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Benjamín Tripier

Análisis de entorno: La palabra prohibida

Benjamín Tripier
Para los regímenes totalitarios, las palabras son el mayor riesgo que pueden enfrentar… pero… oh… en su proceso de sobre simplificación de la realidad, no se dan cuenta que cuanto más prohibida de pronunciar una palabra es, más tiempo se mantendrá “macerando” en la mente, y, cuando se suelte y expanda, no estarán preparados para enfrentarla…

Análisis de entorno: Hablemos del futuro

Benjamín Tripier
En las campañas presidenciales, la promesa de cambio es una oportunidad única para generar confianza utilizando referencias creíbles. Sin embargo, cuando las promesas pasadas no se cumplen, la confianza en el prometedor disminuye. Es crucial que figuras como María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, sin historial de incumplimientos, generen esperanza en la gente

Análisis de entorno: Se nos viene encima una nueva etapa de turbulencia

Benjamín Tripier

El panorama que tenemos por delante está complicándose en lo político, y, como siempre pasa, lo político termina arrastrando a lo económico, y lo económico arrastrando a lo social. La radicalización política que ya estamos viviendo, resultado del reinicio de actividades de la oposición, es muy posible que se refleje en una radicalización económica. Podemos anticipar que se nos viene encima una nueva etapa de turbulencia, y que es bueno estar preparados.

Como siempre, anticipar lo que pueda pasar, está sujeto a ciertas premisas, las cuales, si son válidas, entonces, las proyecciones tienen alguna probabilidad de ser acertadas. Entre ellas, hay dos que tienen un peso como de separación de aguas, porque son sólidas, y si no son tenidas en cuenta en su integridad, entonces las perspectivas tendrán una baja probabilidad de cumplirse:

  • Para el gobierno de EE UU, somos “una amenaza inusual y extraordinaria para su seguridad interior”, debido a lo cual no permitirán que el gobierno de Venezuela tenga ningún excedente económico que –para ellos- pudiera ser usado en su contra, y
  • el gobierno de Venezuela no puede entregar el poder de ninguna manera, por la cantidad de amenazas vitales que se ciernen sobre sus funcionarios clave.

Con esos dos elementos como referencia, todas las noticias sobre alivianar sanciones, o sobre elecciones libres y justas, deben ser puestas en un nivel más profundo de análisis. Porque las más de las veces son titulares, que, cuando se leen en detalle, resulta que el “podría” se convierte en la palabra clave que debería ser leída como “no se podrá”.

Entendiendo lo anterior ya podemos poner en perspectiva el conjunto de posibilidades que tenemos por delante. En principio hasta fin de este año 2023, pero también la experiencia nos muestra que la inercia de lo que ocurra hasta diciembre suele sostenerse al menos hasta bien entrado el primer trimestre del año siguiente, en este caso, 2024.

Debemos estar claros en que el límite máximo que tiene nuestra economía para crecer está dado por la disponibilidad de energías primarias (gasolina, gas y gasoil) y por la disponibilidad de electricidad. Y no hablamos de generación eléctrica, sino de disponibilidad del servicio a nivel residencial, comercial, industrial, pesado y extra pesado (metro, agua, refinerías y siderúrgica, por ejemplo). El PIB de un país está dado por la electricidad que tiene… el PIB es la electricidad de la que dispones.

O visto desde otro ángulo, está limitado por la electricidad de la que no dispone. Y en nuestro caso estamos en un proceso continuado de desinversión que hace que nuestra disponibilidad real sea precaria e inestable, y está muy apalancada en la mística heroica de los trabajadores eléctricos en el campo. Sobre sus espaldas recae diariamente la continuidad del servicio.

Debemos combinar los resultados de la caída sostenida del PIB desde 2014 que alcanzó 80%, que se profundizó con la pandemia, que se reactivó un poco con la postpandemia, que nos llevó al efímero “Venezuela ya se arregló”, y que posteriormente nos trajo a una fuerte caída del consumo, que arrastró a la baja el nivel de actividad económica.

Porque la caída del consumo impactó en el aumento de inventarios, que se reflejó en la baja de importaciones y de producción nacional, lo cual, a su vez, impactó en el empleo, el formal y el informal. Lo cierto es que hoy nuestro PIB está en el orden de los 60 mil millones de dólares, el nivel de utilización de capacidad instalada está en el orden de 40%, pero donde más se nota, es en la construcción que está en el orden de 15% y en la industria con 30% de ocupación de planta.

