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Opinión

Margarita Rodríguez

La incertidumbre y nuestra actitud hacia ella es precisamente uno de los temas que la investigadora estadounidense ha estudiado en los últimos años.

Heffernan, quien ha sido CEO de cinco compañías, es profesora de Práctica en la escuela de Gestión de la Universidad de Bath en Inglaterra y es autora de seis libros.

El más reciente: Uncharted: How to map the future ("Inexplorado: Cómo trazar el mapa del futuro") fue publicado a inicios del año.

En febrero, el diario británico Financial Times lo incluyó en los libros del mes: "Uncharted se opone a nuestra obsesión con la 'ciencia' de la predicción".

Y es que aunque es muy tentador que un experto prediga lo que pasará en el futuro, Heffernan insiste en que hay que "abrazar" y aceptar la incertidumbre para desarrollar resiliencia.

"No podemos esperar al plan perfecto", le dice a BBC Mundo.

La ceguera voluntaria

Heffernan también es autora de Willful Blindness: Why We Ignore the Obvious at our Peril ("Ceguera deliberada: por qué ignoramos lo obvio a nuestro riesgo"), uno de los finalistas del Financial Times Best Business Book Award 2011 y uno de los libros de negocios más importantes de la década, según ese periódico.

De acuerdo con Heffernan, hay muchos ejemplos en la historia de ceguera voluntaria.

En esa obra la autora plantea que las amenazas más grandes que enfrentamos son las que no vemos, pero no porque estén escondidas o sean invisibles.

"Puedes ver ceguera voluntaria en los bancos, cuando miles de personas vendieron hipotecas a personas que no podían pagarlas. Se pudo ver en los bancos cuando se manipularon las tasas de interés y todo el mundo sabía lo que estaba pasando, pero todos cautelosamente lo ignoraron", señaló en 2013 en la charla TedTalk The dangers of willful blindness.

"Pueden ver la ceguera voluntaria en la Iglesia católica, que ignoró décadas de abuso infantil. Pueden ver la ceguera voluntaria en el período previo a la guerra de Irak", prosiguió.

"La ceguera voluntaria existe en escalas épicas como estas y también existe en escalas muy pequeñas, en las familias, en las casas y comunidades de la gente, y particularmente en las organizaciones e instituciones", indicó.

La periodista, con años de experiencia en la producción de programas de la BBC, ha dictado cuatro charlas TedTalk, organización que destaca su capacidad para explorar "los patrones de pensamiento demasiado humanos que llevan a las organizaciones y a los gerentes por mal camino".

Estas son sus respuestas a las preguntas de BBC Mundo.

La entrevista ha sido editada por razones de claridad y concisión.

Hace un año, usted ofreció una charla Ted sobre las habilidades humanas que necesitamos en un mundo impredecible. No muchas personas pudieron haber predicho lo que está ocurriendo en el mundo con la pandemia de covid-19. En este contexto tan particular ¿qué habilidades necesitamos?

Las habilidades tienen que ver con la imaginación, con la capacidad de pensar en diferentes posibles resultados de la pandemia.

"Todo el país, todo el mundo, sólo mejorará en la medida en que todos mejoremos", indica Heffernan frente a la pandemia.

También necesitamos adaptarnos. Muchas personas cuyos trabajos quizás están desapareciendo deben pensar en qué otras cosas pueden y les gustaría hacer: ¿cómo adapto mis destrezas a este nuevo mundo?

Y precisamos muchas habilidades para colaborar: ¿cómo puedo trabajar con otras personas para ayudarlas y ayudarme?

Uno de los aspectos cruciales en momentos como los que vivimos es que la gente pueda apreciar que, aunque obviamente hay empleos y compañías que son más seguros que otros, este es un momento en el que realmente nos tenemos que ayudar entre nosotros.

Las personas que perdieron sus trabajos o están por perderlos necesitan ayuda y nosotros necesitamos ayudarlos, si podemos, porque a la larga todo el país, todo el mundo, sólo mejorará en la medida en que todos mejoremos.

Este no es el momento para ser egoístas ni egocéntricos, sino para pensar en que si todos estamos siendo afectados por la pandemia: ¿cómo nos podemos ayudar para enfrentarla?

Habla de imaginar, adaptarse y colaborar. Pero ¿de qué manera esas habilidades se ven afectadas en una época de autoaislamiento, distanciamiento social, confinamientos y mascarillas?

La paradoja es que entre más distantes estamos entre nosotros, más nos necesitamos.

Nos necesitamos para no perder la esperanza, para darnos inspiración e ideas y para mantenernos motivados.

Para miles de personas, trabajar desde casa se ha convertido en un desafío no sólo laboral sino social.

Cuando observo a mis hijos que son veinteañeros, me parece muy interesante ver cuánto tiempo invierten contactando a su amigos y colegas.

Quieren estar conectados para, por ejemplo, ayudarse en la búsqueda de empleo, para compartir información.

Al principio de la pandemia, una de las cosas que hice fue escribir una lista de las personas que quería asegurarme que llamaría cada una, dos semanas.

Personas que quizás viven solas, gente a la cual me siento muy cercana o que posiblemente necesitaban apoyo.

Inicialmente pensé que lo haría para ayudarlos a ellos pero la verdad es que cada vez que los llamo, cuando me cuentan que han hecho, eso también me ayuda y eso me hace sentir que no he perdido a mis amigos, a mis colegas.

He estado apoyando y sirviendo de mentora de un grupo de líderes del NHS (Servicio Nacional de Salud de Reino Unido).

Son personas que están muy ocupadas y que, por la forma en que están trabajando ahora, no necesariamente ven a sus colegas regularmente.

