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Opinión

Luis Manuel Aguana

En realidad esta era la nota que iba a publicar cuando se atravesó la MUD con lo del 333 y el 350. Tuve que apartarla por considerar prioritario publicar mi anterior nota (http://ticsddhh.blogspot.com/2017/06/y- … l-350.html) y aportar para crear opinión en relación a ese tema porque, aunque ustedes no lo crean, aun existe mucha confusión, en especial en aquellos que tienen la responsabilidad de indicarnos el camino. Y cuando ellos por flojera o incompetencia -más de lo segundo que de lo primero, salpicado con mucho de colaboracionismo- deciden en favor de lo que grita la galería, este barco donde vamos todos va directo al precipicio. Y eso es lo que creo que también nos está pasando con el caso de la Fiscal Luisa Ortega Díaz.

La primera impresión que tuvimos todos cuando la Fiscal declaró la ruptura del hilo constitucional con las famosas sentencias 155 y 156 de la Sala Inconstitucional del TSJ, fue que era una trampa del régimen. Pero en la medida que fueron pasando los días y los pronunciamientos adicionales del Ministerio Público, se fue poco a poco develando otra cosa que podría cambiar el curso político del país.

Es claro que la Fiscal no está descubriendo el agua tibia con las irregularidades de este régimen delincuente, en especial cuando la titular de la acción penal anda suelta por su cuenta, con todos los años de mora que solo puede tener un régimen que se ha enriquecido a costa del hambre y la muerte de los venezolanos. ¿Cuántos secretos y expedientes tendrá Luisa Ortega Díaz por cada alto funcionario del régimen en las gavetas de su escritorio? Eso me hace recordar el caso del primer Director del FBI norteamericano, J Edgar Hoover, quien sabía los secretos a todos los políticos de Estados Unidos, lo que lo hacía un hombre muy poderoso y sumamente peligroso. Este sorpresivo giro de la gestión de la Fiscal tiene un indudable objetivo político que el régimen difícilmente le va a tolerar. Pero es un riesgo que vale la pena correr si en ello se juega el Poder.

Luisa Ortega Díaz parece ser la cabeza visible de un movimiento que esta “rescatando” las banderas olvidadas -pero no muertas- de lo que pudiéramos denominar el “chavismo originario”, algo que en algún momento se calificó como el “chavismo sin Chávez”, que está aprovechando una oportunidad única que les está dando el régimen para reagruparse alrededor de una bandera: la defensa del “legado” del Comandante Eterno y Galáctico Hugo Chávez Frías, la Constitución de 1999. Como extraordinario beneficio colateral están obteniendo el apoyo de la ciudadanía opositora que se niega a vivir en comunismo, esto es, prácticamente todo el país.

En una jugada política muy audaz, la Fiscal coloca al régimen contra las cuerdas favoreciendo las posturas opositoras, causando que la MUD apoye su reciente “conversión”, lo que la transforma de la noche a la mañana en un factor político aglutinante de los dos polos que se disputan el poder en contra del régimen, poniendo sobre la mesa a su favor algo que la oposición oficial no tiene: el apoyo de factores militares afectos al chavismo originario “cuatrofebrerista”.

Esta movida está dejando sin piso político a los presuntos precandidatos opositores, quienes muy a su pesar no les ha quedado otra que apoyar las acciones de esta funcionaria, que en la práctica es la responsable directa de todos los presos políticos que existen en el país, en especial el primero de ellos, Leopoldo López.

Pero también le ha dado nombre al “chavismo originario”, quienes se encontraban en vías de extinción frente a los talibanes castristas del régimen, adoradores de Cuba, y cuya existencia terminaría con la eventual aprobación de una nueva constitución.

Esta división en las filas del PSUV en la práctica aumenta la oposición a las pretensiones del régimen de aprobar una nueva constitución pero también crea una situación inesperada: la viabilidad de una transición conjunta oposición-chavismo que saque fuera del juego a Maduro y a los castrocomunistas, con un interés de negociación común: la preservación de la Constitución de 1999.

En la coyuntura tan desesperada en que se halla el país, nos encontramos en la situación absurda de que es preferible defender lo indefendible, que es una constitución que hace inviable el desarrollo como lo es la de 1999, sostenida por aquellos que nos llevaron al caos del chavismo en 1998, aliados con quienes lo protagonizaron, para salir de la delincuencia organizada que tiene secuestrado el gobierno y todas las instituciones del Estado. En otras palabras, decidir entre el menor de los dos males.

Ante el cuadro dramático que nos dibuja Evan Ellis, profesor del Instituto de Estudios Estratégicos (SSI) del Army War College de Estados Unidos, especializado en la investigación del acontecer latinoamericano, en reciente entrevista con Deutsche Welle, “lo que ocurre en Venezuela no es una cuestión de política o de relaciones internacionales, sino un golpe del crimen organizado de gran escala: un grupo de criminales ha tomado control del Estado y asaltado su tesorería.” (ver http://m.dw.com/es/evan-ellis-venezuela … a-38722778), al parecer tendremos que transitar por caminos que nunca hubiéramos considerado posible (recuerden esta frase que he mencionado antes en el blog: “politics makes strange bedfellows”).

Los próximos días serán cruciales para la definición del rumbo político del país. No queda duda que Ellis tiene razón al indicar en esa entrevista que la “gobernanza y el orden globales exigen que, independientemente de lo que pase, los funcionarios del Ejecutivo de Maduro sean procesados judicialmente con toda la dureza de la ley por haber saqueado las arcas del Estado, por haber violado los derechos humanos de su población y por haber pisoteado la Constitución Nacional.”. No se van a ir lisos pero tampoco sin llevarse a mucha gente por el medio. Es por eso que la Fiscal jugará un papel tan importante como lo jugó Vladimiro Montesinos en la salida de Alberto Fujimori del Perú.

Soy de la idea de sostener –por ahora- la constitución de 1999 en aras de la salida del crimen organizado que nos desgobierna, pero de ninguna manera a que esta sea la plataforma que sostenga un nuevo “establishment” de poder entre lo viejo cuarto-quinto-republicano y una nueva República. Esa nueva plataforma nos tocará construirla a los venezolanos después que despertemos de esta pesadilla.

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Soledad Morillo Belloso

A la larga ristra de penares que soportamos hay que sumar dos datos no menores: lo de la Fiscal y, como ya es titular en Radio Pasillo, un descontento perturbador en la oficialidad de las FANB.