La inflación puede evidenciarse con la caída del poder adquisitivo que “es tan pronunciada que actualmente se requieren 400 dólares para adquirir lo que a principios de 2019 se compraba con 100 dólares”. No obstante lo cual, y comparado con los niveles de inflación de 233,33% mensual al 1 de septiembre de 2018, al estar ahora por debajo de 10% mensual, puede pensarse que se ha mantenido acotada en ciertos rangos de razonabilidad (para nosotros aquí adentro, porque para el resto del mundo eso es híper). Pero del otro lado, la demanda posible luego de salarios congelados durante al menos dos años (más algunos bonos), hace que los precios suban muy por encima de los salarios congelados.

Lo cual ha ido consolidando una brecha que solo podrá comenzar a cerrarse si la oferta se va adaptando a las posibilidades de la demanda. Si un comprador tiene dinero para comprar 100 gramos y el vendedor solo tiene paquetes de 1 kilogramo, entonces ni el comprador satisface su demanda, y ni el vendedor mueve su inventario… ni su flujo de caja.

Hace falta mayor flexibilidad en los procesos de negocio, lo cual debe arrancar con un cambio en la mente del gerente y empresario; debemos reconocer que estamos en una nueva Venezuela que avanza a consolidarse en unos niveles de actividad como el que ahora tenemos, y cuyo crecimiento dependerá de si este modelo dirigista se consolida, o es reemplazado por uno de mercado y libertades.

El otro tema que hay que entender con respecto a la potencialidad de negociaciones similares a las que se han sostenido en el pasado en República Dominicana, Barbados, Oslo y México, es que cada una de las partes debe tener algo que la otra quiera, y que por eso están sentados negociando.

Hasta ahora, la oposición nunca ha tenido nada que ofrecerle al chavismo; y, en el otro lado, la oposición siempre le ha pedido algo al chavismo (p.ej. permitir elecciones libres y justas). En las mesas anteriores, para tener algo de peso, la oposición podía invocar una representatividad de EE UU, que era quien sí tenía para ofrecer cosas que el chavismo quería (p.ej. levantar sanciones).

Pero al haberse cortado el lazo formal que les daba el interinato, ahora el gobierno de EE UU se comunica directamente con el gobierno de Venezuela, sin necesidad de contar con la oposición. Lo cual significa que ahora no hay una motivación clara para reunirse a negociar con la oposición.

Y en cuanto a la relación entre el chavismo y el gobierno de EE UU solo está sostenida por el negociador de rehenes de la Casa Blanca, quien de cuando en cuando trata de concretar algún deal para liberar a alguien. En el pasado ha sido para liberar funcionarios o relacionados con el chavismo a cambio de algún prisionero norteamericano, o también algo relacionado con las sanciones. Pero en realidad, no hay negociaciones abiertas, ni vías de comunicación que pudieran dar alguna esperanza.

Porque se sigue con lo último que se puso sobre la mesa en México que era elecciones libres y justas a cambio de levantar sanciones. Y no ha pasado ni la una, ni la otra. Y todo indica que en mucho tiempo no pasará.

Político

El panorama político se va enrareciendo y tendiendo a radicalizarse, por lo de las primarias y los esfuerzos del gobierno para impedir que ocurran… o que si ocurren tengan poco peso. Esto último es poco probable, pero es posible.

El tema es que se ha ido despertando el ánimo político en la sociedad, y si bien en el pasado arrancó en la clase media y no fue posible incorporar a las bases de la pirámide socio económica, esta vez está ocurriendo al revés y son las bases las que están saliendo, y la clase media se va reanimando.

El click entre María Corina Machado y las bases populares está ocurriendo más allá de lo esperado. Es una permanente prueba de campo que va ocurriendo en el interior, y que se va moviendo a las grandes ciudades primero, y cuando la presión social haya sido suficiente, seguramente se moverá hacia Caracas, donde realmente se verá si las gigantescas marchas opositoras de clase media del pasado podrán ser reeditadas.

Y en realidad el caldo de cultivo para que la gente salga a la calle está poco influido por el liderazgo opositor, y se encuentra más en las terribles condiciones en la que está viviendo la sociedad de bajos recursos. Ese click entre el líder y su pueblo no se daba desde hace mucho tiempo ya. Y ahora está ocurriendo… el mensaje que antes no llegaba, ahora llega en forma atronadora, y la gente que no buscaba un líder, ahora la ha encontrado. Por eso la ecuación está funcionando con fluidez.