Una de ellas, por ejemplo, compartía la oficina con otra persona de un área diferente, pero ya no se ven porque están trabajando desde casa y me dijo: 'No la veo desde hace tres meses y era una persona con la que pasaba todo el día. Como no hacemos el mismo trabajo y no la veo, me di cuenta de que perdí mi conexión con ella'.

Después de nuestra conversación, la llamó y, posteriormente, me contó lo bien que se sintió porque fueron capaces de reconectarse por un deseo humano, para no sentirse aisladas, y no por algo laboral que tenían que hacer.

Creo que una de las dificultades de las personas que trabajan desde casa es que estarán conectadas con las personas que precisan por razones laborales pero con frecuencia se olvidarán de mantener la conexión con la que gente que necesitan, les gusta o que les importa.

Las relaciones laborales son muy motivadoras y les dan al trabajo mucha relevancia. Pero también creo que sacar tiempo para hacer lo innecesario se ha vuelto más importante que nunca.

Usted ha dicho que necesitamos menos habilidades tecnológicas y más "habilidades humanas desordenadas". ¿Cree que hemos sobrestimado la tecnología para resolver los problemas?

Sí y mucho porque pienso que se nos ha dicho que esperemos que la respuesta a todo está en la tecnología y considero que lo que estamos aprendiendo ahora mismo es que no es así.

La tecnología no predijo esta pandemia y no puede, porque las pandemias son intrínsicamente impredecibles.

La tecnología realmente no puede ayudarte con tus sentimientos, sólo acercándote a otros seres humanos te ayudará.

Nos puede ayudar a buscar trabajo pero no nos va a dar el optimismo y la energía que necesitamos (para perseguirlo y conseguirlo).

Cuanto más dependemos de ella para saber todo y conocer todo, menos creativos y habilidosos nos volvemos.

También creo que mucha tecnología que nos organiza nos dice qué hacer, cuándo, cuánto tiempo nos llevará. Todo eso nos ha hecho menos imaginativos, menos creativos.

"Ya va siendo hora de que la humanidad sea adulta y empiece a decidir qué cosas no puede hacer"

Depender de la tecnología para hacer muchas cosas nos puede ayudar logísticamente pero realmente no alimenta nuestras almas, nuestra creatividad, no le da sentido a las cosas que hacemos, sólo nos da información.

Y también, para algunas personas, da una sensación de seguridad.

Sí y es que nos hemos vuelto muy adictos a la certeza. Nos gusta pensar que sabemos todo lo que pasará y entre más nos acostumbramos a eso, considero que nos volvemos menos flexibles y menos adaptables cuando aparece lo inesperado.

Cuando lo inesperado llega no sabemos cómo manejarnos porque desde hace mucho tiempo que no hemos tenido que lidiar con algo así.

Me impresionan mucho las diferentes compañías con las que trabajo porque algunas de ellas están funcionando exactamente de la misma manera.

Con excepción de unas modificaciones, el plan de negocios es el mismo, la jerarquía es la misma, la estrategia es la misma. Tienen un sentimiento triste hacia ellas mismas. Hay una inmensa sensación de perdida por retrasarse en su plan: 'no podemos hacer lo que creíamos que haríamos'.

Otras, un segundo grupo de compañías, que cuando la pandemia golpeó dijeron: 'Ok, todo es diferente ahora. Vamos a empezar otra vez, vamos a comenzar desde un punto fresco: 'con todo lo que tenemos y sabemos, qué es lo mejor y lo más importante que nuestra compañía debería hacer ahora mismo'.

Estas compañías que son mucho más valientes e imaginativas tienen mucha energía porque están pensando en alcanzar un nuevo futuro y no tratando de quedarse en el pasado.

Y es que puede haber una respuesta positiva a la incertidumbre: 'ok, vamos a hacer algo nuevo'.

Se necesita más imaginación y creatividad para que la gente sienta más energía y solidaridad.

Usted ha dicho que los ejecutivos de Silicon Valley no sólo están amenazando nuestra diversidad económica y cultural sino que nos están llevando a tener una definición de vida limitada y empobrecida. ¿A qué se refiere? ¿Tiene alguna relación con lo que plantea sobre nuestro afán por la certidumbre?

Creo que con apps, dispositivos y software, Silicon Valley nos ha estado enseñando (por ejemplo): no salgas sin un mapa, no hagas nada que no puedas predecir, podemos anticipar cuánto tardarás desde el punto A al punto B.

Nos hemos vuelto muy dependientes de esta predictibilidad, como si nos asustara intentar hacer las cosas.

También nos hemos acostumbrado a saber todo antes de llevar a cabo una actividad. Es como un temor a hacer algo si no podemos ver la garantía de que habrá un resultado.

"Una de las locuras que se ha apoderado de Norteamérica y Europa es el pánico que les entra cuando las cosas van mal"

Pero ahora mismo, con la pandemia, la economía y el clima, estamos en un punto en el que no tenemos más tiempo para procurar pensar en cuál es 'el resultado perfecto predecible'.

Necesitamos usar nuestra imaginación para ver qué es lo mejor, intentarlo y aprender; intentarlo otra vez y aprender más y hacer eso a medida que avanzamos y no esperar hasta tener todo esquematizado en la teoría antes de tener la energía y el coraje para hacer cualquier cosa en la práctica.

¿Cómo podemos recuperar la fe en nuestras habilidades humanas cuando los dispositivos tecnológicos se han vuelto, en cierta forma, fundamentales en muchas de nuestras sociedades?

Considero que en nuestras vidas personales y laborales hay algo que es muy importante: hacer experimentos.

Es decir, en vez de esperar por el 'resultado perfecto predecible', intenta hacer las cosas y aprende de ese proceso y vuélvelo a hacer: intenta y aprende.

