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Opinión

Miembros de Aragua en Red

Consultar a la gente sobre los asuntos que les conciernen y que forman parte de los derechos y deberes ciudadanos, es una práctica indisolublemente ligada a las mentalidades democráticas y al desarrollo integral de una sociedad. En nuestro caso ese mandato está implícito en el artículo 67 de la Constitución vigente, que ampliamente protege, fortalece y obliga al reconocimiento del derecho a asociarse que tenemos los ciudadanos; lamentablemente ese mandato constitucional, como muchos otros de los contenidos en ella sigue esperando por el momento político que permita su vigencia plena. Nosotros en Aragua en Red hemos creído y creemos en la práctica constante de la democracia y de su siembra de principios y valores al momento de ejercerla, por ello y porque estamos convencidos que el ejercicio político debe estar absolutamente vinculado a la participación ciudadana y sometido a sus decisiones, hemos respaldado públicamente y desde hace años el ejercicio democrático en los siguientes términos:

  • Aquellos partidos que se autodefinen democráticos, deberían tomar sus decisiones trascendentales mediante la consulta directa a sus militantes y allegados.
  • Cuando la realidad y los intereses en juego obligan a la actuación conjunta con otros partidos y organizaciones de la sociedad civil, es indispensable precisar las reglas que demarcarán dicho accionar.
  • En el ámbito conceptual, la definición clara de lo que se aspira con las alianzas es un requisito ineludible, así como también lo es la selección de los representantes de todos, particularmente la de los aspirantes a cargos de elección popular, mediante la consulta a aquellos que se reconocen como partícipes del mismo interés, sean estos militantes o no de los partidos involucrados.
  • Por esta vía se puede facilitar el surgimiento de liderazgos apuntalados por el reconocimiento público, nacidos en el seno de la sociedad, con formación política y ciudadana y con un respaldo basado en su trabajo previo.
  • Todo lo anterior justifica que en una visión compartida de la Aragua que queremos, no falte la obligación de consultar a los electores sobre quienes deben ser sus representantes en los eventos comiciales por venir, como parte de un ejercicio transparente de la política. .

Por lo tanto y ante el llamado público de la MUD para seleccionar su candidato a gobernador del estado Aragua (Primarias septiembre 2017), motivado por la imposibilidad de ponerse de acuerdo los partidos que la conforman, nos sentimos obligados a señalar lo siguiente:

  1. Le selección de los candidatos de cada partido ha debido producirse como resultado de la consulta a sus militantes y allegados. Cualquier alianza en torno al tema también ha debido ser consultada a los que conforman o están cercanos a dichos partidos.
  2. Más allá del mundo de los partidos de la MUD, cualquier otro partido o grupo ciudadano que tuviese el interés de ver sus opiniones representadas en el escenario político estadal ha debido tener la oportunidad de seleccionar nombres para someterlos, a través de las primarias, al juicio de los posteriormente llamados a elegirlos, si en realidad buscamos un candidato unitario que represente a toda la oposición al régimen. Esto ha podido ser favorecido por la MUD al no acoger estrictamente lo decidido por el CNE en cuanto a quienes serían sus candidatos.
  3. Para todo ello hubo tiempo, ya que el compromiso de realizar la consulta lo asumió la MUD en julio 2015 mediante documento público suscrito por sus integrantes y la realización de las elecciones de gobernador estaban obligadas legalmente para el 2016. Tener un CNE maúla no obliga a que los demócratas tengamos que seguirles el paso, ni mucho menos dejar que nos impongan normas de comportamiento político.
  4. Por encima de cualquier otra consideración, que de seguro las hay, estamos nuevamente ante hechos que no compartimos y que no somos responsables de su configuración, pero que nos obligan a tomar posiciones, siendo el más inmediato el llamado de la MUD a Primarias para el 10 de septiembre de 2017.
  5. Ante el mismo y suponiendo que ocurra, Aragua en Red quiere hacer un llamado a todos los ciudadanos que nos consideramos opositores al régimen, más allá de los partidos de la MUD y de cualquier otra categorización que implique diferenciarnos, a concurrir al centro de votación que nos corresponda y elegir de forma directa y secreta el candidato que queremos que nos represente en la elección de gobernadores a realizarse, -CNE mediante-, en octubre 2017.
  6. Elegir gobernador, si es que los maduristas se atreven a una contienda con reglas claras, significará un nuevo acto de resistencia que sin excluir cualquier otro que podamos dar de aquí a allá, es definitivamente, uno más a favor de la libertad que tenemos que recuperar. Lo que pase después de esa eventual elección es parte de escenarios que tendremos que enfrentar en esta ya reiterada lucha.
  7. Las mencionadas PRIMARIAS cobran en este instante una importancia capital dado que el que resulte electo en ellas, lo será también como gobernador del estado Aragua y es en ese escenario, en el que debemos imaginarnos a los pre-candidatos. Las experiencias que arrastran, las propuestas que hagan y la confianza que puedan despertar deben conducirnos a la decisión de escoger un nombre determinado, mirando al futuro y dejando atrás todo lo que nos condujo a lo que hoy vivimos.

Aragua en Red votará en las PRIMARIAS, solicitándole a sus allegados que consideren hacerlo igualmente, por ser éste otro acto no excluyente de lucha cívica, dejando claro que acompañaremos al que resulte seleccionado en las mismas como candidato de la MUD y procuraremos que él lo sea de toda la oposición venezolana, ya que de esa manera su elección estaría garantizada ante cualquier candidato madurista. Si llegásemos a las elecciones de gobernador, en estas primarias estaremos eligiendo al de Aragua y por ello nadie preocupado por el futuro de nuestro estado debe inhibirse de opinar al respecto.

Con este llamado ratificamos nuestro clamor por una unidad amplia y sin descalificaciones, más allá de lo exclusivamente electoral, que nos conduzca de vuelta al camino democrático, una vez en el cual la diversidad de ideas, enfoques y comportamientos tendrán la oportunidad de manifestarse, debatirse y medirse libremente.

