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Opinión

Con voz propia

La transición concebida como fenómeno político porque supone un cambio entre dos formas de gobierno, es la esperanza de Venezuela en salir de la crisis sin precedentes a la cual la somete el narcorrupto régimen, que llevó al país más rico del Continente a una hambruna forzada que conmueve al mundo entero.

Con el fraude electoral del 20 de mayo 2018, vino usurpación del Poder por la dupleta Maduro-Vladimir Padrino y la instalación como Presidente interino del jefe del Parlamento Juan Guaidó, legitimidado con aplicación de artículos 233, 333 y 350 de Carta Magna.

En análisis de 61 períodos en 208 años de la República, han predominado dictaduras militares. Los civiles suman 23 y los electos a partir de 1959, cumplieron los 5 años de mando, con excepción del segundo período de Carlos Andrés Pérez (1989-1994), víctima del Caracazo y de frustrados golpes del 4 de febrero y 27 de noviembre 1992. Para remate se convirtió en primer Presidente destituido por la Corte Suprema que lo condenó a dos años y cuatro meses de arresto, decisión sin precedentes en la historia de Venezuela, y sólo uno en la de Sudamérica: del brasileño Fernando Collor de Mello; también lo destituyó el Congreso y lo expulsó su partido AD.

Todo por uso de la partida secreta para obtención de Bs 250 millones, equivalente entonces a $ 17.2 millones. El fin era cumplir en Nicaragua la Operación Orquidea, que garantizaba seguridad de Presidenta electa Violeta de Chamorro con quien se activaba transición. Freddy Bernal, actual ideólogo del narcorrupto régimen de Venezuela comandaba los 40 efectivos del grupo Cero, a quienes se sumaban 18 funcionarios de la Disip.

Por cierto, otra figura de esta “revolución”: Maikel Moreno Pérez, que para 1989 vuelve a servir como oficial de segunda de esa Disip y cumplía funciones como escolta del presidente CAP.

Venía de cumplir prisión por el asesinato en 1987 de una joven en Ciudad Bolívar. Pero en el mismo año1989 según el expediente 552755, participó en el asesinato de Rubén Gil Márquez, esta vez en Caracas. En 1990 obtiene un segundo beneficio procesal. Hacemos la cita porque nuestra transitoriedad marcha al ritmo de la corrupción.

Observamos que el autoritario régimen multiplica por varios dígitos el abuso de fondos públicos para donarlos a Nicaragua, esta vez para favorecer la gestión de Daniel Ortega. Donó más de US$3.654 millones entre 2007 y 2016.

“¡Aquí vamos a construir una refinería! para que ustedes, no tengan más nunca, problema alguno de combustible y en el futuro no muy lejano, Nicaragua se convierta en exportador de derivados del petróleo” –arengó el Presidente Hugo Chávez. Se anunció plan de desarrollo económico. La inversión era de $ 2 mil 500 millones.

Retomando el tema citamos a algunos historiadores que reseñan la transición desde la desaparición de la dictadura del general Juan Vicente Gómez, con la cual se inauguró siglo XX que perduró 27 años. En 1936 comienza el Gobierno de Eleazar López Contreras, y sigue con Isaías Medina Angarita. Con ellos comienza la política de transición que se afianza en los 40 años de la Democracia.

Lo esbozado jamás presentó una vil situación como la que provoca la narcorrupción, que hace la necesaria transición que se está dando en un periplo.

El papa Francisco pidió una vez más a las partes, alcanzar lo antes posible un acuerdo que acabe con el sufrimiento del pueblo, "particularmente afectado por alargarse la crisis”.

Hace semanas, una delegación del Vaticano asistió a la reunión de Estocolmo. También Maduro le pidió al Papa mediar y este le replicó que lo que se acordó "no fue seguido por acciones concretas".

Al MARGEN Rechazamos lo silente de la oposición generalizada y criticamos que cuando por poco espacio lo rompen, es para defender política electorera. Para fortuna el imperio e instituciones internacionales, llenan el vacío de la denominada Oposición y nos orientan. Jordanalberto18@yahoo.com

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Edgar Benarroch

El totalitarismo es un régimen político, una situación, una forma de ejercer el poder que es controlado por un hombre o un partido o por ambos. La libertad es prácticamente inexistente y el Estado ejerce todo el poder sin ninguna restricción. No existen divisiones ni poderes autónomos e independientes y por ello no hay contrapeso institucional.

