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Opinión

Ismael Pérez Vigil

… masivamente en el exterior, en las elecciones presidenciales de 2024!; llego a esa lamentable conclusión, después de tres meses que escribí planteando el tema como una probable tarea; pero, esa es nuestra realidad y cuanto antes la aceptemos estaremos en mejores condiciones para desarrollar una estrategia que nos permita superar esta limitación y obtener alguna ventaja.

Este tema ha desatado una aguda discusión en donde hay de todo, desde el prístino y legítimo deseo de que se cumpla el derecho al voto, que debe ser la aspiración de cualquier demócrata, pasando por una buena dosis de ingenuidad e ignorancia de las dificultades reales del problema, hasta llegar a la demagogia y la mala intención de algunos de buscar un nuevo pretexto para atosigar, insultar y desacreditar a la oposición democrática y el inefable G4, responsabilizándolos por no lograr que voten los tres millones de compatriotas que están en el exterior y que tienen derecho a votar; y todo eso en el campo de lo que podemos llamar oposición.

Desde luego estoy consciente de las antipatías que despertará mi afirmación sobre el tema, pero no por mucho desear algo, se vuelve realidad, ni por mucho voluntarismo se van a lograr las cosas. Tampoco propugno porque lograr que se vote en el exterior deje de ser una meta política de la denominada “diáspora”, pero más allá de lo deseable, lo razonable y lo “constitucional” de un innegable derecho, la votación en el exterior confronta algunos problemas que difícilmente se podrán superar. Lo dijimos hace varios meses (6 de mayo de 2022, https://bit.ly/3kQlRK2): votar en el exterior implica superar dificultades de, por lo menos, cuatro tipos: Jurídicas, técnicas, políticas y de motivación. Veamos cada una de ellas.

Jurídicas.

De acuerdo con las normas y legislación actual, es tarea prácticamente imposible votar en el exterior. Aparte de cambios menores, para permitir el registro y votación en el exterior identificándose con el pasaporte, en vez de la Cédula de Identidad, debido a la dificultad real del estado venezolano de proveer ese documento en el exterior, para ello se requeriría que sea modificada la Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPRE), en varios artículos, pero sobre todo el artículo 124 que establece la limitación del derecho al voto a quienes no tengan residencia legal en otro país, que como sabemos hay muchos venezolanos que están en esa condición. Pero superar esta dificultad jurídica supone un acuerdo político con el régimen, bien para modificar, por parte de la Asamblea Nacional, la Ley Orgánica mencionada o bien para reglamentar esas disposiciones por parte del ejecutivo y sabemos perfectamente que el gobierno no tiene ningún interés en que se vote masivamente en el exterior, sabiendo como todos suponemos que la mayoría de esa votación no los favorecería.

Técnicas.

Superadas las dificultades jurídicas, supuesto que casi podemos considerar negado, habría que superar otras dificultades técnicas, por parte del gobierno y sobre todo por parte del CNE.

La primera dificultad, es actualizar el registro electoral (RE), considerablemente atrasado, y naturalmente mucho más en el exterior; resolver ese retraso en el exterior, si se pretendiera hacerlo como si estuviéramos en Venezuela, de acuerdo con las normas y legislación actual, es tarea prácticamente imposible; solamente hagan números de cuántos “funcionarios” o “voluntarios” y cuántas horas hombre se necesitan para actualizar y registrar casi 4 millones de personas en el exterior, para lo que no existe ninguna estructura instalada.

Superada esa dificultad, sería necesario superar otras, como: establecer Circunscripciones Electorales, de acuerdo con el número de votantes; crear Organismos Subalternos, para organizar y facilitar la inscripción, actualización y votación; establecer Centros de Votación y Mesas Electorales, para garantizar la fluidez y el ejercicio del voto. Actualmente solo se vota en consulados y la mayoría están cerrados, al menos en los países en donde hay altos contingentes de inmigrantes: Colombia, Estados Unidos y varios países de América Latina; y en otros están realmente dispersos, escasos y muy alejados de los lugares en donde viven los venezolanos en el exterior; de igual manera hay que implantar mecanismos para la recolección y trasmisión de resultados; y por supuesto, formar miembros de mesa, observadores y testigos que vigilen el proceso. Ya se ha dicho que todo esto hay que hacerlo para una “circunscripción” que tiene una población de votantes equivalente a los actuales estados Zulia y Miranda juntos, pero que está dispersa por todo el mundo.

Políticas.

No es posible superar las dificultades jurídicas y técnicas sin un acuerdo político y sin contar con la “buena voluntad” del organismo rector, el CNE, cuya “voluntad” sabemos que depende de la del régimen y las instrucciones precisas que reciba; la aislada voz de dos rectores opositores en minoría, bien sabemos que no es suficiente.

Lograr ese “acuerdo político”, es decir esa negociación y acuerdo con el régimen para acometer esta tarea, no es nada trivial; la tarea se contrae a cómo forzar al régimen para que se resuelva la situación, de los millones de votantes que en Venezuela y el exterior, hoy no pueden votar. Y sin ese acuerdo, para emprender todas estas modificaciones, el proceso no va a avanzar. Como ya se ha dicho, bien sabemos que el régimen no favorecerá un acuerdo para que los que viven en el exterior, ni en Venezuela, voten masivamente en su contra.

Motivación.

Resueltas las dificultades anteriores, nos queda una aunque no es tampoco nada sencilla: la voluntad, disposición y motivación a votar de quienes viven en el exterior, muchos de los cuales se fueron del país obstinados de las dificultades que vivieron en él y buscando las oportunidades que aquí han visto negadas. ¿Es muy difícil suponer que, si en Venezuela hay una peligrosa indiferencia y abstención electoral que sobrepasa probablemente el 40% de la población, un porcentaje similar o quizás mayor sería el que hay en el exterior, y que además le toca enfrentar las dificultades señaladas? Ahora lo llaman “desafección” hacia el voto o la política, pero es nuestra innegable realidad.

¿Posible Solución?

Para resolver esto sería no solo indispensable comenzar cuanto antes la tarea, sino también y más importante, comenzar a pensar el problema de otra manera: Romper el paradigma de que es posible votar en el exterior como se vota en el país, convencerse que hay que pensar en el problema de manera diferente, pues si seguimos pensando en votar en el exterior como se vota en Venezuela o como se votaba en el pasado en el exterior, antes de la masiva emigración, el problema no tiene solución y solo favorece las expectativas del régimen de mantenerse en el poder. Hay que plantearse soluciones diferentes y adecuadas a partir del voto remoto, a distancia o por Internet, que no son un sueño, ni un privilegio de países desarrollados; pues, como ya se ha dicho, países tan lejanos como Estonia y tan cercanos como Panamá y México, tienen votación por internet, desde hace tiempo. La pregunta, difícil de responder y sobre todo implantar es: ¿Será posible plantearse hoy la posibilidad de votar remotamente, por Internet, desde el exterior, o por correo? Luce que es una utopía insuperable en este momento y eso es lo que tenemos que tener claro para no equivocarse con una estrategia errada y frustrante.

