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Opinión

Carlos Raúl Hernández

La Fiscal Ortega matiza la situación política. Con serenidad, sin estruendo ni destemplanzas, devuelve a la Fiscalía funciones que le corresponden en un país civilizado. Su sex-appeal político basa en que lleva las palabras hasta el borde, con sutil toque de pudor, y no se extralimita como es la regla por aquí. Asume sus funciones como sus colegas en Perú, Salvador o Argentina, por no decir Brasil donde los poderes, luego de decapitar a la Presidenta, están a punto de detonar el más grande escándalo de corrupción en la historia latinoamericana. El proceso Odebrecht, la primera gran multinacional socialista del continente será medalla de oro de corrupción continental y se coloca en competitividad con las grandes pestilencias del mundo. Casi todos los países de la región serán afectados cuando estalle el escándalo.

El caso lo construye pacientemente el Ministerio Público de Brasil en una pesquisa que ya lleva dos años. A la Fiscal de Venezuela la tienen sitiada, los organismos regulares le niegan información sobre brutalidades contra la ciudadanía durante la movilización por elecciones generales 2017, pero ella la recibe por los caminos verdes. Así pudo desbaratar los falsos números de heridos y detenidos en las movilizaciones, y la endeble coartada en el caso del estudiante asesinado por impacto de una lacrimógena en el pecho. Algunos de su bando comienzan a infamarla, pero dentro y fuera del país su imagen crece y se convierte en efigie de equilibrio y sensatez, virtudes tan escasas en el sistema político como los diamantes. La opinión que emitió sobre el proceso constituyente fue meramente política, pero sabemos que desde el punto de vista jurídico la propuesta es un ornitorrinco.

Sin mañana
“Ud. que se hace el copete y yo que se lo rebajo” dice Florentino. Le baja el copete al gobierno al increparlo con lo que piensa la mayoría de los bolivarianos, a los que pretenden tocarles su Constitución, su vellocino de oro. Ella tiene a favor ser una figura histórica del chavismo, pertenecer al inner circle de Chávez, gozar de amplio respeto en la FF.AA, y quién sabe si se exagera al pensar que uno de los fines principales de la tal constituyente es desaparecerla de la cartografía. El balance de los estrategas del gobierno los conduce a una peligrosa jactancia por sus victorias fácticas frente a los gestos de sacarlos desde 2014 con movilizaciones de calle, derivadas en guarimbas. Les ardía la ponzoña por el ascenso sostenido de las fuerzas opositoras, que alcanzó una mayoría demoledora el 5D. Hablan de “sacarse el clavo” con la constituyente. Según Mario Puzzo “odiar al enemigo quita frialdad para derrotarlo”.

La rabia les nubla el pensamiento estratégico y les hace ver las cosas con visión de pollito, grano a grano, hormiga por hormiga. Ciertamente se han lucido hasta ahora al abatir tan grande amenaza estratégica que pondría en jaque hasta la Quinta Flota de EEUU civiles en las calles y muchachos en escaramuza con la GN, y por eso asombra que haya tantas bajas como en combates de guerras regulares. Pero deberían saber que pese a tales victorias sobre no-amenazas, navegan el Andrea Doria y ganan altercados menudos mientras la estructura de la nave colapsó. Crece la ingobernabilidad porque no saben, ni les interesa qué hacer con el hambre generalizada, y aunque logren gloriosas victorias militares contra estudiantes y amas de casa armados del 350, el río de rabia truena, salvo en un pequeñísimo sector de privilegiados. No hay mañana.

Pedro Navaja, matón de esquina…
Los complicados meandros de esa caricatura llamada constituyente, peligrosa porque se hace real como los pulp fiction japoneses de Tarantino, llevarán la oposición a abstenerse. Y no por falta de ductilidades que apunten a los movimientos reales de la política y desdeñen las ideas fijas, sino porque está concebida para que solo participen los camaradas. Pero alguien debería estar atento porque pueden presentarse catalizadores, fenómenos que induzcan interesantes sorpresas, en virtud de la falla geológica que resquebraja los fundamentos del gobierno. Es posible que el desengaño chavista se haga sentir y le dé algunas sorpresas desagradables al gobierno. Los esfuerzos por hacer cada vez más excluyentes las condiciones de la “constituyente” la harán posiblemente el episodio más grotesco de la política venezolana y sus costos serán incalculables. En el lenguaje político había una pintoresca categoría: los submarinos.

En procesos de votación, militantes de una tendencia se hacían elegir delegados en las listas de la opuesta. En el triunfo de Chávez en 1998 el submarinismo se hizo épico. Los partidos del status, AD, PV, Copei, con las operaciones electorales acarreaban sus electores a las mesas, solo para que terminaran votando por “el comandante”. En este caso el REP es desconocido, lo decide el gobierno, pero pueden llevarse sorpresas. Una de las leyes de la termodinámica dice que no hay espacios vacíos en el universo y que el lugar de un cuerpo ausente lo ocupa otro. Hay que estar atentos ante la posibilidad de que nazca una nueva tendencia crítica en el chavismo, porque otros de sus grupos disidentes lucen integristas, mormones, hablan un lenguaje que los divorcia de su base natural y eso pudiera condenarlos a la grupusculización. La constituyente privada parece una lápida.

@CarlosRaulHer

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María Gabriela Sifontes

NO HAY PAPEL PARA LOS MEDIOS IMPRESOS

Como si se tratara de una ruleta rusa, los medios impresos en el país han tenido que sortear la falta de papel. Cerrar sus puertas o cambiar su “esquema de publicación” (diario a semanario) han sido algunas de las medidas a las que han sido obligados estos últimos años y en la cual TalCual no ha estado exento.

