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Opinión

Rafael Gallegos

Este título parafrasea el último artículo de Rafael Ramírez “A veinte años de la batalla”, donde se infiere que Pdvsa en “revolución” ha vivido dos etapas diferenciadas: la primera desde 1999 hasta 2014, exitosa y patriótica (período de Chávez); y la otra desde 2014 hasta hoy (período de Maduro y sobre todo salida de Ramírez), que ha significado el acabose de Pdvsa y la destrucción del legado del “gigante”.

Por nuestra parte, estamos totalmente de acuerdo con la segunda parte del análisis. En los últimos años Pdvsa ha sido desmantelada. En lo que diferimos, es en los éxitos de la Pdvsa de Chávez. Consideramos que en esa etapa comenzó la demolición de la industria petrolera venezolana.

A continuación, expondremos algunas de las “batallas” petroleras libradas por la “revolución” durante el primer período, es decir hasta el año 2014. Todo en aras de lograr una justa interpretación de la historia, que contrarreste tanta posverdad que intenta que los venezolanos creamos que la Pdvsa azul fue un fracaso, que la meritocracia fue un mito, y que en el conflicto de 2002-03 ganaron los “patriotas”.

Las “batallas” petroleras que referiremos, fueron dirigidas por el comandante Hugo Chávez y su general de demolición Rafael Ramírez.

“BATALLAS” GERENCIALES

- La misma persona ministro del petróleo y presidente de Pdvsa… es decir, paga y se da el vuelto. ¿Quién controla a Pdvsa? ¿El mismo que comete los errores administrativos u operacionales, se castiga y se multa?... la verdad es que no les interesaba que Pdvsa funcionara correctamente (a las pruebas de veinte años nos remitimos).

- La expulsión de 23.000 trabajadores… la mitad del personal… una lobotomía gerencial que marcó el punto de inflexión hacia el desmantelamiento. ¿Quién haría las exploraciones, los estudios de yacimientos, las investigaciones, la operación de los campos petroleros, el manejo de las plantas, de las refinerías, las finanzas?… “yo provoqué el paro, tenía que tomar esa columna que era Pdvsa”, más claro no canta un gallo. A confesión de parte…

- Llegaron a tener 177.000 trabajadores… el triple de cuando se producían 3,4 millones de barriles… burocracia habemus y claro, petróleo no habemus.

- El discurso rojo rojito… “que nadie dude que la nueva Pdvsa está con el presidente Chávez, la nueva Pdvsa que nació al calor de la derrota del sabotaje petrolero es bolivariana… todo lo que ustedes tienen se lo deben a Chávez… se lo vamos a recordar a carajazos, pero aquí esta empresa está con la “revolución” “… ¿y con esos parámetros, pensaban competir con la Shell, la BP, la Exxon y etcétera?… en lugar de una empresa de técnicos y gerentes, se intentó conformar una empresa de esclavos ideológicos del siglo XXI. ¿Petróleo rojo y yacimientos chavistas?

- Cambio de la Misión de Pdvsa … transformaron a una empresa petrolera con contenido social, en una empresa social con algún contenido petrolero… ¿dónde estás Deming? … convirtieron a la empresa en un super ministerio que se encargaba de la comida, de las medicinas, de la agricultura, de la construcción de viviendas, de financiar los apoyos internacionales, de la caja chica… todo lo contrario de modelos gerenciales exitosos y sobre todo, de las transnacionales con las que tocaba competir.

“BATALLAS” FINANCIERAS

- No conformes con haber disfrutado del boom petrolero más largo y fructífero de nuestra historia, y recibido más de 700 mil millones de dólares durante el período 2004-14, Pdvsa se endeudó. Se habla de 35.000 millones de dólares a los bancos, más otros miles a empresas de servicio y operadoras, más las decenas de miles con los chinos, más lo que le deben a los 23.000 botados (no les pagaron, les prohibían trabajar en empresas conexas, y para remate demandaron a unos cuantos) … total, hoy la empresa le debe “una vela a cada santo”. Los deslenguados dicen que cuando suplican a los santos por un milagrito de nuevas inversiones, estos les contestan, Paga primero.

“BATALLAS” CONTRA LA CORRUPCIÓN

- Ellos mismos se han encarcelado. A muchos de ellos los persiguen por todo el mundo. Por cierto, a ningún técnico o gerente de la meritocracia lo persiguen por corrupto… saque sus propias conclusiones.

- “Batalla Fondo de jubilados de Pdvsa” … 540 millones de dólares que desaparecieron (quedaste como un niño de pecho Houdini), y dejaron a los jubilados sin por lo menos 500 $ mensuales… esa “batalla” más bien pareció “coleo” … los jubilados petroleros en su dificilísima vejez, sin recursos y sin médicos, os lo agradecen.

“BATALLAS” ESTRATÉGICAS

- Cambiaron leyes, y malinterpretando el término soberanía sacaron a las transnacionales del negocio. Acabaron con la Apertura, que había generado más de 1,2 millones diarios de barriles adicionales… como si la producción petrolera fuera cuestión de rimbombancias, de decretos heroicos y no de gerencia y estrategia.

- Expropiaron a los contratistas en el lago de Maracaibo - “los chillidos de los oligarcas se escucharán en la luna”- expresó el comandante. Hoy el Lago es un parque temático lleno de ruinas. ¿Dónde estarán los 8.000 trabajadores, “que estaban siendo explotados por los ricos” y los mandaron a nómina Pdvsa?

- Fantasearon con un inconstruible gasoducto que iría desde Anaco hasta Buenos Aires, pasando por la selva del Amazonas. Igual, quisieron llenar de refinerías patrióticas a América Latina … puro deseo. En Cuba sí levantaron la refinería Cienfuegos, y aunque usted no lo crea, los “panas” … los expropiaron. ¡Qué vergüenza!

“BATALLAS” OPERACIONALES

- Explotó Amuay (2012), con su lamentable carga de víctimas…. Pdvsa no cobró el seguro… ¿por qué será?

- La producción (cifras OPEP) bajó desde más de 3 millones de barriles por día en 1999, hasta 2,373 en el 2014. Ya comenzaba la caída en picada. Claro, les faltaban gerencia, enfoque, equipos técnicos, gestión, mística productiva, e inversiones. Además, la Pdvsa exitosa estorbaba para el plan de destrucción del país.

- Comenzaron la venta de las refinerías que la Pdvsa azul compró en Estados Unidos y Europa, para asegurar la colocación de crudos pesados… como que sabían que luego de tamaña destrucción de la empresa, no les harían falta, ¿colocar cuáles crudos?

AURELIANO BUENDÍA, ¿ERA VENEZOLANO?

Y faltan “batallas” petroleras. Muchas “batallas”; pero para muestra, estos botones. Los verdaderos perdedores de todas esas “batallas”, fuimos los venezolanos. Nos pasó como a Aureliano Buendía: 33 “batallas” petroleras … y las perdimos todas.