Desde principios de año (y para algunos temas desde antes que eso) yo les comentaba sobre la alianza entre Capriles y Rosales, como la fuente de la candidatura de oposición a la medida del chavismo, la cual, sin duda, va a ser derrotada, y asegurará su continuidad.

Pero está bien… porque es imposible que ningún candidato opositor gane esa elección… es impensable una salida del chavismo del poder. Por lo que, siempre será mejor que el que pierda sea un candidato con menos de 8% de aceptación, que ver como pierde alguien que comparativamente, dentro de la oposición llega casi a 70%, y tomando al país como un todo, se acerca a 35%. Siendo ella la candidata que supera a cualquier otro potencial candidato de gobierno u oposición.

Nos encontraremos con situaciones complejas que siempre será mejor anticiparlas, que evitar que nos exploten en la cara.

Social

En la trampa económica en la que nos encontramos, el factor de ajuste es la creación de nueva pobreza. Los números que circulaban el año pasado ya no son más creíbles, porque este principio de 2023, mandó por debajo de la línea de pobreza a una gran cantidad de gente que antes tenía algún ingreso, y que ahora la está pasando muy mal.

La figura de familias completas buscando su sustento en la basura, ya se ha vuelto algo cotidiano, y solo podrá ser mitigado con crecimiento económico del sector privado, porque el sector público está muy limitado de ingresos para tenderlos. Los comentarios sobre el CLAP son de una baja en la frecuencia, y también baja en los componentes… no solo en la cantidad, sino principalmente en el nivel proteínico.

La pobreza, que estadísticamente es un número impresionante, ya no puede esconderse en barrios y en el interior. Ahora están visibles, aunque aún debajo de la alfombra… y se nota el bulto. Hay que hacer algo pronto porque estamos perdiendo a la infancia y a la adolescencia que se quedó en el país. Porque crecer sin proteínas impide de plano que haya una capacidad para ser educados y entrenados para cualquier etapa de crecimiento económico que podamos tener en el futuro.

La pobreza es un problema para atender ahora. No dales algo para que sigan siendo pobres atendidos, sino para sacarlos de la pobreza… y en eso nos estamos jugando el futuro de Venezuela.

Económico

En este nivel de precario equilibrio inestable, pareciera que, si alguna variable se sale de los límites, sus valores se dispersarían y ya no podrían regresar al punto de donde salieron. Que, aunque no era un punto bueno, pero es el que vemos todos los días, con la inflación deslizándose hacia arriba, igual que el tipo de cambio, y en sentido opuesto, el nivel de actividad disminuyendo.

Y uno de los factores que le da una cierta homogeneidad al sistema, es el control de la liquidez, la cual, si de alguna manera se saliera de los parámetros, podría ocasionar daños irreversibles, y acelerar el desplome. Y algo así ocurrió en octubre de 2022 con la inyección de recursos, lo cual en conjunto con la medida del IGTF, y con el inicio de la campaña de desdolarización, revirtió el discreto progreso que se había logrado en los dos años anteriores.

Si se bajara el porcentaje de encaje y el crédito volviera por sus fueros, nos encontraríamos, rápidamente, con un disparo en la inflación y en el precio del dólar. Por eso mantienen la cautela en lo del encaje, y con la inyección de dólares para suavizar el ritmo de devaluación.

No hay que perder de vista el componente estructural de nuestra inflación con una muy limitada oferta de bienes y servicios al mercado, haciendo que cualquier monto con el que se cuente el lado de la demanda, por más restringido que trate de mantenerse, siempre superará a la oferta, convirtiéndose en la causa más dura de la inflación.

Sería deseable que hubiera mayor inversión y pudiéramos aumentar la producción, pero eso no es posible por la rigidez de la disponibilidad de energías primarias y eléctrica, por la falta de confianza, por las dudas sobre la seguridad jurídica, y en general, por el nivel de ideologización y politización de nuestra economía.

Y si bien es cierto que las sanciones afectan al sector privado indirectamente, de alguna manera nos las hemos ido arreglando para convivir con esa situación. Que, si nos ponemos a ver, una vez que hemos logrado adaptarnos y pagar los costos de su presencia, resultan menos grave que todo lo demás… no debería ser que todos los días haya que estar esperando a que el humor del alto gobierno y sus relaciones traumáticas con el resto del mundo hagan que las cosas se muevan para un lado, o que, de repente, se muevan para el otro.

