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Opinión

Jessica Bayón Pérez

El paradigma educativo se ha visto golpeado por los vaivenes tecnológicos. Es evidente que el desarrollo tecnológico avanza más rápido que las leyes y que la educación. Por eso, definir esta última a principios del siglo XXI significa contrastar estilos docentes y momentos de la historia de la humanidad.

Hemos pasado de una sociedad tradicional a la llamada sociedad de la información en un periodo de tiempo muy corto. Cualquier persona puede teclear unos segundos y obtener conocimiento en su móvil sin necesidad de abrir un libro.

Nuevos puestos de trabajo

Se han creado cientos de nuevos puestos de trabajo en el área tecnológica solamente por el hecho de que existe un gran mercado de personas sedientas de información.

Empresarios hace diez años jamás habrían pensado darle un sueldo alto a un chico o una chica jóvenes para que se encargaran de dar una imagen corporativa de su empresa en las redes sociales. Los grandes periódicos tampoco consideraban que su edición impresa se reduciría al mínimo como consecuencia de la llegada de los nuevos lectores digitales.

Todo ello no ha sido ajeno al mundo docente. Estudiantes de todo el mundo pueden hacer ahora sus deberes copiando y pegando de portales como Wikipedia o buenastareas.com, lo cual generó en su momento una crisis docente (cómo saber si algo era un plagio o no). De hecho, ahora se comercializan docenas de portales para que el profesorado verifique qué es transcripción y qué es una producción original.

Pero ¿qué ocurre con los alumnos de Infantil y Primaria? Niños y niñas de 3 y 4 años están jugando con un iPad o una tableta. Ya en las primeras fases de la educación vemos, por ejemplo, a una niña de 7 u 8 años realizando una presentación power point para exponer los planetas o los animales en su próxima clase de ciencias.

Por lo tanto, podríamos definir la educación desde varios puntos de vista.

¿Soportamos una clase magistral?

El primero sería semántico, pues educación no es lo mismo que instrucción, y lo que se proyecta en las aulas de clase parece que sí lo es. La educación hoy en día no soporta una clase magistral donde el alumnado es solamente receptor de un discurso. Pero ¿estamos preparados los profesores y profesoras para cambiar el modelo?

Extraer a miles de docentes del modelo magistral, su zona de confort, es una apuesta arriesgada. Por otro lado, a quienes se están formando en diversos programas de máster y en grados de docencia se les exige el empleo de la tecnología, la neurociencia, pero las clases siguen siendo magistrales. Si alguien utiliza, por ejemplo, una presentación en power point, puede caer en numerosas ocasiones en una especie de karaoke docente con poca imaginación, exceso de lectura de diapositivas y altas dosis de aburrimiento.

Malos resultados académicos

En consecuencia, se requiere un cambio radical e inmediato. El problema está en que quienes toman las decisiones no lo ven con claridad. Según un estudio de Eurostat, los estudiantes han bajado el rendimiento, nos situamos en la cola de toda Europa y obtenemos malos resultados académicos en los informes PISA.

Por otro lado, debemos modificar la formación del futuro docente, y para ello cabe pensar en el reaprendizaje del profesorado de posgrado y grado para que puedan enseñar predicando con el ejemplo. Esto conllevará una alteración en las estructuras legales y una variación en los rendimientos académicos.

Así será la universidad del futuro

La universidad de finales del siglo XXI no será en nada parecida a la actual. En manuales futuristas se dice que el ser humano llevará un chip con toda la información que necesite. Las personas serán políglotas y el internet desaparecerá tal y como lo conocemos hoy en día.

Por lo tanto, cabría preguntarse si todos los seres humanos pueden saber de todo y cómo se supone que debería orientarse el paradigma educativo.

La respuesta a estos interrogantes podemos hallarla en las aproximaciones teóricas de la sociedad del conocimiento. Esta contempla una forma adecuada y precisa de educar, de acuerdo a las capacidades de cada ser humano. No basta con saber de medicina o de ingeniería, pues esa información la tenemos al alcance de la mano. Se requiere que la persona tenga talento, destreza, interés, coraje, certeza y una dedicación clara a profundizar el conocimiento adquirido, ya sea mediante juegos o clases interactivas, aprendiendo de forma autónoma o adquiriendo en un futuro un chip que contenga toda la información de un grado universitario.

Es un conflicto generacional, pero también una batalla entre los colegios y las empresas de ocio online. El nivel de distracción que un estudiante promedio puede tener es inmenso, pues estas empresas aplican técnicas de neuromarketing que generan dependencia de los juegos en línea.

Ya nos situamos en una fase de descubrir nuevas enfermedades relacionadas con el proceso de adicción de un ser humano a este tipo de diversiones. Incluso, la intoxicación en las redes sociales y la necesidad de ser seguido por alguien se convierte cada vez más en un proceso psicótico compulsivo.

¿Están la universidad o el profesorado capacitados para alejar al alumnado de estas atracciones digitales? La respuesta es no.

Cómo impartir las clases

Se habla mucho de la neurociencia, pero debemos considerar que más allá de esas maravillosas técnicas debe haber un reaprendizaje de la forma en que debemos impartir las clases, especialmente los que nos estamos preparando para asumir el reto de una educación en tiempos de cambio para la sociedad.

Los profesores preparamos a los alumnos para el mercado laboral. El fin último de un proceso educativo es que la persona que finalice esté capacitada para desarrollar un trabajo en alguna empresa o que pueda volcar todas sus capacidades en el mundo del emprendimiento.

Cabe entonces una nueva pregunta: ¿Se está preparando a los actuales estudiantes para trabajar en las empresas o en las ocupaciones que estarán disponibles en un par de años? Ya no podemos hablar del futuro como algo lejano: los nuevos cargos y las nuevas responsabilidades están a la vuelta de la esquina.

Las formas organizacionales en poco tiempo van a ser celulares, con responsabilidades compartidas. Las estructuras piramidales van a desaparecer. Así, está surgiendo un paradigma donde todos y todas tomamos decisiones dentro de las organizaciones.

La educación hoy en día no puede definirse en un par de frases, ya que es un asunto que no se puede ver desde un solo punto de vista.

En conclusión, la educación debe cambiar y amoldarse a los nuevos tiempos. No se concentra en un ente solitario. Depende de la totalidad del profesorado y, por tanto, definirla es determinar nuestro rol en una reducida temporalidad.

22 de octubre de 2019

The Conversation

https://theconversation.com/la-nueva-sociedad-digital-necesita-una-escue...

 5 min


Fernanda Paúl

"No es por 30 pesos, es por 30 años".

Esta frase se ha repetido en diversas ocasiones desde que estalló la crisis social que tiene a varias ciudades de Chile en estado de emergencia.

Es una oración que, sin duda, explica parte del profundo malestar que hay detrás de las violentas protestas ocurridas durante el fin de semana en el país sudamericano.

