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Opinión

Jan Martínez Ahrens

Hace ya mucho tiempo que Steven Pinker(Montreal, 1954) mató a Dios. Fue en Canadá, al entrar en la adolescencia y descubrir que no lo necesitaba para nada. “Cuando empecé a pensar en el mundo, no le encontré sitio y me di cuenta de que no me servía ni siquiera como hipótesis”, explica. Arrancó entonces un idilio con la ciencia que 50 años después no ha dejado de crecer.

Considerado uno de los psicólogos cognitivos más brillantes del planeta, sus trabajos académicos, centrados en el binomio lenguaje-mente, y sus obras de divulgación, como La tabla rasa (2002) y Los ángeles que llevamos dentro (2011), han roto tantos moldes que muchos le ven como un adelantado de la filosofía del futuro.

No es una descripción que le agrade a Pinker, pero es imposible sustraerse a ella al repasar su obra. Cada uno de sus libros ha generado ondas sísmicas de largo alcance. Debates globales en los que este catedrático de Harvard, firme defensor de las bases genéticas de la conducta, nunca ha rehuido el cuerpo a cuerpo y que le han valido la fama de dialéctico invencible.

Desde esa altura, vuelve ahora a la carga con una obra mayor. Un trabajo que ha cosechado el aplauso internacional y que Bill Gates ha definido como su “libro favorito de todos los tiempos”. En defensa de la Ilustración (editorial Paidós, 550 páginas, traducción de Pablo Hermida Lazcano) es ante todo un ajuste de cuentas con los enemigos del progreso. Aquellos que piensan que el mundo no deja de retroceder y que solo ellos pueden salvarlo. Son adversarios bien conocidos y temibles. Donald Trump, el Brexit, el populismo y los nacionalismos tribales forman parte de esa cohorte oscura, adversaria de los valores de la Ilustración.

“Los populistas se sienten inquietos frente a esa corriente gradual e inexorable que lleva al cosmopolitismo y a la liberalización de costumbres”

“Los ideales de razón, ciencia y humanismo necesitan ser defendidos ahora más que nunca, porque sus logros pueden venirse abajo. El progreso no es una cuestión subjetiva. Y esto es sencillo de entender. La mayoría de la gente prefiere vivir a morir. La abundancia a la pobreza. La salud a la enfermedad. La seguridad al peligro. El conocimiento a la ignorancia. La libertad a la tiranía… Todo ello se puede medir y su incremento a lo largo del tiempo es lo que llamamos progreso. Eso es lo que hay que defender”, explica Pinker.

Está sentado en su despacho de la Universidad de Harvard. A su alrededor se respira silencio. La novena planta del William James Hall, diseñado en 1963 por el arquitecto Minoru Yamasaki, es un estanque de luz líquida desde el que se contempla Cambridge (Massachusetts) y su lluvia de mayo. Dentro, en el departamento de Psicología Cognitiva, unos pocos alumnos merodean por la oficina del profesor. Hay libros especializados, moldes de cerebros y algún que otro ordenador. Dos sillones violetas invitan a sentarse. Pinker lo hace sin dejar de mirar a su interlocutor. Con su aspecto de rockero superviviente de los setenta, se le ve tranquilo, en su ambiente. Durante más de una hora, contestará a las preguntas con largueza. Curtido en mil debates, sabe que su propia calma refleja mejor que nada la fuerza de sus convicciones.

La Ilustración, en su definición, se vincula al capitalismo. Un concepto que ha entrado en crisis, ¿no?

Ilustración y capitalismo van juntos, pero hay una confusión muy extendida. Muchos intelectuales entienden el mercado como el libre mercado, lo identifican con el anarcocapitalismo o el liberalismo extremo. Y no son la misma cosa. El propio Adam Smith fue claro al respecto.

Pero con la Gran Recesión, una parte importante de la población, sobre todo la más joven, ha llegado a la conclusión de que el capitalismo y las instituciones que lo sustentan les han fallado. Y han dejado de confiar, se sienten los perdedores de la globalización. ¿Qué les diría?

Lo primero, que miren los datos. Ni la globalización ni los mercados les han empobrecido. La realidad es bien distinta. La pobreza extrema ha descendido un 75% en 30 años. Lo segundo, no hay incompatibilidad entre los mercados y las regulaciones. Por el contrario, la experiencia de la Gran Recesión nos mostró que se debe evitar el caos de los mercados desregulados. Lo tercero, hay que recordar el poder de los mercados para mejorar la vida. El mayor descenso en la pobreza de la historia de la humanidad se ha dado probablemente en China y se ha logrado no mediante la redistribución masiva de riqueza desde los países occidentales, sino por el desarrollo de instituciones de mercado.

Eso es mejora económica, pero no más libertad. La libertad económica suele ir acompañada a menudo de otras formas de libertad. Corea del Sur, aparte de gozar de una economía de mercado, es un lugar mucho más libre y placentero que su vecino del norte. Cuando los países abandonan el mercado, como Venezuela, se hunden en la miseria. Ocurrió con la Unión Soviética, la China de Mao, la Alemania del Este anterior a la caída del Muro…

Vale, el mundo es un lugar mejor y los mercados ayudan a ello. Pero entonces, ¿por qué asistimos a un ascenso del populismo?

Nadie lo sabe con certeza. Seguramente la Gran Recesión contribuyó a ello. En Europa hubo además un factor añadido. Al tiempo que se registraba una fuerte corriente migratoria desde los países musulmanes, aumentaba el terrorismo yihadista y se exageraba su riesgo. El resultado fue que el miedo y el prejuicio anidaron en muchos ciudadanos y se generó una reacción. No es algo nuevo. Los populistas están en el lado oscuro de la historia. Se sienten inquietos y marginados frente a esa corriente gradual e inexorable que conduce al cosmopolitismo, la liberalización de las costumbres, los derechos de las mujeres, los gais, las minorías… Eso asusta a esos hombres blancos mayores que forman su núcleo, que apoyan a Trump, al Brexit, a los partidos xenófobos europeos.

¿Cuál es la ideología de fondo de ese movimiento?

Tienen en común una mentalidad tribal, la misma que conduce al nacionalismo y al autoritarismo. Sienten hostilidad hacia las instituciones, buscan un líder natural que exprese la pureza y la verdad de la tribu. Les cuesta aceptar la idea democrática e ilustrada de que el gobernante es un custodio temporal del poder sometido a deberes y limitaciones.

Es decir, rechazan el control de las instituciones democráticas.

Efectivamente. El énfasis de la Ilustración en las instituciones parte de la idea de que, dejados a su naturaleza, los humanos acabarán haciéndolo mal, agrediéndose, luchando por el poder… Frente a esto, no procede intentar cambiar la naturaleza humana, como siempre han buscado los totalitarismos, sino utilizar la propia la naturaleza humana para frenarla. Como dijo James Madison [presidente de EE UU de 1809 a 1817], la ambición contrarresta la ambición. De ahí el sistema de contrapoderes. Por supuesto que los líderes pretenden maximizar su poder, pero si los tribunales y los legisladores, aunque no sean ángeles, se les enfrentan, se neutralizan y se previene la dictadura.

¿Les ve ganando el pulso?

No sé si el populismo vencerá a las fuerzas de la Ilustración, pero hay razones para pensar que no. Aunque Trump se empeñe en ello, los avances son muy difíciles de revertir. El populismo tiene una fuerte base rural y se extiende por las capas menos cultas de la sociedad. Pero el mundo es cada vez más urbano y educado. La generación de Trump, de hecho, desaparecerá y tomarán el poder los millennials, poco amigos del populismo.

Y mientras eso llega, ¿no está el mundo en peligro con Trump?

Pues sí. Su personalidad es impulsiva, vengativa y punitiva. Y tiene el poder de declarar una guerra nuclear. Esas son razones suficientes. Pero además se opone a las instituciones que han permitido el progreso. Rechaza el comercio global, la cooperación internacional, la ONU… Si en estas últimas décadas no hemos sufrido una guerra mundial se debe a una serie de compromisos mutuos que parten de la premisa de que somos una comunidad de naciones y tomamos decisiones en consecuencia. Trump amenaza todo ello. Ha abandonado la aspiración de Obama de un mundo sin armas atómicas, ha rechazado el pacto con Irán y ha modernizado el arsenal nuclear… Sus instintos autoritarios están sometiendo a un test histórico al mundo y a la democracia estadounidense.

