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Opinión

Carlos Raúl Hernández

Joseph Schumpeter es un pensador austríaco que conjuga una perspectiva socialista suave con enorme sentido de la realidad económica, como lo revela su gran obra Capitalismo, socialismo y democracia, útil pese a su olvido (1942). Conjuga economía, ciencia política, derecho, y entre sus grandes aportes, que solemos utilizar sin saber que son suyos, se cuentan la aplicación de la teoría económica a la política, la reflexión sistemática sobre la “destrucción creativa” como factor esencial en la sociedad abierta, la interpretación del emprendimiento y del papel político de las clases medias. Entiende la tecnología como prolongación de nuestros cuerpos que hace milagros, fuerza que destruye y crea puestos de trabajo, factor de conflictos políticos y guerra entre los países, útil aún hoy cuando creíamos que eso pertenecía a la historia. Decía que el “capitalismo no sobreviviría frente al avance del socialismo” aunque no logramos interpretar esa misteriosa, en él, frase de esfinge, que no corresponde en nada con su análisis de entonces ni con la realidad de hoy.

El fundamento del “capitalismo” es la destrucción creativa que incesantemente demuele lo anterior y crea lo nuevo, desbarranca el pasado y por eso es difícil mantenerse al día. Hoy la vigencia de una laptop, por ejemplo, es de menos de dos años, y eso porque las empresas no apresuran el mercado. Se liquida toda una rama de la economía, otra la sustituye, prospera, crea puestos de trabajo, hasta que también cae. Por eso pocas afirmaciones tan insustentables como que “la automatización elimina empleos”. La revolución industrial fue un asombroso proceso de innovación-destrucción masiva de trabajo servil, que en apenas un siglo cambio acabó el antiguo régimen y llevó la expectativa de vida de veintidós años a más de cuarenta. La “revolución tecnológica” de Clinton y Al Gore creó 20 millones de empleos en EE.UU. La tecnología es también factor esencial de la globalización, porque países y regiones relegados se ponen a la vanguardia y superan a los antes predominantes, como vemos hoy con el milagro asiático.

Quienes pasan la vida jugando perinola, sucumben, caso Latinoamérica con políticas telarañosas, valetudinarias y camina como un ciego en la oscuridad. En dos siglos, pasamos del uso del hielo para conservar los alimentos, a la refrigeración; del telégrafo al smartphone, de la lámpara de gas al bombillo incandescente y ahora a las lámparas LED. La televisión pasa de los tubos de vacío al chip. Del disco de vinilo se pasó al CD, desaparecen, y del motor de hélice a la turbina. De la máquina de escribir al procesador de texto. De minitel a la internet, de la fotografía química y el reloj mecánico a los digitales, y luego al inteligente. Schumpeter también aporta como pocos para comprender la función social de los sectores medios, siempre “una variable incontrolable” en política, que desde el siglo XIX hasta hoy asumieron por igual acciones antisistema de izquierda o de derecha, no valoran demasiado la democracia y cambian de un momento a otro a la catástrofe. Mientras los estamentos populares suelen ser pragmáticos en sus decisiones políticas, utilitarios, al decir de Jeremy Bentham, las clases medias operan movidas por criterios moralinos, generalmente irreales, ilusorios.

Por ejemplo, en Venezuela, cambiaron desde posiciones de extrema izquierda irracional antipolítica en 1998 a la extrema derecha irracional antipolítica hoy, y respaldaron procesos autoritarios desequilibrados, locuras de ambos signos consecutivamente, con lo que se autoeliminaron como grupo social y como alternativa. Me producía asombro como defendían y defienden posiciones ingenuas con igual fanatismo e irracionalidad y se arrojaban por el barranco de caudillos para castigar los vicios de la democracia; pero aún más su incapacidad para aprender de la experiencia Schumpeter las estudia sociológicamente. Profesionales, empresarios, profesores, técnicos, intelectuales, burócratas, son los factores más dinámicos de la sociedad, los mejor formados académicamente, motores de los procesos de desarrollo. Son también síntoma de éxito económico, porque significan que la mano de obra se tecnifica y eleva su status. Resultan por lo tanto enormemente valiosos, pero es un error dar crédito a sus opiniones políticas, más ahora gracias a las redes sociales.

La opinión de un insigne neurocirujano sobre geofísica, vale tanto como la de este o de un político sobre medicina y viceversa. Al carecer de experiencia y conocimientos especializados, también carecen de sentido sabio en la disciplina, “piensan políticamente como niños”, dice Schumpeter. Su opinión es emocional, moralina, simple, confrontacional, porque carecen de know how. Aspiran a ser dirigentes porque la política les apasiona y transitan por ella sin saber siquiera como tratar con un mesonero, sin la más remota idea sobre que se debe hacer para ganar una elección, ni enfrentar adversarios avezados, astutos, intencionados, en síntesis, políticos. Sus pretendidos liderazgos, -pienso en Mauricio Macri, Ivan Duque, Guillermo Lasso-, equivale a designar una monjita para administrar un casino en las Vegas. Twitter es el sicoanálisis colectivo de los sectores medios. La inexperiencia aflora intolerancia, impericia, conflictividad, dificultades para rectificar, sordera a argumentos contrarios, para buscar soluciones transadas, no confrontadas, demonización del adversario.