Conclusión

Lamento ser aguafiestas, pero la estrategia de la llamada “diáspora” debe ser realista y con los pies en la tierra. Volvamos a las tareas pendientes esbozadas en el escrito ya mencionado, publicado hace tres meses, donde se dejaron planteadas algunas acciones que hay que retomar.

Descartando, la primera es terminar de resolver el mecanismo para elegir el candidato que representará a la oposición democrática en las elecciones de 2024, que son el preludio de varios procesos electorales que asoman para 2025 (Asamblea Nacional, Gobernadores, Alcaldes, Asambleas Legislativas y Concejos Municipales); resolver ese tema nos pondrá cuanto antes en la ruta para adelantar un programa de consenso y un discurso político a los electores, que son indispensables para fijarle una meta al país que supere el oprobio en el que vivimos desde hace más de 23 años.

Para quienes están en el exterior, pasar de la consigna del “voto masivo” de la diáspora, a trazarse objetivos que sean factibles es una tarea prioritaria. Hoy solo tenemos poco más de 107 mil inscritos para votar en el exterior, de una posible población votante cercana a los tres y medio millones de votantes. No es exagerado decir que eso compromete seriamente las posibilidades opositoras para las elecciones de 2024 y de 2025 y eso es lo que debemos considerar y contrarrestar.

Está bien tener como meta y estrategia el voto masivo en el exterior, pero considerar que lo realista es avanzar lo más que se pueda en ubicar a los venezolanos en el exterior para que llegado el momento se registren y voten los más que puedan; toda cifra superior a esos 107 mil será una ganancia neta; otra tarea indispensable es presionar en Venezuela para que se actualice cuanto antes el registro electoral, en el exterior, sí, pero más importante es que se actualice en Venezuela, pues el país tenemos un atraso de más de un millón y medio de venezolanos con derecho a voto que no están registrados; no son tantos como en el exterior, pero son un contingente importante que no podemos perder, habida cuenta de lo difícil que será contar con los que están afuera.

Por eso, parece ingenuo, demagógico o mal intencionado escuchar algunas voces, las agoreras de siempre, planteando que hay falta de voluntad en la Plataforma Unitaria y en el G4 para resolver los problemas para que voten quienes viven en el exterior.

https://ismaelperezvigil.wordpress.com/

 7 min


Raghuram G. Rajan

Los comentarios económicos hoy en día son normalmente sobre inflación o recesión, así que consideremos, para cambiar, las perspectivas de crecimiento una vez que los bancos centrales tengan esos desafíos bajo control.

Tal como están las cosas, parece haber vientos en contra preocupantes para el crecimiento. A medida que las poblaciones de la mayoría de las economías avanzadas envejecen, el crecimiento de su fuerza laboral se desacelera, de manera que será necesario que haya una mayor productividad por trabajador para compensar. Pero en una situación en la que la inversión en capital físico se apagó, es poco probable que la productividad laboral crezca rápidamente sin una innovación significativa, ya sea en procesos laborales o productos. Si bien en un principio parecía que un mayor volumen de teletrabajo durante la pandemia mejoraría la productividad (al ahorrar tiempo y evitar la duplicación de capital en casa y en la oficina), muchas empresas están redescubriendo el valor de tener a sus trabajadores en la oficina al menos parte del tiempo.

Otro viento de frente proviene de los países más pobres, donde los hogares de clase media baja han sufrido muchísimo durante la pandemia y, ahora, por la inflación de los precios de los alimentos y del combustible. Muchos niños han perdido más de dos años de clases y probablemente abandonen la escuela, afectando de manera permanente su potencial de ingresos y, en términos más amplios, la base de capacidades de la fuerza laboral. Mientras tanto, existe la amenaza de que la desglobalización –a través de la repatriación (reshoring), la deslocalización cercana (near-shoring) y en países amigos (friend-shoring)- haga que les resulte más difícil conseguir buenos empleos. En el más largo plazo, la debilidad de la demanda en estos países se propagará al mundo desarrollado.

Si el mundo no encuentra nuevas fuentes de crecimiento, volverá a caer en el malestar pre-pandémico de estancamiento secular. Pero esta vez, la situación podría ser peor, porque la mayoría de los países tendrán una capacidad fiscal limitada para estimular la economía, y porque las tasas de interés no descenderán rápidamente a sus mínimos pre-pandémicos.

Afortunadamente, también podrían desatarse vientos de cola. Si bien el comercio de bienes parece haber alcanzado sus límites antes de la pandemia, el comercio de servicios todavía no. Si los países pueden coincidir en remover varias barreras innecesarias, las nuevas tecnologías de comunicaciones permitirían que muchos servicios se brindaran a distancia.

Si un consultor que trabaja desde su casa en Chicago puede brindar servicio a un cliente en Austin, Texas, también lo puede hacer un consultor desde Bangkok, Tailandia. Es cierto, los consultores en otros países tal vez necesiten tener oficinas en Estados Unidos para garantizar la calidad u ocuparse de los reclamos. Pero el volumen general del trabajo que podrían absorber las empresas consultoras globales crecería sustancialmente, y a un costo significativamente más bajo, si sus servicios se pudieran ofrecer entre países.

De la misma manera, la telemedicina se ha vuelto cada vez más factible no sólo en psicoterapia y radiología, sino también en diagnósticos médicos de rutina (a veces con la ayuda de equipos locales o de una enfermera especializada). Una vez más, las organizaciones globales (por ejemplo, una Clínica Cleveland global) podrían ayudar a reducir las berreras de información y reputación, permitiendo que un médico generalista en la India realice exámenes médicos de rutina para pacientes en Detroit –enviándolos a especialistas en Detroit cuando fuera necesario.

Las mayores barreras para este tipo de comercio de servicios no son tecnológicas sino artificiales. Entendiblemente, las autoridades en las economías avanzadas no permiten que médicos generalistas en la India ofrezcan servicios médicos sin una certificación apropiada. Pero el problema es que los procedimientos de certificación de la mayoría de los países son innecesariamente engorrosos. ¿Qué pasa si el mundo llegara a un acuerdo sobre un proceso de certificación común para el trabajo realizado por médicos generalistas? Un país con enfermedades inusuales podría agregar una adenda al examen para quienes quieran ejercer allí, pero sólo si fuera absolutamente necesario.

Un segundo problema es que los planes nacionales de seguro de salud por lo general no cubren servicios ofrecidos fuera del país. Pero si se ha cumplido con los requisitos de certificación, no hay motivos razonables para no hacerlo, dado el ahorro de costos que resultaría de ello.

Una tercera barrera son los datos y la privacidad. Ningún paciente querrá compartir detalles personales o resultados de exámenes si no puede estar seguro de que los datos se mantendrán de manera confidencial y a salvo de un uso indebido. En una era de tensión geopolítica y chantaje económico, cumplir con estas condiciones requiere no sólo de un compromiso del proveedor de servicios sino también garantías del gobierno del proveedor de que no se violará la privacidad del paciente. Las democracias que pueden implementar leyes de privacidad sólidas (incluyendo límites respecto de cuántos datos puede ver su propio gobierno) estarán mejor posicionadas para capitalizar este comercio que las autocracias, donde existen pocos controles sobre el gobierno.