Maracay, 01 septiembre 2017

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Lester L. López O.

Apreciación de la situación política # 119

A 11 días para la celebración de la primarias en los diferentes estados del país, aún no se cuenta con el reglamento que regiran las mismas y en muchas entidades regionales la Comisiones Regionales de Primarias (CRP) no se han instalado, sin contar que el CNE tampoco ha definido qué día del mes de octubre se realizaran las anunciadas elecciones de gobernadores, eso, si no las anulan despues que los candidatos, sus seguidores y promotores hayan realizado un gran esfuerzo para cumplir con el calendario electoral.

La sesión de la asamblea nacional prevista para el pasado martes debió ser suspendida por falta de quorum, lo que trajo como consecuencia que el presidente de la misma publicara el nombre de los parlamentarios que asistieron o enviaron a sus suplentes. De la lista analizada es facil percatarse que no asistieron los diputados que decidieron participar en las elecciones regionales con algunos otros que lo acompañan en su campaña electoral ¿Quién dijo que esas elecciones no deberían distraer a los diputados y a la propia AN del cumplimientos de sus funciones?

Por los medios de comunicación se informa que que el impenitente Zapatero efectivamente se encontraba de vuelta en el país y se reunión en la residencia del líder del partido VP, el presidente de la AN y líder de PJ, un representante de AD y otro de un UNTC, de allí salió a reunirse con el jefe del régimen y algunos de sus colaboradores inmediato. Pero nada de lo tratado trasciende, y tanto del gobierno como de la oposición se niega que haya ningún tipo de negociación, entonces el señor Rodríguez Zapatero debe de estar en gira de conservación de amistades o algo así.

Pero el líder del partido zuliano UNTC, en entrevista radial afirmó que dos días antes de que se realizara el fraudulento proceso eleccionario constituyente había habido negociaciones entre régimen y oposición que ya contenían varios acuerdos importantes, pero los dirigente de dos corrientes opositoras finalmente se echaron para atrás, por lo que el régimen impuso la fraudulenta constituyente ¿Entonces, a quién creerle?

Por su parte, la fraudulenta constituyente continua avocada a lo suyo, que no es otra cosa que continuar amenazando a los opositores y disidentes de chavismo con restricciones a las pocas libertades que quedan, cerrando emisoras radiales y secuestrando a dirigentes de la oposición. Hacen caso omiso, y como que no les importa, a las denuncias oficiadas por la FGR en exilio y otras personalidades de su actuación ante los organismos internacionales competentes.

Como era de esperarse, las sanciones económicas impuestas por los EE.UU. a algunos funcionarios del régimen y a PDVSA, fue inmediatamente aprovechada por los voceros del gobierno para culparlas de la debacle económica que nos agobia y amenazar a dirigentes de la oposición con ponerlos preso por traición a la patria. El régimen continua con problemas de dinero, pero asignó 10 millones de US$ a la LVBP y 5 millones a los damnificados de Texas, un estado norteamericano que por si solo está entre las mayores economías del mundo y tambien gran productor de petróleo y sus derivados, mientras que aquí los hospitales sufren de mengua con unos presupuestos deficitarios y sin insumos. Cosas de la revolución.

Pero ¿y que pasa con los problemas sentidos de la población, de la gente de a pié? ¿Quién, finalmente, se ocupará de eso y no de conservar espacios de poder?

@lesterllopezo 01/09/17

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-¿Qué esperamos congregados en ensayos militares que todo el mundo ha tomado a risa por la magnífica incompetencia que en ellos se muestra y que contrasta grotescamente con los grandes fines proclamados?

Es a los bárbaros, que supuestamente nos invaden hoy.

-¿Por qué esta inacción en el Senado, por qué se ha suprimido la función parlamentaria y una ANC electa bajo la figura de la trampa y representante de un solo sector -extremadamente minoritario de la sociedad- decide el futuro y el destino de una nación entera, mientras de las antiguas instituciones democráticas queda ya solo un tenue recuerdo?

Porque hoy nos invaden los bárbaros. No se puede legislar en medio de una invasión. Solo podemos prepararnos para luchar con ellos. Todos nuestros esfuerzos, nuestra logística, nuestra economía e incluso nuestra vida, deben estar orientadas a prepararnos para la invasión de los bárbaros.

-¿Por qué nuestro emperador madrugó tanto y habla a cada instante en cadena de radio y televisión, por qué cierra emisoras y encarcela gente, por qué tortura, asesina y desaparece, por qué se viste con ropa que parece militar y ha decidido jugar a la guerra?

Porque hoy nos invaden los bárbaros y él personalmente quiere estar en alguno de los frentes esperándoles para que conozcan de nuestra furia y nuestro poderío. Él quiere estar allí cuando se les inflija la aplastante derrota que les avergüence y les ponga en cobarde huida. Él quiere estar allí, en primera línea de peligro y ser el primero en gritar “¡yankees go home and homa!” cuando la planta insolente del extranjero profane el suelo de la patria.

-“¿Por qué nuestros dos cónsules y pretores salieron hoy con rojas togas bordadas; por qué llevan brazaletes con tantas amatistas y anillos engastados y esmeraldas rutilantes; por qué empuñan hoy preciosos báculos en plata y oro magníficamente cincelados?” ¿Por qué usan costosa ropa y viven en magníficas mansiones?

Porque hoy llegarán los bárbaros y a ellos esas cosas les impresionan; y ellos quieren mostrarles que tienen billete que jode para enfrentarlos, porque llevan casi dos décadas robando. De hecho en la historia universal no se conoce un robo de similar cuantía hecho a una nación. También en ese mal batimos récord. Ellos quieren que los bárbaros sepan con quién se están metiendo; que no importan las sanciones ni el bloqueo de cuentas, que ellos tienen suficiente dinero por todos lados para sobrevivir, que comida y medicinas a ellos no les va a faltar y que si alguno de los altos dignatarios por error resultase herido, podría ser trasladado inmediatamente a Cuba y atendido. Lo que suceda al pueblo es otro cuento, pero los cónsules y pretores quieren mostrar a los bárbaros que son invencibles, porque el carecer de escrúpulos hace a la gente invencible.

