Pasar al contenido principal

Opinión

Gregorio Salazar

Presidía Caldera una reunión de la Comisión Bicameral para la Reforma de la Constitución, en el Salón de los Escudos del Capitolio, cuando los reporteros de la fuente parlamentaria nos acercamos a preguntarle qué opinión le merecía el debate que sobre la corrupción habían escenificado esos días en el Senado Carlos Andrés Pérez y Eduardo Fernández, ambos en plena competencia por la silla de Miraflores.

Corría el año 88, sobre las curtidas espaldas de Caldera pesaba ya más de medio siglo de vida política con todos sus avatares, incluyendo la fundación de un partido y su primera presidencia de la República. Hubo que insistir para que accediera y su respuesta dejó ver, en principio, que no quería verse envuelto en la refriega de los candidatos. “La política es como una piscina. Usted mete la punta del pie para saber si el agua está fría y enseguida está metido en ella hasta el cuello”. Pese a lo dicho, animal político al fin, no dejó de meter la puya: “Ese debate es político”, dijo escéptico.

De esa piscina de profundidades ignotas y altísima temperatura ha tratado de mantenerse tan lejos como le ha sido posible Lorenzo Mendoza, a pesar que del complejo industrial privado que preside, el más importante del país, es el que más embates ha recibido por acciones u omisiones de los factores revolucionarios, y a pesar también de los incesantes ataques personales, burlas, insultos, estigmas, asedio a su privacidad y las criminalizaciones más canallescas lanzadas en su contra y que por años encabezó el propio Chávez.

El difunto caudillo hizo esfuerzos descomunales para arrastrarlo al campo de la confrontación política. Le inventaba una candidatura presidencial: “quieres ser presidente, ¿no?”. Y ante esa infundada pretensión que, por lo visto, parece ser el mayor crimen que puede intentar un ciudadano venezolano no afecto al proceso, él mismo se despachaba la respuesta. “Te quito la Polar, te la quito todita”.

Como un cisne sobre el pantano de esa diatriba endemoniada ha trazado su vuelo durante todos estos años el todavía joven capitán del emporio industrial privado más asediado, vilipendiado e intervenido del país. Esa etapa parece concluida, no porque Mendoza haya anunciado o tenga in pectore una decisión candidatural, sino porque la calamitosa deriva política de la oposición venezolana, con aspirantes inhabilitados, bajo prisión, en el exilio o padeciendo los negativos reflujos de los últimos fracasos electorales lo han catapultado a la cima de las expectativas populares en cuanto al liderazgo nacional se refiere.

No ha tenido que ir en busca de la piscina de Caldera o a la famosa montaña de Mahoma. Es el pináculo escarpado el que se le está viniendo encima en avalancha para decirle, a través de los sondeos conocidos, que si da ese paso trascendental (y si lo dejaran) la contienda electoral pudiera resultar un “walk-over”, una carrera de un solo caballo, como dicen los hípicos ingleses.

No es el momento ni hay espacio para analizar la factibilidad y, sobre todo, las implicaciones que tal decisión desencadenarían en los dos tiempos de esa eventuales opciones: la candidatura y la presidencia. Y ante ese amplísimo mural de valencias positivas y negativas ya debe haber paseado la mirada de Mendoza y sus más cercanos.

Es protuberante el hecho de que sin habérselo propuesto y seguramente no desearlo, Mendoza ha quedado emplazado por la dinámica política que lo destaca como, diría el lugar común, “encarnando las esperanzas populares”, más en un pueblo que lleva el mesianismo como una de sus atávicas inclinaciones.

¿Qué hacer frente a una nación que le dice “usted es hoy el único que puede emprender la ruta de la salvación nacional? Ordene”. Una cosa es cierta: frente a tal compromiso Lorenzo no podrá pasar agachado. De un momento a otro tendrá que anunciarle al país, en un sentido u otro, la decisión de su vida.

