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Opinión

Fernando Mires

La frase exacta, tantas veces citada del barón Carl von Clausewitz, es la siguiente:

«La guerra no es simplemente un acto político, sino un verdadero instrumento político, una continuación de las relaciones políticas, una gestión de las mismas por otros medios»

En esa frase encontramos de modo condensado el espíritu de su obra inconclusa De la Guerra. Un tratado sucinto en donde Clausewitz enseña que la guerra no es un acto aislado, de modo que las estrategias deben contemplar factores no militares, entre ellos la demografía, la cultura, las estructuras sociales, las formaciones políticas, las biografías de los oficiales enemigos, y mucho más.

  1. El objetivo de la guerra es ganarla, y toda la ratio de una guerra debe ser puesta al servicio de la posibilidad de un triunfo. Pero ganar la guerra no significaba para el barón matar más soldados que el enemigo, sino imponer las condiciones de uno de los bandos las que, dependiendo del curso de la guerra, nunca serán las mismas que a ella dieron origen. Volviendo a la frase clásica, Clausewitz se refiere justamente al origen de cada guerra, y ese origen es siempre político. Pero, ojo, lo político no está antes ni después de la guerra, sino latente al interior y durante su permanencia. Si una guerra se desconectara de la política, pensaba el autor, ninguna guerra tendría final, por eso la guerra, a lo largo de su extensión, consulta a la política. En ese punto Clausewitz conectaba con Kant de cuya filosofía era apasionado lector. La guerra, para Kant, no dependía solo de las armas, sino también de los armisticios, hoy llamados negociaciones, y estos no pueden ser sino políticos.

Sin conexión con la política, la guerra se convierte en absoluta o total. Hitler y Goebbels apostaron por la guerra total. No así Stalin. Tan asesino y malvado como Hitler, el dictador ruso sabía retirarse a tiempo cuando las condiciones lo exigían. Así lo hizo en 1949, cuando notó que la decisión de los Estados Unidos de no dejarlo avanzar ni a Turquía ni a Grecia, iba en serio. Entonces Stalin congeló el avance soviético, optando por una guerra limitada con Occidente. La Guerra Fría fue muy caliente, pero no al interior de Rusia, ni de Europa, ni de los Estados Unidos. Desde Stalin aparecerían las guerras de representación. Las más cruentas fueron las de Corea y Vietnam.

Stalin era un estratega político militar (si se quiere, un geopolítico) a diferencias de Hitler que era solo un estratega militar.

Hacia dentro de Rusia, Stalin era un carnicero. Pero hacia afuera era un interlocutor hábil, e incluso, confiable. Roosevelt, Churchill (lo dijo en sus memorias) y Truman sabían a qué atenerse frente al tirano ruso. No así con Putin.

Putin –lo ha demostrado desde las sangrientas guerras cometidas en Chechenia, Georgia y Siria– se pasa todos los acuerdos internacionales por su lugar de atrás. Esa es la conclusión a la que están llegando, durante la invasión a Ucrania, la mayoría de los gobiernos occidentales: Putin no es un interlocutor político confiable. En el mejor de los casos, es un interlocutor militar. No sabemos si Stalin leyó a Clausewitz, pero aún sin haberlo leído, lo entendía. Seguramente Putin ha leído a Clausewitz, pero no lo entendió. Por eso, no pocos historiadores, entre ellos Appelbaum, Snyder, Garton Asch, han llegado a la conclusión de que Putin, a pesar de ser ruso, está más cerca de Hitler que de Stalin.

  1. Siguiendo a Clausewitz. la política no solo antecede a la guerra. Además está contenida en ella, del mismo modo como los embriones de la guerra yacen al interior de la política. En las dos prácticas hay lucha por el poder, en las dos hay antagonismos entre enemigos o adversarios, en las dos existe el goce de vencer. De ahí que el traspaso de una a otra, no suprime ni a la una ni a la otra.

En sentido estricto la guerra comienza cuando el antagonismo no puede ser librado con palabras. Por lo tanto, si es cierto que la política nació de la guerra, la guerra –me refiero a la guerra moderna– nace desde la política. O mejor dicho, de una decisión política. Significa: todas las guerras tienen razones que las pueden justificar. En una sociedad política, la decisión debe ser explícitamente fundamentada. Esa fundamentación debe, no solo ser, sino también aparecer, como verdadera.

La guerra, casi no hay necesidad de escribirlo, requiere de mentiras. Esa es la diferencia entre la política y la guerra. No porque en la política no existan mentiras, ni mucho menos porque el objetivo de la política sea buscar la verdad, sino porque la política es deliberativa. La tarea del político, en efecto, es convencer al mayor número posible de personas. La tan denostada retórica es antes que nada el arte de saber convencer y para eso requerimos de argumentos que reflejen la realidad tal como la entendemos. En la guerra ocurre exactamente al revés: el objetivo es engañar al enemigo, sorprenderlo, difundir mentiras, tender trampas, divulgar noticias falsas para desorientarlo. Un general que no sabe mentir en la guerra puede ser muy buena persona, pero es un mal militar.

A quienes en una estrategia militar no se debe mentir, es a los propios soldados.

Y el único lugar en la que un político no debe mentir en ese peldaño que separa a la política de la guerra, es acerca de las razones que obligan a tomar esa decisión tan radical. Una decisión que es, en el más pleno sentido del término, existencial, pues cada soldado asume la posibilidad de morir. Por cierto, todos somos, en el sentido ontológico de Heidegger, seres que vamos hacia la muerte. Pero el soldado asume esa ontología de modo inmediato. Él sabe que va hacia la muerte, si no a la suya, en lugares donde muchos morirán.

Ese soldado tiene, por lo tanto, el mínimo derecho de saber por qué va a morir o a matar. Como también lo tienen sus padres, sus esposas o novias, sus hijos, sus amigos. No decir a los soldados y a su nación las razones por las cuales serán enviados a combatir y, probablemente a morir, es un doble crimen. Por un lado es un crimen político y, por otro, un crimen de guerra.

  1. De acuerdo a las razones expuestas, George W. Bush, durante la guerra de invasión a Irak procedió como un criminal de guerra, como un criminal político y como un criminal común a la vez. Como un criminal de guerra, mandó a morir y a matar a sus soldados en nombre de verdades que eran mentiras. Como criminal político, engañó a la ciudadanía de su país. Como criminal común, chantajeó y presionó a altos oficiales para que mintieran por «razones superiores», las que nunca reveló. Si no gozara de inmunidad, Bush debería estar en prisión.

Sadam Hussein era un despiadado dictador, no cabe duda. Había de sobra razones morales y políticas para obstaculizar su mandato. De hecho, desde su invasión a Kuwait, castigada legal y legítimamente durante el gobierno de Bush padre, Hussein era un factor de peligro para aliados directos de los Estados Unidos como en ese tiempo eran Turquía, los Emiratos, Arabia Saudita. Pero sobre todo era una amenaza para un estado amigo: Israel. Sin embargo, ninguna de esas razones eran suficientes para legalizar una invasión en Irak. Fue así como Bush, en comunicación directa con el Pentágono y la CIA, decidió, como presidente constitucional, inventar una mentira para justificar «su» invasión frente a sus soldados, frente a su ciudadanía y frente al mundo.

  1. Hannah Arendt, siguiendo más a Kant que a Heidegger, nos ha dejado textos muy útiles para reflexionar en torno al tema de la verdad y la mentira en la política.

En uno de ellos, Verdad y Política, Arendt realiza su conocida distinción entre verdades racionales y verdades fácticas. No oculta que las verdades de la razón, aun pasando sobre la verdad de los hechos, son de uso corriente en la política. Las verdades racionales (o mejor: racionalizadas) están, según ella, puestas al servicio de supuestos fines superiores y, por lo mismo, de los poderes que los representan. No siempre, pero muchas veces, las verdades racionales pasan por encima de la verdad de los hechos. Suele así suceder que las verdades oficiales, al estar sujetas a la decisión del poder político, no son las verdades verdaderas.

Más allá de cualquier moralismo, Arendt intenta comunicarnos que las verdades de la razón, cuando son mentiras, atentan en contra de la misma razón. La vamos a citar: «Donde los hechos son constantemente reemplazados por mentiras, resulta que no hay ningún sustituto para la verdad. Porque el resultado no es de ninguna manera que la mentira sea ahora aceptada como verdadera y la verdad sea difamada como mentira, sino que el sentido humano de orientación en el ámbito de lo real, que no puede funcionar sin la distinción entre la verdad y la falsedad, es destruido».

En breve, la mentira al destruir la verdad como sinónimo de realidad, nos desrealiza, quitándonos el piso donde está afirmada nuestra existencia. El espíritu kantiano se deja ver en esta cita, cuando según Arendt, la mentira no solo daña a la moral, sino a la razón práctica sobre la cual esa moral se sustenta.