¿Y cuál es su pronóstico?

Pienso que vencerán las instituciones. Hay muchas fuerzas opuestas a lo que dice Trump y que le impiden materializarlo. Incluso han surgido líderes carismáticos que se alinean con los valores de la Ilustración, como Justin Trudeau y Emmanuel Macron…

No parecen suficientemente fuertes.

Para vencer al populismo se debe además reconocer el valor del progreso. Hay un hábito muy extendido entre intelectuales y periodistas que consiste en destacar solo lo negativo, en describir el mundo como si estuviera siempre al borde de la catástrofe. Es la mentalidad del default. Trump explotó esa forma de pensar y no encontró resistencia suficiente en la izquierda, porque una parte estaba de acuerdo. Pero lo cierto es que muchas instituciones, aunque imperfectas, resuelven problemas. Pueden evitar guerras y reducir la pobreza extrema. Y eso debe formar parte del entendimiento convencional de cada uno.

Es usted un optimista.

Me gusta más definirme como un posibilista serio.

Frente a ese posibilismo, después de dos guerras mundiales, la bomba atómica, la proliferación de armas y el terrorismo, mucha gente no cree que el mundo sea un lugar mejor. ¿Están completamente equivocados? ¿No es necesario cierto pesimismo para no caer en la complacencia?

Hay que ser realistas. Las cosas siempre pueden ir a peor y es cierto que la complacencia impide ver los peligros. Un riesgo es el fatalismo, la idea de para qué hay que molestarse en mejorar el mundo si el mundo no hace sino empeorar; son aquellos que piensan: si no es el cambio climático, serán los robots los que acaben con nosotros. El otro es el radicalismo. Mucha gente joven ve acertadamente errores en el sistema. Y eso es bueno, pero si se acaba pensando que las instituciones son tan disfuncionales que no merece la pena mejorarlas, entonces se entra en el terreno de las soluciones radicales: todo puede ser destruido porque nada vale. Mejor edificar sobre las cenizas. Ese es un error terrible, porque las cosas se vuelven mucho peores.

¿Es el nacionalismo uno de esos factores de destrucción?

Crecí en Quebec y las tensiones que hay en España no me son ajenas. El nacionalismo corre siempre el riesgo de hacerse maligno, pero puede ser benévolo, si funciona como un contrato social y se basa en la residencia, no en las creencias religiosas, clánicas o tribales. La mente humana, de hecho, tiene una categoría flexible de tribu: puede referirse a la raza, pero también a un equipo deportivo, a Windows contra Mac, a Nikon frente a Canon. Y además cabe su despliegue en múltiples niveles: uno puede estar orgulloso de ser de Harvard, de Boston, de Massachusetts y del mundo. Si nuestro sentido de nación coexiste con nuestro sentido de ser europeos y, más importante aún, de ser humanos y ciudadanos del mundo, puede ser benigno. El nacionalismo es pernicioso cuando se parte de una imposición tribal y se entiende como una suma cero: nuestra nación solo puede prosperar si a otras les va peor.

¿Ayudan las redes sociales al populismo?

El populismo las ha usado. Ahora bien, no quiero echar la culpa de todo a las redes sociales. Eso se ha puesto muy de moda: hay un problema y se les atribuye la culpa. Las redes pueden ser usadas positivamente, como hizo Obama.

Leyendo su libro es casi imposible no ser optimista con el devenir del mundo. Pero cuando uno lo cierra y mira las noticias, el pesimismo vuelve. ¿Está el problema en los medios?

El periodismo tiene un problema inherente: se concentra en acontecimientos particulares más que en las tendencias. Y le resulta más fácil tratar un hecho catastrófico que uno positivo. Esto acaba generando una visión distorsionada del mundo. El economista Max Roser lo ha explicado. Los periódicos podrían haber recogido ayer la noticia de que 137.000 personas escaparon de la pobreza. Es algo que lleva ocurriendo cada día desde hace 25 años, pero que nunca ha merecido un titular. El resultado es que 1.000 millones de personas han escapado de la pobreza extrema y nadie lo sabe.

Volviendo al principio. La Ilustración se apoya en el progreso. ¿Pero no es irracional ser tan optimista?

A fin de cuentas, la creencia de que las cosas siempre irán mejor no es más racional que la creencia de que todo irá siempre a peor. Ser incondicionalmente optimista lo es, es irracional. Hay una falsa creencia, procedente del siglo XIX, de que evolución equivale a progreso. Pero la evolución, en un sentido técnico y biológico, trabaja en contra de la felicidad humana. La biosfera está llena de patógenos que están en constante evolución para enfermarnos. Los organismos de los que dependemos para alimentarnos no quieren ser nuestro alimento. La vida es una lucha. Y el curso natural de los acontecimientos es terrible. Pero la ingenuidad humana hace caso omiso a estos problemas. Hay una falacia muy común que conceptualiza el progreso como una fuerza mística del universo que destina a los humanos a ir a mejor. Siempre a mejor. Y eso, simplemente, no es así. Tenemos una esperanza razonable de progreso si las instituciones humanas sacan lo mejor de nosotros, si nos permiten adquirir nuevos conocimientos y resolver problemas. Pero eso no siempre ocurre. Hay muchas fuerzas que naturalmente empeoran las cosas.

Pinker, con una sonrisa tenue, ha terminado. Educadamente, se levanta y se encamina a la sesión de fotos. De lado y de frente, se deja llevar por el departamento de Psicología Cognitiva e incluso posa junto a una sinuosa masa color canela guardada en formol. Al terminar, la observa y comenta: “Este cerebro es real”. Los alumnos miran de reojo a su maestro y siguen trabajando en silencio. Fuera, llueve sobre Cambridge. 

Universidad Harvard

EL PAÍS Semanal

https://elpais.com/elpais/2018/06/07/eps/1528366679_426068.html

 10 min


El Movimiento Libertadores ha estado proponiendo una elección presidencial mediante una Consulta tipo 16J.

En esta carta, quiero aclarar algunas dudas sobre el tema de la seguridad que eso implica. Y sobre el tema de sus probabilidades de tener éxito. Haré un análisis esquemático y resumido, pero con profundidad teórica, y auto-contenido para quien no esté familiarizado con la argumentación, con un modelo fácilmente generalizable para abarcar situaciones más complejas de tipo político.

1.El tema de la calibración de fuerzas y juego de facto.

En un juego de facto como este en el que nos ha metido el gobierno, lo importante para su desenlace es la fuerza relativa de los contendientes. Ya a estas alturas sabemos que esto no se decide por votos. Es una lucha de facto. Para ilustrar un poco el tema, visualicemos qué pasa en un mundo en que eso ocurre de manera normal, que puede ser aplicado, con muy pocos cambios, a la realidad política de los humanos: una manada de perros salvajes o de jirafas, para el caso social. O en la confrontación entre arañas que pugnan por una telaraña, para el caso individual.

En el caso de los animales sociales, normalmente hay un perro líder de la manada. Y usa su prerrogativa para mandar, en particular, para aparearse con las hembras respectivas.

Cómo se decide quién es el el jefe en en caso de los grupos sociales de animales?

No es por votación, por supuesto. Es por medición de fuerzas. Por calibración. Normalmente el, o los aspirantes, esperan a hacerse fuertes, y que, a la vez, el líder se haga viejo, débil, o se enferme.

Cuando el aspirante piensa que la fuerza relativa le favorece, promueve la calibración de fuerzas. Notemos dos cosas importantes.

2.El tema de la disyuntiva: “o votamos, o nos matamos”.

Si los animales, o los humanos, como lo dice la historia, no votan para designar al jefe, el enfrentamiento no es a muerte si hay una diferencia en las fuerzas relativas para la confrontación fáctica. Al medir fuerzas, luego de estar seguros los contendientes de sus fuerzas relativas, el jugador más débil se retira. El fuerte se queda con el territorio. En el caso de las jirafas, esto es muy claro, pues lo que ellas hacen es que comienzan a darse golpes con sus cuellos. Eso no es mortal.

