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Edgar Benarroch

La factura

Edgar Benarroch

En la madrugada del 12 de abril de 2002 el país fue sorprendido por la información, que rodeado del alto mando, suministró el General Lucas Rincón, el militar de más alto rango para la época. Anunció que después de deplorar los lamentables acontecimientos sucedidos en Caracas, el alto mando militar del país solicitó la renuncia al Presidente de la Republica Hugo Chávez "la cual aceptó". Igualmente anunciaron que ponían sus cargos a la orden de la nueva autoridad. Esto último debe reconocerse como decente y civilizado.

Creo que además de los hechos en Caracas, donde bandas civiles armadas del gobierno masacraron y asesinaron vilmente a venezolanos desde Puente Llaguno, contribuyó también la orden del Presidente Chávez de aplicar "el plan Ávila", que consistía en sacar la Fuerza Armada a la calle a reprimir a fuego y plomo la manifestación popular más grande de todos los tiempos que ocurría en la ciudad capital. El mando militar se rebeló y se opuso a la aplicación de dicho plan cuyas consecuencias hubiesen sido un baño de sangre jamás visto por nosotros.

No tengo absolutamente ninguna duda que Hugo Chávez renunció a la Presidencia de la Republica ese 12 de abril, aunque él más adelante lo negó. No se le hubiese ocurrido al militar de más alto rango del país dar semejante información a la nación sin que el Presidente lo hubiera expresamente autorizado. Lo otro es de orates y Lucas Rincón, hasta donde estoy informado, lo de loco lo tiene bien lejos. Además si no hubiese sido así, enjuician, apresan y degradan a todo el alto mando militar incluido por supuesto el General Rincón, quien, al contrario fue premiado.

Chávez es reivindicado en la Presidencia de la Republica por un manejo político inmensamente desastroso, torpe, insensato y sin ningún sentido de la conducción de la cosa pública. Peor no pudo ser.

El alto mando militar de entonces viviendo en caliente los dramáticos acontecimientos, pero también imagino que ponderando las previas y recientes ejecutorias del gobierno: el despido deportivamente de los mejores técnicos de PDVSA, por el solo hecho de denunciar la partidizacion de la empresa. El Presidente en cadena nacional y con un pitico, como si se tratara de un partido de fútbol, declaró "offiside" - fuera de juego- a una buena cantidad del personal altamente técnico de la industria, que para entonces era de las cinco más calificadas del mundo. También había promulgado leyes (prevalido de la habilitación que le otorgó la Asamblea Nacional) y amenazado con otras abiertamente contrarias al interés nacional. Se avizoraba entonces el rumbo del gobierno, el país estaba angustiado, confundido y preocupado, las expropiaciones -más bien confiscaciones -, el desencadenamiento de invasiones a la propiedad privada con la mirada complaciente y cómplice del gobierno, y el estado de inseguridad que empezaba a sentirse conformaron un cuadro nacional que originó un gran malestar generalizado. Por todo esto, supongo que el más alto estamento militar del país le solicitó, no sé si lo constriñó, al Presidente que renunciara. Lo anteriormente descrito explica la posición militar de aquel tiempo, no sé si lo justifica.

Del General Lucas Rincón no he vuelto a saber, su último cargo que recuerde fue o es el de Embajador en Portugal. Sería muy interesante para el mejor análisis y para que la historia registre la verdad que el General y demás integrantes del alto mando militar de 2002 hablen sobre las intimidades de todo el proceso.

Ahora bien, ese desarrollo estuvo cargado de hechos anómalos y atípicos por muchos lados,, pero resalto la ausencia de inteligencia política para manejar adecuadamente la situación, hubo unos señores que se sintieron dueños del país e hicieron lo que les dio la gana a espalda de las más elementales normas democráticas y constitucionales.

Cuando un gobierno aunque tenga origen democrático si su desempeño es contrario a ella, da pie a la aparición de caminos heterodoxos que generalmente culminan en mayores frustraciones.

La situación de hoy es exponencialmente más grave y critica que lo de aquel abril, solo falta la acción de la banda de pistoleros asesinos disparando al corazón de los venezolanos desde Puente Llaguno, aunque ya bastante sangre se ha derramado, para ver nuevamente la misma película ahora más deteriorada. Dios nos libre.

