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Opinión

Arichuna Silva Romero

I

“La vida siempre hace tambalear las fórmulas. La derrota puede revelarse como el único camino hacia la resurrección, a pesar de sus fealdades. Sé bien que para crear el árbol se condena una semilla a pudrirse. El primer acto de resistencia, si se produce demasiado tarde, siempre es perdedor. Pero es el despertar de la resistencia. Tal vez un árbol salga de él como de una semilla”.

Antoine de Saint-Exupéry (1900 – 1944)

De su libro "Piloto de Guerra"

Cuando Antoine de Saint-Exupéry escribía el libro “Piloto de Guerra” (una especie de bitácora de vuelo), durante la Segunda Guerra Mundial, no sólo enfrentaba el terror que significaba cada misión en medio del fuego de artillería antiaérea y de un cielo infectado de aviones cazas nazi, sino la impotencia y el miedo que le daba el Estado Mayor francés, por no tenerle clara la estrategia ante el enemigo. Por ello, pensó en algún momento que: “para que esto se parezca a una guerra es necesario sacrificar vidas inútilmente”.

Los señores que nos representan en la oposición bajo las siglas MUD, por lo visto, nunca han tenido una estrategia unificada frente al Estado oprobio que impera. Por eso, nos han sacrificado todo este tiempo.

II

La ocasión electoral vivida el 15 de octubre, así lo demuestra. Lo primero que se vio fue que salieron sonrientes con ánimo de triunfo. Muy confiados que los soldados que tenían en el frente como miembros y testigos en los centros de votación, cumplían cabalmente con sus tareas asignadas; y que, sus leales electores que habían decidido ir a sufragar, votaban en condiciones democrática óptimas.

Mientras sucedía eso, la incertidumbre orquestada por el régimen, avanzaba sigilosamente. Llegó la lluvia y la noche. Y el oficialismo, en asechanza, esperaba. Entonces, salieron nuevos rostros, en esa oportunidad sin sonreír, a decir que: “tenemos serias sospechas por los resultados que anunciará el CNE”. Ya estábamos sitiados. Y acto seguido, y sin esperar hasta altas horas de la noche, vino la estocada final –muy rápida–, del samuray CNE.

III

En los días venideros, veremos si prospera una auditoría que muestre los votos y actas a favor, dejados en el teatro electoral por un pueblo demócrata –que vejado, pero esperanzado–, se trasladó en masa; muchos de ellos en mermada capacidad física (algunos en silla de ruedas), para ejercer su derecho constitucional en muchos centros paupérrimos y hacinados ordenados intencionalmente por el Poder Electoral.

Para que finalmente llegue un nuevo día –en que felices y contentos–, volvamos a retomar la senda de lucha mediante una estrategia unificada (que pensábamos existía) y muy unidos, como lo pidieron nuestros seudo estrategas de la MUD, en la voz del alcalde Gerardo Blyde.

IV

“La victoria es el principal objetivo de la guerra. Si se pospone demasiado, las armas se embotan y la moral decae…

SUN TZU

El Arte de la Guerra

Arichuna Silva

Tcnel(Av) retirado

 2 min


La ruptura del orden constitucional y democrático del país impide que la elección del 15 de octubre de 2017 tenga como centro de su oferta y campaña electoral el mejoramiento del diseño Federal de Estado y la promoción de la descentralización como herramienta para la profundización de la democracia, en el marco de un política nacional como lo establece la Constitución vigente.

Si estas elecciones se realizaran en condiciones normales, por ejemplo, la sociedad civil del estado Aragua podría estar debatiendo de manera abierta, plural y respetuosa, una propuesta de descentralización política y administrativa del Poder Judicial, respaldada por la Constitución del Estado Aragua, en coherencia absoluta con el artículo 269 de la Constitución Nacional.

Cuando en el Estado Zulia, Juan Pablo Guanipa, candidato a gobernador se compromete a defender la descentralización desde la Gobernación del Zulia, está reivindicando su compromiso con la Constitución del Estado Zulia, en cuyo contenido expresamente se reconoce como un mandato la consolidación de la descentralización.

Precisamente, la Constitución del Estado Zulia para complementar ese mandato, delegó en el Consejo Legislativo Regional la tarea de promover vía iniciativa legislativa ante la Asamblea Nacional la profundización de la descentralización de competencias y servicios del gobierno central hacia el estado Zulia y sus Municipios.

