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Opinión

Ana Ionova

Los brasileños irán a las urnas el domingo en una votación que ha polarizado al país y que se espera tenga como consecuencia un nuevo presidente. El elegido estará obligado a lidiar con una crisis económica, el aumento en la deforestación de la Amazonía y las dudas persistentes por la salud de la mayor democracia latinoamericana.

La elección sucede en un momento clave para Brasil, en el que el aumento en los precios de alimento y combustible, así como una dolorosa desaceleración económica han dificultado la vida de muchos brasileños. En el país de 217 millones de habitantes, unas 33 millones de personas pasan hambre y la pobreza extrema ha aumentado, dando marcha atrás a décadas de avances sociales y económicos.

También hay grandes preocupaciones ambientales y del clima. La deforestación en la Amazonía está en niveles que no se habían visto en 15 años y el titular de ultraderecha, Jair Bolsonaro, quien considera que la selva debe abrirse a la minería, la agricultura y la ganadería y quien ha debilitado las protecciones ambientales. La destrucción amazónica —y sus efectos en los esfuerzos para evitar una crisis climática— han convertido a Brasil en un paria mundial.

¿Quiénes son los candidatos?

La elección es un duelo entre Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva, un expresidente de izquierda que gobernó de 2003 a 2010. Da Silva fue encarcelado en 2018 por cargos de corrupción, pero su condena fue posteriormente anulada después de que el Supremo Tribunal Federal dictaminara que el juez del caso era parcial.

Los votantes buscan dilucidar cómo es que los dos principales candidatos planean abordar distintos desafíos y devolver a Brasil al camino del crecimiento.

Otros nueve candidatos, entre ellos Ciro Gomes, un exgobernador y una senadora, Simone Tebet, también participan en la contienda, pero todos cuentan con menos del 10 por ciento de apoyo. El domingo, los brasileños también votarán para elegir gobernadores, senadores y representantes en las legislaturas estatales y federal.

¿Qué propone Bolsonaro?

Bolsonaro ha prometido a las familias necesitadas que les dará 113 dólares mensuales en efectivo, ampliando así una política temporal que se creó inicialmente para mitigar las penurias de la pandemia.

La continuación del programa, que replanteó y remplazó un programa similar pero menos generoso implementado en el gobierno de Da Silva, se supone que es para “reducir la pobreza y contribuir al crecimiento económico sostenible”, según el plan oficial de Bolsonaro.

El titular de extrema derecha también promete crear empleos a través de la eliminación de restricciones burocráticas, los recortes fiscales y la inversión en tecnología. En un gesto dirigido a los inversores, que lo apoyaron masivamente en 2018, Bolsonaro promete mantener su enfoque de libre mercado y mantener la deuda pública a raya. Bolsonaro ha gastado considerablemente en prestaciones sociales y apoyos para el combustible previo a las elecciones luego de impulsar la eliminación temporal de límites al gasto público.

Bolsonaro, haciendo eco de la retórica de línea dura que le ganó el apoyo de los ultraconservadores y votantes evangélicos hace cuatro años, también promete defender a “la familia” al oponerse al aborto legal y la educación en materia de género en las escuelas.

Como defensor de la privatización, planea reducir “el papel del Estado en la economía” y vender las empresas estatales como Petrobras, la empresa de energía.

Pero Bolsonaro también defiende la expansión a gran escala de la minería y la agricultura, si bien indica que el crecimiento debe considerar “la sustentabilidad económica, social y ambiental”.

Promete combatir con mayor agresividad los crímenes ambientales, pero cuestiona los datos que muestran un aumento agudo de la deforestación durante su presidencia y sostiene que Brasil tiene derecho al “uso sustentable de sus recursos naturales”.

Bolsonaro también ha dicho que ampliará las políticas de mano dura contra el crimen y promete extender aún más el acceso a las armas de fuego, una medida a la que atribuye la disminución los crímenes violentos en el país. “La legítima defensa es un derecho fundamental”, dice el candidato.

¿En qué consiste la plataforma de Da Silva?

Da Silva presidió una época dorada de crecimiento en sus dos periodos. En ese entonces, un auge de las materias primas convirtió a Brasil en una historia de éxito a nivel mundial. Promete devolver al país a esos días de gloria.

El candidato de izquierda promete aumentar los impuestos a los ricos e impulsar el gasto público, “poniendo al pueblo en el presupuesto”. Sus planes incluyen una serie de programas sociales, como un vale mensual de 113 dólares que compite con el propuesto por Bolsonaro. Las familias pobres con niños recibirán otros 28 dólares mensuales por cada niño menor de 6 años.

Da Silva también ha prometido ajustar el salario mínimo mensual de Brasil según la inflación y revivir un plan de vivienda para los pobres y al mismo tiempo garantizar la seguridad alimentaria para las personas que pasan hambre.

Como exlíder sindical, Da Silva planea revitalizar el crecimiento y “crear trabajo y oportunidades de empleo” al gastar en infraestructura, un guiño a su estrategia anterior. Pero también planea invertir en una “economía verde”, al advertir que Brasil debe adoptar sistemas energéticos y alimentarios más sostenibles.

En respuesta a las afirmaciones sin fundamento de Bolsonaro de un posible fraude con las máquinas de votación, Da Silva dice que va a “defender a la democracia” y el sistema electoral brasileño.

Sobre la Amazonía, el candidato de izquierda ha insinuado que se enfrentará a los crímenes ambientales perpetrados por milicias, invasores de tierras, leñadores y otros. “Nuestro compromiso es luchar sin descanso contra la deforestación ilegal y promover la deforestación cero”, ha dicho.

¿Cómo funciona el sistema electoral?

Los brasileños emitirán su voto en máquinas electrónicas, un sistema que opera hace más de 20 años y que ha sido protagonista de las afirmaciones de Bolsonaro de que existe el riesgo de que se amañe la elección.

