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Opinión

Hace algunos días, el régimen socialista del siglo XXI, anunció como un gran paso para apoyar la agricultura, los precios oficiales de algunos productos del campo a nivel de agricultor, donde se incluyó al maíz que es nuestro principal cultivo, con un precio oficial de Bs.S 16,00/kilogramo, tanto para el maíz amarillo como para el maíz blanco. Por supuesto, inmediatamente ocurrieron las reacciones de los productores, quienes alegan que ése es un precio muy por debajo de lo que consideran adecuado para que su actividad rinda dividendos, y más bien, los llevaría a la ruina o a la decisión de no sembrar bajo esas condiciones. Una de las razones para esta situación es la falta de apoyo gubernamental para la adquisición de los insumos, que deben ser adquiridos a dólar paralelo porque no les conceden las divisas necesarias. Además, lo poco que ofrece Agropatria es insuficiente y a precios muy elevados.

Actualmente en el país, con el control de cambio y el control de todas las actividades productivas y debido a que los ciudadanos no tienen acceso a divisas para importar materia prima o productos terminados, y además, cualquier importación tiene que ser autorizada por el gobierno, el “Papá Estado” tiene la obligación de suministrar los insumos necesarios para la agricultura, que actualmente son casi 100% importados porque no hay producción nacional. Recordemos que en Venezuela el único con injerencia sobre el manejo de los medios de producción es el Estado.

Hace un año, en diciembre del 2017, el señor Nicolás Maduro, según lo señalado en reportes de prensa, dio el siguiente mensaje a los productores: “Papá Estado no les puede proveer de todo; tienen que buscar sus insumos”, y remata diciendo: “hay que parir compadre”. Es decir, con la estructura económica que tenemos, el presidente de la república en lugar de cumplir con sus obligaciones, motiva a los agricultores a buscar sus propios recursos para la producción, lo que tiene que ser realizado a dólar libre o paralelo ya que no hay divisas preferenciales para la agricultura, ni siquiera es posible adquirir las divisas por el sistema DICOM. Para entender la realidad en relación al precio del maíz, veamos el siguiente ejemplo:

Cultivar una hectárea de maíz en el país, incluyendo todas las labores y todos los insumos hasta la entrega del grano en las plantas receptoras, ronda los US$ 1.000,00 (trabajando a dólar paralelo). Muchas veces el agricultor, en su afán por producir alimentos, por su compromiso con el pueblo y por la necesidad de trabajar, ya que la agricultura es su profesión y su oficio, estima costos directos de producción un poco más bajos porque no incluye la depreciación de su maquinaria y equipos, o porque considera que parte de la mano de obra de todas maneras la tiene que pagar porque son trabajadores de la finca, que además de participar en la producción de los cultivos ejecutan otras labores. Con estas consideraciones, se puede estimar que cultivar una hectárea de maíz en el país cuesta unos US$ 800,00 si todos los insumos se tienen que importar.

El precio internacional del maíz, o el que paga el régimen para importarlo según acabo de leer en una nota en el portal de Minuta Agropecuaria, varía entre US$ 220,00 y US$ 240,00/tonelada. Si escogemos precio de US$ 230,00 para fines de este ejemplo, el punto de equilibrio se logra con un rendimiento de 3,48 toneladas/ha, que es un rendimiento aproximado al promedio nacional. Por lo tanto, para que el agricultor cubra sus gastos de producción ejecutados a dólar paralelo, le deben pagar el kilogramo de maíz a US$ 0,23, porque hemos tomado un precio de US$ 230,00 por tonelada, lo cual equivaldría a un ingreso de US$ 800,00/hectárea (3.480 kilogramos de maíz x US$ 0,23/kilogramo = US$ 800,00/hectárea). Estimando un cambio paralelo de setecientos cincuenta bolívares soberanos por cada dólar (Bs.S 750,00)/US$), resulta en un precio de Bs.S 172,50/kilogramo de maíz (750 x 0,23 = 172,50). Debemos añadir que para que un agricultor obtenga una ganancia modesta del orden de 15% sobre esos costos directos de producción, que equivaldría a recibir US$ 946,00/ha, tiene que alcanzar un rendimiento promedio de 4.130 kg/ha.

Debido a que el Estado también controla los precios de venta de los productos, tiene que regular el precio del maíz a Bs. 172,50/kilogramo y hacer los ajustes diarios que reclama la hiperinflación que nos está devorando. Sin embargo, el ajuste más reciente del precio del maíz al productor venezolano lo estableció el régimen del socialismo del siglo XXI en Bs.S 16,00/ kilogramo de maíz, es decir, 10,78 veces (172,5/16=10,78) por debajo del precio que le permitiría a nuestro agricultor cubrir sus costos de producción y tener una ganancia aceptable. La única manera de convivir con ese precio oficial del maíz sería logrando rendimientos de 44.500 (4.130 x 10,78 = 44.500) kg/hectárea, lo cual suena imposible de alcanzar. El problema se complica porque la hiperinflación que vivimos modifica estos parámetros cada minuto que pasa, y posiblemente, en este momento el dólar paralelo, que es como el agricultor adquiere sus insumos, ya alcanzó los Bs.S 800,00, y el precio del maíz debería pasar a Bs.S 184,00/kilogramo (800 x 0,23 = 184).