De acuerdo a los registros realizados por Espacio Público, desde septiembre de 2013 diez diarios y una revista han dejado de imprimirse por falta de papel. Pero el problema no termina allí y actualmente 12 periódicos y una revista continúan con problemas para circular colocando de esta manera a 18 diarios en riesgo inminente de cierre.

En el país la venta y distribución de papel periódico está en manos de la empresa estatal Complejo Editorial Alfredo Maneiro (CEAM), un monopolio que de manera discrecional decide cuánto y a quién se le entrega la materia prima.

LIBERTAD DE PRENSA, AGRESIONES Y ATAQUES
La seguridad y el respeto al libre trabajo de los periodistas ha sido violentado en los últimos años en el país. Un informe publicado en 2017 y elaborado por Reporteros sin Fronteras, señala que el país cayó 21 puestos en el Índice de Libertad de Prensa ubicándose de esta manera en el puesto 137 de 180 países.

Por su parte, el presidente Nicolás Maduro ha reiterado en varias ocasiones que en el país se lleva a cabo una “guerra mediática”, una acción que ha reforzado el tenso clima con el que laboran los comunicadores, en particular desde la crisis política y económica que comenzó en 2016.

En este contexto, el Gobierno mantiene un fuerte control de la información y con frecuencia expulsa del territorio a periodistas extranjeros. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) denunció que el pasado 20 de marzo se detuvo y luego se expulsó del país a periodistas de la cadena BBC Mundo, quienes transmitían desde la cárcel militar de Ramo Verde, estado Miranda, las condiciones de reclusión del dirigente de Primero Justicia (PJ), Leopoldo López.

DEMANDAS A MEDIOS
Tener una línea editorial diferente se ha vuelto un arma de doble filo para cualquier medio en Venezuela. Redactar lo que acontece en el país, es casi una boleta segura de sanciones o demandas. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha condenado en múltiples ocasiones las demandas judiciales interpuestas contra varios medios.

TalCual, El Nacional y La Patilla han sido algunos de los blancos de las demandas interpuestas por funcionarios del Gobierno. Esta acción permitió que el 21 de marzo se iniciara un proceso en el que se le prohibía la salida del país a 22 directivos de los mencionados medios.

COMPRAS A MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Se sigue casi siempre el mismo patrón; compran un medio de comunicación en el país y nunca o casi nunca se sabe quiénes son los nuevos propietarios. Una investigación del Instituto Prensa y Sociedad (IPYS) señala que la compra es crítica para comprender cómo opera la censura en Venezuela.

La adquisición de medios registrada en los últimos cinco años determinó una forma de censura y autocensura en el ejercicio del periodismo, según la investigación.

El diario Notitarde, vendido en el mes de enero de 2015, es una muestra fiel de ello, luego de que censurara una nota informativa, redactada por la periodista Ketherine Ledo, sobre el hostigamiento y la detención del que fue víctima el equipo reporteril del medio regional.

RADIOS CERRADAS
La Comisión Nacional de Telecomunicación (Conatel) pareciera jugar el papel de verdugo cuando de retirar concesiones se trata. El presidente del Colegio Nacional de Periodistas (CNP) Tinedo Guía recientemente alertó sobre una escalada de la censura mediante el cierre de varias emisoras de radio del país.

“El gobierno utiliza a Conatel, para cerrar las radios, con el subterfugio de que son clandestinas”, expresó Guía.

Pero la primera oleada de cierre de medios de comunicación inició durante el gobierno del entonces presidente Hugo Chávez, y en la cual 35 emisoras se despidieron del espectro radiofónico.

En la actualidad y bajo el mandato de Nicolás Maduro, la historia no ha sido diferente y en lo que va de año se ha reportado el cierre de más de 7 emisoras, así lo dio a conocer el presidnete del CNP.

TELEVISORAS CERRADAS:
El 27 de mayo de 2007 representó el inicio de la censura en Venezuela. Radio Caracas Televisión (RCTV) fue sacada del aire, luego de que el gobierno del entonces presidente, Hugo Chávez, le negara la renovación de sus concesiones.

Pero el canal no se daría por vencido y comenzaría una nueva etapa adoptando el nombre de RCTV Internacional y migrando a una señal abierta, sin embargo, el Gobierno nuevamente prepararía una estocada y lo sacaría definitivamente de la parrilla el 24 de enero de 2010.

Pero las sanciones no quedaron allí y en la actualidad los canales TV Azteca, El Tiempo y CNN Español, todos estos transmitidos por los servicios de cable que operan en el país, fueron sacados de la parrilla, al considerar que sus contenidos “difaman y distorsionan la verdad”, además de presuntamente atentar contra la paz y la estabilidad democrática del país.

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Lester L. López O.

Comentario de semana

Si algo ha sido desconcertante en estos últimos 50 días de manifestaciones para la mayoría de los venezolanos, es la errática y deshonrosa actuación de los principales voceros de la cúpula militar incluyendo al principal, el ministro de la defensa. Errática por el uso desproporcionado de la fuerza para reprimir a los manifestantes y por la arbitraria decisión de aplicar la justicia militar para actos ostensiblemente de naturaleza civil que no tienen que ver nada con la traición a la patria, ni con supuestas intervenciones extranjeras y de otras índoles, las cuales ya han sido bastantes documentadas por los medios de comunicación social y las redes sociales, también por las diferentes organizaciones defensoras de los derechos humanos que, sin duda alguna, tendrán sus consecuencias legales para los infractores.

La deshonrosa actuación tiene más que ver por el incumplimiento de los deberes militares tipificados en la Ley Orgánica de los Deberes Militares, la cual se fundamenta en la ética, el profesionalismo, la disciplina y especialmente en el honor militar que debe caracterizar a los hombres de uniforme. Sin embargo, estos deberes pareciera que se les ha olvidado, cuando manifiestan públicamente su incondicionalidad a su comandante en jefe y declarando que la fuerza armada nacional es socialista, anti imperialista y profundamente chavista, por lo que no solo ellos violan la Constitución y las leyes, sino que han obligado a sus subalternos a hacerlo. También esto se ha documentado suficientemente.