En julio, llamó a los diplomáticos extranjeros al palacio presidencial para mostrar sus pruebas, que resultaron ser noticias de hace años sobre un hackeo que no puso en riesgo las máquinas de votación. También ha reclutado a los militares de Brasil en su batalla contra las autoridades electorales, lo que suscitó temores de que las fuerzas armadas pudieran apoyar cualquier esfuerzo de aferrarse al poder.

El miércoles por la noche, el partido político de Bolsonaro emitió un documento que aseguraba, sin aportar pruebas, que un grupo de empleados de gobierno y contratistas tenían el “poder absoluto de manipular los resultados electorales sin dejar huella”.

Inspectores del Tribunal Superior Electoral realizan las pruebas finales de las máquinas de votación electrónica en São Paulo.

Inspectores del Tribunal Superior Electoral realizan las pruebas finales de las máquinas de votación electrónica en São Paulo.Credit...Victor Moriyama para The New York Times

Ese fue uno de los ataques más significativos contra el sistema electoral de Brasil hasta el momento. El partido dijo que había llegado a esa conclusión tras una auditoría del sistema electoral que había encargado en julio y que emitía ahora la información debido a que los funcionarios electorales no habían tomado medidas suficientes.

La autoridad electoral de Brasil respondió de inmediato el miércoles. Las conclusiones del documento son “falsas y deshonestas y no tienen respaldo en la realidad” y constituyen “un intento claro de obstaculizar y trastornar el curso natural del proceso electoral”, indicó la agencia en un comunicado. El Tribunal Superior dijo que ahora investiga al partido del presidente por haber difundido el documento.

Votar es obligatorio en Brasil y, en 2018, la participación en la primera ronda de las elecciones fue casi del 80 por ciento.

El domingo, la autoridad electoral empezará a emitir resultados al cerrar las casillas a las 5 p.m., hora de Brasilia, y el conteo final se anuncia unas horas después.

Si ningún candidato supera el 50 por ciento de los votos el domingo, se llevará a cabo una segunda vuelta el 30 de octubre. Una vez elegido, el nuevo presidente asumirá el poder el 1 de enero.

30 de septiembre 2022

NY Times

https://www.nytimes.com/es/2022/09/30/espanol/america-latina/elecciones-...

 6 min


Steve Rosenberg

Esta semana, un periódico ruso, Moskovsky Komsomolets, concluyó: "Vladimir Putin no tiene dónde retirarse. Por lo tanto, seguirá atacando".
Acto seguido: la controvertida ceremonia de firma frente a parlamentarios, senadores y funcionarios en el Salón San Jorge del Palacio del Kremlin.
La decisión de Putin de anexar los cuatro territorios ucranianos de Jersón, Zaporiyia, Donetsk y Lugansk ("incorporar" en la jerga del Kremlin) es la última ofensiva del presidente ruso en su batalla con Ucrania y Occidente.
"No es negociable": Putin confirma la anexión a Rusia de cuatro regiones de Ucrania
A través de la anexión, el Kremlin está tratando de cambiar los hechos sobre el terreno (en un momento en que Rusia ha estado perdiendo terreno en Ucrania).
Putin quiere presentarlo a Kyiv y Occidente como un hecho consumado.
Aumenta considerablemente las apuestas en el enfrentamiento del presidente con Ucrania y el mundo occidental.
El evento del Kremlin fue cuidadosamente coreografiado para lograr el máximo efecto patriótico: muchos aplausos para el presidente por parte de la audiencia invitada; una conmovedora interpretación del himno nacional; y Putin y los cuatro administradores designados por el Kremlin de los territorios anexados dándose la mano y coreando "¡Rusia! ¡Rusia!", junto con todos en el salón.
Pero declarar "esta es mi tierra ahora" no lo convierte en una realidad. Especialmente a la luz de los llamados "referendos" en los territorios ocupados, que no fueron referendos reales en absoluto.
Las autoridades prorrusas celebran su "victoria" en los cuestionados referendos de anexión realizados en las zonas ocupadas de Ucrania
Fueron eventos concebidos y controlados por el Kremlin, que los diseñó como una cortina de humo para que Moscú se apoderara del 15% del territorio de Ucrania.
Ucrania dijo que no aceptará esta anexión; tampoco lo hará la comunidad internacional en su conjunto.
"Estados Unidos nunca, nunca, nunca reconocerá el reclamo de Rusia sobre el territorio soberano de Ucrania", dijo el jueves el presidente de EE.UU., Joe Biden, mientras que el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres, ya había dicho que la anexión "no tendría valor legal y merece ser condenada".
Pero aún queda la pregunta: ¿y ahora qué? ¿Cómo responderá Putin cuando las tropas ucranianas intenten recuperar su tierra?
Rusia ya ha advertido que cualquier ataque a sus "nuevos territorios" será visto como un ataque a la integridad territorial de Rusia.
El Kremlin dice que se reserva el derecho de responder "con todos los medios a su alcance". Eso incluye, potencialmente, las armas nucleares.
En las últimas semanas, altos funcionarios rusos han estado dando pistas poco sutiles sobre el arsenal nuclear de Moscú.
En su discurso de este viernes, Vladimir Putin dijo que EE.UU. creó un "precedente" al usar armas nucleares contra Japón al final de la Segunda Guerra Mundial.
Ese comentario no habrá pasado desapercibido para los gobiernos occidentales.
Las amenazas nucleares de Rusia han causado preocupación en Occidente. Pero también preocupan a la gente dentro de Rusia.
Esta semana, un editorial en el principal periódico del país, Nezavisimaya Gazeta, criticó fuertemente a los "altos funcionarios rusos" por hacer "amenazas nucleares".
"Es increíble que hoy... funcionarios de alto rango en Rusia comiencen a hablar de usar el botón nuclear", continuó el editorial.
"Hacen esto sin pensarlo dos veces… Incluso se olvidan de hacer la aclaración que es tan importante a oídos del mundo: 'Por supuesto, no debemos permitir esto bajo ninguna circunstancia'".
"Permitir, en pensamientos y palabras, la posibilidad de un conflicto nuclear es un paso seguro para permitirlo en la realidad".
Lo que más me impresionó del discurso de anexión del presidente Putin fue lo lleno que estaba de bilis contra Occidente.
El presidente ruso parece empeñado en avivar el sentimiento nacionalista y antioccidental en el país.
Es una distracción útil de los problemas en casa y en los campos de batalla de Ucrania.
30 de septiembre 2020
BBC

