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Opinión

Jesús Elorza G.

El mundo entero se encontraba sorprendido al escuchar la intervención del diputado Nicolás Maduro Guerra, trasmitida por los medios de comunicación nacionales e internacionales. Nadie podía creer lo que estaban escuchando de parte de este singular “Hijo de papá”. Frases tales como: “Ha fallecido gente viva” o “Si continúan las amenazas del señor Trump, iremos con nuestros fusiles a New York ¡¡¡ Y tomaremos la Casa Blanca !!!.

Más allá de la ausencia de conocimiento, la ignorancia también puede estar dada por la imperfección en los contenidos del saber o por la falta de validez de la información que se maneja. Supina ignorancia es señalar el fallecimiento de gente viva o que la oficina del presidente de los Estados Unidos está ubicada en una ciudad distinta a Washington D.C.

¿Qué le pasa a ese muchacho? Se preguntaban todos, en los alrededores del Palacio Legislativo de Caracas.

-Bueno, de tal palo tal astilla, dijo uno de los buhoneros de la zona.

A que te refieres con eso que dices, lo increpó otro miembro de la economía informal.

-Gua chico, se te olvida que su papá además de hablar con los pajaritos, se le ocurrió inventar el quinto punto cardinal…..qué coño vas a esperar que hagan sus hijos.

Verga, tienes razón. Será que la ignorancia se hereda.

-A mí no me cabe la menor duda. En bachillerato, aprendí todo lo relacionado con las Leyes de Mendel que explican y predicen que los caracteres genéticos (genotipo) de los progenitores van a ser responsables de los caracteres físicos (fenotipo) de un nuevo individuo. Frecuentemente se han descrito como «leyes para explicar la transmisión de la herencia genética a la descendencia.

O sea de papá bruto, hijo ignorante.

- Por ahí van los tiros.

Déjame ampliarte, mi tesis al respecto, dijo con aire circunspecto el buhonero: Si partimos del árbol genealógico de su papá Nicolás, podemos inferir que al estar influenciado por “El Árbol de las Tres Raíces”, allí comenzó el vía crucis genético. Ya que al mezclar a Bolívar con Ezequiel Zamora y Simón Rodríguez, le generó un mezclote cultural e ideológico en el desarrollo de su conocimiento que lo llevó a abandonar a temprana edad sus estudios de secundaria.

Más adelante, continuó el pana de la economía informal, en la formación de los gametos tuvo marcada influencia los años de estudios en la Escuela Cubana de Formación de Cuadros Políticos “Ñico López”. Ya que si cruzamos homocigoto dominante con uno recesivo para un determinado carácter, los descendientes de la primera generación serán todos iguales entre sí genotípicamente, e iguales fenotípicamente a uno de los progenitores (de genotipo dominante), independientemente de la dirección del cruzamiento.

- Compañero, no le entendí un carajo. Pero suena bien su explicación, continúe por favor, dijo el buhonero receptor de la información.

Te la voy a poner más fácil: Las características que conforman la personalidad de un individuo están influenciadas por factores genéticos y por el ambiente en el que se desarrolla.

- Ahora si entendí mi pana, púyalo que vas en bajada.

Con los años, logró completar su “formación” con el aporte de sus progenitores Fidel y Chávez. Cada uno por su lado, lograron transferirle los rasgos genéticos fundamentales para garantizar un ser idéntico a ellos. Y esa mezcolanza santera, militarista, represiva, populista, totalitaria y autocrática fue dominante en la trasmisión hereditaria para la descendencia de papá Nicolás.

A su regreso de esa pasantía cubana, se enredó con el Juramento del Samán de Güere y la tesis de Norberto Ceresole “Caudillo, ejercito y pueblo” La ensalada ideológica, que marcaba su personalidad, no le permitió otra cosa sino la de trabajar como chofer de autobús en el Metro de Caracas…no daba pa más.

El fruto final, lo tenemos en su hijo, Maduro Guerra que sin rubor alguno demuestra con sus intervenciones no saber, no tener idea de nada, no inquirir ni cuestionarse, no inquietarse, no registrar, no aprender, no discurrir, ni reflexionar, ni pensar, ni inferir ni conjeturar…..en fin, un claro y determinante ejemplo de como dice el refrán “Hijo de gato, caza ratones”.