Los derechos humanos están permanentemente amenazados y constreñidos, no hay derecho a disentir, a opinar libremente o a intervenir en la vida política del país, solo lo hacen el gobernante y/o la nomenclatura; por ello busca la desaparición de organizaciones o movimientos políticos que le sean alternativos. Hace uso intenso de la propaganda y explota todos los medios posibles de control social y de reprensión usando policías secretas y montoneras adiestradas y armadas bajo el estricto control del gobierno o del gobernante.

El totalitarismo es un régimen carente de ideología definida y su afán es hacer depender todos los órdenes de la vida del Estado. Totalitarismo fue el de Josef Stalin en la Unión de Republicas Socialistas Sovieticas, fue el de Benito Mussolini en la Italia fascista, fue el de Adolf Hitler en la Alemania nazi. Hoy subsiste totalitarismo en Korea del Norte, en Cuba y Viet Nam, en China solo en lo político porque en lo económico se han visto forzado a abrir las compuertas tocando los postulados de la economía del mercado, sino hubiese sido así centenares de millones de chinos hubieron muertos por hambre para citar solamente estos casos. Hay otros gobiernos con fuertes rasgos de totalitarismo sin que aún sea totalmente cerrado.

A lo largo de la historia el totalitarismo ha demostrado ser multifacético en lo ideológico, se ha construido desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha y cuando llega al poder por vía democrática, valiéndose del populismo y efectismo sin mostrar su verdadero rostro lo primero que hace es desmontar la democracia y limitar severamente la libertad.

Pudiéramos pues señalar algunas características del totalitarismo: negación de todos los derechos ciudadanos individuales y colectivos, ausencia de partidos políticos alternativos al del poder, movilización masiva de personas a base de amenaza y coacción, no existe división menos autonomía de poderes, propaganda masiva con aditamentos psicológicos, el Estado es la figura del poder , persiguen a los credos religiosos, dependencia absoluta del Estado, sacralización de los propios y descalificación de quienes no lo son, control de todos los medios de producción, al no haber libertad tampoco existen medios de comunicación social independientes, todos los que funcionan están en manos del Estado y en resumen, todas las aberraciones contrarias a la democracia, la libertad y la justicia .

Estoy seguro que quien lee esta nota ve que buena parte de esas características está presente en este régimen y no lo ha podido instaurar a plenitud porque se encontró con un pueblo que se niega a vivir bajo el yugo despótico de la usurpación y lucha cada día por su libertad. Es así , estamos en presencia de un régimen pro-totalitario que pretende acabar con la existencia de los partidos políticos alternativos. Ha inhabilitado a organizaciones y a sus dirigentes, persigue, encarcela, tortura y hasta asesina la disidencia, crea misiones para hacer depender el pueblo de sus dádivas, arremete contra los medios de comunicación que no les son afectos - casi 200 medios han cerrado o los han cerrado-, algunos se mantienen a duras penas con la verdad y otros se han entregado vilmente o están totalmente mediatizados, arremete contra la iniciativa privada y prefiere adquirir armas para el Estado que invertir en educación, alimentación o salud del pueblo.

Todo lo aquí señalado es con la idea de contribuir a informarnos en lo que estamos y redoblar esfuerzos y empinar nuestro ánimo en la lucha emprendida que hoy como nunca tiene sabor y olor a Patria Grande. La tarea no es nada fácil pero estamos hecho del tamaño necesario para atender con éxito este duro desafío. En el cumplimiento del deber sintamos que Dios nos acompaña y siendo así llegaremos pronto al país deseado.

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Corina Yoris-Villasana

Cuando pensamos en Europa, la vemos como el Espacio Europeo, su Comunidad Económica, sus avances y retrocesos; pero llegar a esa entidad costó siglos de invasiones, guerras, asentamientos y voluntades para concretar el ideal de unidad. Pensar en Europa no es posible sin vincularla con la semilla del cristianismo llegada desde tierras remotas por boca de Pablo de Tarso; pensar en Europa no es posible sin enlazarla con las “nuevas tierras” americanas y, con ellas, una nueva esperanza de concreción de la utopía cristiana.

Esas tierras nuevas que Hegel quiso sacar de la historia, y que en sus Lecciones de filosofía de la historia universal lapida diciendo: “América cae fuera del terreno donde, hasta ahora, ha tenido lugar la historia universal. Todo cuanto viene ocurriendo en ella no es más que un eco del Viejo Mundo y la expresión de una vitalidad ajena”.

La América sobre la que habla Hegel no es fruto de los nativos; cuando aparecen las Lecciones de filosofía de la historia universal estamos en pleno siglo XIX, 1830, y ya Hispanoamérica se había desprendido de los lazos coloniales y los habitantes primigenios no conformaban la población única de América; esta poseía un fuerte mestizaje y una idea muy distinta de lo que venía a significar Nuevo Mundo.