Efectivamente, el propósito de Bush con su mentira no era engañar a «un vosotros» sino a «un nosotros», incluido dentro de ese «nosotros» a todos los países aliados y amigos de Estados Unidos. Una racionalización que fue a la vez un atentado en contra de la propia racionalidad occidental al invertir de modo perverso las relaciones básicas de causa y efecto.

Primero, Bush decidió la guerra –como demostró en base a hechos verídicos, la conocida película alemana titulada Curveball (2020) – y después decidió la causa (armas biológicas de destrucción masiva en los depósitos de Saddam Hussein). Esa causa sin pruebas, creyó ser encontrada por la BND (servicio de espionaje alemán) antes que la CIA, aceptando como moneda buena, las declaraciones de un pillastre refugiado iraquí.

Cuando un experto alemán en armas biológicas descubrió que esas declaraciones eran falsas, ya era demasiado tarde. La CIA, el gobierno norteamericano, y el propio gobierno alemán (contrario a la invasión) ya la habían adoptado como verdad. No sin ironía, la película lleva como subtítulo la frase, “wir machen die Wahrheit” (nosotros hacemos la verdad). Pues bien: como resultado de esa verdad inventada, murieron cientos de miles de personas.

Más allá de las pérdidas humanas, las consecuencias de la mentira adoptada como verdad por el gobierno de Bush, fueron desastrosas. Lejos de exportar la democracia a Irak, un país hasta entonces relativamente próspero, la invasión lo convirtió en un nido de terroristas llegados de todos los rincones del mundo islámico.

Con ello, Estados Unidos perdió uno de los soportes que impedían la hegemonía de Irán en la región (Hussein era un dictador brutal, pero al menos era laico) Los islamistas del IS se encargaron de liquidar a los opositores democráticos iraquíes. Más todavía, el desprestigio de Estados Unidos en la región llegó a ser tan grande, que cuando llegó el momento en que, bajo Obama, estaba llamado a intervenir en defensa de los demócratas de la primavera árabe, no fue posible debido a la oposición interna de su país.

Fue entonces cuando Obama, en su increíble ingenuidad, aceptó la colaboración de su colega ruso, Vladimir Putin, para que este lo ayudara a combatir al terrorismo islámico. Ni corto ni perezoso, Putin se hizo presente en la región, apoderándose de Siria a la que convirtió en condominio militar ruso. Luego, destruyendo a la oposición democrática de ese país, pactó con los terroristas, en un frente común contra Occidente. Todo, gracias a la mentira de George W. Bush, el peor presidente de la historia de los Estados Unidos.

  1. Hoy, cuando los Estados Unidos apoyan la lucha nacional de liberación del pueblo ucraniano, uno de los principales argumentos de los sectores que apoyan a la invasión de Putin en Ucrania, es la invasión norteamericana en Irak.

Cada vez que he escrito un artículo en defensa de Ucrania, y ya son demasiados, recibo réplicas de sectores filoputinistas, sobre todos los que pululan en torno de los gobiernos antidemocráticos de América Latina, como son la dictadura cubana, la tiranía de Ortega y la autocracia de Maduro. ¿Por qué no escribes sobre los crímenes de Estados Unidos en Irak y en otras regiones del mundo, proyanqui? Me escriben los más suaves. Pues bien, en este artículo les estoy respondiendo.

Condeno a la intervención norteamericana en Irak con la misma decisión y seguridad con la que hoy condeno a la invasión de Putin en Ucrania. Más todavía, les digo que, celebrar la invasión a un país, como hacen ustedes, y al mismo tiempo condenar a las de otros, es simple hipocresía. Quien condena las invasiones norteamericanas y al mismo tiempo alaba las rusas (o al revés) si no es un mercenario, es un autómata ideológico.

Lo dicho no significa entrar en el terreno de los odiosos paralelos. En el hecho se trata de dos episodios inversos. Trump obligó, sobre la base de mentiras, a una nación democrática a invadir a una nación dictatorial. Putin obligó a una nación dictatorial a invadir a una nación democrática. Esto no hace mejor ni a la una ni a la otra. Del mismo modo se podría agregar que la de Putin fue una invasión con miras a una anexión, lo que no se puede decir de la de Bush. No importa. El hecho objetivo es que la legislación internacional prohíbe las invasiones, sean de anexión o no. Ambos presidentes, el democrático y el dictador, cometieron un crimen internacional.

Quien condena las enormes mentiras de Bush, y al mismo tiempo repite con Putin que la invasión a Ucrania fue para defenderse de la OTAN (que nunca lo ha atacado), que Ucrania es una provincia natural de Rusia, que la revolución preeuropea de Maidán fue obra de nazis, que los soldados ucranianos son también nazis, que la guerra en Ucrania fue sembrada por Occidente, que la guerra a Ucrania es solo una operación especial, que Rusia no ha violado ningún tratado internacional, que las fotos de Bucha y otros templos de la muerte son invenciones mediales, y tantas otras mentiras, son seres con el alma irremediablemente dañada. Lamentablemente estoy obligado a aceptar su existencia. Ellos, con su antidemocratismo y mentiras, son también consecuencia de nuestras democracias.

Es cierto, Bush y otros presidentes norteamericanos, también han mentido. Esas mentiras son – puede parecer sorprendente leerlo– aún más condenables que las de Putin. Pero no porque sean más mentirosas. Son más condenables porque son mentiras divulgadas en democracia, por presidentes que, a diferencias de Putin, Xi, y los sacerdotes homofóbicos de Irán, fueron elegidos democráticamente, con la confianza humana depositada en un voto.

Nadie ha negado que en democracia, cada cierto tiempo, los pueblos se equivocan y eligen a malas personas. En los Estados Unidos, además de Bush, han sido elegidos presidentes de la calaña de un Nixon o de un Trump. La democracia, y la de los Estados Unidos es la más antigua, no hace más virtuosos a los gobernantes que en países regidos por dictaduras. La diferencia entre democracia y dictadura no reside en ese punto. La diferencia es que, cuando los pueblos en democracia se equivocan, pueden corregir sus errores, y en las próximas elecciones elegir un mejor gobernante que el que tuvieron. En ese sentido, Estados Unidos ha tenido tan buenos o tan malos presidentes como cualquiera otra nación democrática. El problema es que Estados Unidos no es cualquiera nación. Es una nación, para bien o para mal, globalmente hegemónica.

Los pueblos, como cualquier ciudadano, suelen equivocarse. Los presidentes democráticos también. Solo los dictadores dicen no equivocarse. Al fin y al cabo, gobiernan sobre, y no bajo la constitución, y por eso la palabra de ellos es ley. Los errores, las mentiras, incluso las más criminales como fueron las de Bush, han sido cometidos por gobiernos, no por regímenes ni por sistemas. Los gobiernos en democracia vienen y se van. Los dictadores quieren quedarse, hasta que la muerte los separe de su nación. No obstante, al final también se van.

Las dictaduras suelen implosionar. Eso sucede cuando el cúmulo de mentiras sobre las que están erigidas llega a ser insoportable, y explotan. Lo vimos en los años setenta en el sur de Europa (Grecia, España y Portugal) En los ochenta en el Cono Sur latinoamericano. En los noventa, en la URSS y en el este de Europa. Hannah Arendt, quien no vivió el derrumbe del comunismo, nos dio una explicación de carácter casi físico para entender ese fenómeno. “La verdad, porque es realidad, es terca”. Frente a esa terquedad de la verdad, la mentira termina por desvanecerse.

El ser humano, por su imaginación, es mentiroso, lo dijo Kant. Pero un exceso de mentiras puede terminar por ahogarlo. Así nos lo demostró Collin Powell. En un momento, el general sintió que necesitaba respirar el aire puro de la verdad. Y denunció a Bush ante el mundo.

Por eso, más que por otras razones, Ucrania también vencerá. Ucrania es la verdad que aterra a Putin.

Referencias:

Carl von Clausewitz, De la Guerra, Madrid 2018

Hannah Arendt, Verdad y Mentira en la Política, Barcelona 2017

Fernando Mires – PUTIN Y EL DISCURSO DE LA MENTIRA (polisfmires.blogspot.com)

Fernando Mires – LAS TRES GRANDES MENTIRAS DEL PUTINISMO (polisfmires.blogspot.com)

Fernando Mires es (Prof. Dr.), Historiador y Cientista Político, Escritor, con incursiones en literatura, filosofía y fútbol. Fundador de la revista POLIS.

https://talcualdigital.com/verdad-y-mentira-en-la-guerra-por-fernando-mi...