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I.

Como era de esperarse y sin que mediara ningún escrúpulo por la manera ilegal como fue nombrada, la ANC se dio a la inmediata tarea de dictar medidas a diestra y siniestra. Así, admitió considerar una ley contra el odio, la intolerancia y la violencia, solicitada por el Presidente Maduro, con el fin, pareciera, de castigar a los adversarios del gobierno, quienes, pareciera también, son los que monopolizan las bajos sentimientos que ahora contaminan la política nacional. Igualmente, determinó que todos los poderes públicos quedan subordinados a su autoridad. Así mismo, ordenó adelantar las elecciones regionales para los primeros días de octubre, ocurrencia del Diputado Earle Herrera que la Diputada Tania Díaz justifico como “un mandato de la Patria y del momento histórico que experimenta el país (?), explicación que no explica nada y dejo al aire las costuras de una maniobra política que, con la complicidad del CNE, rompe con el juego limpio, cuando ni siquiera ha comenzado la competencia. Por otra parte, sobresale, por lo extravagante, la propuesta de la carta de buena conducta como condición para que puedan postularse los candidatos a gobernadores, que será expedida únicamente a quienes cumplan determinados requisitos que todavía no se sabe cuáles serán, pero que muchos miran, desde ya, con gran sospecha.

II.

Aparte de las anteriores, y de otras que tal vez no recuerdo, quisiera dedicar el resto de estas líneas al anuncio hecho por el Ministro de Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología, de llevar a la ANC un proyecto a fin de “…reformular el pensum académico universitario para adaptarlo a los 15 motores económicos productivos del país”. El objetivo sería “… tener una universidad que pueda solucionar los problemas de la cotidianidad, desde lo más mínimo, como lo es la elaboración de tintes hasta la fabricación de baterías…” e, igualmente, “….erradicar las importaciones de productos.”

Más allá de lo anterior, que implica insistir en una estrategia de desarrollo industrial que ha pasado por diversas modalidades y arrojado como resultado un mismo fracaso, cabe añadir que además el Ministro pretende introducir a la ANC una propuesta que aclare el concepto de autonomía, “… con el fin de evitar que sea utilizado para fomentar actos terroristas que desestabilicen el país. Nosotros creemos que la autonomía debe ser para construir hombres y mujeres libres al servicio de la patria….", remató.

El Ministro plantea, desde luego, un tema, por demás importante, Sin embargo, con todo respeto y sin más charreteras que las que me da la condición de profesor de a pie de la UCV, me parece desacertada la motivación que lo lleva a considerarlo, inapropiado el lugar en donde se va a considerar e inoportuno el momento escogido para examinarlo.

III.

Expresado de manera muy breve, creo que la autonomía universitaria debe ser abordada ubicándola en un contexto dibujado a partir de las nuevas condiciones que marcan esta época, tanto a nivel nacional como mundial, y cuya esencia radica en la importancia creciente de la generación, transmisión y distribución del conocimiento en el desempeño de las sociedades actuales. Se trata, así pues, de plantarle cara a factores tales como la globalización, la pérdida del “monopolio epistemológico” por parte de la universidad, la mercantilización del conocimiento, el impacto del nuevo paradigma tecnológico – armado en torno a la nanotecnología, la biotecnologías las tecnologías de información y las ciencias cognitivas -, la trans disciplinariedad como desiderátum de las tareas de docencia e investigación, los riesgos (económicos, ambientales, sociales …), asociados al desarrollo tecno-científico y, así, un largo etcétera de asuntos vinculados a la emergencia de la llamada sociedad del conocimiento, que definen un marco muy amplio en donde debe tener lugar la discusión, lo más extensa y plural posible, de la misión de la universidad, de su estructura y esquemas de funcionamiento.

Ciertamente, pocas cuestiones tienen más trascendencia para el país que la transformación de sus universidades. Por eso da miedo pensar que un coro de 500 voces uniformes y disciplinadas, vaya a aprobar, así como así, la iniciativa del Ministro en su objetivo de redefinir la autonomía y patrocinar una reforma académica inspirada en ese desacierto estratégico que son los motores económicos.