-“¿Por qué no acuden, como siempre, los ilustres oradores a echar sus discursos y decir sus cosas?” ¿Por qué no hay grandes concentraciones en la avenida Bolívar para mostrar el magnífico apoyo con el que cuenta el emperador, con tomas aéreas realizadas desde un helicóptero, como en los viejos tiempos y transmitidas por el imparcial canal del Estado?

Porque hoy nos invaden los bárbaros y ellos no entienden nuestra lengua. Ningún discurso va a impersonales. Además nuestros grandes líderes están todos en entrenamiento, porque ellos irán todos en primera línea de fuego para dar el ejemplo cuando nos invadan los bárbaros.

-“¿Por qué empieza de pronto este desconcierto y confusión? (¡Qué graves se han vuelto los rostros!) ¿Por qué calles y plazas aprisa se vacían y todos vuelven a casa compungidos?

Porque se hizo de noche y los bárbaros no llegaron. Algunos han venido de las fronteras y contado que los bárbaros no existen.

¿Y qué va a ser de nosotros ahora sin bárbaros? Esta gente, al fin y al cabo, era una solución.”

- ¿Y entonces para qué se arman a miles de personas inexpertas en el manejo de fusiles y se reparten armas, si los bárbaros no van a invadirnos? ¿Para qué se entrena entonces nuestro ejército?

Para suprimir a su propio pueblo. El emperador se ha empecinado en gobernar, aunque para ello tenga que aniquilar hasta el último de sus súbditos. Resulta ser que al final, los bárbaros parece que somos nosotros. Cuánta razón tenía Gallegos.

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Los países dejaron de ser islas. Una guerra civil, una dictadura, la violación de derechos humanos, el terrorismo, las drogas, la corrupción, la pobreza, el calentamiento global, un terremoto, una sequía, las migraciones y el tráfico ilegal de armas tienen hoy una repercusión más allá de las fronteras de determinado país. Ya nada escapa del escrutinio de un público que está consciente de que el "aleteo de una mariposa en cualquier remoto lugar afecta a todos". Por ello, el viejo concepto nacionalista de la soberanía ha tenido que evolucionar.

El mundo no tiene duda de que Maduro es un dictador. Los asesinatos de ciudadanos que protestan, las torturas, los presos y exiliados políticos y las violaciones a la Constitución lo pusieron en evidencia. La pregunta obligada es qué deben hacer los países democráticos para contribuir a que deje el poder y cuál es la tarea que nos corresponde a los venezolanos.

Los países amigos ya han aplicado algunas sanciones como la suspensión de Venezuela de Mercosur, el no reconocimiento de la constituyente espuria y declaraciones en contra del régimen. Los siguientes pasos deberían ser el bloqueo de las cuentas bancaria de los corruptos rojiarcas y algunas medidas económicas que afecten lo menos posible a la población, como ha hecho Estados Unidos; no reconocer atenciones diplomáticas a los jerarcas del régimen, tal como hizo Costa Rica; suspender los tratados de cooperación y ruptura de relaciones diplomáticas. La intervención militar, con fuerzas de uno o varios países, tiene efectos colaterales no deseables. Sin embargo, el régimen está jugando con fuego por sus relaciones con el narcotráfico y por su apoyo al terrorismo internacional.

En cuanto a los venezolanos, debemos cerrar filas y seleccionar ya una persona, preferiblemente independiente, para ser nuestro vocero, presidir una posible transición o para ser candidato presidencial. Este punto es polémico, difícil y tiene sus riesgos, pero es necesario. En la elección de gobernadores tenemos que votar por los candidatos de la MUD. Por la feroz represión, la calle tenía que enfriarse, pero el sacrificio de los asesinados, torturados, encarcelados y exiliados no ha sido en vano. Por otra parte, es necesario dejar de lado la descalificación a las acciones no electorales, pero también las injustas acusaciones a la MUD.

Las dictaduras imponen sus arbitrariedades con la fuerza de las armas, la falta de escrúpulos de quienes las detentan y la complicidad de jueces venales Ante esta situación, los demócratas no tienen cómo imponer exigencias de respeto a la Constitución y a las leyes. Solo podemos organizarnos mejor, protestar pacíficamente en las calles y votar. Políticamente el referendo fue exitoso al lograr la simpatía internacional y obligar al régimen a realizar una trampa descarada el 30 de julio. Hoy, ningún demócrata reconoce la constituyente cubana, ni respeta a los sinvergüenzas del TSJ y mucho menos considera que el alto mando de la Fuerza Armada está integrado por ciudadanos honorables. La MUD cumplió en esta oportunidad y sus integrantes han dado la cara y expuesto la vida y su libertad

Tenemos la fortaleza de que somos abrumadora mayoría, de que la opinión internacional está a nuestro favor y la sociedad no se ha doblegado, pero también la debilidad de que en nuestras filas no hay la cohesión deseable, no contamos con la Fuerza Armada o al menos con el alto mando y el TSJ es incondicional de la dictadura. Todo indica que ni los totalitarios, ni los demócratas tenemos la fortaleza para doblegar al otro.

Si la presión interna e internacional obliga al régimen a negociar, lo procedente es llegar a un acuerdo práctico con garantías tangibles El mismo implica que algo hay que ceder, pero en aras de lograr la salida del presidente de facto. Los rojos deben entender que para tener vida política tienen que deshacerse de Maduro y de sus narcocompañeros. Aunque algunos no lo visualicen, la persistencia de los demócratas está venciendo la obstinación de los totalitarios.

