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Opinión

Corina Yoris-Villasana

Aunque el debate público constituye uno de los pilares fundamentales del sistema democrático de gobierno, la teoría de la argumentación ha prestado una atención insuficiente a sus peculiaridades, pese a los excelentes aportes de Luis Vega Reñón, quien se ha interesado vivamente por definir una perspectiva socio-institucional de la argumentación. Indubitablemente, uno de los terribles desaciertos de nuestra democracia, hablo sobre todo de la región latinoamericana y en especial de nuestra Venezuela, donde no existe democracia alguna, es la pavorosa y desoladora miseria del discurso público. Habría que recordar que Carlos Santiago Nino afirmaba que “otra razón que afecta negativamente el valor epistémico de la democracia, y que es posible encontrar en todo el mundo moderno, es la pobreza del debate público”. Aun alejada en el tiempo, esa aseveración está vigente totalmente.

Parafraseando a L. Vega, recordemos que el debate público es un ámbito que ha adquirido un relieve específico al concurrir en él disímiles líneas de análisis, discusión y desarrollo en especial: por una parte, una rediviva atención por la razón práctica; por otra parte, un interés gradual por la razón pública y por la calidad de su ejercicio en nuestras sociedades más o menos, democráticas; en nuestro caso, nada democráticas.

Ello muestra claramente la necesidad de analizar los discursos en la vida pública de nuestras sociedades. Las nuestras, las latinoamericanas, adolecen de tantas fallas, que es precisamente en ellas donde adquiere papel fundamental el análisis y desarrollo de lo que se ha llamado lógica civil. Nuestro ciudadano debe estar en capacidad de “dar cuenta y razón de sus posturas y propuestas en esos asuntos”; es decir, tiene conciencia del “peso, la fuerza y la pertinencia de las alegaciones y razones en juego”. De tal manera que la evaluación de los argumentos, propios, ajenos y en el debate público es fundamental.

Entendamos por deliberación, al igual que los teóricos de la argumentación, como la práctica discursiva conformada por los siguientes tres aspectos fundamentales, a saber, (i) la existencia de una cuestión de interés y de dominio público que es objeto de tratamiento común o colectivo, (ii) la pretensión de adoptar y justificar una propuesta de resolución al respecto y (iii) la confrontación y ponderación de las alternativas disponibles en ese sentido.

Para efectuar dicha evaluación, cataloguemos este tipo de argumentos como aquellos que reciben la denominación de argumentos de “medios a fines”; recordemos que en nuestra disciplina de la Teoría de la Argumentación, H. Marraud caracteriza a estos argumentos como aquellos que establecen “una acción o un curso de acción porque es un medio adecuado para conseguir un fin. Estos argumentos de medios a fines no se quedan en la mera relación causa-efecto, sino que comportan una valoración de los medios. Además, son argumentos consecuencialistas y en ellos se recomienda una acción o una valoración por las consecuencias, favorables o desfavorables, que de ella se derivan”.

De esta forma, evaluar este tipo de argumentos involucra efectividad, aceptabilidad y legitimidad, todas ellas referidas a los fines planeados, así como a los medios de los que se dispone.

Puesto que son argumentos presuntivos y rebatibles, se deben someter al examen de las cuestiones críticas asociadas a este tipo de argumentos. Estas preguntas van dirigidas a encontrar los puntos débiles de un argumento, al modo de los tópicos tradicionales. La utilidad de las cuestiones críticas reside en que ayuda a encontrar las objeciones y contraargumentos con los que ha de medirse el argumento analizado.

Ahora bien, aun cuando se encuentre una razón contraria, ello no significa que se ha invalidado un argumento; se necesita algo más. Es necesario que dicha razón pese más que la razón original. Para ilustrar lo problemático que resulta esta evaluación, al igual que hace L. Vega, veamos el ejemplo tomado de The Idea of Justice de Amartya Sen. “Tres niños aspiran a recibir un determinado regalo, una flauta. Uno alega que es a él a quien se le debe regalar la flauta porque es pobre y no tiene nada con qué jugar. Otro la reclama porque ha sido justamente él quien la ha hecho. Y el tercero aduce que debe ser suya porque es el único que sabe tocarla”.

¿Cómo decidimos entre las tres aspiraciones así argumentadas? No hay un criterio universalmente aceptado, de modo que la decisión dependerá del sistema de valores que se asuma y de la idea de equidad y de justicia que manejemos.