El Nacional, miércoles 16 de agosto de 2017

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Lester L. López O.

Apreciación de la situación política Nro. 117

La conducta totalmente arbitraria y retaliativa asumida por la FANC no debe sorprender a nadie porque para eso fue diseñada e impuesta. Como brazo ejecutor oficial creó una “comisión de la verdad”, cuyo único propósito es convertirse en una suerte de tribunal de inquisición para someter a cualquiera que disienta del proceso revolucionario, ya sea, de la oposición o, de arrepentidos de la propia revolución chavista.

Las retaliaciones en contra de la otrora fiscal general y su esposo, diputado electo a la AN, acusándolos y calificándolos de traidores y causantes intelectuales de los más de 120 fallecidos en las manifestaciones ocurridas en los últimos cuatro meses, revelan el grado de degradamiento moral al que pueden llegar los baluartes del régimen por el único propósito de mantenerse en el poder.

Pero también, la referida comisión se ha abrogado el derecho de escogerle a la oposición democrática MUD-AN, los candidatos que pueden optar a postularse en las elecciones de gobernadores reprogramadas, arbitraria y sorpresivamente, para el mes de octubre sin día preciso aún anunciado. Así que, si la MUD está previendo realizar primarias para la escogencia final de sus candidatos unitarios, deberá espera que el nuevo tribunal de inquisión les otorge el certificado de buena conducta, aunque puedes ocurrir que al final sólo le dejen un candidato por estado y no tengan que hacer esta elecciones primarias.

La maniobra inquisitoria electoral no tiene otro objetivo que no sea distraer a la oposición en estos “nuevos retos” electorales hasta octubre, manteniendo así congelada las manifestaciones de calle que si le hacen daño al régimen ante la comunidad internacional que ya lo ha reconocido como estado fallido y está preparando medidas de presión para sustituirlo.

Por otra parte, la pregonada campaña de la MUD para convencer al electorado de que conquistar gobernaciones son espacios democráticos desde donde se puede enfrentar al régimen con más fuerzas y que si este suspende nuevamente las elecciones, daría una muestra más de su naturaleza inconstitucional, parece que no ha terminado de convencerlo de que ese sea el camino para salir del régimen. Y esto es muy sencillo de interpretarlo porque es la sociedad la que está sufriendo en carne propia los rigores de la crisis económica que la agobia y percibe, claramente, que nuevos gobernadores poco pueden hacer para solucionar la crisis.

Desde esta perspectiva, la sociedad venezolana, con la ayuda y reconocimiento internacional y, finalmente, de los partidos políticos de oposición, deberán llegar a la conclusión que el único espacio que se debe conquistar por la vía del voto para salir de la crisis es el palacio de Miraflores.

@lesterllopezo 18/08/17

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Laureano Márquez

Tomás Camba es un joven venezolano que acaba de ganarse una beca para asistir a uno de los campamentos de ciencia más importantes de la organización Stardom Up, en los Estados Unidos. Se fue de Venezuela a los doce años –tiene 14– y han descubierto en él habilidades extraordinarias para la ingeniería. Tomás tiene diseños para teléfonos que funcionan con energía eólica, entre otras ideas que han llamado la atención de la gente de ciencia por allá, donde esas cosas importan. Es de esperar que este niño haga grandes cosas en el terreno de la ingeniería. Es nuestro, lo produjimos nosotros, pero difícilmente vuelva, dado lo que se atisba en el horizonte.

Este país nuestro tiene una increíble capacidad para producir gente talentosa en todas las áreas de la ciencia y las artes, gente que tarde o temprano debe salir del país para triunfar. Somos un semillero de inteligencia que no aprovechamos, porque inteligencia y honestidad son en estos tiempos, la principal amenaza para quienes nos gobiernan. La pregunta se hace ineludible: ¿cómo en un país que tiene tanta gente brillante los peores siguen en el poder? Federico Vegas habla, en un extraordinario texto escrito en el portal Prodavinci, de la “cagastocracia”, que él deriva de “kakistocracia”, el gobierno de los peores.