El debate sobre las elecciones automatizadas daría como prueba. Después de veinte años asombra que la bandera de lucha sea regresar a las elecciones manuales, un arcaísmo equivalente a volver al teléfono de disco o pedir que los bancos y las universidades prescindan de las computadoras, porque pueden trampear clientes y estudiantes, con el prejuicio del “fraude tecnológico”. Un “experto” afirma rotundamente y “con plena responsabilidad” que “en ningún país democrático hay voto electrónico”, aunque existe en EEUU, la India, Brasil, Filipinas, Bélgica, Francia, Argentina, Perú, México, Canadá, Holanda, Alemania, Reino Unido, Italia, Bolivia, Ecuador, Colombia, Panamá, Bulgaria, Parlamento Europeo, Estonia, Emiratos (en muchos se implanta parcial o progresivamente). Casi 40% de los electores del planeta votan con máquinas. Cómo respuesta, la ingenuidad vivaracha, el sombrero de copa: “eso es bueno allá, pero no aquí porque el gobierno es tramposo”. Parecieran creer que el fraude apareció en el mundo con los sistemas automatizados. La Ilíada de los secuestros electorales latinoamericanos se escribió con sistemas manuales en México, “la dictadura más perfecta”, por 70 años el arquetipo, sin máquinas de votación. El fraude republicano en Florida contra Al Gore en 2000, fue posible gracias al conteo manual, como se demuestra porque en las mesas adulteradas se contó “con las manos” ¡qué casualidad!

En los países democráticos se vota de las dos maneras. Y para terminar de “calzarse las ideas al revés”, diría Moliere, arrojan “sospechas” sobre quien argumenta lo contrario, vinculaciones oscuras, marañas, sin darse cuenta que patean un aguijón. Para que voten los venezolanos de la diáspora es indispensable que lo organice el CNE en virtud de un acuerdo con el Estado venezolano, porque nadie va aceptar resultados proclamados por una caimanera caótica. Y eso implica derogar sanciones y el no reconocimiento. Las elecciones automatizadas en Venezuela son la mejor noticia para sectores opositores que nunca tuvieron fuerza ni organización para cubrir las mesas electorales, porque la “gracia” abstencionista, los privó de aparato de poder frente a la maquinaria y los recursos del adversario. Gracias a la digitalización, la disidencia obtuvo repetidas victorias, porque los resultados no se pueden cambiar. Piden “un CNE equilibrado” que ya existe, y lo mismo ocurre con las condiciones electorales, pese a que la sumatoria de votos declarada por el CNE les dio victorias, pero han perdido los cargos por no entender la política. Se invocan ilusorias truculencias del CNE y las máquinas para una cosa, pero se aceptará para concurrir a las elecciones nacionales. La insensatez de la postura es tal que parece tratarse de una operación para declarar fraude. De otra manera no se puede entender.

@carlosraulher

 6 min


Ismael Pérez Vigil

Hace unos días circuló un video, que rápidamente se difundió por las redes sociales en grupos de WhatsApp o chats, en el cual, de una manera clara y bastante didáctica, el politólogo John Magdaleno expone sus puntos de vista y las conclusiones de sus trabajos e investigaciones sobre el papel de los procesos electorales en los cambios de regímenes políticos y las transiciones hacia la democracia.

Enfoque de Magdaleno.

El trabajo de Magdaleno en esta materia es intenso y tiene más de nueve años desarrollándose, por ello me dirigí al autor para que me facilitara las referencias de algunos de sus trabajos y les trascribo a continuación el vínculo a uno de ellos: "Una breve introducción a las transiciones hacia la democracia: elecciones tentativas de ciento dos casos de transiciones a la democracia en el mundo". En Democracia y Libre Empresa. Caracas: Fedecámaras (disponible en: https://bit.ly/3y9cNa5)

El video, rápidamente también, reabrió una polémica entre colegas politólogos, que ya tiene, como el tema mismo, algún tiempo discutiéndose de manera académica. No es mi intención involucrarme en la polémica, pero si utilizar la ocasión del video de Magdaleno y la polémica que suscitó, para resaltar algunos aspectos de la situación política actual.

Problemas de una elección.

Fijada la fecha para la realización de la elección primaria que seleccionará al candidato, unitario, de la oposición democrática que participará en las elecciones presidenciales de 2024, la Comisión Nacional de Primaria (CP), además de resolver problemas de técnica electoral para que los venezolanos, que queremos un cambio político en el país nos podamos expresar, tendrá que enfrentar algunos problemas que caracterizan a la situación política actual y que no son tan fáciles de resolver, como paradójicamente, podrían ser los electorales.

Me refiero a la desmotivación política general y la abstención de indiferencia que desde hace años esta enquistada en el país. Agruparé ambos fenómenos en uno solo, asumiendo que la desmotivación −cuyas razones las doy por discutidas y no repetiré− es una de las causas que motoriza a la perniciosa abstención. No es la primera vez que escribo sobre este tema, es una discusión cíclica, como ya he dicho otras veces y por eso no me preocupa volver sobre argumentos y cosas que se han dicho o que he escrito, en ocasiones anteriores, así que me disculpo de antemano con aquellos que tengan memoria suficiente, por repetir algunas ideas.

