Pasar al contenido principal

Opinión

Alianza Social de Trabajadores de Aragua (ASTA)

INTRODUCCION

Venezuela se encuentra a las puertas de un proceso de transición, el pueblo ha dado nuevamente y de manera renovada claras demostraciones de espíritu de lucha por un cambio, hoy bajo la dirección de la Asamblea Nacional y el presidente (E) Juan Guaido se ha trazado la ruta, para lograr, en primer lugar, el cese la usurpación que permita abrir la posibilidad real de un cambio político en el país. En este contexto actualmente se desarrolla un debate acerca de los cambios que requiere la nación los cuales deben ser implementados de manera inmediata por un eventual gobierno de transición que enfrente las dificultades heredadas de la catástrofe que ha significado el actual régimen en el poder, este periodo de transición debe llevar hacia a un proceso electoral transparente, para retomar el hilo constitucional roto por el gobierno del usurpador Nicolás Maduro; en tal sentido los trabajadores no pueden pasar inadvertidos ante este proceso político y se hace necesario fijar posición acerca del futuro de nuestro país, en el entendido que solo con la participación de la sociedad en su conjunto se podrá garantizar la gobernabilidad y el éxito de un proyecto que permita el rescate de la nación, con visión de futuro, que garantice el progreso, bienestar y justicia social para los venezolanos.

Los trabajadores se hacen eco y convierten en bandera la necesidad de alcanzar un gobierno de unidad nacional, donde todos los sectores se vean representados, no solo de nombre, si no con la fortaleza de un proyecto de nación donde la voz de los trabajadores se haga sentir, por lo que se recibe con beneplácito la propuesta de Plan País, que sirve como elemento base para el debate y los trabajadores nos incorporamos a la discusión con un conjunto de consideraciones y propuestas que van en sentido de dar un aporte para la construcción de una propuesta que ayude a la recuperación del país y establezca líneas claras para el desarrollo de la nación.

EL TRABAJO COMO BASE FUNDAMENTAL PARA EL DESARROLLO

  1. El trabajo debe ser considerado el eje fundamental para el desarrollo de la nación, por lo tanto debe ser reivindicado y promovido como valor esencial para la sociedad, por ello se debe promover la creación trabajos decentes (concepto señalado por la OIT en función de los Objetivos del Desarrollo Sostenible) y estables, así como realizar campañas para generar un cambio en la actitud de la población, incentivando el valor y la importancia del trabajo como palanca para el desarrollo individual y colectivo, promover la educación para el trabajo y la formación dentro de este sector.
  2. El gobierno de Unidad nacional debe reinstalar la comisión y el dialogo tripartito para la discusión sobre los aspectos salariales, restitución de los derechos laborales conculcados y de políticas que generen una reactivación del aparato productivo del país.
  3. El nuevo Gobierno de Unidad Nacional, deberá contemplar un plan especial de protección y promoción de la producción nacional, que permita generar fuentes de empleo debidamente remuneradas, transferencia técnica y científica y formación acorde para la trasformación.
  4. Incorporar los representantes laborales de los trabajadores organizados como actores directos en la planificación y toma de decisiones, para que asuman su rol de vanguardia en la recuperación productiva del aparato industrial y de servicios, revisión de las políticas de cogestión.
  5. Se requiere un plan inmediato para recuperar el poder adquisitivo del Salario Real, en vías a cumplir con lo establecido en el Artículo 91 de la constitución que establece que el salario mínimo debe garantizar la adquisición de la canasta básica alimentaria.
  6. Lograr un trabajo estable y digno parte de la necesidad de la formación del capital humano, para ello se requiere la recuperación del INCE, devolviéndolo a los trabajadores en su carácter tripartito, así como las demás escuelas de capacitación que fueron desmanteladas en el pasado.
  7. Recuperar los fondos de pensión, que fueron saqueados por funcionarios corruptos, para que cumplan el espíritu y la razón de para los cuales fueron creados, de igual manera rescatar el rol de los trabajadores, su participación y vigilancia dentro de los mismos.
  8. Respeto hacia los pensionados y jubilados reconociendo el trabajo que desarrollaron por el país, en tal sentido exigimos respeto a los logros alcanzados y promover un debate que permita avanzar en políticas de atención integral de este sector especialmente para la atención médica, alimentación, recreación, servicio funerario y otros derechos que han sido vulnerados.

UN MARCO LEGAL PARA EL DESARROLLO DE POLITICAS HACIA LOS TRABAJADORES

  1. La llegada de capital financiero internacional , y el desarrollo de políticas económicas que incentiven producción no debe conllevar a iniciativas que se flexibilicen aún más las relaciones laborales en prejuicio del trabajador, por ello el gobierno de unidad nacional deberá garantizar el cumplimiento de un conjunto de aspectos legales existentes hoy día
  2. La estabilidad laboral Art. 89 de la Ley Orgánica del Trabajo (LOT), en el marco de la reorganización del estado, quien es hoy el principal empleador; en este proceso se hace conveniente establecer en conjunto con los trabajadores los mecanismos para llevar a cabo los procesos de reestructuración del estado para evitar atropellos.

Por otra parte se debe exigir a los empleadores privados garantizar la estabilidad laboral y creación de trabajos decentes y estables cumpliendo con los parámetros establecidos por la OIT.

  1. Defender los avances que en materia de la tercerización alcanzaron los trabajadores Art. 85 de la LOT.
  2. El cumplimiento de La jornada laboral Art 167 de la LOT.
  3. Respeto a las contrataciones colectivas Art 431 de la LOT y a la libertad sindical Art 353 de la LOT.
  4. La protección de la maternidad Art 331 de la LOT.
  5. La incorporación de los trabajadores discapacitados Art. 291 de la LOT.
  6. Las prestaciones sociales Art 142 de la LOT.
  7. El cumplimiento de la ley de Alimentación para los trabajadores y su revisión para incorporar a los jubilados y pensionados a este beneficio.
  8. Respeto y aplicación del FAOV, exigimos el cumplimiento de la Ley de Política Habitacional en el marco del dialogo tripartito.Los elementos antes señalados plantea la necesidad de debatir el marco jurídico que ampara las relaciones laborales, donde partimos del carácter progresivo de las leyes, la discusión y adecuación de otras, y la eliminación de aquellas que han permitido el atropello a los sectores laborales y sus derecho, el gobierno de unidad nacional debe cerrar el capítulo de las persecuciones y acoso a la dirigencia sindical y de los trabajadores, exigimos el respeto al derecho a la huelga y la no criminalización de la protesta; se requiere promover la organización de este sector y su incorporación al debate sobre las políticas de estado.