 3 min


Tal como anuncié el domingo pasado presento hoy mi análisis sobre la “Fortaleza y debilidad de la oposición”. Una serie de decisiones a lo interno del sector han generado terribles y negativos resultados que hacen pensar a mucha gente que ahora atraviesa su peor momento. La improvisación, el retoricismo de expertos opositores, la indecisión en momentos cruciales y las contradicciones permanentes entre la dirigencia y los partidos que la integran produjeron líneas de acción estratégicas sin basamento en la realidad electoral de la nación. La falta de unidad monolítica afectó la claridad de las medidas tomadas instaurando un mar de confusiones y argumentos contrapuestos. La competencia interna por capitalizar a la masa opositora antichavista creó una corriente de lucha subalterna que hizo perder las perspectivas en el combate central que no era otro que la disputa contra el proyecto del socialismo del siglo XXI.

No todo está perdido
No obstante, la debacle opositora que entregó sin esfuerzo las alcaldías al gobierno, el sector registra perspectivas y potencialidades que pudieran ser aprovechadas para levantar el entusiasmo de los electores y construir una alternativa de grandes posibilidades de triunfo en las venideras elecciones. No todo está perdido y ahora es cuando el mapa político presenta espacios de acción exitosa para la oposición. Entre las principales fortalezas la oposición cuenta con la mayoría de los miembros del Registro Electoral de acuerdo a investigaciones sociales, en los últimos tiempos. En síntesis, el antichavismo es mayoría. Pero para capitalizar ese caudal se requiere una estructura organizacional eficaz. Otro factor importante es el hecho que la gestión del gobierno es deficiente, reconocido por tirios y troyanos, donde campea el burocratismo, la corrupción y la malversación de recursos financieros. La terrible e inaguantable problemática económica (hiperinflación, escasez de alimentos y medicinas), la falta de efectivo y los ingresos bajos implantan una protesta general contra el gobierno. Las medidas y sanciones contra el gobierno de EEUU, Canadá y Europa, ha mermado la capacidad de negociación internacional y cerrado importantes facilidades para las importaciones, lo que prefigura una situación muy difícil para los primeros meses del próximo año.

Archipiélago de vanidades
Sin embargo, muchas y complejas son las debilidades que registra la oposición al gobierno de Maduro. Forman un archipiélago de vanidades, ambiciones e intereses grupales que les impide helicopterizar los problemas y analizarlos objetiva e integralmente. Carecen de una estrategia y programa a largo, mediano y corto plazo, para lo cual no han sabido utilizar el especializado recurso humano que poseen. Huérfanos de un líder con carisma, personalidad y significado programático. Ausencia de un proyecto de país compartido con las grandes mayorías y que sirva como alternativa a las políticas y programas del gobierno. ¡Concretas soluciones a problemas concretos! Inexistencia de una estructura moderna de organización electoral y política, a través de la cual se ubique la militancia y los simpatizantes, se mantenga un canal de información en ambos sentidos y se distribuyan tareas. Falta de una coherente e inteligente política hacia el interior de las Fuerzas Armadas. Inexistencia de una política para captar y persuadir a las clases populares D y E.

Reina la desilusión y la desesperanza
Pero la situación más adversa la tienen en el cuadro de decepción, disgusto y poca fe que se presenta en la gran mayoría del campo opositor. La cadena de errores y fracasos de la dirigencia opositora ha creado un fuerte rechazo a sus últimas directrices y formado en gigantescos grupos una actitud de desesperanza e incredulidad. Un sentimiento de fracaso y frustre invade sus motivaciones y posturas políticas. Solo superado con un cambio radical en el liderazgo, las propuestas y en los estímulos y banderas de lucha. Del campo opositor tendrá que salir nuevas razones para elevar el optimismo, la autoestima y la perspectiva de triunfo. Ambiente que pasa por una unidad franca y sincera del liderazgo. La designación de un líder único y abanderado, regia personalidad, sentido de país y arrastre popular. Concentrado a resolver los principales problemas de la nación. Especialmente el de las clases más pobres, con trabajo estable, justa remuneración y protección social. Aquí la pregunta es ¿tiene la oposición un líder con esas características? No lo sé… hasta ahora no ha sido visible…

efecepe2010@gmail.com

fcordero@eluniversal.com

@efecepe2010

 3 min



Tras los últimos resultados electorales el tema de la unidad opositora quedo en entredicho; pero una vez que ese tema se resuelva, surge otro inevitable:¿cuál será el mensaje que la oposición llevará al país? y la respuesta comienza por resolver otro tema crucial: ¿Cómo es posible que millones de personas sigan creyendo que este régimen oprobioso y corrupto pueda ser una alternativa para ellos?