 3 min


Carmen López

Hace unos meses, se presentó una app de citas online que no deja lugar a dudas del tipo de persona que se puede encontrar en ella. The Right Stuff está orientada a usuarios –de momento estadounidenses– de perfil muy conservador que quieran tener citas con semejantes, es decir, personas cisgénero heterosexuales. La noticia se convirtió en viral al momento, gracias sobre todo al cachondeo en las redes sociales pero no es ninguna broma. La ideóloga de esta fantasía endogámica es Ryann McEnany, la hermana de la antigua secretaria de prensa de Donald Trump Kayleigh McEnany, que cuenta con el apoyo económico de Peter Thiel, co-fundador y ex-director ejecutivo de Paypal. El magnate tecnológico, que algo sabe de negocios en el sector, ha invertido 1,5 millones de dólares en el proyecto.

Reducir tanto el número de personas con las interactuar quizá sea un poco excesivo, pero lo cierto es que el sesgo ideológico puede ser un factor importante a la hora de hacer ‘match’. La app de citas Bumble ha realizado un estudio a través de IPSOS DIGITAL para analizar qué es lo que buscan sus usuarios españoles y uno de los datos que se puede extraer es que: “entre los motivos para dejar de quedar con alguien destacan las creencias políticas y la igualdad de género”. Asimismo, especifica que un 47% de españolas han cortado con alguien por no estar de acuerdo con la igualdad de género.

“No puedes ser feminista y salir con alguien que vota a un grupo que niega la violencia de género”, dice Laura F. (38 años). “Vamos, yo al menos no podría tolerarlo, para mi los principios de cada uno sí son importantes. Las creencias de cada uno es lo que forma su persona”, remarca. Ella utilizaba Tinder pero después se pasó a OkCupid, porque para crear un perfil de usuario primero hay un test de personalidad exhaustivo que incluye preguntas sobre religión y política. Así, muestra el porcentaje de compatibilidad con los candidatos o candidatas, aunque hay un pero: responder es voluntario y el dato sobre afinidad puede mantenerse en privado. Para asegurarse de que no está perdiendo el tiempo, Laura saca temas que pueden resultar polémicos ya en la primera cita, aunque no por chat. “En persona es más fácil, porque hablando de actualidad puedes saber más o menos cómo piensa. Así ya voy descartando”.

Más o menos es la misma estrategia que sigue Carlota J. (37 años). Hace preguntas más o menos sutiles para recabar información sobre la otra persona, aunque ella no es tan tajante como Laura. Sí ha pasado de alguien porque tenía ideas muy opuestas a las suyas, pero también le ha sucedido lo contrario. “He llegado a llevarme bien e incluso he mantenido relaciones con gente con la que no conocía su ideología”, explica. “He entendido que hay gente que no la tiene tan interiorizada o tiene una idea que luego no es exactamente así”. Pese a todo, prefiere que una app tenga un filtro relacionado con el sesgo político porque “al final estás buscando una persona con la que compartir tu tiempo y quieres que sea de calidad”.

Marina L. (18 años) no le da ningún tipo de importancia a la tendencia política ya que «no tiene que afectar en si te va a gustar más o menos esa persona». Nunca pregunta por ese tema cuando conoce a alguien y de hecho, prefiere que la app no tenga ningún filtro relacionado con el sesgo ideológico o que los usuarios lo indiquen en su perfil. Remarca que: «una persona no es mejor o peor por su ideología y no te va a dejar de gustar por ese simple motivo». Por su lado, Nadia (21 años) no suele preguntar tampoco por ideologías políticas porque cree que «la contraria a mí (la derecha) se ve desde lejos, así que no suelo necesitar investigar mucho». Declara que ha roto con parejas e incluso con amistades por esta cuestión, aunque no tanto por las ideas como por «no saber respetar que cada uno tenga su opinión». Aún así, tampoco le interesa saber de antemano qué piensa sobre política la otra persona antes de hacer match. «Me gusta conocer gente que no piense como yo, debatir y saber que hay opiniones diferentes», afirma.

Verónica S. (39 años) sí le da mucha importancia a la ideología y prefiere las aplicaciones en las que se puede saber de entrada de qué pie cojea cada uno, aunque también descarta por los detalles que ve en las fotos. Ella es de izquierdas y “nunca le doy a gente con la bandera de España y cosas por el estilo. Siempre paso si el plumero va a la derecha”, afirma. También detalla que “muchos dicen que no entienden de feminismo. Y cuando les hago preguntas sobre si es necesaria mayor legislación y protección de la mujer dicen que no”. Sin embargo, ha comprobado que a muchos hombres el sesgo político no les importa el tema de la ideología y a algunos hasta les parece atractivo ser incompatibles en ese campo. “Te puedo decir lo mucho que les gusta a algunos hombres de derechas contactar conmigo cuando en mi perfil pone que soy antifascista, feminista y que paso de la gente de derechas”, dice.