Los trabajadores exigimos imprimir un cambio radical a lo impuesto desde hace veinte años a los conceptos y principios de la seguridad social, convertido por el régimen en un conjunto de medidas incoherentes, dadivosas, conformada por ejecuciones populistas de limosnas dispendiosas, clientelares y corruptas.

Para ello, debe plantearse devolverle al Sistema marco de Seguridad Social su carácter científico y principista donde juegue un papel decisivo la triada trabajador-empresario-gobierno. Exigimos la puesta en vigencia la ley con los tres subsistemas que lo conforman, la cual fue paralizada y sometida a un vacatio-legis por el régimen que se negó a culminar el proceso de discusión y su ejecútese.

En este contexto señalamos la desviación de recursos provenientes de la cancelación del seguro de paro forzoso, derogado por la reforma chavista del año 2002, se requiere igualmente reformular su aplicabilidad dirigida hacia los ciudadanos que viven situación de desempleo temporal.

En este periodo de reformas y discusión para sentar una nueva base jurídica del estado venezolano y la aplicación de medidas económicas que de una u otra forma afecten a los trabajadores deben ser discutidas con los sectores representativos de los mismos, se debe cerrar el capítulo de la imposición y aplicación de medidas inconsultas que caracterizaron el régimen que gobernó este país por más de 20 años.

POLITICAS SOCIALES PARA AFRONTAR LA CRISIS Y PROMOVER EL DESARROLLO

  1. Los trabajadores planteamos la necesidad que se desarrollen políticas hacia los sectores sociales más desfavorecidos que fueron víctimas de la estela de desolación que dejo este régimen, por ello se plantea la necesidad de una reingeniería de los programas sociales, para convertirlos en planes sostenibles, incluyentes, participativos y democráticos. Execrar el clientelismo, el populismo, la manipulación y la exclusión, que sirven sólo para incrementan la pobreza, la implementación de programas sociales debe ser desarrollado fundamentalmente por el personal que labora en el país.
  2. Declarar la salud pública en emergencia; lograr un servicio de calidad, implica buena atención, dotación de medicamentos, de equipos e insumos médicos y óptimos condiciones laborales; se debe llegar al nivel donde, “tu estado de salud, no dependa de tu estado de cuenta”; descongestionar, zonificar e integrar todos los servicios de salud; es fundamental iniciar el proceso de recuperación del Seguro Social, bajo los principios para los cuales fue creados, en el marco del dialogo tripartito.
  3. Recuperar el sistema educativo venezolano, mejorar las condiciones laborales de los educadores, reivindicando el rol del docente y su importancia para el país, de igual manera desarrollar un programa de formación que contemple la construcción de ciudadanía, para reforzar la ética como eje transversal en el accionar político del nuevo gobierno, respeto a la Autonomía Universitaria y dotar de un presupuesto adecuado para el funcionamiento de las instituciones educativas, para garantizar la calidad educativa.

POLITICAS DE ESTADO A FAVOR DE LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO.

  1. El desarrollo de políticas publicas incide en los trabajadores y el pueblo en general por ello como sector social, tenemos el derecho de opinar sobre un conjunto de elementos que incidirán en la implementación y desarrollo del Plan País afectando a a la población, por lo tanto consideramos que este plan debe abordar un conjunto de elementos políticos que favorezcan el proceso de transición y sienten las bases para la recuperación de la democracia y conseguir un estado de bienestar para la sociedad.
  2. En el marco de un nuevo pacto social y teniendo como base la Constitución Nacional, debe contemplarse: un programa dirigido al desarrollo sostenible de la nación, a reindustrializar el País, a diversificar la economía para, gradualmente, ir suprimiendo el rentismo petrolero y la economía extractivista.
  3. Se plantea la necesidad de una reforma tributaria integral orientada a reactivar el aparato productivo nacional y a proteger y abaratar el consumo, la aplicación de una política tributaria debe partir por tener un carácter progresivo, reducir el IVA a los productos nacionales y básicos, así como eliminarlo para medicinas y nutrientes destinados a salvar vidas, esta medida ayudará a reducir la inflación.
  4. Sobre PDVSA, la CVG y demás empresas del Estado, las mismas deben ser intervenidas y reestructuradas, para sanearlas, rescatarlas y reformular sus políticas para asegurar su viabilidad productiva y financiera, en este proceso se debe incorporar a los trabajadores.

En este acápite el gobierno de Unidad nacional, debe fijar los mecanismos legales y financieros para reconocer los derechos de todos los trabajadores que fueron despedidos o vulnerados como parte de la persecución política y de los atropellos durante el régimen gobernante, el pago de sus deudas y demás pasivos laborales.

  1. Lograr la autonomía del Banco Central de Venezuela, que deje de financiar las empresas del Estado; que se impida la creación de dinero electrónico o virtual que no esté soportado por el trabajo y la producción.
  2. Profundizar la descentralización y desconcentración de poderes del Estado. Incluir en ello, la administración de las instituciones que manejan los servicios públicos, para recuperar la calidad de los servicios, agua, electricidad, aseo urbano, transporte y vialidad, es fundamental mejorar la prestación de servicios para las comunidades.
  3. Se requiere la reinstitucionalización de los diversos organismos que conforman el estado Venezolano, renovación del CNE, EL TSJ y demás poderes públicos para liberarlos del control político partidista que ha hegemonizado este periodo pervirtiendo su funcionamiento.
  4. Reestructuración de las FANB, haciendo cumplir lo establecido en la Constitución de la Republica que establece los principios y normas que rigen este cuerpo, así como su conformación.
  5. Realizar campañas orientadas a revalorizar de forma integral el sentido de la vida, a sembrar nuevos valores asociados a la convivencia social y la solidaridad, al fomento del trabajo y el estudio, a la honradez y la honestidad. Corresponde al Estado velar por una seguridad ciudadana integral, proteger a quienes denuncian conductas delictuales y criminales de los organismos de seguridad del Estado, como las OLP; requerimos de ciudadanos formados en la defensa de los derechos humanos, exigimos la eliminación de los escuadrones de la muerte en los que se ha convertido organismos del estado como el FAES.
  6. Enaltecer la promoción de la participación y organización de las comunidades, institucionalizar los cabildos y asambleas populares, para lograr la retroalimentación permanente entre el pueblo y el estado, además de garantizar la plena autonomía de las organizaciones sociales, como parte de un proceso ascendente de democratización de la sociedad.
  7. Revisión y auditoria de la deuda externa para la reestructuración de los pagos y discusión sobre nuevas condiciones y plazos para los pagos correspondientes, solicitar condonación de deuda para algunos casos; de igual manera se debe desarrollar un plan para la recuperación de los dineros y demás activos que fueron robados durante este periodo para reinvertirlos en programas, bienes y servicios que favorezcan la recuperación del país.

