con Betancourt un acuerdo en el marco de la denominada Alianza para el Progreso y lo acompañó en actos políticos, como la entrega de créditos del Banco Interamericano de Desarrollo a campesinos venezolanos, en el proceso de Reforma Agraria iniciada por el gobierno.

En materia económica son muchos las cosas y los logros que se pueden mencionar en este periodo de gobierno de Rómulo Betancourt. Ya he dicho lo del inicio de la Reforma Agraria; otro de los hechos significativos fue la participación de Venezuela en la fundación de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP; a lo que hay que agregar el impulso a la política de sustitución de importaciones, la creación de la Corporación Venezolana de Guayana, CVG, la creación de la Corporación Venezolana del Petróleo, CVP, el inicio de la construcción de la Represa del Guri, la conclusión del Puente Rafael Urdaneta, sobre el Lago de Maracaibo y el inicio de la construcción del primer puente sobre el Orinoco. Además, durante su gobierno se construyeron más de 4 mil 500 Km de carreteras, se construyeron también más de 3 mil escuelas y más 200 liceos, por todo el país, que duplicaron la matrícula escolar al pasar de 800 mil a más de 1 millón 600 mil estudiantes. Al finalizar su periodo había en Venezuela más población escolar que los votos que saco Betancourt en su elección en 1958 (1.284.092, el 49% del registro electoral).

Y a pesar de que tuvo que enfrentar decisiones económicas complicadas y duras, como establecer un control de cambios, devaluar el bolívar y enfrentar una disminución del 10% de los sueldos a los empleados públicos, el crecimiento de la economía se situó entre el 4 y el 5% durante su periodo de gobierno.

Muchas de estas cosas estarán presentes en la película: Rómulo Resiste, otras apenas se mencionarán, precisamente esa fue una de las preguntas que hicimos a Carlos Oteyza, ¿Cuál fue su criterio para desechar algunos hechos e incluir otros?; pero, dejo a todos la incógnita y la tarea de descubrirla viendo la película y escuchando la entrevista a Carlos Oteyza el próximo martes, 5 de octubre, en el programa radial de Venezolanos Siempre, ya mencionado.

https://ismaelperezvigil.wordpress.com/

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Álvaro Gómez Peña

¿Quién no ha visto alguna vez un documental protagonizado por una exótica tribu cuyos rituales tienen escaso sentido desde nuestro punto de vista?

Seguro que al ver este tipo de prácticas ajenas se ha preguntado alguna vez cuánto hay de cierto en nuestras propias ideas religiosas, cómo surgieron o por qué muchos creemos en fuerzas y seres sobrenaturales. Para tratar de dar respuesta a algunas de estas preguntas, biólogos, psicólogos, antropólogos e historiadores, entre otros, unen esfuerzos desde hace décadas.

La clave podría encontrarse en un mecanismo que compartimos los humanos con otros animales: la hiperdetección de agencia, presente en la base del animismo, la creencia que atribuye vida, intencionalidad, voluntad o sentimientos parecidos a los del hombre a todos los objetos de la naturaleza.

La hiperdetección de agencia y el principio de participación

La selección natural ha fomentado en la mayoría de las especies un instinto de autoconservación que ha propiciado la propagación tanto de su acervo genético como de sus conductas aprendidas.

Para maximizar este éxito evolutivo, muchos animales, entre los que hay que incluir a los seres humanos, hemos desarrollado una estrategia evolutiva conocida habitualmente como hiperdetección de agencia. Dicho mecanismo hace que nos mantengamos sobre alerta al asumir que detrás de ciertos sonidos o movimientos inesperados pueden encontrarse amenazas para nuestra integridad.

Un claro reflejo es la detección de rostros y cuerpos, tanto humanos como animales, en todo tipo de elementos naturales. Desde piedras y árboles hasta nubes y conjuntos de estrellas en el firmamento. Este fenómeno psicológico se encuentra ampliamente extendido entre los humanos y recibe el nombre de pareidolia.

Probablemente, uno de los ejemplos más antiguos de pareidolia se encuentre en la cueva de Lascaux, Francia. En ella, con una datación en torno al 15.300 a.e.c., se habría representado la constelación de Tauro bajo el cúmulo de las Pléyades. Precisamente, dicha constelación fue una de las más veneradas en el Mediterráneo y el Próximo Oriente durante la antigüedad.