 13 min


Alejandro J. Sucre

Los venezolanos hemos vivido como sociedad, una especie de desesperanza crónica desde 1970. Luego de haber sido una de las sociedades más prosperas del planeta, de haber tenido grandes presidentes entre 1920 hasta 1969, que hicieron de Venezuela una de las economías más pujantes del planeta, con menor inflación y mayor poder adquisitivo de la población; los lideres después de 1970 tomaron el rumbo de la complacencia, de la comodidad, promovieron la vagancia intelectual y espiritual de todo un pueblo. Un pueblo que por cierto ha demostrado estar lleno de talento y alegría.

Desde el año 1970 en adelante, a excepción de CAP II que intentó una economía abierta y moderna (pero que fracasó por implantar los cambios bajo un pésimo programa fondomonetarista), no hemos tenido ni un solo año de aumento del PIB per cápita. Solo caída en barrena tras crisis bancarias, controles y mas controles, rechazo a los emprendedores, un estado hiper corrupto que privilegia a unos versus otros en la ciudadanía, ahora culmina en hiperinflación, desinversión total y un gigantesco endeudamiento. Para colmo, en la presente década, los lideres políticos de la oposición y del oficialismo nos introducen en conflictos geopolíticos innecesarios, encarcelamientos, guarimbas, petición de sanciones, inhabilitaciones, encarcelamientos y asesinatos y nos piden que tomemos parte de esa violencia. Los ciudadanos venezolanos en lugar de escuchar soluciones para los problemas, lo que observamos son discursos descalificadores entre lideres políticos disputándose con violencia verbal y física que oprimen y violan la Constitución. Ahora sufrimos la consecuencia de corrupción y de sanciones estadounidenses que aumentan la división social y que benefician a los gobernantes y políticos a costilla de los ciudadanos.

El punto de esta descripción de violencia, temor, lideres vengativos en nuestra sociedad es para que los ciudadanos no apoyemos ningún líder político que promueva violencia, inhabilitaciones, sanciones , guarimbas, alineación con otros poderes geopolíticos. Solo debemos apoyar lideres que promuevan ideas, soluciones y puentes de unión. Nada de venganza ni de criminalizar a los contendientes. En la historia de la humanidad se han vivido muchos episodios como los que sufrimos los ciudadanos venezolanos hoy. El libro del Éxodo 1,8-14.22 nos cuenta:
“En aquellos días, surgió en Egipto un faraón nuevo que no había conocido a José, y dijo a su pueblo: «Mirad, el pueblo de los hijos de Israel es más numeroso y fuerte que nosotros: obremos astutamente contra él, para que no se multiplique más ; no vaya a declararse una guerra y se alíe nuestros enemigos, nos ataque y después se marche del país». Así, pues, nombraron capataces que los oprimieron con cargas, en la construcción de las ciudades granero, Pitón y Ramsés. Pero, cuanto más los oprimían, ellos crecían y se propagaban más, de modo que los egipcios sintieron aversión hacia los israelitas. Los egipcios esclavizaron a los hijos de Israel con crueldad y les amargaron su vida con el duro trabajo del barro y de los ladrillos y con toda clase de faenas del campo; los esclavizaron con trabajos crueles. Y el faraón ordenó a todo su pueblo: «Cuando nazca un niño, echadlo al Nilo; si es niña, dejadla con vida".

Hoy, el difícil mundo del miedo nos pone ante un ciclo de pavor y opresión... que tiene las consecuencias más extremas. Hay que evocar un retrato imaginativo de esos egipcios. Veamos a medida que avanzan en su vida diaria; observe cómo se encuentran con los israelitas…

Es imposible que los ciudadanos venezolanos desarrollemos nuevos negocios, nuevos empleos en medio de un grupo de lideres políticos tan violento primitivo y disfuncional como el actual, más del oficialismo pero también de la oposición. Debemos como ciudadanos no tomar partido en estos conflictos de lideres políticos disfuncionales como los hijos no toman partido cuando ven a sus padres y madres tirándose los platos y destruyendo las casas donde habitan. Hay que concentrar nuestras energías en darle apoyo a políticos que hagan propuestas de estadista. Que expliquen qué programas económicos fallaron en el pasado y cuáles tuvieron éxito . Que hagan nuevas propuestas para elevarnos de la pobreza, que nos digan cómo enfrentar la falta de viviendas, infraestructura, educación, cómo vamos a ser un país próspero como país ante los conflictos geopolíticos y los cambios tecnológicos. Aquí hay una invitación a los ciudadanos de mirar cómo opera el miedo y la violencia de los lideres de una sociedad en detrimento de la vida de los ciudadanos de una país. Lo importante es que los ciudadanos no caigamos en la trampa de tomar partido en esas diatribas entre lideres disfuncionales. Que los ciudadanos podamos desenmascarar y desactivar a lideres que se criminalizan entre sí y apoyar a aquellos lideres que se concentran en buscar soluciones a los problemas del país. Las soluciones son las que unifican a la sociedad y nos hace funcionar sumando talentos. .
Alejarnos de lideres que hacen crecer la hostilidad y acercarnos a aquellos que hacen propuestas.

Twitter: alejandrojsucre

https://www.eluniversal.com/el-universal/160273/el-miedo-la-venganza-la-...

 4 min


Carlos Raúl Hernández

Vivimos el mito del apocalipsis ambiental, fabricado por una sucesión cronológica de organismos globales, entre ellos The natura conservancy, World Wildlife Fund, el Club de Roma, Greenpeace, ONU, y varias generaciones que además de hacerlo ideología dominante y dogma de fe, lo convirtieron en modo de vida de mucha gente. Sirve a unos para denostar el capitalismo contaminante y vivir de eso, mientras otra rama hace negocios capitalistas free. En retrospectiva, según los pronósticos del Club de Roma, por ejemplo, para los 1980 la vida habría desaparecido ahogada en CO2, y los grandes ríos de Europa, Rin, Danubio, Sena, Ródano, Támesis, serían hoy corrientes de aguas putrefactas. El hombre acababa con el entorno y la humanidad, aunque todo terminó siendo dog shit. Pero sus disparates desataron la imaginación de Hollywood que creó maravillosas obras, hoy clásicos de filmoteca, basadas en literatura distópica: el mundo destruido por el cambio climático (Mad Max: George Miller, 1979-2015), Nueva York congelada por un frío ártico (Un día después de mañana: Emmerich, 2004), superpoblación y lluvia ácida en Los Ángeles (Blade Runner: Scott, 1982) o calores infernales y cataclismos que lo convertían en una bola de fuego (2012: Emmerich, 2009).

Las maquinas, por su parte, intentarían tomar el poder en 2001 Odisea del espacio (Kubrick: 1968) y Terminator (Cameron:1984) como ahora hará la IA y muchos terminaron creyéndose las películas. Estaríamos amenazados por la “destrucción de la capa de ozono” y el calentamiento global, obra de las emisiones de C02 que producen el temible efecto invernadero, argumento rechazado enérgicamente por otros científicos, con argumentos irrefutados: la atmósfera se compone de 78% nitrógeno, 21% oxigeno, argón 0.96 % y una infinitesimal proporción de CO2, 0.04%, que a su vez lo divides en 100 partes, de las que la naturaleza produce 97 y el hombre 3. El debate transcurría libremente con grupos de científicos que tildaban de fantasía la amenaza que más bien apuntaba, decíamos, a negocios. El cambio climático parece evidente no centra el debate, sino la teoría “antropogenética” de los fanáticos, para quienes es producto de la acción humana su “inundación” de CO2 versus la posición crítica que lo considera parte de los ciclos de la naturaleza. La religión ambiental quiere anular a los críticos, simplemente descalificando de “negacionistas” a biólogos, paleontólogos y ecologistas que lo sostienen.

El padre de los estudios ambientales, James Lovelock escribió que era prueba de ignorancia científica preocuparse por el calentamiento global y por el hueco de ozono al mismo tiempo, porque este crecía para expulsar el calor y se reducía cuando la temperatura se liberaba, en una relación inversamente proporcional. Dijo también que el ser humano era tan soberbio que quería protagonizar los movimientos siderales. Investigadores de importantes universidades nos recordaban la biología de bachillerato: que la naturaleza contrarresta las emisiones de CO2 con el crecimiento de las plantas, que lo absorben y exhalan oxígeno. Para quienes no somos expertos, la controversia era apasionante, fundamental y nos alimentábamos de ella. Repentinamente la cancelaron, los científicos críticos quedaron en silencio, e incluso desaparecieron de los medios impresos e internet. La ONU, las ONGS radicales y la Agenda 2030 decidieron que el fundamentalismo es la verdad revelada y excomulgan otras versiones. Los científicos silenciados piensan que los cambios climáticos no tienen nada que ver con la acción humana, ni con los hidrocarburos, ni con las instalaciones industriales.