En la prensa de hoy 26/12, aparece una información en la cual los productores señalan que el precio del maíz debería ser de Bs.S 80,00/kilogramo, porque seguramente están considerando que algunos insumos los han conseguido en el país a dólar preferencial, lo cual disminuye los costos de producción. Este precio, ajustado, aún es 5 veces mayor que el oficial (80/16 = 5), y para que sea aceptable, el rendimiento debe alcanzar los 20.650 kilogramos/hectárea, que sigue siendo imposible de lograr en nuestros sistemas suelo-clima.

El ejemplo indicado, que es para el área agrícola aunque ocurre en todas las actividades productivas del país, demuestra la incapacidad del régimen socialista del siglo XXI para manejar la economía. O quizás, además de su incapacidad, hay algunos que promueven estas situaciones para que no haya producción nacional y se tenga que recurrir a importaciones, con las cuales se hacen grandes negocios al pagar sobreprecios de los productos importados, o al importar productos de segunda y colocarlos como si fuesen de primera calidad abultando sus precios, y peor aún, financiando a los agricultores de otros países.

La dependencia de importaciones es muy grave, porque cada vez entran menos divisas al país por baja en la producción petrolera y por la caída de los precios que ya colocan el barril venezolano en menos de US$50,00, lo cual nos deja sin dinero para importar. La escasez de alimentos se incrementará, el régimen seguirá vendiendo el país a pedazos a precios de gallina flaca para obtener algún efectivo, o regalándolo para mantener el apoyo internacional de algunos países que en cierta forma lo ayudan a mantenerse en el poder, y continuará la ruina apoderándose de los ciudadanos, destruyendo la infraestructura para la educación y la salud, acabando con los servicios básicos, y promoviendo la debacle de la sociedad venezolana, que aumentará pululando entre la miseria que le brinda el socialismo del siglo XXI, etc. etc….

¿Hasta cuándo soportarán nuestros agricultores trabajar a pérdida?

Diciembre de 2018

pedroraulsolorzano@yahoo.com

www.pedroraulsolorzanoperaza.blogspot.com

 5 min


Jesús Elorza G.

Muy animado se encontraban los milicianos de la Guardia de Honor, celebrando sus navidades revolucionarias en los jardines del Palacio de Miraflores. Entre hallacas, perniles y tragos conversaban entre si sobre lo bueno y lo malo del 2018. Uno de ellos, le preguntó al cubano del G-2, que fungía como comisario político de su escuadrón, ¿Qué fue lo que pasó con la camarada enfermera de nuestro Difunto Comandante Eterno?

-Óyeme tú, esa señora dejo el pelero y se fue para el exterior a colaborar con las fuerzas contrarrevolucionarias del imperialismo.

¿Cómo así? Eso es difícil de creer. Esa camarada estuvo siempre al lado de nuestro Líder Único acompañándolo y atendiéndolo hasta el día de su muerte. Y ahora, sale con eso que tú dices, no entiendo.

-Bueno asere, te lo explico, esa mami no solo fue enfermera, no se te olvides que también ocupó el cargo de Directora de la Oficina del Tesoro y allí se empaquetó con unos cuantos billetes verdes y se fue con la cabuya en la pata. Tiene acusaciones de Blanqueo de Capitales y Enriquecimiento Ilícito contra ella y su marido.

Ahora estoy más enredado, esa camarada formaba parte de nuestro regimiento y ahora la acusamos.

Otro miliciano, que estaba atento con la conversación, interviene para decir, que él no se atreve a acusarla de corrupta. Pero, si le llamaba la atención, la Dolce Vita de ella y su esposo: Carros lujosos, viajes, inversiones en Panamá, joyas y etc. Y todos en la Casa Militar nos preguntábamos ¿Y cómo lo hace?

Lo más sorprendente, fue su respuesta a estas acusaciones, en una entrevista a la Agencia EFE en Madrid:

……. “Soy una servidora pública que me gané mi dinero por mi trabajo. Me lo gané bien ganado y he sido una mujer que por mis méritos propios y por mi profesionalidad llegué a esos cargos. Ganaba el dinero justo que tenía que ganar por trabajar.

….. Pero no quiso cuantificar exactamente cuánto ganó mientras estuvo al frente de la Tesorería. “No lo recuerdo, pero era una muy importante cantidad de dinero. Mi sueldo era suficiente, más que suficiente para cubrir mis necesidades… A mí me pagaban en dólares y pasan de las 500 comisiones que hice al exterior… No me daba tiempo a gastar el dinero

-Que vaina tan buena, dijo el miliciano. Ahora me entero que unos cobran en dólares y a los pendejos como yo nos pagan con bolívares devaluados …. Donde queda el principio constitucional y revolucionario “A igual trabajo, igual salario” … no me jodan.

Bueno, para que tengan una idea de cuánto es el guiso, déjenme decirles que solamente la vivienda que compraron su vivienda en Madrid está valorada en 1,8 millones de euros.

-Coñoooo, cosa más grande, dijo el cubano.