Este conjunto de elementos que presentamos para el debate, son parte de las propuestas que el sector de los trabajadores ha ido elaborando en el entendido que este proceso comienza con el gobierno de unidad nacional que debe dirigir la transición, pero consideramos abre un interesante debate acerca de la necesidad de lograr cambios de mediano y largo plazo que sustenten un nuevo pacto republicano, que cierre las puertas a las intenciones de imponer nuevos gobiernos autoritarios, por ello se requiere discutir por ejemplo la reforma constitucional que disminuya el presidencialismo y vaya hacia un régimen parlamentario y por otra parte abre la oportunidad de un proceso de relegitimación y reorganización de todos los sectores de la vida nacional para afrontar la construcción de un paísadaptado a las exigencias de los nuevos tiempos, se requiere nuevas formas de hacer política y ciudadanos más activos y atentos al comportamiento de los liderazgos y funcionarios públicos, por esto los trabajadores respaldaremos y acompañaremos las acciones que vayan en pro de la recuperación de la patria pero estaremos atentos ante cualquier intencióno acción que vaya en prejuicio de nuestro pueblo.

CONSIDERACIONES FINALES

  1. La emergencia social y económica de una Venezuela arruinada y en colapso indetenible de sus servicios básicos, requiere de una urgente ejecución de políticas que frenen el descalabro nacional.
  2. “Los fines de la transición democrática son el pleno restablecimiento del orden constitucional, el rescate de la soberanía popular a través de elecciones libres y la reversión de la emergencia humanitaria compleja, con el propósito de rescatar el sistema de libertades, garantías constitucionales y los derechos humanos”.
  3. El Articulo 27 del Estatuto que señala: “La Asamblea Nacional, previa consulta con la sociedad civil y con las organizaciones con fines políticos, aprobará mediante acuerdo parlamentario las reglas de gobernabilidad y las directrices del programa mínimo que, dentro de los principios de la economía social de mercado, ejecutará el Gobierno provisional. A tal efecto se tendrán en consideración los lineamientos para la transición política y los lineamientos para la transición económica derivados de lo establecidos en los artículos 17 y 18 del presente Estatuto. El mencionado programa mínimo respetará los principios del régimen socioeconómico y de la función del Estado en la economía que están establecidos en el artículo 299 de la Constitución”.
  4. Artículo 28 del Estatuto que señala: “El Gobierno provisional de unidad nacional tramitará la cooperación financiera internacional de organismos multilaterales y países del mundo libre a los fines de iniciar el proceso de transición económica y de proseguir la reversión de la emergencia humanitaria. También solicitará la presencia permanente de organismos internacionales especializados en la garantía y defensa de los derechos humanos a los fines de acompañar el proceso de transición democrática e informar a la comunidad internacional de la situación de dichos derechos en Venezuela”.

Por lo tanto los miembros de la Plataforma de conflicto de Aragua y demás sectores sociales que hacen vida en el estado quieren dejar su voz, en el marco del estatuto que rige la transición, con la certeza de que Venezuela resurgirá con el esfuerzo de todos, de esta catástrofe económica, política y social a donde nos han llevado años de autoritarismo, intolerancia, corrupción y expoliación de nuestros recursos naturales y económicos por una minoría que en mala hora tomaron el poder en Venezuela; queremos dejar en claro que acompañamos las medidas que favorezcan a los trabajadores y sectores sociales más desfavorecidos y que encaminen al país por la senda de la recuperación del crecimiento económico y el desarrollo social y no daremos un cheque en blanco, aspiramos nuestra voz sea escuchada y propiciar los espacios de diálogo y entendimiento que requiere la nación, tal como lo señala el estatuto antes mencionado, en un proceso de reunificación, reencuentro y reconciliación que contribuya en la recuperación de nuestro país.

 13 min


La grave crisis socioeconómica que está sufriendo el pueblo venezolano, la manifiesta conducta solidaria de una Joven Indígena amamantando a un pequeño animal en estado de orfandad y haber leído la leyenda Maya del Colibrí, me sirvieron como marco de referencia para estructurar un proyecto de país que presumo pudiera permitir el surgimiento de una nueva forma de gobierno para Venezuela. Este proyecto, que he calificado como SOLIDARIDARISMO, se sustenta sobre diez bases fundamentales y veinte objetivos específicos que trataremos de explicar a continuación.
-BASES DEL PROYECTO-

1). La solidaridad, por constituir un valor moral que ha sido muy útil para el género humano; pues, gracias a ella la especie humana no sólo ha alcanzado los más altos grados de civilización y desarrollo tecnológico a lo largo de su historia, sino que ha logrado sobrevivir y salir adelante luego de las más terribles guerras, pestes, incendios, terremotos, inundaciones, crisis sociales, políticas, económicas, militares y morales.

2). La vieja enseñanza de la etnia Surafricana de los Xhosa, cuyo principio filosófico propone: “Yo soy porque nosotros somos; es decir, yo soy porque nosotros somos y dado que somos, entonces soy”, el cual podemos resumir en la siguiente síntesis ética: “Yo soy porque nosotros somos”.

3). La distribución equitativa del talento para producir riqueza, a través de la educación eficiente y el trabajo creador.

4). La persuasión o el convencer a todos los venezolanos que solamente reconciliados y unidos seremos capaces de construir una nación agrícola, pecuaria, petrolera, minera e industrialmente desarrollada, a través de la educación eficiente, el trabajo creador, la solidaridad ética, la responsabilidad militante, la tolerancia política, el respeto al derecho del otro y la moral pública.

5). La creación de la Universidad Autónoma, Agropecuaria, Técnica e Industrial de Venezuela, para que de ella egresen los jóvenes obreros, peritos, técnicos y tecnólogos que el país vaya necesitando en base a un instrumento de planificación ascendente que previamente haya programado el desarrollo armónico y proporcional de la nación venezolana.

6). La integración en una sola Institución, salvo la Universidad Agropecuaria, Técnica e Industrial de Venezuela, a todos los entes que imparten educación superior y proyectarla como Universidad Regional hacia cada Capital de Estado y como Universidad Local en todos los municipios de la República. A esta nueva institución, la denominaríamos: Universidad Central y Autónoma de Venezuela. (UCAV).
7). La fundación de la Universidad Central de las Fuerzas Armadas, de donde egresarán los jóvenes oficiales y suboficiales que posteriormente se incorporarán al Ejército Libertador Venezolano, el cual estará conformado por tres componentes: Ejercito Terrestre, Ejercito Naval y Ejercito del Aire.