Y es que centenares de chilenos dicen que el alza de la tarifa del metro en 30 pesos fue solo la "gota que rebalsó el vaso". Prueba de ello es que el anuncio este sábado del presidente Sebastián Piñera de suspender el incremento en el precio del transporte público, no calmó en lo más mínimo a los manifestantes.

Al contrario, las protestas se tornaron más violentas, con saqueos a supermercados, quema de una decena de estaciones de metro y buses, y ataques a cientos de instalaciones públicas.

Muchos chilenos dicen sentirse "abusados" por un modelo económico que no cumple con los estándares de una sociedad "justa".

Pero ¿cuáles son estas "deudas sociales" por las que reclama parte de la sociedad chilena?

1. El sistema de pensiones

Es quizás uno de los temas más polémicos de los últimos años en Chile.

El sistema de pensiones que actualmente rige en ese país—creado en 1982, durante el gobierno militar liderado por Augusto Pinochet—, ha sido fuertemente criticado por diversos actores sociales y también defendido por otros.

En palabras simples, el mecanismo provisional chileno es suministrado por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), que son instituciones financieras privadas que se encargan de administrar los fondos de cuentas individuales de ahorros para pensiones.

Se basa en que cada persona ahorra una parte de sus ingresos para sostener una pensión al momento de su jubilación.

Pero este sistema no ha cumplido con las expectativas de los chilenos. Se ha dicho que el modelo no es capaz de entregar "pensiones dignas", y que ha colaborado con la concentración de la riqueza y con la desigualdad del ingreso.

Incluso el propio presidente Piñera, durante su primer mandato en 2013, dijo: "Cuando se diseñó este sistema de pensiones, lo que se buscaba era que las personas pudieran jubilar con una pensión que fuera el 70% del sueldo de los últimos cinco años y eso no está ocurriendo".

Los cuestionamientos a este modelo —que, precisamente, fue ideado por el hermano del presidente chileno, José Piñera— han aumentado ostensiblemente en los últimos años, provocando grandes manifestaciones en contra. En 2016, salieron a protestar a la calle unas 600.000 personas que exigían el fin de las AFP.

Una de las agrupaciones que ha liderado estos reclamos se llama "No+AFP". Para ellos, las administradoras de pensiones en Chile "son bancos encubiertos de los empresarios más ricos de nuestro país". "(Utilizan) los fondos previsionales para que estos puedan expandir sus inversiones y concentrar aún más el capital en pocas manos", dicen.

Bettina Horst, subdirectora del centro de estudios chileno Libertad y Desarrollo, no comparte esta consigna aunque reconoce que efectivamente se ha instalado un discurso en contra de las AFP.

"Cuando se habla de que las AFP nos están robando los recursos, no es así; ni una AFP ha robado ni un peso . Pero está instalado de que las AFP nos roban", explica a BBC Mundo.

Por su parte, la cientista política y presidenta de la fundación Chile 21, Gloria de la Fuente, explica que los reclamos tienen que ver con que "las personas en este país pueden trabajar toda su vida, cotizar toda su vida, y recibir una miseria".

"El 80% de las personas en Chile recibe pensiones que son menores al sueldo mínimo", le dice a BBC Mundo.

Actualmente, hay una reforma al sistema provisional en el Parlamento de Chile.

El proyecto de ley —una de las promesas de campaña de Piñera— fue ingresado en noviembre de 2018 y busca, a grandes rasgos, aumentar el ahorro previsional de los trabajadores mediante el aporte adicional y mensual del 4% del sueldo de cada trabajador, financiado por los empleadores.

La iniciativa, sin embargo, genera dudas en asociaciones como "No+AFP" y en sectores políticos de oposición.

"La reforma de este gobierno no soluciona el problema, ni ahora ni cuando esté en régimen -en 48 años más-. Debemos actuar hoy para los nueve de cada diez pensionados que reciben menos de 300.00 pesos como jubilación", dijo el diputado del partido Revolución Democrática, Giorgio Jackson.

Para De la Fuente, estas últimas manifestaciones representan un "punto de inflexión" y, por lo mismo, la discusión en torno a las pensiones va a tener que cambiar.

"Si antes estaba centrada en si manteníamos o no el sistema de AFP, ahora el foco va a ser cómo hacemos para que las personas se jubilen de una manera digna", dice.

Con esto, se podría abrir el debate respecto a otro de los sistemas que ha sido cuestionado en Chile: el sistema tributario.

"En este país, la política redistributiva no logra romper con la desigualdad. Y con este sistema tributario, el calculo que hacen varios economistas es que al final terminan pagando menos, y no más, las personas más ricas", explica De la Fuente.

2. Salud y desprotección

El sistema de salud chileno está compuesto por un modelo de atención mixto. Por una parte, está el seguro público denominado FONASA (Fondo Nacional de Salud) y, por otra, uno privado llamado ISAPRE (Instituciones de Salud Previsional).

Según la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen), las personas afiliadas a FONASA alcanzan el 80%, mientras que las que tienen acceso al sistema privado de ISAPRE representan menos del 20%.

Y, aunque el seguro público ha mostrado mejoras en los últimos años, aún tiene muchos asuntos pendientes.

Entre ellos, la ausencia de hospitales y especialistas, la atención primaria de salud para prevenir enfermedades y la necesidad de reducir las listas de espera que, durante los últimos años, ha aumentado a casi dos millones de personas.

Por su parte, en las Isapres los reclamos tienen que ver con el alza de precios de los planes de salud, la baja cobertura, las preexistencias y el acceso restringido a centros de salud.

En un discurso en 2018, el presidente Piñera aseguró que "más de tres cuartas partes de la ciudadanía no está satisfecha con la gestión gubernamental en salud y existen razones fundadas para ello".

"Ninguno de los seguros de salud está cumpliendo a cabalidad su objetivo y existen deficiencias importantes que subsanar", agregó.

Y esta fuerte sensación de desprotección ha generado descontento.

"En Chile solo el 20% de la gente puede pagar por una atención de mejor calidad, pero el 80% de la población tiene que atenderse a través del sistema público. Eso genera una diferencia enorme porque aunque tengamos patologías garantizadas en FONASA, aún muchas no están cubiertas y, además, hay gran lentitud en la atención. La gente está muy desprotegida", explica Gloria de la Fuente.

Bettina Horst, en tanto, asegura que aunque en Chile se han inyectado muchos recursos para mejorar la salud, los resultados no son los mejores. "Esto pasa porque los pabellones no son utilizados todo el día, porque las listas de espera aumentan y por un tema de gestión, no se controlan bien los insumos, etc", dice.

3. Transporte público: un problema sin resolverse

La red de transporte "transantiago" (hoy renombrado como Red Metropolitana de Movilidad) se creó hace 12 añoscon la promesa inicial de ser un transporte público de calidad, sustentable y sin subsidios estatales.