Hay que recordarle, a estos oficiales, el contenido del juramento que hicieron al recibir el sable de oficiales al momento de su graduación como tales. Para eso conviene recordar el ceremonial correspondiente a la promesa de fidelidad a la bandera:

Una vez recibido el sable de oficial, el Presidente de la República recibía la bandera y a continuación se refería a los graduandos en los siguientes términos:

“¿Prometéis a Dios y a la República, en presencia de la bandera, defender la patria y sus instituciones hasta perder la vida y no abandonar jamás a vuestros superiores?

A lo que se respondía, sacando el sable de la vaina hasta su mitad:

“Sí, lo prometo”.

Luego el Presidente afirma:

“Si así lo hiciereis, mereceréis el bien de la patria, si no, seréis castigados por la ley”

(Acá se encaja totalmente el sable en su vaina, y un corneta interpreta las notas del toque de oración). Al finalizar esta interpretación, el Presidente pronuncia estas palabras:

“Ese toque de oración que acabáis de escuchar os recordará diariamente la promesa que acabáis de prestar”.

De esta manera, muy sencilla, pero evidentemente cargada de contenido, compromiso y genuino patriotismo culmina el juramento.

Conviene también, recordar la primera parte del artículo 328 constitucional:

Artículo 328.

La Fuerza Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política, organizada por el Estado para garantizar la independencia y soberanía de la Nación y asegurar la integridad del espacio geográfico, mediante la defensa militar, la cooperación en el mantenimiento del orden interno y la participación activa en el desarrollo nacional, de acuerdo con esta Constitución y con la ley. En el cumplimiento de sus funciones, está al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna.

Como se puede observar, tanto en el juramento de fidelidad a la bandera, como en el artículo referido, no se menciona ni Estado, ni chavismo, ni revolución y ni siquiera al Libertador, tan sólo a la Nación que por concepto se refiere a todos los ciudadanos que conviven en un territorio con comunes razones histórica, culturales e idiosincráticas al que llaman Patria y se identifican bajo una sola Bandera.

Pareciera, entonces, que desde hace mucho tiempo estos oficiales dejaron de escuchar en las mañanas el toque de oración que les recuerda diariamente la promesa que hicieron al momento de jurar fidelidad a la bandera, y tampoco tienen claro lo que es Estado, Nación y Patria.

Están a tiempo de rectificar para que no “…seáis castigado por la ley”.

De los deberes de los militares:

Artículo 22.

…no puede ser militar el cobarde, ni el que carezca de dignidad, pundonor, ni el de relajada conducta, pues mal puede ser guardián de la libertad, honra y defensa de su patria, quien tema al sacrificio y ultraje sus armas con infames vicios.

Gral. Bgda. (Av.) retirado

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La Ley Orgánica del Poder Público Municipal (LOPPM) vigente, a partir del año 2010 introduce a la Comuna como una nueva entidad local, en tal sentido, el artículo 19 identifica como entidades locales a:

1. La comuna.

2. Los distritos metropolitanos.

3. Las áreas metropolitanas.

4. Las parroquias y demarcaciones dentro del territorio del Municipio, tales como la urbanización, el barrio, la aldea y el caserío.

Para la creación de esas entidades locales la LOPPM estableció que es necesario una ley estadal, pero al mismo tiempo, estableció que la Comuna tendría su propia ley, a través de la cual se regularía su conformación y desarrollo.

La Sala Constitucional en su sentencia No.355 de fecha 16 de mayo de 2017, ignorando su dudosa legalidad, intenta reconocer a la Comuna como un actor legítimo del modelo institucional del Estado Venezolano.

La Sentencia 355 de 16 de mayo de 2017 reconoce a la comuna como una “entidad especialísima, que no se asemeja a ninguna otra entidad de carácter local” y por ello justifica que no puede estar regida de la misma forma que el resto de las entidades locales, razón por la cual, se crea una ley orgánica que desarrolle sus presupuestos básicos y regule sustancialmente todo lo concerniente a ellas.

La Sala Constitucional pretende validar el trato especial que legislador ha hecho de la comuna, afirmando que ello no implica una sustracción del carácter local de la entidad, y mucho menos una violación a la autonomía municipal.

Los supuestos y condiciones para crear entidades locales, según lo preve el artículo 173 de la Constitución, serán las previstas en la Ley, que en el caso que se analiza, claramente es la LOPPM y además, esa norma agrega que la creación de esas entidades locales debe responder a la iniciativa vecinal o comunitaria, con el objeto de promover la desconcentración de la administración del Municipio, la participación ciudadana y la mejor prestación de los servicios públicos.

Esa norma constitucional que en principio pareciera regular sólo a las Parroquias como entidades locales, permite a la Sala Constitucional justificar el reconocimiento de las Comunas como actores legales de la institucionalidad política.

Obviamente la Sala Constitucional no se pronuncia sobre la naturaleza y misión de las Comunas, es decir, como actor en la propuesta de un nuevo modelo político, económico y social que fue rechazado en un referendo en el 2007, pero que se retomó en el denominado Plan de la Patria 2013-2019. Es precisamente en el análisis de la misión de las Comunas en el diseño de Estado en donde se identifica el engaño y la estafa que representa esa entidad local, que por esencia no responde a los principios de un Estado Federal descentralizado en los términos que indica la Constitución vigente.