Hacer experimentos, tanto en el ámbito privado como en el trabajo, le da a la gente esperanza. Las personas sienten que están aprendiendo cosas, que son capaces de contribuir y eso cambia la forma cómo perciben su propio potencial y coraje.

Cuando empiezas a experimentar y a cambiar las cosas, redescubres que eres capaz de hacer cosas maravillosas y de causar un impacto real en tu comunidad, en tu ciudad o en tu país.

Pero si solo te sientas, piensas sobre eso y te quedas esperando, desarrollas lo que creo es una impotencia aprendida, en la que pierdes la capacidad de pensar y actuar por ti mismo.

Y si llegamos a ese punto, realmente estamos en problemas.

Tomando en cuenta el planteamiento de uno de sus libros ¿usted cree que estábamos "intencionalmente ciegos" y no vimos que una pandemia como esta podría pasar en cualquier momento?

Sí. Creo que es importante decir que es imposible predecir las epidemias en sí mismas porque cada una es diferente.

Sabes que habrán epidemias, siempre ocurren, pero no puedes predecir qué enfermedad emergerá, ni cuándo, ni dónde.

Pero en lo que definitivamente estábamos intencionalmente ciegos es frente al conocimiento de que una pandemia podía pasar aquí, en Europa, a nosotros, y en Estados Unidos.

Por ejemplo, sabemos que el gobierno de (Barack) Obama tenía un plan muy detallado de cómo responder a una pandemia, el cual desechó el gobierno de (Donald) Trump.

Se conoce que en Reino Unido se dejaron de comprar productos como equipos de protección individual (para trabajadores de la salud), respiradores, entre otros equipamientos, que sabíamos que necesitaríamos si una epidemia de coronavirus se desataba.

Sabíamos que estas cosas eran generalmente ciertas, pero pensamos que si iba a ocurrir (una epidemia) seríamos capaces de verla venir y de prepararnos y eso fue totalmente equivocado porque, de hecho, para cuando te das cuenta, ya es muy tarde.

Considero que tuvimos demasiada fe en nuestra habilidad para predecir; en nuestra eficiencia: 'si necesitamos ese equipamiento lo podremos conseguir rápido', y en nuestra habilidad para planear.

Y también creo que imaginamos, dadas las experiencias con SARS y MERS, que (un brote) se podía contener en Asia.

Creo que todo eso fue ceguera voluntaria y me parece muy interesante ver que países como Corea del Sur y Singapur, que tenían experiencia con SARS y MERS, estaban mejor preparados.

Ellos no tenían fe en que podían predecir (una epidemia), sabían que era algo incierto y que era mejor estar muy preparados que ser super eficientes.

Debido a esta crisis, desgraciadamente miles de personas en América Latina y en el mundo han muerto, otras están muy enfermas, otras han perdido sus empleos. ¿Qué manera de pensar nos puede ayudar en medio de esto?

Es una situación muy difícil porque estamos en medio de una crisis: la pandemia; en medio de una segunda crisis: la económica y en medio de una tercera, la climática.

Creo que lo que tenemos que hacer es pensar apuntando hacia el futuro y reflexionar: qué tipo de economía requiere el futuro y claramente será una economía verde.

Después de este shock no podemos pretender por más tiempo que la crisis climática no existe y no podemos seguir pensando que seguiremos construyendo la economía con los combustibles fósiles y con el tipo de consumo de recursos naturales que se ha dado en los últimos cien años.

"Si queremos evitar que los virus se transformen en pandemias debemos cambiar radicalmente nuestros patrones de consumo"

Es absolutamente perturbador saber que desde 1990 básicamente todo el exceso de emisiones de CO2 a la atmosfera ha sido generado en esos 30 años.

Nosotros, mi generación, nuestra generación, creamos esta crisis y somos la generación que la tenemos que arreglar.

Y la única manera que la podemos solucionar es reconocer que está aquí, hoy, y que necesitamos cambiar cada parte de nuestra economía para que sea verde.

En las nuevas tecnologías e industrias que surjan vamos a encontrar crecimiento económico, pero va a ser uno muy diferente y no podrá ser en torno a combustibles fósiles y a la explotación de recursos naturales no renovables.

¿Cuál ha sido, para usted, la principal lección que esta terrible pandemia está dejando?

La principal lección es que nos recuerda que la vida es incierta y que si esperamos por la certidumbre siempre llegaremos demasiado tarde.

Lo que tenemos que hacer es usar nuestras mejores capacidades al pensar, aprender e imaginar y actuar de antemano a la certeza.

Porque lo que pasa con el futuro es que es algo que nos pasa o que nosotros hacemos. Y creo que tenemos las habilidades intelectuales, sociales e imaginativas que necesitamos para hacer el futuro que queremos.

22 de agosto 2020

BBC News Mundo

https://www.bbc.com/mundo/noticias-53838731

 12 min


Red Agroalimentaria de Venezuela

La Red Agroalimentaria de Venezuela presenta este tercer Informe con la finalidad de ofrecer una visión de la situación agroalimentaria en unas 76 poblaciones del país.

El Sistema se apoya en entrevistas estructuradas realizadas a informantes calificados con base en un cuestionario preelaborado y referidas a: aspectos socio alimentarios de los poblados seleccionados y situación de la agricultura vegetal y animal en el área geográfica donde se ubica. La 1ª fase del Sistema se desarrolló en el mes de julio 2020 y en ella se cargaron los resultados de los cuestionarios para la 1ª y la 2ª quincena de ese mes. Los resultados que se presentan corresponden a esta fase El Sistema tuvo el siguiente alcance:

• 7 regiones

• 28 subregiones

• 67 áreas geográficas

• 76 poblaciones

Ver los resultados destacados en el archivo anexo

 1 min


BioEconomía

En mayo pasado, la Agencia de Protección Ambiental dijo que la tecnología no representa ningún riesgo para los seres humanos, los animales o el medio ambiente, incluidas las especies en peligro de extinción.

