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Opinión

Carlos Pagni

Algo relevante ha cambiado en los últimos 10 días en el conflicto entre Estados Unidos y China. Y esa alteración tiene como escenario a América Latina. La disputa entre las dos potencias por influir en la región se había expresado hasta ahora como una tensión subterránea.

Sin embargo, hace dos viernes, el entredicho adquirió una dimensión institucional. El motivo explícito fue la divergencia entre Washington y Pekín frente a la crisis venezolana. Ese desencuentro determinó que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) suspendiera su asamblea anual, que se iba a celebrar entre el jueves y el domingo pasados en la ciudad china de Chengdú. Esa resolución fue liderada por los Estados Unidos, pero consiguió el apoyo de numerosos países que son receptores de caudalosas inversiones chinas. Un duelo entre poder y dinero.

El BID había elegido Chengdú para celebrar su 60º aniversario, que coincidía con una década de pertenencia de China a la institución. Esa preferencia provocó una reacción negativa de la Administración de Donald Trump, a pesar de que su representante en la institución no había objetado la sede. El 19 de diciembre pasado, el subsecretario para Asuntos Internacionales del Tesoro, David Malpass, dirigió una carta al presidente del Banco, el colombiano Luis Alberto Moreno, en la que manifestó: “Tengo serias reservas sobre el proceso del banco que condujo a esa decisión inicial, y no creo que la reunión de 2019 pueda ser tan exitosa en Pekín como lo sería si se celebrara en la región”.

Estados Unidos controla del 30% de las acciones de la institución. La oposición de Washington se volvió operativa un mes más tarde, con la colaboración del propio Moreno. El 23 de enero, el titular de la Asamblea Nacional venezolana, Juan Guaidó, se proclamó como presidente legítimo de su país. El Gobierno de Trump fue el primero en reconocerlo. Y un rato más tarde hizo lo mismo Moreno, mediante un tuit.Ningún organismo multilateral se había pronunciado sobre la querella venezolana. El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial no lo han hecho hasta ahora.

¿Moreno sabía que con su declaración estaba minando su asamblea de Chengdú? Porque la disputa de legitimidad entre Guaidó y Nicolás Maduro se trasladó al seno del BID. El 28 de febrero, Guaidó se dirigió al ministro de Hacienda argentino Nicolás Dujovne, en ejercicio de la asamblea de Gobernadores del banco, para informarle que había designado al economista Ricardo Hausmann como representante de su Gobierno. Hausmann es un reconocido profesor de la Universidad de Harvard, que podría ser ministro de Economía de Guaidó, si éste ejerciera el poder efectivo.

El nombramiento de Hausmann fue el punto de partida de un ajedrez frente al que China, que sigue reconociendo a Maduro, no sería indiferente. El 15 de marzo, la junta de Gobernadores del BID votó la expulsión del representante de Maduro, Oswaldo Pérez Cuevas, y reconoció a Hausmann como el delegado venezolano.Desde Pekín solicitaron que la silla de Venezuela permaneciera vacía en Chengdú. Pero las autoridades del banco insistieron en que el país estaría representado por Hausmann. China se negó a conceder la visa al economista. El primero en reaccionar fue el vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence, quien escribió en el periódico The Miami Herald que “los chinos están socavando el progreso del hemisferio hacia la democracia al negarse a otorgar un visado oficial a Ricardo Hausmann, la primera vez en la historia del banco que una nación anfitriona se niega a dejar entrar a un miembro”.