El año pasado, el Centro Murciano de Opinión Pública hizo lo que se considera el primer estudio realizado a nivel nacional sobre la polarización política y una de las conclusiones extraídas es que «los electores observan un nivel de enfrentamiento y distanciamiento mayor del que realmente existente y la polarización ideológica es percibida como mayor por los electores de todos los partidos, en especial por los del PSOE (0,73) y por los de UP (0,78), frente a los electores del bloque ideológico de la derecha (Vox y PP, 0,66 y 0,67, respectivamente)». Sin embargo, son los electores de Vox y Unidas Podemos los más reacios a que sus hijos tengan una pareja de ideología abiertamente contraria a la suya, a contratar a una persona de ideas distintas o a tener amigos con una ideología abiertamente diferente, es decir, que supuestamente, según este estudio, ellos discriminan más personalmente por razones políticas.

“Una cosa que me parece llamativa de España y que no pasa en otros países es que parece que la política (de partidos) nos tiene que definir. Impregna absolutamente todo y definimos a las personas por a quién votan”, observa María P. (41 años). Ella vive desde hace tiempo en una ciudad extranjera y conoció a su pareja actual por Bumble. Aunque dicha aplicación sí permite conocer la tendencia política de los usuarios, ella le da prioridad a otras cuestiones como, por ejemplo, el tema de los hijos. “Es importantísimo saber si quiere tenerlos, si ya tiene y desea o no tener más. Yo no quiero, así que por mucho que compartamos ideología política ya sé que no va a funcionar si el tío de entrada aspira a tenerlos, por ejemplo”, comenta. También necesita conocer qué es lo que está buscando la otra persona –una relación seria, algo esporádico o no lo tiene claro– antes de atreverse a contactar.

Pone como ejemplo de pareja incompatible de entrada pero dichosa a la larga a Diane Lockhart y a su marido, de la serie The Good Fight. Viven en Estados Unidos y ella es una demócrata convencida que vota a Hillary Clinton mientras que su pareja es un republicano que no le hace ascos a las ideas de Donald Trump y está a favor de las armas. Por supuesto, María sabe que habla de una ficción pero considera que ese matrimonio “es sanísimo, hay respeto, admiración, se apoyan en su vida profesional, se quieren y están ahí por el otro. Eso es lo que yo quiero y si tiene que ser con un conservador, pues habrá que elegir mejor los temas de conversación, pero no me parece una locura”, afirma.

¿Hasta qué punto es importante el sesgo político en una pareja?

Raquel Mascaraque, especializada en psicología emocional, sostiene que todo depende de los límites que establezca cada persona. “Puede que encajes a la perfección con alguien que no piensa como tú y aún así puedas debatir y conversar desde el respeto y la curiosidad”, dice. Pero señala que es posible que las fricciones en el tema de la política “sean tan grandes que no puedas mantener una relación sana con esa persona”. Para ella, una relación es como una cama que se sostiene en cuatro patas: “la confianza, el respeto, la sinceridad y la comunicación”. Si alguna falla, la cama se queda coja, da igual “que sea por ideología política o moda. Si no fluye alguno de estos cuatro factores es más complicado tener una relación sana”, afirma.

La psicóloga Ainhoa Plata, especialista en terapia sexual y de pareja, señala que todo depende de cómo de profunda sea la brecha ideológica que separa a las dos personas. “Detrás de las políticas hay valores, y hay partidos en los que son totalmente incompatibles con otros, lo mires por donde lo mires”, defiende y pone un ejemplo muy claro: “Veo muy difícil, por no decir inviable, una pareja en la que un miembro sea de Unidas Podemos y el otro de VOX, al igual que sería improbable que estos dos partidos gobernaran juntos”.

Esa incompatibilidad de valores se vería reflejada a la hora de tomar decisiones cruciales, sobre todo respecto a la crianza de los hijos. “Se darían grandes desacuerdos en montones de aspectos: qué colegio elegir, límites y valores principales, estrategias de resolución de problemas, roles en la familia, etc.”, señala. Aún así, su consejo a la hora de conocer a alguien a través de una app de citas es que “en lugar de etiquetar con el nombre de un partido, explore bien los valores de la otra persona, y decida si son compatibles con los suyos o no”.

Si alguien conoce bien los entresijos de las apps de citas y relaciones en internet es la doctora Jess Carbino, ex socióloga de Tinder y Bumble. Fue una de las primeras empleadas de la primera empresa y conoció a su marido haciendo ‘match’ en la aplicación para la que trabajaba. Ella responde que, actualmente, “es muy importante conocer la ideología de una pareja potencial debido a la cada vez más creciente polarización política”. Pero si las posturas no son demasiado marcadas o radicales, recomienda ser un poco flexibles, aunque los ideales no sean compatibles de entrada. “Las etiquetas políticas pueden no encapsular por completo los valores de una persona. Demasiada selección de grupo elimina el matiz que la mayoría de la gente tiene con respecto a varios temas”, explica.

30 de septiembre 2022

El País

https://smoda.elpais.com/moda/pareja-apps-tinder-bumble-ideologia-like-b...

 8 min


DW

A pesar del entusiasmo de los expertos, estas advirtieron sobre la naturaleza preliminar de los resultados del fármaco para tratar el alzhéimer.

La farmacéutica japonesa Eisai anunció este miércoles (28.09.2022) que la fase final del estudio que estaba realizando con un fármaco experimental para tratar el alzhéimer ha arrojado resultados positivos a la hora de ralentizar el empeoramiento de la enfermedad.

Eisai publicó los resultados del ensayo clínico, la tercera y última fase de su análisis sobre lecanemab, un nuevo tratamiento para la enfermedad neurodegenerativa que ha estado investigando junto a la farmacéutica estadounidense Biogen.

