Pasar al contenido principal

Un Cisne Negro en Venezuela

ciene
Tiempo de lectura: 3 min.

Nassim Nicholas Taleb escribió en 2007 un libro profundamente influyente en el análisis de la geopolítica y la historia mundial. En su obra, El Cisne Negro. El impacto de lo altamente improbable, Taleb se pasea no solamente por eventos históricos específicos, como el ataque a las torres en Nueva York, el 11 de septiembre de 2001, sino por elementos fundamentales de la psicología de los humanos, y nuestra tendencia, de acuerdo con Taleb, a aprender más sobre especificidades que sobre generalidades. De acuerdo con el autor, son tres las características que definen a un Cisne Negro:

  • Es impredecible.s by
  • Tiene un gran impacto
  • Después de los hechos, se intenta una explicación convencional que pretende minimizar el carácter impredecible del evento.

Los eventos del 3 de enero y la extracción del dúo Maduro/Flores fueron sorpresivos, pero no impredecibles, porque este escenario ya había sido analizado con relativamente alta probabilidad. Lo que, si constituyó un Cisne Negro, fue la conducta posterior de la administración Trump en cuando a la creación del Delcinato, una especie de Madurismo sin Cabeza, pero con un control sustancial del país que se ha transformado en una inesperada mutación del régimen que está haciendo todo lo posible para perpetuarse en el poder. La naturaleza compleja y mutante de la transición, un proceso, no un evento, descrito como consistente de tres etapas por el secretario de Estado Marco Rubio desafía el entendimiento de los venezolanos y de muchos estudiosos de la geopolítica.

En el análisis de nuestro primer Cisne Negro, es indispensable pensar en las consecuencias hacia el lado de la soberanía venezolana, hacia el lado de los tutoreados, el Delcinato o su extensión familiar, el Rodrigato, y hacia  el lado de los tutores, el gobierno norteamericano. Creo insuficiente el pretender simplificar todo este laberinto de eventos como un intento del presidente Trump de imponer un corolario de la doctrina Monroe, la así llamada doctrina Donroe, sobre la predominancia de los Estados Unidos en el hemisferio occidental. 

También creo insuficiente para la sociedad civil venezolana el aceptar que decisiones cruciales sobre el destino de Venezuela se tomen sin la participación de los venezolanos y abriendo la puerta para la puesta en escena de El Gatopardo tropical: cambiar todo para que no cambie nada, que dirigen  el Rodrigato. 

La realidad, mucho más compleja implica que la situación venezolana no se puede reducir a un intento expansionista de los Estados Unidos para controlar nuestro petróleo, minerales y la energía hidroeléctrica. Por un lado, está toda la situación global del mundo que involucra el conflicto con Irán y la disputa global con China. Por otro lado, está el hecho innegable de que, sin la intervención norteamericana, que no una invasión, y la extracción de Maduro y su esposa, no se habría despejado ningún camino hacia la transición, por la sencilla razón de que el régimen tenía demasiado poder acumulado y eso lo hacía sentir invencible. En abrir esa ventana política y real de oportunidades para recuperar la libertad y la democracia en nuestro país los venezolanos le debemos estar agradecidos a Trump y su gobierno.

En otra dirección, y este es el punto central que me ocupa en este artículo, está la creciente evidencia de que se puede estar generando el germen de otro Cisne Negro. Esta vez encarnado en la resistencia civil constitucional que puede generar una presión irresistible sobre el Rodrigato y sus tutores. Por supuesto que la naturaleza intrínseca de un Cisne Negro, involucra su carácter impredecible, pero solamente tenemos que leer las señales genéricas, no específicas de lo que significa la rebeldía estudiantil y sindical y el llamado sostenido a unas elecciones creíbles. 

Hasta ahora tutores y tutoreados han podido ignorar la voz del pueblo. Recordemos que el respaldo indiscutible a la líder de la nación, María Corina Machado, tiene dos grandes rutas para expresarse: el voto y la voz del pueblo en resistencia. Su retorno a Venezuela puede desatar eventos inesperados que no podrán ser ignorados y es ahí donde debemos avizorar el ave de efectos impredecibles y de claro augurio. El 16 de abril puede venir otra señal.

https://lapatilla.com/2026/04/16/vladimiro-mujica-un-cisne-negro-en-venezuela/