Hay funcionarios importantes muy disgustados. La Fiscal habla. Activa. Procede. La rebotan. Insiste. Tiene apoyos. Su accionar puso en estado de shock hasta al mismo Diosdado, quien entra en ecolalia severísima y se desgañita advirtiendo a la señora que le quedan "diitas" en el cargo, porque la Constituyente plenipotenciaria "se la va a raspar". Lo dice con ese verbo de albañal que le es tan natural. Para más INRI, Carreño canta, desafinado, que "Luisa Ortega es una mujer que está loca de remate" porque salió del escaparate. Ella tiene más cartas para jugar. Las saca "despacito". Ella no es un ciudadano común. Es la Fiscal General. Jaque a la estructura madurista. Al rebelarse da oxígeno a la nación, vitaminas contra la anomia. Si matan el Derecho matan a la República. De las frases más cáusticas de estos tenebrosos días.

Lo de los militares es críptico. Entre ellos se entienden. De seguro, Sebastiana, Hernán y Rocío saben leer mejor que yo ese mundo y entender los ruidos de sables. Yo creo que comienzan a alisar el camino de los "salvadores de la patria", a saber, el de los que "un día de estos" van a poner orden en el batiburrillo, si toca. Es tal el desespero de la gente que parte de la esperanza está aún cifrada en los uniformes, aunque ellos hayan sido hasta ahora los malucos. Pero, a destacar, bien se han cuidado el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea de no mover una bota, un bote o un ala en este reguero de represión y violación de derechos humanos. Que quede claro que ellos no son "milicianos", ni "colectivos", ni "pacos", ni "paracos", ni "guaruras". Ni "milicos" ni "gorilas". Son los de los uniformes pulcros sin una arruga, los de los cuerpos con rigor en el entrenamiento físico y los zapatos que brillan de lustre, los "herederos de las glorias de los ejércitos libertadores". Ellos, los "de estirpe", no son los que pisotean el precepto bolivariano según el cual "maldito el soldado que usa las armas de la República contra su pueblo".

Pero lo anterior, por colorido que luzca en medios y redes, no es lo más importante. Lo crucial es el escenario político dividido en tres definidos grupos: el madurismo, el chavismo y la oposición en unidad democrática. Muchos piensan que madurismo y chavismo es lo mismo. No. Para los genuinos chavistas, los maduristas son traidores a la revolución, sátrapas que se infiltraron y engañaron hasta a Chávez (aprovechándose de su enfermedad), una manga de corruptos traficantes del poder a quienes se les dejó ir demasiado lejos. Ese chavismo se abstuvo o votó en contra en las elecciones presidenciales sobrevenidas post-deceso. En las parlamentarias le sacaron la alfombra a Maduro, con todo y flecos. Ese chavismo sabe que puede sobrevivir (y recuperarse) en un escenario democrático, no en una tiranía como la que quiere montar el madurismo. Claro, el asunto no es tan fácil de "patronar". Pero hay pistas. Hay que escuchar y leer a los líderes de ese chavismo que se descose del madurismo; quieren jugar en el tablero democrático, hacer de la política la guerra sin armas. ¿Hay que coincidir con sus postulados? No. Nunca voté por el chavismo y me le opongo activamente desde 1992. No concuerdo con su visión política, ni con su ejecutoria social y de políticas públicas. Pero en democracia no se trata de pensar todos igual. En democracia cabe todo aquel que respete las reglas, reglas que están en la Constitución de 1999 refrendada en 2007. Ella marca que la soberanía la tiene el pueblo, que sólo él decide quién gobierna. No autoriza a que la soberanía se la chupen mandones.

Para el madurismo el chavismo es el "coco", la oposición es lluvia radioactiva y el pueblo la marabunta. El pavor le llega al madurismo hasta los tuétanos aunque se paseen por sus canales de televisión dándoselas de guerreros caníbales. Están a punta de loperam intravenoso. Ahora se enfrentan a enemigos poderosos y complejos, que clavan aguijones: la AN, la Fiscal General + el Ministerio Público y el Pueblo (con P mayúscula). Por ahora. Al régimen le queda el Poder Ejecutivo (con divisiones internas), el TSJ (coso que se va deshilachando y con un presidente que dice que en ciertos áreas del país "no hay ley"), el Defensor del Pueblo aterrado, aferrado al puesto y gagueando y el más gris Contralor. Y ahí están los uniformados, arqueando cejas y juntándose para "evaluar". En Miraflores le tiemblan a las tijeras de Fuerte Tiuna, no al revés.

Hay puntos a sopesar. Maduro tiene poca plata y tijeras romas. Malo eso. Los modistas políticos del mundo lo ven feo. Malo eso. En los talleres de costura económicos internacionales no le creen ni el bostezo. Malo eso. Los patronadores purpurados ya le pusieron sello de pecador y le muestran el camino al confesionario. Malo eso. Pdvsa no puede ya tapar que se quedó sin hilos, sin botones, sin cierres, sin telas. Malo eso. Dietrich escribe y sus palabras, que destrozan al madurismo, retumban en la intelectualidad de la izquierda mundial. Malo eso. Y si a Maduro se le hubiera ocurrido ir al desfile de la Vinotinto en el estadio olímpico de la UCV, la pita se hubiera escuchado en las antípodas. Malo eso.

Un bigotón calvito es el diseñador de la constituyente-corsé hecha a medida para vestir los placeres sórdidos del régimen. Es un desastre en Economía y Finanzas pero de cálculos electorales sabe. No dibujó el balurdo modelito constituyente. Eso lo hizo otra "persona" muy cercana a Maduro. Al gordito bigotón la idea se le planteó como dilema actuarial. Y armó el "PQC", el "pa' que cuadre". Tantos constituyentes, tantas curules territoriales y sectoriales. Nada de preguntar antes de montar el patrón de la patraña. Si el pueblo habla, no hay vida. El modelito se le manda al CNE, como una orden. El triunfo tracaleado está cantado; la comadre podrá obsequiarle al país en horitas un "resultado irreversible". Pero al traje se le ven el mal corte y las costuras; nadie compra la copia mal hecha. El 85% de rechazo al producto no hay cómo ocultarlo.

Comienzan a estructurarse los rebeldes rojos, a enhebrar agujas, a coserse. Más es lo que no se ve que lo que se ve. Las fuerzas de Unidad Democrática se visten juntas. El pueblo protesta trajeado de bandera. Todos defienden la Constitución. ¡Dedal de oro tricolor!