Comprender a América desde la vetusta Europa ha sido (sigue siendo) un fuerte desafío para las mentes más lúcidas de ese lado del Atlántico. Nada mejor que las palabras de Gabriel García Márquez, para expresar la dificultad que se posee para comprender nuestra realidad, nuestra soledad: “Pues si estas dificultades nos entorpecen a nosotros, que somos de su esencia, no es difícil entender que los talentos racionales de este lado del mundo, extasiados en la contemplación de sus propias culturas, se hayan quedado sin un método válido para interpretarnos (…). La interpretación de nuestra realidad con esquemas ajenos solo contribuye a hacernos cada vez más desconocidos, cada vez menos libres, cada vez más solitarios. Tal vez la Europa venerable sería más comprensiva si tratara de vernos en su propio pasado”.

Podría seguir citando el Discurso Nobel de García Márquez, pero la idea que quiero rescatar es la del sueño del europeo que abandona su patria en busca de la Arcadia, y cuando arriba a las tierras americanas, estas son concebidas como la concreción de la utopía; sobre ella, inició la construcción de la nueva sociedad a la que aspiraba.

Sin lugar a dudas, la incursión y el asentamiento de los españoles en América han sido considerados históricamente como los de la mayor importancia y relevancia de todas las demás incursiones del viejo continente. En el lapso de poco más de un siglo, la Corona de Castilla exploró, conquistó y pobló ingentes regiones tanto en el norte, centro y sur del continente americano.

Sin entrar en los detalles de este proceso, que nos desviaría del foco central del artículo, quiero enfatizar que uno de los motivos de esa ocupación de los territorios americanos fue la cristianización de los nativos; por ello, fueron enviados numerosos misioneros de diferentes órdenes religiosas a América, y quienes se constituyeron en los grandes constructores e impulsores de iglesias, escuelas, hospitales y las universidades.

Al acercarnos a la historia de la fundación de las universidades en América, encontramos un factor altamente sugestivo: es España quien crea universidades, contrariamente al imperio portugués, que no crea ninguna, y en Norteamérica, aparecen los Colleges, pero universidades como tales solo se verán después de la guerra de Independencia:

Trescientos años representan un período muy largo, durante el cual algunas de esas universidades fueron reformadas, otras desaparecieron antes del período independentista, cierres ocasionados por diferentes motivos; uno de ellos, la expulsión de los jesuitas de las tierras americanas.

Los teóricos que han desarrollado investigaciones sobre el origen de este surgimiento y fundación de universidades en las colonias españolas han querido explorar sus posibles orígenes, sin que ninguna de esas explicaciones haya logrado satisfacer a propios y extraños. Poseen un fuerte componente pragmático que quizá sea el motivo por el cual no logren esclarecer en su totalidad esa característica de la Colonia hispana.

Cabe, entonces, pensar que movidos por el deseo de ampliar la evangelización y ver realizado su anhelo de la construcción del Paraíso en la Tierra, es decir, concretar la utopía del cristianismo, vieron en las universidades un espacio idóneo para esa concreción.

Es mucha el agua que ha corrido debajo de los puentes en esta historia de las universidades latinoamericanas, y se vuelve imperativo recordar la Reforma de Córdoba, Argentina, que le imprime un sello característico a las casas de estudio latinoamericanas. Se señala, generalmente, como uno de los grandes “logros” de esta reforma “la erradicación de la teología y la introducción, en lugar de esta, de directrices positivistas”.

Y ese “logro” de las directrices positivistas trajo una separación nefasta entre ciencia y arte; entre naturaleza y cultura, por tan solo citar algunas. Redujeron la cultura a la ciencia, a las “técnicas de investigación”; entendieron la educación como instrucción, y, uno de los más graves reduccionismos actuales, el universitario a la profesión especializada. La universidad se ve en grave riesgo de perder su autonomía, su legitimidad.

Pero los males son mayores hoy en día. Es necesario señalar el impacto de la “mercantilización” que afecta el mundo universitario. Algunos de los modelos educativos europeos –copiados de manera acrítica en Latinoamérica– centrados en su mayoría en una concepción utilitarista, han conducido a unos planes de estudio cuyo objetivo es una universidad al servicio de las empresas. Así sufren, no solo la Filosofía, sino todas las humanidades, por ser consideradas improductivas; ya no interesa una investigación que privilegie ese saber “inútil”, cercenando la libertad de investigación y de cátedra. Si se debe responder a la demanda de profesionales que requiere una determinada sociedad, y en ese punto gira la enseñanza, resultaría que no tenemos universidades, sino escuelas de formación técnica o profesional. Esa educación no debería significar proporcionar al educando “competencias prácticas”; se trataría de diseñar programas de enseñanza con una suerte de “gracia” esencial, y esta no es más que un hábito filosófico, consistente en la reflexión.