Otras dos constituciones estadales, específicamente la del Estado Aragua y la del Estado Táchira, reconocen que los gobernadores y los consejos legislativos regionales son actores y facilitadores políticos en la promoción de la descentralización como política nacional.

No cabe duda que en el diseño institucional del orden constitucional y democrático aún vigente, los gobernadores y legisladores regionales son actores efectivos del proceso político de profundización de la democracia a través de la descentralización y de mejoramiento permanente del modelo federal de Estado.

“Con la descentralización nos estamos jugando la democracia”, dijo en enero 1994 Allan Brewer-Carías, en su mensaje como Ministro de Estado para la Descentralización al Congreso de la República de Venezuela. Dos décadas después, esa frase cobra especial relevancia en la reflexión ciudadana sobre las elecciones regionales y en el reclamo que debe hacerse para lograr completar la elección regional con la renovación de los consejos legislativos regionales, sin olvidar las elecciones municipales.

En este sentido, es oportuno destacar que el artículo 2 de la Ley de Regularización de los períodos constitucionales y legales de los Poderes Públicos Estadales y Municipales, publicada el 23 de diciembre del año 2010, mediante Gaceta Oficial Extraordinaria No. 6.013, exige expresamente que las elecciones de gobernadores y legisladores regionales se hagan de manera conjunta.

El CNE, excusándose en una solicitud de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), ilegítima e inconstitucional[1], decidió ignorar y violentar ese artículo 2 de la Ley citada en el párrafo anterior, reprogramando las elecciones regionales al 15 de octubre de 2017.

Qué diferencia tan clara la respuesta del CNE a la solicitud de la ANC sobre las regionales, y la que en su momento dio al pueblo soberano en ocasión de la solicitud del referendo revocatorio, luego del proceso de expresión de voluntad del 1% por entidad federal.

Con esa decisión de reprogramar la elección y violentar la Ley, Tibisay Lucena, en su condición de Presidenta del CNE, concreta en la práctica, la subordinación del Poder Electoral ante la ilegítima e inconstitucional ANC, tal y como expresamente lo señala la propia ANC en el supuesto Decreto mediante el cual reprogramó las elecciones regionales.

Hay que advertir que a lo largo de estos meses los Poderes Ejecutivo, Judicial, Ciudadano y Electoral, con la excusa de ser ratificados por la ilegítima e inconstitucional ANC, han expresado su voluntad de subordinarse a esa Asamblea del PSUV y, en consecuencia, se ha profundizado la ruptura del orden constitucional y democrático en Venezuela.

Con estas elecciones regionales los gobernadores deben asumir, en el marco de un espíritu democrático, el desafío de impulsar la descentralización como proceso político y como un elemento más del cambio político, rescatando así las palabras con las cuales, en 1994, el entonces ministro Brewer Carías describió el proceso descentralizador que se desarrolló en aquellos tiempos.

Todos sabemos que la estrategia electoral es necesaria pero no suficiente. La defensa de la descentralización y la reivindicación del modelo federal de Estado reclama que la sociedad civil también se comprometa en su defensa con la misma energía, pasión y disciplina con la que se asume los procesos electorales y la defensa de los derechos electorales, sin descuidar el ámbito electoral y social.

Sin duda alguna, la elección de nuevos gobernadores incorporará nuevos facilitadores políticos a un proceso que persigue la restitución del orden constitucional y democrático del país.

En tal sentido, y en el marco de los primeros 100 días de gestión, los gobernadores electos por la Unidad podrían tomar la iniciativa de incorporar a los alcaldes, concejales en funciones y a legisladores regionales de la Unidad, para presentar al país y a sus electores un Pacto Federal por la defensa y restitución de la descentralización y la democracia.

Ese pacto vendría a complementar el Acuerdo que aprobó la Asamblea Nacional en Defensa de la Descentralización el 7 julio de 2016. Deberían ambos documentos servir para consolidar una hoja de ruta que impulse un gran debate nacional, que contribuya con la necesidad de retomar con disciplina el 333 y 350 de la Constitución a los fines de restituir la vigencia de la Constitución y del orden democrático.