Debemos todos tener mucho cuidado y actuar con agudeza e inteligencia política, principalmente y fundamental el gobierno que debe rectificar profundamente su modelo político, social, económico y cultural y abrir caminos expeditos a la consulta popular. Ellos se llenan la boca hablando de democracia protagónica y participativa, actúen entonces como debe ser.

No es admisible que el gobierno convoque a elecciones cuando le viene en ganas y además con insólita truculencia se vale de la trampa y el fraude para torcer la voluntad popular.

Es de urgencia restablecer los valores de la democracia y la civilidad. Dios permita que llegue la luz divina a los jerarcas del gobierno y los ilumine para la rectificación, empezando por reconocer el inmenso fraude y falsedad de los resultados electorales anunciados por el CNE el pasado domingo 20 de mayo y ponernos de acuerdo en llamar cuanto antes a elecciones higiénicas y limpias con las que el país se identifiquen y concurra con alegría a expresar su voluntad en la seguridad que ella será respetada y acatada.

Si injustamente encerramos en un cuarto a un ciudadano, le negamos la luz, agua y comida y tampoco le permitimos expresarse, lo más seguro es que trate de derrumbar puerta o ventana para salir y respirar aire puro. Cuidado, mucho cuidado con el derrumbamiento de puertas y ventanas, es para ya cuando debemos tener el terreno abonado para una salida civilizada.

Al gobierno y a todos nos conviene evitar el derrumbamiento; el régimen debe rectificar y dirimir las diferencias apegado a la ley con decencia y respeto. El país está hastiado, angustiado y preocupado, es de urgencia abrir caminos civilizados por los cuales pueda transitar en sana paz el sentimiento nacional. Sin lugar a dudas la capacidad de soporte del país es bastante elevada, pero siento que ella se ha resentido y corre el gran riesgo de resquebrajarse.

Los errores siempre se pagan y cuando son políticos que afectan a todo un pueblo la factura es muy alta.

Las cifras electorales: un mensaje al país y a la oposición

Edgar Benarroch

Al inicio de las consideraciones de las "Cifras Electorales" anoté tres aspectos: La falsedad de ellas, la precaria sustentación popular del gobierno (ambas tratadas con anterioridad) y el mensaje enviado al país y a la oposición. Haré algunas notas sobre este último aspecto.

Sabemos que las cifras suministradas por el CNE no es que no son confiables, son falsas. Sabemos que ellas están llenas de toda clase de triquiñuela. Sabemos también que el espíritu mefistofélico de las más densas tinieblas puso a votar a quien no lo hizo. Operó la amenaza, coacción, extorsión, amedrentamiento, el sometimiento a las normas impuestas en los puntos rojos para el control del voto y toda clase de marramuncia que salió del oscuro laboratorio del régimen. En medio de este mar de irregularidades ganó la abstención pero también ganó Maduro.

Aceptemos las cifras como ciertas, que repito no lo son. El 71% del país se pronunció contra el gobierno (55% se abstuvo y 16% votó en contra). El porcentaje de abstención es escandaloso, nunca en nuestra historia en una elección presidencial hubo tanto venezolano que dejó de votar, que en este caso no sólo es simple la abstención, allí se expresó con mucha claridad rechazo y protesta contra el régimen y su entorno.

Además de una descomunal desaprobación a la gestión de quienes nos gobiernan y también a las autoridades electorales hay también un reclamo claro a la oposición para que se organice bien y adecuadamente, para que se equipe en la atención con éxito de los deberes que le corresponden. Organizarnos adecuadamente significa suturar heridas si aún existen, dar por cancelados los desacuerdos y controversias y superar, si es posible sepultar las calificaciones destempladas que lamentablemente se produjeron.

Privilegiando el alto y sagrado interés de la Patria se facilita todo. Nos reencontramos, transitamos todos por el mismo camino y nos insuflamos para entendernos en medio de nuestras naturales diferencias. Lo veo fácil si nos lo proponemos aunque en el denso sector de la oposición hay pensamientos contrapuestos. Hay un momento en la vida de las naciones que los extremos se encuentran, animados por el Bien Común, interés patrio y hasta por sentido de supervivencia. Así lo afirmó el filósofo español Ortega y Gasset en su estupendo libro "La rebelión de las masas" publicado a finales de la segunda década del siglo pasado. No creo que la oposición esté llena de extremistas, si los hay son excepción. Pero si damos por cierta la afirmación del pensador español y " los extremos se juntan ", para nosotros que no estamos allí debe ser mucho más fácil.