Mucha tela aún por cortar y coser. No se crea que Miraflores está perdido. No es así. Le quedan decretos, sentencias, bombas, balas, activos por empeñar a prestamistas del bajo mundo. Tiene miedo pero tiene poder. Y cuando no hay escrúpulos el poder es destructivo. Falta mucho para el desenlace. Es tiempo entre descosturas y costuras.

soledadmorillobelloso@gmail.com
@solmorillob

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María Victoria Hinojosa

La rutina en el campo, marcada por los ciclos de reproducción de las plantas y el clima, se ha modificado por causas externas. Este año no hubo sobresaltos en los períodos de lluvia y sequía. Todo estaba dado para la cosecha, pero las tierras viven un profundo letargo. A pesar de que ya comenzó el ciclo de invierno, millones de hectáreas que están improductivas, solo reciben lluvias. No habrá campos reverdecidos por la siembra. Este año esa superficie se quedó cavada y arada, pero sin nada que germine en ella.

En condiciones normales cuando finaliza mayo, se debería tener 70% del área sembrada. En la zona de Turén tenemos apenas 40% del maíz. El 31 de mayo, en vez de estar terminando de sembrar, estábamos con nuestros tractores protestando. Porque si los productores no tienen insumos para su finca se van a la calle”, dice Osman Quero, gerente general de Productores Agrícolas Independientes del municipio Turén, en el estado Portuguesa.

La lentitud con que avanza la siembra es desgarradora. A la fecha, según Fedeagro, en el caso del maíz y el arroz en el occidente del país deberían llevar un avance de 80%, pero es de 25%. La zona no tiene ni 50% de los insumos requeridos. En Guárico, Monagas, Bolívar la situación es aún más grave al no poseer ni 10%. En los Andes solo se pudo sembrar 25% de la superficie que normalmente se dispone, dado que desde hace un año no ingresan semillas de hortalizas al país. La producción de café solo abastece 35% de la población, de arroz 40% y de maíz 25%. A esto se suma el déficit de más de 35.000 tractores, de los cuales anualmente deberían renovarse 5.000. Desde hace 4 años eso no sucede, por lo que 70% de la maquinaria ya cumplió su vida útil.

Con este panorama, servir y llenar un plato de comida o contar un menú balanceado no será cosa fácil en lo que resta de año. La posibilidad de una recuperación en la producción de alimentos pareciera no ir por buen camino al estar afectado el primer sector de la economía. “La situación es realmente crítica. El campo está en terapia intensiva. El país produce 30% de los alimentos que consume. Esto representa la profundización de los errores, mientras se incrementa la escasez y el desabastecimiento”, dice Aquiles Hopkins, presidente de Fedeagro.

A pesar de que en el país existen 35 millones de hectáreas potenciales para producir, solo se aprovecha el 30%. “Entre agricultura y ganadería no hay 9 millones de hectáreas utilizadas. Eso va a continuar cayendo”, asegura Hopkins.

La agricultura no es una actividad comercial, pese a que es el medio de sustento. Nosotros vemos nuestro trabajo como un modo de vida. Es una cultura más que un negocio. Cuando muere el campo, poco a poco también muere nuestro modo de vida”, dice César Ramírez, ingeniero en producción animal y miembro de la Asociación de Productores Agropecuarios del Sur de Aragua y Guárico, gremio que agrupa 250 productores entre socios fundadores y afiliados.

De las 320 hectáreas disponibles para la siembra que tiene Ramírez en su finca en Altagracia de Orituco, solo podrá sembrar 150. Afectado ante lo que ha dejado de hacer, explica la razón que lo hace resistir: “Generalmente estamos en esto desde pequeños, la tierra que hoy labramos, hace décadas también la trabajaron nuestros padres y abuelos. Una impronta que desde la infancia nos dice que al campo pertenecemos. Además nos da la satisfacción de convertir tierra y agua en alimentos”.

A sus 31 años de edad no piensa abandonar el campo, pese a que los gremios del sector han declarado 2017 como el peor año en la historia de la actividad agropecuaria. “Me gradué con honores, fui el primero de mi promoción y soy el promedio más alto en la historia de la Escuela de Zootecnia de la Universidad de Oriente. Cuando presenté mi tesis tenía 6 ofertas de empleo. El entonces decano, doctor Ernesto Hurtado, me ofreció ser parte del plantel universitario. También tenía una oferta de posgrado en el exterior. Y terminé en Altagracia de Orituco, entre mis vacas y cultivos”, relata. Al día siguiente de su graduación regresó a la finca.

Pese a los retrasos en la siembra hay quienes todavía guardan la esperanza de ver crecer sus sembradíos. “Me he atrasado por no tener el insecticida. Escucho a mis compañeros que han perdido la siembra por la presencia de los gusanos y no tienen cómo controlar la situación. Un productor me dijo que perdió 40 hectáreas. Otro en Santa Rosalía perdió 70% del maíz. Yo prefiero esperar unos días más. Fui a Agropatria a preguntar por los insecticidas y no tuve respuesta satisfactoria. Lo más probable es que lo compre en el mercado informal para no dejar pasar esta etapa. El déficit de insecticida es de 80%”, sostiene Gassam Abdalá, un agricultor con tierras en Turén.

En esa zona la mayoría ya hizo la preparación del suelo y aguardan por semillas, fertilizantes y químicos para el combate de plagas. Los Productores Agrícolas Independientes de Turén han recibido de Agropatria, que desde 2010 centraliza la distribución de los insumos para el campo, 30% de las semillas necesarias. Fueron los 3 containers que hace unas semanas llegaron con un total de 3.200 sacos de semillas. “Fue el primer despacho. Todavía tenemos unos días de junio que podríamos utilizar. Pero cada día que pasa se hace imposible sembrar. El terreno se pone pesado como consecuencia de la entrada de agua. No es lo mismo el maíz de mayo que el de junio. Porque requiere una cantidad de agua de 120 mililitros por hectárea, suficiente para que el terreno esté optimo y germine la semilla”, explica Quero. Después de esos días la cantidad de agua aumenta, riego que debió aprovechar la tierra con la planta. “Entonces la mata nace con menos vigor, los fertilizantes compiten con el lavado de las lluvias y la planta absorbe menos el agroinsumo. Se reduce el rendimiento al final porque la tierra se enfrió. En vez de obtener 5.000 kilos de maíz por hectárea, hay que restarle 1.500 kilos”, asevera.