Pareciera oportuno y útil, a los fines de encontrar un elemento de cohesión de la sociedad venezolana, que los gobernadores asumieran la facilitación de un proceso de diálogo, negociación y construcción de consensos sobre el proceso de descentralización, para lograr desde cada entidad federal, una propuesta concreta, viable y sólida de descentralización, que complemente las ideas y propuestas para un gran Proyecto de País que logre sustituir definitivamente el Plan de la Patría 2013-2019.

Un Pacto Federal en Defensa de la Descentralización y de la Democracia podría contribuir a lograr un mayor nivel de cohesión en la sociedad civil, que fortalezca el espíritu unitario, en esta etapa en la cual el espíritu democrático debe fortalecerse para recorrer el camino de obstáculos que debemos recorrer hasta lograr el cambio político que el país reclama.

Es el momento de que las constituciones estadales abandonen los estantes y recuperen un espacio efectivo, para a través de ellas, intentar comprender mejor el valor de la federación. Pero además, es oportuno y urgente que asumamos la descentralización como el principio constitucional sobre el cual edificar la propuesta de país alternativa, viable, para restituir el orden democrático.

Politika UCAB

14 de octubre de 2017

 5 min


Llegó el momento de la verdad, y de pensar en un mecanismo de acción que permita un desarrollo agrícola con miras a maximizar el proceso productivo de Venezuela, a apostar por un “Acuerdo Nacional que permita el aseguramiento de la alimentación de nuestro pueblo y una Agricultura verdaderamente Sustentable y Sostenible”

Hay que dejar la retórica y hacer que las políticas para el sector sean reales, sinceras y manejadas por profesionales que realmente conozcan al sector. Los ineficientes deben quedar fuera de este negocio. Zapatero a su zapato.

Hay que contar con los agricultores que han estado en este negocio y han tenido éxito. Debemos optimizar las capacidades competitivas de los pequeños y medianos productores del país. Es prioritario mejorar la economía y el nivel de vida de las familias campesinas.

Hay que lograr que la agricultura produzca los alimentos para los Venezolanos, que haga un verdadero aporte al Producto Bruto Interno (PBI), y genere a mediano plazo un % importante de alimentos para las exportaciones totales.

– Propongo una estrategia para el desarrollo del Sector Agrícola de nuestra Venezuela, una estrategia que se enmarque en el proceso de fortalecimiento del trabajo articulado entre las municipalidades, gobiernos regionales y gobierno nacional. Debemos buscar que la estrategia del desarrollo para el “Sector”, beneficie a la mayor parte de agricultores y de sus familias.

Es urgente incrementar la rentabilidad agrícola y fomentar el manejo sostenible de los recursos. Hay que coordinar acciones con el sector privado, y dejar el miedo de trabajar con gente que realmente sabe producir. La agricultura debe ser un “Sector Prioritario”, y fuera de toda manipulación política.

La estrategia que propongo incluye programas de capacitación para jóvenes, adultos, familias y profesionales – Crear el Instituto Nacional de Capacitación Agrícola-. Llevar la asistencia técnica a todas las comunidades rurales y agro-productoras , repotenciar y modernizar el parque de maquinarias y aperos agrícolas, impulsar la ganadería mayor y menor, construir y ejecutar proyectos rentables y reales, “Banco de Germoplasma” con todos los aspectos necesarios para ponerlo al servicio de los productores. Reforzar y organizar programas de financiamiento agrícola y el subsidio para aquellos productos e insumos de importancia máxima para la Seguridad Alimentaria.

Es hora hacer caso omiso a pseudo-técnicos ineficientes de la agricultura en Venezuela, y permitir que el Sector Agrícola sea manejado, dirigido y gerenciado por la gente que sabe cómo se produce y cuáles son las estrategias para lograr el abastecimiento nacional. Basta de instituciones manejadas por personas que no están preparadas y desconocen profundamente el área. Venezuela necesita seriedad en el desempeño de las políticas dirigidas al Desarrollo Sustentable y Sostenible de nuestra agricultura.

Para los venezolanos conscientes del hecho por el cual necesitamos más producción y menos retórica; la agricultura es parte fundamental del sector económico primario junto con la ganadería, y es una de las bases más importantes para el crecimiento de la economía venezolana.

Debemos por obligación y por necesidad, fomentar una real y honesta seguridad alimentaria e impulsar la economía del país.

Es hora de que las políticas dirigidas al “Sector Agrícola”, en todos sus ámbitos (nacional, regional, local) se conviertan en herramienta imprescindible para el desarrollo, no debe haber dudas respecto a que la agricultura es el medio más eficaz para la reducción de la pobreza, especialmente para la coyuntura que atraviesa el país.