Estamos emplazados a reunirnos de verdad verdad. Unión dentro de la diversidad y mucha capacidad de tolerarnos y respetarnos. Lo único que debemos tener en mente es el compromiso tan grande que tenemos con la Patria y no le debemos fallar. El reclamo del pasado veinte de mayo fue contundente y abierto. Fue un mandato al reencuentro postergando todo interés sectorial o personal. Desde ya a preparar nuestros cuadros, a seleccionar, adiestrar y formar al personal que nos representará en los distintos organismos electorales -no es temprano, es oportuno- para que sea garantía del cumplimiento de la ley y muro de contención donde se estrellen las trampas del régimen.

Es clavo pasado, pero está clarísimo que si la oposición se hubiese acordado en torno a un candidato y presentado un programa mínimo para superar esta situación, además de tener insobornable representación en las mesas, los resultados fueran otros. Hubiésemos ganado con tal contundencia que no encontraríamos precedente histórico. Seguro ocho a dos, tal vez nueve a uno.

El gobierno está percatado de la precaria situación en que se encuentra y ello lo desespera y predispone, lo hace más peligroso. A la cúpula gobernante le pesan sus fechorías que son de dominio público y saben que el burladero que les queda es el poder, por ello lo tratarán de mantener como caparazón para esconderse de la justicia y de la entrega de cuentas. Seguramente se harán más intolerantes y abusadores, más violadores de la ley y delictivos. No es por venganza, es por justicia que deben dar la cara, además el mensaje dado por el pueblo incluye el mandato de que los prevaricadores y concupiscentes muestren su rostro a la ley. Muchos de ellos tienen expedientes abiertos en otros países que cada día se hacen más voluminosos.

Por furiosos que se pongan no debemos amilanarnos, al contrario, debe ser una razón más para armarnos de coraje, valentía y disposición para la lucha que además de ser por nuestra tierra es también por nuestros hijos y por los hijos de nuestros hijos.

Siempre debemos prestarle atención, respeto y acato a lo que el soberano nos dice, más aún en estos momentos tan críticos y delicados para el país. El grito fue estruendoso y salió de todos los sectores de Venezuela, desde los menos necesitados hasta los más necesitados pasando por los sectores medios que ahora son medio sectores. Estoy seguro que también salió de los hombres de uniforme , ellos también confrontan todas las vicisitudes que a diario vivimos, excepción hecha de los grandes enchufados que no les falta nada y se regodean en la abundancia de todo orden que les da las mieles del gobierno. El grito fue de padres, madres, hijos y nietos, de empresarios y trabajadores del campo y la ciudad, de profesores y alumnos, de jóvenes y menos jóvenes, de mujeres y hombres. El grito fue de toda Venezuela de una manera transversal. Por amor a Dios, por favor, por la patria, por nosotros y por el futuro hagámosle caso y seamos obedientes al mandato que el soberano nos acaba de enviar.

Este es uno de los mensajes que deduzco de las cifras electorales: al gobierno, abrumadoramente queremos que te vayas y a la oposición, haga todo lo civilizadamente posible para que ello ocurra.

Las cifras electorales

Edgar Benarroch

En escrito anterior hablé sobre la falsedad de las cifras suministradas por el CNE. Cité mecanismos de los cuales se vale el gobierno para torcer la voluntad del elector. No los cité todos, no hablé del soborno, de la compra de votos, del uso y abuso de los recursos públicos, del grosero ventajismo y de la casi indefensión a la que sometieron a los electores. Si lo hubiese hecho el escrito se hace muy extenso y la idea es no cansar a quien nos lee. Todos sabemos que estas "cosas" y muchas más estuvieron presentes en el proceso, dentro de una gran confabulación de todos los órganos del Poder Público (excepción de la Asamblea Nacional) que incondicional y servilmente se aliaron para la trampa y el fraude.