La región es el principal productor de maíz, aporta 60% del rubro para la producción de harina precocida con la que se prepara la arepa, el pan venezolano. A la fecha hay personas sembrando sin abono, que esperan conseguir más adelante. Pero Ramírez explica que si no se le coloca el fertilizante al suelo junto con la semilla, poco ayudará al crecimiento de la planta. “Debes preparar la cama de siembra con antelación. Pero si la preparas y pasa más de 15 días sin insumos y no siembras, entonces debes volver a repetir el proceso”, señala. De acuerdo con la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios en los últimos seis meses no se ha comprado ni un solo saco de fertilizante.

Agropatria, agrocrisis

Desde 2008 Fedeagro comenzó a alertar sobre la caída en la producción agrícola. A casi 10 años del aviso, esta semana es inminente la emergencia agroalimentaria ante la falta de insumos, maquinarias y equipos para los agricultores del país. Aseguraron que a dos meses de iniciarse el período de lluvias, “el ciclo agrícola está virtualmente perdido”. Las asociaciones privadas –que aportan 80% de la producción– solo han recibido 30% de los insumos requeridos. Por lo que, así como otros sectores lo han planteado con los medicamentos e insumos médicos, el gremio también exige un canal humanitario que permita el ingreso al país de productos agrícolas.

No han podido hacer frente al plan agrícola que debió haber empezado el 15 de abril. Y tener sembrado para el 15 de junio, al menos 80% de la superficie agrícola del país. Lo que no se haga durante esos meses, no se logrará el resto del año.

El sector señala como las causas de esta crisis las decisiones tomadas desde la Presidencia de la República, cuyos puntos de inflexión han sido dos. “En 2008 el Estado pretendió ser importador, productor, transformador y distribuidor de alimentos. Ese fue el primer error garrafal. Se reservó más de 5 millones de hectáreas con las expropiaciones, tierras que en la actualidad están improductivas. En promedio, tiene 50% de las plantas para procesar alimentos”, explica el ex decano de la Facultad de Agronomía de la Universidad del Zulia y presidente de la Sociedad Venezolana para el Combate de Malezas, Werner Gutiérrez.

Desde 2006 el gobierno de Hugo Chávez anunció que tomaría “sectores estratégicos”, entre esos, el alimentario. A través de su política de nacionalización de empresas, se dedicó a la expropiación en 2007. Un año después inició la arremetida contra el sector agrícola. ¿La intención? “Garantizar la soberanía alimentaria”. Así tomó la cadena frigorífica y la empresa Lácteos Los Andes. Luego, en 2009, continuó con intervenciones a empresas arroceras, culpándolas del desabastecimiento. Luego ordenó la intervención de 1.500 hectáreas de tierras de la multinacional papelera irlandesa Smurfit Kappa, las cuales serían para el cultivo de frijoles, maíz, sorgo, yuca y ñame. Luego tomó 10.000 hectáreas de latifundios y se fue expandiendo.

Es en 2010 cuando comienza la crisis más severa. Chávez tomó la empresa que daba los insumos a los productores, Agroisleña, que en el primer mes del año ya tenía los agroquímicos, semillas, todos los productos acopiados para entregar a los agricultores que sembrarían en abril. Con Agropatria comienza a fallar esa cadena. Y ahora, pasados dos meses del ciclo de invierno, los productores no han podido sembrar”, resalta Gutiérrez.

La principal razón de la siembra tardía de este año es que Agropatria no ha distribuido a tiempo los suplementos agrícolas semillas, fertilizantes y agroquímicos) a las asociaciones de productores. Rafael Carballo, ingeniero agrónomo y productor, sembró una hectárea de maíz en Altagracia de Orituco hace tres semanas. Como no llovió y los insectos se comieron las semillas ante la falta de insecticida, perdió todo. “Estuve en Agropatria buscando el insumo, pero no lo tenían. Además, exigen cualquier cantidad de requisitos que es imposible cumplir; dicen que es para controlar el “bachaqueo” de los productos”, explica.

Los agricultores denuncian que los insumos en Agropatria son vendidos a personas que están registradas como productores y no lo son o su actividad agrícola es dudosa. “Entonces estas personas después revenden los productos a quienes son los verdaderos agricultores. En Agropatria un saco de semillas puede costar entre 85.000 bolívares y 100.000 bolívares. En la reventa lo colocan en 240.000 bolívares”, destaca Ramírez. Quero agrega “que los recursos han estado llegando a los intermediarios bajo el amparo de la corrupción”. Mientras que Abdalá asegura que son atendidas únicamente las personas que pertenecen al Banco Agrícola y al Fondo para el Desarrollo Agrario Socialista.

Hopkins señala que la estatal tiene el monopolio de esos insumos, los cuales son importados en su totalidad. Ramírez asegura que en años anteriores se importaban cerca de 1,2 millones de sacos de semillas certificadas. “En 2016 escasamente importaron 550.000. ¡Si no tenemos semillas qué producción va a haber!”, enfatiza. De acuerdo con Fedeagro la disponibilidad de semilla de maíz para el mes de mayo era de 580.000 sacos. De este total, las asociaciones que producen el 80% del maíz solo han recibido 22% 100.000 sacos).

En Guárico los productores han reducido la superficie sembrada en casi 60% ante el desabastecimiento de insumos. Ramírez explica que entre 2014 y 2015 el gremio recibió cerca de 700 gandolas con fertilizantes, este año apenas han llegado 40. “Hasta el año pasado la distribución dependía de la Petroquímica de Venezuela y no de Agropatria. Ellos revisaban el récord en producción y rentabilidad de la asociación que pedía los fertilizantes. Ahora con Agropatria todo el sistema eficiente se cae y el precio se triplica. Por un saco de fertilizante se pagaban 4.000 bolívares, ahora sobrepasa los 12.000 bolívares. Pequiven sabía a qué zonas atender primero porque conocía dónde llegaba el ciclo de invierno más temprano para poder sembrar”, sostiene Ramírez. Asegura que el producto se lo prometieron para junio, cuando debió haber estado en abril. Todavía faltan 14 gandolas de fertilizantes en la zona llanera.

En declaraciones recientes, el ministro de Agricultura Productiva y Tierra, Wilmar Castro Soteldo, expresó que este año se ha hecho un esfuerzo para garantizar el más alto volumen de insumos en Portuguesa: “A pesar de que algunos compañeros productores dicen que no, lo hacen porque pretenden negar la presencia de nuevos actores en la agricultura, gente que ha venido trabajando sin apoyo, como lo son el poder comunal organizado, Corporación de Desarrollo Agrícola –creada en 2016 y adscrita al Ministerio de Agricultura Productiva y Tierras– y la Industria Militar Agroalimentaria, gente nueva que ha venido de otros estados a sembrar en Portuguesa”.