El BID respaldó a Hausmann y canceló la reunión de Chengdú. Todavía no se definió la nueva sede de la asamblea. La reacción de Pekín no fue lineal. El encargado de protestar no fue el Banco de China, titular formal de la representación ante el BID, sino el Ministerio de Relaciones Exteriores. Lo primero que se descartó es que los chinos abandonaran una institución a la que se incorporaron al cabo de 15 años de esfuerzo diplomático. Otra peculiaridad es que la queja, formulada en un comunicado extraoficial, no se dirigió a los que votaron la cancelación. El Gobierno de Xi Jinping atribuyó a“cierto país” haber boicoteado la reunión. A pesar de estas sutilezas, se abre una incógnita: ¿el BID seguirá siendo un instrumento de intervención financiera en la región para los chinos?¿O preferirán volcarse en la Corporación Andina de Fomento, otro banco de desarrollo en que los Estados Unidos no participan? El choque del BID incomoda a muchos países de la región que reciben inversiones de Pekín, pero tienen lazos poderosísimos con Washington. Esas naciones demostraron, a desgano, el estado del balance regional: el factor geopolítico prevaleció sobre el financiero. China ha invertido en América Latina, desde 2005, 150.000 millones de dólares. Pero, como dice el profesor de Georgetown Gonzalo Paz, la suspensión de la cumbre de Chengdú demostró que “poder mata billetera”.

El País

https://elpais.com/internacional/2019/04/02/argentina/1554157753_047809....

 3 min


En medio de la oscuridad nuestra de cada día, trato de hacer mía la consigna china, aquella de que toda crisis es una oportunidad. Así, en las noches, velita mediante, me dedico a leer, ya que no puedo ver partidos de futbol. He terminado dos novelas que iba leyendo en paralelo – mala idea, por cierto, porque en determinados momentos mezclaba los personajes – y me di a la tarea de desempolvar algunos de los archivos de mi computadora para revisar algunos textos que asoman los cambios que, de la mano de la Cuarta Revolución Industrial, están perfilando un mundo muy distinto, en el que la vida humana empieza a transcurrir de otras maneras en todos los aspectos.

Los derechos de los robots

Entre los archivos me encuentro con algunas notas que tomé hace algún tiempo a propósito de una novela de ciencia ficción, “¿Sueñan los Androides con ovejas eléctricas?”, escrita por Philip K. Dick, en la que se alude a las relaciones del ser humano con los robots. Y de allí he brincado a otros textos que se ocupan del asunto e indican que los robots no deben considerarse sólo como dispositivos mecánicos, sino como socios que interactúan con las personas. Así las cosas, veo un documento en el que el Comité del Parlamento Europeo para Asuntos Legales les otorga la condición de “personas electrónicas”. A partir de allí, se propone que "se pueda establecer que los robots autónomos más sofisticados tienen el estatus de personas electrónicas con derechos y obligaciones específicos, incluida la de hacer bueno cualquier daño que puedan causar". Y observo, igualmente, que ya existen unas cuantas iniciativas similares, en distintas partes del mundo.

De nuevo se demuestra, creo, que la llamada ciencia ficción no es ficción, sino pronóstico. Lo digo por lo anterior y también porque, a propósito de un brevísimo cuento, “El Círculo Vicioso”, escrito hace casi ochenta años, el célebre Isaac Asimov estableció sus conocidas tres leyes de la robótica (que en realidad fueron cuatro). Las mismas lucen como trasfondo de planteamientos que de alguna manera están cobrando forma actualmente a) Un robot no puede hacer daño a un ser humano ni directamente ni a través de su intervención. b) Un robot debe obedecer las órdenes que le den los seres humanos, a menos que las mismas entre en conflicto con el primer mandamiento. c) Un robot debe salvaguardar su propia existencia, a menos que su autodefensa se contradiga con el primer y el segundo mandamiento. Más adelante, el propio Asimov añadió una cuarta: d) Ningún robot puede dañar a la humanidad o, por inacción, permitir que la humanidad sufra daño.

Dentro de la misma línea de lo que vengo escribiendo, vale la pena mencionar, así mismo, que la Universidad Carnegie Mellon de Estados Unidos anunció un nuevo centro de estudios de la ética de la inteligencia artificial; que durante la presidencia del Presidente Obama, la Casa Blanca publicó un trabajo sobre el mismo tema y que varias de las empresas más grandes, incluyendo Facebook y Google, han anunciado una asociación para redactar un marco ético para la inteligencia artificial. Estas y otras muchas iniciativas se explican porque, de acuerdo a lo señalado en diversas publicaciones, las interrogantes son muchas: ¿cómo podemos garantizar que estos algoritmos estén diseñados de manera apropiada?, ¿Será necesario que un robot tenga algo equivalente a una Declaración de Derechos? ¿Debería permitirse a un Cyborg muy avanzado postularse para cargos políticos?