Vemos cómo la Filosofía es atacada inmisericordemente en algunas instituciones hasta llegar a desaparecerla de los planes de estudio. La sola pregunta ¿para qué Filosofía? es per se una afrenta. Apunta a una visión utilitarista que niega la propia esencia de la Filosofía. Habría que preguntarse ¿por qué la Filosofía? Esa interrogación pide razones, y ello le imprime un valor epistemológico, tanto a la pregunta como a la posible respuesta.

17 de julio 2019

@yorisvillasana

http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/nuestras-universidades-fi...

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Fuensanta Garcia-Orenes

Denominamos turismo al movimiento de las personas a sitios que se encuentran fuera de su lugar de residencia habitual, tanto por motivos personales como profesionales. Se trata sin duda de todo un fenómeno social, cultural y económico.

Pero esta actividad es también uno de los principales productores de gases de efecto invernadero del mundo (como el CO₂ y otros gases como el óxido nítrico o el dióxido de nitrógeno) y los millones de desplazamientos que implica viajar dejan una importante huella de carbono. Se estima que el turismo representa el 5 % de las emisiones globales, de las que el 4 % son generadas por el transporte de los turistas, como el uso del avión, y el 1 % restante son generadas por los alojamientos.

Los impactos negativos del turismo sobre las sociedades y el medio ambiente hacen que el cambio gradual del modelo turístico hacia formas más sostenibles se haya convertido en una necesidad real. En los próximos años se espera una mayor planificación territorial sostenible.

Se debe tomar el turismo como una oportunidad de conservación y protección de los ecosistemas de la Tierra, debido a la creciente demanda de destinos turísticos naturales. Además, se deben implantar estrategias para la protección de los recursos y la reducción de las emisiones contaminantes, que garanticen una mejor compatibilidad medioambiental del turismo y de las actividades relacionadas con el mismo a todos los niveles.

Por eso se desarrolla el concepto de turismo sostenible, como un tipo de turismo que tiene en cuenta los efectos presentes y futuros que esta actividad tiene en la economía, la sociedad y el medio ambiente. De esta forma se atienden las necesidades de los visitantes, el sector, la naturaleza y las comunidades receptoras.

El turismo sostenible

Los pilares de este modelo son la integridad ambiental, la justicia social y el desarrollo económico. Debemos adoptar una actitud responsable frente al turismo, asumiendo las responsabilidades y los impactos de nuestras acciones.

En este sentido, podemos asumir los compromisos que implica el desarrollo sostenible: usar y consumir recursos renovables en cantidades que no superen su ritmo de renovación, generar una cantidad de emisiones inferior a la capacidad del medio ambiente de asumirlas, respetar a las comunidades, asegurar que las actividades económicas son viables a largo plazo y que los beneficios se distribuyen equitativamente entre los diferentes actores.

Existen diferentes aspectos que se ven mejorados si se fomentan prácticas que garanticen un turismo sostenible.

Buenas prácticas de un turista sostenible

lgunas de esas prácticas que pueden llevarse a cabo, tanto por parte de los visitantes como de las administraciones en el lugar de destino, para que los desplazamientos sean más sostenibles son las siguientes:

Respeto. Informarnos sobre la cultura, la política y la economía de las comunidades que vamos a visitar para poder respetar sus tradiciones.

Consumo local. Debemos invertir en la medida que nos sea posible en empresas que conserven el patrimonio y los valores, por ejemplo, comprando productos locales.

Educación ambiental. Los turistas necesitan una buena educación ambiental para poder proteger la flora y la fauna correctamente en sus desplazamientos. Debemos tener en cuenta que cuantos más turistas visiten una zona, mayor será el consumo de recursos en la misma. Por ello, se deben mejorar los beneficios del turismo de biodiversidad y limitar los impactos ambientales negativos asociados. Además, se puede aprovechar parte de los ingresos que genera el turismo para concienciar del valor que nos ofrece la biodiversidad del planeta.

Todo el año. Para poder disfrutar de un destino de viaje sostenible, una buena práctica es la desestacionalización. Consiste en trasladar parte del turismo de verano a otras épocas del año como puede ser el invierno, invirtiendo esfuerzo promocional en conseguirlo. De esta manera, la cantidad de turistas será la misma, pero espaciada en el tiempo. Es posible que las limitaciones al turismo sean necesarias en destinos masificados, si se pretende hacer que esta actividad sea económicamente viable y, además, sostenible.