La Corporación de Desarrollo Agrícola es una empresa matriz encargada de “coordinar, supervisar, controlar y articular los procesos productivos que están en manos de la clase obrera”. Mientras que la Industria Militar Agroalimentaria forma parte de las empresas creadas por el presidente Nicolás Maduro en 2013 para la zona económica militar. La entonces ministra de Defensa, almirante Carmen Meléndez, dijo que este sector iba a producir sus propios alimentos. “Y una vez que tengamos la capacidad de autoabastecernos, le aportaremos a la patria en el programa de alimentación”, destacó.

¿Qué se comerá?

El año pasado muchos venezolanos resolvieron su dieta con plátano y yuca ante la imposibilidad de poder cumplir una dieta balanceada por lo escaso y lo costoso de los alimentos. De hecho, la Encuesta de Condiciones de Vida en Venezuela confirma que en 2016 el patrón de compras de alimentos de los venezolanos cambió. Las hortalizas y tubérculos desplazaron el consumo de carnes y pollo. En días recientes, Castro Soteldo también destacó un incremento en la ingesta de esos rubros.

En abril, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en su reporte Global de Crisis Alimentarias 2017, destacó que el “empeoramiento de la situación económica en Venezuela puede causar una fuerte escasez de bienes de consumo, incluyendo comida y medicinas. Por tanto, la seguridad alimentaria necesita ser monitoreada”. La FAO expresó no tener datos confiables y actuales con respecto al país, que dos años atrás fue premiado por el mismo organismo internacional por la reducción de la pobreza y el hambre.

ese a esto, en Venezuela es cada vez más complejo sustituir un alimento por otro. Los productos de primera necesidad son importados en su mayoría. “Los economistas dicen que cuando un rubro falla, el consumidor acude a otro. Pero hortalizas y tubérculos no va a haber este año. Van a caer. Quizás el rubro que se puede mantener sea la yuca, porque no es semilla importada”, expresa Gutiérrez. Pero la cosecha de yuca no está garantizada del todo ante el desabastecimiento de herbicidas, por lo que puede bajar el rendimiento.

En el caso del plátano, la superficie sembrada el año pasado cayó de 45.000 hectáreas a 25.000. “La razón es la falta de insumos. Al plátano lo ataca una enfermedad que se llama sigatoka negra, por lo que hay que fumigar todos los meses. Resulta que tampoco hay fungicida”, agrega.

En cuanto a las hortalizas dice que en 2016 la producción tuvo una disminución de 75% en la región de los Andes, mientras que en el eje de Guárico y sur de Aragua, el área sembrada de cebollas y tomates descendió 90%. Fedeagro registró en ese mismo año que el autoabastecimiento de esas hortalizas fue 33,3% y 27%, respectivamente.

Mientras que la producción de pimentón alcanzó para cubrir 32,1% de la demanda. Aún más grave, los agricultores de Mérida, Táchira y Trujillo llevan casi 3 años sin semillas para papa, por lo que apenas logró cubrir 14,9% de la demanda interna.

En cuanto a la zanahoria, Gutiérrez menciona que en el último semestre del año pasado no se sembró en algunas zonas, pues desde hace dos años tampoco surten de semillas. Asegura que lo poco que se siembra llega por los caminos verdes.

Si en 2016, de acuerdo con la Encovi, aproximadamente 9,6 millones de personas comieron dos o menos veces al día, con estos datos de siembra, la disponibilidad de alimentos podría ser menor, advierte Gutiérrez: “Es necesario comenzar a trabajar para salvar lo que se pueda. Tenemos que sembrar en el ciclo interino o de salida de agua. En Venezuela llueve hasta septiembre. Con las pocas lluvias de octubre y noviembre, se puede sembrar frijol, caraotas, soya, ajonjolí, girasol, algunas frutas en el llano como patilla, melón. Ese ciclo se puede trabajar desde ahorita para ayudar a mitigar el hambre de inicios del próximo año”.

Ramírez manifiesta que el agro en Venezuela atraviesa su peor momento: “Nosotros los productores sabemos qué va a pasar, pero el ciudadano que está en la calle no tiene ni idea de lo que viene. Nos estamos comiendo la reserva. Los cereales que salían del campo a los silos, donde son procesados por la agroindustria, nos los estamos comiendo antes de que estén listos, como es el caso del jojoto, que debe esperar entre 60 y 70 días después de la siembra. En los silos la cosecha espera los 12 meses del año hasta que llega la otra. Pero ahora esa reserva dura 4 meses en el mejor de los casos”.

De acuerdo con Gutiérrez en 2016 se requirió importar cerca de 12 millardos de dólares en alimentos, este año la cifra podría ascender a 14 millardos de dólares. “Como el gobierno no los tiene, ante la pérdida en la renta petrolera, evidentemente habrá una merma en la disponibilidad de alimentos. El año pasado solo se importaron alrededor de 6 millardos de dólares en comida”. Resalta que de cumplirse con los pronósticos, es probable que el país apenas logre producir entre 10% y 20% de la demanda interna de alimentos.

La crisis trae otros daños colaterales. La nutricionista y experta en seguridad alimentaria, Susana Raffalli explica que cosechar el maíz antes de tiempo tiene dos consecuencias. “Cuando el grano de maíz está maduro compone un buen perfil de proteínas con caraotas y frijoles, son una proteína completa. Cuando no sucede así, deja de tener el valor nutricional que necesitamos. Por otra parte, cuando una población recurre a su cultivo y se lo come en forma precoz, se está comiendo la semilla de la próxima cosecha, con lo que pone en riesgo la seguridad nutricional alimentaria para después”.

En cuanto a la yuca, señala que se corre el peligro de intoxicación, como ha pasado el último año con decenas de fallecimientos por ingesta de yuca amarga. “Todos los tipos de yuca tienen esa sustancia tóxica, porque produce ese compuesto cianógeno. Cuando se arranca antes de que llegue a ser maduro, el contenido tóxico, aumenta”. Productores de yuca en Monagas han denunciado el robo de la cosecha antes estar lista.

Para Raffalli los ciudadanos no solamente están comiendo menos, sino que además, van hacia una conducta primitiva. “Nos estamos comiendo lo que da la tierra, la persona va y arranca el racimo de plátano. Estamos volviendo a la recolección, a lo primitivo. Lo que vimos en los datos de la Encovi y de Cáritas, con el monitoreo nutricional, sobre el aumento del consumo de hortalizas y tubérculos no es necesariamente que sea lo más barato. Como no hay alimentos, nos quedamos reducidos a lo primario”.