No es de extrañar, entonces, que se haya generalizado la idea de elaborar un conjunto de principios éticos orientados a regular las circunstancias que derivan de la creación y uso de los robots, implicando en ellas a sus fabricantes y usuarios y, como se ve, también a los propios robots.

El tema de los robots es apenas una muestra del intenso debate sobre las transformaciones tecno científicas de la época. Con igual interés se han suscitado discusiones sobre otros muchos tópicos, entre ellos la genética e, incluso la política, por sólo citar un par de ejemplos.

Mientras tanto …

me paseo por estas cosas, velita de por medio, como dije, y me viene a la mente Nicolás Maduro en una de sus más recientes cadenas, anunciándonos las medidas que ha tomado con el objetivo de enfrentar la situación de nuestra industria eléctrica, las que incluyen el cambio del Ministro Mota Domínguez, quien, dicho sea de paso, se retira de la escena sin que se le recuerde haber dado alguna explicación de lo sucedido, ni mucho menos haber hablado de un plan para salir del aprieto en el que nos metió el imperialismo norteamericano, según reza la explicación oficial, elaborada con apego a la teoría de las llamadas “verdades alternativas”

Así, mientras el planeta se mueve según códigos radicalmente distintos a los de antes, Nicolás Maduro no habla de cómo descifrarlos y hacerlos parte del futuro nacional, sino que nos ofrece un país como el de antes, en el que los bombillos prendían.

El Nacional, Miércoles 3 de marzo de 2019

 4 min


Daniel Eskibel

Una buena negociación política te permite alcanzar grandes logros. Por ejemplo:

Consolidar un triunfo

Avanzar y ganar nuevas posiciones

Mantener el statu-quo

Achicar pérdidas en una derrota

Sobrevivir políticamente

Como ves, cualquiera de estas finalidades puede decidir el destino de un partido político. Por eso tu rival prefiere que no conozcas los secretos que guían una negociación política exitosa.

Psicología de la negociación política en 10 puntos

Negociar tiene sus secretos, claro que sí. Dominarlos no te asegura nada, pero te da una ventaja importante en el punto de partida. Y esa ventaja tiene que ver con la psicología.

Ya sabes: como todo en materia política, también la negociación transcurre en la mente de seres humanos dialogando con otros seres humanos.

La psicología de la negociación política incluye 10 grandes puntos que debes tener siempre presentes:

Privacidad. Negociar implica un ir y venir de ideas, propuestas y situaciones que se van ajustando y corrigiendo. Implica marchas y contramarchas. Si eso toma estado público, el proceso se congela y se estanca. Por eso necesitas negociar en la más completa privacidad.

Paciencia. Los ansiosos y los apurados negocian mal, se equivocan mucho y dejan pasar oportunidades de oro. La paciencia es una virtud suprema en este plano. Y la disposición al esfuerzo, a invertir tiempo, inteligencia y trabajo durante todo el tiempo que sea necesario.

Hoja de ruta. Es simple: si no sabes hacia dónde vas, pues entonces nunca llegarás a ninguna parte. Tu ruta debe estar clara y firme, tus objetivos también. Nunca te sientes a negociar si antes no has negociado contigo mismo y con tus compañeros políticos.

Intereses. Detrás de las posiciones y las propuestas de cada negociador hay algo más importante aún: los intereses. Tienes que tener muy claro cuáles son los tuyos e identificar cuales son los de tu adversario. Porque al fin y al cabo se trata de satisfacer esos intereses (políticos, económicos, culturales, religiosos, de poder, personales). Y ambas partes necesitan encontrar un modo de hacerlo.