Ecoturismo. Una buena alternativa es elegir opciones de turismo sostenible, como el cicloturismo, una forma ágil y cómoda de conocer el entorno sin apenas causar impacto en el medio natural. El avistamiento de aves también está en auge, considerado una forma de ecoturismo que consiste en la observación de las diversas formas, tamaños y colores de las aves, el reconocimiento de las especies por su plumaje o por su canto y el conocimiento de los hábitats y los paisajes.

Transporte público. Siempre que sea posible, conviene utilizar sistemas públicos de transporte colectivo o compartido. El vehículo privado también es una fuente de gases de efecto invernadero, por ello, si se utiliza, debemos conducir de forma eficiente y aprovechar al máximo su número de ocupantes. Además, existen actualmente medios de transporte que están adoptando medidas más respetuosas con el medio ambiente, como los catamaranes eléctricos que funcionan solo con energía solar.

Menos Residuos y más reciclaje. También debemos tener en cuenta la cantidad de residuos que genera el turismo. Ya sea un turismo de playa, montaña, etc., no arrojaremos residuos al medio. Como viajeros tenemos la responsabilidad de generar la menor cantidad de residuos posible y reciclar lo máximo que podamos.

Una forma de compensar por nuestros viajes

Finalmente, como ciudadanos que viajamos y generamos inevitablemente un impacto en el medio, podemos “compensar”, en cierta manera, las emisiones emitidas participando en actividades de voluntariado ambiental. Esta compensación se puede conseguir a través de voluntariados con labores de reforestación, así como de recuperación de espacios naturales o incluso voluntariados de sensibilización en los que ayudar a transmitir la importancia de un turismo cada vez más sostenible.

17 de julio de 2019

Directora del Área Ambiental UMH. Profesora de Edafología, Dpto. Agroquímica y Medio ambiente, Universidad Miguel Hernández

Artículo escrito en colaboración con Antonio Guerrero y Débora Anton, gestores de la Oficina Ambiental de la Universidad Miguel Hernández de Elche.

The Conversation

https://theconversation.com/claves-para-ser-un-turista-mas-sostenible-aq...

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A propósito del dialogo que se está desarrollando en la isla de Barbados entre el oficialismo y la oposición, vaya este comentario: según mi manera de percibí las cosas, nuestro país es el resultado histórico de grandes batallas, guerras civiles, golpes de estado y 176 revueltas armadas que nos condujeron hasta el lugar donde actualmente nos encontramos.

En consecuencia, dentro de nuestro inconsciente colectivo existe la creencia de que ante cualquier problema político que se nos presente, la solución está en el golpe de estado. Y esto no ha sido, ni es, ni jamás será bueno, por cuanto nos mantiene anclados al subdesarrollo; por lo tanto, hay que modificar esa conducta. Y para modificar esa conducta colectiva, pareciera lógica inducir un cambio en nuestra manera de pensar; pues:

-Si cambiamos de manera de pensar, cambiaran las actuales condiciones socioeconómicas predominantes en Venezuela.

-Si cambian las condiciones socioeconómicas predominantes en Venezuela, cambiaremos de mentalidad.

-Si cambiamos de mentalidad superaremos el subdesarrollo y si superamos el subdesarrollo, entonces nos incorporaremos al concierto de las naciones desarrolladas del planeta.

En este orden de ideas, presupongo que la mejor estrategia para comenzar a cambiar es aceptando con valentía que el problema que los venezolanos somos para nosotros mismos, solo en nosotros mismos tendrá solución y no atravesando la frontera para buscar ayuda en otros países.

Por ejemplo, todos sabemos que la solución a nuestra actual crisis política está en convocar a elecciones generales, designar un nuevo Consejo Nacional Electoral, actualizar el actual registro electoral y garantizarle el derecho al sufragio a todos los compatriotas que, sin rumbo fijo, deambulan por esos tortuosos y peligrosos caminos de la vida.

Y por añadidura, también estamos conscientes de que resuelto el problema político y después que los vientos del sur se hayan llevado estos tiempos borrascosos, comenzará a surgir un venezolano distinto, con otra mentalidad y totalmente deslastrado de la carga genética e histórica que heredamos de nuestro antepasado indígena, español y africano; es decir, la falta de afecto por el trabajo. Y en contra de este flagelo social, tenemos que luchar todos los días; pues, solo el trabajo creador hace grande a un pueblo.

Ahora bien, amigo lector, todo este comentario por cuanto presumo que la salida del laberinto donde actualmente nos encontramos, debería ser la consecuencia de que todos y cada uno de los venezolanos contribuya con su granito de arena, e independientemente de la capacidad laboral, técnica e intelectual de cada quien, a la solución de esta crisis socioeconómica que estamos soportando con estoicismo digno de mejor causa.

