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Opinión

Alberto Hernández

Crónicas del Olvido

1.-

No será necesario ampliar un espectro tan reverenciado como es el de los “Fragmentos filosóficos de los presocráticos”, que nuestro Juan David García Bacca estudió con afán y porfía toda su vida, y que de ellos nos dejó parte del “Refranero clásico griego”, entre quienes, sabios al fin, están: Cleóbulo, Solón, Quilón, Tales, Pítaco, Bías y Periandro, aforistas y creadores de máximas que se convirtieron, entre la gente culta y la no tanto, en citas recurrentes, y que si una vez fueron elegantes hoy tienen como respaldo la vulgarización del paisaje verbal de nuestra tropical lengua.

Menciono a esos señores porque en uno o varios momentos de sus deleitosas vidas pronunciaron alguna palabra fuera de tono. Quizás en el instante en que se dieron un martillazo, se tropezaron con una piedra, un enemigo, o se les olvidó tomarse el brebaje contra la mala memoria.

Desligado de estos dos primeros fragmentos, para no crear en el lector ninguna mala intención contra quien esto rasguña, trato de concentrarme en el tema que en el título aviso.

No somos griegos, pero de allá venimos en palabras. Un poco después latinos, hasta convertirnos en españoles y en americanos que hablamos español o castellano. Quien tenga dudas acerca de esa genealogía que recurra a otras fuentes. Pero eso somos, como también árabes en muchas voces y hasta posturas que nos hacen parecer beduinos.

Otra vez me desvío.

Siempre hemos dicho palabrotas, que no malas palabras, para seguir insistiendo en el título del maestro Rosenblat, pero las palabras, los tacos, como dicen en España, las groserías como apuntamos aquí, tienen su lugar y frecuencia al decirlas. O debería ser así. Recurrimos a ellas a voz en cuello, por escrito y hasta gestualmente. Con las manos y la cara las pronunciamos a veces con más soltura. Y nos atenemos a los significados, que no a las consecuencias.

Una vez más, retorno: miles, millones de bocas venezolanas, sin eufemismo alguno, han hecho de la palabra “marico” un emblema nacional, una suerte de tótem lingüístico que ronda por todo el territorio como una fiesta desbocada donde todas las lenguas (las contráctiles alojadas en el hueso hioides) han enloquecido en medio de una supuesta épica verbal que algunos han calificado de “democracia oral”, toda vez que desde los centros de poder el idioma es ahora parte del conflicto. Un adorno que vemos en los discursos de hombres y mujeres que dicen representarnos.

2.-

La calle, tan reveladora, sigue siendo el diccionario en el que se vacían todos los estruendos orales. Sustantivos, adjetivos, sujetos y predicados, y hasta los pobres monosilábicos artículos, han sido convertidos en simples entidades amarradas a la palabra “marico” o “marica”, porque tanto hombres como mujeres la salivan sin discriminación alguna. Y no es un asunto de edad: niños, adolescentes, adultos contemporáneos, adultos mayores y de la mismísima tercera edad de los “picapiedras” la regurgitan sin ningún pudor. Es tan pronunciada la curva de su uso que en una oración es vomitada cuantas veces las neuronas se atascan en la pobreza del que se dice hablante (hablador prefiero, por el ruido al que nos someten).

Me valgo de un ejemplo con el que me encontré en la recepción de un hotel en Caracas:

“-Marico, mira, marico, entonces la chama, marico, me dijo que ella no iba, marico, y entonces, marico, me dio una vaina, marico, y la mandé pal carajo”.

Y mientras el sujeto balbuceaba, abierto de piernas como un compás, se rascaba la bragueta. Un par de muchachas, bellas por cierto, andaban con esa cosa que farfullaba. Y ellas, igual, con la boca llena de “maricos”.

3.-

No sé si ponerme serio o seguir la joda, pero haré lo que me salga. Los hábitos lingüísticos tienen horma en el hogar, pero la calle y ahora la escuela son las portaestandartes de esa manera desenfrenada de raspar esa palabra con tanto afán que ya perdió su significado. He oído a maestros decirla en los recreos y aulas. A médicos, abogados, políticos, etc. La “democracia oral” ha devenido retórica de descerebrados. La también llamada cortesía verbal dejó de ser una norma como el sonido “Wom”, ahora una marca comercial chilena proveniente de la voz “güevón” o “güebón”, para no contradecir gramaticalmente a sus usuarios.