Pérdidas vs ganancias. Nunca olvides que ese negociador que está del otro lado de la mesa buscará, aún sin saberlo, evitar pérdidas. Y para evitar pérdidas pondrá mucho mayor esfuerzo que para lograr ganancias. Así funciona el cerebro humano y si lo sabes cuentas con ventaja extra.

Emociones. La negociación política no es un proceso puramente racional. Las emociones juegan un papel central que suele definir las situaciones. Por eso debes tener inteligencia emocional y nunca reaccionar impulsivamente. El que se enoja pierde. Y la calma puede ser tu principal carta de triunfo.

Empatía. A pesar de las diferencias políticas debes lograr un nivel básico de empatía con el negociador adversario como para poder trabajar en conjunto. No importa si el otro está en tus antípodas ideológicas. Tampoco importa si la historia entre ambas partes tuvo momentos duros y conflictivos. Lo que importa es que negociar es un trabajo entre dos partes, y para hacerlo bien ambas partes necesitan conectar positivamente con algo del otro.

Escenificación. El escenario físico donde se desarrolla la negociación nunca es completamente neutral. Tienes que considerar seriamente la escenificación, las características del lugar físico dónde se negocia. Y analizar las posibles influencias de ese lugar sobre los negociadores y sobre la opinión pública más tarde. Recuerda que los lugares hablan, al igual que las locaciones del cine o la televisión.

Comunicación no-verbal. Durante una negociación política hay palabras que van y vienen. Pero además hay comunicación no-verbal: posiciones corporales, desplazamientos, movimientos de brazos y manos, expresiones de la cara, sonrisas, muecas, micro expresiones, miradas, gestos…Esta comunicación no-verbal es decisiva, por eso debes perfeccionar tu lectura de la misma y también tu propia comunicación en ese plano.

¿Soluciones? Por definición las soluciones no existen y por eso no se encuentran nunca sino que se construyen en un proceso de trabajo. Ese proceso de trabajo es al que le llamamos justamente negociación. Nunca digas que no encontraron una solución porque no había nada que encontrar. En todo caso puedes decir que no pudieron o no supieron construir una solución.

La negociación política comienza cuando no hay soluciones a las discrepancias entre dos formaciones políticas. Es un trabajo colectivo de construcción de una solución que antes no existía. Y para eso te servirán de guía los 10 puntos anteriores.

Maquiavelo&Freud

https://maquiaveloyfreud.com/secretos-negociacion-politica/

 3 min


Ya no cabe duda que Venezuela está en emergencia. El colapso es total. El fracaso del régimen ya no da para más. Es evidente y todos lo padecemos, de manera que el acuerdo alcanzado entre la Cruz Roja Internacional con la AN y el presidente (E) Juan Guaidó, aceptado también por Maduro, es el inicio imparable del cambio urgente que reclama el país.

El informe de Michell Bachelet, Alta Comisionada de los Derechos Humanos de la ONU, habla de una situación devastadora en Venezuela caracterizada por la paralización general de los servicios públicos (electricidad, agua, etc.), falta de alimentos, medicinas, violencia, violación sistemática de los derechos humanos, torturas, detenciones ilegales basadas en burdos montajes como la sufrida por el abogado y dirigente de VP, Roberto Marrero.

Bachelet, ex presidenta de Chile, es una persona vinculada a la izquierda, que hace un examen exhaustivo y objetivo de la dolorosa realidad que viven mas de 30 millones de venezolanos.

Quienes negaron la crisis cientos de veces hasta en la propia ONU, ahora, sobre decenas de cadáveres y el dolor de millones de personas, no les ha quedado más que aceptar la ayuda internacional impulsada y promovida por la Asamblea Nacional.

Debemos continuar con la presión a través de las protestas y reclamos en todos los rincones del país. No podemos acostumbrarnos al infierno en el que han convertido nuestro día a día. Tenemos que superar el retroceso que se nos ha impuesto por la incapacidad y la corrupción del régimen de Maduro. Es inaceptable la pasividad de la FAN frente a los colectivos violentos que con armas de fuego amenazan y atacan a la población civil que se manifiesta por sus derechos como se constató este domingo en las zonas populares de las principales ciudades del país, en especial Caracas.