En conclusión, no hay que marcharse lejos para ver amanecer ni buscar otro lugar ni otro vino que beber, pues, Venezuela con sus problemas, virtudes y defectos, es el único país que tenemos; por ello, debemos que cuidar y proteger….

Así que, deberíamos resolver nuestros problemas domésticos “ahí mismito no más”; es decir, en Caracas, Margarita o Villa de Cura. Y dialogar, negociar y acordar, lo que haya que dialogar, negociar y acordar, con voluntad política y sin agendas escondidas…

Villa de Cura, julio 2019.

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José Briceño

La palabra Tolerancia en estos tiempos ha ganado un auge inmenso, se supone que todos debemos serlo con nuestros vecinos y al parecer tiene más mérito mientras ellos sean más atorrantes, desde el pastor evangélico que predica a gritos en un vagón del metro, las feministas que te miran con odio por cualquier cosa, que si las admiras por bellas las estás violando por verlas como mujeres que son, porque no las miras, porque eres hombre o por algún cuento raro de un supuesto patriarcado que las ofende aun cuando los pensamientos de quien esto escribe estén muy lejos de esos pensamientos de teórica dominación machista.

En el mismo canal de ideas vemos a la comunidad LGBT que tiene similares actitudes a las lesbianas militantes con el añadido de que si bien las primeras te llaman misógino si respondes a alguna de sus ofensas sin sentido, estos te llaman homofóbico por cosas tan simples como considerar que el “Día del orgullo gay” es una tontería pues tengo la sensación de que es un sinsentido celebrar de gratis un tal orgullo que en realidad no lleva a nada, ahora si me dicen que es un día para celebrar el ingenio de algunos genios que han sido gay o lesbianas, podría ser, pero aun en ese caso creo que se debe celebrar la inteligencia no la preferencia sexual, es algo así como hacer el día del orgullo para los comedores de caraotas (frijoles negros) con azúcar y queso llanero, algo que levanta una de esas polémicas estúpidas y que de paso generan multitud de ofendidos que gritan en las redes sociales que ellos si comen eso como si hablasen de que conocen a fondo la mecánica cuántica.

En fin, creo que la tolerancia es una muy mala palabra que como todo ha sido peor entendida y execrablemente utilizada por todos, desde que comencé a pensar en el asunto he decidido no ser tolerante con nada ni con nadie nunca más, antes de que cierres este articulo para no seguir leyendo te ruego que examines algunos argumentos. Ser tolerante me parece una grosería mayúscula pues infiere que debo aguantarte, es decir; que como yo soy mejor que tú debo permitirte,como gesto magnánimo de mi superior intelecto, dejarte ser, como una suerte de acto de conmiseración para con tu condición, uno tolera el sol y sin embargo cuando hace calor busca maneras de bajar la intensidad del ahogo natural de sentirse acalorado en exceso y digo que lo toleramos porque no hay modo de decirle al sol que deje de empeñarse en dar el calor que me tiene harto, maldecirlo no tendría sentido y además nadie me obliga a vivir en un país (bueno si, pero pensemos que soy un señor libre en verdad) donde la temperatura media es de 35° centígrados casi todo el año, por tanto toca tolerar su existencia pero también permitirme ciertas estrategias para no aguantar calor en exceso sin que esto presuponga una ofensa mayor al astro rey.

Digamos en cambio que me refiero a algún grupo humano de esos que se ofenden solamente porque no militas en sus filas, eso no solo aplica para quienes tienen una preferencia sexual distinta a la mía (por ejemplo), también están los religiosos que se sienten profundamente insultados cuando te quieren explicar por cual razón la biblia fue escrita por dios y tú les respondes que te parece un gran cuento chino, ahí sin importar a cual variante cristiana pertenezca tu interlocutor enseguida te miraran feo, dependerá del grado de fanatismo o de ignorancia de quien te interrogue para la dureza de la opinión sobre ti que este pueda tener. También tenemos a los fanáticos de algún género musical, esos que se sienten insultados cuando les solicitas que por favor bajen el volumen de esa cosa horrenda (merengue, bachata, regetón, salsa brava, balada pop, trap y la lista sigue) que ponen a volumen de estadio de futbol en todas partes y que libre dios que reclames, las mayorías te ofenderán pues no entienden como a un ser humano normal no le agrada la vulgaridad.