El aspecto cultural en la alimentación de los venezolanos también está comprometido. “En nuestra mesa siempre ha existido la sopa y el seco. Pero ya no sabemos qué estamos comiendo. Ahora está llena de mangos verdes, con los que ni siquiera se puede hacer jalea porque no hay azúcar. La gente decía: “Yo soy venezolano porque como arepa de maíz con carne mechada’. Pero ahora la arepa se hace de plátano y la carne con la concha del plátano. Nos han ido destruyendo la identidad alimentaria”, dice Raffalli.

Ni leche, ni carne

Ramírez cree que la producción ganadera puede ser más bondadosa que la agricultura, pero aun así no escapa de los efectos de no atender el suelo como se debe. Las vacas tampoco tienen qué comer. “Si no tengo fertilizantes, agroquímicos para combatir la maleza y abonar la tierra, lo que come la vaca no le sirve de nada, porque no es un pasto de calidad. Y si quiero hacer una dieta complementaria con maíz, sorgo, tampoco es posible por la falta de semillas”.

Esto, indudablemente, afecta la producción de los lácteos y la carne, y advierte que se está cayendo en “un círculo vicioso de sacrificar animales para mantener otros. Cuando lo normal es que el rebaño crezca”.

El director de la Federación Nacional de Ganaderos, veterinario y criador de bovinos en el municipio Cañada de Urdaneta en Zulia, Gerardo Ávila, denuncia que además de la falta de insumos para el pasto, tampoco tienen medicamentos para las reses. “Los productores para mantener la sanidad del rebaño, ante la cantidad de laboratorios que han dejado de operar, han tenido que ir al mercado colombiano o brasileño, para atender la salud de sus animales, por eso los costos se triplican”.

Los antimastíticos que utilizan para controlar la inflamación de la glándula mamaria y las ubres en las vacas no se consiguen. “Evidentemente eso baja la productividad hasta 40%”, dice Ávila. Tampoco cuentan con la vacuna antibrucélica, que previene la brucelosis la cual causa abortos y retención de la placenta en las vacas. Gutiérrez señala que el ganado también se está tardando en llegar al peso de matadero y las vacas ya no tienen un parto anual, sino cada 16 o 18 meses. Venezuela continúa siendo el único país de la región en que todavía hay fiebre aftosa, lo que imposibilita que la nación pueda exportar carne y leche.

Siete Días. El Nacional

18 de junio de 2017

Resumen gráfico del artículo

 16 min


1. Ambiente político real

La presente Guía de Interpretación constituye el cuerpo de acciones que deben ser emprendidos por Líderes Políticos Emergentes y Operadores Políticos Regionales frente a la violación de la Constitución vigente. Tan grave hecho demanda de una conducta política única y solidaria reflejada en una participación política contendiente que muestre una decisión de rebelión ciudadana contra el responsable de haber violado, abierta y públicamente, el texto constitucional (Art. 333).
La Asamblea Nacional Legislativa ha interpretado sabiamente la violación por parte del régimen de Maduro, apoyado inmoralmente por el partido político en armas que sirve a la ideologización marxista, acercándoles a conducta similares a la tiranía cubana que amenazan la supervivencia de la República y la democracia venezolana.

2. Invitación a la participación política contendiente

La Asamblea Nacional Legislativa ha hecho interpretación sabia del ambiente político real y, en consecuencia, ha solicitado responsablemente a la sociedad civil la aplicación del Art. 350, que nos obliga a todos los ciudadanos demócratas -sin excepción- a expresar nuestro rechazo al régimen de una forma práctica y efectiva; es decir, haciendo público nuestro desconocimiento a quienes pretenden, mediante una Constituyente Comunal, violentar el poder natural.
Todos los demócratas, y mucho más quienes son Líderes y Operadores Políticos Regionales, estamos obligados a organizar en nuestro barrio, edificio, urbanización o caserío a todos los ciudadanos en verdaderos y reales Comités de Defensa de la Democracia. Para ello, empleando el Manual del Elector, debemos repasar los contenidos sobre ética, liderazgo político y democracia. Re-estudiar, discutir y masificar estos conceptos creará la energía suficiente para los críticos y delicados momentos que se avecinan a la crisis política venezolana.

3. Respuesta ética ciudadana

La lectura y discusión sobre democracia, ética y participación política nos permitirá a los demócratas construir inteligentemente la respuesta cierta de la Rebelión. La Rebelión significa que estamos convencidos ética y moralmente de que tenemos la razón y que nos asiste el derecho a defender el gentilicio político democrático venezolano, con el propósito de dejar claro que no permitiremos la imposición de la dictadura militarista representada por Nicolás Maduro.
Significa, igualmente, que como demócratas exigimos un nuevo gobierno legítimamente electo por la sociedad civil democrática y, de no ser así, un gobierno transitorio que facilite el camino para establecer -por la vía del hecho electoral- un gobierno que re-instale la democracia liberal. La convicción personal, reforzada con el conocimiento político sobre democracia, ética y participación política, más la fe ciega en el respeto a la Ley y a la Constitución, serán nuestra gran energía política para acometer la necesaria rebelión que nos conduzca a la democracia.

Es auténtico,
Dr. José Machillanda

Caracas, 22/06/2017

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Alberto Hernández

Crónicas del Olvido

Camino, ando y desando las calles. La ciudad se retoca con la mugre, los gusanos y los rostros que la desolación y la tristeza forjan a diario. Nadie se desplaza ileso. Todos vamos heridos. Muertos, sacudidos por muchas ausencias. Unos, con la boca presta a maldecir. Otros, con la frecuencia del silencio en los ojos. Pero todos somos pequeños animales despojados del cercano recuerdo de aquellos momentos cuando era posible entrar a un bar a elevar un brindis. O comprar lo que nos pedía el cuerpo.

Somos fantasmas. La desolación viaja con nosotros y nos empuja a mirar con suspicacia a quienes igualmente pasan a nuestro lado con sus fantasmas, lutos funerarios y dolores a cuestas.

Todos los días pierdo un hijo. Todas las horas son peligrosas. Alguien piensa así y se duele, se arrima a una pared y llora. Cerca, un buhonero usa su lado oscuro para robar a un comprador con el peso manipulado. Otro sonríe y ofrece el paisaje de una mano de cambures.