La unidad entre los partidos políticos y la sociedad civil es vital para seguir avanzando hacia la realización de unas elecciones generales con todas las garantías democráticas, un nuevo CNE y la debida observación internacional.

Ya logramos abrir el canal humanitario, ahora, con la fuerza de todos, vamos a abrir el canal político y electoral para lograr un gobierno de reconciliación y unidad nacional.

Twitter: @TablanteOficial

Facebook: Carlos Tablante

Web: www.carlostablante

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Luis Ugalde

Al ver que ninguna de las partes puede aniquilar a la otra se llega a la conclusión de que es mejor negociar la salida que matarse. Ahí ha llegado Venezuela y es claro que el régimen es incapaz de mejorar la gravísima situación. Está sentenciado de muerte, aunque pueda prolongar la agonía a un costo muy alto.

La conciencia y la Constitución (art. 350) nos mandan desconocer la tiranía que hoy está matando a la población y violando sus legítimos derechos y aspiraciones y estamos obligados a trabajar por el restablecimiento de la Constitución (art. 333) con elecciones democráticas libres y transparentes. La Constitución manda (art. 233) que, ante la falta absoluta de Presidente legítimamente elegido, el Presidente de la legítima Asamblea Nacional se encargue de la Presidencia de la Republica para conducir la transición que restaure la Constitución, al tiempo que frena la hiperinflación de muerte, busca de emergencia la ayuda humanitaria y promueve el renacer de la vida ciudadana y de la producción económico-social. Necesitamos un cambio urgente que desde ahora ponga todas las condiciones para un proceso electoral limpio (CNE nuevo, registro electoral, voto en el exterior, candidatos habilitados, modo de votar, testigos…).

Ya el “diálogo” burlado no volverá como una trampa para que el régimen pueda ganar tiempo, sino que necesitamos un extraordinario acuerdo para recrear el país. Cada día que pasa se agrava la situación y eleva los costos para quienes desesperados se aferran al poder y aumentan la represión criminal. Por el lado de la oposición se ha disipado la ilusión de una fácil salida, gracias a los marines o a soldados brasileños y colombianos, sacrificados para salvarnos. No queda más que la violencia interna impuesta con paramilitares criminales protegidos por las fuerzas armadas y la policía o la negociación con un gobierno de transición o la prolongación del caos y del régimen cadavérico que ya hiede. Una intervención armada externa tendría graves e impredecibles consecuencias y la llave para evitarla la tiene nuestra Fuerza Armada con sólo decidirse a cumplir su juramento y obligación constitucional de no imponer la tiranía sino defender a democracia.

Es lógico que los chavistas se pregunten por su futuro post-tiránico. La respuesta para millones tiene que ser que, al restablecer su Constitución, ellos tendrán los mismos derechos y garantías que los demás grupos sociales y partidos. En la oposición hay mucho sufrimiento y agravios que dejan profundas heridas con deseos de que los crímenes sean castigados y la rabia alimenta la furia de la revancha y el linchamiento. Por eso necesitamos un liderazgo extraordinario con la grandeza de Mandela con la mente centrada en la reconstrucción del país reconciliado, para sumar todas las fuerzas nacionales sanas y reducir el sabotaje del chavismo despojado del poder y con resentimiento y miedo. No hay renacer posible sin una gran renovación de espíritu nacional y amplia colaboración internacional, como en el post-nacismo, el post-apartheid o el post-el horror de la república cárcel que había tras el Muro de Berlín.

El creciente cerco nacional e internacional a la tiranía no cederá en su exigencia de derechos humanos, elecciones democráticas y cambio inmediato de modelo económico con un vuelco a la hiperinflación. La necesaria masiva ayuda internacional con préstamo de miles de millones de dólares y un flujo de inversiones productivas internacionales y nacionales, es impensable con Maduro aferrado al poder usurpado.