A todas estas, el director del conjunto musical que animaba el sarao, al escuchar todo aquello, de inmediato hizo los arreglos para interpretar la siguiente canción salsónoma muy conocida en las clases populares:

Que bien vive ese señor

Que bien vive esa señora

Sin trabajar se mantiene

Y viste muy a la moda

Y pregunto

¿Y cómo lo hacen? - yo no se

¿Cuál es el negocio? - sepa usted

¿Y cómo lo hacen? - yo no se

¿Cuál es el negocio? - sepa usted

Vacacionan en Europa

Y hablan parle vous francés

Ella duerme hasta las doce

Y él se levanta a las tres

Tiene abrigos de pieles

Pulseras de oro en los pies

Diamantes por donde quiera

Casa de lujo y chofer

Siempre en los caballos

siempre en la pelota

Y goza que goza

muerta de risa doña Claudia Patricia

Todos los asistentes, escuchando esa popular canción, no dejaban de preguntarse ¿Por qué la Fiscalía o el TSJ no actuaron a tiempo para evitar los delitos que hoy imputan? será que en su momento, esas autoridades jugaban en el mismo equipo de la camarada enfermera …….. un coro unánime, retumbó en el Palacio…. ¿Cuál es el negocio? / sepa usted …. ¿Y cómo lo hacen? / sepa usted”.

 3 min


Consejo de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Poíticas de la UCV