La premisa en el gobierno es que los empresarios son opositores por esencia, y, así declaren lo contrario, si se acercan a la política será para atacarlos. Por eso es que las relaciones entre los empresarios y el gobierno deben manejarse con cuidado y en forma profesional. No pueden depender de que un dirigente empresario sea “talibán” o sea “complaciente” … debería ser una relación evaluada con herramientas formales como el análisis de entorno o una sala situacional, para que, en cada caso, y en cada declaración, se puedan anticipar las reacciones.

Por otra parte, el gobierno aún no quiere entender que cualquier posibilidad de reactivación pasa por un sector privado fuerte e independiente. Y el dirigente empresarial no quiere entender que si se acerca mucho a la política puede presentar un panorama confuso y que termine perdiendo.

Lo anterior debe entenderse como una filosofía equivalente en cascada, donde el gobierno de EE UU no le deja recursos disponibles al gobierno de Venezuela por temor a que los use en su contra. Y al gobierno de Venezuela no le interesaría un sector empresarial fuerte que pudiera financiar a la oposición… y es por eso, y tantas cosas más… es que la economía privada fue interrumpida a finales del año pasado, todo de cara el proceso político traumático que estamos comenzando a vivir.

Internacional

Nuestra economía, medida en términos de PBI es un poco más grande que la de Haití, y un poco más pequeña que la de Guatemala. Comparación injusta, que no refleja una realidad en la que la infraestructura que tenemos es para un país con un PIB cinco veces más grande, aunado a las reservas de todo tipo que tenemos bajo tierra. Pero que no tenemos la inversión suficiente como para asumir por cuenta propia ese crecimiento.

Lo anterior es para hacer notar que cuando se habla de la importancia inmediata que tenemos como país, para solucionar los problemas de Europa, perdemos de vista que no podemos ni siquiera alimentar a nuestra gente, ni a los que se quedan, ni a los más de 7 millones que se fueron… por eso, entre otras cosas, es que se fueron.

Lo cual significa que no somos un factor determinante en la toma de decisiones de ninguna potencia; lo que sí seguramente quisieran es que nos organicemos y volvamos a la democracia y al mercado, para así, si ven que podemos reactivar pozos, que podemos restablecer los sistemas logísticos y de transporte, y que las reglas funcionan, entonces, tal vez, nos verían de otra manera, y podrían pensar en levantar sanciones. Pero ahora, por cómo están las cosas, es muy difícil sostener esa fantasía.

Recomendación

  • Al gobierno: que, en vez de transferir recursos a los diferentes planes y misiones sociales, realmente le acrediten los fondos a cada persona beneficiaria en una tarjeta; y que con eso pueda comprar un CLAP en cualquier supermercado del país, a los precios subsidiados. Y que la diferencia de precio entre el de mercado y el subsidiado, el comerciante la descuente del IVA mensual o de cualquier otro impuesto. Hay que hacerlo rápido porque la gente ya no tiene para comer. Y cuentan con el sistema patria, que resultó ser una herramienta muy poderosa.
  • A la dirigencia opositora: que mantengan la estrategia que han venido sosteniendo de forma tal de convertirse en la referencia institucional de la oposición. Y así dejar en evidencia a los que están por fuera, los cuales, así se llamen a sí mismos opositores, hay serias dudas de dónde están sus lealtades. Estaba claro que la estrategia era la unidad, y para eso estaban las primarias. Y los que se quedan por fuera, seguro que no están buscando la unidad… además de que sus números son escandalosamente bajos… entonces, ¿por qué lo hacen?
  • A la dirigencia empresarial: que se pregunte qué aprendimos desde la última tormenta, así como qué hacer para no repetir lo que pasó. Porqué algunas empresas se hundieron y otras no. Que se planteen la formulación de planes y hojas de ruta, y que refresquen sus estrategias. Esta nueva etapa de turbulencia le presentará al empresario una ruta con minas que no hay que pisar para no volar por los aires. Hay que pensar estratégicamente y formalizar las lecciones aprendidas.
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Análisis de entorno: No hay una Venezuela chavista y otra opositora, Venezuela es una sola

Benjamín Tripier

Ya en EE UU se deberían haber dado cuenta de que la posibilidad de levantar sanciones a cambio de democracia dejó de ser una zanahoria atractiva y cada vez le interesa menos al gobierno venezolano. La resiliencia que ha demostrado todo este tiempo para soportar presiones y amenazas, y, aún así, sostenerse en el poder, no la van a sacrificar tomando el riesgo de promover una elección que vayan a perder.