Llegados a este punto, hay que considerar varios aspectos para la evaluación. Ante todo, debemos contemplar los valores que entran en juego; en este caso en especial, lo que efectivamente nos habilita para conseguir una solución a la disputa entre los tres niños es el valor que adjudicamos a la búsqueda de la realización humana, la supresión de la pobreza y el derecho a deleitarse con los frutos del propio trabajo.

Ahora bien, en un ejemplo como el aludido, para decidir a favor de uno u otro, alguien actúa como evaluador; ese alguien emplearía un método que le permitiese decidir a favor de uno u otro argumento y daría las razones que justifiquen su decisión. Dicho en otras palabras y salvando las distancias, actuaría como un “juez” ante un caso en el que debe ponderar distintas opciones para decidir a favor de alguna de ellas.

¿Es posible evaluar estas prácticas argumentativas de manera “externa” o quienes evalúan son precisamente quienes están en el dentro de la propia argumentación? ¿Nuestros políticos y quienes actúan en la palestra pública alguna vez se han planteado evaluar sus propias argumentaciones?

@yorisvillasana

2 de julio de 2019

El Nacional

http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/pobreza-del-debate-public...

 4 min


Carlos Raúl Hernández

Tecleado esto el jueves 4, aparece el domingo 7, un hoy figurado en el que ya se sabe si hubo por fin intervención militar democrática. La destrucción y el abandono de fuerzas y partidos que defendían la sociedad, se suplen con dead-lines, fechas mágicas en las que alguien neutralizará nuestros traspiés, hará lo que no supimos, la carroza de Maduro se convertirá en auyama y los corceles en ratones. El quiebre, la ruptura militar, es el conjuro que emerge por no saber qué hacer o decir después de año y dos meses del 20M. Hay que repetirlo cien mil veces:negociación, normalización institucional y elecciones deben ser el nuevo mantra.

Lejos de una solución, la fractura de las FF.AA pondría en peligro la existencia misma del país, otra desgracia atroz en tres décadas de ellas. No hay instituciones porque al decir de Mariela Rosso, el estatismo acabó con el Estado. Sin ministerios, ni AN, concejos municipales, comunales ni legislativos, alcaldías, gobernaciones, justicia ni prácticamente nada, lo único que ha sostenido la unidad nacional es el alto mando de Padrino al frente de las FF.AA, que mantuvo la cabeza cuando otros la perdieron.

Con la ruptura que claman los comandos de Bárbula y el Cedral, si la otra parte no se rinde, habría una guerra que de civil tendría los muertos, con zonas liberadas, tal vez dos países de leales y rebeldes, y suficientes bajas. Intervendrían en el conflicto Colombia y Brasil y quién sabe si el gobierno norteamericano. Irregulares colombianos, narcotráfico, megabandas, la delincuencia normal, tomarían dominio territorial, aunque ya disponen de la soberanía sicológica de la gente que se esconde a la puesta del sol como en Transilvania.

¿Se desintegrará Venezuela?

Es la autopista de la disolución que tomaron Somalia, Yugoslavia, Irak, Libia, Sudán, Yemen y tantas. Se desatará el caos en los mandos represivos que prefigura la muerte del capitán Acosta previa a la reunión en Oslo y recuerda la del concejal el año pasado en plena visita del senador Corker. En ese contexto puede surgir una feroz dictadura militar. Tal vez no sea un 23 de enero de 1958, sino más bien Siria de 2014. En países más afortunados, si el gobierno siembra entropía la alternativa se ofrece como el regreso a la ley y el orden, pero aquí pone su cuota de caos.

Por fortuna los uniformados tienen mayor comprensión política que el activismo civil sobre la unidad de la FF.AA. Saben que es antídoto de la desintegración nacional que reaparece con los amagos de golpe o invasión extranjera. La fuga de miles de millones de dólares en corrupción que dejan enano el peculado del gigante brasilero, se hizo explosivamente disociadora porque condenó a la pobreza a 90% de la población, y parte de ella come basura. Ridley Scott en La caída del halcón negro describe grupos encabezados por Mohamed Aidid que se enriquecían al paso del horror y la descomposición de Somalia.