De modo que estamos ante la “mariconización” del habla venezolana, cortejada por la fábrica de palabrejas propias de la ideología. Es que Orwell también debería aparecer en estas líneas.

¿Hablamos de retórica? Tal vez. ¿Somos en exceso coloquiales? Sí. ¿Vulgares? Sí, que lo digan los magistrados de la corte de tipos que se dicen protectores del legado de héroes y espadachines de nuestra historia patria.

El cauce igualitario donde navegan hombres y mujeres es muy rico en ese manual de estilo de nuestra manera de hablar en estos tiempos. La “desensibilización” verbal ha llegado a extremos de tartamudez escolar. Una prueba la tenemos en un canciller que se vale de improperios desde una silla en un debate, para demostrar que los venezolanos sabemos decir palabrotas e improperios.

El calificado arco expresivo del lenguaje desemboca en la palabra “marico”. Y para deslumbrar al macho cabrío, “marica”, en una segregación de ptialina que provocaría la envidia de un lobo hambriento.

Masticar las palabras, esa tan manoseada por y con la lengua, ya es una especificidad idiomática. Uno de los aportes de nuestra civilidad motorizada.

Ojalá a la vuelta, los lingüistas, que hay excelentes en este país, abordaran este tema con más profesionalismo que este sujeto a quien le acaban de leer esta plana.

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Edgar Benarroch

Las organizaciones, movimientos o partidos políticos son entidades de interés público originadas y creadas para promover la participación de la ciudadanía en la vida democrática de un país. Se diferencian fundamentalmente por el concepto del hombre y de la sociedad, entre otras, que sustenten. Estas asociaciones apoyadas en una determinada ideología, que compartirán sus militantes, simpatizantes y seguidores aspiran alcanzar el poder de una nación, para desde allí, con los hilos del gobierno en las manos desarrollar su programa político.

Los partidos políticos deben encausar la voluntad popular, ser intermediario entre el gobierno y el ciudadano y viceversa. Si no se está en el gobierno deben ejercer las funciones de oposición, siempre en atención al interés nacional, o ubicarse en la posición de "autonomía de acción " como ocurrió con COPEI ante el gobierno del Dr. Raúl Leoni (1964-69). Decidió como línea política la autonomía de acción, popularmente conocida como "doble A". Acompañó al gobierno en aquellas ejecutorias que consideró se correspondían con el Bien Común y se diferenció y confrontó las que estimó no alineadas con el interés nacional.

Son los partidos políticos sociedades intermedias mediante las cuales el pueblo se organiza y tiene canales de participación y expresión. En democracia es fundamental la existencia de los partidos políticos, ellos son los pilares donde descansa el andamiaje democrático y son la vía civilizada del pueblo para expresarse y hacerse representar. Una democracia sin partidos políticos será cualquier cosa pero democracia no es. Algo sin alma, sin espíritu y sin dignidad, podrá ser cualquier cosa, pero humano no es.

Mientras más fuerte, robustos y organizados sean las agrupaciones políticas, mayor será el nivel de sustentación de la democracia.

Si entendemos la democracia como el sistema de gobierno menos imperfecto. Que además de manera de ejercer el poder se ha transformado en manera de vivir en sociedad, si la vemos como un sistema perfectible y por ello diariamente debemos estar atentos, tenemos entonces el deber de cuidar las bases que la sostienen. No es recomendable desacreditar y caerle a palos a las entidades de interés público como los partidos políticos y menos en este tiempo en el que atravesamos una honda crisis no solamente política si no integral,

Debemos preocuparnos para que nuestros partidos políticos sean buenos y cada vez mejor. En Venezuela hay una gama ideológica como para satisfacer todas las corrientes del pensamiento. Si cada quien se agrupa con sus afines políticos y lo hace adecuadamente, como debe ser, estaríamos haciéndole un gran favor a la democracia. La idea es que nuestras organizaciones políticas mejoren y se adecuen a los nuevos tiempos, que actúen hoy como nunca en correspondencia con el más alto interés de la Republica, que sea el Bien Común, la justicia y la libertad motivo de sus desvelos. Entonces nos corresponde trabajar para que nuestras organizaciones mejoren y la manera adecuada de hacerlo es alertando, manifestando opinión y hacerla llegar a las instancias que consideremos prudente y necesarias, no cayéndole a piedra a las organizaciones y a sus dirigentes, esa no es la mejor manera, diría no es la manera.