La Sentencia reconoce que la iniciativa para la creación de las parroquias y las otras entidades locales corresponde a la organización de la comunidad mediante agrupaciones sociales electas democráticamente y debidamente registradas ante los órganos competentes, lo cual no está aludiendo únicamente a las instancias del Poder Popular, pues los requisitos exigidos por la Ley se refieren específicamente a la elección y registro de las mismas sin diferenciar la obligatoriedad de ser un Consejo Comunal, una Comuna o una Ciudad Comunal, que son las instancias de participación del Poder Popular.

Esa afirmación de la Sala Constitucional ignora la realidad, desconoce lo que sucede en la práctica a través de Fundacomunal y en la dinámica práctica entre la relación gobierno y ciudadanos, que hoy se ha pretendido canalizar de manera excluyente sólo a través de quienes se organicen en instancias del Poder Popular y que estén reconocidos por Fundacomunal, lo que supone en términos generales, organizaciones comprometidas al desarrollo del proyecto político, económico y social denominado Plan de la Patria 2013-2019.

La Sala Constitucional, también vincula el artículo 173 previamente señalado con el artículo 128 de la Constitución, que establece expresamente la responsabilidad del Estado en el desarrollo de la política de ordenación del territorio con la premisa del desarrollo sustentable e incluyendo la participación ciudadana en ese proceso de ordenación del territorio.

Según la Sala Constitucional, a través de la Comuna se plantea una nueva concepción de la capacidad de aprovechamiento de los territorio, espacio, población y desarrollo económico-social, los cuales constituyen la base de la política de Estado que ha de desarrollar la ordenación territorial. Con ese argumento la Sala Constitucional sostiene que su creación no implica la desobediencia de los mandatos contenidos en la Constitución sobre el Municipio, negando su carácter inconstitucional como entidad local.

Es muy claro que la Sala Constitucional intenta construir una narrativa que encuentre en la voluntad del constituyente la justificación de privilegiar la participación ciudadana y validar el modelo de elección que fue diseñado para el modelo comunal como un mecanismo reconocido y aceptado para garantizar una participación ciudadana efectiva.

La Sentencia recurre a los artículos 30 y 33 de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal que desarrollan la Parroquia como entidad local, para buscar allí la prueba o evidencia de la importancia que por mandato constitucional tiene la participación de la comunidad organizada. Los Magistrados omiten señalar que esos artículos hacen referencia a la parroquia, no a la comuna, en consecuencia, ¿por qué no fortalecer las parroquias, lejos de crear una nueva entidad local?.

La Sala Constitucional además de justificar la creación de la Comuna a los fines de promover una política de ordenación del territorio a través de una nueva entidad local, recuerda, como lo hace a lo largo de la Sentencia 355, que el legislador nacional, tiene potestad de modificar o alterar los niveles de autonomía municipal, pues la misma está condicionada a la Constitución y a las leyes de la República.

Sostiene la Sentencia que en Venezuela no existen Confederaciones y que los entes políticos territoriales, tal como su nombre lo indica, forman parte de un todo, que es el Estado venezolano, cuyas competencias se encuentran desarrolladas en la Constitución Nacional y, por lo tanto, es ésta quienes ha de establecer tanto sus atribuciones como sus límites, de allí que las leyes nacionales jueguen un papel fundamental para garantizar el desarrollo de los preceptos normativos del Texto Fundamental, por ello, la Ley Orgánica del Poder Público Municipal, como se puede advertir a lo largo del análisis realizado sobre el particular se sancionó con total apego a las normas constitucionales.

En conclusión, la Sala Constitucional, pretende reconocer que la “Comuna se erige como una entidad local que busca consolidar el desarrollo social del Estado, a través de una nueva utilización del espacio, del territorio y de sus recursos, logrando el desarrollo social y económico integral de todo el territorio nacional; de esta forma, la Ley de Reforma Parcial de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal, establece el carácter especialísimo de esta entidad local, la cual tal como señala el artículo 19 numeral 1 se regirán por la ley de su creación”.

Con esa Sentencia 355 se desconoce el reconocimiento del Municipio como unidad política primaria y como única forma de organización del territorio nacional, tal y como lo señala expresamente la Constitución Nacional.

Los ilegales Magistrados de la Sala Constitucional pretenden reconocer a la Comuna como entidad local y de esa manera, engañan a los venezolanos, pues lo que realmente están haciendo es facilitando el desmontaje del modelo de Estado Federal Descentralizado. Lo grave es que lo hacen cuando a todas luces es evidente el fracaso del modelo comunal.

La legitimidad sin duda alguna aparece como un tema básico en el debate electoral, pues como bien lo expresa Sobella Mejías, ex rectora del CNE, hay principios que no admiten discusión, como el principio de igualdad y no discriminación, en tal sentido, afirmó que “no hay venezolanos ni de primera ni de segunda (…) los Clap, las UBCH, consejo comunales no poseen legitimidad de origen” y hay que agregar a esa lista a las denominadas Comunas[1].

Como lo señaló Mejías, el único parámetro para un proceso electoral válido, es el Registro Electoral Permanente, por lo tanto si asumimos ese parámetro en los procesos de supuesta conformación de las Comunas, atendiendo a la legalidad existente, claramente muchas de ellas no podrán justificar su propia existencia.

http://estado-ley-democracia.blogspot.com/2017/05/sala-constitucional-reconoce-las.html

3/05/2017

 6 min


La guerra civil desencadenada por Maduro-Padrino y su Plan Zamora son la expresión enteramente de una voluntad política cobarde, insidiosa, inmoral y criminal que poco le importa el destino de la mayoría de los venezolanos. Cobarde cuando agrupa al cuerpo armado, a los colectivos armados y a la Milicia como efectivos para contener mediante la fuerza el derecho legítimo a la protesta de los demócratas consagrado en la Constitución. Criminal cuando empleando las armas de la República para la defensa son los responsables por la muerte de 52 mártires de la democracia, resbalándole el dolor, la angustia y el luto de madres e hijos huérfanos de la sociedad venezolana. Son unos verdaderos monstruos.