El proyecto piloto busca probar si el mosquito modificado genéticamente por la compañía de biotecnología Oxitec es una alternativa viable a la pulverización con insecticidas para controlar el Aedes aegypti, una especie portadora de varias enfermedades mortales, como zika, dengue, chikungunya y la fiebre amarilla.

El mosquito, llamado OX5034, ha sido alterado para producir crías hembras que mueren en la etapa larvaria, mucho antes de eclosionar y crecer lo suficiente como para picar y propagar enfermedades. Solo el mosquito hembra pica en busca de sangre, que necesita para madurar sus huevos. Los machos se alimentan únicamente de néctar y, por tanto, no son portadores de enfermedades.

El mosquito también obtuvo la aprobación federal para ser liberado en el condado de Harris, Texas, a partir de 2021, según Oxitec, la compañía británica de propiedad estadounidense que desarrolló el organismo genéticamente modificado (OGM).

La Agencia de Protección Ambiental concedió la solicitud de Oxitec después de años de investigar el impacto del mosquito alterado genéticamente en la salud humana y ambiental. «Este es un avance emocionante porque representa el trabajo pionero de cientos de personas apasionadas durante más de una década en varios países, todos los cuales quieren proteger a las comunidades del dengue, el Zika, la fiebre amarilla y otras enfermedades transmitidas por vectores», había dicho oportunamente el presidente ejecutivo de Oxitec, Gray Frandsen.

Sin embargo, no se ha otorgado la aprobación estatal y local para Texas, dijo Sam Bissett, especialista en comunicación de Harris County Public Health. «Los funcionarios de salud locales confirman que no hay ningún acuerdo en vigor o planes para seguir adelante con el proyecto en este momento», dijo Bissett en una entrevista a CNN. «Nuestro enfoque está en nuestros esfuerzos con la pandemia de Covid-19».

En junio, el estado de Florida emitió un Permiso de Uso Experimental después de que siete agencias estatales aprobaron el proyecto por unanimidad. Pero ha llevado más de una década obtener esa aprobación.

En 2009 y 2010, los brotes locales de dengue, que se propagan por el Aedes aegypti, dejaron al Organismo de Control de Mosquitos de los Cayos de Florida desesperados por nuevas opciones. A pesar de una avalancha de esfuerzos, desde la fumigación aérea, en camiones y con mochila hasta el uso de peces que se alimentan de mosquitos, los esfuerzos de control local para contener el Aedes aegypti con larvicidas y pesticidas habían sido en gran medida ineficaces.

Y costoso también. A pesar de que Aedes aegypti representa solo el 1% de la población de mosquitos, el Organismo de Control generalmente presupuesta más de U$S 1 millón al año, donde una décima parte de su financiamiento total se destina para combatirlo.

En 2012, el distrito solicitó ayuda a Oxitec. La compañía había desarrollado un mosquito macho llamado OX513A, programado para morir antes de la edad adulta, a menos que se cultivara en agua que contenía el antibiótico tetraciclina. A los lotes de OX513A estéril se les permitiría vivir y aparearse con las hembras; sin embargo, su descendencia masculina y femenina heredaría el gen de «matar» y morirían, lo que limitaría el crecimiento de la población.

Los OX513A se habían probado en el campo en las Islas Caimán, Panamá y Brasil, y Oxitec informó una gran tasa de éxito con cada lanzamiento. Por ejemplo, ensayos en una zona urbana de Brasil redujo el Aedes aegypti en un 95%.

Pero cuando se corrió la voz en los Cayos de Florida de que el mosquito estaba en camino, la reacción del público fue rápida: más de 100.000 personas firmaron una petición de Change.org contra la propuesta; ese número ha aumentado a más de 242.000 en la actualidad.

Las campañas de relaciones públicas que recuerdan a los floridanos que el mosquito transgénico no pica porque es hombre no resolvió el problema por completo. Los informes de los medios citaban a residentes enojados que se negaban a ser tratados como «conejillos de indias» por el mosquito «superbacteria» o «Frankenstein».

La EPA pasó años investigando el impacto del mosquito tanto en la salud humana como en el medio ambiente, dando tiempo para la opinión pública. Pero en medio de la evaluación, Oxitec desarrolló una tecnología «Friendly Mosquito» de segunda generación y retiró la solicitud para la primera.

El nuevo mosquito macho, OX5034, está programado para matar solo mosquitos hembras, y los machos sobreviven durante varias generaciones y transmiten los genes modificados a la posterior descendencia masculina.

El permiso de la EPA requiere que Oxitec notifique a los funcionarios estatales 72 horas antes de liberar a los mosquitos y realice pruebas continuas durante al menos 10 semanas para garantizar que ninguno de los mosquitos hembra llegue a la edad adulta.

Sin embargo, a los grupos ambientalistas les preocupa que la propagación de los genes masculinos genéticamente modificados a la población silvestre pueda dañar potencialmente especies de aves, insectos y mamíferos amenazados y en peligro de extinción que se alimentan de los mosquitos.

«La liberación de mosquitos modificados genéticamente pondrá innecesariamente a los floridanos, el medio ambiente y las especies en peligro de extinción en medio de una pandemia», dijo Dana Perls, gerente del programa de alimentos y tecnología de Friends of the Earth».