Imaginemos cuánto más rápido y asequible sería para un ciudadano norteamericano conseguir una consulta con un médico si se tercerizaran los asuntos de rutina. Los países desarrollados obviamente saldrían beneficiados, pero también se beneficiarían las economías en desarrollo, porque los ingresos que generan sus médicos serían utilizados para emplear a más trabajadores localmente. Asimismo, habría menos probabilidades de que estos médicos emigraran, y podrían utilizar las mismas tecnologías de telemedicina para brindar servicios en zonas remotas de sus propios países. Al mismo tiempo, los especialistas en las economías avanzadas podrían ofrecer más de sus servicios a pacientes en países en desarrollo sin que tengan que viajar a Nueva York o Londres, como lo hacen actualmente.

Ahora bien, ¿no es probable que los proveedores de servicios en países ricos se resistan a eliminar barreras que, junto con la dificultad de competir a distancia, les han garantizado salarios elevados? Probablemente, pero habrá una demanda doméstica importante para sus servicios que no son de rutina. Asimismo, si se eliminaran las barreras en otras partes, podrán ejercer en mercados mucho más grandes con servicios especializados de alto valor agregado. Por este motivo, un acuerdo sobre reducción de barreras al comercio de servicios entre un amplio conjunto de países tendrá una mejor chance de éxito que los acuerdos bilaterales.

Asimismo, muchos otros actores en las economías avanzadas, entre ellos los trabajadores industriales que han sido los más afectados por la competencia global, se beneficiarán con la existencia de servicios básicos más económicos. En tanto la desigualdad económica tanto dentro de los países como entre ellos decaiga, la demanda global también debería fortalecerse.

Otro potencial viento de cola para el crecimiento reside en las inversiones “verdes”. Si bien la guerra de Rusia en Ucrania ha complicado la transición a energías limpias en Europa, gran parte del capital de alta generación de emisiones del mundo todavía tiene que reemplazarse, y esas inversiones podrían ayudar a dar impulso a la economía global.

Para facilitar la transición, cada país tendrá que establecer incentivos sensatos para las empresas y los consumidores, como créditos de inversión, regulaciones de emisiones, sistemas de límites máximos o impuestos al carbono. Los gobiernos también tendrán que coincidir sobre un sistema para asignar responsabilidades entre los países de altas emisiones (que por lo general son ricos y menos vulnerables al cambio climático), de modo que puedan ayudar a financiar la transición energética en los países de bajas emisiones (que por lo general son más pobres y vulnerables).

La perspectiva económica post-pandemia y post-inflación no es catastrófica. Pero es necesario un gran esfuerzo para desmantelar las barreras artificiales y apalancar las tecnologías existentes.

2 de agosto 2022

Project Syndicate

https://www.project-syndicate.org/commentary/post-inflation-economy-of-g...

 6 min


Philipp Bilsky

¿Mereció la pena? La visita de Nancy Pelosi a Taiwán duró solo 19 horas, pero ahora la amenaza de una posible guerra está en el aire. Y se trata de potencias mundiales y nucleares.

Desde el punto de vista de muchos taiwaneses, la visita de la presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, fue todo un éxito. En los últimos años, China ha aumentado la presión sobre Taiwán. Por ejemplo, enviando cada vez más aviones de guerra a las zonas cercanas a la isla: casi mil, solo en 2021, más del doble que un año antes.

China había hecho todo lo posible para impedir la visita de Pelosi a Taiwán. Pero Pelosi viajó allí de todos modos: para muchos taiwaneses es una señal importante de que EE.UU. estará al lado de Taiwán en caso de que se produzca una escalada con China.

Satisfacción para muchos taiwaneses

La visita de Pelosi situó a Taiwánen el escenario mundial: de repente, la isla fue la noticia principal en los informativos de todo el mundo. Gracias a Pelosi, la mayoría de los espectadores deberían saber ahora dónde está Taiwán y en qué complicada situación se encuentra. Para muchos, una satisfacción. Después de todo, innumerables taiwaneses han tenido que explicar una y otra vez durante sus visitas al extranjero que vienen de "Taiwán" y no de "Tailandia". Y que se trata de lugares diferentes.

Y la visita de Pelosi fue también una expresión de aprecio y respeto. Respeto por muchas cosas de las que los taiwaneses están, con razón, muy orgullosos: una democracia vibrante, una libertad de prensa casi sin precedentes en Asia, una sociedad muy abierta, tolerante y hospitalaria, y un éxito notable en uno de los sectores económicos más importantes de nuestro tiempo: la industria de los chips.

Esta visión es más que comprensible. Pero también es cierto que la visita de Pelosi provocó una reacción militar de China que era previsible. La cuestión de Taiwán es un conflicto enquistado para el que actualmente no hay solución. Pekín respondería inmediatamente a una declaración formal de independencia de Taiwán con una guerra. Por otro lado, una reunificación con la República Popular China bajo el mandato de Xi Jinping está completamente descartada para la mayoría de los taiwaneses, en especial después de los actuales acontecimientos en Hong Kong.

No alimentar los conflictos enquistados

Como ya señaló acertadamente el politólogo Eberhard Sandschneider: si no tienes una solución para un conflicto congelado, entonces debes hacer todo lo posible para mantenerlo congelado. Pero Nancy Pelosi ha conseguido exactamente lo contrario con su visita.

La forma en que los historiadores juzgarán la visita de Pelosi en retrospectiva dependerá sobre todo de la evolución de los próximos días y semanas. La mayoría de los observadores no espera una escalada militar, aunque la escala de las maniobras militares chinas supera todo lo visto hasta ahora. Muchos suponen que la situación se relajará de nuevo en cuanto Pekín tenga la impresión de haber dejado bien claro su punto de vista, mediante un gran despliegue militar.

Pero también existe el peligro de que se produzca un incidente durante las maniobras a gran escala. O una decisión fatalmente errónea que luego conduce a una reacción en cadena. Entonces la visita sería, en el peor de los casos, el inicio de un enfrentamiento militar directo entre dos potencias mundiales y nucleares: China y Estados Unidos.

5 de agosto 2022

DW

https://www.dw.com/es/pelosi-en-taiwán-señal-importante-o-error-histórico/a-62723154

 2 min


El Nacional

El número de casos con comercialidad crecería si se hiciera la implantación de un nuevo marco fiscal, moderno y flexible de acuerdo con el nivel de agotamiento de los yacimientos en el país.

«La situación del petróleo en Venezuela hoy en día se ve rodeada de un ambiente de incertidumbre y volatilidad, pues son distintos los retos que se deben considerar en este tema», así lo señala el ingeniero Juan Fernández en el documento Reservas Probadas de Petróleo Venezuela Análisis Técnico de la Oportunidad.

El ingeniero destaca que claramente las reservas son un «factor central y básico del negocio petrolero», especialmente por el proceso de transformación y el futuro del portafolio que tiene que ver con lo energético.

Así mismo mencionó que en el caso de Venezuela aplican las consideraciones técnicas para la determinación de reservas. «En 2007 Venezuela realizó una reestimación de las reservas. Un proceso que ciertamente no cumplió con los requisitos técnicos comúnmente aceptados para su determinación».

