El Tano Pasman es un ciudadano argentino que se viralizó hace unos años cuando sus familiares lo grabaron mostrando su reacción ante la pérdida de su equipo favorito . El señor explotó de todas las formas habidas y por haber, de tal manera que el vídeo que le hicieron los familiares y subieron a las redes resultó tener varios millones de vistas. El señor, que es un hombre tranquilo, amable y respetado, se hizo viral y fue entrevistado por todas las cadenas de televisión argentina. ¿A qué viene eso? A la Mesa de la Unidad en la cual todos los venezolanos tienen la vista puesta.
Bueno, el jueves pasado o el viernes, la vocera —que es la jefa de la mesa por parte de lo que podríamos llamar el anti régimen— tuvo la poco afortunada iniciativa de despotricar en contra de las redes sociales llamándolas "enjambre", sin darse cuenta de que la mayoría de los micrófonos que estaban allí atentos a lo que decía eran plataformas digitales, algunas que fueron levantadas recientemente como El Pitazo. La gran mayoría de esas redes sociales son a través de las cuales la gente se informa, porque la inmensa mayoría venezolana ni ve Canal 8 ni ve Globovisión, y Venevisión está de capa caída. De manera que la forma en que la ciudadanía se entera, se informa y se hace sus propias ideas es a través de las plataformas de información, de las cuales por supuesto hay muchas que son manipuladas, pero hay gente muy seria informando y que tiene cientos de miles de seguidores.
De manera que, en términos futbolísticos, digamos que hubo un auto gol ahí lamentable. Después un segundo auto gol, porque nos informa la doctora Figuera que entre los múltiples logros que ha tenido es que recibió al Partido Comunista de Venezuela y al Movimiento de los Tupamaros, y además que iba a recibir al respetado gremio de las enfermeras. Por supuesto, la gente estalló y en particular las redes sociales; quienes estaban viendo eso tuvieron una reacción similar a la del argentino cuando su equipo perdió y pasó a la segunda división. Con mucho respeto desde esta tribuna, desde la que hemos apoyado y seguiremos apoyando como única alternativa las manifestaciones y los avances que el grupo de trabajo hace, nos permitimos recordarle respetuosamente varias cosas. Primero, cuando se instaló la mesa, se nos informó que había tres cosas mes a mes.
Para el mes de octubre estaba prevista la cancelación de las inhabilitaciones, la devolución de las tarjetas a los partidos políticos y la excarcelación de los prisioneros que están todavía en las mazmorras; la liberación de los derechos políticos de todos los venezolanos. ¿Eso se ha cumplido en octubre?
Segundo, se nos enfatizó que en noviembre (es decir, dentro de 10 días) empieza el proceso para elegir los miembros del Tribunal Supremo de Justicia, y que en diciembre tendríamos el nuevo CNE. De la intervención que hubo ahí, demostrando o señalando el proceso como extraordinario, se desliza la impresión de que el CNE pudiera quedar desplazado para el año que viene. Y eso sería algo catastrófico: se perdería la confianza.
Le hacemos un llamado a los compatriotas que están poniendo la carne en el asador en esa mesa, y a quienes está observando toda la opinión pública, a que entiendan, oigan y cumplan lo que ustedes mismos prometieron. Voy a suponer que hay una falla comunicacional. Es evidente: la persona que se enfrenta o conversa con medios audiovisuales y periodistas tiene que tener fluidez de palabra, tranquilidad de imagen y transmitir firmeza con lo que dice. No puede improvisar ni decir cosas por decir. De manera que respetuosamente es una sugerencia a la mesa para seguirla apoyando, y para que los Tano Pasman venezolanos, que andan razonable y entendiblemente enfurecidos, no sigan sembrando la presunción de que esto es un arreglo o una componenda.
La única manera de tranquilizar a la ciudadanía es mediante la presentación de los logros ofrecidos en forma mensual. No queremos que nos digan ahora que se olfatea que vamos para el año que viene, y muchísimo menos que la mesa está considerando que no hay elección, haciéndole el juego justamente a los que se quiere desplazar. Ustedes están ahí para, de forma tranquila, ordenada y pacífica, desplazar al régimen que Washington ha tolerado.
No es para otra cosa; no es para entenderse ni para hacer interpretaciones extrañas o darle la razón a Bernabé Gutiérrez (quien especifica que las próximas elecciones deben ser por allá en el 2031), o para darle la razón a la regente, quien burlonamente mostró elecciones en unos consejos comunales para definir si se pintaba una escuela o si se arreglaba un jardincito como prioridades de gestión. No, señores: encarrilen su concepto original que ustedes mismos se fijaron. No esperamos otra cosa, por el bien del país y por el bien de todos.
Octubre 2026