El CNE es de los organismos del Estado de más baja -casi ninguna- credibilidad. El país sospecha y con sobrada razón que todo lo que viene de allí está contaminado con el germen de la falsedad y la trampa. Pero esto que anunció la noche del pasado domingo veinte de este mes no tiene parangón, ofende nuestra inteligencia, poca o alta, al presumirnos débiles mentales o distraídos.

Si dejamos volar nuestra imaginación y pensamos en unas elecciones limpias e higiénicas, Maduro sacaría menos de la mitad, tal vez mucho menos, de los votos que el CNE le adjudica. Basta consultar la opinión de cualquier paisano que nos topemos en la vía sobre Maduro, para percatarnos el altísimo nivel de rechazo que tiene. Creo que en los últimos sesenta años ningún Presidente había estado tan en el foso de aceptación como lo está este señor.

Cualquier consideración que se haga partiendo de las cifras dadas por el CNE carece de objetividad y veracidad y sus conclusiones son falsas, puesto que se parte de hechos irreales.

Sin embargo aceptemos que Maduro sacó cuatro millones de votos, siendo bastante generoso en la especulación, esto significa que dieciséis millones quinientos mil lo hicieron en contra o se abstuvieron, no pasivamente si no expresando su indignación y rechazo.

Estamos pues con un Presidente sin calor popular, sin aceptación del venezolano y sostenido exclusivamente por esta macabra estructura montada por los Poderes Públicos (repito excepción A.N.) confabulados desde las tinieblas para el usufructo del poder con el único propósito de satisfacer sus ansias personales.

Este es un barco que flota en espumas. Es una figura de barro que en la primera lluvia se derrumba. Ellos saben de la soledad en que se encuentran y eso los hace más atrevidos y peligrosos. Saben que la aparente voluntad a su favor es forjada y forzada y nunca el árbol ha dado frutos buenos y frescos cuando la semilla ha sido sembrada en tierra inadecuada.

Dijo Luis Emilio Rondón, rector del CNE, " Maduro no alcanzó ni los tres millones de votos, muy a pesar de todas las irregularidades, por lo cual es totalmente ilegal... No reconozco en lo absoluto el evento del pasado domingo veinte de mayo".

No solo el país desaprueba este desparpajo, también más de un centenar de países del mundo han anunciado que no reconocen los resultados de estas elecciones. Hasta ahora solo nueve de los casi doscientos países de la tierra reconocen los resultados, entre ellos China, Turquía, Siria, Cuba, Bolivia, Rusia y Nicaragua. Estos países se caracterizan unos por dictaduras feroces , otros por perseguir y aniquilar la disidencia, algunos por el uso de armas químicas contra la población civil y otros o todos por el empeño de seguir ordeñando la vaca venezolana, que aunque le quede muy poco que dar saben que tiene reservas probadas a las que aspiran llegar.

No tienen amigos, los que dicen serlo lo son por temor o en búsqueda de prebendas. Aún tienen la consideración de gente cuyo estado de necesidad es tal que en ellos prospera la amenaza y la extorsión, a ellas hay que entenderlas aunque no la justifiquemos. También están rodeados de piltrafas buscadores de beneficios personales a quienes para nada le importa el interés del país y se asocian con jerarcas gubernamentales para amasar fortuna mal habida.

Debemos estar pendiente, de un momento a otro se pueden presentar situaciones populares de rebeldía, protesta y enfrentamiento que si no estamos atentos y encaminamos por vías civilizadas pueden generar consecuencias muy lamentables y algunas pueden llegar a ser insuperables.

Tenemos el insoslayable deber de refrescar nuestros bríos y voluntad para atender con éxito la responsabilidad de oposición que nos corresponde. La UNIDAD es el mejor bálsamo de refrescamiento.

Las cifras electorales

Edgar Benarroch

Una vez declarada la irreversibilidad de las tendencias y con el 95% de sufragios procesados , el CNE procedió a emitir un boletín comunicando lo resultados de las elecciones ocurridas el pasado domingo. Sobre ellos podemos hacer muchas conjeturas y consideraciones, el tema da para escribir mucho y por bastante tiempo. Me reduzco en estas líneas a tres aspectos que a mi manera de ver las cosas saltan a la vista: 1.- Las cifras anunciadas están llenas de trampa. 2.- La base popular de sustentación del gobierno es bastante precaria y 3.- Un mensaje a la oposición y al país.