8). La educación ética; es decir, aquella que es capaz de generar jóvenes con sus propias escalas de valores, sus particulares maneras de filosofar y de acertar positivamente en la mayoría de las decisiones que asuman ante la vida.
9). La implementación de un modelo económico que denominaríamos capitalismo ético: cogestión entre empresarios y trabajadores para producir mercancías cuya plusvalía al ser comercializada, será equitativamente distribuida entre los trabajadores y empresarios.

10). La lucha constante contra la corrupción, la mediocridad, el populismo, la picardía, el bochinche, el disimulo, la retórica bélica, la traición camuflageada, el culto a la personalidad, los mercaderes de la trapisonda, los aduladores de oficio, los filósofos de la confabulación y los enreda pueblo de profesión.

-OBJETIVOS DEL PROYECTO-

-Delegar en el Banco Central de Venezuela la recepción y distribución de todas las divisas que genera la industria petrolera.

-Eliminar el nombre de Bolívar de nuestro signo monetario y sustituirlo por el de "Peso Venezolano".

-Modernizar la totalidad del sistema hidroeléctrico del Gurí.

-Crear Aerolíneas Internacionales Venezolanas y la Compañía Venezolana de Navegación.

-Comenzar a planificar El Gran Ferrocarril de Venezuela, construyendo un troncal de distribución nacional en Villa de Cura.

-Reducir el Poder Ejecutivo a quince ministerios.

-Reincorporar Venezuela a la Comunidad Andina de Naciones e incorporarla a la Alianza del Pacifico.

-Fundamentar la salud a dispensársele al pueblo sobre tres principios éticos: no dañar, prevenir para no curar y suministrar calidad de vida.
-Crear el Servicio Único de Salud.

-Promover una poderosa clase media que ayude a sacar de la pobreza a todo aquel venezolano que la padezca, pero mientras esto no se logre a ese sector de la población habrá que saciar su hambre, curar sus enfermedades, proteger de la intemperie y garantizarle que el futuro que lo aguarda, será mejor
-Defender la soberanía e Independencia de la República de cualquier potencia hambrienta de energía petrolera.

-Transferir el 51% de las acciones de PDVSA, a empresarios, trabajadores y jóvenes profesionales venezolanos.

-Decretar que el ámbito operacional de PDVSA debe limitarse a lo que en términos petroleros se conoce como aguas arriba y aguas abajo.
-Concientizar para que el pedazo de pan que cada venezolano lleve a su casa, debe ser del tamaño de su capacidad de producción y no el de la generosidad del gobernante de turno.

-Atacar el problema penitenciario creando tribunales de emergencia dentro de las cárceles para que trabajen las 24 horas del día a razón de tres turnos de 8 horas cada uno, hasta que no quede ni un solo individuo privado de libertad sin sentencia firme y definitiva; luego, negociar con el preso dos años de su sentencia por un año de intachable conducta.

-Cimentar la libertad de expresión sobre el siguiente aforismo: “no estoy de acuerdo con lo que dices pero daría mi vida por defender el derecho que tienes a decirlo”.
-Aplicar la hipótesis de la línea media al problema limítrofe que tenemos con la hermana República de Guyana.

-Desactivar el argumento que propone: “A los pueblos indígenas hay que mantenerlos dentro de su hábitat natural para evitar que el hombre blanco los contamine”.
-Enfrentar la problemática campesina a través de programas rurales que no solo sirvan para evitar el éxodo permanente del hombre del campo hacia las grandes ciudades, sino que a vez estimulen el regreso de aquellos que abandonaron sus tierras después que un demagogo e irresponsable enreda pueblo, les dijo: "Vayámonos pa Caracas que allá hay trabajo por coñazo" y ahora andan saltando de rancho en rancho y brincando de cerro en cerro sobre el cordón de miseria que rodea la Capital de la República.

-Proscribir todo tipo de explotación minera en el frágil ecosistema de Guayana.
-Incorporar sustancialmente la mujer venezolana a la planificación, ejecución, supervisión y evaluación de políticas públicas trascendentales.

-Restablecer las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos en un ambiente de respeto mutuo y sin complejos latinoamericanos ni tercermundistas.

-Incentivar el regreso a la Patria de aquellos venezolanos que por diferentes razones, tomaron la dolorosa decisión de atravesar sus fronteras.

-Rechazar la injerencia de cualquier país en nuestros asuntos internos, independientemente de que sea o no una potencia militar.

-Reducir el periodo presidencial a cuatro años con una sola reelección y establecer que el rol como Primer Maestro de la Nación Venezolana, que le corresponde ejercer al Primer Mandatario, debe estar por encima de sus condiciones de Presidente de la República, Jefe de Estado, Jefe de Gobierno y Comandante en Jefe del Ejército Libertador Venezolano.

-Aceptar que Venezuela con sus virtudes, defectos, problemas, alegrías y tristezas, es nuestro país. En consecuencia, debemos darle lo mejor de nosotros sin esperar nada a cambio y de acuerdo a la capacidad laboral, técnica e intelectual de cada venezolano: los empresarios produciendo bienes, servicios y mercancías capaces de satisfacer las necesidades básicas de cada quien, el gobierno garantizándole al pueblo buena salud, buena educación, buenos servicios públicos e impecable seguridad social, los sacerdotes y pastores de las diferentes iglesias convenciendo al pueblo que lo trascendente es no hacer a los demás lo que no queremos que nos hagan a nosotros, los militares haciendo respetar la soberanía, la independencia, la integridad territorial y las leyes de la República, los educadores sembrando de luces el pensamiento de la población y el pueblo estudiando, trabajando, luchando y obedeciendo las leyes, siempre y cuando estas sean legales, éticas y morales.

Ahora bien, cuando esto ocurra, Venezuela será el país más desarrollado de la América latina: sin deuda externa, con la mejor educación, con los mejores servicios públicos, con la mejor salud, con niveles de pobreza en franca decadencia y oportunidades ciertas de un mejor futuro, por cuanto la educación eficiente, el trabajo creador, la inteligencia de la mujer y el crecimiento económico sostenido, le proporcionará a cada venezolano un destino útil y placentero.

-Y finalmente, designar un Consejo Nacional Electoral conformado por cinco venezolanos de comprobado talento y probidad, convocar a elecciones generales, actualizar el patrón electoral, garantizarle su derecho al sufragio al venezolano en diáspora, implementar el ejercicio al voto a través del correo y promulgar una ley general de amnistía.