Monstruos capaces de acciones degeneradas como el genocidio que amenaza hoy a la geografía nacional, orillando el orden social vigente, irrespetando al cuerpo de leyes al igual que el gentilicio y el modo de vida del venezolano. Monstruos descompuestos por el empleo del poder político irracional e ideologizado del chavismo a juro, reforzado por el poder económico que más allá de la riqueza petrolera, se ancla en la condición de Venezuela como Narco-Estado el cual protagoniza en la nueva sede de la cocaína del mundo una guerra civil con graves consecuencias en el momento de la globalización.

Una guerra civil degenerada con interconexiones internacionales y el empleo de la guerra virtual, al inventar mediante la construcción de realidades falsas, hechos atribuidos a la oposición democrática. Guerra degenerada por laboratorios electrónicos que intenta amedrentar y desviar la firme convicción democrática del 83% de los venezolanos. Venezolanos que están dispuestos a contener la monstruosidad de Maduro-Padrino, hiato contrahecho ya registrado como criminales, a quienes les espera la sentencia internacional por cuanto ya han sido sentenciados como criminales por la mayoría de los demócratas venezolanos

Hiato contrahecho que haciendo uso de la erosión del principio del monopolio de la violencia cuenta con una masa inservible de hombres armados que cobardemente obedecen no a un comandante, sino a medidas laudatorias y canonías de un régimen que, de espaldas a la defensa y a la responsabilidad social, han creado una guerra civil. Por esa razón contienen, violan y terminan por asesinar a venezolanos. Son fuerzas del sicariato de Maduro-Padrino a quienes se les olvidó su partida de nacimiento y son capaces de accionar una guerra civil, conocida como la guerra civil del siglo XXI de Venezuela.

La guerra civil degenerada de Maduro-Padrino obliga a una repuesta de la protesta democrática. Respuesta que tiene ser inteligente empleando la sorpresa, la capacidad para adelantarse, privilegiando la dispersión y desmotivando a los mercenarios de uniforme, que como consecuencia de las variaciones de sus significaciones imaginarias sociales sirven de operadores a dos monstruos. Dos monstruos enloquecidos por el poder, inhábiles y torpes para reconocer el desprecio y la indignación que generan sus criminales ataques, y el juicio histórico que desde ya tanto en Venezuela como en el mundo los ha sentenciado por cobardes ineptos.

La guerra civil que nos toca vivir, que ha decretado Maduro-Padrino como hiato depravado y siniestro será derrotada. Derrotada desde el mismo momento que los demócratas internalicemos que esa guerra como nueva guerra persigue imponer el comunismo vía socialismo del siglo XXI, y todos los demócratas, su liderazgo político emergente y operadores políticos regionales tenemos que coincidir en unificar voluntades, genio, recursos y talento para retornar a nuestra Nación venezolana como una sociedad de encuentro que rechaza la autocracia militarista y que con acciones democráticas como la protesta incremental y la rebelión ganará la guerra civil.

La autocracia militarista formada por militares que olvidaron el juramento como cadetes al recibir las dagas, y mucho más el juramento al recibir el sable como Oficiales comprometidos con la defensa. Militares cobardes y asesinos, vergüenza del cuerpo societal venezolano que han llegado a subordinarse a la mafia de la droga, que tiene como asiento este régimen oscuro, tiránico y retrógrado. Régimen retrógrado, distante del legado civilista de héroes de la patria que ahora han puesto a prueba la voluntad de la protesta incremental donde jóvenes, mujeres hombres y hasta niños convertidos en mártires… tienen la firme convicción de coincidir para derrotar a esta falaz y criminal guerra civil.

Es original,

@JMachillandaP

Director de CEPPRO

Caracas, 23 de mayo de 2017

 3 min


Al paso que gobierna el Presidente Maduro, el chavismo se disuelve en la nostalgia. Quién sabe si es nostalgia por Hugo Chávez o nostalgia por el barril petrolero volando cerquita del cielo. Quién sabe si por la revolución socialista o por la revolución temporal del consumo que produjo la abundancia ingresos, provenientes del “estiércol del diablo”, repartida con fines no ajenos a la manipulación política. Pienso que Hugo Chávez tuvo la oportunidad de morirse y no ver la tragedia que se está viviendo en el país. Y no ver, tampoco, la mezquindad con la que es tratado en los sondeos de opinión pública.

Mientras tanto, el Presidente Maduro, culpable de la situación nacional en segundo grado, hace lo que puede, o sea, bastante poco. Su gobierno se encuentra encerrado en una calle ciega. Se refugia en la épica. Gesticula grandezas. Pervierte el lenguaje para que las palabras signifiquen su contrario y habla del diálogo con el puño cerrado. Apela a la retórica y a la mentira buscando engañar a la realidad, como si ésta fuera pendeja y usted y yo también. Todo en vano. En fin, cómo pasar por alto que con su gestión se le desapareció el futuro a los venezolanos.

Anda sin brújula, cierto, pero se da cuenta de que las encuestas son implacables con su gestión. Acude, entonces, a cualquier cosa que dé idea de rumbo y de manos a la obra frente a la crisis. Por eso hace pocas semanas se disfrazó de mago y sacó un conejo de la chistera, vale decir, de su manual de sobrevivencia política. Nos anunció la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente. Trata de convencernos de que el desmadre se debe, a la postre, a la Constitución vigente desde el año 1999. Hay que cambiarla, trata de argumentar, con el Ministro Jagua haciéndole la segunda. La cambiamos y lo demás será soplar y hacer botellas, sugiere.

