Pasar al contenido principal

Opinión

Rodrigo Cabezas Morales

1. La decisión del gobierno de Maduro de suspender el mecanismo de pago de deuda petrolera con crudo a las empresas europeas, significa un desconocimiento de las condiciones previamente acordadas entre la administración norteamericana, las empresas europeas ENI ( Italia ) y Repsol ( España) con PDVSA.

El acuerdo supuso que EEUU flexibilizó las sanciones a las empresas europeas para cobrar deudas no pagadas por PDVSA.

Deuda multimillonaria total, con las empresas mixtas, estimada antes de 2016, y previa a las sanciones de EEUU, en aproximadamente un poco más de 13 mil millones de dólares, y cuyo origen lo explica la nefasta gestión administrativa y operacional de la industria petrolera venezolana en el gobierno de Maduro.

Esta deuda se acrecentó con la imposibilidad de venta de crudo por las empresas petroleras mixtas a partir de las sanciones norteamericanas en 2019.

Su monto exacto, que afecta a Total, Shell, Repsol, ENI, Chevron, Equinor, CNPC de China, ONGC de India, entre las principales empresas, no se conoce.
Recuérdese que PDVSA no entrega sus estados financieros auditados desde 2016, sumergiéndose en total falta de transparencia.

2. Con este incumplimiento del acuerdo es un absurdo que puedan pedir un intercambio por combustible a las empresas petroleras europeas. Que hará PDVSA con los barriles de crudo ya comprometidos. Se atreverán a retenerlos?.

Independientemente de estar o no a favor de lo acordado entre EEUU, las petroleras europeas y Maduro, esta decisión de imcumplirlo, representa la ratificación de la inseguridad jurídica que priva en la industria petrolera nacional. Es el absurdo del absurdo en el negocio petrolero, todos los días se encargan de ahuyentar nuevas y necesarias inversiones.

En el corto y mediano plazo no es posible avistar una recuperación operativa, por masivas inversiones, administrativa, gerencial y ética de PDVSA.

La ” estrategia” llamada ley antibloqueo es inservible, letra muerta, al liquidarse el estado de derecho, así como en ausencia de seguridad jurídica, régimen cambiario competitivo, estabilidad macroeconómica, acceso al crédito para los socios de la mixtas, gerencia profesional, y sin resolverse el incumplimiento, impago de la millonaria deuda externa anunciado en 2017.

 1 min


Horacio Medina

Hace solo 44 meses, PDVSA ad hoc, en cumplimiento de los preceptos Constitucionales establecidos en el Estatuto para la Transición y obedeciendo el mandato recibido de proteger los activos de la Nación, asume el inmenso reto que supuso, cambiar la negativa percepción que sobre CITGO existía en ese momento.

Ejercer el control de una empresa operacional y administrativamente en alto riesgo; acosada por deudas millonarias; dar respuesta a señalamientos recurrentes sobre hechos de corrupción; enfrentar las amenazas derivadas por litigios diversos, varios originales contra la República de Venezuela; colocada como garantía colateral de préstamos realizados por la gestión anterior y asediada por acreedores muy cerca de lograr su liquidación; hacían parecer que ejercer ese control era algo imposible de lograr y, sin embargo, por el beneficio de todos los venezolanos, era imprescindible hacerlo. Allí comenzó la épica.

Para la Venezuela democrática CITGO es una piedra angular muy importante, al iniciar su transformación futura como país, destinado a convertirse en Centro Energético del Hemisferio.

Agosto 2022.

Los impresionantes resultados alcanzados por CITGO al cierre del primer semestre de 2022 son la respuesta de una gerencia altamente calificada.

Desde 2019 se ponderaron las anteriores adversidades, se estudiaron los escenarios y se posesionó una gerencia profesional, para superar los obstáculos que comenzaron con los trágicos efectos del COVID19; seguidos por desastres naturales -dos huracanes y una helada- en sus refinerías en Lake Charles y Corpus Christi que perjudicaron significativamente las operaciones y finalmente, por actos de ciber terrorismo en el poliducto Colonial, vital para la distribución de productos en la costa este de los Estados Unidos.

CITGO, sin líneas de crédito ni opciones de préstamos, como podían hacerlo sus competidores, ejecuta inteligentes inversiones y logra adaptar sus procesos de refinación a las nuevas realidades de disponibilidad de crudo, recupera y actualiza programas de mantenimiento preventivos y correctivos para superar limitaciones producto de la negligente gestión anterior. La empresa ha logrado, una alta confiabilidad operativa, procesar por encima de su capacidad nominal alcanzando 101% y operar sin accidentes industriales y sin señalamientos ambientales.

En paralelo, con la estrecha y permanente colaboración de PDVSA ad hoc, CITGO recupera su gobernanza corporativa, la transparencia administrativa y reposiciona su imagen como proveedor seguro y confiable.