Con frecuencia incurrimos en el error de atribuirle al partido los defectos de sus dirigentes. Eso, a mi entender no es sensato, no debe la organización cargar con los pecados de sus asociados.

En los años ochenta (como pasa el tiempo, siglo pasado), casi todos los medios de comunicación del país, particularmente las plantas de televisión parece se pusieron de acuerdo para caerle a palo a los partidos políticos y a sus dirigentes. Tuve ocasión de hablar con algunos dueños y editores y alertarlos sobre el asunto. Para mi asombro la respuesta de todos, por separado, fue la misma: No te preocupes que una vez que desaparezcan viene la clase gerencial para dirigir el país. Aquí a la vista de todos y viviéndolo diariamente están los resultados. No tropecemos con la misma piedra.

Es evidente el estado de debilidad en que se encuentran las organizaciones políticas venezolanas, ello debe y tiene que preocuparnos. Es de nuestro deber, por la democracia, por la libertad y por la patria coadyuvar voluntades y esfuerzos para que se revitalicen y logren nuevamente el grado de importancia que en el pasado reciente tuvieron. El deterioro de los partidos políticos no es nuevo, antes de aparecer Chávez en la escena política se sentía con mucha preocupación como el pueblo le retiraba su afecto a los partidos principales, a Acción Democrática y a COPEI. Lo de AD lo percibí desde afuera, lo de COPEI lo viví y sentí ingratamente de manera muy honda. La llamada polarización o bipolaridad era un mensaje de descontento con ambos partidos, lo que ocurría era que la alternativa validad frente a uno era el otro y la alternativa válida frente el otro era el uno. Hasta que apareció Chávez y convenció al país que él era alternativa válida para sacar a ambos partidos y así ocurrió. Entre otras razones Chávez es producto también del deterioro de los partidos fundamentales de entonces. Hoy estamos pagando por el desafecto del pueblo con los partidos más importantes y por la llegada de un señor que inicia el desastre nacional en que nos encontramos. Ciertamente la pérdida de la simpatía del pueblo con los partidos y sus dirigentes tiene sus explicaciones que no pretendo abordar en esta nota Si lo ocurrido en los últimos veinte años sirve como lección, creo que ella se ha asimilado y supongo se hacen votos y hay disposición para la enmienda. Colaboremos todos.

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Al filósofo Agapito Maestre

¿Cunde la desesperanza en el planeta? ¿Será que el destino de la humanidad es su aniquilación y en ese sentido, lo estamos haciendo bien en todos los órdenes: político, tecnológico y humano? Parece que las categorías kantianas de comprensión de lo real no están funcionando mucho, ya no se entiende bien cómo es “la cosa en sí” (quizá porque vivimos concentrados en “la cosa en no”) y mucho menos aquella formulación suya: “Obra como si la máxima de tu acción pudiera convertirse por tu voluntad en una ley universal de la naturaleza” (¡grande Kant!, aunque we kant understand).

Occidente y la cultura occidental son las bases de la humanidad. Incluso los críticos de esta cultura lo hacen occidentalísticamente, porque en otros terrenos no cabe la disidencia. Esa fe que tanto desprecio recibe hoy, es la fuente de nuestro humanismo, que se ha tornado últimamente selectivo. Como centro y eje de la cultura universal, Occidente ha producido los grandes avances de la ciencia y el espíritu humano, pero también lleva en sí el germen de su destrucción. Su noción de la tolerancia la hace débil frente a las agresiones. Su noción de la universalidad le compromete con la defensa de las culturas que quieren aniquilarla. Su supervivencia está reñida con sus principios por una parte, y por otra, como diría Serrat: se está llenando de pobres el recibidor. No es el cierre de fronteras lo que parará las migraciones ilegales, sino una revisión profunda del rumbo que ha tomado la humanidad, para rectificar y ayudar, porque la expansión de Occidente por el mundo provocó también las injusticias que hoy se vuelven en su contra: la colonización del continente africano, la división arbitraria del medio oriente, las intervenciones militares que terminan ocasionado desastres peores que los que pretenden enmendar y que además habían sido propiciados por ellos mismos.