También están los vegetarianos, fumadores de marihuana, psiconautas, santeros, malandros, supremacistas raciales, anti supremacistas raciales, fanáticos de películas o de series de televisión, las que se operan y las que no les gusta operarse sin olvidar a los más rudos, la “gente normal” a quienes cualquier cosa que salga de sus estrechos cánones de conducta les parece una ofensa mayor. La parte más increíble es que cada uno de ellos clama por la tolerancia como una vía, es decir, que todos son buenísimos y como son amos de la moral soportan que seas diferente como prueba su ser tan superior como para dejarte vivir a pesar de ser imperfecto.

La verdad es que todo sería más justo si solamente nos aceptáramos tal cual somos, sin obligar a nadie a ser afín, el asunto es acercarse desde las similitudes y no desde las diferencias reales o inventadas.

¿Al vecino le agrada escuchar pontificar a un dios determinado al que la humanidad tiene rogando dos mil años por un milagro que los salve de la terrible alegría de estar vivo? vale, dele, con tal que no me atormente con sus manías mejor que se reúna con sus iguales y vivamos felices; ¿que al señor presidente de la junta de condominio le gusta salir los domingos con falda y tacones? bravo por él, que igual con que no me moleste todo va bien, es su vida y debe buscar lo que le hace feliz, la señora del 20.04 se operó, ¡qué bonita se debe ver sin ropa!, lástima que no me hace caso. Y así todo el variopinto panorama de cualquier edificio caraqueño de estos tiempos, si no molestan a nadie bien por ellos, pero si por ejemplo, el vecino del piso cuatro (y el del cinco, el del apartamento de abajo, la señora conserje y las evangélicas del primero que parecen no tener más discos que el único malo del maestro Juan Luis Guerra, el de las abejas) si todos esos bárbaros me atormentan con los decibeles de su música obligándome a ser participé de algo que me desagrada, el señor de la junta de condominio se pone a tocar mi puerta para expresar su amor (no correspondido por mí) sin tener en cuenta que su presencia no me es nada grata, el evangélico me atormenta cada vez que uso el ascensor o cuando nos tropezamos en el metro a la hora pico y como si fuese poco monta su tarima en el parque del edificio para micrófonos con salida de quince millones de vatios con sonido envolvente desde donde hará un pormenorizado recuento de cómo y porqué el Armagedón está a la vuelta de la esquina y yo debo aceptar a cristo en mi corazón, tener que ser tolerante no aplica en ningún caso pues me están molestando y es complicado ignorar a quienes te hacen sentir incómodo sin tan siquiera tener la cortesía de permitir que uno diga que NO, en ese momento puedo pensar que muchas veces el odio debería tener excepciones de ley como excusa para defenderse de la tortura gratuita a la que somos sometidos en pos de la corrección política y la tan mentada tolerancia.

La parte más grave es que en el caso de ser agredido o molestado además se es acusado de asocial en alguna de las acepciones peor calificadas. Si mantenemos todos un baremo para evaluar a nuestros semejantes porque (dejémonos de cosas) en este mundo tan violento uno siempre hace evaluaciones de nuestros semejantes, desde el hijo en el caso de las familias complicadas, del jefe para saber en qué momento te haga alguna trastada para despedirte, del compañero de trabajo para poder confiar en él pues eso es importante, la esposa no vaya a ser que con el aburrimiento de la cotidianidad le dé por darte el esquinazo con cualquiera, en fin, evaluamos todo como medida de supervivencia además igual aplica para saber cómo no ofender a las personas recordando que caras vemos pero trastornos mentales no sabemos hasta que nos explotan en la cara.

En fin, la palabra correcta es aceptación y el complemento, es no molestar al prójimo con nuestras preferencias, listo, el mundo comenzará a funcionar pues ya nadie se creerá superior o inferior por nada. Si la señora se opera si no le aplauden pero tampoco la molestan con críticas y momentos incomodos, el señor de la falda y tacones sale sin molestar a nadie pero tampoco obliga a las personas que se sientan incomodos ciertos rasgos de su personalidad, bien por todos. Si en realidad nos importara poco la opinión o acciones de quienes a decir verdad ni a cuento vienen, lo que resultaría en que ni tan siquiera te des a la oportunidad de pensar porque te importa tan poco la opinión de terceros, cuando la gente sea feliz sin estresarse por quienes lo quieran pero que todos acepten que existen en calidad de iguales. He ahí por cual razón me empeño en decir que la tolerancia debería ser abolida de su sitial y sustituida por la muy sana aceptación del prójimo, que ese prójimo no se ofenda por que no compartes su estilo de vida pero que tampoco se moleste porque haces reflexiones en torno a las razones por las cuales no te agrada ese estilo de vida/gusto/paladar, etc., etc…

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Pasados seis meses de la Ley de Estatuto la sociedad democrática del país sufre una convulsa realidad política, incomprensible y desgraciada, como consecuencia de una híper-militarización en soporte a una tiranía inmoral y cínica que, acorralada por el campo internacional, se ceba en el maltrato y la persecución cruel y criminal sobre la ciudadanía democrática. Ciudadanía que huye y es diáspora, que crea tensiones máximas en el hemisferio, que sufre una inmensa pobreza mientras los laboratorios revolucionarios generan misperception, hasta acusar a actores políticos democráticos para exponenciar el Ambiente Político Real Violento.