Sin embargo, hoy representa uno de los mayores problemas que enfrenta la capital de Chile, Santiago.

Y lo cierto es que, desde su creación, este modelo de transporte nunca ha dejado de recibir críticas.

Durante su primer mes de circulación en febrero de 2007 el caos fue total, con graves problemas en cuanto a la instalación de validadores y un error en la programación de estos, lo que obligó a que el sistema fuera gratuito durante su primera semana de operación.

En definitiva, el "transantiago" tenía problemas de planificación, diseño e implementación, generando un colapso total del transporte público.

Y las culpas políticas de un lado a otro entre los gobiernos de los expresidentes Michelle Bachelet —que puso en marcha el plan—, y el de Ricardo Lagos —que lo creó— no cesaron.

A pesar de varias reestructuraciones, reasignación de recorridos, medidas de contingencia e inyecciones millonarias de inversión a lo largo de estos 12 años, la red de transporte no ha logrado responder de manera eficiente al gran flujo de personas que viaja diariamente dentro de la ciudad.

Largas esperas para abordar buses y el metro, sumado a demoras en los viajes, forman parte de los problemas a los que se enfrenta buena parte de la población.

Y, aún así, su precio es caro: según un reciente estudio de la Universidad Diego Portales de Santiago, de un total de 56 países alrededor del mundo, el de Chile es el noveno transporte más caro en función del ingreso medio de sus habitantes.

Hoy, el sistema sigue generando déficit (3.000 millones de pesos en 2018) y sus índices de evasión continúan siendo altos: en el segundo trimestre de este año, el porcentaje de evasión fue de un 25,7%.

"Estructuralmente, la política pública implementada por Michelle Bachelet fue un error y hoy día estamos pagando las consecuencias", dice la subdirectora de Libertad y Desarrollo.

Esto explica, en parte, por qué hubo tanto descontento social cuando la administración de Piñera decidió aumentar la tarifa en 30 pesos.

4. Privatización del agua

Otra de las políticas que genera cuestionamiento entre varios chilenos es el Código de Aguas.

El modelo de gestión —que fue establecido en 1981— genera polémica en el país sudamericano pues sus críticos dicen que, si bien reconoce el agua como un bien nacional de uso público, establece que los particulares (o privados) puedan constituir sobre las aguas derechos de aprovechamiento de carácter perpetuo.

Además, se alega que es un sistema "absolutamente privado".

Rodrigo Mundaca, líder del Movimiento de Defensa del Agua la Tierra y la Protección del Medio Ambiente (Modatima), ha insistido en el cambio de esta regulación y ha señalado públicamente que en Chile no hay sequía sino "saqueo".

Para él, los privados hacen un "aprovechamiento" del agua de tal forma que termina por desabastecer al resto de la población.

"Chile es el único país del mundo que mantiene privatizadas sus fuentes de agua desde la dictadura", dice. El activista agrega que "aquí los empresarios pueden comprar, vender o arrendar agua".

Hoy, si bien hay una reforma al Código de Aguas en el Parlamento, sus críticos dicen que no es suficiente.

Para Mundaca, por ejemplo, la única forma de solucionar este problema es hacer una reforma a la Constitución Política, derogando el artículo 19 numeral 24, que es el que consagra la propiedad privada.

Sin embargo, para hacer una reforma a la Constitución en Chile se necesita la aprobación de dos tercios del Senado. Y "esos votos no están", reconoce Mundaca.

5. Educación y la movilidad social

La demanda por una mejor educación explotó en 2006 con la famosa "revolución pingüina", cuando estudiantes secundarios salieron a las calles a exigir mejoras en esta materia.

Luego, en 2011, regresó con aún más fuerza el movimiento estudiantil, marcando la actualidad durante varios meses y presionando al gobierno (el primero de Sebastián Piñera) a hacer cambios de fondo al respecto.

Y aunque este petitorio está hoy pasando por un momento de poco protagonismo —en parte gracias a que se logró la gratuidad en la educación superior para el 60% de la población chilena—, la verdad es que expertos coinciden en que aún hay mucho por mejorar en cuanto a la educación en el país.

"Cuando la gente accede a la educación superior, lo hace desde un sistema que ya viene haciendo una selección previa. La educación básica y media en Chile son espacios de segregación también porque si puedes pagar por una educación básica de calidad, entonces vas a poder acceder a una educación universitaria de buena calidad que te garantiza movilidad social", explica De la Fuente.

"Hay una demanda que está ahí, hoy calmada, pero es un tema que no ha desaparecido porque la promesa de la educación es la movilidad social", agrega.

De esta manera, la educación sigue siendo, para muchos, una piedra de tope para avanzar hacia una mejor calidad de vida.

6. Abusos y corrupción

Colusiones entre empresas para fijar precios de sus productos, evasión de impuestos de grandes compañías y el destape de la corrupción en diversas instituciones son parte de los escándalos que se han apoderado de la portada de los diarios chilenos en los últimos años.

"Los abusos están en el medio de este malestar de la gente", dice Gloria de la Fuente.

Respecto a la colusión, uno de los casos que generó mayor impacto fue el de las farmacias en 2008.

Según una investigación realizada por la Fiscalía Nacional Económica, tres grandes cadenas —Farmacias Ahumada (FASA), Cruz Verde y Salcobrand— se habían puesto de acuerdo en alzas concertadas en los precios de al menos 222 medicamentos, preferentemente para tratar enfermedades crónicas.

Lo mismo sucedió en el caso del papel higiénico, donde dos grandes empresas que controlaban la industria —Papeles Industriales (PISA) y CMPC Tissue— se pusieron de acuerdo para fijar el precio de este producto por más de una década en supermercados, farmacias y cadenas mayoristas.

De acuerdo con la investigación, con esta maniobra las empresas ganaron alrededor de US$23 millones cada una.

Tanto la colusión de las farmacias como la del papel higiénico impactó profundamente a la sociedad chilena, pues ambos productos son servicios básicos.

A estos abusos, se suman los casos de corrupción en la política que marcaron la agenda entre 2014 y 2017.

En aquella ocasión, tanto la coalición política de derecha (con el Caso Penta y SQM) como el propio gobierno de Michellet Bachelet (con el caso Caval) estuvieron salpicados por temas relativos a financiamientos ilegales de campañas políticas y boletas falsas.

La lista de corrupción siguió en 2018 con el Ejército de Chile, donde se procesó a diversas autoridades por malversación de fondos públicos. Poco tiempo después salió a la luz un fraude en Carabineros, la fuerza policial chilena.

Y así, los empresarios, la clase política, el ejército y Carabineros son algunas de las instituciones que han sido fuertemente cuestionadas en Chile en un período de tiempo no demasiado grande. Y como es de esperar, esto provocó un gran malestar entre la gente.