Porque hasta las encuestadoras afines a la revolución muestran una caída fuerte en la popularidad, mientras que, al mismo tiempo, muestran que hay un aumento en la oposición, no solo en la percepción positiva de la gente, sino que cada vez hay más gente, de la que antes estaba escéptica, y que ahora está dispuesta a participar.

La posibilidad del trade off mencionado de sanciones por democracia, de tanto en tanto, vuelve a la superficie, y cada vez con el detalle de los intereses que, en cada momento, los promotores, que no son siempre los mismos, le adicionan la pieza de información que les conviene.

La pieza nueva que esta vez va pegada a los condicionamientos, dicen que, para EE UU, María Corina Machado no sería la candidata aceptable, sino que, oh sorpresa, sería Henrique Capriles. Siendo que, en una encuesta con alta credibilidad, se le preguntó a 76,1% de la gente que no votaría por Maduro y el chavismo en una elección presidencial: “¿De los siguientes posibles candidatos en unas elecciones primarias de oposición, por cual candidato votaría?”. Y la respuesta fue 65,36% para María Corina Machado, 8,77% para Henrique Capriles, y 8,62% para Delsa Solórzano.

Y si se considera que la voz de Venezuela que escucha el gobierno y el Congreso de EE UU, sigue siendo Juan Guaidó, luce difícil que él recomendara algo así.

Por otra parte, según los voceros de la Casa Blanca, dejaron claro que “si Venezuela toma medidas concretas para restaurar la democracia y que resulten en la celebración de elecciones libres y justas, entonces nosotros estaremos preparados para brindar el alivio correspondiente en sanciones». Y un comentario de la misma fuente que puso sobre la mesa que no tienen una “paciencia infinita”, dijo que “sería muy triste que, en vez de flexibilizar sanciones, tengamos que endurecerlas”.

Por otra parte, y como muestra de que el gobierno no cree mucho en esos trueques, redobló la apuesta con el perfil de los miembros del nuevo CNE, la inhabilitación de MCM, y el ataque a las primarias. Todo indica que el gobierno privilegia la permanencia en el poder, por encima de alivianar sanciones.

No hay nada nuevo, y no debería esperarse un cambio en la posición del gobierno de EE UU. Es posible que se consiga alguna comfort letter para alguna petrolera extranjera, pero no cambiará mucho el perfil de producción de Pdvsa, pese a que ha ido sosteniéndose en la cota de 650 mil a 700 mil bdp, que ya de por sí es positivo, pero muy lejos del millón de barriles diarios que se planteó como meta el gobierno.

Es que ya no se trata solo de las limitaciones de la OFAC, sino principalmente del deterioro de la infraestructura por la falta sostenida de mantenimiento y de inversión. Y tal vez esa sea una de las razones extra por las que el gobierno no reacciona a mejorar las condiciones electorales. Tal vez sea porque así les levanten las sanciones, la capacidad de recuperación, así como estamos, sería muy difícil de lograr.

Político

La política de esta semana se centró en declaraciones de Antonio Ledezma, quien, si bien reside en Madrid, las hizo desde Miami, lo cual desató una reacción del chavismo que pidió captura y extradición. Más allá de si tuvieron o no intención golpista, lo que queda claro es que si el equipo de María Corina Machado, organización a la cual, formalmente, pertenece Ledezma, debería tener una línea comunicacional acorde con la estrategia de la campaña.

Claro que es posible que sus declaraciones hayan estado dentro de una estrategia, pero lo que se escucha es que no, que fue por cuenta propia, y que fue “mal interpretado”. Si ella quiere llegar a la presidencia en 2024, o, así no lo logre, mantener una sólida estructura opositora, lo más importante será mostrar una organización interna fuerte que responda a una estrategia que marque un sentido de dirección claro y compartido.

Entre enero y mayo de 2019, el único vocero de la oposición fue Juan Guaidó, y ningún dirigente, de ningún partido se lanzó por su cuenta a hacer declaraciones, respetando una unidad de criterio. Luego vino el triste evento del distribuidor Altamira el 30 de abril, fecha a partir de la cual, cada dirigente se sintió con derecho a romper esa alineación, y salieron a atacar a Guaidó, comenzando desde ese momento su caída, suave al principio, y acelerada cuando la impaciencia se apoderó de ellos.

Es importante mirarse ahora en ese espejo, porque pueden aparecer muchos ledezmas declarando por su cuenta y ensuciando una campaña que hasta ahora, la oposición, llevó con transparencia y altura, sin insultos ni violencia, y mostrando una vocación democrática inquebrantable; soportando todo tipo de ataque, contando con el respaldo del estado.