COMUNICADO
La Cátedra de Derecho Constitucional de la Universidad Central de Venezuela, integrada por los profesores que imparten esta materia, reunidos en fecha 20 y 26 de diciembre por convocatoria expresa de la Jefatura de las mismas, en virtud de la consolidación y confirmación de los actos de usurpación con la pretendida juramentación de Nicolás Maduro Moros el próximo 10 de enero, asistidos de un “definido espíritu de democracia, de justicia social y de solidaridad humana”, considera un deber el emitir pronunciamiento dirigido a “colaborar en la orientación de la vida del país mediante su contribución doctrinaria en el esclarecimiento de los problemas nacionales” y en defensa de “los valores trascendentales” del ser humano, tal como lo preceptúan los artículos 1º, 2 y 4 de la Ley de Universidades, en los términos siguientes:
CONTRA LA DICTADURA Y POR LA LIBERTAD
Esta cátedra de Derecho Constitucional ha venido advirtiendo sobre la sistemática violación de la Constitución que se ha magnificado por los actos de usurpación que socavan al Estado de Derecho y al Régimen de Libertades Públicas, lo que ha implicado una derogatoria material del Texto Fundamental. En este sentido, ratificamos como antecedentes de la crisis que claramente se vislumbra para el 10 de enero de 2019, los incontrovertidos hechos que se señalan de seguidas:
1. La práctica de manipulación y desconocimiento de la voluntad popular mediante un fraude continuado, selectivo y masivo que afecta todos los procesos electorales convocados bajo la vigencia de la Constitución de 1999.
2. A esto se añade la obstaculización del ejercicio de la soberanía popular y los procesos electorales por parte del Consejo Nacional Electoral, órgano en el que la mayoría de los rectores tienen el período vencido, tal como quedó evidenciado con la no realización del referendo revocatorio del mandato de Nicolás Maduro, la obstrucción a la consulta del 16 de julio de 2017 y en el simulacro de elecciones regionales inmediatamente efectuadas. Una estrategia dirigida a desestimular la participación y mancillar al sufragio como instrumento básico de todo régimen democrático, un efecto verificable en el repudio ciudadano al otro simulacro electoral del 9 de diciembre de este mismo año, esta vez en el ámbito municipal.
3. La Subrogación ilegítima que deriva de la existencia de condiciones de inelegibilidad de Nicolás Maduro Moros para ejercer el cargo de Presidente de la República y la consecuencial nulidad de la elección presidencial del 14 de abril de 2013 y del Acta de Juramentación de Nicolás Maduro Moros, publicada en la Gaceta Oficial N° 40151 de fecha 22 de abril de 2013.
4. Las decisiones dictadas por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia anulando el ámbito de atribuciones de la Asamblea Nacional y asumiendo el ejercicio de las mismas contenidas principalmente en las sentencias 155-17 y 156-17 de la Sala Constitucional como actos arbitrarios que instauran una tiranía judicial y la ruptura del orden constitucional.
5. El control y consecuencial anulación funcional que ha ejecutado el régimen autoritario sobre la Contraloría General de la República, la Defensoría del Pueblo, el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia.
6. La brutal y sangrienta represión desatada contra el pueblo por los cuerpos de seguridad del Estado y los grupos paramilitares determinados, organizados, financiados y patrocinados por el Gobierno; la desaparición forzada de personas; las detenciones arbitrarias e ilegitimas; además, la práctica de someter a los ciudadanos a la jurisdicción militar, en abierta contradicción con la garantía a un debido proceso consagrada en el artículo 49 constitucional.
7. La censura a los medios de comunicación social y la aniquilación de una prensa libre que se constituya en control vertical y mecanismo que limite el omnímodo poder ejercido contra los ciudadanos.
8. La convocatoria de la espuria Asamblea Comunal Constituyente mediante los Decretos NOS 2830 y 2831 del 1º de mayo de 2017, publicados en la Gaceta Oficial Extraordinaria N° 6295, por cuanto: a) Nicolás Maduro usurpa la soberanía nacional y comete fraude constitucional al convocar la Asamblea Comunal Constituyente para desconocer a la Asamblea Nacional; b) Además, fue designada por el propio usurpador una comisión que convirtió un informe en las bases de convocatoria del proceso sin consulta popular que las refrendara; c) Se trata de una Constituyente conformada por sectores adscritos al oficialismo con base a simulacros de procesos electorales y con “designaciones comunales” de entes, controlados por el Ministerio de Comunas, en los que nadie es electo; y d) Que pretende aprobar un panfleto con pretensiones de Constitución sin referendo aprobatorio del texto y sin plazo de funcionamiento del sediciente cuerpo asambleario.
LA CONSOLIDACIÓN DEL ESTADO FORAJIDO Y
LA REALIDAD DE UN ESTADO FALLIDO
Las actuaciones del Estado Venezolano, producto de la usurpación, han trasladado a las autoridades encabezadas por Nicolás Maduro al plano de un Estado Forajido, pero también el de Estado Fallido y es nuestro deber denunciarlo. Forajido decimos por cuanto se ubica en el sistemático desconocimiento de la constitucionalidad y de la legalidad en materias fundamentales como la observancia del respeto a los derechos humanos, valores democráticos, convenios y acuerdos internacionales suscritos y ratificados por la República; sin olvidar acciones de sostén de grupos de ilegales dedicados a actividades ilícitas, depredación sistemática del ambiente comprometiendo la integridad y robustez de la nación por solo citar algunas evidenciadas situaciones del conocimiento universal. Además, y acá entramos en las connotaciones de Estado Fallido, al mostrar la más absoluta incapacidad para atender las competencias que le son propias y que ha impulsado a millones de compatriotas a migrar, constituyéndose en un problema social, sanitario, económico, de seguridad manifiesto, no solo nacionalmente sino que lo lleva a países vecinos, en proporciones catastróficas.
Los cuadros juveniles y profesionales más destacados en los cuales invirtió la República ingentes recursos a menudo menospreciados, agredidos, subestimados no escapan de estas privaciones. La ineptitud alcanza todos los escenarios en que la potencia pública debe actuar y así, la morbilidad y mortalidad infantil disparada, se suma al pandemónium de los hospitales carentes de lo más elemental, desnutrición masiva de niños y mujeres, deserción escolar incluidas las universidades y densos sectores poblacionales abandonados y a la merced de una antisociedad de distintas características que perniciosa se combina con órganos policiales y militares corruptos bajo el paraguas de una justicia venal inficionada de ideologismo. Criminalización de la ciudadanía y su ejercicio, judicialización de la política vienen a completar un cuadro que sin exageración podemos llamar dantesco.
De manera que estamos en presencia del quiebre de la República y el 10 de enero de 2019 se magnificará la situación de riesgo para la Región por el peligro que representa para el orden democrático internacional el Estado Forajido actuante en Venezuela y las agresiones internacionales que se incrementaran si se permite una definitiva instauración de la tiranía.
POR EL RESCATE DEL ALMA NACIONAL
Estamos en presencia de un daño profundo por estos años de depredación, barbarie y de oscurantismo que rebasa lo material. Planteamos el rescate del alma
nacional que implica el desafío ciudadano por alcanzar el máximo grado de solidaridad y compromiso por un futuro distinto, como reto moral que compromete a todos. La diáspora y el desarraigo nos exhiben precarios. La nación cruje en cada nuevo desplazamiento, de sus vástagos, pero, también en la reunión de frustraciones y desesperanza. Se desgarra el vínculo con la patria, al tiempo que se desvanecen las ilusiones de un futuro para sus habitantes. Hay que detener a toda costa la hemorragia que conoce el cuerpo nacional, al advertir la destrucción de la institucionalidad y la pobreza espiritual que cunde hasta impregnar a todos los estratos de la sociedad venezolana. Dejamos de ser un pueblo comprometido con un futuro promisor para mutar hacia la amargura y la insolencia. La agonía de la República nos ahoga, nos asfixia, nos desfigura. Urge inventar, descubrir, devolver un porvenir a nuestros compatriotas. A nosotros mismos.
LA ALTERNATIVA ANTE LA CONSUMACIÓN DEL FRAUDE DEL 10 DE ENERO
Ante el compromiso que surge y la inminencia de la consolidación de la ilegitimidad de los usurpadores consideramos imprescindible una acción directa que active:
A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL
a) Tomar las imprescindibles medidas que permite el Derecho Internacional Humanitario así como aquellas dirigidas a eliminar la situación de riesgo y conflictividad que derivan de una permisiva relación con la dictadura usurpadora que ha destruido a Venezuela.
b) Velar por el cumplimiento de los Tratados Internacionales por parte de los Estados dirigido al respeto de la condición de refugiados de los ciudadanos venezolanos impelidos a huir al extranjero.
c) Proteger los bienes de la República de Venezuela que han sido depredados por los usurpadores mediante el rescate previsto en los tratados y convenios internacionales, aprobados para erradicar la corrupción y el lavado de dinero, al tiempo que los Estados, sus agencias y nacionales se abstengan de realizar
contratos o suscribir compromisos en los que las autoridades usurpadoras pretendan representar a Venezuela.
d) En cuanto a la efectiva vigencia del Pacto de San José de Costa Rica que establece la dogmática regional sobre Derechos Humanos, presionar al régimen de facto por todos los medios permisibles para que se cumpla el instrumento contentivo de Principios y Buenas Prácticas sobre la Protección de las Personas Privadas de Libertad en las Américas, adoptados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos durante el 131º período ordinario de sesiones celebrado del 3 al 14 de marzo de 2008; y las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos (Reglas Nelson Mandela) Adoptadas en el Primer Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente en 1955 y aprobadas por el Consejo Económico y Social en sus resoluciones 663 C (XXIV), de 31 de julio de 1957, y 2076 (LXII), de 13 de mayo de 1977, en la delicada situación que se encuentran los presos políticos venezolanos a los que se les violenta su integridad personal. Específicamente, los organismos internacionales deben actuar en dirección al resguardo que garantiza el artículo 5.2 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, el cual establece la prohibición a la tortura y las penas o tratos crueles, inhumanos y degradantes; y la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura establece que “para los efectos de la presente Convención se entenderá por tortura todo medio intimidatorio, como castigo personal, como medida preventiva, como acto realizado intencionalmente por el cual se inflinjan a una persona penas o sufrimientos físicos o mentales, con fines de investigación criminal, como medio intimidatorio, como castigo personal, como medida preventiva, como pena o con cualquier otro fin. Se entenderá también como tortura la aplicación sobre una persona de métodos tendientes a anular la personalidad de la víctima o a disminuir su capacidad física o mental, aunque no causen dolor físico o angustia psíquica…”
A LOS CIUDADANOS, ORGANIZACIONES SOCIALES Y PARTIDOS POLÍTICOS
Asumir el deber republicano que deriva de los artículos 138, 333 y 350 de la Constitución que habilita a cualquier ciudadano, esté investido o no de autoridad, para asumir la defensa, protección y garantía de la constitucionalidad. Ante esta dramática situación, el artículo 333 de la Carta Fundamental ha sido activado. Por tanto el liderazgo político del país se debe unir y movilizar para activar a la sociedad democrática en la defensa de la institucionalidad y sus propios derechos fundamentales.
A LA ASAMBLEA NACIONAL, LEGÍTIMO CUERPO REPRESENTATIVO DE LA VOLUNTAD POPULAR
a) Recomendamos a la Asamblea Nacional que dicte acuerdo mediante el cual ratifique su pronunciamiento del 13 de noviembre de 2018 y proceda a la formal declaratoria como Gobierno de Facto del Régimen encabezado por Nicolás Maduro.
b) Proponemos que, en uso de las atribuciones previstas en la Constitución y en el Reglamento Interior y de Debates de la Asamblea Nacional, el cuerpo legislativo se declare en emergencia y en sesión permanente al momento de designar su nueva directiva.
c) Ante la absoluta ilegitimidad y la usurpación ejecutada por el Gobierno de Facto consideramos imprescindible que, en uso de las atribuciones previstas en la Constitución y en el Reglamento Interior y de debates de la Asamblea Nacional, la plenaria proceda a la instalación del Consejo Consultivo presidido por el Presidente de la Asamblea Nacional, integrado por la directiva, las presidencias de comisiones permanentes y los ciudadanos representativos de los factores comprometidos en la restauración democrática de la República.
d) Con el objeto de obtener un mandato soberano y vinculante para que la Asamblea Nacional restaure la institucionalidad democrática, consideramos que debe convocarse, mediante acuerdo del órgano legislativo basado en el artículo 71 constitucional, una consulta popular en que los ciudadanos puedan pronunciarse sobre el ilegitimo e inconstitucional funcionamiento del cuerpo que pretende ser una Asamblea Nacional Constituyente, el cese de sus actividades y, en especial, el rechazo a todos los viciados actos que ha dictado.
Nuestro pronunciamiento institucional pretende orientar a la sociedad democrática en las tinieblas de este paréntesis del imperio de la Constitución y la ley que compromete nuestra soberanía, libertades y el sistema republicano. Un desafío que va más allá de la presente coyuntura.
PROFESORES DE LA CÁTEDRA DE DERECHO CONSTITUCIONAL
Prof. Tulio Álvarez
Jefe de Cátedra, Escuela de Derecho
Prof. Nelson Chitty La Roche
Jefe de Cátedra, Escuela de Estudios Políticos y Administrativos
Prof. Isabel Cecilia Esté
Jefe de Cátedra, Escuela Estudios Internacionales
Prof. Oscar Arnal
Prof. Alberto Blanco-Uribe Quintero
Prof. Julio César Fernández Toro
Prof. Leonel Alfonso Ferrer
Prof. José Vicente Haro
Prof. Gustavo Alberto Manzo Ugas
Prof. Carlos Martínez Cerruzi
Prof. Moisés Enrique Martínez
Prof. Juan Manuel Rafalli
Prof. Eduardo Sánchez
Prof. Enrique j. Sánchez Falcón
Prof. Félix Sánchez