El ensayo clínico comenzó en marzo de 2019 y participaron 1.795 personas de Japón, Estados Unidos y Europa con deterioro cognitivo (demencia) leve o alzhéimer en estadios tempranos con anomalías de beta amiloide (un péptido clave en su desarrollo) confirmadas.

"Se trata de un momento histórico para la investigación de la demencia, ya que es el primer ensayo de fase 3 de un fármaco contra el alzhéimer en una generación que consigue frenar el deterioro cognitivo", ha declarado la Dra. Susan Kohlhaas, directora de investigación de Alzheimer's UK, una organización con sede en Reino Unido especializada en investigación sobre demencia.

"Mucha gente cree que el alzhéimer es una parte inevitable del envejecimiento. Esto lo aclara: si se interviene a tiempo, se puede influir en la evolución de las personas", agregó.

"Debemos ser cautelosos"

A pesar del entusiasmo de los expertos, estas advirtieron sobre la naturaleza preliminar de los resultados. Masud Husain, profesor de neurología en la Universidad de Oxford, dijo en un comunicado: "Si bien el resumen de los resultados ciertamente parece muy alentador, debemos ser cautelosos hasta que se nos permita revisar los datos por completo".

"También es importante tener en cuenta que los resultados del ensayo se aplican solo a las personas con enfermedad de Alzheimer leve, no a todas las personas con la afección, y que hubo efectos secundarios importantes del medicamento, que incluyen hemorragias en el cerebro", advirtió.

Reducción en el empeoramiento de síntomas del alzhéimer

Los pacientes fueron divididos en dos grupos: a los integrantes de uno se les administró el fármaco una vez cada dos semanas durante 18 meses, mientras que al otro se le dio un placebo, con el fin de investigar los cambios en sus funciones cognitivas.

Tras año y medio, el grupo tratado con lecanemab presentaba una reducción del 27 % en el empeoramiento de los síntomas comparado con el que recibió el placebo, y ya a partir de los seis meses "el tratamiento mostró cambios estadísticamente significativos" en la evolución cognitiva, según los resultados del estudio.

Otro ensayo con 111 pacientes en China está actualmente en curso.

Evitar la destrucción de células nerviosas

Lecanemab está diseñado para prevenir la progresión del alzhéimer mediante la unión de un anticuerpo al beta amiloide (que se presenta en acumulaciones anormales en el cerebro de los pacientes con esta enfermedad, la forma más común de demencia) y su eliminación, para evitar la destrucción de células nerviosas.

Eisai presentará las conclusiones de su estudio en el Congreso de ensayos clínicos sobre el alzhéimer que tendrá lugar en Estados Unidos desde el próximo 29 de noviembre, y analizará sus hallazgos con las autoridades reguladoras para solicitar antes de marzo de 2023 la aprobación del fármaco en EE. UU., Japón y Europa.

30 de septiembre 2022

DW

https://www.dw.com/es/nuevo-medicamento-contra-el-alzhéimer-frena-el-deterioro-cognitivo/a-63301341?maca=spa-newsletter_sp_Titulares-2358-xml-newsletter&r=17270292981132168&lid=2299868&pm_ln=169167

 2 min


Jesús Elorza G.

El pasado viernes 27 de septiembre, en un acto celebrado en las instalaciones del Instituto Nacional de Deporte, fue abanderada la delegación que representara al país en los XII Juegos Deportivos Suramericanos, a celebrarse del 1 al 15 de octubre, en la ciudad de Asunción, Paraguay. Una vez finalizada la ceremonia, los comentarios de los presentes comenzaron a surgir, cada vez con mayor intensidad.

-Un periodista que cubría la fuente, les señaló a sus colegas presentes que le pareció muy parca la intervención del ministro, puesto que solo se limitó a decir que la delegación tendrá 427 atletas, que competirán en 45 modalidades deportivas, además de los entrenadores, delegados, equipos médicos, logísticos, autoridades y prensa, lo que hará un total de 625 personas y evadió el tema de los pronósticos.

-Otro periodista le respondió que esa conducta ya era costumbre en las autoridades deportivas del régimen, debido a que nunca habían alcanzado los pronósticos que hacían y para curarse en salud era mejor quedarse con la boca cerrada. Ah, se me olvidaba decir que, si a alguno de nosotros se le ocurría tocar ese tema o preguntar al respecto, la inmediata respuesta era sacarlo de la reunión como ocurrió con los colegas Julio Barazarte e Irvin Guanipa, cuando tocaron el tema de los pronósticos para los pasados Juegos Bolivarianos.

-Epa, dijo un basquetbolista que estaba presente, este ministro y el Instituto Nacional de Deporte se hicieron los locos, al igual que los dirigentes de la Federación, que siguen sin dar una explicación de las razones, si es que las hay, por las cuales el baloncesto “No fue inscrito” para estos suramericanos. Dejaron por fuera al deporte de los tableros solo para complacer a unos dirigentes cómplices a los que solo les interesa el baloncesto profesional de la Superliga y no permitieron que sus jugadores formaran parte de la selección nacional.

-Un dirigente del boxeo intervino para expresar que su disciplina deportiva se vio afectada, por la falta de presupuesto para el desarrollo del Programa Operativo Anual, que dejó sin recursos a la selección nacional para atender las giras de preparación previstas para los juegos. Y lo más sorprendente es lo que pudiera llamarse “Colonialismo Deportivo”, ya que todo el programa de preparación fue sustituido por la traída de boxeadores cubanos para que nuestros muchachos les sirvieran de sparrings. Esto es algo así como “A golpes también se aprende” y si son golpes de camaradas de la isla mucho mejor …. no me jodan.