El Gobierno de transición es indispensable y urgente para encauzar de inmediato la salida de la tragedia socioeconómica y guiar la ruta productiva, al mismo tiempo que se ponen las condiciones para elecciones presidenciales libres y democráticas con garantías internacionales. SIN MADUR0.

Maduro ha demostrado que NI QUIERE NI PUEDE convocar a elecciones democráticas y limpias, ni restablecer la Constitución que Chávez proclamaba como la mejor del mundo. Maduro NI QUIERE NI PUEDE cambiar el antiproductivo modelo económico, ni frenar la hiperinflación ni promover la producción nacional. La salida del país pasa por la salida voluntaria u obligada de él.

¿Dónde quedan en ese gobierno de transición el chavismo y la Fuerza Armada? La FA está llamada a construir la transición y dar la decisiva colaboración para que Venezuela renazca con constitución y democracia. Por supuesto el núcleo corrupto militar debe salir. ¿Cómo? es parte de la negociación. ¿Por qué va a negociar la oposición? ¿Por qué la camarilla gubernamental? Todos lo tienen que hacer obligados por la realidad, porque el enfermo se muere. Hay que obligarlos demostrando que es la alternativa razonable y viable frente al conflicto armado sin capacidad de renacer nacional y de la costosísima prolongación indefinida de la agonía que se agrava. Tiene que haber justicia para los delitos graves. El doloroso y multitudinario grito del pueblo movilizado lo exige.

Es imposible renacer sin un amplio e inclusivo acuerdo con un plan nacional muy definido y con respaldo internacional. También para USA, Colombia, Brasil, UE, Rusia, China, el Grupo de Lima e incluso para México y Uruguay es el mejor camino. Y a Cuba se le puede hacer ver que también para ellos es la única salida. Lo necesario ahora es que cada grupo no se aferre a su fórmula, sino que todos coincidan en la única salida negociada y vean que es lo mejor y menos costoso también para ellos. Afortunadamente Guaidó vino con la mano abierta y no con el puño cerrado, obedeciendo a la Constitución para suplir a la falta de gobierno legítimamente elegido (art. 233).

Muchas de las aspiraciones de la población venezolana que apoyó a Chávez hoy son urgentes, legítimas, e irrenunciables, aunque traicionadas. Y muchas de las deformaciones y corrupciones de la democracia pre-chavista no deben volver para que en Venezuela seamos esforzados ciudadanos productores de un primaveral renacer nacional reconciliado e inclusivo.

Caracas, 29 de marzo de 2019

 4 min


Con voz propia

Los golpes caracterizan a nuestra historia y parecieran institucionalizarse en abril. El 19 de ese mes de 1742 Juan Francisco de León, Teniente de Justicia de Panaquire (Barlovento) al frente de unas 3 mil personas en la Caracas de 20 mil habitantes, se sublevó contra el Gobernador y logró su destitución. A 40 años de esa acción se dio el mismo día el de 1810.

En columna de hace 16 años -¡cómo pasa el tiempo!- tomamos el 24 del 1836 como día del golpe contra José María Vargas –el primer Presidente Civil de la restablecida República de Venezuela- cuando se concretó su renuncia impuesta por Pedro Carujo, comandante y periodista. En verdad tal acción ni siquiera fue consecuencia de la asonada, por lo cual ofrezco tardías excusas. Tal dimisión fue solicitada el 8 de julio del año anterior, cuando fue apresado Vargas en su residencia y ex patriado a la Saint Thomas.

Una asonada subversiva protagonizó el 27 de dicho mes el militar y político Antonio Guzmán Blanco, con Revolución de Abril también denominada Revolución Amarilla. Fue una insurrección en contra gobierno de los “Azules” (liderado por los Monagas) que ejercían el poder desde 1868.

Contra la dictadura de 20 años se rebeló la madrugada del 7 de abril 1928, el movimiento insurreccional juvenil aliado con la dignidad militar que lideró el Capitán Rafael Alvarado, instructor de artillería, graduado de Pedagogo en Chile; nativo de Nirgua (Yaracuy), de 30 años. De inmediato se manifestó el amplio respaldo de la sociedad.