Unos aguacates reniegan de su naturaleza.

Camino y me detengo. Suelo usar el infinitivo llorar y se me tupe la nariz. Entonces consiento en un pájaro que pica un mango y me toco podrido como la fruta que ahora es semilla solitaria.

Camino y me agacho para ver cuántos horizontes nos quedan. La calle me ve como si fuera el próximo loco de sus experiencias. Y se me ocurre una novela. Y la imagino. Y enloquezco como mis personajes. La leo en voz alta y me señalan mis cercanos. Y sienten lástima por mí. Eso pienso. Estoy divagando. No navego, vago, sigo el camino hacia el centro de la ciudad y me aturde un limosnero y un grupo de hombres y mujeres alrededor del camión del aseo urbano. Se pelean un saco repleto de miseria. Se jalan. Se vapulean. Se insultan. Luego reparten entre ellos lo que no logro saber qué es. El camión arranca con los recogedores colgados como monos.

Queda el mal olor del país impregnado en mi ropa.

Una pancarta con un sujeto que ofrece el paraíso. Dice de dos países que son uno solo. Y la rabia consume los pasos que doy hacia la farmacia donde me dicen que no hay, que no tenemos, que se acabó, que está agotado. Y me agoto yo.

Lamento la sombra de un pobre árbol deshojado.

Lamento mi sombra de las once de la mañana. Se alarga, se aleja de mí y concluye en el hueco de una alcantarilla. Allí fenece. La rescato con el caminar ligero y me interno en un bululú que anuncia el cuerpo de una señora bajo las ruedas de un autobús rojo en una avenida ancha y mal diseñada por los nuevos ejecutivos de la destrucción.

Me sostengo en la cordura casi perdida.

Miro una nube. Busco entre los edificios la mirada de alguien. El mundo duerme una siesta. Ve una película, se masturba o hace el amor. Otro planeta se insulta a quince pisos de distancia del suelo.

El país, el pobre país, el que nos queda hasta ahora.

El que tendremos que recuperar de las manos de los fabricantes del miedo. De los constructores de pesadillas. De los ideólogos del terror.

La ciudad se recuesta de uno de mis hombros y llora.

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Jesús Elorza G.

En el informe de la organización Human Rigths Watch (HRW), el observatorio mundial que vela por la defensa de los derechos humanos, la FIFA (Federación Internacional de Futbol Asociado) ha sido denunciada por ¨no haber cumplido plenamente¨ con su compromiso de llevar a cabo una tarea de supervisión de las condiciones laborales de los trabajadores que participan en la construcción de los distintos estadios que albergan la actual edición de La Copa Confederaciones 2017 y el próximo Mundial de Futbol 2018 en Rusia.

En el informe titulado ¨Tarjeta Roja¨ se destaca que 17 trabajadores han muerto durante la construcción de los estadios en las sedes de San Petesburgo, Kaliningrado, Rostov, Sochi y Ekaterinburgo. También, se advierte en el informe la falta de contratos que garanticen las relaciones laborales, los retrasos en el pago de los salarios y la falta de protección para la realización de algunos trabajos en condiciones meteorológicas extremas que se realizan en temperaturas ambientales de hasta 25 grados centígrados bajo cero.

La promesa de la FIFA de hacer de los Derechos Humanos una pieza central de sus operaciones, ha quedado en letra muerta. El gobierno de Putin, le cae a patadas a los DDHH, mientras el árbitro, que es la federación, mira hacia otro lado y no asume su papel de ser garante de la aplicación de las normas no solo deportivas sino también laborales de respeto a la condición humana.

También se denuncia en el referido informe la detención de uno de los observadores enviados por la organización HRW a Rusia para la supervisión de las condiciones de trabajo y la vigilancia, detenciones y represiones sobre los trabajadores para que no reporten los abusos a los cuales son sometidos diariamente. Jane Buchanan, directora asociada en Europa y Asia Central de HRW y responsable del documento titulado Tarjeta Roja, asegura que ´´la represión ejercida sobre los trabajadores sugiere que los responsables de garantizar adecuadas condiciones de trabajo tienen algo que ocultar. La transparencia es clave para cualquier protección seria de los derechos humanos¨

En mayo de 2016 la FIFA anunció que había establecido un sistema de vigilancia de común acuerdo con las autoridades rusas para supervisar las condiciones en las que se encontraban los trabajadores. Sin embargo, la organización mundial del futbol no ha dado repuesta a las situaciones denunciadas por el observatorio de HRW. Por el contrario, tanto el régimen como la FIFA han asumido lo que pudiera ser calificado como una Sociedad de Cómplices, en la cual, para ocultar los abusos del régimen de Putin al considerar y tratar a los trabajadores como serviles esclavos la federación se limita a no ver, no escuchar, no criticar solo participa de las ganancias económicas que produce el evento por los distintos negocios de comercialización.

En este despiadado juego, los equipos de Putin y la Federación le caen a patadas a los trabajadores que en este caso representan al balón…….frente al mundo a ambos equipos deberían sacarle tarjeta roja y expulsarlos.

jesuselorza@hotmail.com

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Sergio Sánchez

Nos enfrentamos a un paradigma, a una "verdad" que han esgrimido los "Cochinos Napoleón" (haciendo alusión al libro Rebelión en la Granja) pero que ellos no han respetado: "está prohibido todo contacto con el hombre" y así en Granja Animal, nadie podía hablar con el hombre, PERO ellos, Napoleón y Squiler, si podían "por el bien de todos". Les recomiendo que relean ese libro quien aún no lo haya hecho. Allí se resume buena parte de lo que está ocurriendo a lo interno de la Revolución Bolivariana.

El asunto es que los actores del alto gobierno y la dirigencia de la MUD se hablan constantemente, se llaman, se sientan y pactan. Y no solo lo hacen en nombre de la revolución, sino también, algunos de ellos, en nombre de sus grupos de poder, mientras ambas direcciones le dicen a sus bases "ódiense, desconózcanse, irrespétense". Ahorita mismo están sentados Jorge Rodríguez y Freddy Guevara con intermediación de Zapatero. Tienen varias semanas en eso. Y en los acuerdos está la libertad de Leopoldo López y otros presos más, ente otros aspectos. Aclaro que apoyo que estén dialogando. Lo celebro y deseo que lo sigan haciendo porque eso es parte de la Política fuera de la guerra. Hasta la URSS y EEUU conversaban en la Guerra Fría. Los diálogos de Paris se dieron en medio de la Guerra en Vietnam. Sin embargo, creo más en el dialogo amplio, que incluya a todos los sectores de la sociedad, en vez de dialogo de elites.