Son fenómenos cósmicos en la biografía de la Tierra hay por lo menos cinco grandes cambios climáticos, desde millones y millones de años atrás, antes que existiera la vida. En nuestra era, desde los alrededores del año 1000 d. C, Leif Erikson, hijo de Erick el Rojo, llamó a los territorios descubiertos del norte de América Groenlandia (tierra verde) y Vinlandia (tierra de vino) por su clima cálido, que hoy es helado, sin que puedan atribuirlo a la industria de la época. Desde comienzos del siglo XIV hasta la mitad del XIX la humanidad vivió la llamada “pequeña glaciación”, un cambio climático mucho más importante que el aparentemente vivido hoy y que puso fin a lo que llaman óptimo climático medieval. Como nadie puede atribuir fenómenos de 1000 d. C y 1300 d. C a los automóviles ni a los hidrocarburos, silencian las investigaciones que lo asocian a la intensidad de las manchas solares y la actividad volcánica. Las investigaciones determinan que las emisiones de gases digestivos que producen los rebaños son mayores que las industriales, pero igualmente insignificantes, y por eso, en un experimento desquiciado, un puñado de burócratas ideológicos pretende modificar desde sus escritorios estructuras productivas nacionales conformadas históricamente en cada país.

La Agenda 2030 es holismo, totalitarismo lento, pretensiones de planificación central fracasadas con el socialismo real, para determinar qué tiene que producir cada zona de Europa, algo que resulta asombroso después de las trágicas experiencias soviéticas. Burócratas de Bruselas avanzan en la destrucción de la agricultura y la ganadería en España, Países Bajos; de las represas, según su “proyecto” para restaurar la naturaleza, pero Giorgia Meloni prohibió la producción en Italia de carne artificial sustituta. Como en las más terribles distopías, en la cinta de culto Cuando el destino nos alcance (Soylentgreen: Fleischer, 1973) tampoco se podía comer productos naturales, como pronto puede hacerse realidad, sino unas barras alimenticias llamadas soylent que al final se descubren hechas de cadáveres. Más en serio que en broma, la Dra. Pamela Islay (Uma Thurman) creada por Joel Schumacher en Batman y Robin, es una científica que experimenta enseñar a las plantas a defenderse como animales salvajes. Su plan era que desaparecieran los humanos para que bosques y animales crecieran libremente.

Hábiles teorizantes supieron articular las especulaciones climáticas para sacar partido a su proyecto progre, la nueva cara de la revolución: “no tendrás nada y serás feliz”, la revolución de los inquilinos. Todo será de alquiler, empezando porque los precios de los autos eléctricos los hacen incomprables. Alquilaremos la computadora, el celular, los electrodomésticos y ninguna película distópica será más siniestra. La industria automotriz fue el fundamento del desarrollo económico global durante por lo menos tres cuartos del siglo XX y hoy comparte posiciones con la tecnología, las comunicaciones y la energía. A partir de la estrategia “verde” de la Agenda, entre otros muchos desvaríos, sus ejecutores están facultados para meter la mano a voluntad en la vida económica que regula, desde el uso del Kamasutra, hasta la locomoción. Contemplaba sustituir los vehículos a explosión con eléctricos para 2035, pero los fabricantes de automóviles comienzan a comprender la imposibilidad de ese disparate y a descubrir la trampa en la que han caído. Pretenden eliminar agriculturas nacionales para que crezca la vegetación, limitar el número de represas en cada país, sustituir las granjas por parques de llamada energía limpia, eliminar el ganado, pero el proyecto se tambalea por razones obvias. La sociedad reacciona contra la ingeniería social totalitaria. Tampoco podrás viajar en avión, a menos que sea privado (o que vayas a Davos)

En el teatro griego una madre dice que el mayor bien humano es nunca haber nacido y según Eurípides, al comienzo los hombres vivían postrados, inactivos, en una terrible depresión, porque sabían la fecha de su muerte, pero Prometeo borró esa fecha de su memoria y les entregó el fuego para que vivieran libremente. En nuestros días el profesor David Benatar, un connotado filósofo surafricano publica su conocida e impactante obra Mejor nunca haber existido (Oxford University Press. 2008) que defiende la conveniencia de extinguir paulatinamente a los humanos, tal como expresó Kamala Harris. Benatar razona sobre la inanidad de vivir, producto la tristeza de la existencia, (“los momentos de felicidad no compensan la inmensidad del sufrimiento” y “el suicidio tiene costos que se evitarían si no hubieras nacido”). La agenda 2030 aspira la pesadilla de cambiar el mundo, crear una nueva civilización, llevar al desastre el modo de vida creado en miles de años, y aprovecha los terribles efectos de la guerra ucraniana que desindustrializan y atrofian a Europa. Destruyen los idiomas para adaptarlos a desvaríos ideológicos, normalizan la pederastia, culpabilizan lo masculino, enfrentan a los dos sexos, inventan que los seres vivos tienen “género”, prohíben literatura y artes incorrectos, cancelan el pasado. Estos pol pots con vaselina repiten disparates mil veces cometidos, comenten otros nuevas y pasan por encima de una realidad palmaria: los proyectos de ingeniería social holística, fracasan. Siempre triunfa la herencia prometeica del Hombre.

@CarlosRaulHer

https://www.eluniversal.com/el-universal/160270/cuando-el-destino-nos-al...

 6 min


Ismael Pérez Vigil

Desde hace varios meses he venido haciendo un recuento, una especie de crónica, informativa, acerca del desarrollo de la Primaria, tratando de explicar los pasos que se dan, por qué se dan y las cosas que van quedando pendientes. En esta oportunidad quiero hacer una pausa en esa crónica para hablar más bien de algunos de los logros que ya se han tenido, que pueden pasar desapercibidos y que es bueno que todos los vayamos poniendo en perspectiva, porque suele ocurrir que esas cosas del día a día no les damos la completa significación que tienen.

Posicionamiento de la Primaria.

El título pudo ser el posicionamiento de la Comisión Nacional de Primaria (CNdP), pero algunos podrían considerar que es poco elegante hacer alabanzas del propio queso, y porque además siempre es mejor resaltar los aspectos institucionales.

La CNdP, como bien sabemos fue designada por la Plataforma Unitaria (PU) y aunque el Reglamento Marco de la Primaria dio un mandato amplio, qué duda cabe que la CNdP supo hacerse eco de ese mandato, pues no solo tuvo y tiene la aceptación de los partidos de la PU, sino también de otros partidos que no forman parte de esa Plataforma; más allá aún, en el fondo, de todos los partidos, aun de aquellos que son contrarios a la oposición democrática y a los partidos que la conforman o a los partidos que se agrupan en la PU.

En el proceso de Primaria hay candidatos de partidos que no forman parte de la PU, hay partidos que no tienen candidato o que aún no apoyan a ningún candidato y sin embargo apoyan al proceso de Primaria; incluso hay partidos de la llamada Alianza Democrática que solicitaron reunirse y en efecto lo hicieron, con la CNdP, aunque al final no hayan concretado ninguna candidatura. Más allá aún, aunque no quiera reconocerlo, la Primaria es de alguna forma también una referencia para el propio gobierno y el partido de gobierno; y quizás lo más significativo es que la CNdP y en consecuencia la Primaria misma, fue reconocida por el propio CNE, al designar una Comisión Técnica que se reunió en múltiples ocasiones con la Comisión y sus técnicos para tratar de llegar a un acuerdo, que finalmente no se logró, para la participación de ese organismo en la Primaria opositora.

Ese es otro punto que se debe resaltar; la CNdP que había decidido el 2 de junio, que de concretarse los acuerdos logrados con el CNE se solicitaría el apoyo de ese organismo para realizar la Primaria, cuando se frustró ese intento, la CNdP logró transitar el camino hacia la llamada “elección autogestionada” sin mayores traumas y sin deserciones importantes. Lo descrito son, sin duda, logros importantes en este proceso de Primaria.

Candidatos.

Al cierre del período de postulaciones, el 24 de junio, solicitaron participar en el proceso de Primaria 14 candidatos. Algunos representan partidos políticos, dentro de la PU, otros no; algunos provienen de organizaciones políticas que hasta no hace mucho formaban parte de los que apoyaban al régimen; otros son una mezcla de apoyo político de un partido y de iniciativa propia. Qué duda cabe que representan el amplio espectro de opciones que es la oposición democrática venezolana.

Eso ya de por sí es un logro; pero, el más significativo es que todos esos candidatos firmaron tres importantes documentos en su proceso de postulación; uno, el Acta de Compromiso, por la cual aceptan las reglas del juego, es decir el Reglamento Marco, el Reglamento de Postulaciones, y demás reglamentos, instructivos y decisiones de la CNdP, los resultados que produzca en el proceso, apoyar al candidato(a) que resulte ganador y en consecuencia renuncia a presentarse como candidato(a) a la presidencia de la República en 2024, en caso de no resultar ganador(a) en el proceso de Primaria; el segundo documento que firmaron, al momento de hacer su postulación, es un Compromiso con los Principios Democráticos para Garantizar la Gobernabilidad, un compromiso de respeto pleno a los valores esenciales de la democracia; y el tercero, el documento más importante, que acordaron firmar es el Programa Mínimo de Gobierno, cuya firma de manera conjunta será en un acto especial, el 4 de agosto, en el cual se presentará a todo el país los candidatos que competirán en la Primaria y los compromisos que han asumido. Algunos lo llaman: Acuerdo de Gobernabilidad y como su nombre indica es en efecto un programa mínimo de gobierno, pues los candidatos deben tener libertad para hacer sus propias propuestas; pero, al menos, se comprometen de común acuerdo en algunos puntos mínimos que son importantes para el restablecimiento de la democracia en Venezuela, el rescate del Estado de Derecho y poner el país en vías de una recuperación económica plena.