Para concluir, me es obligante reconocer lo pedagógicamente irrefutable de la clase magistral de solidaridarismo impartida por esta joven indígena. En consecuencia, Dios me la bendiga y favorezca en cualquier ribera del Orinoco donde se encuentre luchando por sus muchachos y por la integridad biológica de la naturaleza.....
Villa de Cura, sábado 27 de abril del 2019.

 7 min


Deutsche Welle

En 2017, se publicaron varios estudios de larga duración que compartían la misma (inquietante) certidumbre: en los últimos 30 años ha desaparecido hasta el 75 por ciento de la población mundial de insectos. El alcance de esta extinción de especies es de tal magnitud que algunos científicos temen que haga peligrar el ciclo global de la vida. No sólo la disminución de la población de abejas, sino la extinción masiva de insectos tiene graves consecuencias para los habitantes de la Tierra. ¿Cuáles? Científicos de peso de todo el mundo dan respuestas alarmantes. La extinción de insectos es mucho más amplia y sustancial de lo esperado. Son, por ejemplo, el alimento, de muchos animales superiores. También ayudan a transformar el tejido muerto en suelos ricos en nutrientes. Además, incluso se regulan entre sí. Especies consideradas por los seres humanos como plagas, a menudo son la dieta preferida de predadores útiles. Sin embargo, la intervención humana ha llevado el equilibrio funcional en el mundo de los insectos a un desorden peligroso. Los agrotóxicos, la desaparición de la cubierta vegetal de los suelos y el uso generalizado de fertilizantes afecta a la clase animal más rica en especies del mundo. Este reportaje proporciona información sobre estudios actuales y explica dónde se padece y dónde existe una necesidad más urgente de acción. Aún hay esperanza. Aunque muchas especies se han perdido irreversiblemente, aún podría detenerse la extinción masiva. Pero, solo, si el hombre comienza a reaccionar de una vez por todas. El tiempo se acaba.

DW

Er el video en https://www.dw.com/es/el-ocaso-de-los-insectos/av-48345338

 1 min


Guillermo García N

Tanto Ricardo Hausmann como el Banco Mundial han declarado que el establecimiento de la dolarización plena en Venezuela no es viable y que otras opciones de estabilización de la economía venezolana estarían planteadas. La gran pregunta: ¿En las condiciones que está la economía del país es realmente viable y con alta probabilidad de éxito un programa o plan como lo plantea Hausmann y el Banco Mundial en su propuesta?

A que se enfrenta el Plan Hausmann y BM.

La economía venezolana atraviesa la mayor contracción económica registrada en la historia de América Latina. Durante los últimos 5 años, el producto interno bruto per cápita cayó masivamente en 36% y la proyección para 2019 es de una caída de más de 18%, 28 puntos más que la contracción sufrida por los Estados Unidos durante la Gran Depresión. A esto se le ha sumado la tragedia de la hiperinflación, que ha destruido completamente el poder de compra del bolívar y del nivel de vida de los venezolanos. Como es habitual en periodos de alta inflación, los precios locales han pasado a ser dictados en gran medida por el dólar, mientras que nuestros salarios siguen estando en bolívares que cada día pierden más su valor.

Hay múltiples causas que explican el colapso económico de Venezuela, pero ciertamente entre las más relevantes están sus enormes déficits fiscales. Por 6 años consecutivos, el sector público consolidado ha gastado más dinero del que le ingresa. Este déficit alcanzó el año pasado un 21% de Producto Interno Bruto (PIB) de la nación. Al no encontrar otras formas de financiamiento, el gobierno venezolano ha recurrido continuamente a una impresión de dinero descontrolada para financiar su brecha fiscal y emisión de deuda externa.

Rescatar a Venezuela comienza por frenar en seco la hiperinflación. Este es uno de los motivos por los que un plan para recuperar a nuestro país debe partir de un plan sólido para frenar en seco la hiperinflación. Rescatar los salarios, permitir la planificación económica, cerrar la brecha entre ingresos y gastos del Estado; y reestructurar la deuda, estas son las prioridades más urgentes que debe tener un gobierno de transición.

La viabilidad de un programa de estabilización, como el que se propone Hausmann y BM, esencialmente depende de la credibilidad de la promesa del gobierno de mantener el gasto bajo control, abatir la hiperinflación rápidamente y mantener un mercado de cambio confiable. En un país que no ha visto inflación de un dígito en 33 años y un mercado cambiario estrambótico, estos compromisos son difíciles de vender al mercado y sus agentes.

¿Por qué algunas estabilizaciones funcionan y otras no? Usualmente, las expectativas juegan un rol crucial. Para que los agentes económicos a cargo de la fijación de precios dejen de incrementarlos, tienen que confiar en que la senda de crecimiento de la oferta monetaria será estable en el futuro. Si bien esto es lo que prometen todos los gobiernos que intentan estabilizar, esa garantía no siempre es vista como creíble por los fijadores de precios.

Los gobiernos que se enfrentan a un problema de credibilidad imperfecta terminan adoptando políticas monetarias y fiscales restrictivas, no porque ello sea óptimo para la economía, sino porque es la única forma que tienen de hacer creíble la promesa de bajar la inflación y estable la moneda. Y es el costo social y político asociado con esas políticas el que termina minando la viabilidad del ajuste, dándole razón a los que ponían en duda su credibilidad. En otras palabras, el costo de la credibilidad imperfecta durante un proceso de estabilización es atravesar una recesión que podría llegar a ser profunda. No creemos que Venezuela pueda soportar un período prolongado de dolorosa austeridad en las circunstancias de crisis humanitaria en las que se encuentra. Por ello, la principal característica de un plan para frenar la hiperinflación debe ser generar credibilidad ante los agentes económicos.

A pesar de que hay estrategias para lograr la estabilización de la economía como la que presenta Hausmann y el BM, la dolarización es la única que permite al Estado garantizar de forma completamente creíble la eliminación de la impresión descontrolada de dinero, que dio origen a la hiperinflación, sin implementar medidas ortodoxas. El establecimiento de un esquema de tipo de cambio flexible como lo plantea Hausmann y el BM en un escenario de hiperinflación como el de Venezuela, es de alto riesgo de fallo, y su implementación costosa en términos de recursos y de generación de credibilidad y confianza en el bolívar. No podemos darnos el lujo de intentar y fracasar. Cada estabilización exitosa en la historia de América Latina lleva tras de sí una larga historia de políticas fallidas. Países que han vivido episodios de crisis similares al nuestro han tardado en promedio 9 años en contener su inflación por debajo del 100% anual, de los cuales 3 años fueron de inflaciones por encima del 1.000%. Además, estos episodios estuvieron marcados por varios intentos fallidos de estabilización. Venezuela lleva 2 años con inflaciones anuales de 5 dígitos. Esto significa que la crisis que enfrentamos podría todavía durar 6 años más si no detenemos la hiperinflación en seco. Con los niveles de pobreza que sufre Venezuela, ¿hay alguien que piense que podemos sobrevivir 6 años en estas condiciones?