La agricultura es por excelencia la fuente primaria de alimentos y es un medio importante para la generación de empleo para toda población. ESTO NO DEBE SER DIFíCIL DE ENTENDER.

PERSPECTIVAS PARA EL 2018:

Cómo veo las perspectivas del crecimiento agroindustrial y del Sector Agropecuario de nuestra querida Venezuela, y sin querer ser negativo, pero si pragmático en mis opiniones y como profesional que le ha dedicado más de 30 años a este sector.

Las perspectivas de crecimiento para el sector agropecuario son negativas en caso de que no se cambie el rumbo actual de la economía y de las políticas dirigidas al Sector Agro-productivo en Venezuela y las explico por lo siguiente:

Durante el año 2017, la demanda de alimentos continuó siendo un factor desgarrador para el país. Para el 2018 la producción seguirá disminuyendo y dependiendo de una importación que cada día se hace más difícil por la situación financiera del país, y por un control de cambio que hasta ahora lo que ha traído es hambre y miseria.

Los rubros como leche y derivados, carnes, aceites, harinas, y alimentos para animales, entre otros, seguirán en su aumento descomunal, sin mencionar el hecho por el cual, las importaciones privadas de alimentos e insumos para las agroindustrias ya no serán tan amigables, como lo fueron en pasados meses. Importar a un precio para que te obliguen a vender a un precio más bajo, no es lo que un empresario desea. Además, ya la gente consume solo aquello necesario para sobrevivir a esta desgraciada crisis.

Seguirá prevaleciendo una involución del sector agropecuario que ha venido mostrado una disminución a la par con otros renglones de la economía.

La necesidad de divisas por parte del gobierno, para sustentar la deuda externa e interna, así como el pago a proveedores sigue siendo un dolor de cabeza y un grave problema que nos pone en riesgo país.

El Gobierno no ha hecho un verdadero incremento en el gasto dirigido al sector agropecuario y los empresarios e industriales no encuentran un apoyo que les permita seguir invirtiendo. Tampoco se ha querido generar políticas diferenciadas para el Sector, ni para fortalecer la seguridad jurídica de las empresas, la seguridad personal de sus trabajadores, y menos para mantener el volumen de producción de las empresas.

La presión en cuanto a la demanda de alimentos, especialmente aquellos de consumo diario, los cuales tienen un muy bajo nivel de sustitución a nivel del país, será mucho mayor en el 2018. Dentro de éstos se encuentran los cereales, la carne y los productos lácteos. Repito: (a) no habrá divisas para importar. (b)El costo de mantenimiento de las empresas se incrementará.

La demanda de más alimentos por parte de la población será significativamente superior al presente. Esta situación no se arreglará con aumentos de salarios, y la inflación seguirá comiéndose al Sector industrial, comercial y afectará aun más la vida social del venezolano.

Como consecuencia, pienso que las dietas de los venezolanos se modificarán hacia unas dietas con menores niveles nutritivos, y los productos serán más Costosos – problema grave-.

Como digo las demandas por alimentos será muy alta, pero la producción seguirá siendo insuficiente y sin la posibilidad cierta de importación de alimentos a gran escala. Aunque suene exagerado, toda estrategia será aquella que normalmente se usa para casos donde hay guerras o desastres naturales. Quién invierte en estas condiciones.

Con este desolador panorama hay que buscar soluciones, nuevas políticas y nuevos nichos de mercado a explotar en el futuro. No será fácil. El éxodo de muchas empresas es un tema de darle importancia. Las preguntas son: qué nichos, para qué población, con cuáles insumos, con qué facilidades, y quiénes estarían dispuestos a invertir en un país donde no hay incentivos, y el poder adquisitivo es un desastre de grandes proporciones que se lo devora la inflación. Cómo mantener una empresa con leyes que no favorecen ni la inversión ni la seguridad jurídica.

El tema de manejo de tierra y agua es un factor importante en otros países, pero en Venezuela el tema de PRODUCCIÓN es lo que nos importa en este momento.

Los que seguimos día a día el comportamiento del Sector, vemos con preocupación que las hectáreas cosechadas en 2017, disminuyeron en todos los rubros, y aquellas que pudieron contar con un buen manejo de riego, no tuvieron los insumos y las semillas a tiempo.