21 de agosto 2020

BioEconomía

ww.bioeconomia.info/2020/08/21/florida-liberaran-75-millones-de-mosquitos-transgenicos-para-combatir-el-dengue-y-la-fiebre-amarilla/?utm_source=mailpoet&utm_medium=email&utm_campaign=newsletter-bioeconomia-com-ar_330

 4 min


Fernando Mires

Es conocido con el poco honroso título de “el último dictador de Europa”.

Título adquirido desde que comenzó su largo mandato siguiendo un proyecto orientado a recrear en Bielorrusia las estructuras dictatoriales que caracterizaban a los países comunistas hasta la caída del muro. El título correcto debería haber sido: “el último dictador comunista de Europa”. Pero comunista ya no es. El título de otrora lo cambió por uno más deshonroso: “El primer autócrata ultranacionalista del siglo XX”. Alexander Lukashenko es sin duda un mutante político.

El antiguo dictador estalinista es hoy un autócrata perteneciente a la familia de las neo-autocracias que, bajo la hegemonía de Vladimir Putin, funge en representación de un un sistema político cada vez más extendido. Las características principales del nuevo sistema (en verdad antiguo, si nos atenemos al largo periodo franquista español) son la concentración de los tres poderes en una persona, la supresión de las libertades, entre ellas las de opinión y de prensa y, sobre todo, la represión interfamiliar y sexual.

La nación es, para los nuevos autócratas, sinónimo de patria. Y la patria es concebida como reproducción ampliada de la familia patriarcal, una gran familia, si no consanguínea, lingüística, religiosa y culturalmente homogénea. Visto así, Lukashenko pertenece a la misma raza política de autócratas como Putin en Rusia, Orbán en Hungría, Kaczynski en Polonia y Erdogan en Turquía. No obstante, a diferencia de los nombrados, que no son mutantes, Putin y Lukashenko, ambos ex fanáticos comunistas, sí lo son.

Kaczynski y Orbán fueron miembros de una juventud que desafió a las "nomenklaturas" comunistas. En esa lucha democrática y anticomunista a la vez, radicalizaron posiciones hasta el punto de que frente al ateísmo comunista terminaron adhiriendo a un catolicismo intolerante y medieval, y frente al propagado internacionalismo proletario, un nacionalismo arcaico y patriotero. A diferencias de Havel y Valesa que seguían el norte de un liberalismo democrático, Kaczynski y Orban asumieron una ideología anticomunista (sin comunistas) tan autoritaria e irracional como las comunistas que combatieron en el pasado.

Erdogan, por su cuenta, conservador e islamista, nunca ocultó su aversión en contra del secularismo político que regía en Turquía desde los tiempos de Atatürk. Pese a profesar una diferente confesión a las de Kaksynki y Orbán, sus ideales son iguales: Patria, Religión, Familia. También sus enemigos: partidos liberales y movimientos emancipatorios, la por ellos llamada “progresía euro-occidental”. Son también los principios que defienden Lukashenko y Putin. Pero a diferencia de los primeros, los segundos son conversos, es decir, mutantes.

Conversos pero no renegados. Hay que hacer la diferencia. La conversión implica asumir un sistema de creencias ideológicas diferentes a las mantenidas en el pasado. La renegación, como la palabra lo dice, supone modificar los fundamentos de esas creencias. En ese sentido Lukashenko y Putin ya no creen en el comunismo pero no niegan el principio dictatorial de donde emergió. De algún modo ambos conversos se hacen eco de una mutación histórica mucho más amplia. En efecto, así como en el pasado la contradicción política fundamental era entre comunismo y democracia, hoy es la que se da entre autocracias y democracias. Lukashenko y Putin continúan negando a la democracia como forma de vida y de gobierno.

Como las mutaciones experimentadas por los organismos vivos al ambientarse a nuevas condiciones externas, las mutaciones ideológicas también ocurren de acuerdo a ese principio conservador. Y como en toda mutación muchos de sus elementos originarios son mantenidos. Así se explica por qué Lukashenko y Putin no reniegan de su pasado comunista. Incluso exaltan las “grandes obras de Stalin”. Más aún, intentan continuarlas, pero adaptadas a las condiciones que impone el siglo XXl.

Las autocracias nacionalistas y populistas de nuestro tiempo son herederas históricas de las dictaduras comunista del siglo XX. Dejando de lado el hecho de que ayer los comunistas eran apoyados por las izquierdas, y los autócratas de hoy por las extremas derechas, en las dictaduras comunistas ya estaban dadas las condiciones que darían vida a sus sucesoras. Baste recordar que cuando en 1925 Stalin impuso la tesis del “socialismo en un solo país” colocó a todo el movimiento comunista mundial al servicio de “la patria del socialismo”, la URSS. O cuando en la guerra en contra de la Alemania hitleriana, Stalin mandó a combatir a sus tropas, no en nombre del socialismo sino de “la mamacita Rusia”.

Tanto Stalin como Hitler fueron nacionalistas extremos. Lukashenko y Putin también lo son. Por eso, la mutación de ambos es mucho menos radical de lo que aparece a primera vista. Para ellos la nación es el comienzo y el fin de toda política. Leamos por ejemplo la definición de “nación” propuesta por Stalin en su texto clásico El Marxismo y la Cuestión Nacional.

“La nación es una comunidad estable, hitóricamente formada y surgida sobre la base de la comunidad de idioma, de territorio, de vida económica y de psicología (!!) manifestada en la comunidad de cultura”

Esa definición de Stalin es seguida por Lukashenko en Bielorrusia y Putin en Rusia para negar a ese orden cosmopolita, pluri- idiomático y pluri- cultural que predomina en la gran mayoría de las democracias occidentales. También es la misma que siguen los autocratismos y los movimientos nacional-populistas europeos. Marine Le Pen, para poner un ejemplo, defiende sin saber – o quizás sabiéndolo – la concepción estalinista de la nación.

