País nuevo con sangre nueva debe entenderse como una expresión, que debe ser convicción, de renovación nacional. Sugiere transformación, cambio profundo o el inicio de una nueva etapa. Sangre nueva es una expresión figurada que debe entenderse con personas nuevas y frescas ideas, nuevas generaciones y por supuesto nuevos liderazgos. En conjunto la frase comunica que un país renovado es logrado por gente nueva y necesita de ella para desarrollarse e impulsar el cambio radical deseado y exigido por la inmensa mayoría.
Se puede hablar y usar para referirnos a reformas, esperanza y reconstrucción. El nacimiento de una nueva etapa para una Nación, a veces después de crisis o conflictos, puede ocurrir inmediatamente después de un proceso histórico o revolucionario. Sangre nueva simboliza energía fresca, innovación y esperanza con razonable optimismo. Generalmente se usa como lema para indicar una frase motivacional y referirnos al cambio general nacional.
Tuvimos liderazgos históricos, que colocamos en lo más alto de nuestra admiración y solidaridad, que muy lamentablemente se transformaron en tapones generacionales que le cerraron el paso a las generaciones intermedias y siguientes, porque siempre debían ser ellos y no admitieron la sangre nueva. Las muy penosas consecuencias de ello aún las sentimos y sufrimos y en buena parte la Venezuela que hoy tenemos y que queremos cambiar, es consecuencia de aquella negación y desconocimiento de abrir nuevos caminos con gente nueva.
El indiscutible liderazgo nacional de María Corina Machado surge como sangre nueva y como respuesta de inconformidad con lo existente. Por ello con el crecimiento de María Corina se aceleró el desvanecimiento de los partidos tradicionales y hoy la única corriente política de importancia en el país es la dirigida por ella.
Los de ayer debemos saber, entender y tener conciencia que el papel que nos corresponde hoy y en esta hora es la de ser promotores, estimuladores, incentivadores y si se quiere de asesores dada la vasta experiencia acumulada. La experiencia nunca debe ser marginada porque se corren gravísimos riesgos. El trabajo que tenemos, entre otros, es el de emocionar a nuestra juventud por la política que es esencial para la República y para cada uno de nosotros. Sembrar esperanza cierta hoy para cosechar mañana realizaciones por el desarrollo integral del país y el bienestar y felicidad de cada uno de nosotros.