Ahora, lo relevante de esta negociación es que nadie salta en el país a decir que "sentarse con la MUD es traición" ¿Por qué nadie lo hace? ¿Por qué es "natural" que una pequeña elite se siente a negociar por todo el país, pero si organizamos un foro solo para debatir (entiéndase debate no negociación) saltan los extremistas a llamar "Traidores" a los organizadores? La respuesta es única e inequívoca, porque aceptamos la División Social del Trabajo en la Política, porque aceptamos que solo ellos (esa elite) deben tener el poder de hacer puentes y construir entendimientos mínimos y nosotros, las bases, solo debemos cumplir "órdenes de operaciones" como peones en el tablero de ajedrez. Y luego nos quejamos que el PSUV no debate, pero ¿por qué en un tablero de ajedrez la reina debe discutir con los peones?

Al final resulta que esa "verdad" es un absurdo. Para convivir hay que dialogar. Y dialogar NO es traicionar. Dialogar es buscar puntos donde nos encontremos, MANTENIENDO nuestros principios, nuestros programas y nuestras luchas.

Con este discurso sectario, el gobierno ha salido perdiendo pues quién es gobierno se desgasta con el tiempo de la gestión. Eso es normal en Venezuela y en todo el mundo. Además, regional y localmente, al prohibirnos dialogar, dejamos grandes masas trabajadoras que no ven VTV, solo a merced del discurso de la MUD que si les está llegando.

Soy de los que creo, porque hice vida política en la UCV y la inmensa mayoría eran de capas medias, que el discurso de soberanía, de libertad, de autodeterminación, de justicia social, de desarrollo, perfectamente pueden asumirlo las capas medias siempre y cuando se les hable, se les proponga coherentemente, se les reconozca y respete. Y esto no se ha hecho desde el Chavismo. Una vez converse con Chávez en privado el tema y me dijo "Sergio, cada vez que planteó el tema de la Clase Media en el Gabinete no encuentro eco, me quedo solo". El presidente Chávez lo intentó, pero nunca tuvo apoyo para eso, salvo Héctor Navarro que él mismo me lo mencionó en esa conversación.

Si estuviésemos a la ofensiva y tuviésemos el 70% del apoyo hacia las fuerzas de la Revolución quizás podría decir "no hace falta conversar con ellos", como hemos venido haciendo y, sin embargo, sería incorrecto pues siempre hay que dialogar. Pero en un momento defensivo, donde el rechazo al Gobierno supera el 80% (según todas las encuestas incluyendo las que hace el Gobierno), negarse a conversar con este mayoritario sector de la sociedad es suicidarse políticamente por razonamientos infantiles. Hay que dialogar para distender y volver a traer a sectores Chavistas hacia el apoyo a la revolución. Sin embargo, el Gobierno en vez de distender, respetar, proponer y accionar hacia el dialogo, saca una foto diciendo "al Guaire lo que es del Guaire" y expresiones oficiales peyorativas y prepotentes equivalentes de Pedro Carreño, Iris Varela y Jackeline Farias, entre otros. Califica de traidor a quienes hacen criticas empujándolos hacia una confrontación interna innecesaria.

Ahora, si se nos prohíbe dialogar con el adversario entonces tendríamos que convocar a los opositores para un foro, por ejemplo, en donde los ponentes serían todos Chavistas, ¿Será que van a ir? No. La única forma es que hagamos foros, conversatorios conjuntos con la oposición, en donde ambas partes expongan y así Chavistas y Opositores en el público contrasten visiones y propuestas. ¿No es nuestro programa el correcto, el que defiende la justicia? Quien no quiere dialogar es quien no quiere ser expuesto. Entonces ¿qué coherencia tiene prohibir y satanizar el dialogo conjunto con opositores en foros, conversatorios, mesas redondas, etc? Esto solo es sectarismo del más infantil.

Fíjense que en el foro realizado en la Universidad Bicentenaria de Aragua el martes 13 de Junio, en donde invitamos a todos los sectores políticos incluido al PSUV, el opositor Eduardo Fernández (que fue un ponente propuesto por la oposición) decía "nos falta poco para ganarle al Gobierno", mientras el General Miguel Rodríguez Torres (ponente propuesto por el chavismo) decía "necesitamos respetarnos y reconocernos todos, no se trata de ganadores y perdedores sino de buscar fórmulas del más amplio consenso para estabilizar la economía. Sino trabajamos juntos por detener la caída de la economía, no podremos lograr parar la crisis".

Al final la gran conclusión del evento fue: Debemos Trabajar Juntos, a pesar de nuestras diferencias, para impedir una guerra civil. Al terminar se me acercó un joven de VP y me dijo "ahora sí entiendo, aún si llega Leopoldo de presidente no tendrá Gobernabilidad y no mejorará la economía. Por tanto, no es viable su Gobierno. Debemos sentarnos y dialogar todas las partes". Nos preguntamos ¿No es eso lo que tenemos que hacer los revolucionarios, o de lo que se trata es de insultar al adversario para demostrar nuestra "lealtad"?

Finalmente, claro que hay que dialogar, sentarse a hablar con toda la oposición, desmantelar el odio, abrirles caminos para que se expresen, reconocerlos. La soberbia de un sector de la burocracia del Gobierno al negarse a dialogar y limitarse a ofenderlos solo los ha fortalecido y los ha sumado a los planes de sectores guerreristas de la ultra derecha, que de otra forma estuviesen debilitados. ¿Esto que digo va a contradecir la máxima "con la oposición no se dialoga"? Si. Y la contradice porque parto de que no toda la oposición es fascista, así como no todo el chavismo es revolucionario. Pero ser un líder político responsable no es decir lo que quieran escuchar sus seguidores sino hacer y decir lo que es correcto y responsable, así no sea popular hacerlo, y explicárselo al Pueblo. Eso fue lo que hizo Chávez cuando dijo aquella frase que, si tenía que bajar al infierno a hablar con el diablo para defender a su pueblo, lo haría

¿Qué necesitamos ahorita, líderes que digan lo que queremos escuchar y que le echen gasolina a la candela o líderes que hagan lo correcto y nos ayuden a recuperarnos de esta crisis para impedir una guerra civil y una intervención extranjera?

La respuesta es fácil.

21 de junio de 2017

aporrea

https://www.aporrea.org/ideologia/a248021.html

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