La Unión Europea, por ejemplo, moderna rehabilitación de la vieja idea del Sacro Imperio Romano Germánico que fundó Carlomagno, sucumbe como imperio: los países se separan –como los ingleses con el brexit–, dentro de los países las regiones se separan –como los catalanes, que quieren separarse del rey, pero continuar con el emperador–, mientras, una indetenible, persistente y lenta invasión cruza las fronteras. Así debió ser la caída del Imperio Romano. Entonces quizá lo que el destino tiene entre manos para Occidente es el neofeudalismo, bajo la forma de la atomización propiciada por el relativismo populista que tanta fuerza está cobrando para aniquilar lo poco de sentido común que quedaba.

¿Qué tiene que ver todo esto con Venezuela? Bueno que si este es el destino de la humanidad, su propia destrucción, nosotros tenemos la tarea ya bastante adelantada. En tal sentido somos –quizá– el ensayo general de lo que viene: la inflación más alta del planeta, la inseguridad mayor, la destrucción de toda civilización: electricidad, sanidad, transporte, alimentación. ¿Y si fuésemos nosotros la vanguardia del Occidente que vendrá?

Mi preocupación es la de siempre: y es que los venezolanos tenemos tanta mala suerte en este momento, que puede que se acabe el mundo y aquí el régimen siga. Como estamos en la postmodernidad, sería algo así como la postdestrucción, porque no lo duden: esta gente tiene capacidad de sobra para destruir, incluso lo que ya fue destruido

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Durante el mes de mayo tres (3) eventos, en distintos momentos, facilitaron la reflexión sobre la necesidad y oportunidad real de debatir sobre la ciudad ideal, sostenible y/o competitiva.

El primer evento, promovido por el programa de Cohesión Social de la Fundación Estudios Municipales, en alianza con la Facultad de Arquitectura de la UCV, permitió reflexionar sobre la ciudad ideal desde la visión de la “Nueva Agenda Urbana, Hábitat III”.

El evento, realizado el 14 de mayo, abordó la ciudad ideal desde la visión histórica, política institucional y urbana. Pero, además, permitió el acercamiento de distintas organizaciones de la sociedad civil que desde sus propios espacios privados impulsan, promueven y desarrollan actividades orientadas a sembrar niveles de cohesión social adecuados para construir una visión compartida de una ciudad ideal.

El segundo evento, realizado el 30 de mayo, facilitó el espacio para que actores calificados pudieran valorar el modelo de sostenibilidad para las ciudades en Venezuela, que desde la Comisión de Sustentabilidad de la Cámara Venezolana Alemana (Cavenal) se ha venido diseñando como resultado del Foro de Ciudades Sustentable que anualmente organiza Cavenal.

Finalmente, un tercer evento fue desarrollado el 31 de mayo y congregó a más de un centenar de personas que, con interés, atendieron la invitación del Grupo Orinoco y el Centro de Políticas Públicas del IESA para conocer la experiencia comparada y la realidad venezolana en materia de ciudades competitivas.

Las experiencias de algunos municipios en Argentina, Colombia y México con la adecuación de sus Planes Municipales de Desarrollo a los Objetivos de Desarrollo Sostenibles 2030 y, particularmente, la experiencia de los municipios Soacha en Bogotá, Medellín y Manizales que, expresamente en sus respectivos Planes Municipales de Desarrollo incorporan la competitividad como una de sus metas, permiten validar la tesis de que en Venezuela existe el instrumentos político y el espacio institucional idóneo para lograr abrir el debate ciudadano sobre la ciudad ideal, sostenible y/o competitiva.

Ese debate político sobre la ciudad encuentra en el ordenamiento jurídico vigente al Consejo Local de Planificación Pública (CLPP), como un espacio institucional que legalmente está obligado a impulsar y coordinar la participación ciudadana en la elaboración del Plan Municipal de Desarrollo que debe ser promovido por el propio alcalde.

Así como en Argentina, Colombia y México, los municipios cuentan con un Plan Municipal de Desarrollo y con un espacio institucional para el debate y participación incluyente de los vecinos. En Venezuela el diseño legal hace posible que un debate similar se pueda realizar de manera efectiva, sin requerir para ello una reforma constitucional y menos aun de otro esfuerzo constituyente.