Entendemos, entonces, que superaremos así la falta de comida y medicinas, la anomia y la violencia que nos agobian, la inflación, los pésimos servicios públicos, la precariedad de nuestro aparato productivo, la corrupción, el deterioro de nuestras universidades y centros de investigación, la fragilidad institucional y hasta las calamidades asociadas al modelo rentista. Un diagnóstico simple y claro que cuesta mucho entender por qué nos llega tan tarde.

Así las cosas, y dando por buena la palabra presidencial y el asunto es cambiar la Carta Magna, por qué no vamos un poco más allá y dibujamos una Constitución ambiciosa que no sólo nos saque de nuestras presentes dificultades, sino que nos permita convertirnos en un mejor país en todos los sentidos. Por qué, se me ocurre, no nos copiamos, entonces, la Constitución de Finlandia, una nación ejemplar de acuerdo a lo que señalan los numerosos datos que sirven para constatarlo, que en lo único que falla es en la mediocridad de su selección de fútbol. O tal vez sea mejor idea la de fusilarnos la de Noruega, un país petrolero que, según dicen, ha sabido no ser rentista.

A menos, claro, que la idea del cambio que tiene el Presidente sea, como creen muchos (que vaina con la suspicacia nacional), darle rango constitucional al autoritarismo y asumir los CLAPS como pieza angular de nuestro modelo de desarrollo.

Escrito lo anterior no sé porque me parece que, elecciones, diálogo y negociaciones mediante, los venezolanos, todos, merecemos el cambio de Gobierno.

HARINA DE OTRO COSTAL

También en el deporte se cuecen habas. También en este caso, las autoridades gubernamentales, vía el IND, controlan la integración de las asambleas electorales a fin de que votantes cuidadosamente seleccionados por su pedigrí oficialista, sean los que nombren a los directivos de las distintas federaciones deportivas (no sé si esto le suene conocido, estimado lector). Señalo esto porque durante la presente semana tendrán lugar los comicios en varias de ellas y la sospecha de que se den a través de procesos torcidos desde el punto de vista jurídico y ético, tiene un sólido fundamento, como lo demuestran las relativamente recientes elecciones en la Federación Venezolana de Fútbol.

Lo que ocurre en el deporte nos deja claro que sólo habrá consultas en donde el Gobierno tenga el triunfo como único escenario posible. De nuevo: no si esto le resulte conocido, estimado lector.

El Nacional, miércoles 24 de mayo de 2017

 3 min


Rasgos fundamentales del fascismo clásico

Rasgos distintivos del proyecto político Bolivariano

1. El fascismo fue un movimiento político centrado fundamentalmente en algunos países europeos de las primeras décadas del siglo XX que se propuso subordinar al individuo al Estado en nombre de un “Bien Común” superior identificado con la patria o la etnia.

Se propone un peso creciente del Estado en nombre de los intereses superiores del colectivo, subordinado a los designios del Presidente.

2. Este “Bien Común” pretendía construirse con base en una mitificación de la historia. Ésta se percibe como epopeya que expresa las energías vitales del pueblo o nación que se dice defender, cuya épica inspira los valores fundamentales del nuevo orden a levantar.

Este “interés colectivo” pretende construirse con base en una mitificación de la historia venezolana, exaltando los aspectos épicos de la Guerra de la Independencia y de la Guerra Federal, como símbolos de la “grandeza” a que debe aspirar el pueblo.

3. La evocación de este pasado heroico inspiró un programa político destinado a “refundar” a la nación para restablecer las glorias de antaño. En el caso de la Italia de Mussolini, se trataba de reinstaurar la Romanitá, los esplendores asociados al Imperio Romano. Para el Nacionalsocialismo Alemán, debía hacerse realidad la superioridad germana que se desprendía de los mitos y leyendas teutonas.

Las figuras castrenses de Bolívar y Ezequiel Zamora se invocan para argumentar la necesidad de “refundar la patria” detrás de un “hombre fuerte”, militar. Los aportes a la construcción de una institucionalidad democrática y a las conquistas ciudadanas son borrados en un esfuerzo por re-escribir la historia a imagen de la epopeya que quiere proyectar la Revolución Bolivariana de sí misma.

4. Esta prédica se expresaba en un nacionalismo exacerbado y xenófobo, que anteponía una visión excluyente de patria por encima de cualquier otra consideración, incitando al nexo emocional en vez de la razón.

Esta prédica se expresa en un nacionalismo exacerbado y patriotero. Se es intolerante a toda crítica, la cual es descalificada por provenir de “traidores”, “enemigos de la patria”.

5. En defensa de la patria o del volk (pueblo) el nazi-fascismo se enfrentó a la internacionalización de las actividades económicas y financieras que trajo la expansión del capitalismo (la plutocracia internacional) y a la amenaza del “internacionalismo proletario” invocado por los bolcheviques.

En “defensa” del pueblo la “revolución” se enfrenta a la globalización actual por ser la expresión más acabada del capitalismo, refugiándose en nacionalismos atávicos, identificados con valores primitivos de la historia venezolana.

6. El nazi-fascismo se inspiraba en posturas que negaban la racionalidad y la liberalidad de la cultura urbana moderna, a pesar de que procuraba instrumentar para sus propósitos los avances tecnológicos de la modernidad. Blut und Boden -sangre y tierra- resumían sus ideales.

Se inspira en posturas que niegan los valores propios de la modernidad, a favor de una vida austera, sencilla y sin aspiraciones de superación –“ser rico es malo”- propios de una idealización de una vida rural primitiva, “no contaminada”.

7. Buscó legitimarse a través de la movilización popular, invocando ser los auténticos representantes de los intereses del pueblo. Ello llevó al triunfo electoral de Mussolini, luego de su designación como Primer Ministro, y de Hitler en Alemania.