La abstención.

El de la abstención, como ya he recordado en otras ocasiones, es uno de los fenómenos políticos que menos se ha estudiado a nivel mundial y, particularmente, en Venezuela, donde, además, durante muchos años, no fue un evento significativo. Hoy lo es. Cada vez que se aproxima un proceso electoral surge ese fantasma, que es algo más que un fantasma, es una realidad que comprende desde 1998, más del 30% del electorado, que se ha convertido en una masa inerte, un peso muerto, que puede disminuir levemente en algunas ocasiones o incrementarse cuando la oposición la invoca por razones políticas.

En todo caso, es un fenómeno poco estudiado y en aquellos lugares en los que se ha estudiado, se dice que una de las causas principales para la abstención son los problemas administrativos; es decir, las dificultades organizativas para votar. De allí que en todas partes se hagan considerables esfuerzos para aligerar el proceso. Primero, para procurar que todos los que están en capacidad de hacerlo, que cumplan los requisitos legales, estén registrados, y por eso tanta insistencia en que los padrones electorales, el Registro Electoral (RE) como nosotros lo denominamos, sean lo más exactos posibles y que la gente se registre. Y después, obviamente, facilitar el proceso electoral como tal para que la población ejerza ese derecho: número de centros y mesas asequibles y seguras, material electoral suficiente y fácil de manejar por el elector, sistemas de escrutinio rápidos que reduzcan la incertidumbre, etc.

Vencer la abstención.

Dado lo anterior como resuelto, comienzan a considerarse, en todas partes, sin ninguna excepción, otras dos razones importantes para reducir la abstención o llevar la gente a votar: Primero, tener candidatos y propuestas por las cuales valga la pena movilizarse; y segundo, que la gente confié en que los votos van a ser asignados al candidato y a las propuestas que cada quien decidió. Pero ambas razones, debemos reconocerlo, en el fondo, son razones eminentemente subjetivas. Qué duda cabe que el candidato o la propuesta por la cual se vota o vale la pena hacerlo, es algo meramente subjetivo; pero también es meramente subjetivo el sentimiento de confianza en el proceso. Por eso, por ser subjetivos ambos factores, tienen que tener basamentos empíricos, cosas objetivas que demuestren que vale la pena votar; por ejemplo, un proceso organizado, pero transparente en el que se tenga confianza.

En ese sentido en Venezuela estamos en el peor de los mundos; a pesar de que existen sobradas razones teóricas y políticas para moverse a votar, al evaluar las consideraciones anteriores, hay muchas razones que crean incertidumbre a la hora de movilizarse para hacerlo, sobre todo en una elección primaria, en la cual por definición, estaría motivada a votar solo aquella parte de la población que quiere ese cambio político en el país y ve en la posibilidad de escoger un candidato unitario de la oposición democrática, una oportunidad para hacerlo.

Razones para abstenerse.

Salvado ese primer escollo, entran a jugar las razones de tipo administrativo, que han plagado los procesos electorales en Venezuela; cosas como la alteración del registro, la desconfianza en el órgano electoral, la falta de candidatos o propuestas por los que valga la pena movilizarse, e incluso, perdida de facilidades para votar por cambios de centros, reducciones de los mismos, ubicación en sitios remotos o peligrosos, etc.; por lo tanto, muchas personas, antes de evaluar qué cosas han cambiado en el actual proceso de primaria y esperar por otros cambios que serán anunciados, se preparan para inhibirse de participar.

De allí también que convertir la abstención en una política que sea movilizadora y se distinga inequívocamente de la simple indiferencia, requiere de un esfuerzo mayor y mucho más sostenido que participar. En el caso de la abstención, ese esfuerzo por convertirlo en una política movilizadora, nunca lo hemos visto hacer de manera sostenida, concreta, por parte de aquellos que preconizan o promueven este tipo de políticas, que se pueden hacer prácticamente por rutina.

Indiferencia y abstención.

La indiferencia y la abstención se pueden matizar y analizar de diversas maneras. Por ejemplo, en países desarrollados se trata de justificarla diciendo que la gente se abstiene porque no siente que hay cosas por las que valga la pena movilizarse, que no hay mayores diferencias entre los candidatos; que las opciones y sus políticas son tan similares que, gane uno o gane otro, no habrá mayores diferencias, no hay nada verdaderamente importante en juego en los procesos electorales. Esa afirmación, que es hoy algo discutible en todo el mundo, ¿Es el caso de Venezuela? ¿No hay aquí razones de fondo, realmente importantes, por las cuales valga la pena votar? Desde luego que sí y no las repetiré ahora.

Conclusión.