Para abrir el debate institucional sobre la ciudad ideal, sostenible y/o competitiva sólo se requiere que la Asamblea Nacional reforme las normas que regulan al Sistema Nacional de Planificación Pública y Popular, a los fines de promover una verdadera inclusión ciudadana en el proceso de planificación pública del desarrollo. Pero, además, poner a disposición del desarrollo local las distintas instancias político territoriales que pueden concretar en metas y acciones la hoja de ruta municipal, estadal y nacional hacia un verdadero desarrollo integral sostenible del país.

La posibilidad cierta de incorporar en el Plan Municipal de Desarrollo metas y acciones orientadas a adecuar los Objetivos de Desarrollo Sostenible a la realidad local y de identificar las áreas o ámbitos que hacen posible pensar en una ciudad competitiva, está principalmente en manos de los alcaldes y concejales.

En la experiencia comparada son esas autoridades locales las que actúan como facilitadores políticos de un proceso de gobernanza útil para el diseño de una visión compartida de ciudad ideal, sostenible y/o competitiva.

La autonomía municipal, los asuntos propios de la vida local, la promoción del desarrollo económico y social de los ciudadanos y la búsqueda del mejoramiento de la calidad de vida a que hace mención la Constitución, tendrían mayor significación y valor si los mismos fueran interpretados por las autoridades locales a través de estrategias, metas y acciones orientadas a hacer de las ciudades el espacio para el desarrollo.

En el mapa político venezolano, complejo y confuso, nuestros alcaldes y concejales no parecieran estar muy interesados en abordar estos temas con los ciudadanos.

No se necesita de una reforma constitucional y menos aún, de una nueva aventura constituyente, para que nuestras ciudades, se igualen a otras ciudades de la región, en el debate político sobre la ciudad ideal, sostenible y/o competitiva.

En consecuencia, la sociedad civil organizada puede intentar influir en las autoridades locales impulsando el debate abierto sobre la ciudad, buscando influir en las autoridades locales sobre la necesidad de planificar el futuro de nuestras ciudades, a través de asambleas de ciudadanos o tomando la iniciativa para cabildos abiertos.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, la Nueva Agenda Urbana y la experiencia comparada en la región de América Latina, advierte que estos elementos pueden ser una vía útil y efectiva de lograr niveles adecuados de cohesión social, a los fines de construir una visión compartida del modelo político, social y económico que el país reclama desde lo local.

El silencio contundente de los ciudadanos el pasado 20 de mayo debería transformarse en un enorme grito cívico de reivindicación de valores y principios democráticos que faciliten el reencuentro de los ciudadanos con los asuntos públicos de su propia ciudad y que permita la construcción de una visión compartida de desarrollo que tenga como fuente una ciudad que funcione para todos y que sea sostenible.

El gran desafío de la sociedad civil organizada es atreverse a debatir el tema.

@carome31

Abogado Especialista en Derecho Administrativo, Ex coordinador en la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado del área Políticas Institucionales.

PolitiKa UCAB, junio 5, 2018

https://politikaucab.net/2018/06/05/es-posible-plantear-en-venezuela-un-...

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Continúa la pesadilla y no se ven signos de mejora. Como “castigo del cielo”, la situación económica se agrava día a día. No hay luz al final del túnel. El gobierno dedicado a limpiar su deteriorada imagen después del 20M, engrasar su organización e imponer su manipulado diálogo y conciliación. Lo que no puede haber duda es que salieron mal en las últimas elecciones. Falló la organización y los inscritos y misiones sociales hicieron quedar mal al gobierno. Votó más o menos la mitad de los comprometidos. Esto, si tomamos los resultados del CNE como transparentes. Un gobierno con más del 70% de los electores en contra. Culpable de la hiperinflación que tiene arruinada a la población y a parte de ella hurgando en la basura. Una sociedad sometida a un acelerado proceso de empobrecimiento, frente a un gobierno empecinado en implantar un modelo socialista contra viento y marea. Lo peor no es el modelo es su comprobada ineficaz y corrupta manera de aplicarlo. Cuya característica principal es el despilfarro, la malversación y su improvisación.
Huérfana de proyecto alterno