Esta cagastocracia nuestra surge de dos variantes que aunan esfuerzos: la extraordinaria incapacidad intelectual y la repugnante condición moral. No es solo, pues, la increíble habilidad para demoler con absoluta falta de sentido común todo lo que alguna vez funcionó en el país, en un constante pulso entre incapacidad y corrupción –que vienen a ser los únicos motores que ha encendido el régimen–, sino también el estado de bajeza moral que detentan los líderes de la cagastocracia en su proceder: no existe freno alguno para perversidades de toda naturaleza, para la crueldad y para la violación de cuanto principio ético la humanidad conoce. Estos 18 años de entrenamiento en la ruindad, rinden en estos tiempos sus más acabados frutos.

Me refugio en este joven, repito su nombre: se llama Tomás Camba. Cada vez que por causa suya nombren a Venezuela, será para bien, para que el mundo nos vea como gente inteligente. En medio de esta debacle, seguiré sintiendo que el país que fue capaz de producirlo a él, tiene esperanza y redención, que lo bueno sigue allí, esperando su momento, su oportunidad de brillar, de construir ese país que está en nuestros sueños, de bondad, inteligencia, desarrollo, cultura y –sobre todo– libertad. Inevitable pensar, cuando se ve el talento juvenil en acción, en todos los que perdieron la vida en estos tiempos, asesinados, también en los torturados y encarcelados con saña cruel, por quien no tiene sensibilidad alguna para reconocer lo noble y lo bello.

Me invade la misma angustia de Vegas por la inutilidad de cuanto se escribe. La palabra y los argumentos solo son provechosos cuando queda un rastro de pensamiento en el destinatario. Razón tiene Alberto Barrera cuando señala que más que mediadores necesitamos traductores. Las palabras son cascarones vacíos. En el diccionario del poder, las palabras cambian de significado cada vez que usan, fluctúan, se devalúan también.

Cumplo otra semana con mi compromiso de escritura, ya sin rastro de humor, en espera de la próxima jugada de la cagastocracia que nos rige.

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Aspirar que se pueda salir de esta dictadura totalitaria con acciones de comando como la ejecutada en la Brigada 41 es un espejismo. Anhelar que la Fuerza Armada derroque a este régimen es posible pero lo más probable es que sea otro espejismo. Ansiar salir del mismo votando también es un espejismo. Intentar cambiarlo con la abstención electoral es sin duda un espejismo. Pretender sacar a Maduro con acciones de calle como las realizadas es creer en espejismos. Entonces, ¿cómo lograrlo?

Por enfrentar una dictadura totalitaria apoyada por Cuba e infiltrada por el narcotráfico simpatizamos con cualquier acción que vaya en contra de la misma, aunque solo le proporcione un arañazo. En este sentido, aplaudimos parcialmente la toma momentánea de algunas instalaciones de la Brigada 41 en Carabobo. Sin embargo, no estamos de acuerdo con la sustracción de armas para entregarla a civiles. Tampoco podemos aprobar que militares o policías declaren que están entrenando a los jóvenes de la resistencia. Las armas deben ser de uso exclusivo de la Fuerza Armada y de los cuerpos policiales.

Recordemos los llamados que hicieron algunos cabeza caliente en la década de los sesenta para que la juventud se incorporara a la lucha armada. Intentaron tres estrategias: luchar frontalmente en contra del ejército en las zonas rurales, realizar actos de terrorismo y conquistar adeptos dentro de las Fuerzas Armadas. Todas ellas fracasaron. La lucha de los civiles tiene que ser pacífica porque en la lucha armada llevamos todas las de perder.
Se justifica una intervención de la Fuerza Armada, sin embargo, un alzamiento militar tiene muy pocas probabilidades de éxito, a menos que sea producto de una decisión del Alto Mando. No hay que temer que cambiemos una dictadura por otra, ya que no sería tolerada por los organismos internacionales, ni por los venezolanos.