Como (había) en botica:

Padrino y los oficiales del Ejercicio Soberanía 2017 se burlaron cruelmente de gente humilde exponiéndolos al sarcasmo ¡Qué execrables! A cinco años de la tragedia de Amuay el régimen se niega a presentar el Informe definitivo. Coener, la Academia de la Ingeniería y el Hábitat, la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo, la AC Gente del Petróleo, el sindicato Unapetrol y el Grupo Orinoco de Energía y Ambiente divulgaron un comunicado en el que, entre otros puntos, afirman que "... el recurrente aumento de la accidentalidad en todas las instalaciones industriales de PDVSA, son sin ninguna duda consecuencia directa de la decisión de haber despedido en el año 2003 más de 20 mil trabajadores, que desprofesionalizó sus cuadros gerenciales y técnicos..". Los estudiantes presos en El Dorado deben recibir atención médica y ser transferidos a tribunales civiles. Rechazamos el cierre de 99.1 y 92.9 FM. Lamentamos el fallecimiento del distinguido geólogo Víctor Petzel y del ingeniero Winston Peraza. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com 29/08/17

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Jesús Elorza G.

Muy alegre y sonriente, llegó Nicolás a la reunión del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa (CONASEDE) convocado para evaluar los resultados de los Ejercicios Cívico-Militares para la defensa integral de la Patria Venezolana. En sus palabras de apertura, no dejó de señalar al imperialismo yanqui como el principal enemigo de la revolución. Imitando al difunto eterno, elevó el tono de voz, para decir esos gringos de “mierda” van a salir en bolsas plásticas, como en Viet Nam, si se les ocurre invadirnos. Son y serán por siempre unos “Tigres de papel”. Hoy me siento súper seguro de conducir al ejército venezolano hacia la batalla final anti-imperialista. Durante los dos días que duraron los ejercicios soberanos cívico-militares, he estado rodeado de pajaritos preñaos, de diversos colores y tamaños, que al hablar conmigo se han identificado como Hugo, Fidel, Ho Chi Min, Mao, Nguyen Giap y Sun Tzu y me han asegurado que “No tengo pa’ pierde” en la confrontación asimétrica contra el imperio. Mi pueblo unido, jamás será vencido.

Hoy mis queridos generales, los he convocado para que hagamos una evaluación objetiva no tanto del apresto de nuestras gloriosas e invencibles Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas, sino de la participación de nuestros milicianos en el simulacro de guerra revolucionaria.

En especial, me gustaría oír el informe, de nuestro Comandante Mayor General Jefe del componente Milicias Revolucionarias sobre la participación de los millones de civiles incorporados a estas actividades de defensa de la Patria.

-Comandante, soy todo oídos…..dale duro al invasor.

Mi Comandante en Jefe, permiso para hablar.

-Lo tiene, eche pa’lante….no se me achicopale.

Consultadas todas las Redis (Regiones de Defensa Integral) puedo afirmarle que los ejercicios de soberanía fueron un total éxito. No logramos la movilización de millones de civiles sino de algunos poquitos.

- ¿Y eso porque? interrumpió algo molesto Nicolás.

Bueno, hubo algunos fallos en la logística de entregar a la población las bolsas Clap, los viáticos y los kits para las movilizaciones. Además, muchas de las unidades de transporte se vieron afectadas por fallas de baterías y cauchos de repuestos.

- Tranquilo Comandante, eso es culpa de la guerra económica del imperio. Usted tranquilo….siga con su informe.

Mi Comandante en Jefe, debo informarle que superados los escollos iniciales, pudimos iniciar el trabajo de dotación de uniformes y armamento a las distintas brigadas y batallones que íbamos a conformar durante los ejercicios.

Al no tener una previsión de las tallas correspondientes, los uniformes no se ajustaron a los usuarios.

-¿Cómo así? preguntó con acento colombiano Nicolás.

Mi Comandante en Jefe, algunas tallas eran muy pequeñas (sss) y otras muy grandes (XXLL)…..pero, apelé enseguida a la creatividad revolucionaria y ordené incorporar a unos cuantos enanos y los uniformes le quedaron del carajo. Con las tallas grandes, les dije a los usuarios que debían usarlas así como parte del camuflaje.

Superados esos imprevistos, comenzó la práctica de los ejercicios militares. En la Brigada de Francotiradores, superamos todos los estándar de disparos al incorporar a milicianos con Mal de Parkinson….a la orden de abrir fuego, descargaban de manera continua las respectivas cacerinas….no dejaban de apretar los gatillos aun sin proyectiles en las recamaras……en términos de aciertos al blanco, estuvieron por debajo del 0.1% pero estamos seguros que van a mejorar.

La mayor dificultad, la encontramos en las pruebas de lanzamiento de granadas. Muchos de los milicianos, padecían de Alzheimer y después de quitarles las espoletas a las granadas ¡¡¡Se les olvidaba que tenían que lanzarlas!!!.....las bajas fueron numerosas.

La unidad de armamento tecnológico de última generación, logró reclutar en la cárcel de Tocorón a un grupo de Pranes para especializarlos en el manejo de LA-DRONES encargados de quitarles todas las pertenencias a los invasores sin que se den cuenta.

Inspirados por el pajarito Gaddafi, seguimos su ejemplo de construir una armada capaz de amedrentar y destruir los acorazados imperialistas. En tal sentido, procedimos a organizar a los pescadores de la costa venezolana para que con sus peñeros constituyan la primera línea de defensa marítima contra el invasor.

En términos de infantería, le pedimos al camarada Freddy Bernal que la entrega de las Bolsas Clap se haga en función de los planes estratégicos de defensa. Es decir, que cuando necesitemos enfrentar al enemigo en un punto específico de nuestra geografía, se haga allí la entrega de las bolsas de comida…..eso nos garantizaría un contingente de combatientes “Carne de cañón” para oponérselos al gringo invasor.

Eso es todo. Mi Comandante en Jefe.

- Gracias, no esperaba menos de su capacidad como Jefe del componente Milicias Bolivarianas……ahora, puedo dormir tranquilo.

Antes de retirarse, se escuchó en la radio 99.1 FM y 92.1 FM la canción “Mambrú se fue a la guerra / que dolor, que dolor / ¡¡¡QUE PENA!!!

