Rico: Un hombre Íntegro”
José Luis Farías
Quiso, como ha querido siempre, ser coherente con su modo de pensar. Y por eso aceptó la propuesta de su amiga Ana María San Juan: acompañarla en aquella empresa que algunos, con sorna, llamarían quijotesca, y que no era otra que intentar, al menos, poner los primeros cimientos para la reconstrucción de la educación superior nacional.