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Alfredo Maldonado

La historia de los inocentes víctimas del maligno y corrupto tetrarca Herodes tiene más de leyenda, de contrainformación deliberada, que de verdad histórica –al menos, no la hemos encontrado en los evangelios, ni siquiera en el de Lucas, tan prolijo en los detalles alrededor del nacimiento de Jesús en Belén, pesebre incluido.

Pero la inocencia, entendiendo por tal ingenuidad, ignorancia y tontería, todas mezcladas en una característica, sí tiene historia en Venezuela.

Empiece usted por los ignorantes llaneros del primer cuarto del siglo XIX, y después campesinos y demás humildades venezolanas al menos desde entonces, tradicionalmente seducidos por llamados, promesas falsas –a conciencia de los prometedores- y aromas sociopolíticos diversos, para dejar sus trabajos y sus aldeas y echarse al monte a combatir guerritas muy personales –de los prometedores- en el Oriente, los Andes y los llanos del país, para de vez en cuando violar a alguna chica blanca y no siempre rica que cayese en sus sexualidades brutales, robarse una que otra silla de montar y adueñarse de pequeñas posesiones que más tardaban en vender por escasos pesos, que en emborracharse con la caña barata que les daban sus prometedores o que también se robaban o compraban con los escasos pesos recabados de la venta a precios de liquidación de lo saqueado en sus incursiones.