Tener, tras el retiro de uno de ellos, 13 candidatos, que aún en el fragor de una campaña electoral que por momentos puede ser dura, estén de acuerdo en puntos mínimos y que además estén de acuerdo en reunirse periódicamente para enfrentar algunos temas en conjunto, es sin duda un logro del proceso de Primaria.

Votar en el exterior.

Si bien la CNdP siempre dijo que los venezolanos en el exterior participarán en la Elección Primaria; muchos dudaron de esa posibilidad y de que se lograra una forma de llevarla adelante. Si bien falta camino por recorrer para que se logre este objetivo, la actualización del registro de los venezolanos en el exterior es ya un paso importante, significativo, y sin duda uno de los éxitos tempranos de este proceso.

El 14 de julio, concluyó el proceso de actualización y el 21 de julio el de “reparos e impugnaciones” de ese registro. Al final los resultados son un verdadero éxito, a pesar de que algunos con exceso de optimismo los consideran magros y otros los quieren desconocer y minimizar.

Nadie sabe de manera exacta cuántos venezolanos hay en el exterior; algunos hablan de hasta diez millones, pues allí incluyen a muchos venezolanos con doble nacionalidad que ingresaron a los países donde ahora residen, no como venezolanos sino como nacionales de esos países; otros se van por cifras oficiales de algunos organismos internacionales y sitúan a la migración venezolana entre siete y ocho millones. Con base en esas cifras algunos calculan cuántos de esos venezolanos son mayores de 18 años y podrían votar en una elección presidencial y cuantos estarían registrados en el Registro Electoral (RE); así calculan esta cifra en tres millones y medio o cuatro millones los venezolanos que estarían en posibilidad de votar y de ellos unos tres o tres millones y medio estarían en el RE en Venezuela y que ahora viven en el exterior.

Esas son las cifras en las cuales algunos basan sus cálculos y por eso los más pesimistas o los que están en contra del proceso dicen que los números logrados en la Actualización mencionada, son bajos. Pero, por el proceso de actualización pasaron más de medio millón de venezolanos, y más de 311 mil lograron una actualización exitosa, que al sumar los más de 107 mil que están en el RE para votar en el exterior, tendremos una cifra de más de 400 mil venezolanos que podrán participar en la primaria; con un dato muy significativo y es que de aquellos que pasaron por el proceso de actualización seguramente un altísimo porcentaje acudirá con seguridad a votar el 22 de octubre.

Si dejamos de especular con cifras de las cuales no tenemos seguridad, debemos admitir que, para un proceso de Primaria, en el que usualmente participa de un 10 a un 15 % del padrón electoral, el contar con más de 400 mil venezolanos en el exterior, que puedan votar el 22 de octubre −además de hacer visible al mundo la violación flagrante de los derechos políticos de los venezolanos− es un éxito.

Falta camino por recorrer, y la Comisión de Apoyo al Voto en el Exterior está ahora en el proceso de convertir los Comités de Promoción que se han desarrollado en las 81 ciudades que serán centros de votación −y en otras ciudades del mundo que están estimulando el proceso y ayudando a que sea exitoso− en los Comités Locales que se encargarán de organizar el proceso de manera autogestionada en esas ciudades. Lo ya logrado hasta ahora con la actualización del registro para que se concrete el voto de los venezolanos en el exterior, es sin duda otro logro del proceso de Primaria.

Juntas Regionales.

El primer hito importante de reafirmación de independencia por parte de la CNdP fue que, en correspondencia enviada en el mes de mayo, se recordó a la Plataforma Unitaria y a los partidos políticos que, de acuerdo con el Reglamento Marco sería la CNdP quien designaría las Juntas Regionales. No fue un proceso sencillo, tuvo inconvenientes, presiones de todo tipo, de partidos y de organizaciones de la sociedad civil; pero, fue un proceso minucioso para el cual la CNdP dejando de lado esas presiones y abriendo un proceso muy amplio de consulta, se tomó su tiempo para hacer las designaciones; algunos criticaron esto último, pues lo consideraban un retraso del cronograma electoral, y sin duda este cronograma tuvo que ser alterado para dar de manera segura este importante paso.

Integradas por 240 personas de muy variada procedencia, organizaciones sociales, intereses políticos, profesiones y experiencias, fueron designadas las 24 Juntas Regionales y el primer éxito significativo fue que a pesar de algunas reticencias no fue cuestionada la integración de ninguna de las Juntas.

Recientemente acaba de concluir la visita que hizo la CNdP a cada una de las Juntas Regionales, para presentarlas al país y a sus comunidades de manera oficial, para tomar contacto directo con ellas, para estimularlos en la difícil tarea que están llevando adelante. En ese contacto pudimos constatar el entusiasmo, la aceptación e integración de las Juntas a sus comunidades, la integración entre sus miembros, la armonía de funcionamiento con los partidos políticos, con todos los partidos políticos y no solo con los partidos que representan candidatos, sino también con todos los que participan en el proceso, aun cuando no tengan candidatos o no participen de la llamada PU. Las Juntas Regionales están dando, a nivel local, una importante lección de unidad, de trabajo en armonía en función de los intereses generales del país y no los de alguna parcialidad política; esperemos que esto sirva de lección y ejemplo a las directivas nacionales de las organizaciones sociales y partidos políticos.

Resulta emocionante ser testigo y verlos organizar, por ejemplo, la simple visita de algún candidato a la Junta Regional; el entusiasmo con el que lo hacen, hoy por un candidato y ayer y mañana por otro; cómo organizan el espacio, arreglan los locales, se reparten las tareas, esas que algunos consideran triviales y nimias pero que son tan importantes: quien lleva el café, quien consigue la leche y los cachitos, quien va a limpiar el local, quien va a conseguir un mantel para ponerlo en la mesa, quien va a traer las flores para decorar el sitio de reunión, etc. Espero que, seguramente, los candidatos valorarán este esfuerzo.

Esa emoción y dedicación para recibir a uno u otro candidato, es la misma que despliegan para las tareas más complejas, delicadas y difíciles de buscar centros de votación, visitarlos para ver en qué estado se encuentran, elaborar listas de posibles integrantes del personal electoral de los centros y los miembros de mesa, etc.; y todo ese trabajo es realizado en conjunto, armonía y sin recursos o con recursos propios; pero con la responsabilidad, entusiasmo y entrega de quien sabe que está trabajando por el futuro de su país, de sus hijos, de sus nietos.

Sin restar importancia a los anteriores y a muchos otros que no menciono, el nombramiento y funcionamiento de las Juntas Regionales es, en mi concepto, el logro más significativo de este proceso de Primaria.

Conclusión.

He destacado solo cuatro aspectos; pero, no quiero desconocer ni desmerecer muchos otros que no he mencionado; sobre todo muchos que aún faltan en esta jornada difícil, complicada y riesgosa, que como sabemos no está exenta de amenazas; con lo que ya hemos visto en la actividad desplegada por miles de personas a lo largo y ancho del país y el exterior, estamos seguros que nos dirigimos a una jornada completamente exitosa, que irá más allá de seleccionar un candidato unitario y que abonará el camino de la unidad, de la fuerza democrática del país para restablecer la democracia en Venezuela; en otras palabras, un renacer de la esperanza. Ese es, con mucho, el mejor logro de la Primaria.

https://ismaelperezvigil.wordpress.com/

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Edgar Benarroch

EL SORPRENDENTE DESARROLLO DE ACÁ Y MÁS ALLÁ

El desarrollo y adelanto científico y tecnológico logrado en nuestro planeta en los últimos cincuenta años, y más profundamente en los últimos treinta, es sin duda alguna verdaderamente sorprendente, alarmante y asombroso. Nadie se imaginó, cincuenta años atrás, que viéramos y viviéramos lo que hoy observamos y de lo que nos servíamos para desenvolvernos mejor y a una velocidad no conocida.

La aparición de Internet en 1970 parte la historia en antes y después y nos proporciona herramientas que nunca pensamos podíamos disponer.

Pero con nuestro impresionante desarrollo se suceden eventos más allá del globo terráqueo que nos inducen a pensar que existe vida más allá de la nuestra, es decir, en el Universo se han visto, registrado y observado eventos y acontecimientos que nos lleva a presumir la existencia de vida distinta a la de la tierra.