Apaguen esa vaina. Esos oligarcas se están burlando de nosotros. No me la calo. Ernessstttooo Villegas, te ordeno que las cierres de inmediato. Esos carajos son pagados por el imperio.

A todos los presentes en la reunión, casi les da un infarto, cuando vieron pasar una manifestación frente a Miraflores gritando YANQUIS WELCOME….los generales se fueron sin despedirse de Mambrú (perdón Nicolás)…..que pena.

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Enrique Ochoa Antich

Abundan en las redes e incluso en el debate político nacional numerosos argumentos contra el diálogo (esa ahora mala palabra) que si acaso llegan a falacias. Quisiera permitirme aquí considerar ocho de ellos y mostrar cómo no sólo pueden ser rebatidos en el plano de la racionalidad discursiva sino que son negados por la experiencia histórica. Veamos:

1. La profecía auto-cumplida:

De todas las falacias, ésta es la más fácil de rebatir: “No se llegará a nada”, pontifican los anti-dialoguistas. Claro, de tanto boicotearlo, fracturando la unidad de los negociadores o imponiendo precondiciones maximalistas de imposible cumplimiento, logran su cometido, y entonces al final tienen razón: no se llega a nada. Pero es sólo una profecía auto-cumplida: así es cómodo tener razón. Difícil saberlo si no se intenta, y si no se intenta con seriedad, rigor, y tiempo, no con la prisa y la superficialidad con las que hasta ahora hemos asumido procesos que, por su propia naturaleza, requieren preparación adecuada, paciencia y tiempo. Podría evocar el escepticismo colectivo que tuvieron sus camaradas del Congreso Sudafricano frente al Mandela que asumió con audacia el diálogo y la negociación con la minoría blanca que lo mantenía cautivo, o el de las izquierdas en Chile cuando el PS resolvió hacer lo propio con el sangriento Pinochet, o en la vecina Colombia cuando Santos acometió sin temor el proceso de paz con las FARC incluso luego de perder la consulta popular en la materia. El éxito del diálogo depende de que se emprenda con resolución y convicción plena. A los profesionales del escepticismo hay que ponerlos a un lado. No creer en el diálogo y la negociación es perder la fe en la virtud de la palabra, ésa que es la base misma del origen de la democracia, y en la propia condición humana.

2. La naturaleza del interlocutor o “con comunistas no se dialoga”:

El argumento que descalifica al diálogo a partir de la descalificación del interlocutor es tal vez la prueba más fehaciente de que quien lo esgrime sencillamente no quiere diálogo. Los antiguos hablaban de matar al mensajero para no oír las malas noticias (conseja rebatida por Shakespeare y explicada por Freud) y ya se sabe que es una de las versiones de la falacia ad hominem. Aquí se mata la credibilidad del interlocutor para matar el diálogo. Al decir que con el chavismo madurista, esa caterva de infames comunistas que sólo quieren la desgracia de la nación, no se puede dialogar, se olvida que es muy posible que del otro lado haya quienes tengan hacia nosotros argumento semejante, y con descalificaciones tan subidas de tono: lacayos del imperio y etc. Lógicamente, por esta vía no se llega al diálogo.

Precisamente porque los que están del otro lado de la acera representan algo enteramente contrario a lo que aquí se piensa, cree y quiere, es por lo que se le da un carácter especialísimo a lo que en democracia debería ser cotidiano. De hecho, en cierta forma los Parlamentos del mundo tienen ese fin: en vez de caernos a tiros para disputar el poder y decidir las políticas públicas, nos encerramos a usar la palabra, a parlamentar, a dialogar. Sólo cuando el diálogo natural se ha quebrantado, cuando los interlocutores llegan precisamente a la conclusión de que con el otro no vale la pena dialogar y que la única opción que se tiene es la imposición de los valores propios, es que se requiere más que nunca de diálogo.

Los ejemplos sobran, y el contraste vale la pena. ¿Pensarían los demócratas chilenos que la feroz dictadura de Pinochet, y que el propio dictador, con miles de ejecutados y desaparecidos a sus espaldas, era una contraparte digna y confiable para el diálogo? ¿Serán los chavistas para la oposición peores que lo que eran los blancos para los negros en Sudáfrica quienes hasta su condición humana les negaban luego de décadas de ignominia y crímenes de todo tipo? Y los socialistas aceptaron compartir el mismo recinto parlamentario con un dictador devenido en senador vitalicio que había ordenado la muerte de los suyos y Mandela, estando aún encarcelado por los blancos, aceptó a De Klerk como su primer futuro vicepresidente.

Quienes defienden y usan esta falacia, suelen poner como ejemplo, elevando su calidad, los insultos y agresiones de los cuales es víctima la oposición por parte del régimen. Y, ¿qué duda cabe?, los insultos y las agresiones existen y son muchos e inaceptables. ¿Pero no será por eso que precisamente se debe dialogar de modo de superar con la palabra civilizada otro tipo de relación violenta? Suelo poner como ejemplo el de los vietnamitas con los estadounidenses: ¿serán los insultos de Maduro o Cabello, las detenciones arbitrarias, las acciones anti-democráticas contra el derecho al voto, etc., incluso los asesinatos, más graves que las bombas napalm que el gobierno de Nixon arrojaba en proporciones inimaginables sobre Vietnam? Y los negociadores vietnamitas en París seguían acudiendo pacientemente a la mesa de negociaciones mientras las bombas caían sobre sus compatriotas. En algún momento durante los diálogos y negociaciones en Chile, algún extremista de izquierda asesinó mediante un explosivo al gobernador de Santiago, y; aunque no faltaron las voces indignadas que lo pidieron, ni gobierno ni oposición suspendieron los contactos.