Busca legitimarse a través de la movilización popular. Concibe cada desafío electoral como una batalla épica y amasa a favor de sus triunfos – ilegítimamente- los recursos del Estado.

8. Su prédica ante las masas buscaba una hegemonía exclusiva basada en la construcción de una falsa realidad a través del dominio de los medios de comunicación y de un aparato propagandístico que martillaba la única “verdad” aceptada, la del Partido. Como afirmara el ministro de Propaganda Nacionalsocialista, Joseph Goebbels: “Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. Para ello procuraron re-escribir la historia para hacerla coincidir con sus designios de poder.

El dominio de su prédica ante las masas lleva a construir una falsa realidad a través del control de una mayoría de medios de comunicación, el acorralamiento de los que aun son independientes, el amedrentamiento de periodistas y la manipulación de la información, en aras de imponer su “hegemonía comunicacional” para que prevalezca una sola “verdad”. Se re- escribe la historia reciente para denunciar la perfidia de la “oligarquía” y de los “burgueses” contra la “revolución”.

9. El éxito político del nazi-fascismo requirió de un líder carismático –Führer / Duce- capaz de galvanizar a sus seguidores con su discurso, a quien se le rendía un culto alegando sus dotes de visionario.

Su éxito político se basa en el cultivo del carisma de Hugo Chávez, capaz de galvanizar a sus seguidores con su discurso y a quien se le rende un culto servil, alegando sus dotes de visionario. Después de muerto, este culto adquiere carácter de seudo-religión.

10. Las pretensiones de este liderazgo por amasar cada vez más poder demandaba la existencia amenazante de un “enemigo”, tanto externo como interno, que ponía en peligro los avances de la revolución fascista. Ello “justificaba” la eliminación de toda traba a la concentración de poder y exigía lealtad absoluta a sus seguidores, pues se trataba de librar una batalla victoriosa contra ese “enemigo”.

Las pretensiones por amasar cada vez más poder en manos del Presidente demanda la existencia amenazante de un “enemigo”, tanto externo como interno, que pone en peligro los avances de la “revolución”. Ello ha justificado la concentración del poder en manos del Presidente y la subordinación de los demás poderes a sus designios para enfrentar esta “amenaza”.

11. El nazi-fascismo se propuso la destrucción del Estado de Derecho “burgués” argumentando que su “blandenguería liberal” obstaculizaba la conquista de los fines trascendentales con que se “realizaría” el pueblo. Al “enemigo” no se le podían reconocer los mismos derechos que el “ciudadano de bien” y se le discriminaba política, social y jurídicamente. El régimen Nacionalsocialista buscó acabar con la institucionalidad existente mientras edificaba una institucionalidad paralela, dependiente del partido.

Se propone superar la legalidad del Estado de Derecho “burgués” argumentando que obstaculiza la conquista de los fines trascendentales bajo el liderazgo de Chávez. Para ello se destruyen las instituciones del Estado de Derecho y se edifica una institucionalidad paralela, partidizada, sujeto a la manipulación del caudillo. Se discrimina política, social y jurídicamente a los “enemigos” (lista Tascón, etc,).

12. Lo anterior implicaba la politización de la justicia, siempre en nombre de la “voluntad del pueblo”, y la “judicialización” –penalización- de toda acción política opositora.

Lo anterior ha llevado a politizar la justicia y a “judicializar” –penalizar- la acción política opositora. Se criminaliza la protesta a través de un poder judicial comprometido en gran medida con el proyecto “revolucionario” y en el que los jueces que se apartan de los intereses oficialistas son destituidos o encarcelados (caso Afiuni).

13. Lejos de ser conservadores, los regímenes fascistas debían constantemente radicalizar el proceso, proponiendo nuevos objetivos en aras de mantener la tensión de sus seguidores y evitar que cayera el entusiasmo con relación al destino histórico prometido.

Chávez radicalizaba constantemente el proceso. De ahí la sucesión de consignas movilizadoras referentes al “desarrollo endógeno”, al “Socialismo del Siglo XXI”, la propuesta de “reforma” constitucional, la nueva “geometría” del poder, las “tres R’s” y el estado comunal.

14. Esta especie de “revolución permanente” se basaba en la polarización maniquea de la lucha política –los buenos, patriotas, nosotros, contra los malos, vendepatrias, -ellos- y buscaba galvanizar a las masas para cerrar filas detrás del líder. “Dentro del estado, todo, fuera del Estado, nada”, -B. Mussolini.

Esta especie de “revolución permanente” se basa en la polarización maniquea de la lucha política –los buenos, patriotas, nosotros, contra los malos, “lacayos del imperialismo”, -ellos- y busca galvanizar a las masas para cerrar filas detrás del líder.“O se está conmigo, o se está contra mí”, -H. Chávez.

15. En este orden, el avance de la “causa” implicaba la reducción del “enemigo” a través de campañas de odio que negaba su condición humana y “justificaban” las peores vejaciones en su contra.

En este orden, el avance de la “causa” implica la reducción del “enemigo” a través de campañas de odio que niegan el respeto por la disidencia, que es degradada con insultos para “justificar” la vejación de sus derechos.

16. Consustancial a lo anterior era el ejercicio extendido de la violencia callejera por parte de organizaciones partidistas uniformadas de naturaleza para-militar. Los movimientos de “camisas” –camisas pardas de la S.A. Nacionalsocialista; camisas negras de los squadristi italianos; camisas azules de la falange española; camisas naranjas en Bulgaria; verdes en Rumanía; etc.- que apaleaban a los “enemigos” y sembraban terror en la gente, fueron elementos distintivos de la acción fascista.