El desarrollo de este mecanismo de hiperdetección de agencia, conocido gracias a biólogos y psicólogos, no es suficiente para explicar la creencia en fuerzas y seres sobrenaturales. Sin embargo, se trata de una condición necesaria para que mecanismos posteriores posibiliten dicha idea. Es aquí donde entran en escena los trabajos de antropólogos y arqueólogos.

El análisis etnográfico de numerosas bandas y tribus nómadas ha puesto de manifiesto que la lógica que utilizan para comprender y relacionarse con la naturaleza no sigue un principio de no contradicción. Este se basa en reglas proposicionales, como las que se utilizan desde el pensamiento racional para elaborar hipótesis científicas.

Por el contrario, este tipo de poblaciones emplean lo que Lévy-Bruhl, en su obra El alma primitiva, denominó principio de participación. A diferencia de aquel, en este tipo de lógica no hay diferencia sustancial entre los seres humanos y la naturaleza, ni siquiera desde el punto de vista de lo natural y lo sobrenatural. Se asume así que todo evento ocurrido ha de tener un agente intencionado detrás de él, en ocasiones de carácter invisible y sobrenatural.

Esta es la explicación que dan en ocasiones los miembros de algunas tribus cuando se les pregunta cómo es posible que funcione una brújula. Para ellos, el movimiento de su varilla interior tiene que estar dirigido por seres diminutos e invisibles. Del mismo modo, si una cabaña se desploma en mitad del poblado por la acción de las termitas, la causa última estaría motivada por el deseo por parte de determinadas fuerzas de la naturaleza de llevar allí a dichos insectos. Su interés máximo se encuentra entonces en identificar dichas fuerzas invisibles y calmarlas.

De igual manera, el registro arqueológico de bandas y tribus prehistóricas guarda una estrecha relación con la información antropológica conocida.

Por ejemplo, las pinturas parietales o las famosas “venus paleolíticas” pudieron haber sido utilizadas para propiciar la denominada magia simpática. En este caso, se acepta habitualmente que el uso de estas esculturillas femeninas, de grandes pechos y anchas caderas, habría servido para controlar a las fuerzas sobrenaturales responsables de la fertilidad de animales y plantas.

Implicaciones teóricas y metodológicas

En última instancia, se han hecho esfuerzos significativos por tratar de explicar estos mecanismos evolutivos. Así, mientras un estado de sobre alerta podría facilitar la tasa de supervivencia, la creencia en agentes sobrenaturales podría haber surgido como un subproducto de aquel para acabar generando también ventajas en la misma línea.

La explicación más ampliamente aceptada para ello es la conocida como “apuesta de Pascal”. Con este argumento se plantea que la creencia en fuerzas y seres sobrenaturales que pueden perjudicar a quienes no cumplan su voluntad tiene a priori escasos riesgos y grandes beneficios, independientemente de que dichas ideas y prácticas sean ciertas desde un punto de vista religioso.

Un ejemplo del sentido otorgado a la apuesta de Pascal se refleja en la creencia en el mal de ojo. Para los no practicantes, actuar o no en relación con su existencia no influiría en nada en sus vidas siempre y cuando efectivamente no exista. Sin embargo, en caso contrario, realizar rituales y portar objetos contra él sería mucho más beneficioso que no hacerlo. Desde este punto de vista, el surgimiento del pensamiento religioso habría logrado consolidarse gracias al miedo a lo desconocido.

Como habrá comprobado el lector, la explicación aquí desarrollada no se centra en el utilitarismo personal y social de la religión. En cambio, se ha tratado de explicar cuál pudo haber sido el surgimiento de tales prácticas y creencias. El animismo no es un recurso grupal para explicar el comienzo de las creencias en lo sobrenatural, sino un recurso individual compartido por todos los seres humanos dadas sus características cerebrales.

Basado en este supuesto, el animismo pudo haberse construido a partir de una suma de percepciones individuales. Desde este punto de vista, el origen de las creencias se puede rastrear antropológicamente y, por comparación, con el registro arqueológico. Esta aparente contradicción entre hipótesis presentistas y estudios sobre grupos pasados no hay que verla como un problema. Todo lo contrario. Siendo conscientes de su limitación, ofrece un enorme potencial para la disciplina arqueológica.

30 de septiembre 2021

The Conversation

https://theconversation.com/como-pudieron-surgir-las-creencias-religiosa...

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Fernando Mires

El resultado de las elecciones que tuvieron lugar el 26 de septiembre en Alemania consagró una absoluta primacía de los partidos de centro: un cuarteto formado por SPD (25,7%), CDU/CSU (24,1%), Verdes (14,8%), y FDP (11,5%). Ese cuarteto representa en forma equitativa las cuatro principales corrientes políticas de la modernidad: socialistas, social-cristianas, ecológicas y liberales.

