La autenticidad es la cualidad de ser genuino, verdadero y coherente con uno mismo, aceptando sentimientos y conductas propias sin falsedad, es actuar con honestidad, transparencia y firmeza en los valores propios, logrando de esa manera paz interior. Es ser coherente entre los valores propios que se piensa, se siente y se hace, implica no mentir o fingir, es el alineamiento del “yo subjetivo” con el “yo objetivo”. En definitiva, es la armonía entre los valores propios que se es y lo que se aparenta. Por ello quien no es auténtico genera incertidumbre y dudas, porque no se tiene seguridad si se está ante la verdad o no.
Este régimen mil veces ha dicho que jamás entregaría la soberanía, la independencia y autonomía del país bajo ninguna circunstancia y nos entregaron voluntariamente, como mansos corderos, a los designios del dictador Fidel Castro y la entrega continuó hasta algunos días atrás y ahora, después del 3 de enero, por presión y advertencia de Donald Trump, Presidente d Estados Unidos (USA).
Hoy la entrega a ese país es íntegra y total, no hace nada que no sea autorizado por USA. Se entregó el total manejo de nuestra industria petrolera (extracción, refinamiento, comercialización y renta), lo que significa manejar nuestro presupuesto anual, se cerró el regalo de nuestro petróleo a Cuba, se acabó la venta a China con consideraciones desbordadas. Por órdenes de USA expulsan del país a cubanos, rusos, chinos y células de Oriente Medio, que ejercían funciones policiales, de investigación, de espionaje, represión y torturas; por ello eliminaron algunas misiones que simplemente cumplían respaldo al régimen, por ello han entregado a alguno ladrones y traficantes, por ello algunos cambios y por ello pronto veremos el desmontaje total del aparato represivo madurista que aún existe.
La única ventaja que existe ante quien no es auténtico es que cuando es sometido se cambia inmediatamente y no tiene ningún inconveniente en hacer lo que antes rotundamente negaba.
Entiendo que USA se aprovecha de la falta de autenticidad de quienes aún detentan los hilos del poder de nuestro país para manejarlos en función de sus intereses, que de alguna manera nos ayuda a nosotros.
Cuando ya no sean útiles, no usables, saldrán íntegramente del panorama y no sé a dónde irán.