Los dos primeros se evidencian en los números y lo acontecido, el tercero es presuntivo, es la manera como interpreto el mensaje.

Abordar, aunque sea de manera somera, estos tres aspectos en un artículo resultaría demasiado extenso y algo tedioso. Por ello trataré solamente el primero (las cifras anunciadas...) en esta entrega. Más adelante, Dios mediante, me referiré a los otros dos.

Las cifras anunciadas por el CNE se corresponden con la transmisión de datos suministrada por las máquinas de votación. Son precisamente el uso indebido de esas máquinas lo que origina la trampa y el fraude. Tengo información que en más de un tercio de las mesas de votación no estuvo presente representante alguno de los candidatos distintos de Maduro. En esas mesas, casi 12.000, y en las últimas horas del proceso, con la "operación remate" el gobierno hizo lo que le dio la gana.

Manipuló las máquinas a su antojo tantas veces como pudo y colocó firmas y huellas digitales en el cuaderno de votación, por supuesto también introdujo la papeleta que arroja la máquina en la urna electoral. Por ello el CNE nunca ha admitido ni permitido una inspección judicial a los referidos cuadernos, pues allí está la constatación de la trampa y usurpación.

Me llega información -que proceso- que indica que en esas 12.000 mesas la orden fue adicionar no menos de 150 votos en cada una de ellas al señor Maduro; ello suma 1.800.000 votos fraudulentos, si es verdad la información recibida, lo que es perfectamente posible. Siendo así la votación cierta para Maduro fue de cuatro millones.

Ahora bien, en estos cuatro millones están venezolanos y no venezolanos, pero cedulados, amenazados, presionados, coaccionados y lamentablemente "comprados" buscados y sacado de sus casas a la fuerza. La amenaza ejercida a más de tres millones de empleados públicos y a quienes reciben, aunque sea de vez en cuando, cajas CLAP o a quienes de alguna forma están relacionados con el Estado, fue bestial y brutal de inicio a fin.

También funcionó la "cadena de votos" : antes de sufragar llevan al elector al "punto rojo" y le entregan la papeleta que debe depositar y él a su vez debe llevar al mismo punto la que la máquina le expide. Para que ello funcione el primero de la cadena no deposita la papeleta y la entrega en el punto rojo, luego para cuadrar, el último introduce dos papeletas, la que le dan y la que la máquina le expide. Todo ello, repito, en medio de la más grotesca amenaza y presión .

Donde los candidatos distintos a Maduro se hicieron representar, me dicen que ofrecieron dinero para que aceptaran ser testigos. Grave y pecaminoso error de él que da y de él que recibe. Si se trata de personas tarifadas siempre el gobierno ofrecerá mejor tarifa y así sucedió.

Todos los sondeos de opinión , los de ellos y no de ellos, nacionales e internacionales anunciaron una abstención sobre el 70%. Los "éxit poll" o boca de urna lo confirmaron. Pero además todo el país presenció la soledad de sus calles y los soldados y oficiales que trabajaron en el Plan Republica son testigos de excepción de la dramática ausencia de los electores.

¿Como se le ocurre a este CNE decir que hubo una participación del 47% , que de por sí es bastante pobre, creo sin antecedente nacional en una elección presidencial y anunciarlo como si nada ?. El país sabe que mintieron con desfachatez y descaro.

Estos resultados están contaminados por el "pranato" electoral del régimen, que solo se desenvuelve en el fango. La luz les molesta, lo de ellos son las tinieblas, mientras más densas mejor.

Las cuatro señoras del CNE están informadas de todo , ellas saben que lo contenido en estas líneas es verdad, saben del fraude montado por el gobierno y no sólo lo dejan pasar si no que le abonan el terreno para que mejor se produzca. Ellas vieron la inmensa soledad de nuestras calles el pasado domingo, pero la indignidad parece no tener límites.

En las próximas notas trataremos la base de sustentación popular del gobierno. Hasta pronto.