Esa gestión (2004-14) está llena de desaguisados de todo tipo y estableció la ruta hacia estas refinerías desmanteladas, la inseguridad energética, la escasez y quema de gas, los cortes eléctricos, la escasez de divisas…

La “revolución” transformó a la segunda empresa petrolera del mundo… en la peor. Sancocharon a la gallina de los huevos de oro. Y todavía se intentan vender como salvadores de una patria que destruyeron.

¡Qué falta hace la meritocracia!

EPÍLOGO

“Los que participaron en esta acción criminal, que abandonaron la empresa, se creían indispensables” … desalojamos a la Gente del Petróleo del control de la empresa”.

La verdad es que el gobierno aparentó ganar la “batalla” cuando excluyó a los 23.000 trabajadores. Pero al costo de perder la empresa. Victoria pírrica. Como Pirro, podrían haber dicho: “otra victoria como esta y estaré perdido”.

La desalojada Gente del Petróleo y Unapetrol, cumple 20 años en la lucha, tan frescos y más fuertes que en el primer día. Dispuestos a rescatar a Pdvsa, participar en la creación de una nueva industria petrolera (de primera que apoye la construcción de un país de primera), y contribuir con el restablecimiento de la democracia.

Somos, más que nunca … la energía del cambio.

julio 23, 2022

PETRÓLEO SIN RESERVAS

Blog 549

 5 min


Nelson Hernández

Si la energía eólica ha hecho el salto a las aguas con gran éxito. … Ahora es el turno de la energía solar flotante PV (Photo Voltaica) de comenzar a generar electricidad sostenible y asequible para todos.

Uno de los cuestionamientos de la energía solar PV es su uso intensivo en superficie, sobre todo cuando desplaza terrenos agrícolas o en lugares donde se dispone de poca superficie. Tal cuestionamiento ha dado lugar a la energía solar PV flotante (FPV), la cual arroja otros beneficios por estar ubicada en espejos de agua. Las ventajas de la energía solar flotante sobre los sistemas terrestres incluyen un mayor rendimiento energético, una menor evaporación y una mejor calidad del agua, entre otras.

En tal sentido, la FPV abren nuevas oportunidades para ampliar la capacidad de generación solar, especialmente en países con alta densidad de población y usos competitivos de la tierra disponible. El Banco Mundial (BM) ha publicado un documento sobre las FPV con el objetivo de dar a conocer este nuevo enfoque de la energía solar.

El BM ha indicado que con un potencial de 400 GW de FPV, instalado en el 1 % de la superficie mundial de espejos de agua, alcanzaría la mitad de la capacidad actual global instalada de energía solar PV al 2020 que se sitúa en 714 GW. Así mismo, ha indicado que con sólo utilizar el 5 % de la superficie disponible en embalses de agua en Latinoamérica es posible instalar unos 200 GW, 10 veces mayor a la capacidad actual para el 2020, que se situó en 20.3 MW.

El uso de esta tecnología da sus primeros pasos, siendo la combinación de energía solar flotante con plantas hidroeléctricas de particular interés. Esta cupla se complementan perfectamente, ya que el sol es más fuerte en época de verano con lo cual se ahorra agua por generación de electricidad FPV, y se disminuye evaporación en la superficie cubierta por los paneles solares.

Por otra parte, los ambientalistas y los solaristas se enfrentan en cuanto a los beneficios y las desventajas de la instalación de granjas solares y eólicas en espejos de agua. A continuación lo mas resaltante sobre el tema. A saber, entre otras:

· Suaviza la variabilidad de la solar PV

· Para la misma capacidad de generación eléctrica, FPV necesita hasta 1.8 veces menos superficie que la PV convencional.

· Libera tierra en países con poca superficie disponible, especialmente en islas

· Actualmente, los costos FPV son un 18 % más alto que la convencional PV

· Aumenta la eficiencia en generación eléctrica en un 15 %, ya que el agua ayuda a refrigerar los paneles y la recepción de mayor radiación solar por efecto de la reflexión del agua

· Según los expertos, la matriz de paneles solares puede bloquear la penetración de la luz solar en los cuerpos de agua, interrumpiendo el gradiente térmico (tanto en dirección lateral como longitudinal).

· Con menos luz solar disponible, las actividades fotosintéticas dentro del agua disminuyen.

En definitiva, el impacto al ecosistema está en función de la profundidad del cuerpo de agua, las variaciones en esa profundidad y el tamaño del sistema FPV. Pero la tecnología busca soluciones para mitigar tal impacto.

Sin embargo, la energía solar flotante es el siguiente paso de las renovables. Y China ya tiene la mayor planta FPV del mundo, ubicada en la ciudad de Dezhou, provincia de Shandong, con una capacidad de 320 MW. La planta generará 550 Gwh al año para satisfacer las necesidades de 320 mil personas.

Otro aspecto muy importante que no hay que dejar a un lado, es la eólica en agua (offshore), la cual ha desarrollado una tecnología que ha permitido grandes granjas eólicas. Actualmente, la mayor granja eólica offshore es Hornsea 2 en Gran Bretaña, con una capacidad de 1.32 GW, pudiendo alimentar a 1.3 millones de personas. Dentro de esta tecnología de punta se encuentra el aerogenerador desarrollado por la empresa Ming Yang, China, de 16 MW, con palas de 118 metros que abarcan una superficie de 46000 m2, y puede generar hasta 80 Gwh al año.

En tal sentido, la eólica offshore muy bien puede ocupar espacio en los espejos de agua existentes en superficies de tierra firme.

Venezuela. Energía solar y eólica en espejos de agua

La gráfica a continuación muestra las represas, embalses y lagos en Venezuela (Fuente: Douglas Rodríguez Olarte)

Vista la tendencia mundial de ocupar superficies en espejos de agua para instalar granjas solares y eólicas, es oportuno analizar, de manera direccional, la potencialidad que existe en Venezuela para desarrollar las referidas granjas energéticas.

En tal sentido, se han seleccionado los siguientes espejos de agua: Represa Gurí, Lago de Valencia, Lago de Maracaibo, Represa de Calabozo, Represa Camatagua, Represa Uribante – Caparo y Embalse El Guamo. Es de señalar que las represas aguas debajo de la del Guri son también embalses potenciales para instalar FPV y eólica offshore.

Las premisas para el análisis son las siguientes:

· Como referencia base, se tomo una planta eléctrica de 50 MW de capacidad, con una producción anual de 280 GWH

· Los valores de potencia eléctrica solar y eólica para cada espejo de agua son los referidos en el Atlas Solar, y el Atlas Eólico. El potencial eólico esta medido a una altura de 50 metros. A mayor altura, mayor es el potencial.