Bajo el dictado del nacionalismo-comunista fueron formados Lukashenko y Putin. Ambos fueron perros de presa del sistema. Del papel jugado por Putin como agente soviético, sabemos mucho. De Lukashenko, lo suficiente. Comenzó su carrera política en 1975 como instructor de tropas en Brest. Más adelante fue representante de una compañía de tanques de la URSS, donde destacó como encargado de vigilar los actos de corrupción en los altos mandos militares, o sea como soplón del CC. En 1993 pasó a ser miembro del Comité de Anticorrupción, un organismo de depuración ideológica dependiente del CC. Boris Jelsin, quien intentó reconstruir la antigua URSS como una unión flexible de naciones, recibió todo el apoyo de Lukashenko. Cuando el 2000 Putin accedió al gobierno, ambos acordaron que entre Rusia y Bielorrusia debería existir una comunidad de destino. Desde que llegó al poder Lukashenko ha hecho desaparecer de este mundo a los opositores más destacados. Pero no solo en ese punto siguió a Putin.

De hecho, ambos siguieron la misma línea ideológica, la de restaurar los “valores pan- eslávicos", depurar las costumbres y modas euro-occidentales, y crear una economía mixta cuyo objetivo es satisfacer el consumismo de los sectores intermedios. Para el efecto, Lukashenko fundó un partido personal, La Unión de Juventudes. Partido, gobierno y Estado, conformaron una sola unidad encarnada en su persona. Y como concesión a la democracia, inventó simulacros electorales destinados a proporcionar a su persona no menos de un 80% de la votación. El fraudulento plebiscito de 2004 crearía condiciones para que Lukashenko fuera “elegido” presidente perpetuo de Bielorrusia.

Cuando Lukashenko exclamó: “mientras no muera no habrá repetición de elecciones en este país” lo dijo sinceramente. Con elecciones democráticas terminaría su poder. Pero también es consciente de que todos los caminos que nacen desde Minsk, conducen a Moscú.

La sublevación democrática de agosto creará un conflicto internacional de grandes proporciones. El conflicto comenzó a tomar forma en la reunión de urgencia pautada por la UE el 19.08. En ella exigen a Lukashenko la realización de nuevas elecciones. Como es obvio, Lukashenko (y Putin) no aceptarán esa petición. Si la UE estará dispuesta a mostrar los dientes a Putin, no lo sabemos todavía. Sobre ese tema escribiré mi próximo artículo.

19 de agosto 2020

Polis

https://polisfmires.blogspot.com/2020/08/fernando-mires-lukashenko-el-mu...

 6 min


Jesús Elorza G.

El denunciante del sistema de dopaje de Rusia Grigory Rodchenkov nuevamente acude a los medios de comunicación para denunciar al régimen ruso. En esta oportunidad, lunes 3 de agosto, lo hace con su rostro totalmente cubierto y oculto en Estados Unidos, brindó una entrevista para hablar sobre su vida actual. Él lideraba el sistema de dopaje en el deporte de su país y decidió informar las autoridades mundiales las irregularidades que terminaron en una histórica sanción

El haber puesto al descubierto el programa de dopaje ruso patrocinado por el Estado, obligó a Rodchenkov a ocultarse en Estados Unidos hace cinco años. El revelar su identidad actual aún es demasiado riesgoso para este químico convertido en denunciante, incluso en una entrevista en video desde un lugar no revelado.

“Son mis medidas de seguridad porque enfrento amenazas físicas para ser asesinado”, le dijo a The Associated Press. Putin me quiere muerto ¡Y yo quiero vivir! “El es bastante lógico, separa a la oposición en dos grupos: enemigos y traidores”, afirmó Rodchenkov. “Yo caigo en la categoría de los traidores y todos los traidores deberían ser decapitados, suprimidos, muertos. Así que no hay duda de que me quiere muerto”.

Este químico ruso es un personaje central en la trama de dopajes en su país que resquebrajó las estructuras deportivas de una nación que habitualmente es protagonista principal en los Juegos Olímpicos. Hace cinco años decidió ocultarse en Estados Unidos y denunció una injerencia del Estado en el programa de dopaje. Ex director del laboratorio antidopaje de Moscú, se transformó luego en informante de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

Rodchenkov era el cerebro detrás del “Coctel de la Duquesa”, una mezcla de oxandrolona, metenolona y trembolona, tres anabolizantes con el mismo efecto que el Turinabol, pero con una ventana de detección mucho menor, encubrimiento que convirtió a Rusia en una máquina de ganar medallas en los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014, colocándose en la cima del medallero con 13 de oro antes de que comenzaran las descalificaciones.

Espías rusos se aseguraban que el coctel no fuese detectado en las pruebas antidopaje; agentes del Servicio Federal de Seguridad la nueva KGB (FSB, por sus siglas en ruso ) se valían de un agujero en la pared del laboratorio en Sochi, para intercambiar las muestras que tenían esteroides con orina limpia durante la noche. El encubrimiento del dopaje se extendió más allá de los Juegos Olímpicos de Invierno a los Juegos Olímpicos de Verano, los Paralímpicos, el campeonato mundial de atletismo y todos los deportes más importantes.

Más de cien deportistas rusos no pudieron participar en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016 a raíz de este escándalo, que todavía persiste hasta hoy. En diciembre del 2019 la AMA (Asociación Mundial Antidopaje) dictaminó una sanción histórica contra el deporte ruso: excluir a Rusia de los Juegos Olímpicos durante cuatro años, por lo que no podrá estar en Tokio 2020 (postergados para el 2021) ni en la edición de invierno de Beijing 2022. La decisión también alcanza al Mundial de fútbol del 2022 en Qatar.