Si bien CITGO agradece y valora la protección de las administraciones de los presidentes Trump y Biden, así como de los partidos Republicano y Demócrata, también ha honrado, como empresa estadounidense registrada en el estado de Delaware, esa protección con necesarias actuaciones fiduciarias y legales, siempre con la transparencia esperada.

Estos méritos, han sido reconocidos por el gobierno de los Estados Unidos y hoy PDVSA Ad Hoc los presenta con orgullo.

Las empresas que cerraron sus operaciones por la pandemia o porque no pudieron superar problemas financieros y operacionales, no lograron beneficiarse de los excelentes márgenes que ofreció y todavía ofrece el mercado.

Por otra parte, en Venezuela, PDVSA empresa que en 2002 tenía una capacidad nominal efectiva para manejar de 4 millones de barriles diarios de producción de crudo y hoy produce menos de 700 mil barriles, NO ha podido beneficiarse de este gran momento del mercado, muy por el contrario, debe importar ingentes volúmenes de crudo para usarlo como diluente. De igual modo, en el sector de refinación de PDVSA, cuya capacidad nominal de procesamiento en 2002, era de 1 millón 300 mil barriles diarios, hoy día no puede procesar, de manera continua, volúmenes superiores a 120 mil barriles, de modo que, PDVSA tampoco se ha beneficiado, por lo contrario, se ha visto obligada a comprar en el mercado, gasolina y diésel pagando altos precios.

Estas son realidades, duras y lamentables.

Para finalizar, afirmamos como muy cierto que, CITGO emerge con fuerza en 2022. Aunque sigue en riesgo y seriamente amenazada, se encuentra mejor posicionada para superar las dificultades. Sin embargo, hay quienes solo ven en esta épica comprobable, el resultado de interesantes diferenciales en los márgenes de refinación y omiten admitir, perniciosamente, que CITGO se preparó muy bien, para este y próximos momentos del mercado. Seguiremos adelante.

Horacio Medina es presidente de Pdvsa ad hoc

 3 min


Griselda Reyes

Hablar de democracia y de mujeres… ¡Vaya! Qué tema tan complejo en esta Venezuela machista que vivimos. Tema que además motivó a la Red de Mujeres en Política por Venezuela, a convocar a un grupo de féminas que hacemos vida política en el país para debatir planteamientos en pro de avanzar en la igualdad de género electoral.

Un reto enorme para quienes mantenemos una posición muy firme. Y así lo dejamos claro frente a Enrique Márquez, rector y vicepresidente del Consejo Nacional Electoral (CNE) y a la rectora suplente Griselda Colina, invitados especiales a esta jornada de trabajo de mujeres, por mujeres y para mujeres. No se trata de que nos den los espacios, estamos obligados a ganarlos y a mantenerlos.

Me explico mejor: Una cosa es luchar, como estamos dispuestas muchas a seguir haciéndolo, por mantener la obligatoriedad de la paridad de género en todos los procesos electorales. Y otra –que debe ser en paralelo– profundizar en la capacitación de las mujeres, para no defraudar al electorado, a esa gente que está cansada de los mismos haciendo lo mismo.

Se lo decía a mis compañeras de género y de todas las batallas pro equidad. Estamos obligadas a foguearnos a diario para que no haya diferencia alguna de fondo a la hora de medirnos con algún hombre. Es un compromiso que debemos asumir todas. Como dicen por ahí: «en política los espacios se arrebatan». Y le agrego: «pero para hacerlo bien».

Hay mujeres con capacidades y formación, no solo para ocupar espacios en los gremios profesionales, empresas, sindicatos, sino también para ocupar espacios de poder político, espacios que además nos podemos ganar a pulso. No estamos pidiendo que nos los regalen.

«Los hombres, sus derechos y nada más; las mujeres, sus derechos y nada menos». (Susan B. Anthony)

Este tema es propicio para reivindicar a tantas mujeres que han priorizado los asuntos de la vida pública, incluso por encima de sus propias familias. Hacer la lista de todas estas venezolanas ilustres, sería texto para una docena de artículos. Sin embargo, vale la pena rescatar que todas han tenido un denominador común: un profundo amor por esta tierra.

Es este el ejemplo que tenemos quienes hoy seguimos en la arena política nacional, demostrando día a día nuestra capacidad de comprensión y experticia en resolución de conflictos y mucho más. Son una serie de virtudes que no deben ser subestimadas por los actores políticos, quienes tienen que reflexionar sobre los espacios que nos merecemos.

En la tertulia entre féminas poníamos como ejemplo el mapa que arrojó el último proceso electoral nacional. La inmensa mayoría de alcaldes y gobernadores son hombres. Esto, a modo de crítica constructiva, obedece a que la mayoría de las organizaciones políticas no empoderan verdaderamente a sus cuadros de luchadoras políticas y sociales con los más graves temas del quehacer nacional.