· Los valores obtenidos de los atlas de incidencia solar y potencial eólico son netos. Es decir, ya contemplan el factor de operación y el factor de carga

· Los cálculos fueron realizados mediantes el modelo solar y el eólico.

· Se toman como beneficios para la evaluación económica del proyecto la no compra de combustible y el ingreso por venta de la no emisión de CO2.

Los resultados para la granja FPV, se muestran en la gráfica a continuación. Se muestra el área a ocupar, la inversión, el LCOE, los paneles necesarios a instalar y el porcentaje del área ocupada por la granja en el espejo de agua. Por ejemplo, para el Guri esa planta ocuparía un área equivalente al 0.04 % del área total de la represa.

La gráfica anterior muestra los resultados para una granja eólica en agua. Se presenta el área de la granja, la inversión, el LCOE, el número de aerogeneradores y el porcentaje del área utilizada.

En ambas granjas, el embalse El Guamo no es atractivo para una de 50 MW debido al área que ocuparía. Lógicamente, es posible instalar granjas de menor capacidad. Por ejemplo, una FPV de 5 MW en el mismo embalse llega a ocupar un área de 20.7 hectáreas, equivalente al 3.3 % del área total del embalse.

De igual manera, una turbina de la hidroeléctrica de Guri de 600 MW, equivaldría a una FPV con un área de 1992 hectáreas, equivalente al 0.47 % del total del embalse Guri. Si la granja es eólica offshore, el área ocupada seria de 888 hectáreas, equivalente al 0.21 del área total del embalse.

Lo ideal sería buscar un óptimo para una granja energética mixta solar – eólica en espejos de agua.

Conclusión

Las granjas energéticas en espejos de agua emergen como una solución a la descarbonización del sistema energético optimizando el uso de la superficie terrestre

Hay muchas preguntas abiertas con respecto a la implementación adecuada de la tecnología: ¿qué estudios de viabilidad adicionales deben realizarse para proteger al ecosistema local? ¿Cuáles son las diferencias en las prácticas de operación y mantenimiento en comparación con las PV tradicionales construidas en tierra firme y tienen un costo mayor? ¿Cómo se deben adaptar los procesos de licitación y los contratos de adquisición a la nueva tecnología?…. Pero la tecnología avanza en su desarrollo con miras a darle respuestas a estas inquietudes.

Venezuela, dentro de su planificación de descarbonizar su matriz energética debe incorporar, entre otras fuentes renovables, la generación eléctrica solar y eólica, sin dejar de lado la modalidad de estas fuentes energéticas en espejos de agua.

Netgrafía

1. Análisis de la FPV

https://www.grandviewresearch.com/industry-analysis/floating-solar-panels-market

1. Solar Flotante. Banco Mundial

https://documents1.worldbank.org/curated/en/670101560451219695/pdf/Floating-Solar-Market-Report.pdf

 6 min


Julio Dávila Cárdenas

Estuve transitando por la Avenida Bolívar de nuestra Caracas, así como por la Autopista del Este y observé que la primera se encontraba llena de banderas de Venezuela, así como también el entorno de una escultura dorada que en la autopista parece quisiera representar a los indígenas.

Pero me llamó mucho la atención que todas esas banderas se encontraban izadas a media asta. Desconozco la intención que tuvieron quienes ordenaron colocarlas así. Lo cierto es, que la bandera nacional, junto con el escudo y el himno constituyen los símbolos de Venezuela.

Ahora bien, de acuerdo a los protocolos existentes en la mayoría de los países, cuando se iza la bandera nacional a media asta, se hace en señal de duelo, bien porque ha ocurrido una tragedia de grandes proporciones o porque se quiere conmemorar, en señal de respeto, la muerte de alguna personalidad nacional o extranjera. Siempre se fija el tiempo en que debe permanecer así.

Debo confesar de nuevo que ignoro las razones que tuvo el personero del régimen para enarbolar tantas banderas a media asta, pero motivos no le faltarán.

Quizás se ha querido dejar constancia del sufrimiento de tantos venezolanos que han preferido abandonar el país, en lugar de soportar la tragedia que desde hace más de veinte años se sufre por la carencia de servicios públicos o por la falta de mantenimiento de los mismos.

Puede ser también, que se ha querido manifestar el duelo que sufren los familiares de aquellos que han fallecido por manifestarse opositores, o por quienes han perecido en las travesías hacia otros países.

Otra hipotética posibilidad, aunque más lejana, haya sido que el funcionario que dio la orden, pensara –si cabe el término- que era necesario llamar la atención por la cantidad de casos de corrupción que se han conocido y quedado impunes.

Ha llegado el después que sabiamente nos ha hablado desde hace muchos años, Monseñor Ovidio Pérez Morales, es decir, el tiempo en que hay que salir en la búsqueda de la paz, la concordia y la reconciliación entre los venezolanos. Basta de sembrar el odio entre los hermanos. Corresponde ahora a la oposición buscar caminos de unidad que permitan disfrutar a todos una Venezuela libre, democrática, solidaria e independiente. Para ello es indispensable restituir el equilibrio entre los diferentes poderes, a fin de que estos reflejen la verdadera conformación de la nación, así como conciliarse con los factores sociales y económicos del país. Ofrecer garantías que permitan la inversión nacional e internacional, en sectores que contribuyan al desarrollo económico y a la búsqueda de la justicia social. Por ello cabe preguntarse: ¿Venezuela está de luto?

 2 min


Humberto García Larralde

La posibilidad de negociar con el chavo-madurismo bases mínimas de un acuerdo para superar la terrible tragedia que sufren los venezolanos, descansa en la suposición de que podemos entendernos y que estamos dispuestos a ello, que usamos palabras con igual significado y hacemos referencia a una misma realidad, aun discrepando en la manera como abordarla. Pero tal obviedad no está dada.

Si hay algo que caracteriza a regímenes de naturaleza fascista es su sujeción a una realidad alternativa, construida con base en símbolos que sirven para proyectar una visión maniquea, moralista, de la lucha política, según la cual los buenos (“nosotros”) enfrentan a los enemigos del pueblo –aquellos que no se pliegan a los designios de la patria declaradas por el líder-- para asegurar su necesaria derrota. De ahí la preeminencia de la jerga militar, de conspiraciones hostiles y de la búsqueda de culpables. En el caso venezolano, Chávez erigió esa falsa realidad invocando la lucha independentista, posicionándose como una especie de Bolívar redivivo y descalificando a todos que se le opusieran como “traidores”. Campañas de odio llevaron al acoso y la discriminación de estos “apátridas” y a la suspensión progresiva de sus derechos. En absoluto había interés en entenderse con estos; había que aplastarlos.