Pero en el caso de los perros, o las arañas, la confrontación puede producir la muerte del más débil si la pelea pasa de una escaramuza de calibración. Y también están programados, por genética y por aprendizaje social (en eso consisten los juegos cuando pequeños), a parar la confrontación para evitar la muerte del más débil. Los perros que se demuestran más débiles en la escaramuza respectiva, por ejemplo, ponen la barriga al otro en señal de rendición: confían en que el fuerte no los va a matar. Y de hecho, no los mata, porque no es óptimo desde el punto de vista social, como han aprendido por millones de años de aprendizaje.

Los animales están capacitados para saber quién es el más fuerte. En el caso de las manadas, por contacto físico directo. Pero en el caso de las arañas, la vibración de la telaraña cuando la aspirante se monta, y se mueve, con ese propósito, es suficiente para que cada araña en la contienda de las dos, tiene capacidad de calibrar su peso relativo con relación a la otra. Y esa calibración determina su estrategia óptima: dejar la telaraña a su contrincante en el caso de la menos pesada, o quedarse con la misma si su peso es superior.

De hecho, en teoría de juegos, la formulación matemática de los mismos permite ver claramente lo que pasa cuando se sabe quién es el más fuerte, y quién el más débil. El único equilibrio de Nash es aquel en el que el fuerte juega “coraje”, y el débil “gallina”. He descrito este juego, aplicado a nuestra situación política, aquí:

https://www.aporrea.org/ideologia/a235750.html

http://www.lapatilla.com/2016/10/18/felipe-perez-marti-obediencia-consti...

3.Cuándo hay calibración? Cuando hay información asimétrica

En segundo lugar, según se puede deducir, si hubiera otra forma de detectar quién tiene más fuerza relativa, las mencionadas escaramuzas de calibración no se producirían. La razón es que la escaramuza produce con frecuencia gasto de energía innecesaria si no fuera para ese propósito, pues es una energía que se puede usar para cazar, para proteger a la manada, para aparearse.

Sin embargo, en muchos casos es necesaria la calibración, pues hay lo que se denomina “información asimétrica”, que implica que solo el propio jugador conoce sus fuerzas. O quizá ni eso, pues para saberlo realmente necesita medirse con el contrario (en este caso se dice que hay, además “información incompleta”). Y el conocimiento pleno no es necesario realmente, sino una estimación, luego de la escaramuza, que permita tomar una decisión, que realmente es una decisión por una suerte de inferencia estadística. Los animales están equipados para eso, genéticamente y/o por aprendizaje, como se ha podido observar.

4.El caso de la cobardía

En algunos casos, los animales, a pesar de tener fuerza, no se miden. El dicho popular lo expresa así, en el caso de los perros: “perro cobarde no hace perritos”. Porque aún sin enfrentar al más fuerte, el más débil, que sí que está dispuesto a la medición, termina apareándose con la perra en cuestión.

5.El caso del bluffing

También pasa con frecuencia, cuando hay información asimétrica, que el jugador más débil, ante la posibilidad de perderlo todo, alardea de una fuerza que no tiene. Pasa en el póquer, con el bluffing. En nuestro caso político, pasa con el gobierno, que alardea de una fuerza que no tiene al desplegar su aparato represivo, de lo cual hablaremos ahora.

6.Votos, o confrontación fáctica?

A estas alturas, sobre todo luego de lo que precedió y siguió el mega fraude del 20 de Mayo, podemos reafirmar lo que hemos dicho desde hace tiempo, y que a estas alturas ya la gran mayoría del pueblo venezolano lo sabe: este juego no es un juego en el que se decida por votos quién es el jefe de la manada, aludiendo de nuevo al ejemplo animal. Las jirafas hembras no se reúnen para votar por cuál es la jirafa macho se van a decidir para aparearse. Tenemos que actuar como lo hacen los aspirantes a líder, si estiman que tienen suficiente fuerza como para retar al presente jefe, que es un dictador de facto.

7.Fuerzas relativas hoy en Venezuela, y la estrategia óptima: la del coraje.

En Venezuela, desde hace tiempo, el gobierno es mucho más débil que las fuerzas potenciales de la oposición. Lo he estado diciendo también desde hace tiempo. Con publicaciones en Prodavinci, La Patilla, El Estímulo, Aporrea. Ahora cada vez más gente está clara sobre esto. Citaré como ejemplo este buen artículo de Nitu Pérez Osuna, que reseña lo que dicen tres autores, acertadamente, sobre esto: Asdrúbal Aguiar, José Toro Hardi, y Carlos Blanco:

https://gunow.vcoud.com/article/Nitu-Perez-Osuna-No-es-viable-esta-rodea...

Lo cierto es que tenemos más fuerza relativa que el gobierno en todos y cada uno de los elementos determinantes: la voluntad política de los venezolanos; la calle; la comunidad internacional; y la fuerza armada. El gobierno domina el aparato represivo, es verdad. Pero como dijimos arriba, es lógico que el jugador débil trate de amedrentar al contrario con un alardeo falso de fuerza, o bluff.

Por lo tanto, según lo expreso en mi planteamiento estratégico original, la estrategia óptima es la del coraje:

_http://www.lapatilla.com/2016/10/18/felipe-perez-marti-obediencia-consti...

_https://www.aporrea.org/ideologia/a235750.html_

8.La táctica para cambiar el gobierno: un nuevo liderazgo opositor

La mala calidad de la dirigencia opositora, y su estrategia de la gallina, o cohabitación, es lo que ha explicado que no se ha jugado la estrategia correcta, la del coraje, como hemos argumentado. Afortunadamente está surgiendo una nueva dirigencia, que está jugando coraje. Pero el soberano debe decidir a qué liderazgo seguir.

Una enseñanza básica de gerencia te dice que si una empresa ha sido quebrada por la los administradores, los dueños deben cambiarlos por unos nuevos que le generen confianza, por su historial, que tengan una nueva estrategia, una correcta para enfrentar las circunstancias. Es claro que la gerencia saliente, y la nueva, no van a poder llegar a acuerdos sobre si repartirse la nueva administración. Así que, para poder dirimir ese conflicto, el dueño de la empresa, en nuestro caso el soberano, la ciudadanía, debe intervenir. Debe elegir quién dirige la empresa ahora.

Así, pues, el mecanismo democrático es el que va a permitir que la oposición se una. Así se logra la unidad, pero no desde arriba, por acuerdos prácticamente imposibles en este momento, sino a partir de la decisión ciudadana.

En conclusión si los sectores de la oposición que han cometido errores son realmente democráticos, deben permitir un mecanismo de expresión popular que nombre al nuevo liderazgo opositor. Si los nuevos aspirantes a líderes lo son también, deben no solo permitir que eso ocurra, sino propiciarlo.

9.Obtener dos soluciones por el precio de una: elegir un nuevo gobierno.

Además, se trata de elegir un nuevo gobierno. No solo de una nueva dirigencia opositora. Por eso la propuesta de la Consulta tipo 16J. El nombramiento de un nuevo gobierno por la vía del TSJ-L no es la vía correcta, aunque es una táctica alternativa de coraje, por lo que hemos explicado aquí:

https://www.aporrea.org/ideologia/a264460.html

10.Qué hacer si la dirigencia desprestigiada no quiere elegirse?

Muy probablemente los partidos desprestigiados no van a querer elegirse. No van a querer someterse al veredicto de la ciudadanía. En ese caso, es natural una alianza entre el soberano y los partidos y líderes emergentes para realizar una elección.

Es de estimarse que al anunciarse un evento como ese, la ciudadanía lo vea como la alternativa. Y algunos partidos que quieren deslastrare de sus errores, se sumen. Sabemos que están en discusiones internas importantes sobre si seguir la estrategia del coraje, o dejar de lado la cohabitación.

Es óptimo anunciar el evento desde el nuevo liderazgo y la sociedad civil. Adhesiones posteriores no dañarían la imagen del evento, sino que le darían relevancia.