-Un entrenador intervino para destacar el desempeño de nuestros atletas, que con mucha entereza logran entrenar a pesar de todas las dificultades a las que permanentemente están sometidos, como son la falta de recursos, instalaciones deficientes, incumplimiento de programas, suspensiones de eventos, becas de hambre, inadecuada e insuficiente protección social. A pesar de todo esto, representan al país y dan todo su esfuerzo por salir airosos en sus diferentes eventos competitivos. Muy distinta es la conducta de las autoridades deportivas que, con sus irresponsables e indebidas conductas, pretenden sustituir los programas de preparación y atención a los atletas, entrenadores y dirigentes con frases o consignas vacías, demagógicas y manipuladoras como “Generación de Oro” y “Somos Potencia”, para quedar al final como unos incompetentes que, en lugar de ayudar a superar los problemas del deporte, han hecho todo lo contrario, al sumergirlo en una crisis general.

-Si me lo permiten, dijo un dirigente deportivo, quisiera hacer referencia al título de una novela del escritor colombiano Gabriel García Márquez “Crónica de una muerte anunciada”, para referirme al papel jugado y los resultados obtenidos por este régimen en los juegos suramericanos que se han realizado en los últimos veinte años….

-Permiso concedido, gritaron todos los presentes

-Gracias. Recuerden que este régimen cosechó la preparación y resultados de lo que ellos llaman la IV República y se vanagloriaron de los resultados de los VII Juegos Suramericanos 2002 con el logro del 2ª Lugar con 97 medallas de Oro. Lo que dio pie a esas falsas y demagógicas consignas que ustedes han señalado. Pero la historia se encargó de desmentirlos, de dejarlos desnudos, ya que a partir de ese momento el declive progresivo se hizo realidad:

En el 2006 pasamos al 4º Lugar de la tabla. En el 2010 solo alcanzamos 89 medallas de Oro. En el 2014, la caída fue mayor, solo logramos 47 medallas y cerramos el ciclo de Potencia Deportiva del Siglo XXI, en los Juegos del 2018, con solo 43 medallas de Oro.

-Voy a utilizar una frase que empleaba mi abuelita cada vez que íbamos a organizar una competencia deportiva en la comunidad: “Pónganles cariño y atención a todas las cosas por hacer “Los Juegos…no son juegos”

En fin, puedo decir que, en materia deportiva, este gobierno es un régimen con pies de barro. O como dicen en mi barrio “Buche y Pluma no más”

 3 min


Humberto García Larralde

En la medida en que la contraofensiva ucraniana recupera territorios, desalojando a las fuerzas rusas de ocupación, emergen informes acerca de las barbaridades cometidas contra la población local. Bucha, Mariupol, Izium y otros pueblos liberados revelan la existencia de entierros masivos de ucranianos, la mayoría civiles, muchos acribillados con las manos atadas y/o con signos evidentes de haber sido torturados. Numerosos testimonios de quienes fueron detenidos por los invasores describen el montaje de celdas improvisadas donde se les privaba de libertad y se les sometía a crueles tormentos. Observadores internacionales, incluidos de la Organización de Naciones Unidas, comienzan a tipificarlo como acciones propias de genocidio contra una población indefensa. Constituyen crímenes de lesa humanidad que están siendo documentados para encausar –como debe ser—a sus responsables. En fin, son castigos inhumanos infligidos por un ejército de ocupación contra un gentilicio al que desprecia. La excusa–Putin dixit—es su pertenencia a un país que no debería existir como tal. Cínicamente, el nuevo zar ruso buscó legitimar su matanza alegando la necesidad de “desnazificar” al vecino país.

Quienes se identifican con valores básicos de justicia y libertad no pueden sino sentirse profundamente indignados por estos crímenes. Pero, más allá de la atención que ha concentrado la agresión rusa a Ucrania, acciones como las referidas no son tan ajenas a estas partes del mundo, lamentablemente.

Informes de 2020 y 2021 de la Misión Internacional Independiente de determinación de los hechos sobre la República Bolivariana de Venezuela, enviada por la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, encontraron “motivos razonables” para sostener que las violaciones a los derechos humanos y crímenes cometidos en Venezuela por parte de entes del Estado, formaban parte “de un ataque generalizado y sistemático dirigido contra la población civil…” Es decir, atrocidades propias de un ejército de ocupación, infligidas de manera sistemática y deliberada contra venezolanos disidentes. Un tercer informe, entregado este mes, ahonda en esos hallazgos. En un escrito de 125 páginas, examina el papel de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) y en otro, de 155 páginas, presenta la situación de los derechos humanos en el llamado Arco Minero del Orinoco y áreas afines. En total, los tres informes se basan en 471 testimonios, tanto de víctimas, sus familiares o representantes legales, como de empleados o exagentes, 88 realizadas recientemente, entre noviembre, 2021 y abril, 2022.

En estas líneas se comentará brevemente lo referente a la DGCIM. Ésta se dedica a realizar investigaciones en busca de pruebas contra disidentes y opositores. Con ello, elabora expedientes sobre posibles objetivos. Practica detenciones e interroga a las personas detenidas, las más de las veces con tortura. Los testimonios recogen: “fuertes golpes con bates y objetos punzantes; descargas eléctricas en partes sensibles del cuerpo; asfixia con sustancias tóxicas y agua; cortes y mutilaciones, incluso en la planta de los pies y debajo de las uñas; el uso de un dispositivo llamado “señorita” para levantar y deformar los cuerpos y bajarlos a tanques de agua; violación con objetos; golpes y descargas eléctricas en los genitales; iluminación constante u oscuridad permanente; calor o frío extremos; alimentación forzada con heces y vómito; y amenazas de muerte y de violación a las víctimas y a sus familiares.”