En Venezuela, la única rebelión militar exitosa sin intervención del Alto Mando fue la del 18 de octubre de 1945. Logró su objetivo porque era un grupo de jóvenes oficiales muy decididos, pero también porque el general Medina no quiso que se derramara más sangre. El 24 de noviembre de 1948 el alto mando militar logró derrocar a Gallegos. Durante la dictadura de Pérez Jiménez hubo dos intentos para derrocarlo. El 23 de enero de 1958 toda la oficialidad le retiró el respaldo a Pérez Jiménez, quien tuvo que renunciar.

A partir de esa fecha hubo numerosos alzamientos militares, los cuales fracasaron: Rebelión del 7 de setiembre de 1958; toma del Cuartel Bolívar en San Cristóbal en abril de 1960, toma de la Escuela Militar y Palacio Blanco en febrero 1961; Barcelonazo en junio de 1961, Carupanazo en mayo 1962 y el Porteñazo en junio de ese mismo año. Los más recientes de febrero y noviembre de 1992. El 12 de abril del 2002 el alto mando le solicitó la renuncia a
Chávez y este aceptó, aunque por falta de comando de la jerarquía militar, los comandantes de tropa cometieron el error de regresarlo al poder. Por último, lo sucedido este mes en la Brigada 41.

Pretender salir del régimen mediante elecciones es una utopía, pero abstenerse es entregarse sin luchar. Las protestas de calle han tenido un alto costo por los asesinatos de más de un centenar de demócratas, la mayoría de ellos jóvenes; muchos pensaban que nuestra Fuerza Armada no arremetería en forma tan desalmada y que su desobediencia a reprimir causaría la renuncia obligada del dictador. Lamentablemente nuestra Guardia Nacional y la Policía Nacional han demostrado que en sus filas hay muchos chacales y los comandantes del ejército, marina y aviación han resultado ser unos alcahuetas del régimen.

Requerimos: 1- Continuar con las protestas y estrechar relaciones con gente del pueblo que sufre penurias económicas. 2- Votar incluso a sabiendas del fraude que intentarán y de que a nuestros gobernadores les quitarán recursos y funciones. 3- Exigir a la Fuerza Armada que respete y haga respetar la Constitución 4- Mantener la unidad a toda costa y lograr acuerdos mínimos con disidentes del régimen de Maduro. 5-Instar a los partidos políticos a que presenten a sus mejores candidatos y no insistan se con quienes ya han sido gobernadores y no salieron bien parados. Seguimos optimistas de que está próximo el fin de Maduro y sus compinches, pero para ello debemos aceptar realidades y olvidarnos de espejismos.

Como (había) en botica: Este es un régimen en el cual los militares torturan y vejan a sus propios compañeros de armas. Tal es el caso de los atropellos a los generales Baduel, Ángel Vivas, al capitán Jesús Alarcón Camacho, entre otros. Los defensores de derechos humanos deben velar por el capitán Caguaripano y el teniente García Dos Ramos. El último boletín de la OPEP del 10 de agosto informa que la producción de Venezuela es de solo 1.932.000 barriles por día, cifra que representa el 5,87% de la producción de esa organización. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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La última dinastía en gobernar el Imperio Ruso fue la Dinastía Románov, la cual finalizó con la abdicación de Nicolás II, el último zar. El zarismo es un sistema político que gobernó a Rusia desde 1547 hasta 1917, es decir, 370 años, durante los cuales desfilaron cerca de 30 zares. Zar era el título del gobernante o emperador y es una palabra que proviene del latín caesar (César), lo cual se considera muy apropiado ya que los zares eran autócratas, por lo tanto, dueños de todo el poder político y económico de su imperio.

En Venezuela desde 1999 se está tratando de instaurar una especie de sistema monárquico, donde el poder se hereda si hubiera una descendencia adecuada, o simplemente se designa el sucesor. Los gobernantes de este sistema son una especie de zares, ya que son autócratas, y dueños de todo el poder político y económico del país.

Nikolái Aleksándrovich Románov (1868-1918), conocido como Nicolás II, gobernó el Imperio Ruso desde la muerte de su padre en 1894 hasta su abdicación en 1917. Durante sus 23 años de gobierno llevó a Rusia a la debacle económica y militar, y protagonizó tantos episodios sangrientos que lo apodaron Nicolás El Sanguinario.