Asesor Financiero

@iRealEstateSol,

http://www.iRealestate.solutions

finanzasaldia@gmail.com

@asesorfinaciero

 4 min


Carlos Raúl Hernández

Vale sospechar que cuando algún personaje emprende campañas moralizadoras, estamos más bien ante un redomado bribón con fines distintos al bien público, como lo vivimos con los notables en Venezuela y los gobiernos antipolíticos desde 1993. Las cruzadas éticas recuerdan demasiado la turbidez de la inquisición. Los jueces se quedaban con las propiedades de las enjuiciadas por brujas y se ha analizado la perversidad sexual en los procesos y las sesiones de tortura. En Perú hoy ha aparecido un tribunal de inquisición que confiesa “No nos enfrentamos solo al poder del dinero, sino… a la clase política peruana” (El País, 21/04/19). Prepárese que viene la revolución.

La ofensiva de terrorismo judicial es mucho peor que la que tuvimos aquí hace 28 años. El Torquemada de turno, el fiscal Rafael Vela, explica claramente su plan. Lo mismo planteaban Escovar Salom, Uslar Pietri, Maíz Vallenilla y otros de aquellos repúblicos que demolieron el prestigio del liderazgo, a los que debemos la destrucción de la democracia y el ascenso del chavismo. Cuenta el Santo Oficio del Virreinato Perú con la esencia del procedimiento inquisitorial, anterior al derecho acusatorio moderno: la prisión preventiva, nada menos que por tres años, es decir, una sentencia previa por sospecha, sin juicio y sin derecho a la defensa.

Así están presos el expresidente PPK, enfermo cardíaco, a sus 82 años una condena a muerte, y su anterior rival, Keiko Fujimori, también hasta ahora sin pruebas. Estuvo año y medio en la cárcel el matrimonio Humala Heredia. Pensaban hacer lo mismo con el expresidente Alan García, pero ocurrió lo imprevisible. El kamikase blandió como arma blanca su muerte y se las clavo en la garganta. Tal vez el escándalo mundial amaine ese terrible peligro de un país donde los presidentes desde Fujimori a nuestros días, todos los de los últimos 27 años están acorralados por el sistema judicial, menos el que voló sobre el nido del cucú.

Los tribunales del odio

El terrorismo judicial logró que Fujimori siga preso para que se muera, después de pagar larga pena y recibir un indulto legítimo. La carta de Alan García estremece, sobre todo porque la escribió semanas antes, y su decisión y serenidad recuerdan a Getulio Vargas cuando hizo lo mismo en 1954. También Salvador Allende se suicidó en la ruina política, la destrucción y curiosamente varios Allende lo hicieron: su hermana y una de sus hijas. La diferencia es que García reivindica con razón su triunfo, en el segundo periodo tal vez el mejor presidente que tuvo Perú.

Clava una frase de bronce, shakespereana, en su testamento. Dejo mi cadáver en señal de desprecio. El fiscal Rafael Vela se queja de no haber podido encerrar más indiciados porque tienen dinero y pueden contratar buenos abogados, un contratiempo. Dice el héroe que “estamos enfrentando no solamente a toda la clase política del país (toda) sino… espaldas financieras muy grandes… personas de alto perfil tienen mucho dinero para pagar defensas técnicas muy calificadas” (idem).

Si el fiscal es capaz de decir que toda la clase política es corrupta, ya sabemos de qué se trata. En la misma página de semejante testimonio apareció el artículo habitual de Vargas Llosa, quien tan merecidamente tiene ganado respeto universal y por eso esperamos de él sensatez y sentimiento. Pero esta vez Don Mario se olvidó del Premio Nobel, se bajó del caballo y declaró como un peruano sacudido por la política de su país, del que sabemos que nunca ocultó su ojeriza a García. Por eso afirma cosas que no cuadran con las dimensiones del escritor.

Voto de pobreza

La estructura subyacente del artículo es esta: ciertamente al sospechoso, pese al alud de investigaciones, no le han podido comprobar nada… pero intuyo su culpa, porque no es como Belaúnde que salió más pobre de la Presidencia que al entrar. Don Mario despoja el acto final de García de cualquier dignidad y lo atribuye al remordimiento o la culpa. Otelo y no Antonio. Es incomprensible que alguien como él, un cultor de Tirante el blanco la novela de caballería de Joanot Martorell, y de Don Quijote, reste importancia al sacrificio supremo, caballeresco de dar la vida por una causa, por la honra.

Entregar el físico no es cualquier cosa como sabemos todos, pero nadie mejor que Don Mario que ha leído todas las novelas y dramas. Desconcierta que un liberal moderno y culto acepte que hay culpables sin pruebas. Tanto como exigir voto de pobreza a un político exitoso con cincuenta años de carrera y dos veces Presidente de la República. Tal vez los peruanos, y su Premio Nobel, deberían comenzar a preocuparse por el destino de esta marcha de la locura judicial y por el rumbo del país impulsado por la Vela del fiscal.

Una experiencia memorable y que debiera servir de ejemplo, en la que un juez en la lucha contra la corrupción se sintió ungido y quiso cambiar el mundo fue la de Antonio Di Pietro, el mani puliti, protagonista de la razzia contra dirigentes políticos y empresariales a comienzos de los 90 en Italia que se llamó la tangentópolis. El resultado no fue un nuevo sistema político de manos limpias sino la liquidación de los partidos históricos y el advenimiento de la antipolítica, que tomó cuerpo nada menos que en Berlusconi.

@CarlosRaulHe

 4 min


Edoardo Campanella

Las estadísticas pueden contener verdades brutales. Todo el tiempo se nos dice que hoy la innovación es más veloz que nunca, pero los datos que surgen de la llamada Cuarta Revolución Industrial sugieren que es cualquier cosa menos revolucionaria. El crecimiento de la productividad en las economías avanzadas hoy es el más lento de los últimos cincuenta años.

Esta “paradoja de la productividad” suele atribuirse a problemas de medición o a que los efectos de la adopción de tecnologías disruptivas operan con retardo. Pero otra explicación posible es que el debate público sobre las tendencias tecnológicas tiende a estar dominado por las empresas y los emprendedores que las originan. Nadie escucha las voces de la inmensa mayoría de empresas que tienen problemas para mantenerse a la par del cambio tecnológico (o que le oponen resistencia activa).