Expertos cuestionan veracidad de resultado

«El resultado de los 300 millardos de barriles expertos venezolanos con pericias y conocimientos del tema desde un principio cuestionaron su veracidad. Sin embargo, Pdvsa y el Ministerio de Petróleo las utilizaron como un elemento propagandístico para posicionar a Venezuela con las mayores reservas de petróleo del mundo», indicó Fernández.

Añadió que si lo que querían era presentar recursos base para el incremento de la producción, el fracaso es evidente. «Ni son creíbles las reservas ni Venezuela es un productor proveedor significativo, seguro y confiable».

Y es que según el experto, la cuantía de reservas de crudo hoy día van mucho más allá del POES (Procedimientos Operativos Estandarizados de Saneamiento) de yacimientos, así como de factores teóricos de recobro. «Otras variables como inversiones requeridas, fuentes de financiamiento y mucho más énfasis en aspectos como la calidad de los crudos, mercados, emisiones de gases de efecto invernadero se muestran cada día como de mayor impacto a la hora de definir las reservas probadas y probables», indicó.

Volumen de petróleo en Venezuela

En cuanto al volumen de petróleo en situ del país explicó que lo constituye el petróleo extrapesado de la Faja. «Las consideraciones de mercado hoy son muy relevantes, su procesamiento se efectúa en refinerías de conversión profunda y exigiéndose un mayor hidrotratamiento de los productos generados para que estos cumplan con las especificaciones cada día más restrictivas de mercado, lo cual implica una mayor producción de hidrógeno y por ende mayores emisiones de CO2, con impacto en sus economías».

Como ejemplo se refirió a la pérdida de un mercado de más de 3 Mbd de Fuel Oíl de alto azufre. Al reducirse el contenido del bunker utilizado por los barcos de 3,5% a 0,5% a objeto de reducir las emisiones de SOX, el cual ocasiona la lluvia acida.

«Esta reducción ha originado que las dietas de crudo de las refinerías se hayan hecho más livianas. Lo cual ha tenido un impacto en el procesamiento de crudos pesados. El mercado para este tipo de crudos es el PADD 3 de USA, la India y China. Estimándose en el mejor de los casos un mercado potencial en el corto y mediano plazo en el orden de 1,5 Mbd de extrapesado (incluyendo los mejoradores de Jose) el cual se iría reduciendo en el tiempo a medida que vaya aumentando la presencia de combustibles renovables», dice el texto.

Mientras que en el caso de los crudos livianos/medianos presentan la problemática del agotamiento de los yacimientos y dados los deficientes esquemas de producción de Maduro, se cuestionan las reservas presentadas mediante los libros oficiales.

Situación del gas natural

En cuanto a la situación con el gas natural, el documento destaca que «los 200 TCF mostrados en la data oficial parecen tener una mayor certidumbre. Igualmente el mercado para este hidrocarburo se ve mucho más seguro que el del petróleo. Especialmente para su uso en el país para la generación de productos petroquímicos, Hidrogeno Azul, industria en general y uso en los hogares sustituyendo los combustibles líquidos actualmente utilizados».

Menciona que otro elemento por considerar son los cambios para estructurar financiamientos de los inversionistas. En los cuales la banca y los fondos de inversión exigirán retornos, flujo de caja, tiempo de pago de corto plazo, positivos y la aplicación de principios marcados dentro de los esquemas de ESG.

Respecto a lo anterior, el análisis determina como «indispensable los efectos de monetizar reservas de petróleo en Venezuela, la participación del sector privado, que requieren cambios en las condiciones del negocio a través, desde nuestra perspectiva, con un nuevo marco legal mediante la ley Orgánica de Hidrocarburos. Teniendo implícito un marco fiscal atractivo, flexible y competitivo. A fin de dar la viabilidad económica para la producción de la reservas y el suministro al mercado».

Petróleo Venezuela Análisis Técnico

El ingeniero Jesús Aboud detalla que «la discusión sobre las reservas de hidrocarburos de Venezuela ha resurgido a raíz de una publicación por Rystad Energy la cual indica que las reservas probadas de petróleo del país alcanzan tan solo a 27 millardos de barriles, en contraposición con las reservas oficiales que se ubican en más de 300 millardos».

Aunque aclaró en primer lugar que «el ajuste de los 300 millardos, con cualquier criterio de ajuste que se aplique, terminaría en una cifra más alta de lo que realmente se podría producir en un tiempo muy largo. Probablemente, más allá de lo que puede ser la vigencia del petróleo como la fuente de energía principal, y seguramente inagotable a la tasa de producción del país en este momento».

Mientras que otro aspecto es «que lo que realmente ocupa a los conocedores del tema es la viabilidad de financiar los futuros desarrollos en Venezuela, la cual en nada depende del total de reservas del país, sino de las características del proyecto en cuestión y de los términos en materia, legal, fiscal y contractual que rijan para ese proyecto».

Explicó que la política petrolera en Venezuela estableció una estrategia en los últimos años de magnificación de reservas probadas para que pueda venderse al país como una potencia energética, pero lo único que a juicio del experto se logró fue irradiar una imagen sin seriedad hacia el resto del mundo.

Participación petrolera

Este tema siempre se presenta en materia de discusión, explicó Aboud. Explicó que con la participación de todas las asociaciones de profesionales de la ingeniería de petróleo y de las ciencias de la tierra de Estados Unidos y Reino Unido, y del Congreso Mundial del Petróleo, en 1987 se produjo un documento que ha tenido varias revisiones, la última en 2021, que recoge términos y guías para la definición y categorización de los recursos, conocido como el Petroleum Resources Management System (PRMS).

Es así como ese documento pasó a convertirse en una referencia internacional. Asimismo, las definiciones de reservas y recursos abarcan cuatro aspectos, a saber:

i) El de la existencia y cantidad de los hidrocarburos en el subsuelo, es decir, el hidrocarburo en sitio.

ii) El de la factibilidad de su levantamiento hasta la superficie y el porcentaje de extracción con respecto a lo que existe en el subsuelo, lo que se conoce como el factor de recobro.

iii) El de la viabilidad económica de la extracción.

iv) El de la certeza de que existen los recursos financieros y la intención para la ejecución del desarrollo y explotación.

Libro de reservas oficiales de petróleo en Venezuela

El experto destacó que para el país el libro de reservas oficiales tiene un «valor determinístico de los volúmenes, el cual pudo haber sido calculado probabilísticamente, pero al final es reducido a un número sin probabilidad asociada», algo que hacen las empresas en todo el mundo.

«Las agencias que regulan las empresas que cotizan en bolsas de valores tienen sus propias normas y su objetivo es proteger a los que de diferentes maneras financian la actividad. Por ello toda empresa debe cumplir con la debida evaluación del valor comercial de cada activo por parte de un tercero, quien debe constatar la certeza sobre la propiedad del derecho de explotación de los recursos. Y que esa explotación sucederá en el plazo que la norma indique», resaltó.

Explicó que también existen normas y procedimientos en Venezuela en cuanto a la contabilidad de reservas que no se cumplieron entre 2007 y 2010, momento en que se incorporaron más de 200 millardos de barriles de petróleo de la Faja, informó Aboud.