11.Integración de la Consulta presidencial tipo 16J, con la propuesta de Ecuador

La propuesta de un plebiscito hecha por Ecuador puede interpretarse como una acogida de ese país, y de la comunidad internacional, a un deseo y una propuesta de los venezolanos. En efecto, es una buena oportunidad para impulsar la elección presidencial por una Consulta tipo 16J. Es claro que puede aprovecharse para ir más allá del simple rechazo a Maduro, pues no queremos quedarnos en la agenda del gobierno. Además de que el 20M ya se rechazó a Maduro, su CNE, y su ANC fraudulentas e ilegítimas, como lo había hecho el pueblo el 16J. Encima de eso, ya lo rechazó la OEA. De manera que aprovechemos esta excelente iniciativa para ir más allá: para elegir un nuevo gobierno. Creo que Ecuador y la comunidad internacional estarían de acuerdo con esta interpretación de su propuesta.

El evento sería el disparador de un equilibrio de coordinación, del tipo “sun spot equilibrium” (evento visto por todos, y que coordina a todos, aún si antes no se hubieran puesto de acuerdo entre sí) de todas las fuerzas que pueden activarse para la calibración final de facto: la ciudadanía y los sectores sociales (trabajadores, estudiantes, empresarios, comunidades, iglesias, ONG, etc), fuerza armada institucional, comunidad internacional, partidos del coraje, chavismo opositor democrático.

La idea sería hacer un evento como la Consulta tipo 16J, pero aprovechando sus ventajas, y corriendo sus errores. Sus ventajas incluyen una elección paralela al CNE, legítima, legal-constitucional (convocada por el mismo soberano), con mucho entusiasmo unitario. Las desventajas corregidas ahora: un nuevo liderazgo emergente, con un efecto de bola de nieve sobre todos los opositores, consecuente para acatar la decisión, y la coordinación con los otros factores determinantes, fuerza armada y comunidad internacional. La idea sería que luego del evento, todos estos sectores hagan pronunciamientos públicos desconociendo a Maduro, y reconociendo al nuevo presidente, al nuevo gobierno.

12.De si es seguro hacer un evento de Consulta tipo 16J

Ha habido dudas sobre la seguridad de un evento como este. Según se dice, el gobierno no va a dejar que se realice, pues lo verá como una amenaza. De este tema hablaré aquí.

Qué pasaría si nos activamos? Pues es posible que tengamos algunas bajas. Pero analicemos las cosas fríamente y con algún detalle.

La idea es que en cada centro de votación se arme una asamblea ciudadana, que proteja el desarrollo del evento. Tanto la votación, como su seguridad, que la gente se instale en el sitio, y lo proteja como suyo. En cada barrio, urbanización, comunidad parroquial, etc. Similar a lo del 16J, pero con la asamblea permanente. Cada persona vota, pero no se va del sitio. Permanece ahí deliberando, y protegiendo.

Creemos que eso sería suficiente, si hay una veeduría internacional, los medios, las redes sociales, y se han activado la mayoría de las organizaciones de la sociedad civil: sectores y comunidades, incluyendo iglesias, trabajadores, empresarios, estudiantes, partidos del coraje, etc.

13.Los colectivos

Sabemos que el general de la Defensa, Padrino López habló contra ellos. No tienen apoyo, ni de los militares institucionalistas, ni de los maduristas. Desde que ocurrió lo del Mariscal Óscar Pérez. Los colectivos contestaron atacando a dicho general, diciendo que son los garantes de la “revolución”. Sabemos, tanto por la teoría, como por la evidencia que nos ha llegado, que ellos no se inmolarían por Maduro. Seguirían sus propios intereses. Además, están realmente asustados, como nos ha llegado. Y no actuarían sin un apoyo de los aparatos represivos del estado.

Para que los colectivos activarse contra un evento de este tipo, tendrían que ir contra la población civil, en los sitios naturales de la gente, como en sus hogares mismos. En todo el territorio nacional simultáneamente. Los colectivos no tienen la logística para hacer eso, ni tienen la moral de combate para hacerlo, pues se trata de una activación de una confrontación final, que va a tener el desenlace en que triunfa la gente que quiere retomar su país, o triunfa el gobierno, muy debilitado. Y ellos lo saben, lo cual los puede malponer con su comunidad luego de la caída de Maduro. Lo van a pensar dos veces.

14.La fuerza armada.

Sabemos que es un polvorín, a punto de explotar. Hay prácticamente más presos militares que presos políticos. Y es algo que no se va a detener, pues el gobierno no ataca las causas del problema (el hambre en los cuarteles, y todo lo relacionado), sino los efectos (mete presos a quienes se quejan, aún si no están conspirando). El nivel de desconfianza es muy grande. Y no han logrado colocar a gente de confianza de ellos en puestos claves.

Una acción de la fuerza armada contra una actividad como esta, desencadenaría, según estimamos, una reacción en cadena contra el gobierno. Una sublevación final. Pues la gran mayoría de ellos están contra Maduro. Y esperan esto para activarse, como lo han dicho repetidas veces los insurrectos en sus alocuciones públicas.

La parte de la fuerza armada que reprime, la Guardia Nacional, y la Policía Nacional, forman bloques de contención cuando los manifestantes tratan de llegar a sitios protegidos, como Miraflores, el CNE, etc. Cuando hacen una marcha hacia sitios externos a tu territorio. Pero cuando la gente hace asambleas pacíficas, como estas, normalmente no ocurre. Ni siquiera cuando hay manifestaciones contra la falta de electricidad, agua, gas. Si esto se hace simultáneamente en todo el país, con más razón será inmanejable una represión en los sitios de asambleas, con todas las cámaras centradas en esto, y todos las fuerzas mencionadas esperando un disparador para activarse.

15.El salvoconducto

Las fuerzas represivas, como lo dijimos arriba, están diseñadas realmente para alardear falsamente de fuerza. No para confrontar la fuerza contraria. Si un evento como el propuesto pasa sin una capacidad de disuasión suficiente por parte del gobierno, la batalla está prácticamente ganada de nuestro lado. Y esperamos que ocurra como hemos dicho, por lo comentado. Claro que si lo hacemos, ellos se verán en peligro, como delincuentes que son, y podrán intentar hacer lo imposible, recurriendo a acciones desesperadas, como cuando se acorrala a una rata. Por eso es que conviene que sepan, de antemano, que se ofrecerá un salvoconducto para su salida: te interesa recuperar tu espacio, no matar a la rata, que te puede sacar un ojo si pones en peligro su vida.

Realmente no tienen otra alternativa, una vez que esto se active. Así que por propia racionalidad de los jugadores, en realidad verán esto como una oportunidad de tener una puerta trasera para su salida, ante opciones más drásticas que son posibles, como una insurrección general ciudadana, un golpe de estado, o una intervención internacional, que bien pueden poner en peligro sus vidas. El evento, pues, sería una actividad pacífica, que garantiza una salida pacífica para ellos también. Si lo ven como una oportunidad de su salida, es claro que no la van a sabotear, sino más bien a proteger, por lo menos haciéndose la vista gorda, como ocurrió el 16J.16.La alternativa si no nos activamos.

Primero que todo, ya hemos dejado claro que el “incumbente”, el gobierno, es más débil que nosotros, si nos activamos. Qué pasaría si no nos activamos, y dejamos que las cosas sigan su curso? Seguiría el desmembramiento de la nación, la somalización, las muertes por hambre, enfermedad, quiebras de empresas, destrucción del país. Vale la pena asumir el riesgo relativo, por este cálculo general.

16.Debería elegirse un presidente en el exilio? Un inhabilitado? Un preso?

Lo ideal sería un presidente aquí mismo en el país, pues asume el liderazgo y su responsabilidad. Debe estar preparado para ser metido preso. El solo hecho de ser ungido por la legitimidad de la ciudadanía como el presidente electo, de facto, activa todas las fuerzas, y produciría la esperada calibración final.

Sabemos que la fuerza armada, por cierto, no se calibra en caliente, sino por llamadas telefónicas, básicamente, para definir quién tienen más tropa, tanques, etc, y quién tiene apoyo logístico internacional en materia satelital, etc. Esto garantiza una salida no violenta, igualmente, en grandes dimensiones, por lo que dijimos arriba.

17.El gobierno de transición: el último jefe de la manada.

Debemos garantizar que el nuevo gobierno no se va a quedar como “jefe de la manada”, en el sentido de los ejemplos animales. Debe quedar claro que el gobierno luego de este, de transición, va ser escogido por la votación entre los ciudadanos. Por lo tanto, el gobierno de transición debe comprometerse a no reelegirse, pues tendrá incentivos, si tiene éxito, para quedarse. Por otro lado, si no se compromete a estar solo en la transición, los partidos que aspiran a elegirse luego no lo apoyarían. Y, como resultado de eso, no tendría éxito, por falta de gobernabilidad. Alguien elegido debe tener como objetivo sacar al país de la situación en la que está, con tiempo para tomar medidas apropiadas. Su incentivo será su satisfacción personal, y el legado histórico de su mandato.