Reconocer la existencia de esta perspectiva sub representada es esencial para comprender por qué la revolución digital no aparece en los datos (y por qué todavía no es seguro que prospere). Básicamente, todo el alboroto que hay en torno de esa revolución tiende a basarse en generalizaciones sesgadas. Más allá de la fascinación que provocan, la inteligencia artificial (IA), el aprendizaje automático, el análisis de macrodatos (big data) y los robots humanoides siguen siendo competencia de un puñado de empresas. La atención que reciben estas tecnologías no se corresponde con la escala de su desarrollo y adopción. Como observó jocosamente Dan Ariely, de la Universidad Duke, en 2013: “El big data es como el sexo adolescente: todos hablan de él, nadie sabe realmente cómo se hace, todos piensan que todos lo hacen, así que todos dicen que lo hacen”.

La dinámica del proceso es fácilmente discernible. Los periodistas andan detrás de historias interesantes, los inversores buscan rendimientos atractivos, los consumidores quieren anticiparse a la siguiente moda tecnológica. Las redes sociales, los medios de comunicación globales y los congresos internacionales amplifican las voces de los disruptores, que están interesados en inflar sus propias perspectivas. Y conforme la información pasa de boca en boca, crece el número de creyentes, y el rumor se convierte en regla.

Tomemos por ejemplo el último informe anual del Foro Económico Mundial (WEF) sobre las nuevas tendencias del mercado laboral, que se basa en una encuesta a grandes corporaciones multinacionales. Según el informe, un incremento sustancial de las inversiones en aprendizaje automático, análisis de datos, nuevos materiales y computación cuántica de aquí a 2022 aumentará la demanda de científicos de datos, especialistas en IA e ingenieros en robótica, en detrimento de las profesiones actuales.

El problema es que la muestra de población que usa el WEF es muy poco representativa de la economía real. Dentro de la OCDE, las empresas con más de 250 trabajadores sólo son el 7% de todas las empresas activas, y emplean a menos del 40% de la fuerza laboral. Y aunque los autores del informe son conscientes de este sesgo, sus conclusiones no dejan de ser generalizaciones peligrosas. Sus empleos del futuro no tienen nada que ver con las necesidades de contratación inmediatas de la vasta mayoría de las pequeñas y medianas empresas que todavía operan dentro del marco de la Tercera Revolución Industrial.

Asimismo, un estudio de la OCDE halló que durante la última década creció marcadamente la diferencia de productividad entre las empresas de la frontera tecnológica y todas las demás. Muchas de las tecnologías avanzadas de las que tanto se habla en los medios siguen sin aplicarse en una proporción significativa de las empresas, y esto hace pensar que falta mucho para que incluso las innovaciones más revolucionarias comiencen a verse en un incremento del PIB.

Se ha dicho que tecnologías de uso general como la electricidad y la computadora personal tienden a incidir en la productividad no de forma inmediata, sino unos 25 años después de su creación. Pero ya pasaron 32 años desde que el premio Nobel de economía Robert Solow observó que “la era de la computadora se puede ver en todas partes, menos en las estadísticas de productividad”, y todavía no vemos la era de la computadora en las estadísticas de productividad. ¿Por qué habría de ser la IA diferente a la PC en este aspecto?

No tener en cuenta el punto de vista de los rezagados tecnológicos puede afectar seriamente la formulación de políticas, especialmente si el tecno optimismo (o el alarmismo) distraen la atención de los problemas graves que enfrentan los sistemas educativos y los mercados laborales aquí y ahora. Si los gobiernos empiezan a asignar más recursos a capacitar a la élite profesional avanzada del mañana, corren el riesgo de fomentar todavía más desigualdad hoy.

Por supuesto, los cínicos pueden desestimar a los “perdedores” diciendo que tienen poco que aportar al debate tecnológico: en el mejor de los casos ocuparán los lugares que la vanguardia digital cree para ellos, y en el peor de los casos se quedarán afuera del mercado laboral. Pero no hay que olvidar que las empresas de menor tamaño, aunque las tendencias económicas les sean desfavorables, todavía tienen poder político para presionar por una regulación más estricta de las nuevas tecnologías que ponen en riesgo su existencia.

La megaempresa global Uber lo sabe muy bien. Todos estos años ha encontrado una fuerte resistencia de pequeños grupos de taxistas bien organizados a los que nadie invitó nunca a las reuniones de la élite global para analizar las virtudes de la economía de plataformas. Y los “olvidados” de las economías avanzadas de todo el mundo ahora hallaron el modo de vengarse, votando a políticos y partidos populistas que se oponen al libre comercio internacional.

Para evitar una reacción todavía peor y comprender mejor el verdadero alcance de la Cuarta Revolución Industrial, hay que ver las disrupciones del presente desde el punto de vista de todas las empresas, no sólo las más avanzadas. Para que una transformación tecnológica sea sostenible se necesita una participación amplia en los beneficios; de modo que ayudar a los rezagados a adaptarse es tan importante como permitir a los innovadores prosperar: hay que escuchar las voces de los perjudicados por la disrupción.

Traducción: Esteban Flamini

16 de abril de 2019

https://www.project-syndicate.org/commentary/digital-revolution-silent-m...

 4 min


Quienes hoy ejercen el poder de facto en Venezuela conforman una mafia dedicada a expoliar al país. No producen, depredan lo producido por sus víctimas. Han saqueado por años las cuentas públicas, embolsillándose las partidas para el mantenimiento de la infraestructura y los servicios, para inversiones, y las destinadas a compras y contrataciones. Lo mismo con empresas y fundos confiscadas, hoy totalmente desahuciadas de sus capacidades productivas por el despojo a que fueron sometidas. Continúan rematando las riquezas del subsuelo a cambio de jugosas comisiones, como revelan los escándalos que se destapan en la banca mundial. Por si fuera poco, algunos se han convertido en garantes y cómplices del tráfico internacional de drogas a través de territorio venezolano. Ahora, además, secuestran para sí el oro de las bóvedas del BCV. Llevaron al país al borde de la expiración, pero siguen pegados como sanguijuelas para extraerle sus últimos fluidos vitales.