Pero esto es historia conocida. El abandono del “socialismo del siglo XXI” con el levantamiento de los controles, la dolarización de las transacciones y ciertas privatizaciones, ¿no indicaría que estamos, hoy, frente a una realidad distinta, que permite pensar que, al fin, el oficialismo empieza a entender la realidad del país? Pero ahí está Diosdado Cabello, vicepresidente del PSUV, recogiendo la costumbre del nefasto Motta Domínguez, de acusar, ahora no a las iguanas o a un francotirador por la caída del servicio eléctrico, sino al gobierno estadounidense por la ruptura de una tubería de gas. El ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Remigio Ceballos, se molesta por la denuncia que hace Valentina (¡valiente!) Quintero, del cobro de matraca por militares en las alcabalas, denuncia repetida innumerables veces por agricultores del Táchira, ganaderos y comerciantes en general. Declara que es irresponsable “opacar la labor policial y militar enmarcada en la ética profesional de quienes se dedican a la protección, defensa y servicio al pueblo venezolano, poniendo a un lado su propia seguridad”. ¿En qué país vive este señor? Con los miserables sueldos que se les paga y el patrón que exhiben sus superiores, ¿por qué no la extorsión? El expolio de oro y coltán en Guayana, la negociación de crudo, el contrabando de hierro y cabillas, el narcotráfico y mucho más, dan cuenta de esta supuesta “ética profesional”. Cuentan, además, con una impunidad cómplice al ser ensalzado como herederos del Ejército Libertador. Y se lo creen.

El problema está en que los militares traidores que sostienen a Maduro se comportan, en realidad, como un ejército de ocupación. Sus patrones, referencias y su desprecio por el mundo civil, inculcados por la retórica patriotera de Chávez, reflejan la convicción de ser dueños del país, ungidos por la Patria. Permanecen anclados en esta visión retrógrada y primitiva porque les absuelve sus atropellos. Ampara, además, sus pretensiones patrimoniales como columna vertebral de un sistema que expolia a la nación. ¿Dónde están los resguardos institucionales que limitan el abuso de quienes tienen el poder de las armas? ¿Cómo ponerles coto a sus arbitrariedades en zonas fronterizas, en Guayana? ¿Y las torturas en la DGCIM y el SEBIN? ¿Es parte de la “protección, defensa y servicio al pueblo venezolano”?

Pero, algunos aparentan no estar anclados en el pasado. El propio protegido por este gorilismo, Nicolás Maduro, anuncia medidas de apertura para atraer inversiones. Rompe con el hechizo que lo ataba al charlatán español, Serrano Mancilla –aquel que lo había convencido de que el financiamiento monetario del gasto no era inflacionario-- para suspender, primero, los controles de precio y permitir la libre circulación de la divisa. Y, para darles contenido, contrae drásticamente el gasto público, en el más rancio sentido neoliberal, y asfixia el crédito con encajes prohibitivos para contener la hiperinflación. Y combina lo anterior con la quema de escasas divisas para estabilizar el precio del dólar.

La economía privada no podía dejar de responder a este pequeño respiro. Entusiasmado, Maduro, lanza ahora un folleto anunciando las maravillas que aguardan a quien invierta en el sector de hidrocarburos. Salvando el pésimo gusto de ponerle el nombre de Hugo Chávez Frías a la Faja petrolífera del Orinoco, sorprende que proyecta la imagen de una industria integrada: yacimientos, gasoductos, mejoradores de crudo, oleoductos, refinerías y empresas petroquímicas asociadas, operando al unísono, sin problemas. Y con las mayores reservas probadas del mundo. El folleto culmina con una serie de incentivos dispersos acumulados en distintos instrumentos jurídicos aprobados por el chavismo, incluida una “Ley (in)constitucional de Inversión Extranjera Productiva” aprobada en 2017 por la infausta asamblea constituyente. Cierra con alusiones a la Ley de Zonas Económicas Especiales y una extraña referencia a la “Ley Antibloqueo” como “mecanismo de protección de los activos públicos y de los socios e inversores del país” (¡!). Todo el mundo sabe que esta ley se aprobó para evadir controles y la rendición de cuentas al privatizar, bajo el amparo de condiciones de confidencialidad otorgadas a discreción.

En fin, nos enfrentamos a una oligarquía opresiva cuyo componente militar sigue viendo a Venezuela como su coto particular de caza, mientras Maduro intenta cambiar la narrativa para atraer inversiones. ¿Rompe con el pasado? El folleto referido se delata con una foto a toda página, al comienzo, de un “comandante eterno” visionario oteando el futuro, acusa a las sanciones impuestas por los EE.UU. del deterioro de PdVSA, y repite frases emblemáticas de los planes chavistas (“Suprema Felicidad del Pueblo”). Maduro va a tener que ir más allá si quiere, de verdad, atraer inversiones. ¿O se trata sólo de un expediente temporal para solventar problemas de caja? Hechos valen más que palabras. Garantías, acuerdos bilaterales / multilaterales de inversión, financiamiento, la taquilla única ofrecida, respuesta oportuna de la Administración Pública y, por supuesto, servicios públicos –agua, luz, gas, seguridad, infraestructura vial, de puertos y aeropuertos—confiables. Incompatible con el sistema de expoliación que ha servido hasta ahora como base del apoyo prestado por militares traidores, cobijada en mitos revolucionarios. Se pone a prueba la autenticidad de la “normalización” alardeada por Maduro.

Es posible que la dinámica desatada por estas medidas de liberalización, hasta ahora incompletas e inconexas, pueda plasmarse en aspectos de una institucionalidad favorable a la iniciativa privada y ello permita aprovechar las enormes potencialidades existentes en el país para que los venezolanos vayan conquistando, para sí, medios para una vida digna. Pero los intereses atrincherados en el sistema de expoliación existente se resistirán a abandonar sus privilegios. Muchos se amparan en el imaginario construido por Chávez para desentenderse de toda presión de cambio.

Toca a las fuerzas democráticas aprovechar la promoción anunciada por el gobierno para recoger las aspiraciones de mejora de la gente y presionar por la concreción de las reformas ahí implícitas. Y ojo, de ser sincero Maduro, muy probablemente quiera ir hacia alguna modalidad del modelo chino, con control centralizado y derechos restringidos. Y lo haría lentamente, para evitar afectar intereses. No hay nada que indique, hasta ahora, que lo anunciado redunde en una ampliación de los derechos civiles y políticos de los venezolanos y el retorno a un eventual Estado de Derecho.

No hay sustituto de una fuerza democrática mayoritaria, consustanciada con una plataforma política unitaria de cambio, para forzar, cuanto antes, las condiciones que nos permitan salir de esta tragedia.