18.Resumen y conclusión

En conclusión, creemos que están dadas las condiciones para una jornada exitosa, democrática, participativa, con saldos de organización popular perdurables, de cara a la transición y al futuro, para retomar al país, sacando a este gobierno, al que, durante la calibración final, hay que ofrecerle un salvoconducto para minimizar los costos de su salida.

Habrá problemas de seguridad, potenciales. Pero muchos más serán los problemas se seguridad, y muertes, si seguimos con este régimen, seguimos adormeciéndonos, y transitando la vía hacia una nueva Cuba.

Sabemos que es posible una acción armada interna, o incluso una intervención internacional. Pero no podemos contar con eso, y cruzarnos de brazos. Debemos organizarnos internamente, y más bien coordinar acciones en que todos los actores se motiven para actuar a la vez, en una jornada democrática que está llamada a ser exitosa, por el entusiasmo que puede generar en la población como la últiama carta a su disposición para recuperar su país, en particular con el apoyo internacional que se ha activado ya desde la decisión de la OEA de condenar y desconocer al régimen que nos tiene secuestrados.

Como vimos, “perro cobarde no hace perritos”. Pero no nosotros pertenecemos a una estirpe de libertadores con coraje, no de cobardes. Llegó la hora de activarnos para hacer lo que nos corresponde ahora para la liberación de nuestro país.

Cordialmente y pendientes,

Felipe

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En una reunión realizada en Maracay convocada por la Fundación Raúl Leoni, 2 semanas antes del simulacro de elecciones del 20-Mayo, Américo Martín analizó la situación política nacional, su relación con el contexto internacional, e hizo algunas citas históricas de las diferentes maneras que los pueblos han enfrentado a las dictaduras que los oprimen. Además, anunció públicamente lo que él haría en los comicios, aclarando que eso no era una recomendación para nadie.

En una parte de su exposición, recordó el período de la lucha contra la dictadura de Pérez Jiménez, y el enfrentamiento desde 1.952 hasta 1.956 entre los partidos políticos (URD, COPEI, AD y el PC) que encaraban la tiranía del militar de Michelena. En enero del 57 logran llegar al gran acuerdo unitario y constituyen la “Junta Patriótica”, el órgano coordinador de esa UNIDAD, funcionando con: 1) reuniones regulares de los conjurados; 2) un pacto de no agresión, y; 3) el cumplimiento estricto de lo acordado entre los integrantes de la junta. Todas las estructuras de los partidos, aguas abajo, cumplían fielmente lo que acordaba aquella coordinadora. La convicción de que sus vidas corrían peligro y que solo unidos podrían salir del gobierno militar, los llevó al encuentro que terminó en la salida de Pérez Jiménez en la “vaca sagrada” al año siguiente de sellar el pacto.

Lo narrado era bien conocido por el suscrito. Lo que resultó novísimo fue la afirmación de que aquellos partidos eran realmente pequeños, con poca militancia. Américo Martín, jefe nacional de la juventud de AD en esa época, señaló que el movimiento juvenil adeco no tenía más de 100 dirigentes inscritos en todo el territorio nacional. También aseveró que el partido comunista no tenía más de 100 militantes en todo el país. De seguidas, comentó que la dirigencia política de todos los partidos fue sorprendida por el surgimiento de “Juntas Patrióticas”, en todo el territorio nacional, tanto en capitales o pueblos de muchos Estados. Y no sabían de donde salían. Pero dio una explicación a tan inesperado fenómeno: La UNIDAD, es una idea muy poderosa para salir de la tiranía”, dijo.

Si revisamos lo ocurrido entre los partidos políticos en estos últimos 19 años, veremos lo contrario: 1) las reuniones son infrecuentes, se enteran de lo que piensan los otros por los medios y por las redes, por lo tanto no logran concertar; 2) la agresión entre ellos es frecuente, denunciando a los otros como “vendidos”, “traidores”, “colaboracionistas” y pare de contar, modalidad que fue “inyectada” a la sociedad y dirigencia política venezolana por el difunto eterno, y; 3) los pocos acuerdos logrados han sido violados por los propios involucrados.

En estos casi 20 años de lucha contra el estalinismo gobernante, hemos tenido dos momentos en el que si hemos funcionado unitariamente. Fueron en 2 procesos electorales diferentes: la campaña presidencial entre Henrique Capriles y Maduro, y las parlamentarias de diciembre del 2.015. En ambos casos, empujamos juntos por nuestros candidatos y aunque los resultados anunciados por el ente electoral no nos dieron el triunfo en el primer caso, el avance fue impresionante, mientras que en las parlamentarias, la pela al régimen fue espectacular.

Por eso insistimos, clamamos, por el encuentro entre la dirigencia democrática para lograr consensos. Tenemos la convicción que si logramos la verdadera UNIDAD, amplia y plural, salimos del régimen, pero si seguimos divididos, seguirán en el poder los que vienen destruyendo al país. Y no es una idea romántica. La mejor estrategia es ineficaz si vamos divididos, mientras una estrategia intermedia es más efectiva si vamos UNIDOS. Por eso es que la UNIDAD, es una idea muy poderosa para salir de la tiranía”.

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Pedro Benítez

Con la magnitud de la crisis que padece Venezuela, cualquier otro gobierno de América Latina ya habría caído. De hecho, así ha ocurrido a lo largo de la accidentada historia de la región. Sin embargo, el de Nicolás Maduro no sólo no ha caído, sino que contra todas las expectativas iniciales ha logrado sostenerse durante cinco años y amenaza con completar el sexto. ¿Cómo ha sido posible? Repasar las fortalezas y debilidades de su régimen puede dar luces al respecto.

El expresidente Hugo Chávez edificó su régimen sobre cuatro pilares:

1) Abundante renta petrolera gracias al más largo e importante auge de precios de los hidrocarburos de la historia económica moderna (2003-2014).

2) Apoyo electoral mayoritario como consecuencia fundamentalmente de lo anterior, que le permitió vía gasto público subsidiar un enorme boom de consumo e importaciones.

3) Una red de alianzas internacionales que incluían organizaciones como el ALBA, la Celac, Unasur, Petrocaribe y estratégicos apoyos políticos dentro del Congreso de los Estados Unidos y en movimientos políticos de Europa.

4) Finalmente, el decisivo apoyo militar pues gracias a sus conocimientos de ese mundo logró comprometer a la Fuerza Armada Nacional (FAN) con su proyecto de poder.

Esa fue la estructura de poder que heredó Nicolás Maduro y de la cual hoy sólo quedan escombros. Sí, incluyendo el apoyo militar, hoy en medio de una crisis que las continuas detenciones de oficiales y suboficiales en las últimas semanas para someterlos a investigación hacen evidente.

Y sin embargo, Maduro puede perfectamente sobrevivir otro año en el poder. Eso pese a la catastrófica sucesión de fracasos económicos, al creciente aislamiento político en el continente americano y el escaso apoyo práctico que recibe de China y de Rusia, más allá del aliento diplomático.

¿Por qué?

Fortalezas del régimen de Maduro

Para aproximarse a las respuestas hay que considerar al menos cuatro fortalezas del régimen madurista:

1.- Determinación de mantenerse en el poder

Esto puede que no sea suficiente pero es necesario, como lo demostraron los bolcheviques hace 100 años sobreponiéndose a los desastres, al hambre generalizada y al cerco internacional en la guerra civil rusa. Algo parecido haría la dictadura del general Francisco Franco en España entre 1945 y 1950, cuando Naciones Unidas le impuso el aislamiento económico y diplomático y más recientemente en la Cuba del Periodo Especial (1991-1998).