Científicos connotados, investigadores y estudiosos han afirmado que lo que la NASA se empecina en llamar Ovnis o basura espacial, son naves conducidas por seres que aún no conocemos y que tal vez por razones de evitar zozobra y angustia en los pueblos de nuestro planeta, toda vez que se trata de un mundo que no conocemos, quizás una ínfima minoría de científicos tiene ligera idea que se reservan y de la que públicamente no hablan y niegan su existencia.

La morfología de estos seres extraterrestres aún no la conocemos, pero todo indica que tienen brazos, manos, piernas, dorso, ojos y boca, según quienes afirman haberlos vistos y filmados, por ello podemos decir “de que vuelan vuelan”.

Los Astronautas y la Estación Espacial Internacional han registrado acontecimientos que solo se explican en naves con conducción. Se sabe de objetos o naves que se mueven a gran velocidad, miles de kilómetros por hora, que frenan al instante, hacen virajes en todo sentido y retroceden casi al mismo tiempo y han seguido muy de cerca las naves espaciales salidas de la tierra. Así pues, que debemos al menos presumir que más allá de la tierra existe un adelanto y desarrollo que no sospechamos. Los científicos investigadores sostienen que nosotros, en la tierra, estamos permanentemente vigilados por extraterrestres. De ser cierto esta afirmación, ¿por qué nos vigilan?, aún no lo sabemos, solo conjeturas existen, pero como van las cosas tal vez en corto tiempo lo sabremos.

Con lo que ocurre en nuestro planeta nos impresionamos y asombramos, pero con lo que sucede más allá de nuestro planeta debemos estar muy pendientes.

23 de julio 2023

TREINTA VECES EL PLAN MARSHALL

El plan Marshall, oficialmente llamado European Recovery Programa, fue una iniciativa de los Estados Unidos para asistir a Europa Occidental en la reconstrucción de aquellos países afectados seriamente tras la Segunda Guerra Mundial. Se conoció popularmente como Marshall por el nombre del Secretario de Estado de USA que lo diseñó, George Marshall. El monto en dólares de ese plan fue de 13.000 millones de la época.

Ahora bien, desde hace algún tiempo funciona una comisión de economistas, abogados y expertos financieros, cuyo objetivo es determinar la cantidad de dinero mal habido, sustraído a nuestra Nación y la posibilidad, por supuesto después del cambio de gobierno, de su repatriación, colocada en exterior en inmuebles, muebles y la mayor cantidad en cuentas bancarias. Esa cantidad, groseramente robada al país y a nosotros, se estima es más de 350 mil millones de dólares, equivalente a treinta veces en monto del plan Marshall antes descrito.

Recientemente el gobierno de Estados Unidos cerró dos Bancos que se dedicaban al lavado de dólares de las exportaciones de oro y petróleo venezolanos donde están seriamente comprometidos e involucrados los chavistas de ayer y de hoy. La Oficina del Tesoro de EE.UU., la DEA y el FBI le venían haciendo seguimiento hasta ahora que actúan y le quitaron 38.000 millones de dólares en cripto activos y efectivo. Esta cantidad la manejaban altos personeros de PDVSA, miembros de la Fuerza Armada y enchufados. La banda de este vulgar latrocinio parece haber sido desmantelada y esta acción del gobierno de USA ha sido un duro golpe a los ladrones.

Se aspira que todo el dinero robado a la Nación sea recuperado y los asaltantes debidamente enjuiciados y penados.

Cuando la moral y la ética reinen habrá paz y desarrollo integral. Nuestro país, afortunadamente, aún cuenta con recursos para su recuperación y colocarse en el camino de su desarrollo material y espiritual; ella será nuestra tarea.

22 de julio 2023

LA MILENARIA CULTURA JAPONESA

La milenaria, diversa y ancestral cultura japonesa mantiene, entre otros, a “Los tres monos sabios”, conocidos como SANZARU que representan el proverbio “Mizaru, Kikazaru e Iwazaru” que significan no ver el mal, no oír el mal y no hablar mal. Me detengo brevemente en “no hablar mal. Iwazaru es el mono que se cubre con sus manos la boca y representa no hablar mal del prójimo. Ello nos refresca la buena práctica de la caridad que nos indica hablar solo cuando se hace en bien, cuando se desea hablar mal, preferible es callar. La palabra tiene un extraordinario poder que debemos utilizar de una manera responsable, solidaria y amistosa. Se vive mejor cuando se utiliza un vocabulario higiénico, limpio y agradable y cuando lo hacemos así estamos contribuyendo a crear un ambiente positivo y amoroso con quienes nos escuchan y hablamos. Con nuestras palabras, acciones y pensamientos podemos atraer muchas energías positivas o negativas, dependiendo de la calidad de las palabras, acciones y pensamientos y de esa forma se influye notablemente en el comportamiento de quien nos rodea y en el nuestro.

En otro nivel, los tres monos sabios nos enseñan responsabilidad, autoprotección y mantener nuestra mente limpia, saneada y también nos ayudan a que nuestra energía sea pura y distante de la negativa.

Cuando tapamos nuestros ojos, oídos y boca podemos abstraernos del exterior temporalmente y concentrarnos en lo interior que nos conecta con nuestro YO superior y procuramos una mayor comprensión y tolerancia, que son fundamentales en una sana convivencia.

Si aceptamos los mensajes de los tres monos sabios, podemos crear energía positiva y vivir con integridad, conciencia bien fundada y equilibrio.

Apartemos el mal, no oigamos el mal y no hablemos mal para vivir mejor.

22 de julio 2023

HUGO ARMANDO “EL POLLO” CARVAJAL

“El pollo” Carvajal es un Mayor General retirado del Ejército venezolano. Fue jefe de la entonces Dirección de Inteligencia Militar (DIM) en tiempos de Chávez y también fue diputado a la Asamblea Nacional del país para el periodo 2016-2021. Hasta hoy se encontraba recluido en un penal de Madrid a la espera de su extradición a Estados Unidos que tengo entendido está en desarrollo.

Fue hombre de extrema confianza de Chávez y Maduro por muchos años y una de las figuras de mayor peso del régimen, hasta que dio un violento e inesperado viraje y se pasó a la oposición a Maduro.

Resulta que el Mayor General posee información privilegiada que puede comprometer seriamente a destacados integrantes y allegados muy íntimos del régimen del que se fue y del que aún tenemos, y eso lo hace muy atractivo al gobierno de los Estados Unidos y particularmente a los servicios de inteligencia de ese país, que desde hace más de dos décadas tienen especial interés en lo que ocurre y sucede en nuestro país. El empeño del país del norte de América es por la información de primer orden que tiene acumulada ese señor General.

Ahora la Audiencia Nacional de España le ordena a Interpol la entrega inmediata al gobierno estadounidense del susodicho y por lo que tengo de información ya debe estar en tierras del norte. Todo indica que el tiempo a Carvajal se le terminó y con seguridad será sometido a largos y profundos interrogatorios por los servicios de inteligencia norteamericanos y con seguridad también, para aminorar la pena o transformarse en “testigo protegido”, cantará como el mejor tenor.

El gobierno de Estados Unidos le propuso varios acuerdos al general, pero él no los aceptó porque todos incluían reclusión y años de cárcel y afirmó que no quería salir anciano o muerto de la prisión.

Por supuesto que el totalitario régimen venezolano ha hecho lo posible para que Carvajal sea juzgado en nuestro país para que todo quede en familia, el ruego a los Estados Unidos es clamoroso, pero la suerte parece estar sucediendo.

Carvajal niega lo que se le atribuye en cuanto a narcotráfico, blanqueo de capitales y colaboración con las FARC colombianas. Todo parece estar planteado para que él cambie información privilegiada que compromete a un gentío de alto rango del régimen del que se fue y del que aún tenemos por un tratamiento aceptable. Nos informaremos más adelante.

20 de julio 2023

DERECHO PUBLICO Y PRIVADO

El derecho público se centra en ordenar y regular las relaciones del Estado con los individuos y los vínculos de los integrantes con la sociedad en la que viven. Establece de manera categórica que los funcionarios públicos solo pueden y deben hacer lo que la ley claramente les permite y quien va más allá de esta facultad y hace lo que le da la gana, incurre en abuso de autoridad y extralimitación de funciones.

El derecho privado es aquel que regula las relaciones entre individuos que debe partir de la igualdad de condiciones y sin interferencia de los intereses del Estado. De acuerdo al derecho privado, cada individuo puede hacer lo que la ley le atribuye como derecho pero también lo que la ley ignora o no prohíbe. Estas atribuciones y facultades constituyen diferencia medular entre ambos derechos.