Fuera del espectro de alianzas quedaron ambos extremos: la ultraderecha (AfD 10,3%) y la izquierda extrema (Die Linke 4,9%). La primera porque es un partido (todavía) paria, no coalicionable. La segunda porque el miserable resultado obtenido solo les alcanza para sobrevivir.

La posibilidad de una alianza izquierdista, la de los dos partidos rojos más los Verdes, ha sido aventada. Gracias sobre todo al jefe de los socialcristianos de Baviera, Markus Söder. Para impedir esa alianza a la que algunos socialdemócratas no miraban con malos ojos y muchos Verdes con buenos ojos, llamó Söder a un alerta general. A la caída estrepitosa de la votación del candidato democristiano Armin Laschet, hay que agregar entonces la cantidad de votos que recibió de quienes solo querían impedir una coalición de izquierda-izquierda. En general, la ciudadanía alemana votó en contra de la polarización.

En términos futbolísticos, el partido se está jugando en el medio campo. Todas las alianzas centristas son posibles: desde una repetición de la gran coalición que permitió gobernar a Merkel (la más improbable), hasta llegar a dos tipos de coaliciones, dependiendo con quienes deciden casarse los Verdes y los liberales: si con el partido ganador (“coalición semáforo”: rojo, verde y amarillo) o por la “coalición Jamaica” (negro, verde y amarillo). El verde amarillo y no el rojo y el negro, decidirán quienes conformarán el futuro gobierno de la nación. Las mayorías entonces las decidirán las minorías. Todo muy democrático. Todo muy armónico. Todo muy formal.

En Alemania han sido impuestas dos tendencias predominantes en el paisaje europeo. Primero, la del fin del bipartidismo tradicional (socialistas y conservadores) Segundo- una tendencia más reciente- la recuperación electoral de los partidos socialistas.

Con respecto a la segunda tendencia, hay que resaltar algunos puntos que merecen cierta atención. En efecto, los socialistas han advertido, antes que los conservadores, que si bien las clases sociales siguen prevaleciendo, ya no son las de la llamada sociedad industrial. Eso significa que los socialistas no pueden seguir actuando como representantes exclusivos del sector laboral sindicalmente organizado (las grandes agrupaciones obreras están en vías de desaparición) sino de segmentos que reclaman una mayor atención social.

El ex partido de la clase obrera alemana, siguiendo la orientación de los partidos socialistas escandinavos, todos hoy dirigiendo gobiernos de coalición, ha sido transformado en el partido de las reformas sociales del orden posindustrial, haciéndose eco de demandas que en el pasado reciente no concitaron su atención, entre ellas, las ambientalistas, las de género, las generacionales. O sea, un partido que brinda sus ofertas de acuerdo a un catálogo elaborado por especialistas en materias electorales.

El socialismo de la posmodernidad ya no es el de la modernidad. Incluso no es seguro si todavía podemos seguir hablando de socialismo. SPD, como sus congéneres escandinavos, más que socialista, es hoy un partido social. Esa diferencia es grande.

Social no significa ser clasista. Tampoco es perseguir un orden social “superior”. Solo significa atender a los llamados de los grupos sociales más perjudicados por el orden económico y, a partir de ahí, proponer reformas a cambio de votos. En otras palabras, SPD no es más un partido de programas sino un partido de temas. Esos temas pueden variar de acuerdo a las preferencias que aparecen en el mercado electoral. No puede decirse lo mismo de los conservadores-cristianos.

Para nadie es un misterio que en muchas regiones CDU/CSU sigue siendo el partido de los empresarios, o por lo menos, un partido más económico que social. Visto así, los conservadores son más “clasistas” que los socialistas. Característica que durante largo tiempo fue aminorada por Merkel y el merkelismo (hay quienes dicen que la mejor socialdemócrata de Alemania ha sido Angela Merkel) y por la coalición caracterizada por una desproporcionada representación ministerial de los socialistas. Olaf Scholz, captando el vacío que dejará Merkel, asumió un estilo merkelista en formato masculino. Esa fue una de las razones que explican su rápido e imprevisto ascenso electoral.

Para quienes identifican a la política con la pura gobernabilidad, el resultado no puede ser más satisfactorio. De una u otra manera la coalición que gobierne integrará a parte de la oposición en aras de un gobierno estable. De este modo, en Alemania, ha terminado por imponerse la política del consenso por sobre la política de la diferencia. Todo estaría perfecto, salvo un detalle: la política de la diferencia es la política por excelencia.

