Marco Rubio lo ha dicho claramente: "no estamos todavía en transición, sino en una etapa de estabilización", despertando, otra vez, el gusanito de la impaciencia en la mayoría de los venezolanos.
No hay duda: a raíz de la gran explosión del 3 de enero, hemos permanecido todavía aturdidos y en un estado de incredulidad paralizante. El miedo sigue guiando nuestras actividades cotidianas.
Pero también hemos comenzado a darnos cuenta que tenemos en el norte un Big Brother que da órdenes y que éstas se están cumpliendo. Sin duda, es un país bizarro: una presidenta interina camina con habilidad en la cuerda floja inclinando el balancín hacia ambos extremos y eso nos tiene bastante desorientados.
Pero al mismo tiempo algunas candelitas de libertad aparecen en el horizonte como indicando que los venezolanos nos estamos comenzando a sacudir del temor y la intimidación. Personajes que habían permanecido en la clandestinidad, como Delsa Solorzano, salen y declaran que no tienen miedo. Los estudiantes organizados en la UCV enfrentan cara a cara a la presidenta, exigiendo libertad. Las madres de los presos políticos permanecen, desafiantes con carteles en las puertas de las carceles. Un famoso canal de televisión se atreve, por primera vez en mucho tiempo a reseñar una noticia sobre Maria Corina Machado, la terrorista prófuga.
Si la sociedad civil a, través de las organizaciones, logra comprender este momento y encausar adecuada estas candelitas de libertad, incitando a que más personajes e instituciones salgan del oscurantismo, estaremos en el camino de reclamar, pacíficamente, pero unidos, las transformaciones democráticas necesarias para que una verdadera transición se inicie.
Es hora de que, como los osos en primavera después del largo invierno, los venezolanos que hemos permanecido a buen resguardo en nuestras cuevas, comencemos a apreciar la brisa de la libertad y encendemos en paz nuestra respectiva candelita. La democracia debe brillar de nuevo. La chispa fue encendida desde el norte.
Aquí adentro está la leña, en cada uno de nosotros.