Consustancial a lo anterior ha sido, en momentos cruciales, el ejercicio de la violencia callejera por parte de organizaciones partidarias frecuentemente uniformadas con camisa roja, de naturaleza para-militar. Estos forman una organización paramilitar del partido de gobierno, denominada Unidades de Combate Chávez (UBCh).

17. El nazi-fascismo se caracterizó, por ende, por la regimentación de la sociedad conforme a los designios del liderazgo vertical del Führer o del Duce, y no aceptaban disidencia alguna. Tanto la retórica como la estructura organizativa del partido se inspiraba en la cultura castrense.

Se busca regimentar a la sociedad conforme a los designios del liderazgo vertical de Chávez, quien no acepta disidencia alguna. La cultura castrense permea la organización del partido y los desfiles militares son asimilados como actos del chavismo.

18. La lucha política, siguiendo a Carl Schmidt, se construye en torno a la necesidad de abatir a un enemigo y asume la forma de batallas como si fuera una confrontación bélica.

La política se concibe como una batalla para aplastar a los “enemigos”. No se reconoce a la oposición como interlocutora válida del poder y no se dialoga ni se negocia con ella.

19. Se buscó reemplazar las organizaciones sociales autónomas sindicatos, ligas campesinas, asociaciones profesionales, culturales- por “frentes nacionales” que agrupaban a estos sectores sociales bajo la égida del partido. Estas organizaciones sociales fascistas eran “cooptadas” conformando un Estado Corporativo en el que los intereses sectoriales debían confluir con el interés superior de la nación, personificada en el Estado, en vez de representar a sus asociados frente al Estado.

Ello ha llevado a arrinconar las organizaciones sociales autónomas –sindicatos, asociaciones campesinas, profesionales, culturales- buscando desplazarlos con un Poder Popular no electo, cuya promoción, organización, registro, regulación y financiamiento depende del Poder Nacional. Esta “cooptación” de las organizaciones sociales dentro del Estado, propia del Estado Corporativo fascista, las convierte en representantes de los designios del Estado –es decir, del oficialismo- ante sus asociados.

20. La “huida hacia delante” proponiéndose continuamente nuevas conquistas, llevaría irremediablemente a una confrontación final con el “enemigo” que se oponía al triunfo de la causa. De ahí la vocación bélica del nazi- fascismo, su preparación para la guerra y la promoción de la militarización del país. De ahí también la trágica conflagración que arrasó a Europa.

La “huida hacia delante” ante problemas de difícil solución, conlleva la confrontación con el “enemigo”, con gravísimas consecuencias para la nación, para la convivencia y la paz interna de los venezolanos. De ahí su vocación bélica, su compra masiva de armamento para la guerra, la militarización del país y la conversión de los cuerpos castrenses en “Bolivarianos”, incluyendo la creación de una “Milicia Bolivariana” no contemplada en la Constitución.

21. La evocación de batallas épicas para conquistar las pasadas glorias que resumían el destino de la nación y/o del pueblo, llevaban a un “culto a la muerte” que tenía dos vertientes: en primer lugar, la muerte se invocaba como instrumento de “limpieza” que barrería con la podredumbre de la vieja sociedad y con los seres indeseados y detestables que debían eliminarse para dar paso al Nuevo Orden; en segundo lugar, la muerte representaba el máximo sacrificio exigible a un ser humano en defensa de los supremos intereses colectivos, la expresión más pura del “Hombre Nuevo” que debía emerger de la lucha.

La evocación de batallas épicas para revivir pasadas glorias que insuflen sentido a las luchas del pueblo por conquistar su destino histórico, llevó a un “culto a la muerte”.De ahí la invocación del “Che” Guevara como un martirio que expresa la emergencia de la lucha revolucionaria de un “Hombre Nuevo”, y la consigna fascista (absurdamente excluyente en sus términos) de “Patria, Socialismo o Muerte”. Durante la represión salvaje a las protestas estudiantiles de febrero/marzo 2014, quedó manifiesto el desprecio por la vida de éstos, con numerosas muertes.

22. Paradójicamente, lo anterior llevaba a asumir una postura de “superioridad moral”, en tanto exaltaba la disposición a incurrir en las privaciones necesarias para el triunfo del orden colectivo, por encima de los intereses egoístas particulares.

Con base en ello, se presume una “superioridad moral” que, en la práctica, lleva una aborrecible “doble moral” en la que lo hecho en función de la “revolución” será siempre absuelto, por obedecer a los intereses supremos – trascendentes- de la “revolución”, pero se castiga si lo hace la disidencia.

23. La construcción del “Hombre Nuevo” se concebía en términos de un ejercicio de “reingeniería social” o de “limpieza social”, que debía imponerse contra toda resistencia. Obviamente, llevaba a las peores prácticas represivas y de exterminio contra aquellos considerados inferiores, y contra los abiertamente críticos.

La construcción de un “Hombre Nuevo” se concibe en términos de un ejercicio de “reingeniería social” en el que debe imponerse la “revolución” sobre una “contrarrevolución” auspiciada por la “oligarquía”. En el Nuevo Orden propuesto –el Socialismo del Siglo XXI-, no caben los venezolanos abiertamente críticos. Con ellos no hay diálogo posible: deben ser barridos.

24. El nazi-fascismo se identificó con una economía “de comando”, con fuerte presencia estatal en el caso Italiano, en la que la libre iniciativa y la producción de los territorios conquistados por la Alemania nazi se subordinaron a los esfuerzos de guerra. Lo económico estaba claramente sometido a lo político.

Se promueve un capitalismo de Estado, arrinconando a la iniciativa privada y desconociendo derechos básicos de la propiedad privada. Se rinde tributo a la prédica “socialista” proponiendo una economía comunal inviable. El sostén de estos arreglos depende exclusivamente de la existencia de altos ingresos petroleros.

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