Las respuestas son muchas, pero una de ellas apunta al "discurso político", del cual la oposición carece y me refiero a un mensaje poderoso, para convencer al electorado del país que puede ser una opción de cambio y de poder.

Por ejemplo, un mensaje poderoso, demagógico, pero poderoso, es este:

“Venezuela es un país rico, tiene petróleo, minerales, tierras, etc. Esa riqueza es del pueblo y se la apropió la oligarquía, que se apoyaba en los políticos para someter al pueblo engañándolo con una falsa democracia que llamaron el Pacto de Punto Fijo, dejando al pueblo en la miseria.

Casi 200 años después de los padres libertadores llegamos al poder para devolverle al pueblo lo que es suyo: el petróleo que estaba en manos de una tecnocracia que lo regalaba al imperio yanqui y las grandes compañías; los minerales y las industrias de Guayana que habían sido privatizadas para entregárselas a los ricos; las tierras que se las quitaron a los campesinos con una falsa reforma agraria. Fortalecimos el Estado y el gobierno con leyes que concentran el poder que ellos habían dispersado, con una supuesta descentralización administrativa, para que fuera más fácil controlar todo.

Esa oligarquía con intentos de golpes de estado, güarimbas y su guerra económica, apoyada desde el exterior, no ha podido con nuestra revolución, que le ha dado al pueblo beneficios que el pueblo nunca había visto: regulación de precios, aumentos salariales constantes, servicios de salud a través de barrio adentro y los CDI, subsidios a la comida a través de los abastos centenario y los Mercal, entrega de alimentos a través de los CLAP y todas las misiones en beneficio del pueblo. A cambio solo te pedimos que nos apoyes con tu voto para mantenernos en el poder y fortalecer al Gobierno y al Estado, para luchar contra tus enemigos, la oligarquía y sus cómplices imperialistas…”

Del otro lado, el discurso opositor, es básicamente una mezcla de conceptos, abstractos para la mayoría del país: elecciones, democracia, libertad, derechos humanos, respeto a la propiedad, libertad de expresión e ideas similares; todo lo mas llegamos a formulaciones económicas generales: hay que respetar y restituir la propiedad privada, trabajar muy duro para rescatar las empresas, producir más, para ahorrar y que ese ahorro los bancos lo inviertan en proyectos que generen la riqueza que después se pueda compartir. Más grave aún, sobre ese discurso económico muchos de los políticos actuales –con alguna probable excepción– no están dispuestos y ganados para elaborarlo, para llevarlo al pueblo; dudo incluso que haya muchos empresarios dispuestos a defenderlo en público; en privado sí, pero no en público. Y mucho menos que nadie está dispuesto a hablar de quitar de en medio al gobierno, que es visto por la mayoría como fuente de prebendas y bajo un concepto populista del estado como: “el protector del pueblo, el que evita que los ricos los exploten más”, el que “defiende a los pobres y les reparte algo de la riqueza petrolera, que de otra manera nunca verían”.

En síntesis, es un pobre discurso, lejos de ser un “discurso” poderoso, convincente, alternativo al discurso populista de la dictadura y que le llegue a las grandes mayorías del país, a ese 32% que aun vota por la dictadura y a ese 35% que es indiferente y que ni siquiera vota.

Una buena parte de esas “grandes mayorías” piensa además, porque ha sido "educado" en esa idea, que tiene “derecho” a la supuesta “riqueza” que tiene el país por el solo hecho de haber nacido o vivir en Venezuela, sin necesidad de hacer mayores esfuerzos, sin tener que trabajar o producir. Esa es la prédica que lideres populistas han hecho durante casi dos siglos, pero especialmente durante los últimos veinte años.

