Un grupo de estudiantes del curso de ciencias políticas en la UCV, le preguntan a su profesor sobre el origen y desarrollo de los fraudes electorales en el país.
Las vacaciones escolares, lejos de ser un período de descanso y disfrute para todos, se convierten en un verdadero "calvario" para los hogares con niveles de pobreza y pobreza crítica.
La diáspora de entrenadores deportivos venezolanos es un fenómeno lamentable pero comprensible que se enmarca dentro de la crisis socioeconómica y política que ha afectado profundamente a Venezuela.
Con el objetivo de impulsar el modelo de comunas y el poder popular enmarcado en el socialismo del siglo XXI, el gobierno da paso a la creación de la Universidad Bolivariana de las Comunas (UBC) en Venezuela.
Este encuentro no solo representa un paso fundamental hacia la unidad de profesores, administrativos, obreros, personal profesional y estudiantes, sino que también marca una nueva etapa en la incansable defensa de la universidad y sus derechos.
La academia en Venezuela, a pesar del notable desempeño de sus egresados en el exterior, enfrenta desafíos considerables. En el pasado, nuestras casas de estudio se destacaron entre las principales de la región, incluso a nivel global.
La afirmación de que los pensionados y jubilados en Venezuela están "condenados a muerte" por la crisis económica de los últimos 25 años es una expresión muy fuerte que refleja la extrema vulnerabilidad y las severas dificultades que este grupo ha enfrentado.
Muy emocionada, andaba Mary Kory, no paraba de cantar el coro de una de las famosas canciones de Tito Rodríguez que decía así: “Vuelan las palomas en su palomar / y vuelan que vuelan para no tornar”.
Mi primer encuentro con Luis Herrera Campíns fue en el mes de mayo de 1975 cuando visitó el Velódromo "Teo Capriles" para solidarizarse con la huelga de los entrenadores deportivos que en ese momento reclamaban su derecho laboral a la contratación colectiva ante el Instituto Nacional de Deportes.