Una sociedad que en el 80% adversa la gestión de quienes gobiernan. Sin que se le plantee alternativa válida en contrasentido. Allí está el dilema. Huérfana de una visión convincente y del trazado de un camino que cautive y haga florecer las emociones y pasiones. Motive los espíritus de lucha y aglutine a la dispersa y desorientada masa opositora. Mientras tanto lo que se observa son unos bosquejos con sentido de lineamientos políticos débiles y personalistas. Cuyos contenidos generales refieren a transiciones y cambios de gobierno inmediatos y definitivos. Su factibilidad no se ve por ningún lado. Dejando la sensación de mayor incertidumbre y poca viabilidad. Una dirigencia opositora fragmentada por ambiciones personales y grupales sin sentido de solidaridad y cohesión. Cada quien tratando de sacar el mayor provecho posible de la situación. Explotando circunstancias momentáneas y aderezadas a sus intereses inmediatistas.

Para la gran mayoría de las personas la victoria de esta lucha por la democracia plena, contra la arbitrariedad y el totalitarismo, descansa fundamentalmente en las acciones coherentes y asertivas de una plataforma política unitaria de las fuerzas políticas. Ese es el reto de la dirigencia opositora. La formulación de un proyecto de país realista para superar la hiperinflación, generar empleos, sueldos dignos para recuperar la capacidad de pago de nuestra moneda, el bolívar. Reactive el aparato productivo, incentive las inversiones privadas nacionales y extranjeras y diseñe planes nacionales y regionales de inversión para mejorar los servicios. Descentralizar la administración pública y desconcentrar funciones y competencias de los niveles nacionales hacia los estados, municipios y parroquias, es una de las principales políticas de una nueva y eficaz administración gubernamental. Regresar al paradigma de una administración pública como misión de servicio colectivo y no un trabajo para provecho individual.

La gallina de los huevos de oro

Un país atenazado por una presión internacional de medidas y sanciones de naturaleza financiera, económica y política. Que desconocen el gobierno de Maduro como ilegítimo resultado de unas elecciones (20M) fraudulentas e ilegales. Solicitan nuevas elecciones transparentes y democráticas. Prohíben transacciones comerciales, acceder a créditos multinacionales y negociar bonos de la deuda pública. Como si fuera poco, Pdvsa, la gallina de los huevos de oro, quebrada y llegando al mínimo de producción. Sin beneficiarse de los buenos y actuales precios del barril de petróleo. Imposibilitada de honrar sus compromisos de suministrar petróleo a unos ocho países. Por su baja y crítica producción. Una nación sin divisas y una economía dolarizada. En la órbita de Occidente y sometida a una descomunal campaña comunicacional internacional de grandes proporciones.

La creación de oportunidades

Venezuela reclama un cambio en la conducción política. Un viraje calculado y planeado hacia un modelo de gobierno plural y democrático y venga acompañado de justicia social amplia y universal. Sin populismos fracasados ni programas clientelares diseñados para controlar políticamente a la población más débil económica, social y culturalmente. Un gobierno democrático con independencia de los poderes públicos y una fuerte institucionalidad. Que estimule y crea oportunidades para todos e incentive la libre expresión del pensamiento, la creatividad y el emprendimiento.

fcordero@eluniversal.com

efecepe2010@gmail.com

@efecepe2010

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Alberto Hernández

Crónicas del Olvido

1.-

Nicaragua está en sus calles. Nicaragua rompió el cerco y se fue a enfrentar la locura de un par de sujetos que la mantienen humillada. Como Venezuela, Nicaragua forma parte del cuadro más desolador de América Latina, sin dejar de mencionar el caso de Cuba, donde la miseria camina por las calles envuelta en el pellejo de cuerpos ambulantes.

El novelista y columnista nica, ex presidente de Nicaragua durante el primer enlace de Ortega con el poder, Sergio Ramírez, coronado con el Premio Cervantes 2018, y autor de títulos como “¿Te dio miedo la sangre?” y “Adiós muchachos”, ha escrito en el diario El Nacional de Caracas el texto “Los nietos de la revolución”, donde habla de la valentía de los jóvenes de ese país centroamericano, y quienes no conocieron la dictadura de Somoza sino las de estos sandinistas de última hora que roban y maltratan a todo un pueblo.