No tenemos un discurso, pero además tenemos una gran parte de pueblo maleado −al que demagógicamente justificamos por ser “pueblo”− con valores difusos y poca disposición al trabajo y al logro, para quienes no somos una opción política.

¿Y cómo estamos construyendo esa opción política alternativa?, frente al hambre, la escasez, la falta de medicinas, el subempleo y el resto de las plagas que asolan al pueblo y mientras el gobierno esta monolíticamente unido, al menos en apariencia, y tiene el discurso poderoso del que hemos hablado, nosotros ¿Qué le estamos ofreciendo para salir de ese cuadro de miseria y escasez?

Unos, organizan manifestaciones de calle, no para protestar por todas esas calamidades, sino para apoyar a Almagro, un Sr. que vive a miles de Km de aquí. Otros lo convocan a luchar por condiciones electorales para que les den “garantías” a ellos; otros a que voten por ellos para defender los espacios que ellos ocupan; y otros, a que no se haga nada, sino sentarse a esperar a que la dictadura renuncia o que los militares o los “marines” resuelvan.

Y ojo, creo que todo esto hay que hacerlo –me refiero a apoyar Almagro, luchar por condiciones electorales justas, defender los espacios– excepto eso de abstenerse y esperar los militares y los “marines”… pero el discurso que necesitamos hay que construirlo, pues el que tenemos es un discurso complicado de vender o de comprar. Estamos en un verdadero aprieto y los resultados electorales recientes lo que han hecho es empeorarlo y ponerlo en evidencia. Tarea pendiente para 2018 la elaboración de ese discurso opositor, motivante, que le llegue a la mayoría del país.

Con esta entrega finalizo mi actividad por este año, hasta el 12 de enero de 2018, no sin antes desear a todos unas muy Felices Navidades y lo mejor posible para 2018

@Ismael_Perez

 4 min


El 10D muestra la derrota del inmoral, tiránico y hasta ridículo carnet de la patria, con el cual el bestiario militarista siguiendo el ejemplo de dictaduras marxistoides en América Latina cifró sus esperanzas para pescuecear a una sociedad hambreada, y dolorosamente vejada por un militarismo primitivo que es vergüenza, ya no del sistema político destrozado por ignaros de la política que apunta —indiscutiblemente— a la destrucción de la República. Pero los repúblicos, esos que hoy pasan hambre, no tienen medicinas, son perseguidos, encarcelados y hasta muertos supieron entender que la dictadura autocrática-militarista no podrá jamás, ni siquiera por una multitud hambreada, ser controlados por una bastarda agrupación política.

El carnet de la patria, ese de cual tanto se ufana el régimen, no cumplió las funciones de cepo de la dignidad del venezolano. Simplemente lo que dejó claro para la historia política del país es que en el venezolano existe un gen democrático, por lo tanto sin soberbia, sin violencia, casi de manera silenciosa, se impone en los momentos críticos como el 10D. El 10D, el régimen y algunos politiqueros como falsos líderes con ideas torcidas creyeron que no había civilidad en el venezolano. Quien tenga dudas, que vea el ejemplo dado por los Municipios Baruta, Chacao y El Hatillo. Del 30% que es lo cierto que asistió a las elecciones —los demás valores son falsos totalmente— la clase media bisagra clásica para la democracia eligió a sus Alcaldes.

La derrota del carnet de la patria está mandando un mensaje al bestiario militarista, por cuanto pasado diciembre que falta poco, ser irá descubriendo de manera descarnada la mala fe y, sobre todo, la irresponsabilidad cívica de quienes creyeron podían instrumentar el momento sagrado del voto, para conseguir réditos políticos que no tienen. Van a tener que inventar dos o tres elecciones más, en las cuales sostendrán que el carnet de la patria inconstitucional, ilegal y sesgado como lo es la Asamblea Constituyente, remplazará a la Cédula de Identidad. Cédula de identidad único documento que identifica al ciudadano venezolano como repúblico que entiende como valor fundamental las tres últimas líneas del artículo 2 de la Constitución de Venezuela que sostiene, “…la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad y en general la preeminencia de los derechos humanos y sociales, la ética y el pluralismo político” son los valores del demócrata y de la República.