Se ha dicho mucho que al menos hasta que Juan Vicente Gómez –que no era peón ni capataz sino muy rico hacendado y propietario de tierras y ganados- se adueñó del poder, rodeado de la adulación de los ricos de Caracas, y acabó con guerritas y alzamientos, Venezuela fue tierra de caudillos.

No fue así, en realidad, aquella Venezuela fue tierra de engañados pobres de solemnidad. Los capataces se convertían en tenientes, los hacendados y otros ricos levantiscos y ambiciosos, y algunos comerciantes de todo, esclavos incluidos, como Ezequiel Zamora, se autonombraban generales y salían a guerrear autoconvencidos de que podrían conquistar el poder para ellos.

Cipriano Castro también cayó por inocente entre adulaciones y fiestas desbordantes de música, bailes y chicas de la alta sociedad hasta que se enfermó y, asustado por unos riñones tan incompetentes como los gobiernos habituales de Venezuela, creyó que podía ir a operarse en una muy lejana Europa dejando el poder en manos del compadre que parecía ser eficaz y leal.

Castro fue caudillo porque tenía a Juan Vicente Gómez apoyándolo, un verdadero jefe y administrador que manejó el poder y el país con la dureza y eficacia necesarias para que nadie lo pudiera traicionar ni desplazar del mando, un hacendado exitoso –que tampoco empezó allá en las profundidades del Táchira sin un peso en el bolsillo- que manejó a Venezuela como una empresa personal y lo hizo bien, incluyendo la crueldad como estilo, como el dueño y administrador de esa empresa nacional.

Después de la muerte de Gómez vino uno de los pocos jefes de gobierno venezolanos con criterio de estadista, que, si bien empezó como soldado adolescente y voluntario de montoneras, supo ser buen y valeroso combatiente para convertirse en coronel a los 20 años, con formación y voluntad para llegar a general de todas las estrellas y mandatario tras pasar más de veinte años obedeciendo y cumpliendo. Eleazar López Contreras no podía ignorar las injusticias, persecuciones, cárceles interminables y torturas feroces del jefe al cual fue siempre obediente y leal, pero supo entender que el país del cual se adueñó para cubrir el enorme vacío que dejó la muerte de Gómez ya no era el mismo que ayudó a conquistar.

López Contreras no hizo promesas falsas sino que llamó a una moderación y a un cambio que manejó con mano firme y competente. Por eso fue respetado pero no emocionante. Cerró un pasado vergonzoso y abrió un presente y especialmente un futuro modernos para aquel país de epidemias e ignorancia.

Después vinieron dos caudillos muy diferentes. Un militar con criterio de grandeza poseído de un extraordinario furor de desarrollo y construcción, Marcos Pérez Jiménez, que nunca entendió lo político y por eso creyó que construir un país del siglo XX le ganaría el agradecimiento y el amor de los venezolanos, grave error que lo echó fuera del poder. Tras él otro verdadero caudillo de amplia formación intelectual que sí entendió la realidad a la cual pertenecía, que tuvo el acierto de quitarse de la mente los palabreríos comunistas y fundó el primer partido venezolano realmente moderno, un partido policlasista que sigue siendo el más importante del país, que cambió la historia en la mente nacional –y dejo constancia de que no soy ni he sido militante de ese partido- y marcó los caminos de la Venezuela cuyas bases de concreto fabricó Pérez Jiménez. Acción Democrática, sin la cual la democracia venezolana no hubiera sido posible, ni siquiera el chavismo.

Después del lapso largo, terrible y extraordinariamente cambiante de los primeros sesenta años del siglo XX, los venezolanos seguimos siendo los ingenuos de siempre. Ya los peones no salen a los caminos a hacer guerritas comandadas por inescrupulosos y soñadores, se sientan en sus casas esperando al caudillo que les resolverá todos sus problemas.

Ciertamente los dirigentes herederos de Betancourt, Caldera (el de antes del chiripero), Villalba y los hombres y mujeres que aprendieron con ellos y los acompañaron, tienen mucha responsabilidad en la instalación a clavo ardiente y tornillos castristas del chavismo desolador, pero esos dirigentes de promesas y fracasos no estaban solos, no clamaban en el desierto, le hablaron una y otra vez a ciudadanos que eran electores y tenían peso en sus decisiones, pero la mayoría prefirió soñar a actuar.

Banqueros, empresarios, dueños y ejecutivos de medios de comunicación, intelectuales con variadas y extensas lecturas, todos se aliaron para criticar impunemente a una democracia que se debilitaba, fueron duros señaladores de fallas, pero nunca ejecutores de soluciones.

Tuvo que llegar la colosal incompetencia en el manejo de la economía, durante muchos años, la ignorancia supina sobre las realidades de los mercados, para que las masas venezolanas empezaran a darse cuenta de que las soluciones no son asunto de iluminados ni mentirosos con ambición ni de militares obedientes.

El chavismo –castromadurismo de unos años para acá- es culpable de muchos errores, pero los venezolanos y nuestros dirigentes políticos somos culpables del chavismo. Durante décadas nos dejamos tranquilizar con proclamas de ser un país rico, bendecido por Dios y la naturaleza, de que el Estado es el dueño generoso, el gran padre protector que se encargaría de todo. Nos dejamos engañar, a gusto, con la ilusión de que alguien se encargaría de hacer buena y grata nuestra vida.

Ahora, muy tarde y con hambre y desesperación, parece que empezamos a comprender que no es así y nunca será así. Que la vida no es de las cigarras que cantan en primavera, sino de las hormigas que pasan a gusto los inviernos, calientes y alimentadas por sus prudentes reservas.