Es una metáfora de por qué en procesos de disolución de países surge un nuevo y prósperostatus quo nacional e internacional que se beneficia, y entorpece la posibilidad de enderezar la marcha hacia un cambio ¿Qué cuentas corrientes en el exterior se le quitaron al gobierno y quienes las manejan? ¿Cuáles son sus montos y quién y qué adquieren con ellos? ¿Ante qué contraloría rinden cuenta”? ¿Quién recibe las de Citgo? Este dualismo de poder parece tener incentivos no leninistas muy poderosos que le desean larga vida. Eso requiere respuestas claras.

La policía del buen camino

Por si aparece alguno con su pistola de agua, puntualicemos: la raya de partida es que este es el gobierno más corrupto de la historia latinoamericana, pero aterra que con la informalización de tales cuentas corrientes, podría tener competencia. Es interesante que se observa una especie de policía del buen camino, que arresta retóricamente y con rabia a quien pretenda debatir las “estrategias” (¿?) y señalar fallos ¿Estará esa policía al servicio de la defensa del nuevo stablishment? No sería raro. Las torres gemelas de Caracas, viveza y candidez desde hace décadas también se derrumbaron, aplastaron la democracia y no paran de hacerlo.

Dijimos décadas. Mataron las reformas económicas. Editores prestaban casas a Chávez, empresarios sus aviones, intelectuales componían ditirambos y algunos curas le celebraban misas. Luego se voltearon hacia la abstención en 2005, golpes de Estado, lanzaron gente desarmada a los colectivos, y se dejaron birlar el poder de las manos en 2016, 17, 18. Eran ¿son? remedos sin jerarquía para llamarse elites. Se lanzaron a todos los barrancos, desacreditaron a gobernadores que ganaron heroicamente sus estados. Todavía hoy insultan a la princesa guerrera Laidy Gómez, con el “argumento” de que se juramentó en la Constituyente.

Impusieron la no participación, comunidades y dirigentes locales quedaron abandonados a la miseria sin alcaldías ni concejales. Es un amargo recuerdo aquella trágica e irreparable reunión de Montalbán, en la que obligaron a partidos desmoralizados y apaleados a claudicar, y sin disimulo les “prohíben” participar en las elecciones mientras solicitan una invasión y declaran la ingenua ilegitimidad. De allí salieron a crear un frente abstencionista y ahora piden pasar mil páginas sin leerlas (y las que vienen). ¿Hubieran aceptado Betancourt, Barrios o Villalba algo así?

@CarlosRaulHer

 4 min


Carl Zimmer

Los científicos usaron bacterias reprogramadas genéticamente para destruir tumores en ratones. Algún día, este método innovador podría conducir a terapias para el tratamiento del cáncer que combatan la enfermedad con mayor precisión, sin los efectos secundarios de los medicamentos convencionales.

Los investigadores ya están apresurándose a desarrollar un tratamiento comercial, pero el éxito en los ratones no garantiza que esta estrategia funcione en los humanos. A pesar de ello, el nuevo estudio, publicado el 3 de julio en la revista especializada Nature Medicine, es un presagio de lo que viene, comentó Michael Dougan, inmunólogo del Hospital General de Massachusetts en Boston.

“En algún momento en el futuro, usaremos bacterias programables como tratamiento”, mencionó Dougan, cuya investigación sentó las bases para el nuevo estudio. “Creo que tiene muchísimo potencial”, agregó.

Nuestras células inmunes algunas veces pueden reconocer y destruir células cancerosas sin ayuda. Sin embargo, los tumores pueden esconderse del sistema inmunitario aprovechándose de un gen llamado CD47.

Por lo general, el gen produce una proteína que salpica la superficie de los glóbulos rojos, lo que constituye una especie de letrero que dice: “No me comas”. Las células inmunitarias lo ven y dejan pasar a los glóbulos rojos saludables.

Sin embargo, a medida que los glóbulos rojos envejecen, pierden proteínas CD47. Al final, las células inmunitarias ya no los dejan pasar y se comen a las células viejas a fin de hacer espacio para las nuevas.

Las mutaciones en las células cancerosas pueden hacer que enciendan el gen CD47. El sistema inmunitario también ve estas células como inocuas, y les permite crecer para convertirse en tumores peligrosos.

En años recientes, los científicos han estado desarrollando anticuerpos que pueden adherirse a las proteínas CD47 en las células cancerosas y ocultar el letrero de “No me comas”. Luego, las células inmunitarias del cuerpo aprenden a reconocer a las células cancerosas como peligrosas y atacarlas.