Por supuesto, el Zar Nicolás tenía el linaje de los Románov, era descendiente de zares, reyes, reinas y princesas; fue educado por tutores que le enseñaron idiomas (francés, alemán e inglés) y llegó a dominar el inglés a la perfección que decían que podía hacerse pasar por un profesor de Oxford. Además, estudió geografía y otras materias importantes. Viajó por Egipto, India y Japón para completar su educación formal. Su padre, el Zar Alejandro III, muere repentinamente de un problema renal a los 49 años, por lo que Nicolás tiene que sucederlo de forma imprevista sin tener la fuerte personalidad de su padre, ni la preparación mínima requerida para una Rusia convulsionada, y ese pobre dominio de la política acabó por llevar al caos a la Rusia Imperial.

Sabiendo Nicolás que iba a suceder a su padre, dijo: no estoy preparado para ser zar, nunca quise serlo. No sé nada del arte de gobernar, ni siquiera sé la forma en que debo hablar a los ministros. Sabía que carecía de la formación política y lo ignoraba todo acerca del gobierno del imperio, incluso su propio padre dudaba de su habilidad para administrar y mantener un territorio tan extenso.

Esas debilidades de Nicolás II facilitaron que fuera fácilmente manipulado por sus tíos y por el Kaiser Guillermo II, quienes se aprovecharon del nuevo e incapaz gobernante para sacar partido en favor de sus conveniencias. Los desastres de la I Guerra Mundial y las instigaciones de los Bolcheviques, provocaron una situación que Nicolás II fue incapaz de controlar y abdicó sus derechos y los de su hijo, terminando con la dinastía Románov en 1917.

En Venezuela, en 1999, comienza un nuevo gobierno con base democrática porque fue electo por una considerable mayoría de ciudadanos que lo apoyaron en aquel momento; sin embargo, este gobierno poco a poco comienza a desviarse del camino de respeto a los diferentes poderes, lo cual se afianzó con un holgado triunfo en unas elecciones con poca competencia para dominar, con inmensa mayoría, el Poder Legislativo. Con esto, progresivamente se fueron adueñando de los demás poderes, el Poder Moral, el Poder Judicial y el Poder Electoral, para convertirse en lo que tenemos hoy, un gobierno autocrático dominado por el chavismo, que al igual que el zarismo, es dueño del poder político y económico del país, apoyado y sustentado por el “Poder Militar” representado por los jefes de los diversos componentes de las fuerzas armadas.

Al zar venezolano le llega la muerte inesperadamente y el poder no es heredado porque no hubo un descendiente adecuado, por consiguiente, se designa un sucesor y el escogido es Nikolái Aleksándrovich Madúrov. Aquí tenemos la primera gran coincidencia, ambos Nicolás tienen exactamente el mismo nombre bautismal. Las coincidencias continúan cuando Madúrov tiene que suceder de manera imprevista al moribundo zar venezolano sin tener la fuerte personalidad de su predecesor, ni la preparación mínima requerida para una Venezuela convulsionada y esta falta de dominio en la política, esta marcada ignorancia de todo lo relativo al arte de gobernar, terminó llevando al caos a la Venezuela “Chavista”, donde la gente muere de hambre porque no hay alimentos, muere por la falta de medicinas o muere porque una bala o un puñal ciegan sus vidas impunemente. Terminó arruinando a uno de los países más ricos del mundo en cuanto a sus recursos naturales, con la inflación más alta de todo el planeta, y un indetenible porcentaje de pobreza extrema en la población.

Otra coincidencia entre los dos Nicolás es que además de llevar al país a una debacle económica y militar (el desprestigio de los militares, especialmente los de alto rango, es abrumador), en los años más recientes Madúrov, al igual que Románov, se ha convertido en un sanguinario al provocar los más absurdos enfrentamientos entre la Guardia Nacional y otras fuerzas de “orden público” y la población desarmada y desesperada por la situación de pobreza, que han resultado en la muerte de muchos compatriotas manchando de sangre nuestras calles.

La ineptitud de Madúrov también ha permitido, como ocurrió con el último zar de la Rusia imperial, que sea fácilmente manipulado por personas cercanas, pero muy especialmente por el Kaiser Castro II, quien desde una miserable isla del Caribe lo ha guiado para convertir a Venezuela en el más miserable país de América.