"Estamos en una fase de descrédito acelerada de la política y de las instituciones en general. Y cuando tú tienes un problema de confianza en las instituciones, finalmente lo que incubas es un problema de legitimidad de aquellos que te gobiernan. Eso es lo que nosotros no fuimos capaces de solucionar a tiempo, como país", explica Gloria de la Fuente.

Según la cientista política, hoy casi el 80% de las personas dice que la administración del Estado es "corrupta o muy corrupta".

"Y hay una sensación de impunidad muy grande. Aunque ha habido gente presa e investigaciones, la sensación es que el que es rico y roba, finalmente no paga", agrega.

Por su parte, Bettina Horst matiza que "hoy día la gente se siente frustrada porque, efectivamente, ve corrupción; pero no somos un país corrupto como lo fue en su momento el estallido en Brasil".

Horst, sin embargo, agrega que "sí se ha instalado un discurso del abuso, sobre la base de muchas consignas. Tanto la izquierda como sectores de derecha se han subido a un discurso que genera ruptura. Se busca deslegitimizar a las instituciones y creo que eso se ha logrado con fuerza".

Sea como fuere, tras los días más violentos desde el retorno a la democracia en Chile, la sensación es amarga. Y, mientras no se aborden parte de estas "deudas sociales", los expertos coinciden en que será difícil calmar la "furia" de los ciudadanos.

21 de octubre 2019

BBC News

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-50124583

 12 min


Ignacio Fariza

Nora Lustig (Buenos Aires, 1951) es una de las economistas latinoamericanas más destacadas de la actualidad. Su carrera ha discurrido desde siempre en tres carriles: desarrollo, desigualdad y pobreza, ramas a las que llegó, por simple observación, cuando su familia se mudó a Estados Unidos en la década de los sesenta. “Noté un gran salto en el nivel de vida”, explica mientras apura una botella de agua con gas en un hotel del sur de Ciudad de México. Y empezó a hacerse preguntas: “Era una época en la que ni mucho menos estaba de moda estudiar la distribución del ingreso. Aún se asociaba la desigualdad a ser comunista o radical de izquierdas. Ya no: se ha gentrificado totalmente, la disciplina se ha transformado y está en todas partes”, explica la profesora de Economía Latinoamericana de la Universidad de Tulane (Nueva Orleans) y presidenta emérita de la Asociación de Economía de América Latina y el Caribe (Lacea).

Pregunta. Que el estudio de la desigualdad haya pasado de disciplina económica de nicho a ocupar un lugar central es una victoria en sí misma.

Respuesta. Es tremendo. Creo que hay dos factores detrás: la caída del muro de Berlín, que acabó con la lucha entre capitalismo y comunismo y rompió tabúes en economía; y la inquietud por el crecimiento de la desigualdad en EE UU. Ya sabemos que, cuando pasa algo en EE UU se vuelve de impacto global... Fue entonces cuando muchos economistas famosos, de tradición neoclásica y no solo marxistas, empezaron a escribir sobre el tema.

P. Y empezó a permear en los organismos multilaterales, algo impensable hasta entonces.

R. Hasta mediados de los noventa, ni siquiera el Banco Mundial mencionaba la palabra desigualdad y el FMI lo veía como un tema de política interna: solo le interesaba la estabilidad. Desde el 2000 se produjo un cambio radical y ahora la palabra desigualdad está ahora continuamente presente. El Fondo también repensó su posición: ahora tienen la conciencia de que es un impedimento para la estabilidad y el crecimiento.

P. Para que la atención del gran público se posase sobre la desigualdad, en cambio, hubo que esperar hasta la crisis financiera global.

R. Es probable. Thomas Piketty, por ejemplo, empezó a estudiar lo que ocurre en el 1% del tope distributivo en 2003 o 2004. También Atkinson, Bourguignon… Pero no los conocía nadie. Después hubo un cambio muy fuerte y hoy ya nadie mira mal por estudiar la desigualdad. Al contrario: genera interés.

P. ¿Por qué América Latina sigue siendo la región más desigual del mundo?

R. En realidad, ahora compite con África en términos de desigualdad. Y eso es una novedad. Lo más interesante del periodo reciente en América Latina, desde principios de los 2000 hasta 2012, ha sido la bajada de la inequidad: hasta entonces, el único episodio que registra una caída en un conjunto de países y por un periodo largo había sido la posguerra de la II Guerra Mundial. Ha sido un fenómeno atípico: cayó en un momento en el que en otras partes del mundo subía.

P. ¿A qué se puede achacar esa caída?

R. La parte estructural fue el mejoramiento educativo en los noventa y su efecto en el mercado de trabajo; también el giro en política social, con un incremento en las transferencias a los grupos más pobres. La coyuntural fue el auge de las materias primas en los 2000, que provocó un aumento en la mano de obra menos cualificada y el surgimiento de los Gobierno de izquierdas.

P. ¿Qué cambiaron los Ejecutivos de izquierdas en la región?

R. Su gran contribución fue el salario mínimo: creció mucho más que en los países gobernados por el centro o el centroderecha, con o sin auge de materias primas. Esa es la política que más distingue a los Gobiernos de izquierda y de derechas: la ideología no define las transferencias [sociales], pero sí el aumento del salario mínimo real. Es una diferencia muy interesante.

P. ¿Qué pasó a partir de 2012?

R. El fin del auge de las materias primas y, con él, el agotamiento del margen de maniobra [fiscal] en muchos países para transferencias. Además, el efecto educativo se fue diluyendo. En algunos, como Brasil o México, empieza a subir la desigualdad y en otros simplemente deja de caer.

P. La región, con la única excepción de México, ha girado a la derecha: Brasil, Colombia, Chile… ¿Qué efecto puede tener sobre la desigualdad?

R. No lo sé, es pronto para saberlo. Las transferencias [sociales] se adoptaron de manera general, no solo por Gobiernos de izquierdas. Y la inversión en educación tampoco es algo único de la izquierda. Donde sí va a haber una dicotomía es, nuevamente, en el salario mínimo: habrá mayores reticencias a aumentos.

P. ¿Por qué los sistemas tributarios corrigen tan poco la desigualdad?

R. Depende de con qué se compare. Tratar de comparar a América Latina con Europa es una falsa comparación: hay que comparar cuánto corregían los países que hoy son avanzados cuando tenían ingresos parecidos a los países en desarrollo de hoy. Y lo que hemos encontrado es que algunos países latinoamericanos gastan más en salud más de lo que gastaba Europa o EE UU cuando tenían un nivel de renta equivalente. Sin embargo, una de las restricciones importantes es recaudatoria: los impuestos sobre ingresos y riqueza a quienes están en la cúpula de la escala recaudatoria y a las empresas está muy por debajo de lo que debería.