Hay que aprender que, en estas circunstancias, con tantas amenazas previsibles, “calladitos, se ven más bonitos” … y dejar que la vocera única, sea MCM; y si alguien más debe hablar, que lo haga después de haber discutido los pros y los cons, con el equipo de campaña o con la sala situacional que aconsejo establecer.

Social

Habría que mirar con atención lo que está ocurriendo en la sociedad argentina, que, en plena campaña electoral, el populismo peronista/kirchnerista ha ido perdiendo espacios en el segmento socio económico donde habían fundado su base de poder, que son los pobres, y los muy pobres… de hecho, cuanto más pobres, declaran en privado (pero que se filtra), es mejor para ellos porque la dependencia era tan fuerte, que los votos estaban seguros.

Pero los planes (nuestras misiones y bonos) se fueron quedando sin financiamiento, y el dinero y los beneficios que les llegaban, resultaron no ser suficientes para mantener esa fidelidad forzada. Porque estiraron tanto la cuerda que se cortó… perdieron la credibilidad y la confianza: ya no los quieren y eso es irreversible. Porque para esta campaña de las PASO regalaron bicicletas y juguetes, los cuales aceptaron (porque los necesitan), pero votaron por Milei.

Porque la base electoral fuerte de Milei, ganador absoluto de las PASO con 30% de los votos, mientras que Massa (kirchnerismo) sacó 21% y Bullrich 17%, fueron los jóvenes, y especialmente, los jóvenes pobres… que en Argentina son 6 de cada 10; sí… 6 de cada 10 jóvenes son pobres en Argentina.

Porque quienes, de un lado y de otro, tratan de minimizar esta victoria de Milei, dicen que fue “voto rabia” (“bronca” en argentino), y que para la elección lo van a pensar mejor y van a hacer el “voto racional”. Y están equivocados, porque en entrevistas con esas bases ellos le llaman “voto esperanza”. Tomaron conciencia de que de la forma que va el país, ellos nunca saldrían de la pobreza; porque el populismo cuasi comunista, los trata como pobres, para que sigan siendo pobres. Mientras que con Milei y con el mercado y el dólar, tienen una oportunidad de trabajar y ganarse su sustento. Y que nadie se los regale… que se lo ganen; y eso les gusta y les entusiasma.

Si en Venezuela nos miramos en ese espejo, el poquito tiempo que tuvimos mercado, libertad de precios, sin controles y circulación de dólares, nos fue mejor a todos. Incluso llegamos a bajar en 10 puntos la pobreza, cuando la utilización de planta industrial creció en 12%. Y ese es el camino: mercado, libertad económica, propiedad privada, seguridad jurídica y libre circulación del dólar en el sistema financiero; el bancario y el de capitales.

El fenómeno se está repitiendo aquí porque los clap están muy débiles en frecuencia y en contenido, y los bonos que se pagan son casi miserables. La credibilidad y la confianza, también se perdieron aquí, y por eso la gente está abandonando la apatía, porque no tienen nada que perder, y sí podrían tener mucho que ganar.

Económico

Esta nueva etapa gerencial en Pdvsa, post confesión de corrupción, a diferencia de las anteriores, sigue generando expectativas positivas, que habrá que esperar para ver si se concretan o si se quedan solo en eso… en expectativas. Y solo para dar una idea de base, que no está ocurriendo, habría que despolitizar y desideologizar la empresa, para regresarla a una organización profesional y técnica orientada al mercado, y considerando a las sanciones como una restricción de negocios.

El pasar del modo queja al modo acción proactiva, es una recomendación para Pdvsa, pero extensiva a todas las instancias de gobierno.

Uno de los indicadores de acción más importantes, está en la reestructuración interna de la empresa para llevarla a menos de un tercio del tamaño que tenía en el año 2.000, si tomamos el indicador de personas por bdp. El otro indicador será la preparación de un proyecto de modificación de la ley de hidrocarburos, o al menos, producir una reestructuración de fondo del modelo de negocios bajo el paraguas de la Ley Antibloqueo; que, como tiene solo alcance nacional sin impacto frente a terceros del exterior, como resultado del aislamiento causado por las sanciones, puede realmente funcionar como un sustituto transitorio de una modificación a la mencionada ley, que en algún momento tendrá que ocurrir.