Economista, profesor (j), Universidad Central de Venezuela

humgarl@gmail.com

 6 min


Fernando Mires

¿En qué se reconoce a un buen analista político? Diría, a través de tres características. La primera, en no apartarse de los hechos tal como ellos se presentan. La segunda, saber establecer conexiones entre esos hechos pero no de acuerdo a la imaginación sino al accionar y al discurso de los actores (nada de escribir para lucirse). La tercera razón, la más evidente: el uso de la objetividad, lo que no significa no tomar partido pues eso es imposible. Tomar partido no quiere decir falsificar la realidad o acomodar a los hechos a una determinada línea.

De acuerdo a las tres razones expuestas, afirmo que la politóloga rusa Tatiana Stanovaya es una excelente analista política. Cumple al menos con los tres requisitos. Además, como pocos, ha sabido descifrar los objetivos que persigue Vladimir Putin en su guerra a Ucrania. Para no perder tiempo, pasaré directamente a resumir –y a comentar - su último artículo publicado en The New York Times.

El objetivo más pequeño y alcanzable, digamos, el más inmediato para Putin, es su expansión territorial hacia el interior de Ucrania la que continuará hasta que las condiciones lo permitan, afirma Stanovaya. Ya ha logrado apoderarse de las regiones de Donetsk y Luhanks, pero sin duda seguirá avanzando. Lo hemos leído recientemente en las declaraciones de Lavrov y Medvedev. El primero anunció que la geografía es ahora diferente y Rusia continuará su expansión hacia las regiones de Jerson y Zaporiya. El segundo, en su papel de “policía malo”, dijo que el Kremlin piensa borrar a Ucrania del mapa mundi. Para alcanzar sus asesinos objetivos, Putin cuenta con las debilidades del bloque occidental.

Putin sabe que ni Washington ni la UE estarán dispuestos a cruzar la línea roja de un enfrentamiento directo que, sin duda, culminaría en una guerra atómica de consecuencias imprevisibles. Así mantiene a Occidente bajo chantaje. De ahí, es nuestra opinión, el carácter genocida que ha otorgado a su guerra en Ucrania. Si Ucrania no cae bajo su dominio, no podrá alcanzar sus objetivos que, siendo más importantes para él que Ucrania, pasan por Ucrania. Se la va a jugar entonces, aunque el mundo se horrorice, por ocupar toda Ucrania. Su victoria no será tal si no obliga al gobierno de Ucrania a capitular, dice Stanovaya, y agrega: “En un nivel práctico, la capitulación significaría que Kyiv acepta las demandas rusas que podrían resumirse como la “desucranización” y la “rusificación” del país” (….) “El objetivo, en definitiva, sería privar a Ucrania del derecho a construir su propia nación. El gobierno sería reemplazado, las elites purgadas y la cooperación con Occidente, anulada”.

Para dominar a toda Ucrania, Putin cree contar con el tiempo a su favor: espera, aduce Stanovaya, que la elite política ucraniana se dividirá agotada por una guerra sin salida, y probablemente Zelenski será derribado por su propio pueblo (para el efecto Putin está movilizando numerosos servicios de espionaje en Ucrania). Y si no es así, se agrega aquí, será sacado del poder por las tropas rusas. Lo mejor para Putin sería, por supuesto, que Kyiv caiga por sí solo. Así su victoria sería militar y política a la vez.

Según Stayonava, después de la toma de Ucrania, Putin intentará su objetivo primordial: construir lo que el llama “un nuevo orden internacional”. Stanovaya opina que ese objetivo fue descubierto por Putin en el curso de la guerra a Ucrania. Aquí no estamos muy seguros. No podemos olvidar que Putin fue siempre revanchista y profundamente anti-occidental. Nunca ha ocultado su propósito de reconstruir el antiguo imperio zarista con medios estalinistas y con agregados putinistas, y en las invasiones anteriores perpetradas en Chechenia, Georgia, Siria, Crimea, más la anexión virtual de Bielorrusia, ha perseguido ese propósito imperial. Si además analizamos su política internacional antes de la invasión a Ucrania, no podemos obviar la enorme cantidad de dictaduras y autocracias a las que Putin ha ofrecido ayuda. Putin, en efecto, tiene muchos aliados y un hinterland semi-islamista y anti-occidental al que cree controlar tanto económica y militarmente en el Caúcaso y en Asia Central.

En lo que sí podríamos concordar con Stanovaya es que, en el curso de la guerra a Ucrania, Putin dejó de concebir el nacimiento de un nuevo orden mundial como visión utópica para convertirlo en una posibilidad visible y real. También tiene razón Stanovaya cuando destaca que Putin no piensa destruir a Occidente solo mediante la vía militar, sino también echando mano a recursos políticos. Según la autora rusa, para Putin hay, en efecto, dos occidentes: uno malo y otro bueno. En sus palabras: “El mal Occidente está representado por las elites políticas tradicionales que actualmente gobiernan los países occidentales. (…..) “El buen Occidente consiste en europeos y estadounidenses comunes que, según él, quieren tener relaciones normales con Rusia, y empresas que están ansiosas por beneficiarse de una estrecha cooperación con sus homólogos rusos”.

En palabras más cortas, los aliados inter-occidentales de Putin serían fundamentalmente dos: las empresas económicas dependientes del gas natural, las que de hecho son todavía sus clientes, y los gobiernos y movimientos anti-democráticos de Europa y de los EE UU, sobre todo de ultraderecha (aunque también los hay de izquierda, como Podemos de España, entre varios otros). En síntesis: Putin busca convertirse en el mesías de la des-democratización del Occidente político. En cierto modo, para muchos ya lo es.

De modo sutil Tatiana Stanovaya intenta presentarnos los proyectos de Putin como “fantasías”. Pero como el artículo también está escrito para personas inteligentes, es posible percibir de inmediato que las fantasías de Putin no son tan fantásticas. Sobre todo si se tiene en cuenta que Stanovaya dejó dos grandes potenciales aliados adicionales de Putin al margen de sus comentarios: uno es China y el otro es el mundo islámico. El primero no es por cierto un aliado muy seguro, aunque por ser una dictadura, la camarilla china empatiza más con Putin que con ese molesto Occidente cuyos políticos hablan de cosas tan improductivas como libertad, democracia y derechos humanos. El mundo islámico en cambio puede llegar a ser un aliado mucho más fiel de Putin en la construcción de su tétrico nuevo orden mundial (que, dicho de paso, entusiasma mucho a los plumarios antidemocráticos de América Latina)

No debemos olvidar que la iglesia ortodoxa rusa de la que Putin es fiel acólito, en su dogmatismo, en sus estructuras despóticas, y sobre todo en su odio sexual a Occidente, está mucho más cerca de la teología islámica que del cristianismo occidental, también vigente en Ucrania. El del monje Kirill es un cristianismo medieval que no vivió nunca una reforma, ni una ilustración, ni una democracia. Es un cristianismo inquisitorial rezagado en las ruinas de Bizancio y hoy reaparecido en las cúpulas del Kremlin. Es también el cristianismo militar e imperial de Vladimir Putin. En breve, es un cristianismo sin Cristo.