Nos negamos rotundamente a que el rol de las mujeres siga siendo relegado a secretarías femeninas o temas de menor impacto. Muchas mujeres a diario luchamos por sacar adelante organizaciones políticas para así evitar depender de negociaciones –en puertas de cada elección– donde los hombres se imponen.

Es dar el justo trato a quienes hemos trabajado para ganarlo a pulso.

griseldareyes@gmail.com

www.griseldareyes.com

Grisela Reyes es empresaria. Miembro verificado de Mujeres Líderes de las Américas.

 2 min


Carlos Raúl Hernández

La revolución industrial pobló el mundo de ciudades, máquinas y puentes en apenas ciento veinte años (1730 y 1850). Fue el cambio más violento vivido por la humanidad hasta ese día (la llamada revolución neolítica a pesar de su condición “revolucionaria” se lleva diez mil años, y ambas cambiaron el mundo). Las revoluciones industriales no se detienen desde entonces, van cuatro que barrieron los proyectos socialistas improductivos que asomaron la nariz. Europa sale de mil años de estancamiento tecnológico y en ese corto período su fisonomía se hizo irreconocible. Después de siglos de transición, hibridación, mercantilismo, metalismo, con la industria es el arranque lo que los marxistas llamaron “sociedad capitalista” o “burguesa”. Las villas se hacen ciudades, las carretas ferrocarriles. La servidumbre desaparece y ya los siervos no se vendían ni compraban con la tierra y el ganado. Ni a sus mujeres las penetraba la primera noche el señor feudal por derecho de pernada. Ni entregaban parte de las cosechas por la corvée. Ahora obreros libres vivían en urbes, hasta hacía poco aldeas, eran ahora políticos, luchaban y alcanzaban el poder y militaban en partidos, sindicatos y ligas. Un gran salto civilizacional

Para los pobladores urbanos tradicionales, la invasión obrera era una gran molestia. El proletariado luchaba por la democratización de los parlamentos que dejan de ser elitescos, gracias a las conquistas del sufragio y la representación proporcional. Los alimentos, la salud y otros bienes se multiplican por miles gracias al maquinismo y la farmacología, y si en 1730 Inglaterra tenía cinco millones de hbts., en 1830 triplica la `población por caída de la mortalidad. Y se da un golpe mágico cuando la expectativa de vida, congelada desde la alta Edad Media en 20 años, se duplica en el período hasta 42. Pero igualmente violento, el estallido reaccionario de los intelectuales contra la modernización. Como analiza Benévolo en su clásico Historia de la arquitectura moderna, la migración los trastorna y a la “gente decente”. Nadie antes de la revolución urbana veía a los pobres en aldeas donde familias de 10 personas vivían hacinadas en chozas de 12 metros cuadrados y dormían en una estera común.

Ahora invadían el espacio urbano de las antes bucólicas ciudades ahora plagadas de proletarios mal vestidos en trenes trepidantes a las fábricas y suburbios. Crece la leyenda negra rousseauniana contra la ciudad, el industrialismo, el sigo XIX, la sociedad abierta, el llamado kapitalismus (una sociedad gobernada por el kapital). Ver pobres despierta remordimientos y conflictos morales en las buenas conciencias. También perturba la tranquilidad, porque están asociados a delitos y enfermedades. Las élites urbanas odiaban el cambio plebeyo. De allí la avalancha de rechazo al kapitalismus entre escritores y artistas del romanticismo y el realismo. Retornan el culto al pasado, a la vida pura del campo. Thomas Carlyle, Charles Dickens, Charles Baudelaire, Víctor Hugo, Emilio Zolá, William Morris; Stendhal, Daniel Defoe, Heine.

A Proudhon le agobia el gentío de los boulevares construidos por Haussmann. John Ruskin cuando va a París se aloja en Trocadero para no ver la “monstruosa” Torre Eiffel (“olvida el resoplido del vapor, el golpe del pistón/ olvida el crecimiento de la odiosa ciudad/ Y sueña en Londres, pequeño, blanco y limpio”) Reivindicaba la edición artesanal de libros en papel de seda y cuero repujado. Pero el lugar relevante como distorsionador del siglo XIX lo merece Víctor Hugo (y su cohorte, los “hugólatras”, porque Marx era un ideólogo sin interés por la verdad). De Hugo es una de las obras más vendidas, difundidas e influyentes de la historia moderna, dos mil páginas de puerilidades: Los miserables se convirtió para la posteridad gracias al cine, en la postverdad sobre un siglo XIX aberrante, inhumano, cruel y aterrador. A Jean Valjean. versión masculina de Justine, la masoquista de la novela de Sade, lo condenan a trabajos forzados por robar un pan (¿). Un sujeto tan tonto, no tenía como sobrevivir ni siquiera en DisneyWorld. Cossette representa la bondad hasta que al final, !también! da la espalda a Valjean.