Maduro y el círculo gobernante que le rodea han dado muestras de la insensibilidad, del desprecio por la vida de los demás y de la determinación necesarios en todo despotismo que quiera conservar el poder a toda costa. Además, se han mantenido cohesionados por la convicción de que si cae Maduro, caen todos y la perspectiva de que la llegada de la oposición al Palacio de Miraflores los haría sujetos de investigaciones criminales por delitos cometidos. La complicidad criminal es un poderoso elemento de esa cohesión. De hecho, las sanciones norteamericanas y europeas ha reforzado ese convencimiento. Hasta ahora, la deserción de la fiscal Luisa Ortega del grupo gobernante ha sido la única excepción importante a la norma.

2.- Una oposición dividida y desmovilizada dentro de Venezuela

Probablemente el mayor éxito de Maduro en los últimos dos años de conflicto político haya sido este. Por supuesto, contó con la invaluable colaboración de una dirigencia opositora que se había preparado para derrotar electoralmente (sobreponiéndose a todas las desventajas institucionales) al régimen madurista, pero no para administrar esa victoria el día después, cuando se pusiera en evidencia (una vez más) que Maduro y su grupo de poder no estaban dispuestos a ceder ni siquiera una parte de ese poder por un resultado electoral.

Esa falta de estrategia para enfrentar el uso puro y desnudo de la fuerza por parte de Maduro se hizo evidente cuando impuso su Asamblea Nacional Constituyente (ANC) el 31 de julio de 2017, momento a partir del cual la base opositora se dividió entre los inclinados a proseguir en la ruta electoral y los que propugnaban la abstención.

Los frustrados intentos de negociación efectuados en República Dominicana entre representantes de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y del Gobierno sólo consiguieron ahondar las diatribas entre las filas opositoras, con los dirigentes que no participaron y cuestionaron política e incluso éticamente a los que sí se sentaron con los enviados de Maduro.

De modo que la polarización política se ha introducido dentro de la misma oposición, creando una situación en la cual cada grupo neutraliza al otro, mientras ninguno es capaz de movilizar el descontento en una fuerza socialmente potente que presione al régimen, bien sea por la vía electoral o por la acción de calle. Esto llevó a desperdiciar la oportunidad de transformar el reciente hito electoral del 20 de mayo en una crisis política.

En 2013 y 2015 la oposición unida fue poderosa y acorraló al Gobierno. Dividida y enfrentada no consigue mantener y encauzar el enorme descontento social en contra del régimen.

3.- Espionaje cubano

Con señales muy claras de descontento militar por la situación económica y social, Maduro cuenta para lidiar con esta crisis en desarrollo con el apoyo de su más fiel y eficaz aliado: las redes de espionaje del Gobierno de Cuba, con una experiencia de 60 años en estas lides enfrentados a 12 Administraciones en Washington.

Inteligencia, contrainteligencia y experiencia en la sobrevivencia, son parte de los elementos de conocimiento “técnico”, el soporte logístico profesional, que el castrismo aporta al madurismo.

Maduro y el círculo gobernante que le rodea han dado muestras de la insensibilidad, del desprecio por la vida de los demás y de la determinación necesarios en todo despotismo

En la práctica los venezolanos no enfrentan a una dictadura, sino a dos. Una de las cuales es la más “exitosa” del hemisferio en cuanto a permanencia en el tiempo y con una determinación muy clara hoy: Maduro no puede caer. Esta es la orden desde La Habana.

Tal como se ha reseñado en el portal Konzapata hay un amplio plan de espionaje en marcha que abarca distintos sectores de la sociedad, empresarios, políticos opositores, funcionarios del régimen, pero en particular contra la Fuerza Armada Nacional (FAN), auténtico talón de Aquiles del entramado autoritario.

De acuerdo a las distintas olas de detenciones de oficiales de la FAN, en el último año los servicios de inteligencia militar y la policía política (con asesoría cubana) habrían revelado cuatro supuestas tramas conspirativas (Leer más: Entra en crisis la unión cívico-militar que sostiene al gobierno de Nicolás Maduro).

4.- La diáspora venezolana

No hay cifras claras, puesto que una parte del éxodo venezolano tiene pasaportes de Colombia y España, pero según datos aportados por la canciller colombiana María Ángela Holguín, en su reciente intervención en la Organización de Estados Americanos (OEA), un millón de venezolanos se han establecido en ese país en los últimos tres años, de los cuales 35% son hijos de colombianos con derecho a la nacionalidad de los padres.

Además, Migración Colombia estima que otros 700.000 han cruzado ese país para dirigirse por tierra a otros destinos en Suramérica. Por su parte, el Observatorio Venezolano de la Diáspora eleva hasta tres millones el total de venezolanos emigrados en las últimas dos décadas.

Esto ha creado una situación inédita para Venezuela, país que por décadas fue el origen de remesas de trabajadores inmigrantes a otros destinos, y ahora ha pasado a ser receptor. Con lo cual una de las evidencias más protuberantes del fracaso del chavismo en el poder, pasa a ser una potencial fortaleza para el sostenimiento del régimen de Maduro por dos motivos.

Primero, como fuente de divisas fuertes que tanto necesita la economía. Esto ha llevado a los jerarcas del Gobierno a ponerles el ojo, pero sólo el levantamiento total del control de cambios, o su reforma, pueden ser un incentivo lo suficientemente poderoso para que las remesas se conviertan en una fuente importante de divisas.

Segundo, como una manera de bajar la presión dentro del país. La inmensa mayoría de los que emigran son los más descontentos con la situación de Venezuela. De hecho, con cada coyuntura política en la cual Maduro sobrevive se origina una nueva ola de emigrantes.

Se repite así la experiencia de otras dictaduras que pasaron por las mismas circunstancias: la España de Franco y la Cuba de los Castro.

Debilidades del régimen de Maduro

Pese al cuadro anterior hay dos debilidades del régimen de Maduro que debe superar si quiere tener despejado su eternización en el poder: la hiperinflación y el aislamiento internacional.

1.- La situación económica

Venezuela va a romper todos los récords de hiperinflación en Suramérica y sólo podrá compararse con la de Nicaragua en 1990 o la de Zimbabue en 2009. Lo que discuten analistas del proceso como el profesor de economía de la Universidad Johns Hopkins, Steve Hanke, o el diputado opositor y también profesor de economía de la Universidad Central de Venezuela, José Guerra, es si la tasa de crecimiento de los precios cruzó o no la barrera de 100% al mes.

Según el FMI la tasa anualizada es de 13.779%. Este enloquecido crecimiento de los precios ha empobrecido drásticamente a la población y está paralizando sectores completos de la actividad cotidiana como el transporte público, los servicios de agua potable y electricidad, cuyos trabajadores demandan nuevos incrementos salariales, puesto que los 32 que Maduro ha decretado han sido pulverizados uno tras otro.

Lo que la experiencia histórica enseña es que las hiperinflaciones no son eternas puesto que amenazan la estabilidad de los gobernantes.

A su vez, Maduro necesita revertir la debacle de la industria petrolera, principal fuente de divisas del país, a fin de superar esta crisis.

Actuando como el parásito que termina por destruir al huésped del cual se alimenta, la gestión de Chávez-Maduro arruinó la capacidad petrolera del país a tales extremos que ahora es incapaz de aprovechar el alza de los precios internacionales.

Para dar un giro de 180 grados a esa situación, necesita grandes inversiones que la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) no está en capacidad de realizar, por cual sólo le queda recurrir a la inversión extrajera. Para ello se precisa una serie de reformas económicas que hagan nuevamente atractivo el país para este tipo de inversión y que pasan por… cambiar el entorno internacional.

Como ni las inversiones chinas ni las rusas han logrado levantar la industria petrolera venezolana, todos los caminos conducen nuevamente a Estados Unidos, el gran enemigo.

2.- El aislamiento internacional

Aunque la deriva autoritaria del expresidente Chávez era obvia, pocas voces fuera de Venezuela cuestionaron la legitimidad de origen de su mandato y mucho menos su capacidad de controlar efectivamente el país. Con Maduro es exactamente lo contrario.

Este enloquecido crecimiento de los precios ha empobrecido drásticamente a la población y está paralizando sectores completos de la actividad cotidiana.

El cerco diplomático a su régimen en el continente ha llegado a un nuevo nivel al ser aprobada la resolución que desconoce las elecciones presidenciales del pasado 20 de mayo.

Por tanto, con 19 votos a favor, cuatro en contra y 11 abstenciones la Asamblea General de la OEA desconoció la legitimidad de Maduro como presidente reelecto.