P. ¿Qué se puede hacer?

R. Hay que hablar más de elusión, de evasión, de exenciones, de tasas efectivas —que son mucho menores que las reales— y, en general, de cómo hacer para generar una recaudación mayor de los sectores poderosos. Y, muy importante, debemos preguntarnos a partir de qué nivel de ingresos el ciudadano debe ser pagador neto: si creemos que la línea de pobreza tiene algún sentido, los que estén por debajo no deberían serlo.

P. El gran problema fiscal está en los ingresos.

R. Sí, en buena medida por la resistencia de las élites: ahí es donde la desigualdad original crea un freno para corregir la desigualdad actual. Los sistemas deberían ser mucho más progresivos, sobre todo por la vía de los impuestos directos. Hay mucho por hacer, empezando por los impuestos a las herencias, que en América Latina son prácticamente inexistentes y deberían ser una pieza importante para romper el círculo vicioso de la desigualdad, que va creando dinastías de élites que capturan al Estado.

P. ¿Por qué esa negativa a gravar las herencias?

R. De nuevo, por la resistencia de los sectores que se verían afectados. Pero es fundamental: tendría impacto recaudatorio, redistributivo y crearía reglas del juego más equitativas en la sociedad.

P. Ha calado, prácticamente en todo el mundo, el discurso de la alergia fiscal: se ha impuesto una corriente de pensamiento que trata de reducir los tributos a toda costa.

R. No sé por qué calado tan profundo, la verdad. Pero es una batalla que hay que dar. El mercado no va a crear, por sí solo, sociedades más equitativas: al contrario, con el cambio tecnológico se van a crear más desigualdades y va a haber que poner mecanismos para que la gente que ya no tiene empleo, al menos tenga acceso a ingresos.

P. ¿Le gusta la renta básica universal?

P. No me gusta que se considere que se debe hacer siempre. Una renta básica o cualquier otro mecanismo universalizado implica que le vas a dar menos a los que están abajo. Si puedes dirigir los recursos sobre los grupos sociales o las regiones más pobres, vas a tener mucho más impacto sobre la reducción de la pobreza. Prefiero darle más dinero a los pobres, aumentar la progresividad y que los servicios públicos sean públicos, universales y de buena calidad.

P. ¿Y en un contexto de cambio tecnológico, sobre todo en países industrializados?

R. Sí, puede ser, en países avanzados y más equitativos. Pero cuando tienes muchos pobres, el coste es que les va a dar menos a ellos. Y, para mí, los pobres van primero.

México 22 OCT 2019

El País

https://elpais.com/economia/2019/10/16/actualidad/1571237188_724936.html

 6 min


Como un ciudadano más, sin ser portavoz de grupo alguno, siento la obligación de expresar mis inquietudes con la intención de contribuir a que usted, presidente (e) Juan Guaidó, y demás compatriotas de buena voluntad contribuyan a un devenir que sea mejor que el pasado, evitando se repita el anacronismo de la presente dictadura totalitaria.

Presidente (e) Guaidó, usted heredó un país destrozado tanto moral, como materialmente. Este pasivo es de vieja data y el régimen actual terminó de colocarlo en bancarrota. Los gobiernos entre 1958 y 1999 hicieron importantes contribuciones al crecimiento y desarrollo del país, hubo ascenso social y cierta “bonanza”, de la cual nos beneficiamos unos pocos. Los más siguieron relegados y las instituciones fueron generalmente manejadas a capricho por quienes detentaban el poder. Se formaron buenos profesionales, pero no buenos ciudadanos. Fuimos derrochadores, hubo corrupción, nuestra supuesta riqueza fue un mito, la democracia fue chucuta y no fuimos capaces de sembrar el petróleo.

Todo ello se ha podido corregir en una democracia que era perfectible, pero preferimos elegir a un populista que, en vez de enderezar entuertos, destruyó casi todo y el resto lo aniquiló su sucesor, hoy usurpador del poder. Ahora usted tiene la responsabilidad histórica de sentar las bases para iniciar la lenta y penosa recuperación. Para ello cuenta con un equipo de gente valiosa, aunque otras no tanto. Ojalá permita el concurso de más personas con méritos profesionales, experiencia y que practiquen principios y valores. Entiendo que, por no haber sido electo por el pueblo, usted requiere atender las peticiones de los diferentes grupos políticos, pero por su juventud está en posición de dar la batalla por lo que es correcto, importante y urgente. Si cede a las presiones pasará a la historia como un ciudadano bien intencionado, pero que dejó pasar la oportunidad de enderezar el rumbo. Y eso, usted no lo merece ni es lo que deseamos los venezolanos.

En los últimos tiempos algunos insensatos han tratado de descalificarlo al no lograr que entrara la ayuda humanitaria, por los hechos del 30 de abril en La Carlota y porque Maduro sigue en Miraflores. También debido a la elección del régimen en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Eso no debe afectarlo, ya que provienen de muchos que no están bien informados, de otros que no están conscientes de las herramientas de que dispone el régimen y de unos pocos malintencionados.

Como usted sabe, la industria petrolera que es nuestra única fuente de divisas está en el suelo, igualmente las del hierro, acero y aluminio. La recuperación de las mismas será tarea titánica y requerirá inversiones enormes que tendrían que venir de nuevos préstamos o de retirar los aportes a la salud, educación e infraestructura. Entendemos que todavía muchos compatriotas consideran que privatizar es un delito y que el sector político se muestra mayoritariamente estatista. Un político joven como usted podría contribuir a que cambie esta percepción, ya que la realidad obligará más temprano que tarde a que el Estado deje de ser empresario.

Desde luego que este cambio no puede realizarse de un día para otro y para lograrlo se requiere que esas empresas puedan ser saneadas parcialmente. Un requisito necesario, aunque no suficiente, es que al frente de las mismas se designe personal con conocimiento del negocio, honestos y con suficiente ecuanimidad para reducir gradualmente el personal excesivo, respetando sus derechos laborales.

Debido a las circunstancias, hasta ahora usted solo ha podido designar algunos embajadores y directivos en empresas que están en el exterior, como Citgo y Monómeros Colombo- Venezolanos, así como en Pdvsa y Corporación Venezolana de Petróleo que no son operativas. Muchos nombramientos han sido acertados. Otros, principalmente en esta última, no reúnen las condiciones de mérito o de trayectoria transparente. Es entendible y deseable que una nueva generación asuma responsabilidades, siempre que sus miembros califiquen y, ojalá, que escuchen consejos. Evalúe usted los candidatos y no permita que los impongan de acuerdo a cuotas políticas.

Por otra parte, dele usted el mayor apoyo posible a la agricultura y ganadería, que pueden ser reactivadas en relativo corto tiempo, generan empleo y una mayor producción evitaría costosas importaciones. Es preferible otorgar más créditos e inclusive algunos subsidios directos al sector agrícola y dejar que las empresas industriales sean recuperadas por el sector privado.

Señor presidente(e) asuma usted el reto ahora que cuenta con un apoyo mayoritario del pueblo venezolano.