Sin embargo, altas autoridades del Comité Olímpico Internacional hacen esfuerzos por anular esta ejemplarizante medida y buscan por todos los medios que Rusia pueda participar en los juegos y así poder garantizar el inmensamente rentable negocio de los Juegos Olímpicos. Hipócritamente defienden el "Fair Play" pero se hacen los locos frente al Juego Sucio del Dopaje....amanecerá y veremos.

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José Machillanda

La ciudadanía en masa y vistas las múltiples y explosivas protestas que registra el eje de política doméstica, expresa su profundo tedio, irritante e incremental desconfianza y una gran determinación democrática para desplazar a este régimen ahogado e incapaz de hacer política, la cual cambió por antipolíticos y promesas incumplidas. Las protestas ciudadanas generalizadas y masificadas expresan la desconfianza hacia un grupo de desgobierno, que no termina por sentir el grave dolor del venezolano de a pie, de la familia empobrecida y triste y de todo un país que está al borde del más doloroso y peligroso momento de su desenvolvimiento como Estado-nación.

Esa ciudadanía como masa es la que ya ha logrado desarrollar un discurso. Un discurso político de reivindicación y demanda de sus derechos que es un objetivo central: la desobediencia civil a un régimen autoritario, militarista y sordo, distante de la ética que se complace En la mentira y en maniobras con las cuales pretende ganar tiempo, tiempo que ya no tiene por cuanto es momento para la democracia. Democracia donde se cumplan las leyes y, sobre todo, donde se logre la paz social. Todas sus mentiras, fintas y extrema propaganda grotesca, ya no tienen efecto en esta coyuntura de dolor que estremece a la república, a la ciudadanía y a la nación toda que, civilizadamente anhela reponer la democracia, es decir, la democracia recuperada.

La democracia recuperada será la expresión cívica de hacer política. Política para contener la ideología que se denomina militarismo perverso, la ideologización o totalitarismo, la presencia grotesca del profeta y el cubanismo perverso que es el modelo copiado de un grupo, que nada tienen que ver con Venezuela, donde sí existe un gen democrático que conducirá a un sistema democrático. Sistema democrático con libertades, basado en un consenso activo, voluntario pero sobre todo venezolanista. Recuperar, entonces, la democracia es anteponer, fortalecer y privilegiar la venezolanidad. Es ventear y ventilar el criollismo con sus tradiciones y valores que perfilan al individuo y a la colectividad, contra de la arbitrariedad y el “plan de machete”.

Es también a descentrar la política, léase, las instituciones y por lo tanto llegar a la república. República que rechaza esta vergüenza que se llama revolución, que deberá ser enjuiciada mediante el uso de la ley por parte de la ciudadanía, esa ciudadanía que emerge como un vector de política direccionada, expresión de la ferocidad del liderazgo democrático, que persigue la libertad, motorizará la justicia y convertirá la libertad -democracia en un escudo frente a la barbarie y el engaño del comunismo militarista. La energía política direccionada es y será la fuerza ciudadana para que la masa democrática detenga al militarismo cobarde que tanto daño ha causado a la república.

La ciudadanía democrática toda república, será toda energía. Energía para detener al socialismo a juro, por cuanto la decencia política será la que recuerde al gran actor central de esta grave irritación y desconfianza frente a tantos maulas. No habrá más espacio para el totalitarismo arrinconado y armado que persiste en el conflicto social artificioso, en su proyecto absurdo como agente de cambio social, intentando potenciar el comunismo sobre el cuerpo social venezolano. En ese empeño ya fracaso, fracaso por la ideología marxistoide que no pudo no puede imponer el totalitarismo. La ciudadanía toda energía está al lado de Rousseau, por ello se fortalece, confrontará al militarismo comunista y le negará su afán de gobernar la república al hombre armado y violento nunca bastante fuerte, para siempre creerse que puede ser el amo.

La república no puede tener amos. Los ciudadanos bebemos o creamos en la democracia, en la urbanidad, en nuestra religión católica, esas serán nuestras virtudes y nuestra fuerza que como ciudadanía defenderemos como venezolanidad, para lo cual estamos resteados y sabemos además cuán frágil y corrupto es el Estado Cuartel. Estado Cuartel, pues vergüenza y violencia que ha hecho supremo daño y mal sobre la sociedad venezolana y no lo hará más. La venezolanidad ya, en un movimiento político entendido como patrimonio doctrinario de los demócratas de Venezuela, que no aceptarán ser penetrados por el castro-chavismo-comunismo madurismo, por cuanto hay un movimiento político como masa ciudadana que lo detendrá. Lo detendrá como el movimiento político direccionado, organizado contra la barbarie y con articulación y demanda para un nuevo espacio social que significa agregación democrática.

Agregación ciudadana para provocar el cambio, mediante un flujo de democracia devenida de la desobediencia civil. Desobediencia civil para desnudar la farsa del 6D y para mostrar la férrea voluntad y energía que deviene del gen democrático del venezolano. Será un flujo continuo, imparable, creciente y lleno de dignidad e intención política diáfana: democracia. Lo democrático es entenderse como fuerza que crecerá al juntarse y producir ese cambio continuo que produce una masa social cuando comprende que tiene sentido de la historia. La historia de Venezuela que se anuda en la Libertad, aunada a la fe cristiana y en la comprensión de los clásicos, los grandes teóricos de la democracia. La democracia real, nueva, postmoderna y jamás la violencia ni las armas.