Señalan, asimismo, la existencia de una red de “trabajadores acreditados” en todo el país, pertenecientes a menudo a colectivos, que participaban en las operaciones de la DGCIM. Trabajaban ad honorem, “pero podían acceder a otros beneficios, como una acreditación oficial de la DGCIM y acceso al dinero y a los bienes que se le podían sustraer a las personas detenidas”. Se refieren casos de detención de civiles para extorsionarlos y confiscar sus bienes, especialmente cuando suponen una ventaja estratégica para el Gobierno. Un exempleado de la DGCIM explicó que muchos de sus funcionarios dependen de los activos incautados ilegalmente a las personas detenidas como principal fuente de ingresos. Su salario formal habitual oscila entre 10 y 40 dólares. Por tanto, las consideraciones económicas juegan un papel importante a la hora de elegir a los opositores políticos a detener.

Según exfuncionarios de la DGICM, agentes cubanos habrían entrenado, asesorado y participado en labores de inteligencia y contrainteligencia. Un Memorando de Entendimiento firmado en 2008 por los Gobiernos de Cuba y Venezuela encomendaba al Ministerio de Defensa cubano supervisar “la reestructuración de los servicios de inteligencia militar venezolanos, incluso mediante la creación de nuevos órganos”, para “descubrir y enfrentar los esfuerzos subversivos y de inteligencia en nombre del enemigo, así como la actividad criminal” Agentes cubanos habrían contribuido “en el desarrollo de las técnicas de interrogatorio y los métodos de vigilancia en la DGCIM, así como en las estructuras y los objetivos de las Direcciones”. Funcionarios de la DGCIM viajaban a Cuba para recibir formación.

Fuentes calificadas indicaron a la Misión que Iván Hernández Dala, director de la DGCIM, le llevaba a Maduro “informes de investigación preparados … para su aprobación”. Éste le daba órdenes directas, “en persona o por teléfono, nunca por escrito.” Cuando se trataba de objetivos políticos, Maduro podía aprobar y ordenar “la detención de opositores reales y percibidos del Gobierno”, a veces consultando a su círculo íntimo. Según los testimonios, también habrían ordenado detenciones, Cilia Flores, Diosdado Cabello y Tareck Zaidan El Aissami Maddah. Además de Hernández Dala, los esbirros que más figuran en las labores de represión y tortura realizadas en la DGCIM, como en la apropiación ilegal (robo) de dinero y bienes de los detenidos, son: Alexander Granko Arteaga, Rafael Antonio Franko Quintero y Hannover Esteban Guerrero Mijares. Todos militares de alto rango, sujetos a sanciones internacionales por su participación en hechos violatorios de los derechos humanos. La Misión encontró “motivos razonables” para señalarle a cada uno responsabilidad penal en los hechos mencionados.

Este tercer informe de la Misión Internacional Independiente de determinación de los hechos sobre la República Bolivariana de Venezuela recoge información detallada, muy bien fundamentada, de la violación deliberada por parte de los órganos de inteligencia del Estado de los derechos básicos de muchos venezolanos por razones políticas, entre ellos a muchos militares. Señala la responsabilidad directa de los más altos niveles de mando. La saña y crueldad desplegadas en sus acciones revelan un desprecio a la población, propia a la de un ejército de ocupación hostil. A esto ha quedado reducida la FAN por quienes hoy la controlan, traicionando a la patria y a sus juramentos constitucionales.

Al comienzo de la llamada “revolución bolivariana”, es posible que, embriagados por la retórica patriotera de Chávez, algunos militares creyesen efectivamente que formaban parte de una gesta redentora inspirada en el Libertador, que afianzaría el papel de Venezuela y de los venezolanos en el mundo. Empero, no tardaron los más inescrupulosos en darse cuenta de que, al amparo de las diatribas antiimperialistas de su comandante, se derribaban las instituciones que resguardaban los derechos ciudadanos y el manejo probo de los recursos públicos, abriéndoles oportunidades inusitadas de enriquecerse con impunidad, a cambio de su lealtad. Con la anuencia de la “revolución” y bajo asesoría castrista, procedieron a corromper a los más vulnerables dentro de la FAN, forjando, así, una fuerza pretoriana chavo-madurista, sustento principal --dada su complicidad-- del régimen de expoliación en que terminó la “revolución”. Para ello fue necesario una purga interna, apartando a los componentes institucionales, los más honestos, de la FAN y, eventualmente, sometiéndolos --junto a luchadores civiles por la libertad y la democracia-- con acciones represivas, en las que no faltaban las torturas brutales.

Así como la opinión pública del mundo democrático clama por encausar a los culpables de los crímenes cometidos por las fuerzas rusas de ocupación en Ucrania, este informe, junto a muchos otros, debe resultar en acciones concertadas para acabar definitivamente con el nefasto aparato de la DGCIM montado por Maduro, Padrino y sus cómplices, para defender sus privilegios. Su ejército de ocupación.

Economista, profesor (j), Universidad Central de Venezuela

humgarl@gmail.com

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Ignacio Avalos Gutiérrez

Los procesos migratorios han tenido lugar a lo largo de toda la historia de los seres humanos, al punto que hay quienes señalan que se iniciaron con la expulsión de Adán y Eva del Paraíso Terrenal, tras el incidente de la manzana prohibida. Su dimensión, así como las formas en las que hoy en día están ocurriendo, los han convertido en un factor esencial en la descripción de nuestro planeta.

Alrededor de 300 millones de personas viven en un país diferente de aquel en que nacieron y muchas más lo siguen haciendo transitando rutas rodeadas por riesgos y dificultades casi imposibles de imaginar. Se van a otro lugar, más bien huyen, cobijadas por la idea de que en cualquier otra parte se encontrarán mejor. Hace poco me tope con un Twitter del escritor Martín Caparros, que señalaba, sin que se le pueda tildar de exagerado, que “…en estos días, la migración aparece como la primera o segunda respuesta a los problemas: una opción tentadora para sobreponerse a la desgracia. O, peor: la única opción que se les ocurre para sobreponerse a la desgracia".