La derrota del carnet de la patria es la derrota del bestiario militarista, combinación de hombres armados con mafias conexas a la droga, operadores de múltiples y complicadas empresas de maletín que, girando alrededor del dólar, han vendido el alma al comunismo del siglo XXI y aún sueñan con una revolución, para la cual emplean la figura del Libertador Simón Bolívar ofendiéndole como filósofo y político, queriendo hacer notar únicamente el doloroso proceso de heroísmo y heroización del nacimiento de la República. El bestiario militarista a la orden del socialismo ajuro debe estar sacando sus conclusiones, con respecto al entierro del carnet de la patria que tanto aúpa un grupo de comunistoides que no saben de ciencia política, menos de historia, pero sí de violencia, cooptación y primitivismo político.

La derrota del carnet de la patria igualmente llama, alerta y obliga a que una clase política democrática insuficiente en su juicio-criterio piense en la ciudadanía del venezolano y en la civilidad del actor democrático. La civilidad como el gran valor de hombres y mujeres que tienen perfectamente claro su capacidad para decidir, que están asqueados del partidismo, por cuanto los partidos políticos del siglo XX y del siglo XXI han fallado en la concepción de una nueva democracia, debido a que se han ausentado del análisis postpositivista, que se convierte en el instrumento determinante y guía de cualquier acción política en tiempo mediato y futuro. Más aún en la coyuntura de esta penuria de socialismo ajuro experimentada durante dieciocho años, precedido por un período conspirativo y de penetración en la Academia Militar, que termina con los golpes de Estado incompletos del 4F y del 27N de 1992.

El entierro del bestiario militarista ocurrido con la derrota del carnet el pasado 10D muestra de manera diáfana como el sistema político fue destrozado por un proyecto insano, caprichoso, ahistórico y personalista de una logia conspiradora. Logia conspiradora que se mostró en el chavismo, y ahora más en el post-chavismo, que ha hecho posible el desmembramiento del sistema, pero que no podrá con la República. La República que ya está presente en el entierro del carnet de la patria y en la necesaria reorientación, que tendrán que efectuar los prohombres y mujeres de la civilidad venezolana para fortalecer la República de Venezuela, donde los repúblicos tendrán que cumplir con un difícil y complejo proceso de transición, que lo inicia el rotundo entierro de un inmoral y desgraciado hecho llamado la derrota del carnet de la patria.

Dr. José Machillanda

Director de CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 12 de diciembre de 2017

 4 min


Con voz propia

La conmemoración de acontecimientos históricos del 10 de Diciembre quedó rotulada este año 2017, con imposición del proceso de renovación de Alcaldías, caracterizado por vicios del pervertido organismo electoral (CNE).

Destaquemos en orden cronológico, el asesinato de José Leonardo Chirino, zambo libre con ideas revolucionarias quien lideró en Curimagua, su tierra natal de la sierra falconiana, un movimiento contra el dominio de la Corona Española. Por ello fue condenado «a muerte de horca que se ejecutará en la plaza principal de esta capital (Caracas), y verificada su muerte, se le cortará la cabeza y las manos y se pondrá aquella en una jaula de fierro … que sale de esta misma ciudad para Coro y para los Valles de Aragua...».

Dicho movimiento estalló el 10 de mayo de 1795 y preconizaba la aplicación de la "Ley Francesa" que conllevaba la implantación de una República democrática; la libertad de los africanos y la abolición de la esclavitud; la supresión de los atributos pagados por los indígenas y los impuestos como la alcabala y la eliminación de la aristocracia blanca.

A los dos años sucedió la conspiración de Manuel Gual y José María España, descubierta, en la que participaban aliados pardos y blancos.

Seguimos con la Última Proclama del Libertador Simón Bolívar (1830).