El sagrado derecho de sufrir. Trabaja 16 horas al día pero no gana para alimentar un pajarito. Fantine otra bondadosa destruida por el mundo kapitalista, termina como prostituta en manos de chulos que le sacan los dientes para venderlos, peor que una telenovela cubana de los 50s del siglo pasado. Zola se contagia en Germinal pero Flaubert repudia a Los miserables por ser “un libro “mentiroso, para crápulas…alimañas”. Dice Baudelaire que es una obra “inepta y de mal gusto”. Su amigo (de Hugo) Lamartine considera “lamentable que haga de ese hombre imaginario un antagonista y víctima de la sociedad…adulando al pueblo en sus más bajos instintos”. Vargas Llosa dice que despierta “apetito de irrealidad”. Proudhon escribe que “libros semejantes envenenan un país”. Mientras los trabajadores luchaban en todos los frentes, construían el mundo democrático, acumulaban poder, Hugo creó la idea del “pobrecitismo” o “victimología” sobre los sectores masivos y manchó uno de los siglos más esplendorosos de la historia humana como una vergüenza, con el mito contra la sociedad abierta. La sociedad en la que vivimos es tan burguesa como de clases media o de los trabajadores.

@CarlosRaulHer

 4 min


Benjamín Tripier

Esto que está pasando en América Latina no podría considerarse una nueva ola roja, sino más bien una ola rosada; que no parece que vayan a derivar en regímenes autoritarios, sino que serán capaces de convivir en un ambiente democrático.

Esto que está pasando en América Latina no podría considerarse una nueva ola roja, sino más bien una ola rosada; que no parece que vayan a derivar en regímenes autoritarios, sino que serán capaces de convivir en un ambiente democrático.

Los casos autoritarios que tenemos en la región tienen origen militar, mientras los otros, Arce, Boric, Castillo, Lula (si le ganara a Bolsonaro) y Petro, vienen de origen civil y democrático. Tal vez abriendo un compás de espera con el caso de Petro, porque si bien su origen es militar guerrillero, ha convivido en democracia y ha ejercido cargos democráticos. Y la inercia lo colocaría más cerca del juego democrático que del autoritarismo. Y si bien en campaña se prometen cosas que después no solo no se cumplen, sino que se hace todo lo contrario, Petro habló de capitalismo democrático, defendiendo el derecho a la propiedad privada.

En la campaña anterior, Petro perdió con Duque por sus nexos con el chavismo y con Nicolás Maduro. Mientras que en esta campaña se desmarcó y los criticó, rompió nexos con el madurismo, alineándose más con tendencias de la nueva izquierda. Y en lo internacional, se espera que no tome posiciones drásticas, sino que actúe en espacios ambiguos… veremos.

La izquierda rosada

El giro a la izquierda rosada de la región pareciera originarse en la magnitud de la pobreza, que es una fuente no informada de votos, que en definitiva son los que ponen presidentes. Claro son no informados, pero sufren lo que les toca y saben que, con solamente discurso ideológico, pues no se come.

Para anticipar el futuro comportamiento de estos nuevos izquierdistas que gobiernan, hay que considerar, país por país, la fortaleza de las instituciones, el peso de los que no votaron por ellos, y la capacidad que puedan tener, como opositores, de ejercer un contrapeso de conflicto positivo.

Podríamos anticipar que el riesgo de que quieran perpetuarse sería medio o bajo; el verdadero riesgo está en las políticas que impulsen, y en la manera que gobiernen la economía. Porque la economía es el condicionante más importante para las ofertas políticas, que tendrán o no aceptación, según su impacto social.

Porque más allá de lo pro mercado o pro estado que sean las posiciones de estos gobiernos rosados, está la posición de los inversores privados que son muy sensibles y rápidos para abandonar el país, pero muy lentos para regresar… si es que son capaces de cambiar de idea.

Por eso, el primer impacto, cuando ya se anticipa que estas izquierdas pudieran ganar la presidencia, hace que las inversiones bajen o se retiren del país; y hay un segundo impacto sucesivo, cuando ya ganan, que es la salida rápida de otras empresas, por las dudas que generan temas como las reglas del juego y la propiedad privada; así como los controles y la excesiva participación del estado. Y eso se verá día a día, por la manera cómo manejarán y se relacionarán con las inversiones que permanezcan.

Neochavismo

Por otra parte, Maduro y el neochavismo, como uno de los que quedan de la ola roja, llevan tiempo migrando hacia el liberalismo económico; como una señal positiva para la región, pues coexisten un gobierno hegemónico de izquierda, con un nuevo enfoque dirigido hacia el mercado.