Dos de sus antiguos aliados, Ecuador y Nicaragua, se abstuvieron junto con la mayoría de las islas del Caribe, por años beneficiadas del apoyo de Petrocaribe. El Gobierno de República Dominicana, hasta hace muy poco cercano, votó a favor de la resolución.

La alternativa de romper con el Sistema Interamericano para seguir los pasos de Cuba a partir de 1962, implicaría recibir el sustancial apoyo de China y Rusia, que tampoco parecen en la disposición o capacidad de darlo.

Por lo tanto, cualquier intento de reformas económicas en Venezuela pasa por mejorar las relaciones con Estados Unidos y las demás democracias americanas.

De lo contrario, la ruta es la misma que hemos visto hasta ahora: resistir siguiendo el ejemplo de Cuba a la espera de un cambio en las circunstancias externas o de un desenlace interno.

@pedrobenitezf

https://alnavio.com/noticia/13998/actualidad/4-factores-que-sostienen-a-...

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Con voz propia

“Tenemos un gobierno ilegítimo en la Organización de Estados Americanos (OEA), proclamó el secretario general Luis Almagro, en la 70º Asamblea General. Refería la representación del régimen rechazado en fraudulentas elecciones del 20 de mayo. Los objetivos políticos que trazados en dicha reunión se concretaron en la aprobación de diez resoluciones que significan un paso clave en la lucha por la Democracia y derechos humanos. Contundente el acuerdo de aplicar la Carta Democrática Interamericana (CDI), aprobada en 2001, en sesión especial en Lima (Perú), un instrumento que arenga el fortalecimiento y preservación de la institucionalidad. Resalta en este caso el Artículo 21 el cual pauta que cuando se ha producido la ruptura del orden democrático y las gestiones diplomáticas han sido infructuosas, se tomará la decisión de suspender al Estado Miembro del ejercicio de su derecho de participación en la OEA.

En el decálogo de acuerdos de la Asamblea se sanciona a la neo dictadura de Nicolás Maduro de (NM), sostenida por cuestionada elite militar. Se le acusa de incurrir en alteración del orden constitucional; de no garantizar la separación e independencia de poderes constitucionales y de no respetar la plena autoridad de la Asamblea Nacional, el Estado de Derecho y las garantías y libertades de la población.

Digno es recordar que Venezuela figura en los 21 estados fundadores de la OEA. En el acto de creación en Bogotá, la representó una delegación de 40 miembros liderada por Rómulo Betancourt, quien venía de ser Presidente de la Junta Revolucionaria de Gobierno (1945-48). En su discurso de salutación invocó las ideas del Libertador planteada en la Carta de Jamaica.

El 13 de febrero 1959, al asumir Presidencia Constitucional (1959-64), formuló la política bautizada Doctrina Betancourt, que adoptó la institución en su primera década. Planteó que la OEA excluyera a gobiernos dictatoriales; que sólo admitiera a los provenientes de elecciones libres. Se aplicó a la República Dominicana, gobernada por el dictador Rafael Leonidas Trujillo, quien organizó atentado dinamitero en Caracas en su contra. También se la aplicó a Cuba que fue expulsada el 31 de enero 1962, ante la promoción de la guerrilla por el régimen de Fidel Castro.

Con la seudo revolución se instaló en Caracas el secretario general de la OEA César Gaviria, en búsqueda de reconciliación impuesta por frustrada asonada de abril 2002. “Encuentro fructífero con la Democracia", lo calificó Hugo Chávez, quién había sido depuesto del Poder.

La contradictoria política del régimen convirtió a Venezuela el 26 de abril 2017 en el primer país en solicitar retiro de la OEA, que catalogó de "instrumento infame al servicio de intereses hegemónicos imperiales". Y ahora abusando de su acción tiránica, la acusa de basura. Pero formalmente deberá seguir integrado hasta el 28 de abril del 2019.Antes de salir, debe cancelar deuda que en 2017 acumulaba $ 10,5 millones de cuotas anuales.

Su actual postura se debe al duro revés sufrido en la anunciada sanción por la cual votaron 19 países (necesitaba 18). Se abstuvieron 11, entre ellos varios que eran sus aliados: Surinam, San Cristóbal y Nieves, Trinidad y Tobago, Belice, Uruguay, Antigua y Barbuda, Ecuador, El Salvador, Granada, Haití y Nicaragua.

Sólo contó con el respaldo de 3: San Vicente y las Granadinas; Bolivia y Dominica.

De allí que recurra a su “basura” ideológica aplicación de la CDI: “Métansela por donde mejor les quepa”.

Olvida que en 2009, siendo canciller, la invocó cuando el Golpe que depuso a Manuel Zelaya como presidente de Honduras.

Por eso recordamos la bíblica expresión para endosársela: Con la misma vara que midas, serás medido.

Al MARGEN. Tal lo hace con los presos políticos, Globovisión debería usar su denominado calificativo al líder del PUSV, Diosdado Cabello al referir el grado de Capitán. Es que legalmente él es teniente.

jordanalberto18@yahoo.com.

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Pedro R. García Montero

Hoy mientras llenaba el tobo de agua para bañarme, lo cual logré después de casi 4 horas por cuenta gotas y después de haber subido 14 pisos porque no había electricidad, me llega una esplendorosa noticia de la cual dudé, pues me parecía que tanta felicidad no era posible resistir; por que déjenme decirles que también se puede una enfermar y hasta fallecer, inclusive hasta morir, por tanta felicidad.

Mientras buscaba el tarro de margarina Mavesa el cual sirve de dispensador para “echarme el agua” y humedecer la epidermis, me detuve al frente de mi televisor a disfrutar de una noticia gratificante, la cual me hizo olvidar los 14 pisos que subí, la falta de agua y otras calamidades, o mejor dicho las pruebas de entrenamiento y de resistencia ante un ataque o invasión del imperio.

En la pantalla de mi TV relucía la agradable imagen de Freddy Bernal, nuestro flamante ministro de Agricultura Urbana quien con su calidad y clara voz nos decía desde su casita en El Paraíso “ Atrévase compatriota, atrévase a crear una unidad de producción…. “la sorpresa era que se trataba de una única, excelente idea de criar cabras alpinas, pues son animales muy dóciles, cagan y mean y estas deyecciones no “jieden” no dan mal olor; puede criarlas en cual de su casa o apartamento y poner cáscara de arroz para que no le ensucien el piso y esta cascara junto con la ñoña y el miao la puede cambiar cada mes y medio y usarla como sustrato para la siembra. La verdad que dudo que tanta genialidad pueda ocurrírsele a nadie en esta galaxia. Hasta aquí estamos bien.

El peo que tengo para materializar esta propuesta de Freddy es que el cuarto donde dormía mi suegra lo tengo como gallinero vertical y es donde me surto de huevos y patas de gallina. Al principio a mi suegra se le hacia difícil dormir por el cacareo de las gallinas pero al final se acostumbró. En una noche muy calurosa momento que no quiero recordar, mi suegra murió víctima de una docena de huevos que le cayó en la cabeza y que por el calor estaban salcochados. Desde esa fatídica noche las gallinas están solas y a sus anchas en su gallinero vertical.

Tengo que ver en qué parte del apartamento hago el corralito para las 4 cabras y para el cabrito que compré, ya que en el otro cuarto y haciéndole caso a Freddy tengo una conejera, la cual funde con 6 parejas y al día de hoy tengo 12.700 conejos, comiendo, miando y cagando, gracias a Dios y a las animas del observatorio que no hacen ruido. Como soy fiel seguidor de los consejos que el gobierno da para combatir la guerra económica, hago todas las prácticas de agricultura urbana que nos recomienda nuestro gobierno revolucionario.

Pensé en algún momento colocar las cabras en el baño mientras crezcan, antes de que el cabrito se me convierta en cabrón, pero recordé que no puede ser en el baño, pues en la bañera tengo un criadero de cachamas para garantizar mi fuente proteica. Como soy eficiente, parte de las cagarrutas de los conejos las utilizo para alimentar las cachamas y así no compro productos del imperio, la otra parte de las cagarrutas las baño en chocolate líquido y las vendo como Ping Pong o micro bombones para fiestas infantiles.