Como (había) en botica:

En Chile y Ecuador los actos de vandalismo los practican los rojos que están en la oposición. En México el cartel de la droga. En Venezuela las fechorías las practican quienes están en el poder.

El vil asesinato del concejal Eduardo Rada apunta hacia Miraflores, donde coinciden los rojos con el negocio de las drogas.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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Caleb Zuleta

Mario Vargas Llosa siempre tiene una opinión sobre Venezuela. Y no resiste la tentación de hablar sobre lo que él define como un caso triste, un caso trágico. El Premio Nobel mantiene una conexión sentimental con Venezuela. Y le preocupa Venezuela. Por estos días Mario Vargas Llosa no ha dejado de hablar de la crisis de Venezuela. Su nueva novela. Tiempos Recios, le ha servido la oportunidad.

Cuando presentó la novela, Tiempos Recios en Casa América de Madrid, Mario Vargas Llosa dijo que no iba a hablar de política, y no pudo evitarlo. Habló de Venezuela. Habló de las dictaduras ideológicas. Y allí mencionó al chavismo. “Hoy sólo grupos muy insignificantes creen que Cuba, Corea del Norte y Venezuela ayudan a salir del subdesarrollo. Hay que ser ciegos y fanáticos”, dijo.

Vargas Llosa quiere el cambio en Venezuela. Para que se acabe el sufrimiento de los venezolanos. Para que regrese la democracia. El progreso. Y para que aquellos no sigan abandonando el país. Por ello, no puede evitarlo. Y por ello opina, insiste y vuelve sobre la tragedia de Venezuela.

Cuando terminó la presentación en Casa América, firmó algunos ejemplares y ya se iba, ya había terminado el acto, tenía prisa, pero de pronto, una periodista le dijo:

-Don Mario, un mensaje para Venezuela.

Y él, casi de forma automática, se volteó, y comenzó a hablarle al pequeño dispositivo que lo grababa. De allí salió un vídeo que Jessica Rosales colgó en Periodista Digital.

-La gran mayoría de los venezolanos está contra el régimen y quiere recuperar la democracia y creo que hay que apoyar a esa Venezuela democrática, hay que apoyarla internacionalmente y creo que la presión que se está haciendo no es todavía suficiente pero es una presión que si continúa va a ser efectiva y al final va a devolverles a los pobres venezolanos a los desdichados venezolanos la democracia.

Esto dijo Vargas Llosa, y Jessica Rosales celebró la exclusiva. Otro periodista le dijo: Lo lograste. Y ella respondió, contenta. Lo logré. Tiene su mérito. Y sin restarle méritos a su trabajo, también es verdad que Vargas Llosa oye Venezuela, y ya está allí, diciendo algo. Es un compromiso. Es una de sus preocupaciones. Que ha contagiado a Isabel Preysler. Pues hace poco un par de venezolanos de visita en Caracas, cenaron con el Nobel y su mujer, y esta no dejó de hacer preguntas de cómo era la vida cotidiana en Caracas, y cómo hacían ellos para seguir allí. Fue incisiva.

Este sábado, Vargas Llosa volvió sobre el tema Venezuela. Lo hizo en el suplemento Cultural del diario ABC. Y fue él quien sacó el punto.

En la entrevista, con motivo de Tiempos Recios, hizo suya la versión de que quien está detrás de las protestas de Ecuador es Nicolás Maduro: “¿Quién está detrás de esta operación para acabar con el Gobierno de Lenín Moreno? Desde luego, Venezuela, desde donde se dirigen prácticamente las acciones insurreccionales, y está Correa, el expresidente populista, nacionalista, que llevó prácticamente a la ruina al Ecuador. Lenín Moreno mantiene enderezada esa política, la ha movido hacia un centro más realista, más presentable y quieren acabar con la democratización del Ecuador que vino con él”.

Entonces, la periodista Laura Revuelta, secuencia lógica, comenta y pregunta:

-Venezuela salió a relucir, ¿dedicaría una novela a contar su historia reciente?

-Venezuela tiene muy buenos novelistas, no me necesitan a mí. Pero tiene muy buenos temas ahí. Mire, el país, probablemente más rico de América Latina y uno de los potencialmente más ricos del mundo, como Venezuela, convertido en la ruina en la que está. Yo creo que no hay precedentes en la historia de América Latina, y acaso del mundo, de un país al que una ideología colectivista y estatista arruina, hasta expulsar a más de cuatro millones de venezolanos que tienen que huir para no morirse de hambre, literalmente. ¿Qué mejor ejemplo para el mundo de que el comunismo no es la solución, que el comunismo solo trae problemas a los que quería resolver? Y es el caso trágico, absolutamente trágico, de Venezuela. Yo creo que hoy en día hay una mayoría, inmensa seguramente, que está en contra del régimen y quiere volver a la democracia, pero tampoco hay que olvidarse de que tuvieron cinco elecciones libres, los venezolanos, y votaron por Chaves. Había que ser ciego para no darse cuenta de que ese militarón demagogo iba a arrastrar a Venezuela a una catástrofe. Ha sido peor de lo que podría sospecharse, pero mire, a veces los pueblos se equivocan y votan mal. La ventaja de la democracia es que esas equivocaciones se pueden corregir. En cambio, en las dictaduras, es mucho más difícil corregirlas.

20 de octubre 2019

AlNavio

https://alnavio.com/noticia/19763/actualidad/la-tentacion-sobre-venezuel...

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El salario mínimo en Venezuela ha llegado a tales niveles de degradación que nadie en el Poder Ejecutivo se atreve a anunciarlo. Por ello prefiere hacerlo a través de un funcionario de segundo orden, el constituyentista Francisco Torrealba, quien tampoco da la cara y detrás de un tuit anuncia lo que en el oficialismo nadie quiere hacer: establecer un salario tan mínimo que ya es misérrimo.

En la Gaceta Oficial Extraordinaria n.° 6.484, fechada el 11 de octubre de 2019, se incluyó el decreto n.° 3.997 a través del cual se incrementa en 375% el salario mínimo y las pensiones y/o jubilaciones quedando en Bs. 150.000. También se ajusta el beneficio de cestaticket a Bs. 150.000, que representa un 600% de aumento.

Además, la aplicación de los incrementos es retroactiva a partir del 1 de octubre y el ajuste total al sumar el salario mínimo más el cestaticket es de Bs. 300.000. ¿Qué efectos trae el incremento de salario mínimo, cestaticket, pensiones y otros conceptos? ¿Es legal haberlos aumentado de forma inconsulta, sin la participación de los trabajadores y empleadores?

El aumento es retroactivo

Al fijarse de forma retroactiva, el ajuste corresponde a la primera quincena de octubre, por lo que se debe una diferencia en el caso de trabajadores que ya percibieron un pago por la primera quincena y devengaron ingresos por debajo del establecido en Gaceta Oficial.