Se estima que la producción de carne destinada al consumo continuará el declive de no tomarse correctivos serios y profesionales. De igual forma se espera que la producción de caña de azúcar y cultivos oleaginosos tengan una baja mayor a la experimentada hasta ahora.

En cuanto a producción de leche, el panorama no es diferente, y no lo será para 2018

Las variables anteriores colocan a Venezuela en un país no idóneo para aprovechar su potencial agropecuario e invertir en él.

La oportunidad de expansión de la oferta agropecuaria en Venezuela, no existe bajo éste panorama. (No se trata de que los momentos de crisis son buenos para invertir). En el caso de Venezuela en las actuales condiciones esto no es posible. Si tienes la voluntad de producir, la carencia de insumos y las políticas improvisadas y la toma de decisiones en manos de ignorantes que desconocen como se mueve la economía de un país, no te lo permite.

jorgeluisdruiz@gmail.com

Consultor Agrícola Internacional en Desarrollo Rural y Seguridad Alimentaria.

Octubre 2017

 6 min


Hace dos semanas, Mérida se vistió con sus mejoras galas para celebrar los 50 años como sacerdote, los 25 como arzobispo y el reciente nombramiento cardenalicio de Baltazar Porras.

Un verdadero jubileo con sabor a pueblo, con un cardenal que se viste con el traje ritual de la cofradía de San Benito para compartir sus tradiciones; que muestra orgulloso publicaciones que realzan nuestros valores; y que, en un país sin memoria, nos revela sus crónicas; nos recuerda a hombres ilustres, como Miguel Antonio Salas, que ha iniciado su camino a los altares; y le abre paso a un nuevo pastor, joven promesa del episcopado, Luis Enrique Rojas; todo en un ambiente de austeridad, de alegría, de renovación eclesial y de símbolo de la Venezuela que queremos, tierra atribulada, pero no carente de ejemplos que nos devuelven la fe y esperanza en un país de todos.

Sin ostentación alguna, confundido entre los participantes; sin formalidades de “príncipes de la Iglesia”, hoy, como lo predica Francisco, pastores al servicio de la comunidad; sin discursos grandilocuentes, pero enseñando con su ejemplo, con su sencillez y con sus vivencias, Baltazar Porras, nos da a todos, en este momento, una lección de dignidad, de coraje y de auténtico sentir venezolano.

En el “Palacio Arzobispal” o el “Salón del Trono” se hace una realidad que el soberano es el pueblo, porque, sin aspavientos, en su hermosa Catedral, en el Museo Arquidiocesano y en el Seminario, el aire que se respira es el de renovación, de solidaridad con los que sufren, de anclaje en el pasado para avanzar hacia el futuro, de apego a nuestras tradiciones y de sincera cercanía con la comunidad, en una ciudad universitaria, ambiente propicio para el debate de ideas y no para la confrontación violenta que también ha llegado a Mérida.

Baltazar Porras es ahora cardenal, pero, como él se encarga de remarcarlo, es, en primer lugar, un ciudadano, cura de almas y un venezolano que ha dejado claro su compromiso con los principios y valores cristianos de una sociedad libre, democrática y plural.

Mérida se siente orgullosa de su arzobispo y por eso se ha unido a esta celebración con espíritu amplio y la conciencia plena de la necesidad de resaltar nuestros principios y la fidelidad a nuestra fe católica, de profundo arraigo popular.

El jubileo arzobispal, además de convocar a los actos religiosos y a las celebraciones litúrgicas, se ha caracterizado por la presentación de obras y trabajos históricos y de rescate de nuestras tradiciones culturales que nos hacen volver a las raíces y a la fe sencilla del pueblo.

El arzobispo, cardenal, cronista de Mérida y, por encima de todo, guía en la fe, se ha convertido en un merideño más, comprometido con la comunidad y –algo muy importante– consciente de que es necesario apoyar a la generación que tendrá a su cargo el relevo generacional, en un país en el que todo el que ostenta alguna cuota de poder pareciera que no tiene disposición alguna para ceder el puesto a otros.