Hay una variante de este argumento: los chavistas son comunistas y por su propia naturaleza no aceptan dialogar ni mucho menos entregar el poder por elecciones. Eso me recuerda aquél razonamiento de la ultraizquierda o de la izquierda comunista que en mi juventud combatía desde la propuesta socialista democrática del MAS, según la cual -Marx dixit- ninguna clase dominante entrega sus privilegios pacíficamente por lo que la revolución debía ser violenta, dictadura del proletariado y todo lo demás. Los extremos se tocan, en efecto.

Pero esta falacia se fundamenta en una inamovible falta de fe en la capacidad transformadora de la palabra, de la que nos habla Mandela cuando en sus memorias nos cuenta la transformación experimentada por sus propios carceleros al entrar en relación con su testimonio de no-violencia. Gandhi nos recuerda en su autobiografía que “la otra mejilla” que pregonaba Jesús no era un acto de cobardía o auto-castigo sino que con ese testimonio más bien valiente se perseguía la transformación interior del agresor. Si perdemos la fe en la palabra, perdemos la fe en la propia condición humana. El diálogo es un proceso en el que cada uno de los interlocutores se transforma. Perder esa esperanza es perder la esperanza en la vida misma. Al final de todo proceso de negociaciones, en el que cada una de las partes conquista algo de sus aspiraciones pero cede en otras, ni unos ni otros serán los mismos.

3. El tiempo o resultados ya:

Si algo ha hecho fracasar las tentativas de diálogo entre el gobierno chavista-madurista y la oposición democrática en Venezuela, y hacerle cometer a la oposición el error (a mi juicio) de levantarse siempre de la mesa de negociaciones a las pocas semanas de instalarse, ha sido la exigencia de resultados inmediatos. Se sientan los negociadores (a veces muy pusilánimes) y comienza la deplorable presión de algunas minorías extremistas que exigen resultados ya. Incluso la no muy recomendable práctica de informar qué se discutió luego de cada sesión, es expresión de esa insana visión.

El diálogo, en particular cuando la fractura entre los interlocutores es muy grande, requiere de tiempo, es casi obvio decirlo. Los ejemplos sobran. Mandela cuenta en sus memorias que necesitó cinco años (¡cinco años!) de diálogo, en los que iba de su calabozo primero y luego de su casa de reclusión al despacho presidencial y del despacho presidencial de vuelta, para obtener el primer resultado. Y se trata de la negociación más breve entre las que en el mundo han sido. Creo que en Chile se requirieron diez años de diálogo para arribar finalmente a resultados. ¿Cuántos años duró el diálogo en Colombia? Veamos algunos números: El Salvador 10, Guatemala 11, Irlanda 21, Angola 14, Sudán 7, y la lista continúa por el mismo tenor.

Sé que se me dirá que el país no aguanta más. Recuerdo cuando en 2002 (que fue el año de los atajos) se me decía que el país no aguantaba hasta 2004 (revocatorio) y aquí estamos en 2017. Pero de aquella afirmación sólo puede desprenderse una conclusión obvia: si hubiésemos empezado hace cinco o diez años, tal vez hoy tendríamos resultados. Así que mejor empecemos cuanto antes que mientras más tarde empecemos, más tarde se verán los resultados. Claro, no está demás subrayar que en Venezuela es necesario y se puede lograr que los resultados se vayan ofreciendo en la medida en que el diálogo va teniendo lugar.

4. Los resultados convertidos en precondiciones:

Uso a este respecto el concepto que le escuché al padre Arturo Sosa: dice él que un error en la forma de asumir el diálogo es el de comenzar convirtiendo lo que se supone deben ser sus resultados en sus precondiciones.

Ya hemos escuchado decir: acudiremos al diálogo si se liberan los presos políticos, si se reconoce a la AN, si se convoca a elecciones (algunos llegan a agregar: generales), y si se aprueba la ayuda humanitaria. ¿Y entonces? ¿Para qué es el diálogo?

Debemos partir de una premisa que les es cara a los extremistas: vamos a dialogar con un régimen autoritario (una neo-dictadura del siglo XXI), no con otro partido liberal-democrático. Entonces, se supone que nos sentamos para lograr que esas conquistas se den, no si esas conquistas se dan.

Suele decirse que el gobierno incumplió los acuerdos y que hasta que no los cumpla, no podemos sentarnos a la mesa de diálogo. Todos los acuerdos comenzaban por la desincorporación en cámara de los diputados de Amazonas, pues así el TSJ levantaba la inconstitucional, abusiva e ilegal declaratoria de desacato contra la AN; luego la AN podía elegir por acuerdo un nuevo CNE; después se convocaba elecciones en Amazonas; y etc. Reconozcamos que la oposición no quiso hacerlo (no voy a detallar aquí las razones incluso individuales de ese incumplimiento). Tanto fue así, que la primera decisión que adopta la nueva legislatura es esa desincorporación, sólo que con una directiva electa en "desacato", lo que dio argumentos al adversario para no reconocerla. Así que no es verdad que sólo el gobierno haya incumplido los acuerdos.

Pero aunque fuera cierto que sólo el gobierno los hubiese incumplido: precisamente por eso nos debemos sentar en la mesa de diálogo, para combatir ese incumplimiento, para denunciarlo ante el Vaticano, los expresidentes y el mundo. Y para discutir y negociar la forma de superarlo. Es fácil denunciarlo sin actuar para que se supere.

5. Todo debe saberse:

Otra exigencia absurda es la de pretender que todo debe saberse, cada conversación, cada propuesta, cada avance y cada retroceso. Se ha llegado al extremo de exigir que a cada sesión siga una rueda de prensa en que se rinda cuenta de lo acordado. Lo que parte de otra falacia, la falacia del tiempo, que hemos expuesto más arriba: como se imagina que el resultado esperado debe ocurrir ya, pues se exige que se informe rápidamente su logro. Incluso se cuestiona como si fuera un delito la idea misma de la privacidad necesaria, propia a toda negociación.