Todas estas incorporaciones se basaron en la certificación que realizó Ryder Scott Company LP del petróleo original en sitio (POES). A ese POES las autoridades venezolanas le establecieron arbitrariamente no solo factores de recobro primarios muy altos, sino también recobros por recuperación secundaria sin el debido sustento técnico o económico, detalló el análisis.

Ausencia de credibilidad sobre reservas oficiales

Esto contribuye a la falta de credibilidad sobre las reservas oficiales. «El aspecto de la comercialidad no está debidamente recogido en los libros de reservas oficiales. Basta con observar que las reservas no se ajustan por las variaciones del precio de los hidrocarburos», dice.

Destacó asimismo que el cálculo de reservas genera una estimación. «Siempre existirá cierto nivel de incertidumbre sobre los parámetros que se conjugan para esa estimación. Sin embargo, existe un rango dentro del cual caen todas las estimaciones que surjan de la debida utilización de la información disponible y relacionada con lo técnico, lo económico y lo contractual».

Sin duda alguna, las reservas probadas oficiales de Venezuela se reducirían en una manera significativa con la aplicación de las definiciones del PRMS, dice el experto. «La pregunta de cuánto puede ser esa reducción es de lo que se trata en lo sucesivo. Un debido ejercicio para ajustar las reservas venezolanas según las normas del PRMS solo puede hacerse con la evaluación de cada campo o yacimiento. Y de estos existen unos 18.500, lo cual naturalmente no es el alcance de este trabajo».

Por lo que solo se respondería con ejercicios de aproximación, que en el caso actual se colocan distintos criterios seleccionados.

Criterios de corte volumétrico y de calidad

Para este análisis recogieron criterios de corte volumétrico y de calidad que se relacionan con el tamaño del yacimiento en términos de hidrocarburo en sitio (POES). La calidad del crudo en términos de gravedad API, los factores de recobro primario y secundario. Y el recobro alcanzado a la fecha o el nivel de agotamiento.

«Además de estos criterios, en el caso de la Faja se descartan los yacimientos que hoy no están asignados ni a Pdvsa ni a ninguna empresa mixta. Se observa que los 304 millardos de barriles se reducen a 61 millardos, tan solo 20% de las cifras oficiales. Sin considerar la Faja, los 40 millardos restantes se reducen a 28 millardos, es decir 71% de las reservas oficiales», agregó.

Esos millardos mencionados tendrán una vida teórica de 50 años a una tasa de producción de 1,5 millones de barriles diarios. Esto según lo especificado en el documento. Lo que significa que esto «no le quita a Venezuela su condición de poseedor de cantidades muy significativas de reservas probadas.»

Otros factores mencionados son los aspectos relacionados con la comercialidad y la existencia de planes firmes de inversión para el desarrollo y explotación de los recursos.

«En cuanto a la comercialidad, a pesar de que no está garantizada para todo yacimiento, la historia de producción, el fácil acceso, la disponibilidad de infraestructura y su condición de recursos convencionales. Indican que la gran mayoría de ellos no tendrían dificultad alguna en pasar la prueba de la viabilidad económica», dice el experto.

Nuevo marco fiscal sobre petróleo

Ese número de casos con comercialidad crecería exponencialmente con implantación de un nuevo marco fiscal, moderno, flexible y cónsono con el nivel de agotamiento de los yacimientos venezolanos. Es decir que en la actualidad los yacimientos venezolanos no suelen ser comerciales.

«El bajo estimado de Rystad probablemente responde principalmente a la alta incertidumbre que existe sobre el acometimiento de la inversión necesaria para reactivar la industria petrolera venezolana. La probabilidad de que el potencial hidrocarburífero de Venezuela se materialice en el mediano plazo, tres (3) a cinco (5) años, es baja. Además de que Pdvsa no tiene la capacidad financiera ni técnica ni gerencial para reactivar los campos que permanecen bajo el esfuerzo propio. La mayor parte de las empresas mixtas se encuentran en modo de espera o de mínima actividad. Sin planes concretos sobre qué hacer en el corto-mediano plazo. Y esas empresas tienen asignadas 70% de las reservas probadas del país», señala el analista.

Y asegura: «El gobierno sin duda reconoce esta situación e impulsa la implantación de un nuevo esquema de contrato. Pero es tal la opacidad y la falta de seguridad jurídica q ue cualquier ente certificador de reservas del mundo le asignaría poca o ninguna probabilidad de éxito a esa iniciativa. Y para completar, la situación de la transición energética en el mundo ha complicado en cierta manera el financiamiento de proyectos de energía fósil».

Por otra parte, Venezuela necesita de un esfuerzo especial para cumplir con las exigencias de la comunidad de inversionistas en relación con la gobernanza y la responsabilidad social y ambiental.

Reflejo de potencialidad en Venezuela

Por último, se detalló que las reservas probadas que se determinen con la aplicación de las normas del PRMS no es el estricto reflejo de la potencialidad de un campo o provincia, cuenca o país. «Si pudiéramos cambiar algunas cosas en Venezuela, sus reservas probadas quizás estarían en el orden de los 60-80 millardos de barriles. Y lo más probable es que no estaríamos discutiendo la validez de ese número».

En cuanto a los dos aspectos de mayor impacto en las reservas probadas de Venezuela son los relacionados con «la comercialidad y la probabilidad de su explotación en el mediano plazo». Justamente, son los que pueden ser modificados con una buena política petrolera.

Resaltó que es importante que los hacedores de políticas públicas entiendan que los recursos en el subsuelo que no tengan la posibilidad de ser producidos en un futuro cercano no tienen valor alguno para el país. «Ese futuro es cada día más pronto ante la inexorabilidad de la transición energética y los advenimientos tecnológicos que vendrán con ella».

2 de agosto 2022

El Nacional

https://www.elnacional.com/economia/expertos-cuestionan-veracidad-cifras...

 11 min


Edgar Benarroch

ENTREVISTA IMAGINARIA A LUIS HERRERA CAMPINS

Leyendo la entrevista imaginaria que nuestro amigo Pedro Mosqueda le hizo a Teodoro Petkoff, por cierto muy histórica y conceptual y por demás interesante, por lo que felicito su imaginación, se me vino a la mente formularle una entrevista, por supuesto también imaginaria, a Luis Herrera Campins.

Estas fueron sus respuestas:

Hola Presidente ¿cómo está, cómo se siente? Hola Edgárd (así me llamaba, agregando una “d” a mi nombre y acentuando la “a”), acá me siento inmensamente mejor que allá abajo, me realizo espiritualmente y el intercambio con las demás personas es de mucha altura y elevación.

¿Cómo ve usted la actual situación de Venezuela? Les alerté que compraran alpargatas nuevas porque lo que venía era joropo cerrado y el país está en ese pleno joropo. Todo está peor que antes, dañaron lo bueno y empeoraron lo malo.

¿Qué piensa usted debemos hacer? Durante mi gobierno toda la oposición se unió para caerme a batazos, la promoción y participación popular que fueron ofertas puntuales durante mi campaña fue sacada del presupuesto y como algo insólito y sin precedente introdujeron un artículo en la ley de presupuesto anual que prohibía transferir fondos a lo que tuviera que ver con promoción y participación del pueblo. Si para caerme a garrotazos se unieron entonces, creo que hoy existen más razones para la UNIÓN. Es con la unión cómo podemos salir cuanto antes de este totalitario y populista régimen.