En su escrito, Sergio Ramírez se luce con su verbo elegante, un español delicado pero directo al corazón de quienes se solazan en el poder y hunden cada día más en el horror una nación merecedora de todos los respetos. Las calles de Nicaragua han recibido los cuerpos muertos de casi cien jóvenes universitarios, producto de los disparos de policías y civiles contratados por el régimen para llenar de dolor a toda una Nación.

2.-

El escritor repasa esas acciones, esos dolores, pero también da a conocer las banderas, las miradas, las consignas que la juventud nicaragüense ha desplegado contra un régimen opresor y delincuente.

La inteligente rebelión de los muchachos de Managua y otras poblaciones de ese país se torna poética al usar consignas como éstas, publicadas en su artículo por Sergio Ramírez:

Nos quitaron tanto que nos quitaron hasta el miedo”.

Nunca había visto tantos valientes sin armas y tantos cobardes armados”.

Cuando se lee poco se dispara mucho”.

Disculpe las molestias, estamos cambiando el país para usted”.

Hay décadas donde nada ocurre, y hay semanas donde ocurren décadas”.

Consignas aforísticas, versos que imantan el espíritu de lucha. Palabras que suenan a poesía, que revelan el carácter rebelde y talentoso de unos jóvenes que buscan la libertad pacíficamente. Sin embargo, los asesinos contratados por Ortega y su mujer no dejan de disparar contra la civilidad creciente en el país de Rubén Darío, en el país de Sandino, en el país de Cardenal, en el bello país del gran escritor Sergio Ramírez.

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Lester L. López O.

Apreciación de la situación política #137

Sin dudas, la semana que recién finalizó, fue para el régimen una gran pesadilla. Por una parte, la OEA finalmente aprobó una resolución que desconoce por ilegítimo e inconstitucional el evento electoral del pasado 20M y en consecuencia desconoce la presidencia del jefe del régimen por las mismas causas, también eleva a otra instancia de esa organización la decisión de suspender a nuestro país de la misma hasta que se restablezca la democracia y el respeto a los derechos humanos, entre otras cosas.

Por otra parte, el gobierno chino informó oficialmente al régimen su decisión de no concederle más prestamos ante la perspectiva, según los expertos financieros, de que Venezuela no pueda honrar los pagos pendientes en el corto y mediano plazo. Esto se corrobora con el anuncio oficial de PDVSA de no poder cumplir sus compromisos de entrega de petróleo a corporaciones con las que actualmente tiene contratos de suministros, entre ellas unas rusas y otras chinas, siendo estas de sus socios preferidos.

La reducción de petróleo para exportar es tan severa que, aún cuando los precios del crudo se han incrementado en casi 20 US$ por barril durante los últimos tres meses, el ingreso en divisas sigue siendo marginal por lo que no representa ningún alivio para las finanzas públicas del régimen o, lo que es peor, debe pagarlo en compra de combustibles a empresas petroleras del imperio mismo, porque la tecnología revolucionaria empleada por PDVSA acabó con la producción local, toda esa pesadilla económica, sin olvidar las amenazas ciertas de embargar cargamentos de crudo venezolanos en altamar por incumplimiento de contratos con transnacionales petroleras.

Lo descrito anteriormente no tiene perspectivas de mejora para el régimen, ni para ningún analista económico, en el mediano plazo sin una fuerte inyección de divisas internacionales, no solo en el sector petrolero sino en la economía nacional en general, esa inyección financiera debe pasar por la aprobación de la AN y la misma pareciera incapaz de aprovechar esa circunstancia para obligar al gobierno a negociar una nuevas elecciones presidenciales este año, o negociar un gobierno de transición o hasta que acepte una Asamblea Constituyente Originaria en los términos que establece la moribunda constitución bolivariana.

Las oposiciones como que están conforme con la liberación de algunos presos políticos, cuestión que se agradece definitivamente, y en que las sanciones de algunos países de comunidad internacional mas las actuaciones de la OEA con la hiperinflación galopante en el país producirán, finalmente, el cambio de gobierno, sin que ellos tenga que constituir una estrategia y dirección unitaria que capitalice todos estas circunstancia a su favor y obligue a la negociación necesaria, pareciera que están esperando una especie de implosión social espontánea que, con el favor de Dios, opere a su favor.

Si es así, entonces ¡te lo pedimos señor!

@lesterllopezo 09/06/18

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