Los partidos Acción Democrática (AD), COPEI y Unión Republicana Democrática (URD), se excluyó al partido comunista por obvias razones, a raíz del derrocamiento de la dictadura de Pérez Jiménez, celebraron una reunión donde acordaron todos respaldar al gobierno que resultara electo en los siguientes comicios de diciembre de 1958, con el fin que tuviera el más amplio respaldo popular, que era fundamental y necesario. A ese pacto lo llamaron “Punto fijo” que era el nombre de la casa de Rafael Caldera, donde se realizó la reunión.
Esos comicios fueron ganados por Rómulo Betancourt y su gobierno se inició como estaba previsto, con los tres partidos, se le llamó “De amplia base”. Pero URD decidió abandonar el gobierno y Jovito Villalba, su líder máximo, emprendió una gira por los estados del país para anunciar la decisión. Estando en Maracay con su gente, expuso la salida y el doctor Pablo Cova que había sido Presidente del Concejo Municipal de la ciudad, Senador por el estado y Ministro de Sanidad para el momento, se opuso enérgicamente a la salida del gobierno; entonces Jovito escribió en un papelito que lo hizo pasar a los asistentes que contenía “Una tontería (utilizó un término mucho más grueso), Presidente del Concejo Municipal, Senador, Ministro y arrecho”, lo copio textual, porque lo leí.
Ahora bien, hoy Jorge Rodríguez y su hermana Delcy, después de ocupar relevantes cargos en los regímenes de Chávez y Maduro, manifiestan diferencias con ambos gobiernos y dicen que tuvieron muchas discrepancias. No se si están “arrechos” con los dos regímenes, pero para nuestra sorpresa manifiestan diferencias.
Creo en el arrepentimiento y como tal en el perdón, pero cuando no se tuvo el más mínimo gesto antes, le cuesta a uno creer en la sinceridad del arrepentimiento. Pero de ser cierto y de verdad, lo aplaudo y celebro, en la espera que hoy el comportamiento de ambos se corresponda con la civilidad, la tolerancia y el respeto a la disidencia.