Sin embargo, los anticuerpos estándar son moléculas grandes que no pueden excavar un tumor grande para adentrarse en él. Y debido a que tienen que inyectarse en el torrente sanguíneo, estos anticuerpos acaban desperdigados por todas partes del cuerpo, ocasionando efectos secundarios.

Nicholas Arpaia, inmunólogo de la Universidad Columbia en Nueva York, y Tal Danino, biólogo sintético, se preguntaron si podían usar bacterias para hacer que el sistema inmunitario atacara a las células cancerosas, pero desde el interior de los tumores, no desde el exterior.

Las bacterias comunes y corrientes colonizan tumores en el cuerpo y los usan para refugiarse del sistema inmunitario. En 2016, Danino ayudó a construir bacterias que pueden producir medicamentos para combatir a los tumores después de ingresar en ellos.

Las bacterias no pueden producir anticuerpos normales para CD47. No obstante, recientemente, Dougan y sus colegas desarrollaron una versión diminuta de la molécula llamada nanocuerpo.

Los nanocuerpos no solo son lo suficientemente pequeños para que las bacterias los produzcan, sino que además son mucho más potentes que los anticuerpos convencionales.

Los investigadores introdujeron el gen del nanocuerpo en las bacterias, convirtiéndolas en fábricas de nanocuerpos. Posteriormente, el equipo inyectó cinco millones de los microbios alterados en los tumores de los ratones.

Las bacterias también estaban programadas para suicidarse en masa. Después de que se estabilizaron y multiplicaron, un 90 por ciento de las bacterias se hicieron pedazos y derramaron los nanocuerpos. Los nanocuerpos se adhirieron a las proteínas CD47 en las células cancerosas y les quitaron su camuflaje.

Además, fragmentos de las bacterias muertas salieron del tumor. Estos fragmentos de restos llamaron la atención de las células inmunitarias, que atacaron a las células cancerosas desenmascaradas.

Dentro del tumor asediado, las bacterias sobrevivientes comenzaron a multiplicarse de nuevo. Cuando la población creció lo suficiente, la mayoría se suicidó nuevamente, entregando otro pulso de nanocuerpos y fragmentos.

El golpe doble puede eliminar los tumores en los que se inyectaron las bacterias.

Cuando Dougan y sus colegas desarrollaron originalmente su nanocuerpo CD47, reconocieron que transportarlo a las células cancerosas sería fundamental para su eficacia. No obstante, nunca imaginaron que alguien lo podría esconder en su interior como un caballo de Troya microbiano.

“Me encanta cuando pasan este tipo de cosas”, comentó. “Es una pequeña máquina majestuosa”.

El enfoque también tiene el potencial de reducir los efectos secundarios del tratamiento contra el cáncer. En lugar de inundar el cuerpo de los ratones con medicamentos, las bacterias coordinaron ataques cuyo objetivo eran los tumores.

Además, gracias a su tamaño diminuto, el cuerpo limpió con rapidez los nanocuerpos que salieron de las células cancerosas.

Arpaia y sus colegas reportaron un beneficio adicional. Después de que mataron un tumor con bacterias, otros tumores en los ratones también se encogieron; es posible que las bacterias ayudaran al sistema inmunitario a reconocer otras células cancerosas.

Danino cofundó una empresa, GenCirq, que está explorando el uso de estas bacterias reprogramadas para tratar el cáncer. Arpaia está en el consejo directivo.

Su meta es tratar algunas formas de cáncer metastásico con una píldora de bacterias programadas. En una investigación anterior, Danino y sus colegas comprobaron que las bacterias que ingirieron los ratones pueden llegar hasta el hígado e invadir los tumores que están ahí.

Eso es importante, porque el hígado suele ser colonizado por cáncer metastásico. Si las bacterias reprogramadas genéticamente ayudan a las células inmunitarias a reconocer un tumor ahí, podrían ser capaces de atacar el cáncer en el resto del cuerpo.

Dougan advirtió que las bacterias reprogramadas genéticamente pueden no ser tan poderosas en la gente como parecen serlo en los ratones.

“Básicamente tenemos la misma tubería, pero a una escala mucho mayor”, explicó el investigador. “Eso significa que las cosas no se mueven tan eficientemente de una parte a otra en una persona”, añadió.

El nuevo estudio demuestra lo lejos que ha llegado el campo de la biología sintética en años recientes, comentó Tim Lu, biólogo computacional del Instituto Tecnológico de Massachusetts y cofundador de una empresa, Synlogic, que también está reprogramando bacterias para combatir el cáncer.