Todo proceso de diálogo, negociación y acuerdo ha sido casi por definición privado, reservado, pues parte de la premisa según la cual los negociadores deben tener absoluta autonomía y cierta discrecionalidad al menos para explorar aquellos puntos que puedan ser cedidos a cambio de otros que serán obtenidos a efectos de lo cual no pueden estar sometidos a la presión constante de quienes no conocen la complejidad y los vericuetos del conjunto generalmente complejo que se está negociando. Claro, es obvio que al final los negociadores presentarán sus resultados primero a las organizaciones a las que representan y luego al pueblo que incluso puede tener la última potestad de aprobar o no mediante referendo su contenido final.

6. En suelo patrio:

Así llegamos a otra falacia que es complemento de la anterior, aquélla según la cual se pretende que las negociaciones deben hacerse en suelo patrio pues de lo contrario estaríamos en presencia de una ofensa a la dignidad nacional. Se sugiere así que al hacerse fuera de nuestro territorio, se estaría en presencia de un contubernio sospechoso y que sólo si las negociaciones se hacen aquí, entre nosotros, puede asegurarse su transparencia. Así se lo escuché decir a varios voceros principales de la MUD. Por supuesto, todo eso no es más que una ridiculez, y, cuando mucho, un ejercicio demagógico e irresponsable.

Sobran los ejemplos que prueban la utilidad de que las negociaciones se hagan fuera del entorno propio del conflicto. Las razones son tan obvias que no necesitan ser mencionadas. Es claro que en el propio lugar de los acontecimientos se multiplican las posibilidades de interferencias, presiones indebidas, y, last but not least, la colocación de los negociadores frente a hechos diarios, frente a urgencias que pueden hacerlos mirar el árbol y no el bosque, perdiendo el sentido trascendente y de largo alcance que generalmente tienen estos acuerdos. De Vietnam cuyas negociaciones fueron en París hasta Colombia cuyas negociaciones fueron en La Habana, así ha sido.

7. La rendición:

Otra falacia, conectada con la que en el punto 4 hemos definido como la de pretender convertir los resultados en precondiciones, es aquella según la cual el único objetivo de un proceso de diálogo y negociación es la rendición incondicional del adversario. Lógicamente, confundir diálogo y negociación (a través de los cuales cada parte cede algo y a la vez deja saber aquello en que no está dispuesto a ceder) con una rendición del adversario, es no saber de qué se habla.

En nuestro caso, diálogo y negociación persiguen, sí, abrir el camino a un proceso de transición democrática que al final permita un desplazamiento del gobierno de aquellos que hoy lo detentan. Pero este último objetivo dependerá de la fuerza real que cada quien tenga. Como se ha dicho tanto, creer que por ser mayoría electoral se tiene más poder que aquel factor que es minoría, muestra un errado análisis de la correlación de fuerzas.

Un proceso de diálogo y negociación es eso, un proceso. Por tanto, el único objetivo no puede ser el derrocamiento del gobierno. Comenzando porque quien lo detenta ha dejado saber una y otra vez que ésa es una línea roja: se ha pedido siempre que se reconozca que Maduro será presidente hasta diciembre de 2018. ¿No negociamos entonces? ¿No hay nada más que obtener para las fuerzas democráticas?

Más allá del cambio de gobierno hay otros objetivos valiosísimos para la oposición democrática, que entre otras cosas permiten mejores condiciones para la lucha por ese cambio de gobierno. El año pasado, 2016, estaban sobre la mesa otros logros, que hoy harían mucho más fácil la lucha por el cambio de gobierno: elecciones en Amazonas, reconocimiento de la AN, elecciones regionales, recomposición del TSJ y del CNE, libertad de los presos políticos, ayuda humanitaria. Obsesionarse sólo con el cambio de gobierno como objetivo único, como si de él dependiera todo lo demás (error esencialista), hizo que la oposición democrática no consiguiera otros objetivos que en su momento eran perfectamente conseguibles.

8. El diálogo y la calle: la coartada perfecta:

La última falacia que queremos mencionar es una que adquiere verdaderos ribetes metafísicos: el diálogo es una trampa del gobierno para ganar tiempo y para apagar la calle, se dice. ¿Cómo es eso? Los problemas del país, la capacidad de denuncia de la oposición, las luchas de calle, las demandas sociales de gremios y sindicatos, las protestas de las comunidades, la realización y/o exigencia de elecciones, etc., etc., etc., ¿desaparecen porque la oposición se siente a negociar alternativas de acuerdo con el gobierno? ¿De dónde se saca ese vínculo determinante (y metafísico) entre el diálogo y la supuesta paralización de las luchas democráticas? Si ésta ocurre no es por causa del diálogo sino de quien tiene el deber de mantener activa la movilización popular.

Esa supuesta contradicción entre calle y diálogo ha llegado al extremo de que las últimas protestas violentas animadas por algunos sectores extremistas de la MUD fueron en términos fácticos no sólo sin sino contra el diálogo. Muchos hemos insistido en que la lucha pacífica de calle debe acompañar como factor de presión cualquier proceso de diálogo y negociación.

Pero esta falacia tiene un modo muy curioso de auto-cumplirse. Por 19 años, la oposición ha actuado mediante este procedimiento ya histórico:

a. Primero niega cualquier escenario de diálogo y negociación (con base en las falacias enunciadas aquí.

b. Luego, se lanza a confrontaciones -unas veces violentas, otras no- con el gobierno con un objetivo central: su derrocamiento. Es el todo o nada que ya conocemos. Así fue en abril de 2002, luego con el paro de 2002/2003, años después con las guarimbas de 2014 y La (mal llamada) Salida, e incluso cuando el año pasado se convirtió al revocatorio en un dogma que no se aceptó negociar bajo ningún respecto.

c. Por supuesto, la protesta o la movilización de calle ya han entrado en declive debido a la derrota misma.

d. Derrotada en cada uno de estos eventos, entonces la oposición se ve constreñida a acudir al diálogo.

Así concluye: ¡Fue el diálogo el que apagó la calle!

Una coartada, pues.