Acceso a la Justicia advierte que, en el caso de pago de liquidaciones por terminación de relación de trabajo y trabajadores de vacaciones, se debe hacer el ajuste o realizar nuevamente el cómputo, en caso de que el salario hubiese quedado por debajo de Bs. 150.000 y la relación hubiese terminado antes del 1º de octubre o pasada esa fecha. Lo mismo ocurrirá con el pago de las contribuciones parafiscales y sociales: Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), Régimen Prestacional de Empleo (RPE), Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (Inces), Fondo de Ahorro Obligatorio para la Vivienda (FAOV) o Banco Nacional de Vivienda y Hábitat (Banavih).

Asimismo, cuando se haya convenido una relación de trabajo a tiempo parcial, el salario estipulado como mínimo podrá someterse a lo dispuesto en el artículo 172 de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras. Esto quiere decir que el pago es en proporción trabajada.

Efectos en el cestaticket y otros beneficios

Respecto al cestaticket, las entidades de trabajo que otorguen el beneficio mediante comedores deberán cumplirlo preferentemente mediante la provisión de cupones, tickets o tarjetas electrónicas de alimentación emitidos por una entidad financiera o establecimiento especializado en la administración y gestión de beneficios sociales. De la misma forma, no podrá deducirse ninguna cantidad del monto, salvo que el trabajador lo autorice para adquirir productos y servicios de los programas sociales.

El incumplimiento de entrega del beneficio acarrea multa de entre 10 y 50 unidades tributarias por cada trabajador afectado.

En relación con el beneficio de guardería para los hijos de los trabajadores, Acceso a la Justicia recuerda que los empleadores que tengan más de veinte trabajadores tienen la obligación de pagar por concepto de centro de educación inicial o guardería. El beneficio es para los niños con edades de tres meses a seis años, y equivale a 40% del salario mínimo (pasa a Bs. 60.000), siempre y cuando el trabajador devengue un salario igual o inferior a cinco salarios mínimos vigentes, es decir, Bs. 750.000.

Por otra parte, se espera que los pensionados y jubilados reciban la diferencia entre lo ya pagado en octubre, que fue abonado en septiembre. y el ajuste o incremento con base en el retroactivo decretado. El pago de la pensión de octubre fue de Bs. 40.000. Los Bs. 150.000 son también la referencia del monto mínimo de las pensiones y jubilaciones para los pensionados de la administración pública nacional y de las pensiones otorgadas por el IVSS, de forma también retroactiva.

Tope de las cotizaciones

En los regímenes prestacionales de la seguridad social se incrementan las cotizaciones parafiscales sociales y empresariales al aumentar la base de su cálculo. Ello conlleva un problema práctico en relación con los trabajadores que ya cobraron su quincena o el salario semanal y no se les efectuaron las retenciones parafiscales por IVSS, RPE y FAOV.

¿Cómo queda el salario equivalente a medio petro?

Con el irrisorio incremento de octubre de 2019 el salario mínimo medido con la escala del petro se convierte en sal y agua, porque Nicolás Maduro incumple la promesa de llevarlo a medio petro, lo que equivaldría hoy a casi Bs. 600.000 o 30 dólares. Por el contrario, el ajuste a Bs. 150.000 corresponde aproximadamente a 7,6 dólares, es decir, a una cuarta parte de lo ofrecido por Maduro, representando una disminución salarial de casi 75 % a lo pagado hace un año a valor real o dólar.

Debe destacarse que el incremento aplica a trabajadores públicos y privados, no obstante, en la práctica casi todos los trabajadores del sector privado devengan de forma mensual más del monto del nuevo salario mínimo. Esto es una evidencia innegable de la intrascendencia del salario mínimo, que deja en el mayor abandono e indefensión a los funcionarios públicos.

¿Es legal incrementar salarios de forma inconsulta?

Según convenios ratificados por Venezuela ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y demás normas nacionales, se debe fijar el salario mínimo sobre la base de la participación tripartita de los tres principales agentes: trabajadores, empleadores y Gobierno, o la “participación democrática y protagónica a través de una mesa de diálogo social de carácter nacional”. Dicho sistema ha sido vulnerado constantemente por el régimen de Maduro, quien se niega a sentarse a discutir y fijar el salario mínimo con los actores mencionados y, por el contrario, lo impone de forma autoritaria, unilateral e inconsulta.

De esta manera, vulnera groseramente las recomendaciones hechas por la Comisión de Encuesta establecida por el Consejo de Administración de la OIT, el pasado 30 de octubre, en las que instó al Gobierno a cumplirla, de conformidad con el Convenio n.° 26.

El salario mínimo y la canasta familiar

De acuerdo con el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (Cenda) la Canasta Familiar de septiembre 2019 fue de Bs. 3.724.390,25. En ese sentido, la Constitución establece en su artículo 91 que: “Todo trabajador tiene derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad” y que, “El Estado garantizará un salario mínimo vital que será ajustado cada año, tomando como una de las referencias el costo de la canasta básica”.

Pero esto no es más que una simple ilusión para un gobierno de facto, que no tiene problema en hacer promesas que incumple, como la del medio petro como equivalencia al salario mínimo. El régimen político venezolano sabe que no necesita rendir cuentas por ello, pues los trabajadores no cuentan con un poder judicial ni instancia alguna en el país que los ampare contra los abusos del mayor patrono que hay en Venezuela, que no es otro que el propio Estado.

¿Y a ti venezolano, cómo te afecta?

Cuando en un país se viola el derecho de los trabajadores de intervenir en la fijación del salario mínimo, y cuando el Estado solo vela por sus intereses como patrono, las consecuencias para los primeros son tan catastróficas como las que actualmente vivimos: sueldos que no se corresponden con la hiperinflación y la dolarización de la economía a la que la mayoría de los venezolanos no tiene cómo responder.

No deja de ser surrealista que para un gobierno autodenominado obrero no sea prioridad el salario mínimo, al punto que apenas le destina un tuit. Dentro de todo, este proceder resulta incluso lógico, pues bien puede decirse que ni un mensaje en una red social vale este minúsculo salario mínimo.

Enlace a la nota: https://www.accesoalajusticia.org/minusculo-salario-minimo-desmonta-fars...

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Jesús Elorza G.

Muy molesto, andaba Santiago por las calles de Maracay. La razón de su disgusto, era porque su tarjeta de débito no lograba pasar en ninguno de los negocios comerciales donde pretendía adquirir algunos insumos. En cada intento, siempre recibía la misma respuesta “Su tarjeta no pasó”. Igual situación se le presentaba en los cajeros automáticos. Cansado y arrecho, optó por ir al banco donde le depositaban su pensión, para ver cuál era el problema.