El capitán contó con cooperación de los tenientes Agustín Fernández, Faustino Valero; subtenientes Rafael Antonio Barrios, Leonardo Leefmans y los cadetes Eleazar López Wolkmar hijo del general Eleazar López Contreras, entonces jefe de la guarnición de Caracas. Él aplastó la acción centrada en el Cuartel San Carlos y con la toma lograda del Palacio de Miraflores.

Le siguen Antonio J. Ovalles Olavarría, Benjamín Delgado Leefmans y Armando J. Chávez; algunos sargentos. Igual comprometido estaba el subteniente Santiago Ochoa Briceño, pero no participó por encontrarse arrestado en Inspectoría del Ejército.

No faltaron los de tercera edad, como el General Enrique Ambar, quien en 1904 apoyó a Cipriano Castro y 24 años después, ya con 74 de edad, volvió.

Por los estudiantes de la Universidad Central de Venezuela, coordinó la acción Juan José Palacios. Destacaron con él, entre otros Félix Valderrama Raúl Leoni, José Tomás Jiménez Arráiz, Clemente Parpacén, Rafael Chirinos Lares, Inocente Palacios, Manuel José Arreaza, Amílcar Plaza Aponte, Carlos Irazábal, Germán Tortoza, José Antonio Marturet, Eduardo Celis Sauné, Guillermo Prince Lara, Luis Felipe López, Simón Gómez Malaret, Antonio Anzola Carrillo, Angel Uueto, Florencio Robles, Benjamin Quintana Silva, Augusto Márquez Cañizales, Rodolfo Quintero, Miguel Otero Silva, Jóvito Villalba.

Aspiraban formar una Junta de Gobierno formada por los ciudadanos honorables, entre ellos el doctor Julio Salas, Juan José Abreu, Manuel Segundo Sánchez y el poeta José Tadeo Arreaza Calatrava.

“Movimiento patriótico proponía unas elecciones completamente libres para elegir un candidato civil”.

Golpe estaba fijado para el 1º de abril, cuando el Benemérito saldría de su residencia en Maracay para inaugurar el hotel Miramar de Macuto. Una delación lo alertó y suspendió el viaje.

Por la Patria hasta la muerte, era consigna del cual se cumplen 91 años, en un bochornoso ambiente de apagón eléctrico, debido al desacierto de un ilegitimo régimen militar con rechazo del mundo democrático.

Cierra el golpismo de abril con el que provocó la renuncia del Presidente “que el alto mando aceptó” del Presidente de entonces.

Al MARGEN: Lamentable que algunos expatriados por culpa del autoritario régimen, hoy se conviertan en declarados enemigos públicos del líder unitario de la Oposición, Juan Guaidó. Más que entre ellos se cuente a la periodista Patricia Poleo Poleo, a quien creíamos aliada.

jordanalberto18@yahoo.com.

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Hoy en día el concepto de soberanía absoluta no tiene cabida. Es tal la interrelación entre los países que es inaceptable que uno de ellos haga lo que le venga en gana y afecte negativamente a otros. Por ejemplo, el río Meta nace en Colombia, pero eso no le otorgaría derecho a nuestro vecino a interrumpir su flujo hacia Venezuela. Tampoco, escudándose en la soberanía, puede un gobierno asesinar, torturar, secuestrar o encarcelar a sus ciudadanos o a extranjeros, ni apropiarse indebidamente de la propiedad privada. Mucho menos dar cobijo a terroristas como el ELN, la FARC o Hezbollah, permitir el tráfico de drogas o aceptar militares de otros países, sin autorización de la Asamblea Nacional, así como promover a paramilitares.