 5 min


Fernando Luis Egaña

Hasta hace poco, el tema de la emigración masiva de venezolanos se apreciaba, principalmente, como un asunto socio-económico, derivado de la catástrofe humanitaria que padece Venezuela, a su vez causada por la hegemonía despótica y depredadora que destruye al país. Pero la moneda de la emigración masiva tiene otra cara: una cara política, es decir, la cara de sus consecuencias políticas en relación con países vecinos y en relación con la propia hegemonía.

Sobre esto último se venía afirmando (yo mismo lo hice) que la emigración masiva ayudaba al continuismo de la hegemonía roja, porque aliviaba –un tanto, la carga de lo queda de Estado, y además facilitaba que entraran al país divisas enviadas por los migrantes para sus familiares en Venezuela. Un experto contador me señaló que así vistas las cosas, la emigración masiva podía hacer las veces de “cuenta de cuadre”, para tratar de ajustar el desbaratado balance venezolano.

Ahora bien, las cifras de la emigración crecen de manera exponencial. Estimaciones variadas la sitúan en 3 millones de personas, es decir el 10% de la población, y otras estimaciones aumentan el número grueso de emigrantes a 4 millones. Y algunas estimaciones proyectan que el total de emigrantes podría escalar a 8 millones en el año que ya comienza, el 2019. Esas son palabras mayores. En verdad, muy mayores.

No sólo por lo que significan en sí mismas, desde la dimensión de la destrucción de una nación, la nación venezolana; sino por lo que pueden significar en términos de crisis socio-económica –y por ende, política- para los principales países receptores de la emigración, en particular Colombia. El vecino país, que ya estaría albergando a más de un millón de inmigrantes venezolanos, que en su gran mayoría también tienen la nacionalidad colombiana, ¿cómo haría para recibir y absorber a corto plazo, digamos que dos millones de inmigrantes adicionales?

La crisis que ello produciría sería de pronóstico reservado, y me refiero a una crisis de gobernabilidad política. Es obvio, que tal situación tendría repercusiones muy importantes en referencia a la hegemonía roja que aún impera en Venezuela. Porque ya ésta no sería sólo el turbomotor de una emigración masiva, sino el turbomotor de una crisis de gobernabilidad o estabilidad en otros países de la región, por el tema de la emigración.

Hay países del vecindario que tienen mecanismos válidos para restringir y hasta evitar el continuo flujo de la migración procedente de Venezuela. Pero se hace más complicado y quizás imposible si gran parte de esos migrantes ya tienen la nacionalidad del país a donde van, o por lo menos tienen el derecho a la misma. Tal es el caso de Colombia. Para Duque y su mentor Uribe, no se puede tratar de un problema más: es el “problema” que puede incoar una muy grave crisis política, como sucedería en otros países bajo supuestos similares. Y es que la gravedad de este drama no tiene dos escenarios: uno en Venezuela y otro en Colombia, tiene muchos más.

El secretario general de la OEA, el socialista uruguayo Luis Almagro, se ha dado cuenta de ello y lo está planteando con todas sus letras. Debemos tomar en cuenta esta situación para la lucha que se hace más necesaria que nunca a fin de superar la hegemonía.

flegana@gmail.com

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José Cheo Salazar

Es insoportable el espíritu militar en el mando civilLibertador Simón Bolívar (13-9-1829)

El 23 de enero de 1958, luego de un largo periodo de desprestigio como consecuencia de estar al servicio de una represiva y criminal dictadura y haber dado la espalda al pueblo, emergió de la FAN, un grupo de dignos militares con mentalidad democrática, los cuales, junto a la sociedad civil, organizaciones políticas y fuerzas vivas, liquidaron aquella página oscura de la patria. Fue el renacer de las libertades públicas, el sistema democrático interrumpido el 24 noviembre de 1948 con el derrocamiento de don Rómulo Gallegos y la FAN recuperaba su prestigio en el alma popular. La esperanza renació.

Empero, en el seno de la Fuerza Armada Nacional, persistió la mentalidad autocrática, dictatorial y las conspiraciones contra los gobiernos legítimamente electos por el pueblo persistió. Era la violación de la Constitución Nacional en cuyo texto, como en toda sociedad civilizada y moderna, contempla la subordinación de los militares al poder civil. No obstante, cada vez que el gorilismo enseñó su pelaje, fue derrotado por los militares civilistas y democráticos. Eso se mantuvo por 40 años.

En esos 40 años fueron vencidas por los militares con vocación democrática, respetuosos de la Constitución y de la voluntad popular, varías conspiraciones e intentos de golpes de estado. Jesús María Castro León en su condición de Gral., lideró una asonada militar y fue derrotado por las fuerzas leales a la democracia y la constitución. Más tarde se produjeron varios movimientos sediciosos conocidos como “El Porteñazo”, “El Carupanazo”. “El Barcelonazo y el intento del Gral. Pablo Antonio Flores Álvarez de desconocer el gobierno constitucional del Dr. Rafael Caldera por no nombrarlo Ministro de la Defensa. Todos fueron vencidos y reducidos. La democracia se estabilizó y Venezuela progresó.