Sobra indicar que de acuerdo a varias investigaciones, una porción relevante de la población venezolana – próxima a los seis millones de personas, provenientes en su mayoría de los sectores más vulnerables-, también hace parte de las estadísticas que desentrañan una tragedia que en el discurso gubernamental pareciera no ocurrir o que, en todo caso, nada tiene que ver con la gestión Nicolás Maduro. Los informes a la mano apuntan que se ha transformado por completo la demografía nacional y coinciden en definir la situación como una de las más espinosas en la historia de América Latina, comparable con lo que ha sucedido (y sucede) en escenarios de guerra en otros continentes.

Migrantes a las puertas de la casa de Kamala Harris

Se advierte, así pues, que los flujos migratorios irregulares representan una de las amenazas más graves y complejas del siglo XXI, corolario de la precariedad que envuelve la vida de amplios sectores de la población, en medio de una creciente desigualdad, fruto de un proceso de desarrollo económico, cuyo guion pareciera pautar el ensanchamiento de la brecha entre los pocos que tienen mucho y los muchos que tienen poco. En efecto, la mitad más pobre de los habitantes de la tierra apenas posee el 2% del total de la riqueza, mientras que el 10% más rico dispone del 76%, hecho que se replica, en medio de sus lógicas disparidades, al interior de las naciones, incluyendo, dicho sea de paso, unas cuantas que se catalogan de “izquierda”, cosa que no digo sólo por China.

Por otro lado, habría que añadir un factor que oscurece aún más el horizonte. Se trata de eventos políticos (conflictos armados, golpes de Estado), de persecuciones étnicas y religiosas, así como de otras patologías sociales que se traducen en el odio y el desprecio a los migrantes, percibidos como distintos y convertidos en una amenaza para la identidad colectiva de las sociedades receptoras.

Igualmente se han incrementado las migraciones impulsadas por actores estatales que se valen de la desgracia humana con fines políticos, bien sea abriendo sus fronteras para desestabilizar a otro país, expulsando determinados grupos a sitios específicos o fomentando la ida hacia determinados territorios y perturbar su estabilidad.

En una tónica semejante cabe referir la noticia de que los gobernadores republicanos de los estados del sur de Estados Unidos despacharo hace pocos días a varios grupos de inmigrantes indocumentados hacia algunas ciudades regidas por el Partido Demócrata, incluyendo un centenar - entre ellos muchos venezolanos, fotografiados con su morral a cuestas -, que llegaron en autobús a las puertas de la residencia de la Vice-Presidenta Kamala Harris, tenida como la responsable de política migratoria de Joe Biden. El argumento que sustenta tales iniciativas descansa en la idea de que son los demócratas quienes deben asumir buena parte de la carga económica y política que se desprenden de las normas que han dispuesto en materia de fronteras.

Por si fuera poco lo anterior, también hay que mencionar las catástrofes ambientales, convertidas actualmente en la principal causa de los desplazamientos, al provocar sequías, huracanes e inundaciones, que llevan a la expulsión de sus tierras a millones de personas, señaladas como «refugiados climáticos» o, más ampliamente, «refugiados ambientales», que, por cierto, son ignoradas en el Pacto Mundial sobre Migración, el cual habla del migrante económico (que se desplaza «libremente») y del refugiado político (que huye «forzosamente»), pero no reconoce la figura del refugiado que se fuga del cambio climático.

La vida no es portátil

La migración nunca es cosa fácil, desde luego. La vida de los que se van no cabe en un morral, junto a algunas prendas de vestir, alguito para comer, tal vez un juguete o una golosina para el niñito que forma parte de la travesía y, si acaso, unos poquitos dólares.

No hay, así pues, espacio para los familiares, los amigos, el paisaje, los olores, el lenguaje con sus modismos, las costumbres, en fin. No se dispone, así pues, de un sitio para las cosas que han ido grabando la vida de cada quien, reflejo de una manera de pensar y de sentir colectiva que ha acompañado a los viajeros en su lugar de origen.

En suma, la vida no es portátil, conforme a la definición que da el diccionario: algo fácil de mover y transportar de un lugar a otro por ser manejable y de pequeño tamaño.

Un planeta agrietado

En síntesis, el siglo XXI es el escenario de una ola migratoria que impacta al mundo entero, creando nuevas contradicciones y conflictos y obligando a repensar las nociones de soberanía y ciudadanía, a crear nuevas formas de identidad, a concebir otro esquema institucional con el fin de reglamentar las relaciones internacionales y hacer más efectiva la gobernabilidad del planeta, muy venida a menos, tanto que la ONU se ha convertido progresivamente en una suerte de “jarrón chino”, dicho sea con todo respeto ( y mejor no conversemos de la calidad del liderazgo que nos ha tocado padecer).

Todo lo anterior muestra, junto a otros ingredientes, los serios aprietos por los que atraviesan los seres humanos por su manera de entender la vida, de colocarse frente a ella y de transitarla, conforme a un modelo que hace agua por muchos flancos.

Concuerdo con Zygmunt Bauman, el filósofo polaco, cuando escribe que la división de los humanos entre “nosotros” y “ellos” ha sido un rasgo inseparable del modo humano de ubicarse en el mundo durante toda la historia de la especie y que, dados los vientos que soplan en estos tiempos, hay que ampliar el concepto del «nosotros» bajo el marco de la cohabitación, la cooperación y la solidaridad humanas hasta abarcar el conjunto de la humanidad. Dicho de otra manera, se trata de asumirnos como una comunidad global y aprender a convivir a partir de nuestras diferencias.

Como bien dice Fernando Savater, el asunto no es, entonces, hacer una humanidad más productiva, sino producir más humanidad.

El Nacional, miércoles 28 de septiembre de 2022

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