Algunos son partidarios de que la intervención militar sea solo como acompañamiento necesario a la entrada de la ayuda humanitaria, la cual ya está entrando por intermedio de la Cruz Roja, pero la mayoría de los solicitantes lo que aspiran es que sea para sacar a Maduro, lo cual solucionaría el problema de raíz. Ante la situación descrita, muchos exigen que Guaidó y los otros diputados de la Asamblea Nacional aprueben la aplicación del artículo 187-11. Aunque está acción está justificada, ¿acaso es lo recomendable? Hay que tomar en cuenta que, hasta el presente, ni el Grupo de Lima, ni la Unión Europea, que son nuestros aliados, apoyan una intervención militar extranjera. Es decir que, si mantienen su posición, no acudirían y en ese caso nuestros diputados quedarían como pajarito en grama.

Por otra parte, un grupo no despreciable de conciudadanos no está de acuerdo con esa intervención. No es asunto de soberanía, sino que se produciría una gran inestabilidad política, que no solucionaría los problemas que padecemos. Sin duda que ante una intervención foránea el régimen no aguantaría ni tres días, ya que nuestra Fuerza Armada no tiene cómo enfrentar a un oponente con mejor armamento y apresto, pero el nuevo gobierno tendría que actuar con violencia en contra de quienes se opongan, desencadenando persecuciones inaceptables. También se podría alegar que esa acción daría excusas a los fanáticos para predicar que el Socialismo Siglo XXI no fracasó, sino que no lo dejaron culminar su implantación, pero este argumento no tiene peso, ya que esa idea nunca morirá, sino que volverá con otro nombre, aunque la historia evidencia que el resultado es una distopía.

Hasta el sábado pasado el ingeniero Guaidó, presidente (e) de Venezuela había sostenido que la estrategia de las protestas de los ciudadanos en las calles y el estrangulamiento económico eran la ruta para salir de Maduro y su pandilla. Por ello algunos lo han presionado para que aplique el 187-11 y otros han llegado, injustamente, a descalificarlo. Los más lo hacen de buena fe, por el desespero de no ver otra opción y no visualizar los daños colaterales; otros con mala intención para bajarle el piso a la estrella del momento político y unos pocos para figurar en los medios. Muchas críticas malsanas provienen del régimen, pero otras son de los nuestros. Critican si no hay unidad, pero también cuando el presidente (e) Guaidó se retrata con algunos líderes, la mayoría de los cuales son descalificados injustamente.

En el reciente acto en Los Teques, el presidente (e) anunció que sí aplicaría el 187. ¿Acaso cambió de estrategia? ¿Cedió a ciertas presiones internas? ¿Tiene información de que nuestros aliados sí están dispuestos a intervenir militarmente? ¿Cuenta con la aprobación de la Asamblea Nacional? Hay que recalcar que no mencionó específicamente el 187-11, que es el que contempla autorizar misiones militares extranjeras. Posteriormente declaró que se “aplicaría en el marco de la cooperación”. Eso puede interpretarse como la aplicación del 187-9 y 187-18, que se refieren a la autorización de contratos, tratados y convenios con otros Estados. Es decir, pareciera que continuará con la estrategia actual, que se desarrolla “sin prisa, pero sin pausa”.

El presidente(e) debe aclarar, pero en todo caso el momento exige darle un voto de apoyo porque se lo ha ganado. El fin del régimen es inevitable. Tengamos un poco más de paciencia y apliquemos oídos sordos a quienes critican al presidente (e) Guaidó, en quien confío, aunque no conozco.

Como (había) en botica:

Quienes crean las patrañas de Maduro sobre los problemas de la electricidad son fanáticos. Desde hace años expertos como César Quintini, José Aguilar, Miguel Lara, Winston Cabas, Nelson Hernández y Víctor Poleo, entre otros, han planteado que el colapso era inevitable por falta de inversión, de mantenimiento y de gerencia.

Hay denuncias fundadas de las torturas al coronel Juan Rodríguez Dos Ramos.

Carlos Boully Gómez, Rector de la Universidad Católica Santa Rosa, le otorgó un doctorado a Mikel Moreno por ser “fundamental en la preservación de la estabilidad la democracia y la paz en el país”. Este presbítero rojo es un pésimo ejemplo para sus estudiantes.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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