En los procesos electorales en Venezuela la desconfianza persiste y mina la credibilidad de todos ellos. Ahora nos toca vencer esas resistencias que en parte nosotros mismos creamos y que seguimos alimentando con diversas actitudes, en las que pareciera que solo hay interés en presentar las dificultades obvias, que nos colocan en posición de desventaja frente a quienes controlan todos los poderes, que tiene gigantescos recursos, que lucen todo poderosos y que son el verdadero rival a vencer. No podemos persistir en ese empeño de mirar hacia los lados para encontrar a los culpables de nuestros errores, como conjunto.

https://ismaelperezvigil.wordpress.com/

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Alonso Moleiro

Después de años al margen de la estrategia de la oposición, la política del ala más radical de la derecha encabeza los primeros sondeos de las primarias

María Corina Machado llevaba un tiempo al margen de la estrategia de la oposición venezolana. La política del ala más radical de la derecha se había convertido en una de las voces más críticas contra los movimientos de las fuerzas democráticas en los últimos años. Esa posición a la contra podría beneficiarle ahora. La crisis en la que se encuentra la oposición, aún más desnortada tras el fin del llamado gobierno interino en diciembre, ha colocado a Machado en cabeza de las encuestas para las primarias que se celebrarán en octubre. Una cita clave de la que saldrá el candidato que se enfrentará a Nicolás Maduro en las presidenciales de 2024.

La fundadora del partido Vente Venezuela ha sido en estos años la cabeza más visible del sector más intransigente del antichavismo. Se ha negado a entablar negociaciones políticas con la plana dirigente bolivariana; no ha querido formalizar alianzas con sectores específicos de la oposición argumentando reservas éticas; y ha mantenido un irreductible discurso en defensa de la propiedad privada. Suele llamar “delincuentes” a los miembros de la clase política oficialista y parece convencida de que será imposible concretar un regreso a la legalidad democrática sin que en algún momento haya que recurrir a la fuerza.

El chavismo, como es de suponer, la detesta con especial encono (le ha levantado varios expedientes legales y le impuso la prohibición de salir del país), si bien Nicolás Maduro ha decidido ignorarla en los últimos años. Para el militante chavista de base, Machado es la embajadora de los intereses estadounidenses y las clases altas. También colecciona antagonismos en los sectores más blandos de la oposición, en su mayoría proclives a negociar algunas demandas con Maduro a cambio de ciertas mejoras y estabilidad. Sin embargo, un discurso coherente en el tiempo se ha ganado ahora la simpatía de muchas personas.

María Corina Machado (Caracas, 1967) es ingeniero industrial y tiene una especialización en Finanzas en el Instituto de Estudios Superiores de Administración, IESA, la escuela de negocios más importante del país. La mayor de cuatro hermanas, está divorciada y tiene tres hijos, que viven en el exterior. Mantiene una relación sentimental con el abogado Gerardo Fernández. Pertenece a una familia de mucho abolengo local. Su padre, Henrique Machado Zuloaga, que acaba de fallecer, fue un importante empresario del sector metalúrgico, y su familia fue fundadora de la antigua Electricidad de Caracas, una de las grandes corporaciones de capital nacional del siglo XX. Las empresas de la familia Machado, particularmente las siderúrgicas Sivensa y Sidetur, han sido expropiadas y destruidas por la administración chavista. Su madre, Corina Parisca, conocida y apreciada en la sociedad civil, es psicóloga.

Machado ha sido una de las políticas venezolanas que ha cultivado con mayor método un discurso abiertamente anticomunista. Eso le ha permitido captar muchos seguidores de la diáspora venezolana. En las redes sociales, sus posturas son defendidas por las expresiones asilvestradas de la derecha nacional, los llamados “Magazolanos”. En 2012 fundó un partido, Vente Venezuela, e intentó darle fundamentos programáticos: economía de mercado, Estado mínimo, garantías sociales, privatización, protagonismo empresarial, con un discurso nacionalista que está muy arraigado en las clases altas de tradición en el país.

Caracterizada en ocasiones como la expresión de “la ultraderecha venezolana”, el discurso de Machado no tiene sesgo religioso, ni fomenta prejuicios, ni estigmatiza minorías o levanta argumentos conservadores en el terreno social. Aunque sea verdad que algunos de sus seguidores sí lo hacen. “No le gusta mucho que le lleven la contraria”, afirma una fuente que la trató de cerca. “Tiene mucho magnetismo y encantos personales en la conversación. Es muy disciplinada, exigente, pero respetuosa. Está rodeada de un grupo de activistas que la admira mucho. Dirigentes jóvenes que han consumido íntegros sus postulados.”

En los últimos tiempos ha ido desprendiéndose de su elegante vestir para andar casi permanentemente en vaqueros y tenis, con una camiseta con el logotipo de su partido, visitando pueblos y barriadas populares. Tiene una sonrisa muy amplia, habitual en sus conversaciones privadas. Detrás de sus modales educados hay un epicentro férreo, una especie de licuado de acero: una persona con un carácter muy fuerte, rígida en sus interpretaciones, con una visión predestinada de sí misma, que privilegia el valor personal como un atributo. Una persona a la que le cuesta mucho ceder en sus posiciones y negociar.

Machado tiene unas relaciones deterioradas con la mayoría de los dirigentes importantes de la oposición venezolana actual. Sus críticos la acusan de enredar los acuerdos unitarios haciendo planteamientos imposibles de ejecutar y de minar la confianza popular en el voto en provecho propio. En 2010, fue electa diputada con una alta votación.

En 2004, fundó Súmate, una instancia que significó su ingreso a la vida pública y que se convirtió en una conocida ONG vinculada a la oposición, famosa por su posición contralora en los primeros años de Hugo Chávez. Durante mucho tiempo, ha tenido cerca a Germán Carrera Damas, historiador y prominente intelectual, como uno de sus mentores. Atiende también los consejos de Carlos Blanco, economista y político opositor, exministro en los años 90.