No es exageración afirmar que la democracia se encuentra amenazada a nivel mundial, tanto interna como externamente. Esa democracia que a fines del siglo XX, después de la caída de las dictaduras del sur europeo, de las del cono sur latinoaamericano, y del fin del mundo comunista, parecía emerger victoriosa, hoy se encuentra arrinconada por dos potencias mundiales, por religiones ultraconservadoras, por empresarios anti-políticos, por populismos de izquierda y de derecha. Democracia condenada por Putin, si no a desaparecer, a vivir arrinconada en solo algunos países. Puede que no sea así, pero las condiciones para que así sea, ya están dándose. Eso es lo que no nos quiso decir directamente, tal vez para no echarnos a perder el día, Tatiana Stanovaya.

Pero el día después de haber leído el artículo que aquí comento, Putin viajó a Teherán a encontrarse con sus homólogos turcos e iraníes. El tema de la reunión fue Siria. Más bien, así lo veo, fue un tema-pretexto. Mirando con detención la foto de los tres autócratas, parecíamos más bien asistir a la confirmación de un nuevo “eje histórico” formado por el rusismo religioso-imperial de Putin, el Irán fundamentalista y teocrático de Raisi y el occidente antidemocrático y semi-islámico de Erdogan, todavía con un pie en la OTAN.

Hoy, mientras termino de escribir este artículo, Italia está siendo sumida en una de sus acostumbradas crisis políticas, pero en estos momentos, muy fatal. Si ascienden al poder las fuerzas de Meloni-Salvini-Berlusconi, Putin podría lograr en Roma lo que no logró con la derrota de Le Pen en París: el inicio del "aniquilamiento político de Europa" que según el escritor Michel Houellebecq iba a comenzar en Francia.

Houellebecq, en su última novela -para mí una de las mejores -“Aniquilamiento”, suelta un pensamiento que no tiene nada que ver con el argumento del libro (es su buena costumbre). Afirma Houellebecq que la primera guerra mundial fue un caos donde los soldados de diversas naciones se mataban en millones sin saber por qué. En cambio, dice, la segunda guerra fue librada por los aliados de un modo heroico pues ellos sabían que había que darlo todo para que no se impusiera el mal sobre la tierra, representado en la figura endemoniada de Hitler. La lectura de ese párrafo fue suficiente para dejar el libro a un lado y comenzar a pensar en esta que podría ser (¿o ya es?) la tercera guerra mundial.

¿Es esta guerra del siglo XXl heroica pero irracional? Para los ucranios –contradiciendo aquí a Habermas que nos habla de tiempos post–heroicos- no lo es. Para los demócratas de Ucrania, la que libran es una guerra plena de racionalidad: se trata nada menos que de sobrevivir como nación. Por eso mismo, además de racional, es heroica.

Siguiendo a Kant, quien escribió sendos tomos sobre la razón pura y sobre la razón práctica, habría también dos tipos de heroísmo: el heroísmo puro, que no sirve para nada (fue el de la primera guerra mundial) y el heroísmo práctico. En la vida cotidiana, heroísmo práctico es por ejemplo el de un padre que se arroja al agua a salvar la vida de su hijo que no sabe nadar, o el de un bombero que libera a una anciana de las llamas de un incendio. En la vida histórica, heroísmo práctico fue impedir que Hitler se hiciera de toda Europa. Heroísmo práctico es también para los ucranios impedir que Putin los convierta en ciudadanos rusos de segunda clase.

¿Y para el resto de Occidente? Para sus gobiernos esta guerra no es irracional, como fue la primera guerra mundial. A fin de cuentas se trata de impedir el avance de un imperio antidemocrático, y eso, desde el punto de vista democrático, nunca podrá ser irracional. Pero tampoco es (todavía) una guerra heroica. En otras palabras, hay en Occidente un deseo de democracia, pero no hay una mística democrática. Nadie quiere interrumpir su modo de vida, nadie quiere limitar un poco el uso excesivo de energía, nadie quiere perder sus vacaciones, nadie quiere pensar si hay una conexión entre determinados partidos políticos por lo que siempre han votado, con los dineros de Putin, pese a que algunas pruebas ya son más que evidentes.

Al llegar a este punto no puedo sino recordar una frase que leí hace tiempo, ya no me acuerdo dónde. Esa frase decía: “El Titanic se hundía y los pasajeros querían seguir bailando”.

Referencia: Tatiana Stanovaya - Putin cree que va ganando

Putin cree que va ganando - The New York Times (nytimes.com)

Julio 25, 2022

Polis

https://polisfmires.blogspot.com/2022/07/fernando-mires-bailando-sobre-e...

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John Polga-Hecimovich, David Smilde, Guillermo Tell Aveledo, Harold Trinkunas, Leonardo Vera, José Virtuoso S.J., Verónica Zubillaga, Paul J. Angelo, William J. Perry

Nuevos senderos para el cambio político

Resumen Ejecutivo

El colapso económico, la polarización, la represión y el estancamiento del conflicto político venezolano se han profundizado durante los últimos años, sin un final que esté claramente a la vista. Cuatro intentos de negociación han fracasado y en cada ocasión cada uno de estos procesos ha culminado con ambas partes acusando a la otra de mala fe.

Sin una luz al final del túnel, el resultado ha sido trágico para todos los venezolanos. El país ha atravesado más de cuatro décadas perdidas económicamente, sufriendo, en los últimos años bajo el gobierno de Maduro, el peor proceso de destrucción económica que se haya experimentado en la historia moderna de América Latina y la segunda peor hiperinflación de la región. Venezuela es una nación que durante las últimas dos décadas, bajo la revolución bolivariana, vio consolidar uno de los primeros sistemas autoritarios del Siglo XXI, con grandes capacidades de resiliencia y con un uso intensivo de clientelismo electoral y alta sofisticación tecnológica para controlar a la población, que ha terminado por expandirse a países como Nicaragua y que tiene contrapartes globales en Rusia, China, Irán, Turquía y Cuba.

Con un nuevo intento de mediación diplomática por parte de Noruega, otra ronda de diálogo y negociaciones que se inició en Ciudad de México en agosto de 2021 y, que en este momento se mantiene suspendida, el país retoma la posibilidad de buscar una solución acordada a la crisis. La misma se inició con una declaración conjunta de objetivos y procedimientos, en el que ambas partes consensuaron que tanto el gobierno de Venezuela, bajo la presidencia de Nicolás Maduro, como la plataforma unitaria—que agrupa a las principales fuerzas de oposición reconocían que se requiere de un esfuerzo mancomunado que tome en cuenta los intereses de todos los venezolanos para enfrentar la grave crisis económica, social y de salud pública del país y avanzar hacia la reconstrucción de la democracia. Los representantes de ambas partes confirmaron, después de las reuniones iniciales, que habían logrado avances en los procedimientos y que habían encontrado puntos en común sobre los temas de la agenda. Pero el gobierno de Maduro anunció a mediados de octubre de 2021 que no iba a asistir a la ronda de conversaciones programada, en protesta por la extradición a Estados Unidos de uno de sus colaboradores más cercanos, quien fue detenido en Cabo Verde y acusado de corrupción y lavado de dinero. A partir de entonces, el proceso se ha mantenido congelado, aunque con algunos intentos, especialmente por parte de los Estados Unidos y Europa, por reanudarlo.