Sin diferencias no hay política y mientras más marcadas sean estas, más política será la vida de una nación. De ahí que las siguientes preguntas están lejos de ser inoportunas. ¿Ha entrado Alemania, al igual que otros países europeos, en una fase histórica caracterizada por una “despolitización de la política?” ¿Una fase a la que podríamos llamar pospolítica? ¿Una fase en donde las diferencias entre los partidos son siempre negociables en función de un objetivo común?

Por cierto, las alianzas políticas en contra de un enemigo común han sido una constante en las democracias occidentales. Pero en este momento no hablamos de enemigos sino de objetivos. Y este es el caso de Alemania: la coalición que lleve al gobierno no será erigida para detener a un enemigo peligroso (la posibilidad de un gobierno antidemocrático, por ejemplo) sino simplemente para consolidar un gobierno funcional, en aras de un supuesto bien común.

Sin duda, los admiradores de la democracia alemana pondrán a la futura coalición como un ejemplo de gobernabilidad. Ejemplo que naturalmente tendría justificación si es que no existieran grandes diferencias. Pero si esas diferencias subsisten, y solo son ignoradas, estaríamos frente a un caso de simple oportunismo en donde lo que más une a los partidos ya no son programas, ni ideas, ni bases sociales, sino solo el inocultable e intenso deseo de compartir las mieles del poder que ofrece la ocupación gubernamental del Estado. Pues una cosa es que las diferencias hayan desaparecido y otra es ocultarlas. ¿Cómo puede ser posible, por ejemplo, que partidos que siempre se han repelido, como los liberales y los Verdes, hayan descubierto de la noche a la mañana una enorme cantidad de compatibilidades que antes nunca habían percibido?

Los partidos del centro político están hablando sobre puntos comunes, reales o recién inventados. Naturalmente, todo lo que potencialmente los desune, deberá ser dejado de lado. Ya desde los inicios de la campaña electoral, como si hubieran contraído un acuerdo tácito, los partidos negaron tematizar problemas agudos que entorpecieran la formación de eventuales coaliciones. ¿Las imparables migraciones? Es un problema que debe ser resuelto con una buena integración y con una sabia educación en las escuelas. ¿La intolerancia de los grupos anti-vacuna? Tienen derecho, pero también deberes y deben cumplirlos (acerca del “cómo” nadie dice nada). ¿El enorme crecimiento de la desintegración social, de la desocupación laboral y de la ocupación informal? Muy simple, aparecerán nuevos puestos de trabajo (nadie dice dónde y cómo). ¿El crecimiento desorbitado de las enfermedades psíquicas? Ese al fin, dicen, es un problema clínico, no social. Y así, suma y sigue. Al final, deciden ponerse de acuerdo en dos temas frente a los cuales nadie está en contra y que más bien sirven de coartada para simular unidad: protección al medio ambiente y digitalización. Y que cada uno entiende por ellos lo que quiera.

Ni hablar de la política internacional. Ningún dirigente de partido, mucho menos los candidatos, mencionan a la Rusia de Putin y sus ambiciones territoriales. Nadie dice, para no intimidar electores, que Europa es uno de los espacios más peligrosos de la política internacional de nuestro tiempo. Nadie intenta levantar un mínimo debate frente a las visiones integristas de los gobiernos de Turquía, Hungría o Polonia. Lo importante, al fin, es no alterar la paz espiritual de los electores, evitar conflictos donde y como se pueda, y cuando no es posible, barrerlos hacia debajo de la alfombra. Todo, definitivamente todo, deberá ser realizado en función del principio de gobernabilidad.

La política de Angela Merkel debe continuar. Ese parece ser el mandato común.

Lejos de restar méritos a los talentos administrativos de la canciller saliente, su habilidad para contraer compromisos, su honestidad y capacidad de diálogo, no podemos dejar de notar que ella, quizás gracias a sus propias cualidades personales, ha contribuido a la despolitización gradual de la ciudadanía alemana.

Según Merkel los problemas se resuelven solo cuando se presentan. Merkel no tiene visiones de futuro, lo que en sí puede ser positivo. El problema es que los enemigos de la Europa democrática sí las tienen. Más aún, ellos intentan llevarlas a cabo como sea. Por eso Merkel nunca ha sido clara, como sí lo fue Biden, al establecer líneas demarcatorias entre las democracias establecidas y las nuevas autocracias que aparecen en Europa. No pocos quedarán con la impresión de que, cuando ella gobernaba, reinaba la paz, la tranquilidad y la felicidad en el continente. Sin embargo, hay razones que llevan a pensar que eso no es así.