Al ingresar, a la oficina bancaria se dio cuenta del lamentable estado en que se encontraba la misma: mobiliario deteriorado, un solo cajero, iluminación muy disminuida y el ambiente era de soledad y tristeza. Al ver aquello, pensó positivamente y dijo “mejor así, no hay cola y salgo más rápido” Pero no todo lo que brilla es oro. El cajero, lo atendió, con cara de pocos amigos, por haberle interrumpido su deleite, le preguntó ¿Qué quiere?

-Armado de una paciencia irreconocible en él, Santiago, se limitó a decirle que su Tarjeta de Debito presentaba problemas.

Con toda la calma del mundo, el cajero procedió a revisar en su computadora los datos de la tarjeta. Acto seguido, miró a Santiago, como si fuese una persona de peligro y le dijo que había un problema.

-¿Qué pasa? preguntó Santiago.

¿Usted cambió su firma? le dijo el cajero, mostrándole la pantalla del computador.

-No, no lo he hecho.

-Déjeme consultar al gerente. Acto seguido, hizo una llamada y al cabo de unos minutos de conversación, expresó en tono lapidario “El problema, es que usted tiene mucho tiempo sin venir al banco a actualizar su libreta o movilizar su cuenta por taquilla y eso nos hace pensar que usted está muerto y otra persona está cobrando o gastando su pensión de manera ilegal.

-A punto de infarto, por la arrechera, Santiago le reclama que en ningún momento la entidad bancaria le había expresado que eso era un requisito. En todo caso, su obligación es presentar anualmente su Fe de Vida a la institución donde trabaja.

El cajero, viendo la molestia causada, intenta capear el temporal y señala que “No hay problema sin solución, vaya a la dependencia regional del IVSS y presenté el reclamocorrespondiente.

Cómo ese día tenía tiempo y ganas de ser un buen ciudadano, Santiago se dirigió a la a la taquilla de Reclamos en la mencionada dependencia donde un jóven funcionario, después de terminarse una chupeta Bom Bom, que estaba saboreando con un placer orgásmico, le solicitó la cedula para empezar a tratar el caso.

-Santiago, entrega su documento de identidad y el cajero al verlo, recupera de inmediato su arrogancia burocrática y con una sonrisa irónica, expresa “Lo lamento, no puedo hacer nada, su cedula está vencida, así no puede demostrar quién es y por lo tanto no sirve para comprobar que usted está vivo”. “Vaya y saque una nueva, que hay material y las están dándola rapidito, así me lo dijo una amiga” Cuando la tenga regresa con estos otros requisitos (escritos a mano por el reverso de un papel usado) y entonces procederemos a tramitar su reclamo ….. el que sigue…y dejó al usuario como pajarito en grama.

-Que vaina, ahora a ver cómo hago para sacar la cedula. La esposa de Santiago, lo convence para intentarlo por el Saime de Cagua y a la mañana siguiente comienzan la odisea ciudadana de sacar un documento de identidad en un laberinto de realismo mágico, donde lo irreal o extraño se presenta como algo cotidiano o común.

Al llegar a la acera de la calle del sitio donde se ubica la dependencia, a tempranas horas de la mañana (no permiten el acceso al edificio hasta las 8 a.m. independientemente del clima reinante), lo primero que llamó la atención de la pareja fue un vendedor ambulante de chocolate, café, cigarrillos y llamadas telefónicas, quién y que para rematar su oferta de servicios, carga un cartel donde señala que tiene Punto de Venta, El ciudadano realmente conoce en cual cola debe colocarse la persona según el trámite a realizar e inclusive advierte a los poseedores de cédulas de 20 millones en adelante deberán traer denuncia ante la Prefectura, si alegarán robo o perdida del documento de identidad al solicitar el reemplazo. Sin la presencia diaria de esa persona, amable y bien informada, la desorientación del público sería total.

A las 8 a.m. en punto se hizo presente en la calle un funcionario del SAIME que con cara seria y voz ronca, que hacía presumir cierta jerarquía, comenzó a explicar las normas a seguir: Según mi experiencia en este trabajo, comenzó a decir, puedo demostrar “estadísticamente” que las personas que más han perdido sus cedulas son los jóvenes. Por lo tanto, he decidido, que los jóvenes serán los últimos de la cola, no importa si llegaron de primeros. La gente mayor cuida sus “papeles” mientras que los jóvenes los “botan” por ser menos cuidadosos, reafirmando adicionalmente lo dicho por el vendedor ambulante en cuanto a la necesidad de contar con una denuncia formal en caso de pérdida o robo.

En segundo lugar, debo anunciarles que ¡¡¡No hay agua en todo el centro comercial!!! Por lo que la atención de las personas será hasta las 12 del mediodía. A esa hora, el personal femenino de secretaría entrará en receso para ir a sus casas a hacer sus necesidades fisiológicas y ya no podrán volver. “Ustedes saben, las mujeres aguantan menos que los hombres y hay problemas con el transporte”.

Es obligatorio decirle, siguió el funcionario que ayer pudimos tramitar unos pocos casos por que “se cayó el sistema”; esperemos que hoy no sea así. Ya les avisaremos lo que suceda.

Bueno señores, comenzamos (8:10 a.m.) gritó a todo pulmón el funcionario…. Primero subirá la cola de los niños acompañados de sus representantes, al terminar con estos haremos subir a la tercera edad, quienes permanecerán en la acera junto con la cola del “resto”, al final de la cual deberán colocarse los jóvenes por la razón ya explicada.

No habían pasado diez minutos, cuando un nuevo anuncio retumbó en el ambiente ¡¡¡SE CAYÓ EL SISTEMA!!! No tenemos línea. Por lo tanto, se suspende la jornada de hoy hasta tanto regrese o mejor, vengan otro día.

Santiago y su esposa pasaron tres horas en su laberinto de realismo mágico (donde todo puede pasar, aunque usted no lo crea) y no lograron ser atendidos. Al final (9:30 a.m.), optaron por preguntarle al encumbrado funcionario, cuando podían venir, y su respuesta al mejor estilo de las novelas de García Márquez fue “No vengan mañana porque es viernes, y ustedes saben …. Vénganse el martes porque el lunes es para “poner a punto” la oficina para el trabajo del resto de la semana”

El tema de regreso a Maracay, entre Santiago y su esposa, no podía ser otro sino el de la grave crisis que atraviesa el país. Como un simple trámite, se transforma en un laberinto surrealista. Al llegar, al edificio donde habitan, se consiguen con otro anuncio cotidiano ¡¡¡Se fue la luz!!! y les tocó subir tres pisos por las escaleras, que para hacerlo menos sufrible, identificaron cada uno, con la ruta democrática: Primer piso: Cese de la usurpación, Segundo piso: Gobierno de transición, Tercer piso: Elecciones Libres. La llegada al apartamento representó la entrada a un espacio Libre y Democrático, eso sí, bajo el gobierno de la esposa, como debe ser.

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