Pero más allá de las motivaciones de Maduro para cambiar, se constituye en un ejemplo para las izquierdas de la región de que en lo económico hay que hacer las cosas de una forma diferente, con menos intervención del estado y menos controles en la economía.

El tema es si ese liberalismo económico va a hacer presión sobre lo social; y lo social va a presionar sobre lo político. Porque si el chavismo hubiera entendido esto antes, hoy tal vez se mantendría en el gobierno, pero con recambio democrático de nombres y sin necesidad de generar sospechas sobre el fair play.

Todo parece indicar que la guerra de Europa se va a extender hacia nuestra región, y va a obligar a que la izquierda rosada tenga que tomar posición; y es casi seguro que las que puedan hacerlo, preferirán la neutralidad, y las otras se alinearán con los aliados.

Mientras que los autoritarios tenderán a tomar partido por el enemigo y se profundizará el conflicto en la región. En contra de cualquier supuesto previo, el caso de Venezuela pudiera ser la excepción, por el pragmatismo demostrado por Maduro que parece no tener límites.

Caso Venezuela

La explicación para el caso Venezuela, volviéndose pro EE UU, se encontraría en que, al no poder dejar el poder por los riesgos personales, se ven obligados a transformarse para intentar bajar la presión que se hace sobre ellos para que se vayan. La idea de que “Venezuela ya se arregló” la impusieron creando la burbuja liberal que, si bien solo favorece a un porcentaje bajo de la población, logró que en marzo hubiera una misión de EE UU, liberó un par de presos norteamericanos, y EE UU le levantó las sanciones a un exfuncionario del chavismo.

La guerra va a forzar a potenciar las capacidades productivas de la región y alinearlas con las cadenas productivas de EE UU y la UE. Y como se supone que la guerra va durar varios años, entonces las inversiones de adecuación pueden durar también algunos años; tiempo suficiente como para que EE UU pueda influir decisivamente en la región; sin que se descarte la intervención militar. Las revoluciones que quedan, se transforman, o se extinguen.

Nos vamos a encontrar con una nueva izquierda sin poder político en sus países, con oposiciones fuertes y con pueblos saturados de que las cosas no les vaya bien:

  • Chile retrocede en muchos indicadores como resultado de la elección de Boric, y solo él puede revertir esto con el ejemplo
  • Perú, ha retrocedido poco con Castillo, por la separación entre lo económico y lo político. Sus indicadores siguen buenos
  • Brasil, con Lula –si gana- podría no afectar sus números, porque en el pasado no afectó negativamente a la economía; pero Bolsonaro lo está haciendo muy, pero muy bien en lo económico
  • Argentina con el kirchnerismo llevó al país a un límite peligroso que toda la población resiente, y lo más probable es que haya un golpe de timón, con cambio hacia un gobierno opositor
  • Colombia vivirá una nueva experiencia de izquierda, y habrá que esperar a ver qué hace Petro, y qué paciencia tienen los mercados. Será tal vez el presidente con menos capacidad de maniobra de los últimos años.

Cambios en la región

En cuanto a cambios en la región, tomada como un conjunto, aún no hay alguna pista que muestre integración; porque la Celac es un espacio solo político, y porque el Mercosur, único espacio formal de integración, no opera como se esperaba. El acuerdo con la UE, por ejemplo, lleva años sin concretarse. O sea que no debe esperarse que actúen como un cuerpo, sino siempre atomizados, país por país.

“Esto es lo que hay” parece ser la posición necesaria e inevitable de cualquier persona, natural y jurídica, frente a las diferentes circunstancias que el liberalismo neo chavista nos va presentando. Y no es tan importante si las medidas que van tomando, aceleran o frenan las posibilidades de tener una economía más o menos abierta al mercado.

Nos baste comparar con lo que teníamos en 2017 cuando por el solo hecho de tener dólares ya podíamos terminar presos, y que hoy casi toda la transaccionalidad está en dólares… y eso, parece irreversible; así haya un paso para adelante y otro para atrás, lo cierto es que ya, culturalmente, pensamos y actuamos en dólares americanos. Y tampoco importa mucho considerar los sectores que aún están rezagados, porque más pronto que tarde, serán absorbidos por la ola dolarizadora.

Lo cual no quiere decir que no se hagan llegar propuestas y sugerencias al gobierno, pues está ávido de recibirlas y ponerlas en el pipeline de temas para digerir políticamente primero, y adaptarlas para adoptarlas.

En línea con lo anterior, está pendiente la propuesta de modificación de la Ley del Mercado de Valores que habilitaría un campo de acción, principalmente relacionado con el dólar y con el manejo de la deuda pública interna. Además, tal como vengo insistiendo desde hace tiempo, de formalizar una cantidad de situaciones de hecho que han ido funcionando positivamente, pero que requieren de la tranquilidad de que no serán anuladas en el futuro. La palabra clave es confianza.