Esta Venezuela fracturada sólo tiene una manera de salir de la crisis que la agobia: la reunificación de todo el país, la reconciliación, y la reconstrucción de un consenso político y social nuevo que se exprese en un gobierno de unidad nacional. Y eso sólo tiene una vía posible: diálogo, negociación, acuerdo. Depende, claro, de que quienes detentan el poder comprendan por fin que no les es, que no tiene por qué serles una tragedia su salida del poder, internalicen la idea misma de alternancia democrática como parte de su proyecto político, y dejen de colocar obstáculos a la interlocución civilizada entre gobierno y oposición. Pero depende también de que la oposición (aquélla representada en la MUD y aquélla muy vasta que no) supere la falsa racionalidad de las falacias que aquí hemos analizado, y que constituya al diálogo, a la negociación y a los acuerdos posibles como componentes esenciales a su pensamiento y su proyecto.

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I.

Fue publicado hace poco y acabo de leer sus casi quinientas páginas, rigurosas y amenas. Su autor es Yuval Noah Hariri, un profesor israelí, quien se da a la tarea de narrar una breve historia del mañana. Se trata del libro Homo Deus, en el que describe y explica los últimos desarrollos en el campo de la genética y de la inteligencia artificial. En lo que me resta de esta cuartilla y media, intento exponer (advierto que no es ésta una reseña) los aspectos que me resultaron más relevantes, extraídos principalmente de la tercera y última parte del texto, convencido como estoy de que sirven para darnos mucho en qué pensar.

II.

El futuro traerá un ser humano muy mejorado, por allí es por donde comienza el autor. El mundo va a cambiar radicalmente gracias a los algoritmos, el big data y la inteligencia artificial. A partir de ahora, sostiene Hariri, la clave del progreso estará en las capacidades disponibles para procesar información. El dataísmo es, afirma, la nueva religión. Se trata de la fe en que “el universo consiste en un flujo de datos y que el valor de cualquier fenómeno o entidad está determinado por su contribución al procesamiento de datos”. En fin, si se disponen de suficientes datos biométricos y del poder informático necesario, un algoritmo puede tomar mejor que cualquier persona las decisiones de su vida.

Así las cosas, continúa Hariri, si el ser humano es un algoritmo y está determinado por procesos bioquímicos, el libre albedrío es casi una quimera y al sistema democrático hay que ponerlo en remojo como opción para la organización política de la sociedad. Las personas ya no se verán como seres autónomos que guían su vida en consonancia con sus deseos, y en cambio “ acostumbrarán a verse como una colección de mecanismos bioquímicos que está constantemente supervisada y guiada por una red de algoritmos electrónicos”. La religión tampoco tendría ningún papel que cumplir, es otra de las moralejas del autor.

La nueva “agenda humana” estriba en buscar la inmortalidad, a través de la ingeniería genética, la medicina regenerativa y la nanotecnología; en buscar la felicidad por vía de la bioquímica, que consiste en “desarrollar productos y tratamientos que proporcionen a los humanos un sinfín de sensaciones placenteras, de modo que nunca nos falten”; y alcanzar la divinidad por vía de “ingeniería biológica, ingeniería cyborg e ingeniería de seres no orgánicos”. En fin, ya lo dijo hace mucho tiempo el biólogo Julian Huxley (hermano de Aldous, el del Mundo Feliz): “La especie humana puede, si lo desea, trascenderse a sí misma …”.

III.

Discutible, desde luego, el pronóstico dibujado por Harari. Pero por encima de las serias discrepancias que se han expuesto con respecto a las interpretaciones vertidas en su libro, lo cierto es que construye inteligentemente menú de temas que resulta imposible no calibrar de cara a un futuro que ya está empezando a ser.

Visto lo anterior, se hace evidente la necesidad de un gran debate acerca de los hechos asociados a estos tiempos de revolución tecnológica, tan complejos, tan llenos de dilemas morales, de paradojas y de incertidumbres, no en balde se trata de procesos sociales. Nada sobresale con más claridad, entonces, que la urgente necesidad de ir creando nuevos marcos de análisis para descifrar las claves de esta época a partir del trabajo sinérgico entre las ciencias sociales y humanas y las ciencias naturales. Y, a partir de ello, la necesidad de ir trazando los mapas que se precisan para desenvolverse con respecto a ellos, so pena de que el futuro nos agarre guindados de la brocha.

¿Será necesario decir que estas cosas también le conciernen a Venezuela, aunque no las tenga en la pantalla a través de la que mira su historia del mañana?

HARINA DE OTRO COSTAL

La ANC está resultando ser lo que se supone que sería, no obstante el papel regalo con el que se le presentó a los venezolanos, antes del 30 de julio. Salvo algunas fintas con relación al problema económico, reducidas a decir, por enésima vez, que el país debe librarse del rentismo petrolero y relanzar los casi veinte erráticos motores económicos ideados para diversificar el sector productivo, de resto nuestros diputados constituyentistas se ha empecinado en “ajustar” cada vez más nuestro comportamiento ciudadano. Ponernos topes aquí y allá. Rodearnos de normas para prohibir y controlar cada vez más cosas. En fin, de poner multitud de rayas amarillas ideadas para apretar la libertad de cada quien.

Digo lo dicho a propósito de la Ley del Odio. En efecto, ¿puede alguien, en su sano juicio, dudar de que en la práctica puede convertirse en un instrumento para censurar, sancionar y reprimir a quienes discrepen del gobierno? ¿Dudar de que en la práctica puede convertirse en un instrumento que termina protegiendo a los funcionarios del gobierno, filtrando las posibles acusaciones en su contra? ¿Dudar que en la práctica puede servir para reforzar el autoritarismo, convirtiendo la discrepancia política, esencia de la democracia, en un acto que será siempre susceptible de convertirse en un acto de odio?

A todas éstas, y dado que no soy abogado, pregunto : ¿Cómo se determina y mide el odio a fin de calcular la pena correspondiente para quien lo demuestra ?

El Nacional, miércoles, 29 de agosto de 2017

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