“Tuvo claro desde muy temprano cuál es la verdadera cara del régimen chavista, como se evidenció después, en la crisis de 2017, eso hay que reconocérselo”, afirma un conocido analista financiero que ahora simpatiza con sus postulados. “Tendíamos a verla como una persona que saboteaba la unidad de la oposición. Y no, ella sabía en qué andaban algunos políticos opositores, las componendas con el chavismo, la corrupción. No lo aprobaba. Ahí tiene todo un punto a favor”.

26 de febrero 2023

El País

https://elpais.com/internacional/2023-02-26/la-oportunidad-de-maria-cori...

 4 min


Jesús Elorza G.

Con una amplia sonrisa en su rostro, hizo su entrada al despacho, el jefe del G2 cubano para informar a Nicolás de las estadísticas favorables en materia de comunicación social, relacionadas con las políticas económicas puestas en marcha por su gobierno. Abriendo sus carpetas comenzó mostrando las informaciones referidas a las ganancias que generó la Serie del Caribe, celebrada hace poco en Caracas: 10 millones de dólares en boletos para ver los partidos de béisbol, siete millones de dólares en comida comprada por los aficionados. La ocupación hotelera durante el asueto de Carnaval ya estaría copada por venezolanos ansiosos por gastar dinero en las playas caribeñas.

- ¿Dónde sale eso? Preguntó Nicolás.

En el noticiero “House of News en español”. Allí, se intenta demostrar que Venezuela se arregló. Los ciudadanos Nolah y Daren, dos periodistas de prestigio son los encargados, día a día, de trasmitir las informaciones referidas a los avances económicos de nuestro país. Perdón, su país presidente.

-Tranquilo, Cubazuela es una sola desde hace mucho, continua con tu informe, que esta del carajo.

Como iba diciendo, sus videos han ganado ciento de miles de visitas en YouTube, se volvieron virales en las redes sociales particularmente en Tik Tok. Además, son difundidos por nuestra insigne Venezolana de Televisión y reproducidos permanentemente por los miles de milicianos que trabajan en la Red Revolucionaria de Tuiteros (RRT).

-Coño que bien, por fin le ganamos una a la oposición imperialista –golpista, expresó súper emocionado Nicolás. A esos periodistas los voy a traer al país para condecorarlos con la Orden Libertador en Primera Clase.

Todo iba muy bien, hasta que, CNN dio a conocer el Informe del Observatorio Digital ProBox organización que seguimiento a la conversación digital, visibilizando y denunciando la desinformación en el país. Debido a la censura comunicacional venezolana por parte del Régimen, el cierre masivo de medios de comunicación tradicionales y la persecución a periodistas, activistas y cualquier persona que desee informar sobre lo que ocurre en Venezuela. Su trabajo está orientado a investigar cuánto de la conversación digital estaba generada por usuarios reales o si existían cuentas falsas o automatizadas intentando influir en la dinámica dentro de la plataforma.

Desde 2018, el Observatorio ProBox está siguiendo el comportamiento de las tendencias sociopolíticas en redes sociales en Venezuela, Cuba, Nicaragua y El Salvador. El seguimiento a la maquinaria de propaganda del oficialismo venezolano les ha permitido identificar patrones. Cada día, a primera hora del día, desde la cuenta de Twitter del Ministerio de Comunicación e Información de Venezuela se publica la etiqueta que se va a posicionar en el día gracias a un ejército indeterminado de tuiteros reales y cuentas automatizadas -la llamada tropa- que recibirán bonificaciones en dinero a través del Sistema Patria, a través del que se distribuyen pensiones y algunos salarios de la administración pública. Esto se hace con una intención de hacer creer en la opinión pública internacional ciertas narrativas como por ejemplo la de la etiqueta de esta semana #LasSancionesMatanSalario, que tiene ya un millón de mensajes, pero que si lo contrastas con medios independientes sabes que no es así. Principalmente se trata de generar propaganda, desviar el foco, cambiar la narrativa.

El informe de ProBox continúa señalando que, en una semana, según el monitoreo que hace el observatorio, se generaron más de 10 millones de mensajes asociados al chavismo. “96,5% son mensajes manipulados que vienen de cuentas automatizadas o posibles bots. Todo se mueve a través de cuentas coordinadas de manera no auténtica. En otro caso, con la etiqueta #LasSancionesSonContraElPueblo se generaron 1.350.000 mensajes a través de 15.392 usuarios, a los que se suman unos 5.750 posibles bots y cuentas automatizadas. Esto produce un comportamiento artificial de la tendencia.

Agrega el informe que, también han registrado la participación de cuentas de Nicaragua y Cuba para posicionar etiquetas específicas, lo que les hace concluir que se trata de acciones coordinadas entre los aparatos de propaganda de esos gobiernos.

Cierra el informe señalando que, los supuestos periodistas son Noah y Daren, dos avatares creados con inteligencia artificial del catálogo de más de un centenar de rostros multirraciales del software Synthesia.

Al escuchar aquello, tanto a Nicolás como al jefe del G2 cubano, les dio un soponcio y para colmo, en las emisoras de radio nacionales, comenzó a escucharse el bolero de Olga Guillot “Miénteme más”….apaguen esa vaina fue el grito final de los camaradas.