Los enemigos de la democracia, pese a la marginación puntual que han acusado en estas elecciones, continuarán creciendo. Los gobiernos administrativos, pero no políticos que sucederán a Merkel, deberán enfrentar una enorme cantidad de problemas no resueltos. Por mientras, la nueva coalición que emergerá del centro podrá seguir bailando durante un tiempo sobre la cubierta del Titanic, sin conflictos ni antagonismos políticos que atormenten las almas buenas.

Fue Jürgen Trittin, viejo tercio de los Verdes, quien tuvo que llamar a la atención a la pareja dirigente de su partido, Annalena Baerbock y Robert Habeck (una especie de versión política de Fred Astaire y Ginger Rogers) cuando los vio enfrascados en una discusión acerca de a cual de los dos correspondería el puesto de vice-canciller en un futuro gobierno de coalición. El estupor de Trittin es comprensible: ¿cómo discutir sobre puestos a ocupar sin fijar antes acuerdos con los demás partidos? Evidentemente, Trittin pensaba en los términos de la vieja política.

Ahora ya es imposible ocultarlo: un fantasma avanza sobre Europa: es el fantasma de la antipolítica vendida en el mercado como pospolítica. En vista de esa situación no estaría mal recordar una frase de Freud: “lo que ha sido reprimido” – en este caso la política- “siempre vuelve”. Podríamos agregar: “Y a veces con inusitada furia”.

1 de octubre 2021

Polis

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El Estímulo

La más reciente encuesta Encovi, presentada este 29 de septiembre, muestra a Venezuela como un país empequeñecido en términos económicos y demográficos. Es decir, con una economía enana y menos población porque casi seis millones ya se largaron de aquí. Elevados índices de pobreza a escala de un país africano, más desigualdad en el reparto de la renta y un gran escepticismo respecto al futuro se añaden a este panorama sobre el cual hay que trabajar para salir de abajo.

Las condiciones de vida de los venezolanos están determinadas por la crisis económica, la pérdida de la institucionalidad, los cambios demográficos y por los efectos de la pandemia de covid-19 y la escasez de combustibles. Es lo que concluye este estudio de campo hecho por profesionales en distintas áreas, vinculados a la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).

El tamaño de la economía de Venezuela «se ha reducido notablemente. Entre 2014 y 2020 el PIB real (suma de riqueza en forma de bienes y servicios que genera una economía) se ha reducido en un acumulado de 74%.»

«Se ha mermado la capacidad potencial de producción y la productividad de los factores disponibles, efectos difíciles de revertir en el corto y mediano plazo», advierte el informe.

En una economía que durante más de 100 años vivió de los hidrocarburos, los expertos de la UCAB señalan el impacto de la merma en los ingresos petroleros externos.

Se debe a «una combinación de factores esencialmente domésticos (gestión de PDVSA, falta de inversión), a los cuales se añade posteriormente el impacto de las sanciones aplicadas por el gobierno de Estados Unidos» contra la petrolera estatal, la República y los más altos jerarcas del chavismo.

A esto se suma la persistencia de una elevada inflación que deviene en hiperinflación desde 2017. Hay una reducción del empleo, incremento de la informalidad y destrucción del poder de compra.

En Venezuela falta gente

El tamaño de la población venezolana se redujo a 28,7 millones. En los últimos cinco años el crecimiento demográfico retrocedió en -1,1%.

«Somos menos porque poco más de 4 millones de personas dejaron el país en el período 2015-2020; porque hay 340 mil nacimientos que no se produjeron, debido a que migraron las potenciales madres. Somos menos porque los riesgos de morir han aumentado», explica el documento.

Hoy Venezuela tiene la tasa de mortalidad mortalidad infantil de hace 30 años (25,7 por mil).

«Las generaciones nacidas en el período de crisis (2015-20) van a vivir menos años que quienes nacieron antes (2000-
05). Hay una pérdida de casi 3 años en la esperanza de vida» al nacer.

«Los pronósticos previos a la crisis daban una esperanza de vida de más de 83 años para el 2050. Ahora se calcula 76,6».