Porque en realidad, la redimensión del modelo de negocios, que debería reflejarse en la organización y los procesos de Pdvsa, debe orientarse hacia tener una empresa más liviana, apoyada desde adentro solo en los procesos críticos y orientada a lo que se llama strategic outsourcing que incluye no solo a las actividades de apoyo, sino también a las actividades core.

Y dentro de la reestructuración/redimensión está el cambio estratégico que debe incluir la posibilidad de traspasar a la actividad privada segmentos completos del ciclo de negocios, buscando crear por esa vía un distanciamiento entre las figuras jurídicas sancionadas, y las privadas libres de sanciones.

Y es posible que el mercado de valores sea una de esas vías ofreciendo paquetes de acciones en el mercado para que diferentes actores tomen posición patrimonial -ya sean acciones comunes o acciones preferentes- la cual, tenemos que estar claros, son relaciones jurídicas institucionales, diferentes a las relaciones técnicas o de mercado.

La reputación es la percepción que los demás tienen sobre alguna persona, marca o institución y es el resultado de una construcción orgánica que incluye experiencias, consistencia, valores y principios. Casi siempre está vinculada con algún tema o ámbito específico y está cimentada en unas bases más amplias, cualquiera de las cuales, podría hacer que la reputación total, se derrumbe.

Si una empresa petrolera deja de pagar sus deudas, no solo se derrumba su reputación financiera, sino que arrastra al resto. Es un tema muy delicado, porque en su esencia no depende de uno mismo, sino de la percepción que tenga el entorno relevante. Y una reputación (o prestigio) construida consistentemente a lo largo de los años, puede destruirse en muy poco tiempo, si la combinación de razones objetivas (p.ej. no paga sus deudas o confiesa gigantesca corrupción), con la percepción del entorno (p. ej. está mal administrada), resultan en lo que se llama una mala reputación.

Lo cual pudiera significar pérdida de clientes, que no le den crédito, que no firmen acuerdos ni contratos, y que no consiga personal calificado. En definitiva, hay negocios en los cuales la reputación “es el negocio”. Lo anterior es extensivo a los países que cuando entran en la lista de los que hay que cuidarse, les puede tomar décadas recuperarse, aunque nunca lo logren totalmente.

No hay una Venezuela chavista y otra opositora. Venezuela es una sola, independientemente de quien esté en el gobierno, parlamento o gobernaciones y alcaldías. El daño reputacional que estamos sufriendo es de todos y para todos, más allá de que haya uno o más responsables por esa situación, a los que la historia castigará.

La reflexión anterior, que vengo haciéndola desde hace ya un tiempo, tiene la intención de llamar la atención sobre esta nueva etapa de gerencia de Pdvsa, que ha generado expectativas positivas sobre la posibilidad de su redimensión y puesta a punto en términos de una nueva morfología organizacional y de negocios, ya más apoyada en recursos de terceros, porque con los propios ya se vio que está muy limitada.

Y uno de los límites duros que debe ser considerado en esta etapa, es el aspecto reputacional, que debe ser tratado con prioridad, porque cada vez más, la percepción que el entorno tiene de Pdvsa, será parte de la posibilidad de que tenga éxito cualquier estrategia de negocios.

Internacional

El otro tema que acaparó las noticias esta semana fue la reunión de los países Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) en la cumbre en Johannesburgo; y el tema de agenda que más resaltó fue la expansión del grupo, con una lista de 23 países interesados. El leit motiv fue el sur global contra el occidente rico; nace con lo negativo de ir en contra de algo, y no está claro si está a favor de algo; buscando lo que ellos llaman “un cambio decisivo en el orden mundial global”.

Pero no todos los miembros fundadores (eran Bric, y posteriormente le agregaron la s por Suráfrica) están de acuerdo con el enfoque. Hay algunos que lo ven como un tema económico, y otros que lo politizaron de entrada. Y va a terminar como el Mercosur, que iba razonablemente bien, avanzando con dificultad, hasta que la política y la ideología de izquierda “metió la cola”, y hasta ahí llegó… vaya uno a saber si es rescatable tal como está, o si hay que hacerle cambios mayores, alejando a la política de los negocios. Y aquí, en este Brics incipiente, arrancaron con el pie equivocado.

India, Brasil y Sudáfrica no tienen ningún interés en perder influencia y tener nuevos problemas con los nuevos miembros. La India, no tiene mucho que buscar fuera de lo estrictamente económico, porque tiene un espacio propio, ganado a pulmón, y, lo más importante, tiene mejor futuro que sus otros cuatro socios, y ni que se diga, si se compara con Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes, Argentina, Irán y Etiopía. Dijeron: Dicen que «si todo el mundo trata de llevar a sus amigos al club, la heterogeneidad y las tensiones dentro de los Brics aumentarán».

