Editorial
La comparación con el terremoto de 1967 no es nostálgica: es diagnóstica. Hace casi seis décadas, Venezuela respondió con rapidez, coordinación institucional y cadena de mando clara. Hoy, equipos de rescate extranjeros hacen el trabajo que el Estado no puede, mientras la sociedad civil cubre los vacíos desde las primeras horas.
La falla no es de los individuos. Bomberos, soldados y voluntarios actúan con entrega real. La falla es estructural: años de desinversión en protección civil, pérdida de personal técnico especializado y deterioro sistemático de los organismos de gestión de riesgos han dejado al país sin la capacidad institucional que una catástrofe de esta magnitud exige.
Las tragedias revelan lo que los discursos ocultan. El terremoto de 1967 mostró un Estado funcional. El de 2026 muestra lo que cuesta décadas de destrucción institucional cuando llega la hora de la verdad.
https://www.analitica.com/el-editorial/1967-y-2026-la-diferencia-es-el-estado/