Se dice que estamos a las puertas de un acuerdo nacional o al menos que se están dando los primeros pasos en esa dirección. Esto es positivo y necesario. Es preciso abrir el abanico del diálogo, para sumar a los de índole social y económica el de carácter político. Ha habido varios intentos fallidos de negociación política con el gobierno, pero la negociación y acuerdos políticos son de gran importancia en la ruta de transformación y democratización que el país reclama.
En procesos de transformación política como el que se avizora posible los acuerdos pueden ayudar a evitar enormes obstáculos en la actualidad y retrocesos en el futuro. Además, desde la óptica del pluralismo político que debemos promover, la interlocución entre quienes sostienen distintas visiones y metas políticas, incluso entre adversarios, es saludable, sobre todo si hay un marco de principios que delimiten el alcance de la controversia y que ayuden a hallar puntos de coincidencia. Ese marco ha de radicar esencialmente en la Constitución y en los derechos humanos.
Más allá de los anuncios de unos y los desmentidos de otros la pregunta clave es: ¿se darán los pasos requeridos para que las conversaciones comiencen o avancen?
El tema electoral estaría en la agenda y ojalá ello sea parte de un planteamiento más integral de reinstitucionalización democrática y de recuperación económica y social del país, también en términos de protección de la soberanía de Venezuela.
Sin exclusiones, debería aprovecharse e impulsarse esta nueva oportunidad que parece abrirse para el diálogo político, que debe distinguirse por la buena fe y la consideración de la posición de cada parte, así como por los mecanismos de verificación y garantía de cumplimiento, en el entendido de que la expresión de la voluntad popular se inscribe en un proceso democratizador que compromete desde ahora a favorecer la inclusión política y la participación más amplia y plural, antes, durante y después de unas elecciones.
Jesús María Casal es Doctor en Derecho. Profesor Titular de Derecho Constitucional y ex Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).