¿Qué opina de la persecución ideológica y de apreciación que tiene este régimen? En mi gobierno abracé a quien debía y combatí a quien debía hacerlo, por eso dije con Alberto Arvelo Torrealba, “Soy como el espinito, que en el llano florea, doy aroma al que pasa y espino al que me menea”. En mi gobierno no hubo un preso por razones de conciencia y siempre estimulé las discusiones. Ahora se persigue a la disidencia como conejos para matarlos. Ante este desconocimiento de la libertad de expresión todos tenemos el ineludible deber de actuar de inmediato para que no se haga costumbre.

¿Qué piensa de los que ayer apoyaron y trabajaron para Chávez y hoy están en la oposición? Aunque son pajaritos que piaron tarde, siempre el pío pío de los pájaros es agradable y como cristiano practicante que soy, pido perdón y se perdonar. La oposición debe recibirlos sin reservas y sumar que tanta falta nos hace.

¿Qué piensa del manejo económico del régimen? Un estruendoso fracaso, ellos no saben que la economía es como cuero seco que si lo tocas por un lado se para por otro. No saben de cuero ni de curtiembre y por ello el lamentable horror que conmueve al país.

¿Qué piensa del Presidente Electo de Colombia? Perro que no conozco, no le jurungo el rabo, pero por nuestras obras nos conoceremos, debemos esperar sus ejecuciones.

¿Cree usted que hace falta un liderazgo que una al país nacional? Por supuesto que sí, yo fui candidato y luego Presidente por tres razones: La primera, Rafael no podía ser candidato porque la Constitución no se lo permitía, la segunda, me gané la confianza del país que ejerció presión en COPEI y la tercera, las dos metras, como también ustedes, las pusimos en el asador y le echamos pichón hasta más no poder. Prometí “arreglar esto”, el país, pero no lo pude cumplir a cabalidad porque la oposición se unió para que no lo hiciera y por tanta negación, hoy estamos como estamos. Tengo confianza que vendrán tiempos mejores, pero nada es gratis, hay que ganarlos para poderlos disfrutar y la manera más rápida de ganarlo es con UNIÓN como yunta de buey, para donde va el uno va el otro.

Tengo que irme porque tengo una reunión con Rómulo, Leoni, Rafael, Carlos Andrés y Lusinchi, a Chávez no lo invitamos porque no conoce de los temas que tratamos, porque habla mucho y se pone fastidioso y porque es el primer responsable de la debacle del país y además debo comer antes, me esperan unas refritas, carne mechada, tajadas, aguacate, queso blanco rayado y arepas de budare, les pedí agregaran chicharrón. Al final no se olviden que el que nace para triste, ni que le canten canciones y que no es lo mismo con guitarra que con bandola.

Saludos solidarios estimado Edgárd y a través de ti a todos los aragüeños y particularmente a los social cristianos que fueron fundamentales en nuestro triunfo. Hablo con frecuencia sobre Aragua con Casanova y aquí coincidimos mucho. Un abrazo caluroso y apretao.

5 de agosto 2022

LAS ENCUESTAS

Una encuesta es un procedimiento dentro de una investigación en el que el investigador recopila datos mediante un cuestionario previamente diseñado, cuyos resultados son presentados como escritos, gráficos o tablas.

Para que una encuesta sea bien diseñada es necesario establecer objetivos, delimitar el “universo” al que se dirige, concebir el cuestionario adecuado, recolectar la información y analizar los datos con un equipo multidisciplinario.

Podemos decir que una encuesta bien realizada es una fotografía bastante aproximada de un momento determinado. Una fotografía nos muestra el momento, una secuencia de fotografías nos muestra la tendencia.

Una encuesta es un instrumento de vital importancia para auscultar el pensamiento de un conjunto y desde allí tomar decisiones y decidir caminos. Los inversionistas la utilizan con frecuencia, estudio de mercado, para resolver sobre su inversión y de qué manera. En política es frecuente y común el uso de las encuestas para conocer o aproximarnos al conocimiento de lo que el pueblo piensa y siente en un momento determinado y sobre algo en concreto.

Este régimen sin escrúpulos y sin decencia tira a la calle el resultado de algo que ellos llaman encuestas, donde aparece el régimen con una aceptación de un 30% o más de aceptación popular. Esas son encuestas que nunca se realizaron y que solamente están en las mentes atrofiadas de quienes las inventan y lo hacen con el propósito de confundir y distraer a la gente con esa grasera desinformación. Se valen de la mentira y la falsedad para pretender cambiar la realidad, pero ésta, la realidad, es objetiva, dura e inclemente que con palabras no se puede cambiar. Con encuestas inventadas no solucionan el hambre popular y el estado de pobreza generalizado del país. Ellos saben que están por debajo del 10% de aceptación del pueblo y en medio de sus locuras piensan que con la falsedad pueden cambiar la situación.

Además de mal informar al país nos ofenden presentándonos como masoquistas en extremo grado, que sentimos placer con el dolor y el malestar, que nos contentamos con la humillación, la dominación brutal y el sometimiento.

El país está bastante curtido y no se traga esa píldora venenosa que el régimen lanza a la calle. No existe un lugar de nuestro territorio donde alguien diga que él y su familia la pasan con bienestar y felicidad, todo el mundo está hasta la coronilla por el horror de gobierno que tenemos y queremos salir cuanto antes de él.

Tal vez los sondeos de opinión que realiza el régimen los hace en las secciónales del PSUV, donde se acobijan incondicionales y tarifados suyos. Salgan a la calle y encuéntrense con el pueblo para que sepan cuan hondo es el malestar y de qué tamaño es el rechazo que tienen.

El próximo año, si antes no cambia todo, habrá una encuesta total del país, las elecciones, que aspiramos sea seria y aceptable sus resultados. Ella dirá con toda claridad lo que el pueblo desea y ese deseo estamos obligados a respetar y aceptar: Si queremos seguir con este martirio en este infierno, creo mil veces que NO o disfrutar de bienestar y felicidad. Acuérdense que no somos masoquistas y estamos muy lejos de serlo.

CONFIANZA Y OPTIMISMO EN EL FUTURO PRÓXIMO

Este espectacular, por lo horrendo, mal régimen totalitario y populista que por desgracia aún tenemos y que gigantesco daño ha causado al país y a nosotros, pasará y seguramente será antes de lo imaginado. El siguiente gobierno tendrá la inmensa tarea de reconstruir el país y buscar con denodado afán el bienestar y la felicidad nuestra.

Necesariamente la reconstrucción, que debe ser integral, empieza con reactivar la economía: actualizar y modernizar a PDVSA; reactivar el gran emporio que tenemos en el complejo siderúrgico de Guayana; reindustrializar el país; rescatar nuestras tierras fértiles, fecundas y cultivables; estimular cuanto más la producción y productividad como elementos fundamentales de parar y vencer la inflación que corroe nuestra economía; hacer que los servicios públicos (luz, agua y gas doméstico) sean eficientes y continuos; incentivar la industria de la construcción, como principal empleadora de mano de obra; y de esa forma superar el terrible ogro del hambre que afecta a la inmensa mayoría de nuestra población.