De repente, el tema del avión iraní con bandera venezolana retenido por la justicia argentina, y ahora solicitado por la justicia de EE UU, cobró una importancia que afectó múltiples instancias y dimensiones, desde las bilaterales con Argentina, hasta las multilaterales con EE UU e Irán.

Relaciones

En la relación con Argentina es difícil que se pueda retroceder en las declaraciones y epítetos públicos contra la institucionalidad argentina, tanto de parte del presidente, como de la AN y del partido de gobierno. Es difícil que la cancillería argentina no responda, aunque podrían no hacerlo.

Lo cierto es que la relación de Venezuela con Argentina se complicó, justo cuando se relanzaban con el nombramiento de embajadores, y posibilidades de nuevo comercio.

No se pueden perder de vista los temas Rusia-Ucrania, China-Taiwán/EE UU, Israel-Palestina, y tal vez Irán con alguno de los tantos enemigos que tiene como ser EE UU, Israel o los árabes. Lo cierto es que el mundo está entrando en una nueva conflictividad global que no ocurría desde el fin de la WWII, y va cambiando las referencias y los alineamientos.

Debemos prepararnos para tiempos inéditos, porque los tiempos y las tecnologías han cambiado desde entonces. Y ya los baby boomers están de salida, y casi no hay gente que haya vivido la última gran guerra.

Recomendación

Al gobierno:

  • Que reactive para nuevas consultas el proyecto de modificación de la Ley de Mercado de Valores; porque podría resultar en un dinamizador general de la economía, pero también en una fuente para las finanzas públicas, con la posibilidad de emitir deuda interna en dólares que pudiera ser canalizada a través del mercado de valores.

A la dirigencia de la oposición:

  • Que revisen la estrategia a la luz de la nueva fuente de retraso a las negociaciones, originada en la retención del avión iraní con bandera venezolana, en Argentina. Antes fue el caso Saab, ahora éste, y así podrán venir muchos otros. Tienen que buscar ganar peso específico, a prueba de excusas. Porque de la manera como están oponiéndose, pues no es el camino… think, think, think.

A los dirigentes empresarios:

  • Que revisen el sistema de remuneración de los trabajadores, pues se están empobreciendo muy rápidamente. Ya no basta pagar en dólares, sino aumentarles en dólares, pues el sistema de precios de referencia en dólares se está deslizando al alza. Y se reflejará muy fuerte en el tema alimentario.

 8 min


Beatriz De Majo

Pensar que un pasado de corte ideológico socialista o comunista puede llevar a Gustavo Petro y Nicolás Maduro a compartir un modelo de desarrollo económico social para cada uno de los países que administran es una equivocación garrafal. Es bueno recordar que el régimen venezolano hace muchas lunas que no profesa otra ideología que no sea la del beneficio de sus jerarcas y de los uniformados que los rodean.

Así es como mientras el nuevo inquilino de la casa de Nariño ha comunicado la formulación de un plan de rescate de su país, con propuestas específicas en cada área de la dinámica colombiana- educativa, agrícola, pensiones, energía, ambiente, pacificación, militar- el residente de Miraflores no tiene otra mira que mantenerse en el poder para continuar usufructuando de los turbios negocios que se cocinan desde lo alto del poder y , al mismo tiempo, resguardándose en su cargo de las consecuencias de cada uno de los juicios que tienen pendientes él y su cohorte en diferentes instancias internacionales por crímenes de todo género.

Los diez proyectos que propone el mandatario nuevo de Colombia pueden ser una quimera inalcanzable o un sinsentido histórico, pero hay allí un esfuerzo suyo, y de quienes lo acompañan, por estructurar soluciones a los principales problemas que el Pacto Histórico considera indispensables para alcanzar una sociedad más justa.

Escuchar con atención las opiniones emitidas por el candidato a Presidente durante su campaña, y que circularon profusamente en las redes, permite evidenciar la evaluación que hace Petro de los dislates cometidos en Venezuela en las dos últimas décadas y divorcian a sus políticas claramente de los logros económicos fallidos del Socialismo XXI. “Lo que hoy ocurre en Venezuela puede convertir a Colombia en su espejo” decía el hoy presidente de los neogranadinos cuando hablaba de sus temores en replicar del lado colombiano los desastres venezolanos. Petro califica de “retórica pseudo socialista” lo que lo maduristas aun siguen denominando la Revolución del Siglo XXI.

Sin que haya hecho referencia al tema, la etiqueta de corrupción que viene adosada a cuanta actividad ejecuta el madurismo y sus adláteres ha debido hacer reflexionar a la nueva autoridad sobre la importancia de desasociarse cuanto antes de las ejecutorias del régimen de al lado.