“Mis últimos votos son por la felicidad de la patria. Si mi muerte contribuye a que se cesen los partidos, y se consolide la unión yo bajaré tranquilo al sepulcro". Refería así lo que los historiadores interpretan como un mensaje dirigido al movimiento secesionista o separatistas, que atentaban contra la unión de la república.

En tercer lugar invocamos la Batalla de Santa Inés (1859), una de las acciones militares más importantes de la Guerra Federal; en ella triunfaron los federalistas al mando del general Ezequiel Zamora.

Y finalmente la Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada por las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre de 1948, como un ideal común para todos los pueblos y naciones.

Ante ese panorama destaca la narco dictadura castrense que sostiene en la Presidencia a Nicolás Maduro, con pretensiones reeleccionistas.

Clasificado como el país minero más codiciado del planeta, que figuró entre los más democráticos, Venezuela fue llevada por la corrupción al empobrecimiento que le hace padecer la crisis humanitaria que conmueve al mundo.

Evidencias de la corrupción en Pdvsa, reconocida como el cartel más productivo, al fin llevó a investigar y apresar a destacadas figuras del mismo régimen, entre ellos dos de sus presidentes y ministros de Petróleo.

“¿Por qué no le han pedido medida judicial preventiva de privativa de libertad a Rafael Ramírez y a Asdrúbal Chávez?”, preguntó desde su exilio Fiscal de la República Luis Ortega Díaz.

“Debería también solicitarse la aprehensión de Erick Malpica Flores, quien, junto a su núcleo familiar, incluyendo a Cilia Flores (la primera dama), tiene más de 20 empresas registradas en Panamá que contrata con la industria y que están comprometidos con la corrupción en la industria petrolera”.

Afirmó que entre los acusados de corrupción en Pdvsa debería estar Delcy Rodríguez, presidenta de la fraudulenta constituyente.

En su opinión lo que existe en Venezuela es "Una guerra entre mafias donde se desplaza a un grupo dominante por otro que ahora es el militar”.

El 2017 cierra con la frustración del electorado consciente que la sufre después de confiar el principal Poder Público, el parlamentario, a la Oposición. Esta antepuso su interés grupal partidista e individual. A la debacle condujo las conquistas democráticas, tal lo demostró en las recientes elecciones municipales.

No queda más que exclamar: ¡A lo que nos han conducido!

AL MARGEN.- El 21 de diciembre se cumplen 206 años de la consagrada como Primera Constitución de Venezuela y de América Latina. Y la tercera del mundo.

jordanalberto18@yahoo.com.

 3 min


José Rosario Delgado

Bueno, este gobierno venezolano, si pudiere llamarse gobierno, porque gobierno lo que se llama gobierno, no es gobierno, está llegando bastante lejos aunque todavía, digo yo, no ha llegado al llegadero. Éste es un gobierno, es un decir, que no cumple ninguna de sus promesas, pero si cumple todas y cada una de sus amenazas, dígalo ahí… Comenzó con el bendito carné de la patria voluntario, siguió con el carné de la patria necesario y llegó al carné de la patria obligatorio… Carné o muerte, pues.

No hay diligencia que no requiera del carné de la patria. “Sácalo, ¿oíste?”, dicen los funcionarios a quienes no muestran el documento que sustituirá, sin duda alguna, a la cédula de identidad. Los activistas y proselitistas del gobierno, de la revolución, van de casa en casa no señalando las bondades, privilegios y prerrogativas del documento de marras, sino las torturas que padeceremos si no cargamos “el bicho” en la cartera o el bolsillo.

No podrás acceder gratis o económico a la medicina preventiva y curativa para ti y los muchachos. Medicamentos y tratamientos regulares o urgentes, inscripción pronta y segura en educación preescolar, básica, media, diversificada, técnica o universitaria. Paseos recreativos, salas de espectáculos culturales, musicales y de los otros. Traslado en limosinas y autopullman a las marchas y contramarchas del gobierno, que ahora serán más nutridas por cuanto tienen 308 alcaldías; o sea, más masa pa’ la mazamorra y más opositores pa’ las mazmorras.