Por supuesto hay que reinstitucionalizar nuestra Fuerza Armada y depurar todos los órganos policiales y de inteligencia de la Nación. Independizar las ramas del Poder Público nacional y rescatar su majestad y autonomía, recolocar nuestras universidades en el sitial magister que le corresponde y del que nunca han debido salir y reacondicionar los centros públicos prestadores de salud que se encuentran en el peor de los abandonos, sin equipos y sin los medicamentos más elementales.

De recursos económicos y humanos disponemos y dispondremos. Venezuela aún tiene la reserva probada de petróleo más importante del mundo y nuestra tierra es rica en metales preciosos y estratégicos de primer orden, además los organismos financieros internacionales abrirán sus puertas, que este régimen tiene herméticamente cerradas, al nuevo gobierno y recibiremos dinero fresco y a intereses solidarios. Podremos también celebrar convenios estratégicos con inversionistas nacionales y extranjeros garantizándoles beneficios y seguridad jurídica. Es decir, lo material lo tenemos y tendremos, lo que hay que agregarles es voluntad de servicio, buena gerencia, inteligencia moralidad y muchas ganas de sacar el país hacia adelante y colocarnos en el camino de nuestro franco desarrollo.

Muchos venezolanos, muy lamentablemente, han huido despavoridos a otras tierras en busca de adecuadas condiciones de vida, creo que en una buena parte, cuando esto cambie, regresarán para sumar sus esfuerzos a la reconstrucción.

Tengo inmensa confianza y optimismo en el futuro inmediato. Creo que esta barbarie en la que estamos será superada pronto, más temprano de lo imaginado, y empezaremos a atender la intensa tarea de colocar el país en vías de desarrollo con prosperidad. Repito, recursos tenemos y los vamos a tener, lo demás lo aportamos nosotros. La siguiente gestión además de eficiente y eficaz debe ser profundamente moral, sacar la corrupción de raíz para que más nunca prospere y sancionar a los prevaricadores y ladrones que se robaron el dinero de todos nosotros y lo colocaron en jugosas cuentas en el exterior.

El día que iniciemos la recuperación del país, que será el momento feliz de la salida de lo que tenemos, será de fiesta nacional que celebraremos con ilimitada alegría y entusiasmo.

3 de agosto 2022

 8 min


Ignacio Avalos Gutiérrez

Edulcorando el relato político mantenido durante casi dos décadas, el Gobierno asoma hoy en día medidas económicas sorpresivas, que dejan la impresión de que el país se recupera y sale de la larga crisis, esa suerte de “hueco negro”, en el que se encontraba desde hace tiempo.

Que diría Chávez

Se han generado, ciertamente, algunos cambios que surgen como consecuencia del aflojamiento de los controles aplicados a la actividad privada, de la apertura de las aduanas para la importación de bienes terminados, de la creación de zonas económicas especiales y de la conversión en la práctica del dólar en moneda nacional, incompatible, le parece a uno, con la lucha contra el imperialismo. Estas y otras decisiones oficiales, como la insólita concesión de unas cuantas hectáreas a Irán para que se ensayen algunos cultivos, apuntan al fortalecimiento de las actividades de comercio y servicios orientados al consumo final. La sensación de bonanza se extiende hacia ciertos sectores de nuestra sociedad y llega, incluso, más allá de nuestras fronteras. Como dicen los analistas, los efectos de rebote que se producen lucen gigantes, comparados con la crisis que se venía padeciendo.

Lo escrito en el párrafo de arriba ocurre dentro del marco de lo que el Presidente Nicolás Maduro describe como “nuestro propio modelo de socialismo”, como si el anterior no fuese tan de nosotros y mientras la realidad nos deja ver el surgimiento de un capitalismo de bodegones, según se le suele calificar, diseñado en burbujas que levantan barreras estructurales e impiden el acceso de un porcentaje muy alto de venezolanos, tal como lo explican varios estudios, cuyas cifras reflejan una gran precariedad en la nutrición, la salud, la educación y otros muchos aspectos, sin que de las transformaciones propuestas se desprendan, por ahora, señales que anticipen un descenso significativo de los indicadores de pobreza y desigualdad.

La conclusión pareciera ser, así pues, que hay una puerta abierta, que para mayoría de la población semeja tan sólo una pequeña rendija a través de la que los beneficios se cuelan en gotas.Imposible no pasearse por lo que pensaría Chávez de este nuevo modelo, construido bajo la invocación de su legado y, por otro lado, sin caer en la tentación de imaginar que probablemente habría hecho lo mismo.

Los bodegones artísticos

En medio de este contexto, y bajo la pancarta de que “Venezuela se arregló”, Maduro se ha dado a la tarea de aupar algunos espectáculos artísticos con el propósito de recuperar “la alegría del pueblo libertador y maravilloso que ha enfrentado dificultades impuestas desde el extranjero, siempre con resistencia heroica y amor por la Patria. Nos tiraron todos los misiles y no pudieron con nosotros”.

Así, con motivo de la celebración del Dia Internacional de la Salsa, desde el propio Palacio de Miraflores, se concibió un acto en el Poliedro de Caracas, realizado recientemente, y hace poco se informó que en octubre habría una segunda edición en el mismo sitio. Por su parte, diversos empresarios han llevado a cabo o tienen previstos numerosos espectáculos en diversos escenarios en Caracas y en menor grado en el interior, contratando entre otros artistas a Ricardo Arjona, Nathalia Jiménez, Emannuel, Olga Tañón, Chayanne, El Puma José Luis Rodríguez, Oscar D’León y Fito Páez, éste último para escucharle cómo es “El amor 30 años después del amor”. Un productor de eventos musicales declaró en una entrevista que en Venezuela se avizoraba una "orilla interesante", gracias a la dolarización de su economía.

Como cabe sospechar, estos eventos buscan maquillar al gobierno, a pesar de que también ocurren bajo el formato burbujas y de que los precios de las entradas los vuelven inasequibles para la mayor parte de la población, dado que sus ingresos giran alrededor de la cesta básica.

Despacito

Pasito a pasito, como dice reiteradamente la famosa canción, obra de dos compositores puertorriqueños, surge entre nosotros el capitalismo autoritario, conforme a una fórmula que se viene empleando en otros lugares del planeta y que, como es sabido, combina el funcionamiento de las fuerzas del mercado, con severas restricciones políticas.

En el caso venezolano se advierte con nitidez un variado menú de medidas clientelares, mezclado con una sofisticada vigilancia que aumenta con el continuo avance de las nuevas tecnologías. Hemos topado, así pues, con la biopolítica de esta época, un concepto que refiere a los mecanismos que se originan desde el poder con el objetivo de gobernar la vida individual, haciendo de la libertad un espejismo y proyectando un escenario que le reduce el espacio a la política, circunscribiéndola a pequeños gestos que tratan de guardar las apariencias y alimentan la creencia de que el todo de la cuestión reside, permítaseme explicarlo de manera obviamente simple, en el crecimiento del PIB.