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Ana Teresa Torres

Se mueven las expectativas al anuncio de las primarias. Podemos aplaudir, por fin una buena noticia. Y al mismo tiempo comienzan las especulaciones, los cálculos, las encuestas, las oposiciones, las diatribas y descalificaciones. Todo normal, ocurre en cualquier parte cuando llaman a elecciones, solo que este no es un país en estado de normalidad; pareciera innecesario recordarlo, pero a veces diera la impresión de que se ha olvidado el tema: catástrofe humanitaria compleja, por sintetizar de alguna manera. Escribo esto y al mismo tiempo tengo la impresión de escuchar voces que me dicen, qué fastidio con esta opinadora, pero qué pesimismo, por favor, si todo va para mejor.

Cuando algunas cosas van bien, yo me alegro, pero eso no me impide ver las que van mal. Y aquí es cuando el anuncio de las primarias me parece una gran oportunidad para que aquellas personas que quieren competir en ellas, y tienen el legítimo derecho de hacerlo, expongan sus estrategias de recuperación de un país en estado de derrumbe. No un repertorio de recetas milagrosas, no; estrategias de acción posibles para iniciar la recuperación de Venezuela.

Personalmente he sacado estas cuentas que describo a continuación. No me identifico con ningún partido en particular ni me siento alineada con algún líder de los que apuntan como candidatos. Tampoco me guío por las encuestas en el sentido de apostar a ganador, o al ganador menos riesgoso, como nos ha ocurrido muchas veces en el pasado. Todo lo cual me coloca en una situación difícil para elegir, y en esa dificultad lo único que veo claro es votar por la propuesta de recuperación que luzca como más posible y certera. Eso dicho así suena muy fácil pero no lo es tanto. Depende de la voluntad de los pretendientes al decirnos a los ciudadanos cómo harían, en el caso de llegar a la Presidencia, para recuperar las áreas más destruidas y más esenciales para el país. Sin discursos, por favor.

Es decir, no quiero, o más bien no necesito que me expliquen cómo funciona el sistema democrático, ni que me hagan de nuevo el recorrido de los desastres operados por los actuales regidores. Algo me dice que para aquellas personas que son víctimas en primera línea de esa destrucción todas esas explicaciones son casi que ofensivas. Tampoco me interesa la utopía, ya hemos transitado ese camino y no nos ha ido nada bien. Sería muy desconcertante que después de años de atragantarnos con la utopía socialista llegáramos ahora a desembocar en la utopía liberal.

No, no más discursos ni proclamas. No más alusiones al noble pueblo, al amor por Venezuela, a la entrega total al servicio por los otros. Y sobra decirlo, pero de todos modos lo apunto, no nos interesa saber lo malos que son unos y lo buenos que son otros. Tenemos bastante conocimiento del asunto y además el deterioro de la confianza en la clase política hace que al final resulte muy difícil creerle a nadie. Ahora es el tiempo de aterrizar y llevar el discurso a problemas tan básicos como el agua corriente, o el servicio eléctrico; o los sueldos de los maestros y profesores y la reconstrucción del sistema educativo; o los sueldos de los médicos y profesionales de la salud y la reconstrucción del sistema sanitario. En fin, menciono algunos de los muchos temas que no admiten retóricas sino exposición de buenas soluciones.

Digan, señores y señoras pretendientes a la Presidencia de Venezuela, qué harían en los primeros 100 días de gobierno, qué soluciones tienen pensadas, cuáles dificultades no podrán vencer ni siquiera en el mediano plazo para no crear falsas expectativas. Hagan ver a los ciudadanos que en todos estos años, además de luchar contra la dictadura (lo que sin duda algunos han cumplido y les ha costado el exilio, la cárcel y hasta la muerte) han pensado en cómo componer esto. Díganlo sin miedo. No prometan lo que suponen que la gente quiere sino lo que un equipo de gobierno puede razonablemente ofrecer. La gente está esperando que le hablen de su vida ahora, y su vida no es un gran discurso sobre la democracia o el futuro que vendrá. Es algo tan simple como abrir el chorro y que salga agua. Es algo tan esencial como ir al hospital y recibir el tratamiento necesario.

No quiero decir con esto que la definición política no sea importante, lo es y mucho, tanto como las consecuencias económicas y sociales de un gobierno de acuerdo a su visión política de la sociedad, pero ya el tiempo discursivo ha terminado, casi que por abuso, y ha llegado el tiempo pragmático. En ese mundo de palabrería se pierden los problemas y las soluciones. De acuerdo con el conocimiento de las estrategias de recuperación, de las posibles soluciones en camino, nos será más fácil a los votantes elegir. Por ejemplo, agradezco que un precandidato diga que debe privatizarse la universidad pública porque eso me permite de una eliminarlo de la lista. Y así con muchos temas. De lo contrario será decidir por razones tan banales como preguntarse quién me cae mejor, o quién me cae menos mal.

23 de febrero 2023

La Gran Aldea

https://lagranaldea.com/2023/02/23/pensando-en-las-precandidaturas/

 4 min


Tessa Wong

Desde el año pasado, los países de Occidente han tratado de convencer a China para que los ayude a poner fin a la guerra de Ucrania. Ahora, Pekín ha dado su respuesta más firme hasta el momento, una que no le gustará a muchos occidentales.