Te perderás viajes gratis o baratos al exterior e interior del país sin pasar por Go y con dólares preferenciales para que compres y recompres, además, vendas y revendas. Entrada y salida expedita por las alcabalas sin los rigores de la matraca, la “mordida”, la “coima”, y sin que te quiten parte o todo lo que lleves en la maleta, incluida la del automóvil. Lugar preferencial en la lista de los gran misión viviendo a Venezuela y la misión toma tu carrote.

En fin, si seguimos enumerando el listón de lo que nos perderemos, la gente creerá que estamos exagerando, como siempre hemos creído que se exagera cada vez que hay un exabrupto del gobierno, porque hasta eso nos expropiaron, la capacidad de asombro. Sin embargo, los acólitos del gobierno asumieron una consigna que no es secreta, por supuesto, pero se la comunican a la gente al oído, en la pata de la oreja: “Mire, camarada, si usted no saca ese documento no comerá más, porque para desayunar, almorzar, cenar, e incluso para merendar, tendrá que presentar el carné de la papa”.

 2 min


La Ley Orgánica del Poder Público Municipal expresamente establece que el Alcalde electo tomará posesión del cargo mediante juramento ante el Concejo Municipal, en la primera sesión de cada año del período municipal o en la primera sesión del mes siguiente a su elección; si hay algún hecho sobrevenido lo puede hacer ante un juez de la circunscripción donde se ubique el municipio.

Por lo tanto, una juramentación en estos momentos, no responde estrictamente a la norma prevista en la Ley Orgánica del Poder Público Municipal, pues ni ha pasado un mes de la elección y menos aún, estamos en la primera sesión de un nuevo período municipal.

Claramente se establece que la juramentación válida sólo es ante el Concejo Municipal.

¿Cómo se plantea la juramentación ante la ANC?. No hay anuncios claros. ¿Importa?

Según la nota de prensa de El Nacional del 12 de diciembre de 2017, por escrito se informó a cada Concejo Municipal del país, que debían convocar a una sesión especial para este viernes, a los fines de permitir que un representante de la ANC juramente a los alcaldes electos.

La misma fuente de El Nacional señaló: “Es decir, los concejales convocarán una sesión extraordinaria para que cada constituyente vaya y juramente al alcalde electo”.[1]

Luego, el 13 de diciembre 2017, 2001 en una nota de prensa señala que mediante un Decreto Constituyente los alcaldes proclamados “deben prestar juramento ante el Poder Originario”, especificando que la juramentación “deberá celebrarse de forma conjunta en cada estado ante los constituyentes delegados, ante las autoridades estatales y del Consejo Nacional Electoral”. [2]

Por lo tanto ¿será o no en la sede del Concejo Municipal, o será entonces en un acto a nivel estadal?.

Por su parte 2001 señala que el alcalde electo del Municipio Chacao, Gustavo Duque, suspendió su juramentación al frente de la entidad luego de que no acudieran al acto los representantes de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

El acto fue reprogramado en la cámara municipal de Chacao y para entonces, el alcalde aprovechará la ocasión para exponer las necesidades de la entidad en materia de seguridad y servicios públicos. Su justificación es que no quiere correr ningún riesgo ni poner en duda nada.”

Los otros alcaldes opositores del área metropolitana de Caracas, señala 2001, Darwin González de Baruta y Elías Sayegh de El Hatillo han dejado entrever que se juramentarán ante sus legislativos locales con la presencia de representantes de la ANC.

La improvisación y el desprecio a un acto solemne e institucional, que además se acompaña con la indiferencia de los vecinos que son los electores. Un acto que no responde al mandato de la ley, pero ¿para qué sirve la ley si no es para estorbar?

Por fin, ¿ese acto que debía ser solmene, se realizará en el Concejo o no? ¿Cumplirá el mandato legal o será como todo, un mero acto político de una instancia que se convirtió en la migaja de la institucionalidad política venezolana?

 2 min