Venezolanos, les hablamos como expresión de la de la Soberanía Popular manifestada con votos en las primarias del 22 de octubre de 2023 y en las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. Ese mandato está vigente.
Venezuela está devastada por más de un cuarto de siglo de un régimen que saqueó y reprimió al pueblo venezolano. Los terremotos del 24 de junio, que arrasaron comunidades enteras y dejaron muerte, destrucción y ruina, han incrementado cruelmente la devastación. En medio de este dolor, los venezolanos vieron con sus propios ojos cómo la ayuda que la propia gente organizó se intentó bloquear, desviar y controlar para que no llegara a quienes más la necesitaban.
Reconstruir lo destruido y acompañar a las familias que lo perdieron todo no es una tarea sólo administrativa. Hace falta un gobierno nuevo con autoridad moral y capacidad gerencial; que responda a la gente, que garantice la libertad y la dignidad y que le devuelva a la República todas sus instituciones.
Para eso hemos luchado desde hace muchos años. En el Manifiesto de Panamá planteamos la necesidad de avanzar en la liberación total de los presos políticos, el retorno incondicional de los exiliados, la creación de un ambiente de paz y libertad y la consolidación del Gran Acuerdo Nacional para la Reconstrucción de la República. Este Plan convoca a toda la sociedad venezolana a avanzar en una transición con la gente.
Miembros de la Asamblea Nacional de 2015 y representantes del régimen han anunciado la creación de un mecanismo entre ambos en cuyo diseño, construcción y funcionamiento, no participamos; por lo tanto, no nos corresponde explicar sus alcances ni sus decisiones. Quienes lo impulsan deben informarle al país sus objetivos, su método y su cronograma.
Nosotros no seremos obstáculo a ninguna iniciativa que produzca avances reales. La evaluaremos con base en logros concretos y verificables: la recuperación de las instituciones democráticas, la liberación de todos los presos políticos, garantías reales para todos los actores sin exclusiones, un cronograma electoral presidencial oportuno, y el pleno respeto a la Soberanía Popular. Eso es lo que exige nuestra gente y es a eso a lo que estaremos atentos.
Vamos a volver a Venezuela, a acompañar al pueblo al que nos debemos, a recorrer el país y a construir el Gran Acuerdo Nacional para la Reconstrucción de la República. A reunir a las familias, a abrazarnos, a pasar juntos este dolor y a levantarnos de nuevo.
Seguiremos haciendo valer la voz del ciudadano, siempre con la verdad por delante. La gente ya demostró que puede salvar a la gente. Lo que falta es un gobierno que esté a la altura de lo que su gente demostró.

26 de julio de 2026