El 4F-1992 se volvieron a desatar los demonios del militarismo. Un grupo de militares traidores y delincuentes, violando la constitución y atentando contra un gobierno democrático, intentaron un violento y criminal golpe de estado. También fueron derrotados por los hombres de uniforme leales a la constitución, la democracia y al pueblo. El líder del madrugonazo, luego de regar las calles de Caracas con sangre de soldados y gente inocente del pueblo, se entregó de manera cobarde. El 27N-1992, otro grupo de insurrectos continuaron la asonada y una vez derrotados, huyeron cobardemente y fueron a parar el vuelo de aviones – que robaron de la FAV – en Perú, dónde los acogió el régimen opresor y corrupto de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos. Es historia reciente.

Esa Fuerza Armada Nacional, integrada por hombres y mujeres de honor, con espíritu democrático, respetuosa de la Constitución Nacional, la voluntad popular siempre fue querida y respetada por el pueblo. Eso se extinguió, luego del 2 de febrero de 1999, cuando se inició la ideologización de los militares y, sus mandos la pusieron al servicio de una parcialidad política y, además, permitieron que fueran infiltradas por las milicias cubanas. Luego de 20 años, no hay dudas de que, están de espaldas al pueblo. Eso contribuye decididamente a la tragedia nacional que vivimos. No hay un ápice de dudas.

El honor y prestigio de nuestra Fuerza Armada Nacional puede volver a recuperarse. Este 10E-2019 tienen una oportunidad de oro. Están obligadas a desconocer cualquier intento de usurpación del poder y, exigir elecciones libres, democráticas, competitivas, con un árbitro independiente y observación calificada de la comunidad internacional. Esa será una oportunidad única de colocar a la FANB de nuevo al lado del pueblo, la democracia y el sistema de libertades. El tren de la historia volverá a pasar este 10E-2019, como pasó el 23E-1958 ¿Lo abordarán? Amanecerá y veremos.

Twitter: @Cheotigre
sjose307@gmail.com
josecheosalazar@hotmail.com

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Luis Ugalde

Venezuela atraviesa la crisis más aguda de su historia, calificada por órganos internacionales como una Emergencia Humanitaria Compleja que se expresa en el desmoronamiento de la economía y las estructuras estatales; el hambre, el colapso sanitario y el éxodo de la población. Negarla o ignorarla ha sido la conducta que siguen los criminales que le han originado y han convertido al Estado en una base del delito organizado y el terrorismo internacional. Criminales de cuello blanco o de uniforme militar que se están enquistados en lo alto del poder político venezolano, quienes pretenden convencer al mundo de que nuestro trance resulta de una guerra económica del “Imperio”, mientras se mofan de quienes huyen de un país en ruinas. Si quedaran dudas respecto a la magnitud sin precedentes conocidos de ese éxodo masivo, basta con observar como la prensa internacional ha registrado de forma insistente la dramática situación hambre, miseria y carencia de toda especie que obliga diariamente a millares de venezolanos, a escapar hacia un futuro incierto pero que suponen mejor que lo que deben soportar en su país. Si nos los muestran desde afuera la prensa internacional y los organismos de derechos humanos porque la Dictadura controla los medios venezolanos, no quiere que se sepa que con esos hermanos se nos va la patria que el país se desangra todos los días con los miles de compatriotas que huyen de él.
Tenemos conciencia y lo decimos con claridad: la crisis actual es un paso más hacia la instauración de una dictadura comunista en Venezuela. Un proyecto que emplea las carencias éticas de los altos dirigentes del gobierno, para hacer realidad unos designios políticos manejados desde Cuba. Sobre este proyecto de dominación totalitaria, que oculta sus intenciones en la inmoralidad y el cinismo de la mafia gobernantes, llamamos la atención de todos los venezolanos para que hagan suya la urgencia de cerrar el paso.

Registramos con real angustia la fragmentación de la oposición. Es una situación que hiere el entendimiento, crea incertidumbre y desesperanza y afecta gravemente la eficacia de la resistencia que opone la mayoría de los venezolanos.

Nos dirigimos a esos líderes que han conducido con sacrificio y entrega a la oposición venezolana, que han luchado y asumido riesgos, que han enfrentado una persecución brutal con muchas víctimas mortales en el camino y con presos políticos sometidos a la tortura y tratos infamantes. Que han debido en muchos casos exiliarse para escapar del acoso de los esbirros judiciales y militares del régimen.

A esos líderes políticos los llamamos a unirse alrededor de un programa de acciones que frustre lo que de otra forma pudiera convertirse en la confiscación total de la democracia venezolana. Los venezolanos les reclamamos concentrarse en la lucha por liberar a Venezuela sin perder de vista que no es posible confiar en la negociación con un gobierno de delincuentes, salvo si el tema a discutir es su salida del poder. Los instamos a dejar de lado todo cálculo acerca de las ventajas que unos podrían sacar sobre otros cuando se recupere la democracia. Que no cometan el error de confiar demasiado en si mismo y muy poco en los demás, que entiendan que lo que se exige de sus partidos es una unión férrea concentrada en desarmar la estrategia dictatorial.

Se lo pedimos con angustia movidos por la urgencia, por el drama de las mayorías. Sin esa unión no será posible vencer la tiranía porque el poder ha sido penetrado en todos los niveles y en todos los ambientes, configurándose una situación que sólo una unión así podrá superar.

Con la unión y una estrategia de lucha aceptada y seguida por todos, podremos dar inicio a la solución de este drama: salir de la dictadura y hacer elecciones libres.

El sector político está obligado a respaldar un gran movimiento. Pero desde esa unión. Fuera de ella será imposible recuperar a nuestro país.

Firma:

_Luis Ugalde Sj_

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