De acuerdo a ello, nos debemos preguntar qué ley faculta al Contralor General de la Republica para privar de los derechos políticos a un nacional, es decir, para inhabilitarlo políticamente. Pues ninguna, porque no existe; en consecuencia abrogarse esa facultad es al menos arbitrariedad y abuso grosero de autoridad, además de extralimitación de competencias que no debemos tolerar.

Un señor que dice ser diputado a la Asamblea Nacional y que al menos debe conocer nuestro ordenamiento jurídico, afirmó esperar la decisión de inhabilitación política de María Corina Machado, de parte del Contralor. Quien la solicita actúa con abuso e ignorancia y quien la acuerda es un delincuente. Solo un tribunal de justicia puede, con sentencia firme y en sujeción al debido proceso, suspender los derechos políticos de un ciudadano que esté incurso en las causales establecidas en la ley.

Si en el país imperase la justicia ya el Tribunal Supremo se hubiese pronunciado de oficio para frenar de inmediato el atropello grosero contra los derechos ciudadanos. Pero no debemos esperar justicia de quienes integran el clan de la maldad y la arbitrariedad.

Utilizan la Contraloría General como instrumento diabólico para pretender frenar la caravana, pero ella pasa mientras los perros ladran y por lo que estamos observando, esa caravana será triunfal y no será un triunfo cualquiera, será apoteósico y sin precedentes que devolverá la confianza y optimismo a la gente y que nos cargará de voluntad para construir la Venezuela deseada, muy distinta y muchísimo mejor que la que aún tenemos.Será un país distinto donde todos podremos soñar y respirar aire fresco.

19 de julio 2023

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Ignacio Avalos Gutiérrez

Hace diez años celebramos mis compañeros y yo 50 años de graduados. El próximo sábado conmemoramos 60, lo que mirado desde fuera es, como me dijo un necio tratando de ser cómico, una reunión de “adultos mayores”, nada más lejano de lo que sentimos nosotros de nosotros.

Aunque dicen que una década es demasiado tiempo a esta edad, no se me vienen ideas, ni sentimientos, muy distintos a los que expresé entonces. Algunos nos conocemos desde cuando estábamos en primer grado, otros ya entrada la adolescencia y unos cuantos algo después. Pero el recuerdo es el mismo, como si el tiempo pasara en vano.

Se dice que el presente no existe, se va a cada instante, y que el futuro tampoco, es pura incertidumbre, no ha llegado. Sólo cuenta, pues, el pasado. Sin necesidad de haber estudiado filosofía, los músicos hablan algo parecido y por eso uno de ellos escribió en un bolero que recordar es vivir. En fin, somos porque hemos sido y, al menos en parte, la vida, termina siendo, entonces, un álbum de fotografías o una película y desde hace ya unas décadas, un menú de dispositivos tecnológicos que nos permiten estar en contacto diario, a cada ratico. Benditas, pues, digo yo, ni pensador ni músico y menos que menos “Homo digitalis”, la cámara fotográfica, la filmadora y el facebook, constatan que somos los que fuimos.

A propósito de lo anterior, diré que como cabe fácilmente suponer, constituimos un grupo de predigitales, al que las nuevas opciones tecnológicas nos llegaron a la altura de nuestra mediana edad, no se sabe exactamente si para bien, para mal o más bien para todo lo contrario, habrá seguramente un menú surtido de opiniones al respecto. Yo personalmente creo que no hay que darle la espalda a las inmensas posibilidades que abren estas innovaciones, pero estoy seguro de que vernos cara a cara no tiene comparación, visto que no son suficientes las relaciones virtuales.

Cierto, diversas investigaciones, muestran que el exceso de “digitalidad”, tiene peligros, porque los seres humanos somos analógicos, nos hacen falta las redes sociales de carne y hueso, no en balde, y lo coloco apenas como un ejemplo entre muchos, los hijos de los directores de las “grandes tecnológicas, (Apple, Google …), asisten a la escuela para oír a sus profesores, pizarrón y tiza mediante, para aprender las diferentes materias que se incluyen en el pensum. Para fortuna de nosotros, los “inmigrantes digitales”, está cobrando fuerza una suerte de “revancha de lo analógico”. Tenía razón Kant “Los besos por carta no llegan a su destino”

La vida nos desperdigó, incluso geográficamente, pero no biográficamente y, como dije, el próximo sábado nos volvemos a ver. Vernos significa topar de nuevo con el misterio de la existencia. Asombrarnos de cómo nos aconteció la vida, de cómo cada cual llegó hasta acá. Si fue por el azar de los dados, disfrazado en una serie interminable y cotidiana de casualidades, buenas y malas. Si fue por el imperativo inscrito en nuestro elenco genético, según diría un biólogo recalcitrante, por los designios inapelables del cielo, por obra de la libérrima voluntad de cada quien para escoger y desandar caminos. O por todo junto, mezcla extraña vertida en un libreto invisible, el cual nos fue volviendo distintos, pero manteniéndonos iguales y reconocibles, los mismos de antes, no obstante ciertas trayectorias que pretenden despistarnos, por ejemplo, la de los que los que prometían para poetas y terminaron diseñando equipos electrónicos, la de los que tropezaban con la piedra de las matemáticas y ahora calculan estructuras viales, la de los tímidos que se subieron a la palestra pública, la de algunos flacos que engordaran y la de ciertos revolucionarios que mutaron en plácidos conservadores. Sin embargo, ninguno ha conseguido disipar la verdad incontrastable de que sigue siendo los que fue.

Vernos es, asimismo, repasar la época en la que anduvimos de la mano de los jesuitas, una orden religiosa inquieta y polémica, y cotejar en cada uno de nosotros la marca, no pocas veces diferente (lo cual habla bien de su amplitud) que dejaron mediante su inteligencia, su pasión y su bondad en la educación que nos dieron, un capital que hemos usufructuado siempre, aun sin darnos cuenta, y, me temo, sin saber agradecerlo.

En fin, vernos será volver a tener al lado a varios tipos, con la sensación de que estuviste con ellos apenas ayer, de confirmar que, no obstante, las diferencias que pueda haber respecto a tantas cosas son tu gente, parte esencial de tus afectos, es decir, de tu vida.

Nos volveremos a ver en un rato. Diez años pasan volando

El Nacional, 21-07 2023

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León Magno Montiel

El 17 de julio de 1937, Matilde Lofiego, una caraqueña diminuta, salió airosa de un largo y doloroso parto, su estrecha pelvis por fin dejó salir al niño que llamaría José en honor a su abuelo, e Ignacio en gratitud al santo vasco, creador de la Compañía de Jesús, el que según, protegió a la joven parturienta.

En ese momento nacía quien se convertiría en el dramaturgo más importante de Venezuela, un cronista brillante, hombre con talento para el cine: José Ignacio Cabrujas Lofiego, a quién Román Chalbaud enseñó, años más tarde, a redactar guiones para películas.

José Ignacio Cabrujas confesó en un relato memorioso, que al ser que más amó en su vida fue a su padre, el sastre José Ramón, hombre austero y esforzado. Su papá tuvo la visión de llevarlo al colegio San Ignacio de Caracas para que lo educaran los jesuitas, calificados por Cabrujas en su madurez, como “La aristocracia intelectual”. Esa severa educación, de alto vuelo intelectual, contrastaba con las vivencias que a diario tenía en la plaza Pérez Bonalde de su parroquia Catia, que por esos años, aún tenía neblina a las seis de la tarde. Esa plaza fue su ágora, allí conoció al pintor Jacobo Borges, allí lo oyó hablar de su encuentro con Pablo Picasso, allí José Ignacio fabuló y comenzó a crear un mundo onírico, lo que le permitió realizar su sueño más recurrente:

hacer teatro.

Su primera obra la escribió en 1957, desde entonces no paró de crear dramas.

José Ignacio fue un niño miope, de abundante cabello rizado, muy tímido, con una voz grave y ronca de fumador prematuro, con un timbre de hombre mayor en el cuerpo de un infante, su voz tenía una resonancia cavernosa.

Él convivía con todo tipo de personajes en Catia, con las meretrices de los bares del oeste capitalino: antros con bombillos de luz dorada a donde llegaban los peloteros a beber cerveza, los mecánicos, los timadores y los músicos callejeros. Ese era su barriada, su mundo, allí descubrió su vocación leyendo “Los Miserables” de Víctor Hugo, y entre el llanto, declaró su amor a ese oficio, a esa posibilidad de conmover a través de la escritura. Llegó a afirmar:

“El teatro yo lo hago, no lo amo, sólo lo hago”. Pero quienes lo conocieron, creen que en realidad las tablas fueron su gran amor.

Esa pasión creadora lo acompañó toda su vida, produjo 23 obras de teatro, 18 guiones para películas, cerca de 400 crónicas, algunas miniseries de televisión, entre otras “El ciclo de Rómulo Gallegos” muy celebrado, donde utilizó el tema musical-motivo “De Conde a Principal” de Aldemaro Romero. Escribió varias telenovelas a las que dedicó demasiado tiempo; según mi parecer, un tiempo que hora resulta perdido.