Llegó covid y terminó de parar

Las medidas de cuarentena por la pandemia de covid 19 llegan a Venezuela en un contexto donde ya se vivía una semiparalización por la recesión económica prolongada, la escasez de combustible, la crisis de los servicios públicos,
la baja movilidad internacional. De partida, la reducida movilidad que ya existía contribuyó a minimizar el impacto del covid», señalan los expertos en la presentación de Encovi, hecha de manera presencial y remota desde la sede de la UCAB en Montalbán, oeste de Caracas.

Cómo están los que se fueron

El perfil de la migración reciente revela que se intensificó la preeminencia de los hombres entre los emigrantes y se ratifica la composición joven de esa corriente migratoria.

«Casi la mitad de quienes dejaron el país son jóvenes de 15 a 29 años y 90% si se considera el tramo de 15 a 49 años. La segunda razón de emigración que va en aumento corresponde a la reagrupación familiar».

«La migración está contribuyendo a la formación de unidades familiares transnacionales localizadas entre los
lugares de origen y destino».

«El parentesco con el jefe del hogar en Venezuela da cuenta de que principalmente han emigrado los hijos e hijas (57%) y
en segundo lugar el esposo o esposa del jefe/a. Las personas viajan solas (65%). Solamente en 13% de los casos el cónyuge o pareja acompañó en el viaje».

El 30% no tenía empleo cuando emigró. La cifra se reduce a 14% en el destino actual.

Gran parte de esas personas que estaban sin empleo consiguieron ocuparse como trabajadores de los servicios (28%) y en ocupaciones elementales (31%); 12% laboraban en ocupaciones como directivos, profesionales o técnicos antes de emigrar y se ha reducido a 9%.

En promedio, dos de cada tres migrantes tienen un estatus regular, porque han adquirido la ciudadanía de otro país (12%), cuentan con permiso de residencia permanente (16%) o, un permiso temporal (33%) .

El 18% estaría en situación irregular debido a la falta de documentos o al vencimiento de los mismos y 15% de casos donde la familia no conoce el estatus. Hay relación directa entre estatus migratorio y calificación ocupacional. Se debe monitorear a quienes tienen permiso temporal porque pueden devenir en situación irregular por vencimiento de la documentación.

Los número duros

Como resultado directo, la Encovi encuentra que el 94,5% de los venezolanos están en condiciones de pobreza. De ellos, el 76,6% está en pobreza extrema, es decir, sus ingresos no alcanzan para comer completo.

«Llegamos a un techo de la pobreza», mientras la pobreza extrema sí sigue escalando, señaló el sociólogo Luis Pedro España, uno de los responsables del reconocido programa Encovi.

En Venezuela el uno por ciento de la población concentra el 10 por ciento del ingreso nacional, añadió. Eso supone que solo 5,5% de la población se ubica por encima de la línea de pobreza, y ha podido indexar sus ingresos a la inflación y la constante depreciación del bolívar.

El año pasado los ingresos petroleros del país fueron de $5.000 a $6.000 millones, equivalentes 50 centavos de dólar al día por persona.

«No estamos hablando de un país rico con gente pobre. Es un país pobre y la única forma que salga de su pobreza es que incremente sus ingresos», señaló España durante la presentación a la prensa.

El empleo público empobrece

Las diferencias entre los empleados del sector público y privado se han ampliado. En el sector privado el 58% de los trabajadores están en condición de pobreza extrema, en el sector público son 75% y, por otra parte, en el sector privado casi el 10% no son pobres, en el público sólo el 4%.

«Si distribuyéramos todo el ingreso de las familias equitativamente entre ellas, el promedio per cápita sería de 30 dólares por venezolano al mes, es decir un 1dólar por persona al día», señala el informe sobre la Encovi.

«Bajo ese escenario imaginario de igualdad absoluta, no sólo todos seríamos pobres según la línea de pobreza internacional de 1.9 $/p/d., sino que tendríamos que duplicar el ingreso nacional y distribuirlo equitativamente nuevamente para seguir siendo pobres pero no extremos», agrega en un racionamiento que ubica en perspectiva el grado de pobreza.

Emprendedor o empleador

Ciertamente bajo esta condición sólo se encuentran 2.8% de los ocupados, pero en esta condición es donde más probabilidad hay de no ser pobre o pobre extremo. Entre los emprendedores o empleadores casi el 25% no son pobres en un país donde la pobreza de ingresos es de más del 90%

Solamente 50% de los venezolanos en edad de trabajar están activos, lo que equivale a unas 7,6 millones de personas.

En Venezuela mucha gente está dejando la gente de trabajar porque comienzan a ser más altos los costos de salir a trabajar que la remuneración que vas a recibir, observó España durante la presentación de esta Encovi en la pandemia.

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