Desde las montañas merideñas, Baltazar Porras, en sus 50 años de sacerdocio, nos envía un mensaje de fe, de esperanza, de verdadera, auténtica y sentida solidaridad con el pueblo y sus necesidades, en momentos en los cuales se impone el compromiso real y efectivo de una Iglesia que, con sus pastores, señala el camino con ejemplos concretos de vida cristiana y cumplimiento fiel de su misión evangelizadora.

aas@arteagasanchez.com

@ArteagaSanchez

El Nacional

16 de octubre de 2017

 2 min


El CNE- PSUV hizo lo que establece cualquier manual diseñado para intentar mantener en el poder a una dictadura totalitaria que no cuenta con apoyo popular. La MUD hizo lo que corresponde a una organización de partidos democráticos, o sea participar en esta elección de gobernadores a sabiendas de las trampas.

Nadie cree que el CNE-PSUV haya organizado un proceso transparente. No puede hacerlo porque las cuatro rectoras están resteadas con el régimen. No es solo por fanatismo, sino para demorar un posible enjuiciamiento por violaciones a la Constitución y a la Ley Electoral. Aplazaron un año la convocatoria a esta elección de gobernadores, negaron la elección de consejos legislativos, no permitieron la eliminación en la boleta electoral de los candidatos que habían declinado, realizaron cambios en los centros electorales con el argumento de que estaban en zonas “violentas”, a pesar de que la Fuerza Armada garantizaba la tranquilidad, permitió una descarada propaganda oficialista el día de la elección y, lo más grave, manipuló los resultados, según denuncian los candidatos y la MUD.

La MUD no podía dejar de participar, ya que el voto y la resistencia activa no violenta son sus únicas herramientas para enfrentar a la dictadura totalitaria. Sus candidatos hicieron lo que estuvo a su alcance. Dispusieron de muy pocos recursos financieros y debieron enfrentar el el ventajismo y fraude del CNE-PSUV, acoso de los paramilitares rojos y la casi total hegemonía comunicacional del régimen. No todos nuestros candidatos eran estrellas, pero hicieron lo que estuvo a su alcance. No felicitarlos por su actuación sería mezquino. Desde luego que ninguno de nuestros gobernadores debe juramentarse ante la espuria Asamblea Constituyente.

Además, tanto la MUD como sus candidatos fueron sometidos al escarnio por parte de algunas personas de la oposición que se creen dueños de la verdad y sin base tildan de “colaboracionistas” a quienes piensan y actúan diferente. Lo lamentable es que critican sin tener una opción viable para enfrentar al régimen.

Corresponde a la MUD presentar las actas que esperamos esta vez tenga en sus manos, y exigir auditoría de todo el proceso, como ha declarado Blyde. Por otra parte, sus actores deben limar asperezas, las cuales se presentan en cualquier interacción de grupos humanos, como narra la historia. Recordemos que mientras Hitler dominaba casi toda Europa, los generales y políticos Aliados tardaban en ponerse de acuerdo y son famosas las descalificaciones y desavenencias reseñadas en las memorias y declaraciones de varios de ellos. La unidad es hoy más necesaria que nunca y nadie debe desanimarse por estos resultados no tan inesperados.

¿Cuándo será que los militares asuman el rol que les corresponde? No es apropiado que el general Padrino López y el almirante Remigio Ceballos declaren en uniforme de campaña sobre la normalidad del proceso electoral, mucho menos que Padrino mencione positivamente a una Asamblea Constituyente, que nadie reconoce. Ese anuncio corresponde al CNE y al ministro del interior, que por cierto debería hacerlo sin uniforme. Hay denuncias de que la Fuerza Armada toleró la presencia de paramilitares rojos motorizados en las cercanías de algunos centros de votación.

Como (había) en botica:

La corrupción es lo único que aumenta en Pdvsa, porque la producción sigue declinando. El boletín de la OPEP del 11 de octubre señala que estamos produciendo solo 1.890.000 barriles por día, es decir un 5,78 % de lo que producen los 14 miembros de esta organización

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 2 min


Claudio Nazoa

Entré por Macuro a Venezuela. Los indios estaban echadotes a la orilla de la playa como disfrutando de unas vacaciones. Me imagino que como era 12 de octubre tenían el día libre.

Las indias, de exótica y aborigen belleza, ataviadas con un taparrabo que casi no les tapaba el rabo, exhibían sin sostenes el orgullo de su poder. Algunos varones rallaban yuca para preparar casabe. Los niños, como no habíamos llegado todavía, se fastidiaban con juegos autóctonos: fútbol con tapara y peleas de bachacos.