Ese régimen cobarde, atrincherado en el Momento Político de Tensión Militar que va entre el 24J y el 4A con un corte el 6J, emplea al cuerpo armado a su servicio para crear expectativas y acciones de distracción, confusión y acusación sobre una oposición política que no ha sido capaz de construir una respuesta como consecuencia de un liderazgo carente de instrumento para el análisis y de data que relacione los ejes del sistema. Respuesta como corresponde, como en este caso en un Ambiente Político Real Violento, la necesaria y definitiva decisión del liderazgo para definir una transición política que privilegie al ciudadano democrático como protagonista para mostrar el derecho de los demócratas a su autodefensa colectiva. Autodefensa colectiva que significa la conjunción entre la ciudadanía y el real liderazgo político, es decir, ese que tiene legitimidad de origen, experiencia y práctica en la ejecución de la política para instaurar la desobediencia civil. Desobediencia civil que arribará a la huelga general y confrontará a la tiranía cobarde. Tiranía que ya sufre un resquebrajamiento, que ahora se une a las raíces sanas y a la revuelta, por la cual el mundo ya sabe cuánto es la fragilidad y el rechazo general de este entramado marxistoide.

La sociedad valiente, esta sociedad venezolana reclama una autodefensa colectiva, así estoicamente ha dispuesto su mejor talante de participación para hacer masa crítica y construir respuestas, pero esta masa crítica requiere de liderazgo. No es verdad que los venezolanos están adormecidos ¡No!... lo que están es mal dirigidos. Todavía la ciudadanía no entiende la acción del 30A y menos de la del 11M, y la sociedad –esa que participa- de lo que está urgida es de una fuerza que motorice la desobediencia civil, para lo cual se están requiriendo líderes: líderes políticos. Líderes que activen la desobediencia civil masiva, donde el gran actor y centro es el ciudadano acompañado por un liderazgo auténtico, regional y nacional.

Será el liderazgo de cada estado, más los prohombres, más los maestros locales, más la Iglesia junto a la sociedad que como grandes actores de este momento crítico, impulsarán la desobediencia civil. De cuanto se trata es de conducir, de motorizar y de orientar con participación política real a toda una sociedad democrática, valiente y corajuda, que ya no soporta más a este bloque de vándalos, cobardes y farsantes de un régimen insostenible e inmoral, que fue capaz de mostrarse el 5J con los generales CLAP.

La sociedad democrática encarajinada, donde sobra ciudadanía y falta liderazgo –léase sujetos distantes de la epísteme y la doxa- muestra en el eje política doméstica una diáfana y concreta respuesta de participación política contendiente en contra de toda la persecución, maltrato y encarcelamiento del régimen que se siente tumbao. Tumbao porque se olvidó que las bayonetas sirven para Todo, menos para sentarse sobre ellas. El Ambiente Político Real Militar verifica una vez más que la tiranía marxista militarista tiranizada tiembla, pero además es incapaz y lo que logra el 5J es una muestra de su alocamiento y del empleo de unos disfraces armados. Todavía hoy… no se conoce del alto mando y su posible funcionamiento ¡La sociedad democrática ve que el régimen tiembla y lo policial cobra la mayor preocupación y ocupación del régimen!

El régimen, ahora Estado Policial, lo enfrenta una ciudadanía participativa que reclama un liderazgo en tiempo y acción para cambiar por la vía de la desobediencia, a un nuevo Ambiente Político Real Democrático que con participación política estremezca a un régimen que está boqueando, porque sigue atado a la polemología mientras lo que requiere la república es la política. Es el tiempo de líder democrático, que con cuidado, coraje y genio amase la participación política para detener al comunismo, desviar los peligros y reponer la democracia. La democracia que devendrá de la desobediencia civil sin amagos, sin fechas establecidas, pero con una conducta política ejemplar, cierta, concreta, que muestre a una ciudadanía que bien conducida por un liderazgo ético, será capaz de consolidar un liderazgo que restituya la democracia y desplace a la barbarie. En ese momento estaremos en presencia de la autodefensa colectiva de la democracia venezolana.

Es original,

Director de CEPPRO

Caracas, 16 de julio de 2019.

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