En los últimos días, China ha lanzado una asertiva ofensiva que comenzó con la gira por Europa de su jefe de la diplomacia, Wang Yi, quien luego fue cálidamente bienvenido por el presidente de Rusia, Vladimir Putin, en Moscú.

Pekín también ha hecho dos publicaciones sobre su posición ante el conflicto ucraniano. El primer documento ofrece una solución a la guerra y el otro describe un plan para la paz mundial.

Ambos retomaron en gran medida los puntos de diálogo que China promovió el año pasado y en los que pide respeto por la soberanía (de Ucrania) y la protección de los intereses de seguridad nacional (de Rusia), al tiempo que se opone al uso de sanciones unilaterales (como las de EE.UU.).

Puede que eso no impresione a Occidente, pero convencer probablemente nunca fue el principal objetivo de Pekín.

Las claves del plan de paz de China para terminar con la guerra en Ucrania que Occidente ha recibido con escepticismo.

Los intereses de China

En primer lugar, el país asiático busca posicionarse como un pacificador global.

Una pista obvia sobre a quién está realmente tratando de convencer se encuentra en uno de sus documentos, donde menciona cohesionar al Sudeste Asiático, África y América del Sur, lo que es llamado el Sur Global.

Al predicar una visión alternativa a un orden mundial liderado por Estados Unidos, Pekín está cortejando al resto del mundo, que observa cómo maneja Occidente la crisis de Ucrania.

Pero otro objetivo es enviar un mensaje claro a Estados Unidos.

"Hay un elemento de desafío", dijo Alexander Korolev, un experto en vínculos chino-rusos de la Universidad de Nueva Gales del Sur, Australia.

"Le envía una señal [a EE.UU.] tipo: 'Si las cosas se ponen feas entre nosotros, tengo a quién acudir. Rusia no está sola, lo que significa que yo no estaré solo cuando haya una confrontación... no te sientas cómodo acosándome'".

El momento actual, dicen los analistas, es revelador. Las relaciones entre EE.UU. y China han alcanzado un nuevo mínimo, exacerbadas por los casos de globos de presunto espionaje.

Qué apoyo le está dando China a Rusia en la guerra con Ucrania

Algunos también han cuestionado que China no haya hecho su gran impulso diplomático por la paz en Ucrania hasta ahora.

"China tuvo amplias oportunidades para mostrar liderazgo, fue invitada desde el principio a contribuir a poner fin a la guerra... Si el objetivo era realmente mostrar la imagen de líder mundial, no tenía que mantenerse indeciso durante un año e intentar luego realizar una danza diplomática", opinó Korolev.

Había un tercer objetivo, y se podía ver en el itinerario que siguió Wang.

Al visitar Francia, Alemania, Italia y Hungría, cuyos líderes son percibidos por Pekín como los que tienen una postura menos dura hacia Rusia, Wang puede haber estado probando las aguas para ver si China podría atraer a parte de Europa a su órbita de influencia.

Pekín vive una "convergencia lógica de intereses" con estos países, dijo Zhang Xin, un experto en economía política internacional de la Universidad Normal del Este de China.

"Cree que EE.UU. tiene poder hegemónico y que una gran parte del mundo transatlántico podría beneficiarse al desvincularse de ese sistema".

Pero es incierto si China tendrá éxito en ese objetivo en particular.

Un discurso de Wang ante la Conferencia de Seguridad de Múnich, en el cual criticó a Estados Unidos, no funcionó bien en una sala llena de los aliados acérrimos de Washington.

Y, según los diplomáticos, solo generó una mayor desconfianza hacia los verdaderos motivos de China.

Su gira "fue un impulso muy abierto para decir: 'No tenemos problemas con Europa, tenemos problemas con EE.UU. Podemos arreglar las cosas con ustedes, los europeos, y deben comprender que EE.UU. los está llevando hacia un camino problemático'", dijo Andrew Small, un especialista en relaciones Europa-China en el grupo de expertos German Marshall Fund.

"Pero creo que en la mayoría de Europa, este mensaje no tiene mucho asidero".

La pregunta clave ahora es si Pekín cumplirá su palabra de hacer las paces mientras refuerza su respaldo a Rusia.

El apoyo de Pekín a Moscú

Estados Unidos advirtió esta semana que China estaba considerando suministrar armas letales a Rusia y que las empresas chinas ya habían estado proporcionando tecnología no letal de doble uso, la cual podrían tener usos tanto civiles como militares, así como drones y semiconductores.

China lo ha negado públicamente con una retórica airada. Y a puerta cerrada, Wang dejó en claro que no proporcionarán armas a Rusia.

Wang también cuestionó que Occidente manifestara preocupaciones sobre la posibilidad de que China suministre armamento, cuando Ucrania ya está siendo apoyado por esa vía.

Eso es algo revelador, dicen lo analistas, que muestra cómo Pekín todavía cree verdaderamente que Occidente tiene la culpa de que se prolongue la guerra.

"Enviar armas a cualquier parte beligerante se considera una mayor escalada, esa es la posición del Estado chino hasta ahora", dijo Zhang.