Por supuesto existen profundas discrepancias entre los dos Nicolás comenzando por la educación, ya que Románov hablaba varios idiomas a la perfección y Madúrov habla español de vaina, con un verbo muy limitado y repetitivo de expresiones vulgares y ofensivas. De geografía conoce poco, porque cree que la tierra tiene cuatro latitudes y cinco puntos cardinales (aunque creo que esto último es a propósito una manera de tratar de esconder su ignorancia). Románov fue sincero al reconocer que no estaba preparado para ser zar, mientras que Madúrov cree que gobernar consiste en las barbaridades que él está haciendo en lo social, económico, diplomático y demás áreas donde debe intervenir el gobierno.

Los venezolanos estamos a la espera de una pronta coincidencia entre los dos Nicolás, referida a que las instigaciones de los nuevos libertadores, de esa resistencia que lucha contra esta dictadura que avanza en Venezuela con un golpe de estado continuado, provoque una situación tal que Nikolái Madúrov sea incapaz de controlar y tenga que abdicar terminando con el chavismo en nuestro país. Tenemos la esperanza también, que al igual que el zarismo terminó en el año 17 del siglo pasado, el chavismo también termine en el año 17 de este siglo con la salida del último zar chavista.

Agosto de 2017

pedroraulsolorzano@yahoo.com

www.pedroraulsolorzanoperaza.blogspot.com

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José Rosario Delgado

Venezuela siempre fue, es y será un país rebelde y de rebeldes. Ya lo decía “El Ilustre Americano” Antonio Guzmán Blanco en su tiempo: “Venezuela es como un cuero seco, lo pisan por un lado y se levanta por el otro”. Desde el mismo momento en que los españoles pisaron tierra venezolana, allá por Macuro, en 1498, comenzó el tábano de la rebeldía a carcomerles las batatas a los codiciosos visitantes. Guaicaipuro fue, quizá, el primero que se les sublevó a los auritraficantes, no sólo enfrentándolos de frente y cuerpo a cuerpo, sino que logró confederar a sus tradicionales y habituales enemigos aborígenes para plantarles pelea e intentar, en vano, sacarlos de nuestra incipiente nación.

De ahí en adelante comienza la historia de alzamientos, sublevaciones, tentativas, escaramuzas y conatos que nos llevan al 19 de abril de 1810, cuando a los organizadores de una junta protectora de los derechos de Fernando VII, creo, les salieron unos rebeldes con la Junta Patriótica que consideró pertinente iniciar el proceso de liberación del yugo español mediante la Declaración de Independencia por todos los medios, lo cual se hizo realidad el 5 de julio de 1811 con la firma del Acta.

Durante la guerra emancipadora también son históricos los empujones y traiciones por las jefaturas y, una vez lograda la hazaña, los encontronazos y pescueceos por la paternidad de las victorias y la orfandad de las derrotas, pero nunca han tenido pausa las rebeldías en esta Patria de Bolívar y de Páez, etcétera, incluyendo las pujas entre militares y civiles no sólo por las glorias, sino por el jugoso botín que durante siglos se comparte, parte y reparte y nunca se acabó, hasta que llegaron los sátrapas dizque bolivarianos a alzarse con el santo y la limosna dejando al pueblo en la más terrible ruina de necesidad y hambre vivida en toda nuestra historia.

Los oprobiosos autócratas llegaron al escenario criollo mediante un acto que pudiera catalogarse de rebeldía, incluso el felón mayor lo denominó rebelión y se atribuyó eso como un “derecho” de los venezolanos, sólo que su traicionera deslealtad acabó con los sueños y las esperanzas de quienes en él creyeron y de quienes, aun no creyéndole, dieron tiempo a la duda sobre lo que podía pasar, para bien o para mal, como en efecto fue para peor. Peor de lo mismo.

De modo que la rebeldía activa vistas en las calles, con una juventud resteada con la libertad y con la democracia, así como la rebeldía cómoda y pasiva de las redes sociales, forman parte de nuestro natural comportamiento porque los venezolanos somos rebeldes sin pausa, y ahora también con prisa…

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