Consulté el portal www.elpoderdelapalabra.com a ver qué nos dice sobre él, y aparece: “Artista comprometido con la realidad social de su país, fue una de las personalidades teatrales, de las más importantes de ese país”. Luego destaca sólo tres obras de su dramaturgia: “Profundo” de 1970; “Acto Cultural” de 1976 y “El día que me quieras” de 1979.

Pienso que Cabrujas le dio mucho de su corta vida (apenas 58 años) a ese mundo de entretenimiento banal que representa la telenovela, y si bien, sentó un nuevo perfil en el género, introdujo la “telenovela cultural”, parece que ese esfuerzo en el tiempo se redujo a un “matatigre” muy bien pagado, sin ninguna trascendencia artística.

El documental de Antonio Llerandi (Caracas, 1943) titulado “Cabrujas en el país del disimulo”, es un brillante trabajo que nos relata su vida. Según el cineasta Llerandi, lo comenzó luego de dictar un seminario de cine en la Escuela de Arte de la Universidad del Zulia, le sorprendió enterarse que ninguno de sus 22 alumnos conocía a José Ignacio, no tenían ninguna referencia de su obra colosal. Como resultado de esa experiencia surgió una pieza fílmica de 90 minutos, donde se recrea su infancia en Catia, su entorno familiar, con hermosos testimonios de sus amigos más entrañables: Román Chalbaud, Isaac Chocrón, el pintor Jacobo Borges, la actriz Tania Sarabia y, el polémico y colérico Teodoro Petkoff.

El documental de Llerandi es un abordaje al Cabrujas político, autoproclamado comunista, ateo, fundador del partido Movimiento al Socialismo (MAS), con una posición antípoda a la cultura adeca que dominaba el escenario de los años 70 y 80. Por otro lado, vemos al Cabrujas esposo, con sus tres matrimonios relatados de forma cálida por sus tres exesposas: el primero con Democracia López en 1960, el segundo con la diseñadora de raigambre húngara Eva Ivanyi en 1976.

El tercero con la hermosa musicóloga, soprano y pianista Isabel Palacios, en 1985.

Cabrujas fue un buen actor, no sólo de cine y teatro, sino también un actor político, que brindó entrevistas estelares a Jorge Olavarría, José Vicente Rangel y Orlando Urdaneta, entre otros presentadores.

A lo largo del documental aparecen escenas de películas donde participó; parte de las narraciones magistrales que realizó y de entrevistas televisadas donde planteó cosas muy originales, como:

“Ojalá el Doctor Caldera sea el último presidente histórico, y que en adelante tengamos un gerente raso”.

En el programa “José Vicente Hoy” dijo en tono áspero: “El Doctor Caldera se ufana de tener una próstata sana, pues yo le pido; utilice su próstata y ponga a funcionar este país.”

Conocimos al Cabrujas operático, enamorado de ese arte al que definía como lo más antiguo que nos quedaba. La ópera lo apasionaba, siempre estuvo cerca de ese mundo, ella lo alimentaba. Quizá sus dioses eran Verdi y Puccini, Ibsen y Artaud.

Entre sus 18 guiones para cine, destacan los de los filmes: “El pez que fuma” junto a Román Chalbaud, “Amaneció de golpe” de Carlos Azpúrua, y “Doña Bárbara” filme donde hace la narración inicial. “Sagrado y Obsceno” y “La quema de Judas”. Son clásicos intocables, cintas de culto.

En 1988 la Fundación Polar publicó “Caracas”, un tomo con fotografías de Gorka Dorronsoro y el texto suyo “La ciudad escondida”. Ese año le fue conferido el Premio Nacional de Teatro. Durante décadas fue profesor en la Escuela de Artes de la UCV, y entre 1992 y 1993 profesor invitado del Instituto de Creatividad y Comunicación.

En el año 1992 publicó el libro donde compiló sus mejores crónicas, titulado “El país según Cabrujas”, joyas periodísticas donde exhibe su inagotable genio, su agudo humor, su verbo sardónico para dibujar el país.

Es memorable su crónica sobre la rebelión del 4 de febrero de 1992, donde describe al entonces presidente Carlos Andrés Pérez preocupado, no tanto por la asonada militar, como por “el bochorno que vivió ante los ojos del Presidente Bush”.

Al mandatario CAP lo describe hablando embutido en un chaleco antibalas, con su calva rodeada por sus escasos cabellos desordenados, hirsutos por el terror, declarando desde el bunker de la organización Diego Cisneros. Ese libro debería ser materia obligatoria en las Escuelas de Comunicación Social de Venezuela.

En una de sus crónicas afirmó:

“No creo en la obediencia ciega de los militares ni en el celibato de los curas, porque los órganos son para usarlos, tanto el cerebro, como el otro”.

Siempre pensé que la voz de José Ignacio Cabrujas era casi como un personaje en sí misma, un sonido que iba dibujando con perfecto trazo situaciones inéditas, personajes únicos y sus épocas. Una de las voces que le dieron un sonido de identidad a Venezuela, como la de Renny Ottolina, la de Héctor Mayerston e Iván Loscher. La voz de José Ignacio era como una pieza para fagot, con gran personalidad.

Sus amigos íntimos debatieron en largas tertulias sobre las causas de su temprana muerte, en medio del duelo, especulaban: ¿A Cabrujas qué lo mató? Rodolfo Izaguirre decía: “El exceso de espaguetis con albóndigas”.

Román Chalbaud, seis años mayor que el difunto afirmaba; “Fue el cigarrillo”. Lo cierto es que un infarto lo sacó de este mundo, cuando se encontraba en la Isla de Margarita, el 21 de octubre de 1995. Su viuda Isabel Palacios cuenta que el traslado de su cadáver a Caracas resultó un guión cabrujiano, surrealista y sarcástico. La avioneta que enviaron para trasladarlo era muy pequeña y el ataúd no cupo en ella, tuvieron que pedir otro avión.

Cuando por fin llegó a La Guaira la urna con sus restos, el camión donde lo subían a Caracas fue detenido por la Guardia Nacional, porque no tenían el acta de defunción, y el efectivo militar (ignaro absoluto) no tenía la menor idea de quién era José Ignacio Cabrujas.

Terminó el accidentado periplo de su entierro, finalmente fue sepultado rodeado por la gente del teatro, del cine y el arte de Caracas: “La ciudad de demoliciones y terremotos, donde nada es digno de recordarse” (Cabrujas, 1989).

A José Ignacio Cabrujas no lo mató el cigarrillo, ni los espaguetis, ni ese virus letal llamado olvido que padecen tantos venezolanos. Han pasado décadas desde su partida, y su voz sigue latente en nuestro recuerdo, su aporte tiene un espacio entre nosotros, su presencia se siente en su ágora catiense.

Él está esperando subir a los escenarios para leer a los transeúntes los versos de su poeta predilecto Rafael Cadenas, poeta al que dijo necesitar.

La destacada actriz larense María Cristina Lozada (El Tocuyo, 1941) quien actuó en varias de sus obras de teatro, expresó su admiración por Cabrujas afirmando:

“Ninguna voz proveniente de tan desconcertante timidez, ha producido tal estruendo en la conciencia nacional”.

Cabrujas fue un fanático del beisbol, seguidor fervoroso de los Tiburones de La Guaira BBC. En algún momento le preguntaron: ¿Y por qué Tiburones, y no Leones o Navegantes del Magallanes? A lo cual respondió:

“porque estoy acostumbrado a las minorías”.

A su equipo adorado dedicó su última crónica, pieza periodística llena de melancolía y humor:

“Jamás cruzó por mi cabeza la idea de pertenecer al partido Acción Democrática que es como pertenecer al Caracas, o al partido socialcristiano Copei que es como pertenecer al Magallanes, prefiriendo por el contrario mi inscripción y el agobio consecuente en el casi extinto Partido Comunista de Venezuela, que era como pertenecer al Deportivo Vargas”.

El teatro que escribió José Ignacio Cabrujas es de alto tenor, de gran riqueza poética y dramática. Creo debería estar mejor valorado en el mundo hispánico. En todo caso, nos toca a nosotros mostrarlo con orgullo, montar sus obras, con la certeza de estar ante un gran dramaturgo, un artista genial, de una inteligencia viva.

Gracias maestro Cabrujas por acercarnos al misterio de ser venezolano, gracias por el mundo complejo que creó para interpretarnos, para recrear nuestra más pura esencia. Le pido al país, levantemos un aplauso solemne para usted, así podremos homenajear su memoria.

@leonmagnom

16 de julio 2023

https://www.noticiasbarquisimeto.com/cabrujas-por-leon-magno-montiel/

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