Existe también escepticismo en torno a la idea de que Pekín quiera suministrar armas a Moscú, dado que va en contra de los intereses chinos.

Tal movimiento sería visto por otros como una clara escalada de la guerra y conduciría a sanciones y la interrupción del comercio con Occidente, lo que resultaría muy perjudicial para China, ya que la Unión Europea y EE.UU. se encuentran entre sus principales socios comerciales.

También aumentaría significativamente las tensiones globales y probablemente empujaría a los aliados de EE.UU. a cerrar aún más las filas, obstaculizando los objetivos de Pekín de cortejar a algunos de ellos mientras lanza un desafío contra Washington.

Lo que es más probable que suceda, dicen los analistas, es que Pekín continúe o incluso aumente el apoyo indirecto a Moscú, incluido el comercio económico que ha sido un salvavidas financiero para Rusia.

Incluso pueden suministrar más tecnología de doble uso a través de países terceros, como Irán o Corea del Norte, según Small, para que puedan brindar un apoyo que intentarán desmentir tanto como sea posible.

Pero, a medida que la guerra se prolongue, resurgirá el tema de entregar armas letales, advirtió Small.

"Todavía no hubo dudas sobre qué tipo de cosas importantes se le podrían pedir a China que haga, porque anteriormente Rusia no necesitaba reabastecerse", dijo Small. "Pero están llegando a esa coyuntura. ¿Hasta cuándo China está dispuesta a decirle a Rusia que no lo hará?".

Días antes del estallido de la guerra en Ucrania, Xi Jinping y Vladimir Putin declararon tener una "amistad sin límites".

Un año después, China tendrá que responder a la pregunta de hasta dónde llegaría por su amigo especial.

24 de febrero 2023

BBC

https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-64766984

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Redacción Caracas Hispanopost

Nos encontramos frente a un reto enorme como sociedad, como nación y debemos entender su magnitud. No es un obstáculo menor, todo lo contrario, es un desafío colosal que requiere del mayor de nuestros esfuerzos. Este momento nos demanda transparencia, claridad, darle la cara al país y continuar por ese objetivo por el que durante años hemos luchado. Eso es lo hacemos aquí: seguimos luchando porque este país tiene un presente y futuro por el que no debemos quedarnos de brazos cruzados, porque hay más de 30 millones de venezolanos esperando una salida a esta crisis, una respuesta a los grandes problemas que enfrentamos a diario y no los podemos abandonar, ahora no, ahora es momento de seguir adelante.

Nos corresponde estar a la altura de este escenario de dificultades que afrontamos. Allá afuera hay un país que exige seriedad y compromiso en este tiempo tan complicado que vivimos, hay un país que espera que después de tanto asumamos las riendas de la situación y demos la cara. Venezuela clama por un cambio porque se cansó de la miseria, el hambre y de pasar trabajo. Para progresar y salir de esta crisis es necesario contar con ayuda, con un liderazgo político comprometido con el presente, un liderazgo capaz de asumir el reto histórico que nos ha tocado vivir. En nuestros hombros está el peso de todos los venezolanos que quieren calidad de vida y tener oportunidades para progresar.

Más allá de lo que ha pasado, más allá de los errores cometidos, debemos reponernos, aprender de nuestros fallos, asumir responsabilidades y continuar en esta ruta por recuperar el país que nos arrebataron. Si desfallecemos le estaríamos fallando a cada venezolano que lo dio todo por el país, a los presos políticos, perseguidos, a cada uno de los venezolanos que hoy mueren de desidia y mengua en los hospitales públicos, a cada uno de los niños que están en la calle mendigando un pan. Si nos rendimos, en vano habrá sido todo el sufrimiento que hemos atravesado como nación en estas más de dos décadas. Resignarnos no es una opción. El único camino es aquel donde dejamos todas las energías en reconstruir Venezuela para que vivamos mejor, en paz y sin miedo.

Hoy más que nunca quienes nos dedicamos a la política en Venezuela debemos dar pasos firmes, entendiendo todas las demandas de un pueblo agotado. Los venezolanos nos exigen que alcancemos una unidad coherente con la situación que atravesamos. Nos están pidiendo metas claras y realistas, un plan, una estrategia. Alcanzar una nueva configuración política, amplia e inclusiva, es el único camino. Estoy irrevocablemente convencido que la unidad de todas aquellas voces que nos negamos a callar ante las injusticias, nos permitirá, sin duda alguna, la reconquista de nuestra democracia y la reconstrucción de la Venezuela que queremos.

Colegas, líderes, políticos, esta es una invitación para rectificar el camino. Estamos a tiempo de cumplir con las expectativas del país, de hacerlo distinto, de construir una ruta que nos lleve por buen sendero y construir ese futuro distinto y con oportunidades que tanto anhelamos. Si nos dedicamos a la política es para ayudar a nuestros hermanos venezolanos, para mejorar nuestra sociedad y construir un futuro para todos. El momento nos demanda entereza y madurez para que este reto histórico tenga el mejor final. Debemos tener la profunda convicción que vivir mejor es posible y que organizados, con un plan y una estrategia coherente e incluyente, podremos lograrlo.

25 de febrero 2023

Hispanopost

https://hispanopost.com/lo-que-el-pais-demanda-de-la-politica/

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