La protección de Maduro a la insurgencia armada colombiana y su estrecha vinculación con las actividades de los carteles de la droga que operan en los dos países no debe facilitar en nada la relación entre ambos líderes. Gustavo Petro debe tener muy claro, a esta fecha cuales ofertas pondrá sobre la mesa a la hora de negociar la desmovilización de los insurgentes y conseguir el silencio de sus armas, pero seguramente no necesitará de Nicolas Maduro para convencerlos, conociendo, como conoce Petro el monstruo desde adentro. ¿Puede alguien creer que el régimen bolivariano renunciará en espontáneo a los proventos que proporciona el lucro criminal del narcotráfico en favor de la paz vecina?

Colombia no ignora la importancia de buscar y conseguir con los Estados Unidos una vía que sea útil para vaciar de su contenido al narco-negocio que castiga a su país y que alimenta la inseguridad en el campo neogranadino. ¿Será de la mano de Nicolás Maduro que Bogotá se acercará a Washington para trabajar una estrategia que logre que Colombia deje de ser el primer productor de cocaína y que Estados Unidos deje de ser el primer consumidor de esta sustancia criminal?.

Seguramente habrá gestos de condescendencia y de acercamiento diplomático de lado y lado que es lógico que exista entre países fronterizos. No debe extrañar que las relaciones consulares se reactiven muy temprano y que señale al comercio binacional como el nuevo eje de integración binacional. Si se piensa el asunto dos veces, se pone de bulto que ni Colombia se convertirá de la noche a la mañana en un país con capacidades exportadoras, ni el venezolano cuenta hoy con los recursos para nutrirse de los excedentes productivos del vecino, cuando los haya.

Lo que es mas relevante, sin embargo, es que el mundo atraviesa una crisis que urge de actitudes, planes y proyectos con una alta dosis de ortodoxia en cada país que desee beneficiar de las corrientes comerciales y financieras globales y de la cooperación que se ponga en marcha entre los países desarrollados y los otros. En ese terreno, también Colombia está mejor equipada que Venezuela porque no solo Petro cuenta con el apoyo de buena parte de las élites y del empresariado empeñado en sacar al país adelante, también Petro cuenta con un mayor apoyo de sus electores que Maduro. Es decir, el cordobés en Colombia tiene una mayor capacidad de interlocución con su país y con su pueblo. Maduro- lo dice el propio Petro- ha perdido todo peso político y hoy únicamente solo consigue hablar con su cúpula militar: “No quedan más comensales a quien sentar en su mesa: sólo quienes tienen las armas. El pueblo ha salido de su mesa”.

¿Con lo anterior como decorado, cuánto podrán conseguir entenderse ambos Jefes de Gobierno? Muy poco. Además, el recién electo presidente puede equivocarse ya que tiene frente a si un mundo de cosas por hacer. Petro está al inicio de su mandato. Maduro está en el fin del suyo.

 4 min


Ismael Pérez Vigil

Es el momento de tocar los temas álgidos de la política venezolana. La semana pasada abordamos el voto en el exterior, sus dificultades y posibilidades reales. Toca ahora reflexionar sobre el tema de las primarias, a lo mejor es tentar demasiado a la suerte.

Aunque no se sabe aún cómo, cuándo, ni otros detalles, la escogencia del candidato de la oposición, para las elecciones presidenciales de 2024 se llevará a cabo mediante elecciones primarias. Sin embargo, resultan bizarros −en su acepción de “raro” y “extravagante” − algunos de los aspectos que rodean la discusión de ese tema.

Las variantes

Las variables que están en juego son innumerables y discusión se decanta emparejando términos y conceptos y haciendo las combinaciones, infinitas, correspondientes. Solo por mencionar algunas, las primarias pudieran ser: con o sin CNE; con una o con doble vuelta; con participación de todos o solo algunos opositores; con votación de todos los inscritos en el registro electoral o mediante algún “filtro opositor”; votarán los venezolanos en el exterior o no votarán; participarán los inhabilitados políticos, partidos y candidatos −en abierto desafío al régimen− o no lo harán; se dará cabida a los presos políticos o se prescindirá de ellos; y por allí seguiría la lista, que como se puede ver, en una respuesta pueden entrar varias o todas esas combinaciones, juntas o por separado, lo que nos daría, aplicando la fórmula correspondiente, varios cientos de posibles opciones y combinaciones. Discutir estas opciones, para algunos es estratégico, pero para otros es simplemente una manera de exacerbar diferencias y generar más rupturas y divisiones.

Restricciones obvias de espacio me impiden tratar todas las opciones y sus combinaciones; solo me referiré a dos aspectos de la muy amplia discusión y, para empezar, resulta ineludible hablar de la más bizantina de esas discusiones −para mi gusto, claro− que es esa de si las primarias de oposición se deben hacer con o sin el CNE.