Según el último informe de inversión Brics de la Organización de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad) de abril de este año, su participación en la producción económica mundial aumentó de 18% a 26% entre 2010 y 2021.

Según el informe de la Unctad, tanto la tasa de crecimiento de las exportaciones internas Brics como el nivel de inversiones extranjeras directas en los países Brics están por encima del promedio mundial.

El crecimiento del grupo de los cinco está claramente dominado por el desarrollo de China, que es el mayor socio comercial de Brasil, Rusia y Sudáfrica. «China se está beneficiando del anti occidentalismo de los países Brics, lo que está provocando que muchos países del sur global se acerquen» a China; lo cual “es el objetivo que persigue Pekín con los Brics». China ha impulsado la expansión de los BRICS para aumentar su influencia política, mientras que India se ha opuesto a una rápida expansión del bloque.

Los Brics están lejos de ser una alianza funcional y de confianza, como es el caso entre los estados del G7. «Pero Pekín está, sobre todo, concentrado en contrarrestar funcionalmente a los estadounidenses».

Y en cuanto a la posición frente a Rusia, hay que notar que China, Brasil y la India se encuentran actualmente entre los mayores compradores de petróleo barato de Rusia, por lo que no participan en las sanciones contra Moscú, aumentando la desconfianza de Occidente. Están políticamente en contra de las sanciones, pero se benefician ampliamente del resultado de las sanciones.

«Moscú, a su vez, quiere aprovechar el impulso para traer a sus aliados al club, por ejemplo, Bielorrusia o Venezuela; para Putin, una ampliación de los países Brics ofrece la oportunidad de superar el aislamiento internacional”. Aunque Putin no participará porque la Corte Penal Internacional emitió una orden de arresto en su contra por crímenes de guerra en Ucrania.

En resumen, China es extremadamente importante para los Brics debido a su tamaño económico, su influencia política, su participación en el comercio internacional y su cooperación financiera. Su presencia dentro del grupo ha fortalecido la posición y la influencia de los Brics en el escenario mundial.

Aunque no debe desconocerse el impacto de la desaceleración de China, como el fenómeno en el cual el crecimiento económico del país se reduce en comparación con períodos anteriores. En el caso de China, este proceso ha sido llamado «nueva normalidad» por el gobierno chino, que busca un crecimiento más moderado pero sostenible, enfocándose en la calidad y eficiencia, así como en el consumo interno y los servicios. Hay que estar atentos a que la base en la que se apoya el Brics, que es China, pierda las espaldas como para soportar el peso del grupo.

El caso de China, si no se maneja con las lecciones aprendidas, podría convertirse en otra URSS, que en su momento ocupaba el espacio geo económico que hoy ocupa China.

Recomendación

  • Al gobierno: que desarrolle un proyecto de transformación de Pdvsa que incluya refrescar la estrategia y generar una cartera de proyectos para articularla, desarrollando un mapa de procesos y actores para revisar la relación entre los stakeholders, y establecer una hoja de ruta para la transformación; la cual debe incluir una dosis grande de gerencia del cambio, porque, en definitiva, quienes producen los cambios son las personas.
  • A la dirigencia opositora: que impulse un debate entre los representantes económicos de los equipos de los precandidatos, para conocer su posición con respecto a temas como rol del estado, dólar, privatización, petróleo, Pdvsa, deuda externa, reintegro de bienes apropiados por el estado, comercio exterior, inversión extranjera, sistemas de precios relativos, estrategias de crecimiento y alianzas estratégicas, entre otros. Esa parte de la ecuación política está en una zona difusa y debe quedar claro para los que vayan a votar el próximo 22 de octubre.
  • A la dirigencia empresarial: que se prepare para enfrentar una zona de fuerte turbulencia económica, resultante de la tormenta política, cuyos nubarrones ya vemos en el horizonte; más los vientos fuertes que ya se están sintiendo, y que empeorarán a medida que pasen los días y que se reciban presiones desde el exterior, que obligarán al gobierno a radicalizarse. Necesitamos un sector privado fuerte y unido alineado con la estrategia de que no cierre ni una empresa más, y sostener, al máximo posible, el nivel de actividad que ahora tenemos… no es mucho, pero podría ser peor. Ahh… y apostar al sector externo… a las exportaciones.
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