Las mafias las cohesiona la lealtad absoluta con sus jefes. Quienes son admitidos en el expolio cumplen sin miramientos las órdenes impartidas: no hay escrúpulos ni moral que se interpongan. De ahí su crueldad y recurrencia a la violencia. Observan ritos y profesan votos de lealtad, encerrándose sobre si mismos para reforzar su espíritu de cuerpo y asegurar la unidad de mando. Preservan, con ello, la eficacia y contundencia de sus pillerías. La Cosa Nostra, por encima de todo. La complicidad en las fechorías blinda a la mafia contra deserciones y/o traiciones. Avenirse con ella para que se aparte del delito, alegando el respeto a la ley y/u otras consideraciones referentes al bien social, no es posible.

El hecho de que Maduro y sus cómplices sigan atrincherados en el poder, sin admitir las ofertas para que su inevitable e irremediable salida sea menos traumática, sólo se explica reconociéndolos como mafia. Su comportamiento criminal se afianza aún más por disponer de una construcción ideológica que refuerza su apego a una colectividad perversa. Los aísla de tener que entenderse con una realidad que le es cada vez más adversa. Cuentan, además, con esbirros cubanos como demiurgo diabólico capaz de asegurar --hasta ahora-- que no se salgan del libreto. Con la repetición incesante de mitos de la vieja izquierda y su imbricación con resabios patrioteros alimentados por el culto a Bolívar, la mafia inculca a los suyos que son “revolucionarios”, luchadores por los intereses más nobles de la humanidad. Es irrelevante si se lo creen o no; lo importante es alimentar su convicción de que el país les pertenece por ser los únicos y auténticos representantes del Pueblo o de la Patria. Esta razón no se refuta por estar reducidos a una exigua minoría: es de naturaleza cualitativa. Si la mayoría se opone, mal por la mayoría: pierde toda legitimidad como expresión del pueblo y, por tanto, no es “pueblo”. Todo les resbala, porque, aun con las barbaridades que cometen, la Historia (con mayúscula) los absolverá. Su ideología sirve de amparo, proveyéndoles de una burbuja anti acústica como refugio. Disuelve todo criterio moral con que pueda juzgarse su accionar, porque el fin siempre justificará los medios.

Es muy agradable, muy cómodo, poder gastarse millones para el usufructo personal, importar lujos que hace tiempo desaparecieron del país, contratar camiones cisterna cuando falla el agua, tener plantas eléctricas particulares y contar con una plantilla de guardaespaldas bien armados para resguardar tu seguridad, la de tu familia y tus caudales. ¿Qué importan los sufrimientos causados con esta malversación si se cuenta, cual bálsamo que alivia culpabilidades, con una narrativa que remite la causalidad de los horrores padecidos al accionar de enemigos que conspiran contra la “revolución” y contra los intereses de la Patria? Por ello, este universo paralelo discurre felizmente, hasta el punto de promover “Estudios Avanzados, Hugo Chávez Constituyente” (¡!) y lograr manifiestos de solidaridad de cierta “izquierda” (¿?) en otros países. Mientras puedan seguir disfrutando su jauja particular y blindarse contra el mundo real, repitiendo incesantemente embustes con los cuales inmunizarse contra su responsabilidad en la destrucción del país, los mafiosos van a continuar aferrados al poder. No habrá terreno común de entendimiento, alegando el interés y bienestar de los venezolanos.

Lo argumentado apunta a la irracionalidad de la presente situación. Cualquiera pensaría que, ante las muestras abrumadoras de repudio, el colapso notorio de su gestión, la presión nacional e internacional, el efecto de las sanciones impuestas y la amenaza, muy creíble, de que serán redobladas, los integrantes de la mafia --entre los cuales destacan militares corruptos--, entrarían en razón sobre la necesidad de negociar su salida, sobre todo cuando todavía tienen agarrado la sartén por el mango. ¿Cómo es posible que alguien tan bruto, ignorante e incompetente, que tan aviesamente ha destruido al país, no lo hayan removido sus propios partidarios? ¡¡Cómo es que sigue todavía ahí!!

La perversidad del fascismo criollo desafía todo intento de superación de la situación planteada con base en criterios racionales. La imagen que viene a la mente es la de Hitler en su bunker en la película “La Caída”, incapaz de enfrentarse con la realidad de su derrota, invocando ante sus generales batallones fantasmas para lanzarlos contra los rusos que están a las puertas de Berlín, para suicidarse al final, denostando de su pueblo --los alemanes-- por no haber estado a la altura de sus designios. ¡La ideología, en sus versiones extremas, es locura pura!

Hay una analogía entre la situación planteada y el análisis de John Maynard Keynes sobre la gran depresión de los ’30 del siglo pasado. Como se recordará, la fuerte caída en la actividad económica se prolongó por años, desafiando la idea prevaleciente de que la economía poseía fuerzas correctivas que restablecerían automáticamente un equilibrio de pleno empleo. Keynes argumentó la posibilidad de que la economía se atascara en un equilibrio de profundo subempleo de recursos y de mano de obra, si las expectativas de los inversionistas eran adversas. No invertirían, por lo que se retroalimentaría las condiciones que generaban la depresión, perpetuando las expectativas adversas. Recomendó que un agente externo, el Estado, ampliara la demanda agregada a través de un mayor gasto público para insuflar en los empresarios una perspectiva positiva de rentabilidad. La racionalidad implícita en las fuerzas correctivas, autónomas, del mercado, estaban ausentes.

Al igual que la gran depresión, Venezuela corre el peligro de estancarse en un “equilibrio malo”, uno en el cual no se logra desalojar a los mafiosos por mecanismos racionales y en que, a pesar del colapso visible del país en todas sus dimensiones, encuentren todavía posible sobrevivir para continuar depredando lo poco que queda. La idea que recobra cierta fuerza ahora, de negociar elecciones con Maduro todavía en el poder, empantanaría al país en un tremedal sin salida. Desmoralizaría las fuerzas opositoras y otorgaría al usurpador, totalmente insensible a las desgracias provocadas por su gestión, un respiro contra el implacable acoso de “los enemigos de la revolución” (¡!), sin garantía alguna de elecciones legítimas. La prolongación del impasse implicaría una tragedia aun mayor que la vivida hasta ahora. Al igual que la prescripción keynesiana, no puede confiarse en que la racionalidad habrá de prevalecer para arribar a la solución deseada. Hace falta el empujoncito para que, aun tras su burbuja alienante, los delincuentes sientan irremediable su evacuación. ¿Qué cosa logrará que una mafia ideologizada y tan perversa entre en entendimiento? No hay fórmula sino seguir aumentando la presión. Muchas opciones están sobre la mesa y, lamentablemente, ante la insania perversa, no puede descartarse la aplicación de ninguna.

Economista, profesor de la UCV.

humgarl@gmail.com

 6 min