Digo que una discusión bizantina, porque se hagan o no con el CNE, eso no va a impedir que el régimen intente sabotear o influir en el proceso; bizantina, porque hacerlas con el CNE supone ahorrarse una buena cantidad de dinero y disponer de más centros y máquinas para agilizar el proceso, sabiendo como sabemos los costos que implican estas dos cosas, para los escasos recursos de que dispone −o no dispone− la oposición democrática; bizantina porque seguramente algunos de los que participarán, se declararán “pobres” de solemnidad y sin recursos para contribuir con su cuota del aporte −alegando por supuesto “razones democráticas” de peso, “libertad de voto” y demás excusas, para dejar de aportar lo que deben aportar− y así contribuirán a encarecer el proceso para los que si aportarán o para que se quede con un gran déficit o mono, que nadie sabe −seguramente, nadie− quien lo cubrirá; bizantina, porque pase lo que pase, decídase lo que se decida, en cuanto a hacerlo o no con el CNE, los “inefables radicales” y anti oposición democrática, de todas maneras no participarán, aunque se haga sin el CNE; siempre encontrarán alguna excusa para negarse y darle la patada a la mesa o a la lámpara, o a ambas.

Mi fórmula

Por lo tanto, en mi opinión, lo sensatamente político es que la oposición democrática trate no solo de maximizar la participación, poniendo más mesas, más máquinas y más centros de votación, sino también bajar costos, para ahorrar recursos que pueda dedicar a movilizar votantes, que de todas maneras sabemos que difícilmente pasaremos del 15% los que iremos a votar. Histórica y desgraciadamente ese es el porcentaje de participación en estos eventos y, sinceramente hablando, no se percibe hoy en día un ánimo que pueda superar este porcentaje.

Esto implica, como es fácil darse cuenta, solicitar el apoyo del CNE para realizar la elección, ahorrar recursos e incrementar puntos de votación.

No solo eso, siendo consecuentes y tratando de buscar el mayor consenso posible para el candidato opositor, de no lograr el ganador en primera vuelta un porcentaje significativo −digamos del 30% de los votos−, se debe ir a una segunda vuelta, para que el candidato resultante goce de amplio consenso.

En la misma lógica de lograr la más alta participación deben votar todos los que deseen hacerlo y estén en el registro electoral, inhabilitados o no, incluidos los partidarios del régimen, descartando esa monserga de que de esa forma los “chavistas” decidirían quien es el candidato; creer eso no es más que una fantasía, los ya escasos partidarios de régimen −menos del 18% de los votantes− que no se movilizan para votar por los suyos no lo van a hacer para escoger el candidato de la oposición; y si lo hacen, mejor, aumentarán el caudal de participación y votos. Naturalmente, creo que en el proceso deberán participar quienes están en el exterior, para lo cual la oposición, sin contar en ese caso con el CNE ni los consulados, debe procurar abrir la mayor cantidad de mesas y centros que sea posible e implantar la posibilidad de votar electrónicamente.

Precandidatos a granel

El otro elemento que quiero considerar que no debería ser raro, pero que sorprende a muchos, es la cantidad de precandidatos a disputar esa única plaza. Hasta la última “lista” de precandidatos que revise en persona, había 31 aspirantes; pero ya he escuchado cifras que pasan de 50. Digo que no es algo raro y que además, en vez de lamentarse con discursos moralistas sobre la “ambición política”, ¿Por qué no verlo como una señal del “vigor” de nuestra oposición, que es capaz de generar tal cantidad de aspirantes, por más que todos sepamos que una buena parte de ellos no tiene la más mínima calificación para el oficio, mucho menos el carisma o la simpatía popular?; pero, democracia es democracia y todos puede tener su aspiración y derecho; el pueblo que siempre juega a ganador, se encargará de darles su dosis de “ubicación” y bajarlos de esa nube.

Pero entiendo que, a muchos sorprenda, de manera ingrata, esa hemorragia de ambición, un tanto desmesurada, habida cuenta que el entusiasmo de la población por participar, como ya dije, escasamente llegará al 15% de los mayores de 18 años, aquí y en el exterior. En cualquier caso, cuantos más aspirantes, más gente habrá en la búsqueda de apoyo y mayor será la movilización que se logre, que es de lo que se trata: Sacudir la apatía, indolencia y desánimo alrededor de la vía electoral.

Conclusión

Son muchos más los temas en torno a las primarias, pero creo que con lo planteado tenemos material para discutir y en todo caso, lo importante es definir cuanto antes la fórmula completa, que permita la mayor participación posible y nos permita dedicarnos cuanto antes, con un candidato en la calle, a plantearle al país una opción creíble para salir de este inaguantable oprobio.

Politólogo

https://ismaelperezvigil.wordpress.com/

 5 min