Por tanto, aún si el modelo adoptado permite mejorar la situación social del país, resulta imposible soslayar el hecho de que subvaloran y arrinconan a los derechos humanos, civiles y políticos. Como escribió el filósofo Miguel de Unamuno, a quien he citado en algunos de mis artículos, lo que define una nación es un proyecto sugestivo de vida en común; los grupos nacionales, añade, «no conviven por estar juntos, sino para hacer juntos algo».

La sumisión y la falta de consensos que encauzan al capitalismo autoritario no riman con esta concepción

El Nacional, jueves 4 de agosto 202

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Acceso a la Justicia

«Las elecciones, a veces, son la venganza del ciudadano. La papeleta es un puñal de papel». El chavismo ha decidido que en Venezuela sea prácticamente imposible que se materialice esta frase del exprimer ministro británico David Lloyd George (1863-1945) y para ello ha ampliado el repertorio de artimañas y estratagemas que venía utilizando en tiempos electorales, pero ya no solo para ampliar su ventaja en los comicios, sino también para ganarlos de manera aplastante, pese a no contar con el respaldo mayoritario de la población.

Esta denuncia la formuló Acceso a la Justicia en su informe titulado Elecciones en autocracia: el caso venezolano 2017-2021, en el cual se enumeran todas las medidas y acciones que la administración de Nicolás Maduro ha puesto en marcha con el concurso de poderes del Estado como el Consejo Nacional Electoral (CNE), el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y la Contraloría General de la República (CGR) para ganar todos y cada uno de los seis procesos eleccionarios celebrados desde el año 2017.

Algunas de las prácticas no son novedosas y se producían en los tiempos del fallecido Hugo Chávez. Entre ellas destacan el control del árbitro y del máximo juzgado por parte del Gobierno, el uso de la cuestionada figura de las inhabilitaciones políticas impuestas por la CGR contra candidatos opositores, la poca confiabilidad en el Registro Electoral o el uso de los recursos y medios del Estado para favorecer a los candidatos del oficialismo. Estas acciones perseguían ampliar la ventaja que el desaparecido mandatario obtenía frente a sus rivales en las urnas en la mayoría de los casos.

Debut y despedida

No obstante, en el informe se considera que la aplastante derrota que sufrió el oficialismo en las elecciones parlamentarias de 2015 supuso un punto de inflexión y «representa, indudablemente, la semilla que empujó al Gobierno de Maduro a diseñar un conjunto de pautas sin precedentes, condicionadas a sus intereses partidistas».

La modificación del sistema electoral venezolano para que respondiera a los intereses gubernamentales, al tiempo que facilitara la neutralización de sus «oponentes o adversarios en las contiendas electorales» e impidiera de esta manera que «el Gobierno se arriesgara a perder el ejercicio del poder», fue una de esas nuevas medidas.

En el informe se recuerda que la Sala Constitucional del TSJ, a través de su sentencia n.º 68 del 5 de junio de 2020, facultó al CNE para que reformara la Ley Orgánica de Procesos Electorales en lo relativo a las elecciones parlamentarias. El árbitro acató la instrucción y mediante las Normas Especiales para las Elecciones Parlamentarias período 2021-2026 aumentó en 66% el número de escaños del Parlamento, el cual pasó de 167 a 277. Adicionalmente, redujo la proporción de diputados a ser electos nominalmente del 70% a 48% (133), al tiempo que incrementó el número de aquellos parlamentarios escogidos proporcionalmente hasta el 52% (144).

Por último, creó la «lista nacional», una figura que no estaba contemplada hasta ese momento en instrumento legal venezolano alguno, por medio de la cual se eligieron cuarenta y ocho diputados y se modificaron las normas para la elección de la representación indígena, quienes perdieron la posibilidad de ejercer el sufragio directo y secreto.

Como si lo anterior no fuera suficiente, el TSJ, el CNE y la extinta Asamblea Nacional Constituyente pusieron en marcha una estrategia para confeccionar una «oposición a la medida» del chavismo; para ello el máximo juzgado intervino a siete partidos (cinco de ellos opositores y dos disidentes del oficialismo) y puso al frente de ellos a directivos dispuestos a participar en los comicios convocados por el CNE en lugar de los legítimos representantes de esas organizaciones.

De la compra de votos a la coacción

La compra de votos mediante la entrega o promesa de entrega de un beneficio social (beca, vivienda o crédito) es de vieja data en Venezuela. Sin embargo, en el reporte se denuncia que bajo la administración de Maduro se ha perfeccionado y ha terminado mutando en un mecanismo de control social muy eficaz, gracias a figuras como el Carnet de la Patria y los «puntos rojos».

«El Carnet de la Patria fue creado en enero de 2017; con un código QR el Gobierno puede identificar a sus simpatizantes, quienes reciben directamente alguna ayuda económica o social. Desde entonces el partido gobernante se vale de esta herramienta para coaccionar la voluntad de los electores».

El informe recuerda además que días antes de las elecciones legislativas de 2020 el ahora diputado Diosdado Cabello afirmó lo siguiente: «El que no vota, no come. Para el que no vote, no hay comida».

Desde las elecciones regionales y municipales de 2017 el oficialismo viene colocando puntos de control en las cercanías de los centros de votación, los llamados «puntos rojos», donde los electores muestran sus Carnet de la Patria como prueba de que sufragaron y, por lo tanto, pueden recibir algunas de las asignaciones ofrecidas por el Gobierno.

«Este mecanismo obviamente representa una situación irregular que no garantiza la igualdad de condiciones en el ejercicio del voto, y, en consecuencia, afecta la participación libre y transparente de la ciudadanía en el proceso electoral, en especial vulnera el carácter secreto del voto, pues como se indicó, los “puntos rojos” son un medio para presionar a los votantes a revelar sus votos».

Cambiando las reglas del juego

Los cambios en los lapsos y plazos estipulados en los distintos cronogramas comiciales es otra medida presente en los seis procesos celebrados entre 2017 y 2021. «La implementación de estos cambios responde a los intereses del Gobierno, una situación que no promueve transparencia alguna ni fortalece la confianza en el sistema electoral», se denuncia en la investigación.

En el reporte también se alerta que se han vuelto rutinarios durante las jornadas electorales «los bloqueos de páginas web o reducciones de velocidad a internet como mecanismos para controlar la información disponible».

La decisión del CNE de prescindir de la tinta indeleble, una medida que se tomó durante las cuestionadas elecciones para elegir a la Asamblea Nacional Constituyente de 2017, es rechazada, por considerar que es una de las medidas que han menoscabado «la transparencia, seguridad y confiabilidad en las contiendas».

Y a ti venezolano, ¿cómo te afecta?

El informe Elecciones en autocracia: el caso venezolano 2017-2021 expone que en el país se ha producido un importante deterioro en las condiciones y garantías electorales, sobre todo desde el año 2017, lo que se traduce en que el ejercicio de los derechos políticos de los venezolanos se ha visto obstaculizado, e inclusive neutralizado, en especial los derechos a la asociación, participación y sufragio, que son el centro de todo sistema democrático. De esta forma se ha consolidado un círculo vicioso en materia electoral que permite que los actuales gobernantes tiendan a perpetuarse en el poder.

La investigación pone de manifiesto que las autoridades venezolanas han logrado diseñar un sistema que les permite ganar elecciones, aún sin tener el respaldo mayoritario de la población.

1 de agosto 2022

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