En la sala tampoco tengo espacio pues tengo dos tambores de 200 litros para abastecerme de agua y tengo a Yoconda, una cochina que estoy criando y engordando para diciembre. En el cuarto de servicio no puedo meter a las cabras pues tengo a Mariposita, una becerrita hija de la vaca Mariposa, que ya no es un “terné” y que mea y caga que da gusto. Su olor no es tan fuerte, pues se confunde con el olor del baño de mis hijos ya que como no hay agua las pocetas las bajan cada 15 días, así ahorro agua.

Pensé ubicarlos en el estudio, pero no me acordaba que tengo unas barbacoas con ají dulce y tomate y 140 maticas de acetaminofén que me regaló mi amiga lacandidata a diputada por el PSUV, que de paso le está yendo muy bien en España.

El único espacio que me faltaba era “la pieza matrimonial”; en ese momento se me prendió el bombillo de luz blanca ahorrador y decidí hacer el corralito de los cabritos entre el closet y la mesita de noche, como los cabritos son dóciles, no hacen bulla viven en el cuarto principal y son tan dóciles que se duermen después de ver el noticiero del canal 8 con Walter Martínez. Desde hace dos días duermo solo con los cabritos pues mi mujer se arrecho y me mandó pa’l mismísimo carajo. Ahora duermo más tranquilo esperando el amanecer para dale comida a las 12 Guacamayas que llegan a las 6 de la mañana y a cuatro zamuros que se colearon. En verdad me siento muy feliz, gracias Freddy por esta excepcional idea.

Creo que soy la reencarnación de Heidi, la Heidi Bolivariana, cuyo abuelito también recibe la Misión en Amor Mayor, gracias a nuestro “presidente obrero”, quien es el conductor de nuestro destino

En un futuro podré diversificar mis ingresos y mi aparto-granja me permitirá vender todos los productos que puedo cosechar a futuro:

  • Cartones de huevo o huevos batidos cuando se escoñetan al caer al suelo; patas de gallina y plumas para fabricar almohadas y cojines
  • Paticas de conejo para hacer llaveros; para regalar el día del padre
  • En diciembre cuando mate a Yoconda la cochina, pienso vender morcilla y pernil, paticas de cochina y orejas.
  • Leche del ordeño de Mariposita, queso de año (hay que esperar 365 días)
  • Cuando beneficie a Mariposita pienso ofertar cueros para tambores y furrucos, los cachos para centros de mesa o si prefieren la cabeza completa para montarla en un cuadro para decorar la sala
  • Leche de cabra (no del cabrito) y carne cuando hayan crecido y tenga que beneficiar a las cabras y al cabrón.

¿QUE MAS PUEDO PEDIRLE A ESTA GENEROSA REVOLUCIÓN?

Como las cabras son alpinas ya comencé a tramitar mi pasaporte para que dentro de tres años, cuando las beneficie, me lo puedan entregar y poder viajar a los Alpes a comprar más cabras. Con todo lo que venda compraré los dólares DICOM, lo cual es realmente sencillo y seguro, más fácil que agarrar autobús a las 7 de la mañana.

Todo está dicho. La revolución nos da las oportunidades para luchar contra la guerra económica y para nuestro bienestar.

Digo como dice Freddy diáfanamente “.Vamos a creerlo compatiota, es posible cultivar!, es posible aportar al futudo”.

PRGM/14-06-2018

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Luis Ugalde

La situación es tan grave y la crisis se acelera tanto cada día que ya no se puede hablar con eufemismos y en susurros para que el enfermo no se alarme. Es necesario que civiles y militares hablemos y discutamos abiertamente sobre la necesaria y rápida intervención quirúrgica si no queremos que el enfermo se muera; es decir, que nos quedemos sin país.

Proponer abiertamente las vías de solución no es delito, pero sí lo es ocultar con cinismo, disimular con el silencio y agravar con la inacción. La GRAN UNIDAD NACIONAL está constituida y crece con todos los que defienden que Maduro está deslegitimado por su desempeño (violación sistemática del art. 2 de la Constitución) y por la fraudulenta votación del 20M, que la dramática realidad humana económico-social no debe prolongarse y que es imprescindible el pronto restablecimiento de la Constitución democrática y elecciones libres.

Esta es la unidad que el país reclama para salvar la vida del enfermo. Ante la dura realidad que nos oprime, hay que buscar la cirugía mayor para evitar la muerte y definir la ruta de salida y reconstrucción.

La realidad sin eufemismos

1-Maduro el 20 de mayo no fue elegido democráticamente, sino que impuso dictatorialmente una votación para continuar hasta el 2025.

2-La actual realidad de muerte (con votaciones o sin ellas) es causada por la insensata política impuesta por el Gobierno que ha fracasado en todas las áreas. Frente a la tiranía, todos, civiles y militares, estamos obligados (art. 333) a actuar para restablecer la Constitución y los derechos humanos.

3-Esta tragedia humana tiene que ser el factor decisivo y más urgente para la unidad. Sería terrible que los demócratas no entendieran ni supieran comunicar que la respuesta es para hoy y no para empezarla a pensar dentro de 8 meses, luego de realizar procesos electorales que están bloqueados por la dictadura.

La ruta más razonable y democrática hacia la que todos unidos debemos empujar nacional e internacionalmente es:

A- Renuncia de Maduro y su gobierno, con salida negociada.

B- Gobierno de transición presidido por el Presidente de la legítima AN.

C- Junta de Gobierno civil con participación militar para de inmediato tomar las medidas de ayuda humanitaria, frenar la hiperinflación y establecer las condiciones y garantías jurídicas para la reactivación económica y la inversión. En la Junta debe haber una representación empresarial-trabajadora capaz de elaborar una propuesta económica-social productiva y generadora de trabajo e ingresos dignos, consciente de que si no trae solución para los pobres no la habrá para nadie.

D- Restablecimiento de la legalidad constitucional con separación de poderes, liberación de presos políticos, exiliados y perseguidos. Habilitación de políticos y partidos arbitrariamente inhabilitados. Restauración de la plena libertad de expresión y de comunicación.

E- Eliminación de la dictatorial Asamblea Nacional Constituyente y nombramiento del nuevo CNE.

F- Preparación de las condiciones indispensables para la elección presidencial libre, democrática y transparente; que seguramente sólo serán posibles dentro de nueve meses o más.

Renuncia y transición. Todo este proceso empieza con la renuncia de Maduro (porque su régimen desde hace tiempo es tiránico y su reelección fraudulenta), con mucha urgencia y al menor costo político. El nuevo gobierno de transición necesita el mayor apoyo y unidad nacional e internacional; en primer lugar de la inmensa mayoría de los 30 millones que se animará, movilizará y organizará, si ve que por fin el cambio va en serio.

La transición requiere negociación, tanto para la salida de este gobierno como para la respuesta a la emergencia económico-social y la movilización para la reconstrucción.

Necesitamos nacer de nuevo, ciertamente los partidos pero también los empresarios, trabajadores, líderes espirituales, universidades, academias, gremios, vecinos, variadas organizaciones sociales…

El Frente Amplio Venezuela Libre es necesario como espacio de encuentro amplio, decidido, apasionado, con sentido de organización y urgencia para salvar la vida de este enfermo grave que es Venezuela; esa conciencia superará las diferencias y los graves errores y limitaciones políticas del pasado y del presente con una decidida voluntad ética capaz de vencer el cinismo y de dotar a la política de trascendencia para la reconstrucción moral del país.

Actores para la ruta. De los actores necesarios para este cambio, dos ya están:

1) El clamor creciente de millones de venezolanos, de familias, de instituciones y de empresas que agonizan. Ahora hace falta movilización y organización con visión política unitaria.

2) La claridad de las instituciones y gobiernos democráticos internacionales sobre la dictadura venezolana, tragedia humanitaria y democratización.

Pero los otros dos factores están todavía rezagados:

1) La unidad del liderazgo nacional lista para actuar y liberar al país de esta tragedia socioeconómica y dictadura política.

2) La Fuerza Armada decidida a restablecer y defender la Constitución y los derechos humanos violados. La prisión política de cerca de 200 militares, sin respecto a sus derechos humanos, revela que a la tiranía le queda la represión como último recurso y que la FA quiere cambio.

El Nacional

Caracas, 13 de junio de 2018

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