A pesar de este impasse, este informe parte de una premisa fundamental: este grave y destructivo conflicto político no puede resolverse hasta que el gobierno venezolano, liderado desde 2013 por Nicolás Maduro, así como el gobierno interino establecido en 2019 bajo Juan Guaidó, acepten que hasta ahora sus estrategias no han resuelto los problemas centrales que enfrentan diariamente la población empobrecida de Venezuela, y que cada uno de ellos por separado, carece de un apoyo público lo suficientemente amplio como para trazar un camino creíble hacia adelante. El informe también parte de la premisa que la comunidad internacional debe jugar un papel más constructivo que permita facilitar y también fortalecer un potencial acuerdo.

Una salida negociada, que refuerce las normas e instituciones democráticas y promueva la cooperación entre las diversas facciones políticas del país, es de interés para quienes han apoyado al movimiento chavista, quienes se han opuesto a él y también para el resto de los venezolanos. El informe describe algunos antecedentes históricos para aclarar cómo y por qué el movimiento liderado por el coronel retirado Hugo Chávez cuando llegó al poder, generó apoyo popular al incorporar a sectores marginados de la población al sistema político, emprendió programas sociales y económicos populistas y de corte estatista, distribuyó ampliamente los beneficios del gran aumento en los precios del petróleo, y alejó a Venezuela de la democracia liberal hacia un gobierno autoritario mientras expandía la corrupción y los poderes de un sector militar cada vez más politizado. También discutimos las estrategias que los opositores al chavismo emplearon para contrarrestar estas tendencias, solo para enfrentarse a un estado cada vez más represivo. No evaluamos el pasado y tampoco evaluamos la culpa. Más bien, tratamos de dar cuenta de las divisiones de Venezuela y luego explorar si se pueden diseñar caminos constructivos y factibles para ayudar a los actores sociales y políticos dentro del país, y que le permitan a su diáspora y miembros de la comunidad internacional, a comprometerse con pasos concretos destinados a la coexistencia pacífica, la recuperación económica y la reconstrucción de las instituciones democráticas y el fortalecimiento de la sociedad civil.

Ninguno de los caminos propuestos que discutimos será fácil, corto o seguro. Pero el enfoque pragmático, estratégico e incremental que recomendamos tiene una probabilidad considerablemente mayor de revertir la espiral descendente que experimenta Venezuela y avanzar hacia un país más pacífico, próspero y democrático, que el que ha seguido el gobierno de Maduro, la oposición organizada, la opinión pública y diversos actores destacados de la comunidad internacional, cada uno con su propias perspectivas e intereses, pero sin una visión positiva que sea compartida por todos, ni planes concretos para un futuro que permita la reunificación de la familia venezolana.

El trabajo más arduo para detener el declive del país y cambiar su rumbo debe ser asumido principalmente por los venezolanos, incluidos aquellos que hasta ahora han estado activos en la vida pública y aquellos que también se han sentido alienados e incapaces de moldear positivamente el futuro de la nación y el suyo propio. El enfoque que recomendamos requerirá un liderazgo más reflexivo y, de igual manera, requerirá una amplia participación de las organizaciones de la sociedad civil y los ciudadanos. Ninguna potencia extranjera correrá los riesgos y dedicará los recursos necesarios para resolver las múltiples crisis de Venezuela, pero varias naciones sí podrían tener el interés y los recursos para comprometerse y apoyar estas iniciativas.

Garantizar y proteger la realización de elecciones libres, justas y creíbles, con reglas y procedimientos acordados, un monitoreo adecuado; son claramente pasos necesarios y su implementación debe avanzar gradualmente.

Dada la naturaleza del gobierno de Maduro, la realización de dichas elecciones puede ocurrir por etapas en el tiempo. Los demócratas venezolanos deben aprovechar todas las oportunidades para insistir en elecciones justas. Esto implica participar y trabajar con organizaciones de la sociedad civil y organizaciones internacionales para garantizar que se cumplan las condiciones negociadas para el cumplimiento de los procedimientos electorales y de campaña.

Esto también va a requerir de un movimiento democrático capaz de reconstruir sus redes dentro de todo el territorio para recuperar la fuerza electoral necesaria para transformar las oportunidades potenciales en una mayo y verdadera democratización. Este enfoque implica asumir riesgos políticos: hacer uso de las ventanas de oportunidad en lugar de esperar las condiciones óptimas en el futuro. La oposición deberá aceptar que existe un dilema entre lo que es deseable a largo plazo y lo que ahora es factible para transitar el camino rápido hacia la democratización que habían anticipado y que pareciera haber sido bloqueado. Una transición política rápida que restablezca los derechos democráticos, que desmonte la arbitrariedad judicial y la corrupción y ponga fin a todos los abusos contra los derechos humanos—una solución que fue capturada por la frase “acabar con la usurpación”—ya no es factible dada la consolidación del régimen de Maduro.

El chavismo probablemente pueda continuar resistiendo las presiones externas y además profundizar aún más su régimen autoritario, aunque eso implicaría riesgos políticos y sociales en el mediano y largo plazo para su estabilidad. La idea que Maduro dejará el poder en el corto plazo y que su gobierno no se protegerá de la persecución si pierde una elección puede ser una aspiración legítima, pero en la actualidad no es una realidad política. La oposición debe concentrarse en negociar una apertura política, lo que algunos llaman una liberalización, que podría contribuir potencialmente a un proceso de transición democrática, siempre y cuando la oposición pueda aglutinarse y generar un apoyo popular sustancial. Sin bases sociales sólidas de apoyo popular, aún con una apertura, será muy difícil, por no decir imposible, inducir un cambio institucional verdaderamente democratizador en el sistema político.

Entendemos que muchas personas son escépticas a la idea que el chavismo, entendido como un régimen hegemónico, con características autoritarias—que incluye su sistemática violación de los derechos humanos, el gran alcance de la corrupción, su activa participación en economías ilícitas y su intolerancia a líneas de pensamiento e ideologías que consideren amenazantes–, genera dudas sobre su disposición voluntaria a una apertura hacia la coexistencia democrática. Según esta visión, el chavismo carece de los incentivos y los valores democráticos para permitir medidas que liberalicen la política venezolana, incluso si la comunidad internacional estuviese dispuesta a retirar o reducir las sanciones, para alentar dicha apertura.