La democracia como flujo democrático ya está presente en el 87% de los venezolanos. Son ciudadanía, la mayoría de mujeres y hombres que se entienden como sujetos de derecho, que están abrazados a la Constitución de la República y a su cuerpo de leyes y decididos que Venezuela sea una democracia. Democracia con ciudadanos y ciudadanía para ejercer el gobierno según la leyes y la tradición venezolanista, entendiendo que Venezuela significa un territorio, una extraordinaria población y una tradición por la decencia política. Ciudadanos que tenemos como demócratas a una patria creadas por héroes, todos hacedores de la República que aman las leyes, la decencia y las tradiciones donde el ciudadano es cívico, es civil y este consciente de que Venezuela esta atada a lo civil, a la decencia y nunca jamás la bota grotesca del militar y el militarismo.

Es auténtico,

Director CSB CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 20 de agosto de 2020

 4 min


Acceso a la Justicia

Tras casi cuatro meses sin dar señales de vida, la Sala Electoral (SE) del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) reapareció y lo hizo para intervenir el partido político Movimiento Republicano, con lo cual ya son diez las formaciones políticas opositoras o disidentes del chavismo cuyas autoridades han sido impuestas por el máximo juzgado desde 2012.

En su sentencia n.º 19, publicada el pasado 20 de julio, la instancia resolvió entregarle a Manuel Rivas la dirección de la organización, luego de que este acusara en agosto de 2017 a su secretario general, Julio Albarrán, de «violar los derechos colectivos y difusos» de la militancia al no convocar elecciones ni participar en los procesos de legitimación ordenados por el Consejo Nacional Electoral (CNE).

El fallo redactado por el presidente de la SE, magistrado Malaquías Gil, pareciera estar dirigido a asegurarse que otra formación participe en los venideros comicios legislativos más que a proteger a los supuestos derechos vulnerados de los simpatizantes del partido.

Así, en la decisión, se estableció lo siguiente:

«a los efectos de facilitar a la organización política Movimiento Republicano y a sus militantes, el ejercicio de los derechos políticos reconocidos en los artículos 62, 63, 67 y 70 de la Constitución (…) se suspende al ciudadano Julio Albarrán del cargo de Secretario General del Movimiento Republicano. Acuerda el nombramiento como Secretario General de una Junta Directiva Ad Hoc para llevar adelante el proceso de reestructuración y renovación de las autoridades de la organización con fines políticos Movimiento Republicano, del ciudadano Manuel Rivas, quien completara la lista de los integrantes de la junta directiva en los cargos correspondientes; así como la designación de autoridades regionales, municipales y locales».

Por último, señaló que «dicha Junta Directiva Ad Hoc podrá utilizar la tarjeta electoral, el logo, símbolos, emblemas, colores y cualquier otro concepto propio de la organización con fines políticos».

Restando banderas a la oposición

El fallo también pareciera estar dirigido a restarle posibles miembros a una eventual reedición de una alianza perfecta como la que la oposición construyó en las pasadas parlamentarias de diciembre de 2015, que fue la base de su triunfo en dichos comicios. Al menos ese fue el propósito del querellante, quien denunció que:

«contra la voluntad de la militancia y de la mayoría del Directorio Nacional el ciudadano Julio Albarrán, se asoció con la Mesa de la Unidad (MUD) convirtiendo a[l] (…) partido en su negocio personal, vulnerando el derecho de participar en las elecciones de la Asamblea Nacional del 6 de diciembre de 2015, todo porque el ciudadano Julio Albarrán vendió [al] (…) partido a la MUD)».

Estas sospechas son confirmadas cuando el TSJ recordó en su fallo la decisión de la cuestionada Constituyente de derogar parte de su polémico decreto de 2017, en el cual prohibía a las toldas que no hubieran participado en los últimos procesos comiciales concurrir a los próximos.

De guardia, pero ¿en dónde?

La Sala Electoral también emitió el mismo día su sentencia 20, en la cual desechó un amparo contra la Comisión Electoral del Club Paracotos.

Las dos decisiones se producen tras casi 120 días de inexplicable inacción. No hay que olvidar que la SE, junto a la Constitucional, se encuentra de guardia y por lo tanto puede emitir decisiones, pese al estado de alarma decretado por el Gobierno en respuesta a la pandemia del COVID-19, de acuerdo con las resoluciones 01, 02, 03, 04 y 05 que la Sala Plena del TSJ ha emitido desde marzo pasado.

Mientras la instancia integrada por los magistrados Malaquías Gil, Jhanett Madriz, Fanny Cordero, Grisell de Los Ángeles López Quintero y ahora Carmen Alves, quien sustituyó a Indira Alfonzo tras su nombramiento como presidenta del írrito CNE, apenas ha emitido estas dos decisiones, la Sala Constitucional ha dictado veintiséis, de acuerdo a la información suministrada por el máximo juzgado.

¿Y a ti venezolano, cómo te afecta?

La inacción de la Sala Electoral deja a los ciudadanos en situación de indefensión e inseguridad jurídica. Aunque ciertamente el volumen de peticiones que recibe esta instancia es menor que el que llega a la Sala Constitucional, la primera tiene asuntos pendientes de gran calado que han podido resolverse y no ha sido así. El más importante, sin lugar a dudas, es que el que tiene ver con los diputados del estado Amazonas, el cual se encuentra en fase de sentencia desde hace más de dos años.

Desde Acceso a la Justicia consideramos que el hecho de que la Sala Electoral no resuelva este caso, pese a que el mismo dejó a un estado entero sin representación en el Parlamento y de paso sentó las bases para el bloqueo de este poder público, pero sí intervenga otro partido opositor, pone de manifiesto nuevamente su sumisión a los intereses del chavismo y no de los ciudadanos, que expresaron de manera clara su voluntad en diciembre de 2015, y esta no ha sido respetada.

18 de agosto 2020

https://www.accesoalajusticia.org/la-sala-electoral-sale-del-confinamien...

 3 min