Llegué a estas tierras con un grupo de hombres verriondos que no habían visto ni siquiera la teta de su mamá, pues en esa época ningún europeo osaba mirar a una mujer desnuda, ni siquiera a la propia. Y hablando de mujeres, la mía me echó tremendo vainón. No me empacó ni un solo pantalón. Me puso falditas marrones cortitas y medias panty, y eso me trajo muchísimos problemas con la tripulación, pues, desde que me vieron, comenzaron con una mamadera de gallo: —¡Ayyyyy ... papá! ¡Esas piernoootas!

Otras veces, me cantaban:

—¡Desss-paaa-cito...!

Lo cierto es que cuando llegamos a la playa de Macuro, emocionado, dije:

—¡Los descubrí! –para colmo se me fue el gallo.

Los indios, jodedores, dejaron de hacer nada y en su lengua nativa, gritaron:

—¡Ay, sí! ¡Descubriste América!

Han pasado 525 años y desde un lugar que se llamaba Paseo Colón escucho cómo el gobierno hace recaer sobre mí la culpa de acabar con la cultura indígena de América. Me acusan de exterminio. De convertir a los indios americanos en esclavos.

En Caracas, en mi antiguo pedestal, colocaron la horrible escultura de un supuesto cacique, tan mal esculpida que ofende a estos nobles pueblos indígenas que la revolución dice defender. Mi ahora intangible estatua ve a estos indígenas venezolanos, enfermos y con hambre, pidiendo limosna, revisando la basura y arrastrándose por las calles de Venezuela.

¡No me echen la culpa! Yo ahora no existo. El verdadero culpable de este infortunio de país que se resiste a morir tampoco existe.

Hoy los responsables son quienes, teniendo el poder, permiten que nuestros indios se humillen, respiren el desprecio de aquellos que los ignoran y, acorralados. acurruquen su vida en la desdicha. ¡Esa miseria está muy lejos de ser la dignificación revolucionaria de los indígenas!

La verdad es que yo los traté mucho mejor de lo que ellos los tratan ahora.

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Después de otro largo día de trabajo en el que podemos dar fe que los venezolanos respondemos a los llamados electorales, por lo menos los que conocimos otros tiempos, y que el proceso en sí, más allá de los indispensables correctivos que hay que introducirle, puede ser vencido por la voluntad de permanecer en las colas, en condiciones que parecen destinadas a estimular la ausencia, los resultados anunciados sorprenden a TODOS los que vivimos en este país.

Los que creemos que los resultados numéricos “no pueden ser” tenemos la obligación de demostrarlo, por lo menos para nosotros mismos, mientras que los que están de acuerdo con ellos por coincidir con sus posiciones, deberían desear que no hubiese ningún equívoco a la hora de decir que ayer se realizaron, en la forma y en el fondo, unas elecciones ajustadas a lo que definen nuestros instrumentos legales, tantas veces denunciados como defectuosos.

Compartimos la necesidad de revisar todo, lo procedimental y lo conceptual, pero sobre todo es indispensable no seguir haciendo las cosas de una misma vieja manera y esperar que de ese accionar surjan resultados diferentes y particularmente que los mismos apunten a la conformación de una Venezuela distinta.

Personalmente asumo haber creído y apoyado nuestra concurrencia a las elecciones, a pesar de que igualmente hemos señalado que las personas al frente del CNE no merecen la credibilidad mínima indispensable para el desempeño de sus cargos. Sorprendernos hoy sería una contradicción que no compartiremos.

Lo que sí parece indispensable, y que estamos dispuestos a acompañar, es una revisión de la forma como se ha venido conduciendo la lucha contra el régimen, los compartimientos en los que hemos aceptado ser confinados y las representaciones que hemos concedido, aceptando que somos iguales por compartir un mismo objetivo, cuando en realidad, ni antes, ni ahora, tenemos la misma visión de lo que queremos para nuestro país.

Mantenemos la unidad de todos los venezolanos como indispensable para un cambio de gobierno, pero denunciamos nuevamente la manera equivocada como esa unidad ha tratado de ser construida en la práctica. Hoy ha sido otro de esos días, desgraciadamente ya demasiado frecuentes, en los que cuesta levantarse, pero ya estamos en píe y solo nos queda seguir al lado de los que comparten verdaderamente nuestra visión del país que queremos.

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