Argumentamos más bien que, a pesar de su naturaleza autoritaria, el Chavismo podría negociar una apertura política que conduzca a una relajación humanitaria sustancialmente mayor. Maduro enfrenta un dilema: su gobierno puede permanecer en el poder a un alto costo social, o puede mejorar las condiciones de Venezuela logrando una relajación gradual de las restricciones internacionales que le permita “competir electoralmente y reinsertar nuevamente a la industria petrolera en un mundo que demanda tanto crudo como gas a altos precios. Mientras Maduro permanezca en el poder, la única salida a este dilema es a través de negociaciones con la oposición que cuenten con el aval y el apoyo de Estados Unidos y la comunidad internacional. El informe intenta, precisamente, esbozar algunos pasos concretos que podría facilitar la construcción incremental de ese camino.

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Jesús Elorza G.

Muy nerviosa se presentó la Ministra de Educación en el despacho del presidente, para presentarle el Informe sobre el Balance del Periodo Escolar 2021-2022. Camarada presidente, quizás lo que vengo a decirle no sea de su agrado, pero las cifras del año escolar no son las mejores.

¿Cómo así? preguntó el primer mandatario.

Déjeme informarle que en relación a la matricula, tenemos que para este periodo, la población estudiantil de primaria y bachillerato fue de 6,5 millones versus los 7,71 millones que estaban inscritos en 2020; es decir, abandonaron las aulas 1,21 millones de niños y adolescentes.

En cuanto al número de docentes, para 2021 la plantilla total alcanzó los 502.700 maestros, es decir, 166 mil profesores menos (-25%) que los que 699 mil que trabajaban en las escuelas y liceos del país para el año 2020.

Sobre la infraestructura escolar, debo decirle camarada presidente que, más del 80% de los centros educativos tienen al menos cuatro carencias esenciales. Las más comunes (de carácter agudo) son los servicios de salud (93,7%), internet (85,7%), salas de teatro o música (84,9%), laboratorios (79,6%), electricidad (69,9%), agua (56,6%), canchas (46,8%) y salones (17,6%).

En cuanto a las causas de la inasistencia escolar, tenemos que las más comunes son la falta de comida en el hogar (78,3%), la falta de servicios básicos (56,7%), no poder costear los implementos (55,5%), razones de salud (44,4%), porque debe ayudar en las tareas del hogar (43,7%), porque el alumno no quiso seguir estudiando (43,5%), porque el alumno no lo considera importante (39,7%) y por el costo del transporte (25.9%).

Más de la mitad de los estudiantes (56,9%) y cuatro de cada 10 docentes (38,4%) reportaron sufrir de vulnerabilidad alimentaria. Con mucha pena, camarada presidente, debo decirle que hemos detectado los siguientes problemas: 48,8% de los alumnos dijo comer menos de tres veces al día, mientras 8 de cada 10 maestros reportó comer menos de lo que requiere para satisfacer su demanda calórica. Cerca de 50% de los docentes reportó haber perdido entre 6 y 15 kilos de peso en los dos últimos años.

En este punto, también resalta que el Programa de Alimentación Escolar (PAE), ejecutado por nuestro gobierno revolucionario, funciona en 9 de cada 10 escuelas, pero sólo 32,27% de los colegios recibe el servicio todos los días de clases y 36,7% varias veces a la semana. 70,8% se limita a una comida diaria, con poca proteína y más carbohidratos. 90% de los planteles no cuenta con los suministros necesarios de alimentos, además de la falta de utensilios y el mal estado de las áreas de cocina y comedor.

En el caso de la Educación Superior, sufrimos una enorme emigración de profesores, disminución notable de alumnos, desmantelamiento de la infraestructura, lo cual incide dramáticamente en la calidad de la formación. Estos efectos perjudiciales pueden trascender en más de una generación. La deserción de estudiantes es mucho más alarmante, por ejemplo, permítame camarada presidente decirle que, en el caso de la UPEL (Universidad Pedagógica Experimental Libertador), la matricula pasó de 13.000 estudiantes a solo 3.000.

En materia de Educación Virtual, el 70% de las escuelas reportan no disponer de servicio de internet, mientras que el otro 30% señala que el sistema está en mal estado y su funcionamiento es muy irregular.

En el presente periodo escolar se encontró un deterioro mayor en el sector educativo que ha llevado a los docentes a migrar o a renunciar a su profesión para lanzarse a las calles y buscar otros trabajos para subsistir (…) Los docentes están pasando hambre. Hay profesoras que trabajan limpiando casas y profesores haciendo de vigilantes porque con este sueldo es imposible vivir. En su creciente protesta los docentes reclaman un mejor salario que oscile en el orden de los 300 dólares mensuales o su equivalente al costo de la Canasta Básica Alimentaria.

Con una gran sonrisa en su rostro, el camarada presidente, luego de escuchar esa lista de quejas, le dijo a su camarada ministra que ese informe le venía al gobierno como anillo al dedo.

No entiendo, dijo la ministra….

Tranquila, déjame explicarte. Todo lo que dijiste es verdad, pero, recuerda que siempre hay un pero; a tu informe ahora le vas a agregar que todo eso es culpa del cerco económico al cual nos tiene sometido el imperialismo norteamericano, culpa de la oposición golpista, culpa de los oligarcas de la derecha antirrevolucionaria y culpa de Guiado y su combo. Y, por último, le agregas nuestros números favorables.

¿Cuáles números favorables? preguntó la ministra a punta de desmayarse.

Tranquila camarada, en nuestra revolución todo tiene solución, fuera de ella nada. Llama al camarada Rector de nuestra Universidad Bolivariana que para para fines de este mes de julio, como cierre del periodo escolar 2021-2022, promueva y autorice la “Graduación Express” de los aproximadamente 30.000 estudiantes de esa casa de estudios. Es decir, que los gradúe a todos de un solo coñazo en las áreas de médicos integrales, enfermeras, maestros y profesores. Que reserve un 10% de esos títulos para abogados revolucionarios, destinados a la defensa de nuestro régimen.

Al escuchar todo aquello, la camarada ministra solo se limitó a decir “Que arrecho eres, solo a una mente como la tuya se le ocurre una salida como esa” La crisis es del imperio, mientras que las soluciones y el mejoramiento de nuestro pueblo es de la revolución.

Ah, se me olvidaba, dijo el sonriente mandatario, llama también a la ONAPRE para que les pague completo el Bono Vacacional a los docentes y así dejen la ladilla de estar protestando. Eso sí, que los pague bajo el concepto “A-F”.

¿A-F?, no entiendo.

Aplanado y Fraccionado camarada ministra. Este balance de nuestra revolución en materia educativa merece un brindis…salud.

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