“Estas cosas no solo se ven como locuras con las cuales jugar”, explicó Lu. “Tienen el potencial para llegar hasta los pacientes algún día”, agregó.

6 de julio de 2019

New York Times

https://www.nytimes.com/es/2019/07/06/tratamiento-cancer-bacterias/?acti...

 4 min


BBC Mundo

La economía intangible: cómo funciona el capitalismo sin capital

Empecemos con una pregunta: ¿Cuál dirías que es la compañía de taxis más grande del mundo?

Muchos contestarían con un nombre de 4 letras que es conocido en 785 áreas urbanas del mundo: Uber.

Pues bien, Uber Technologies Inc., la empresa estadounidense fundada en 2009 "que proporciona a sus clientes a nivel internacional vehículos de transporte con conductor", no posee ningún taxi y, de acuerdo con la firma, tampoco emplea a ningún conductor.

Es un gran ejemplo de varios gigantes corporativos de hoy, como Apple, Microsoft y Linkedin, que parecen estar hechos en gran parte de aire.

"Si miras sus hojas de balance, estas compañías tienen una cantidad muy pequeña de activos tangibles", señala Stian Westlake, asesor político del ministro británico de ciencia, investigación y universidades y miembro de Nesta, la fundación nacional de Reino Unido para la innovación.

Junto con Jonathan Haskell, profesor catedrático de Economía en el Imperial College de Londres, escribieron un libro llamado "Capitalismo sin capital, el auge de la economía intangible" que explica muchos de los enigmas del capitalismo moderno, entre ellos, por qué tan pocas personas pueden ganar tanto dinero aparentemente con tan poca sustancia física.

Para reconocer el significado de su ausencia, Haskell empezó por recordar qué entendemos por capital.

"Es el producto de la inversión de las empresas que construyen un activo a largo plazo del que pueden obtener un flujo de beneficios. Un ejemplo obvio que sería un edificio.

"Cuando un supermercado decide invertir en una nueva tienda, lo primero que hace es comprar un local. Ese lugar cuenta como un bien o un activo de capital. Y es un activo de capital tangible porque es algo que puedes tocar y sentir".

En contraste, explicó Westland, "un activo intangible es cualquier cosa que no puedes tocar o sentir. Un ejemplo es una compañía de investigación y desarrollo.

"Si estás investigando para desarrollar un nuevo tipo de chip para los teléfonos móviles, lo que estás creando es una idea que, aunque no la puedes tocar, tuvo un costo por adelantado y aporta beneficios que la compañía obtiene a largo plazo.

"Eso no se parece mucho a una fábrica o un supermercado desde un punto de vista económico, pero puede ser igual de válido".

Eso es lo que constituye la "economía intangible", que hoy en día está en todas partes, incluso en un lugar aparentemente tan físico como un gimnasio.

Si los visitas, verás muchas cosas que se pueden tocar; muchos activos tangibles.

Los gimnasios tienen bienes tangibles, pero muchos son espacios para firmas intangibles.

Pero también notarás que gran parte de su oferta son clases como bodypump, bodyattack, bodyflow o, escribiéndolos como debe ser,: BODYPUMP™, BODYCOMBAT™, BODYATTACK™.

Esas pequeñas letras TM significan "marca registrada" y son una indicación de "cómo muchos de los negocios más físicos se están transformando por la economía internacional", como apuntó Westland.

"Esas clases no son ofrecidas por los gimnasios, sino que son una marca de una empresa con sede en Nueva Zelanda llamada Les Mills International.

"Básicamente, es una empresa intangible que diseña rutinas de ejercicios, adquiere los derechos de la música que usan, hace paquetes de capacitación para instructores y cobra una licencia por eso.

"Así que en el fondo de uno de los negocios más físicos de todos hay un negocio basado en intangibles, generando toneladas de dinero y pasando casi desapercibido".

Sin límites

Las empresas siempre han tenido ideas o han invertido en marcas, pero si nos remontamos a la década de 1950, las grandes compañías estadounidenses nuevas que se cotizaron en el mercado de valores estaban compuestas mayoritariamente de activos tangibles: el 85% de su valor. Ya no.

"En países como EE.UU., Reino Unido, Alemania la mayor parte del capital que se

"Uno de los grandes cambios es, por ejemplo, que los activos intangibles tienden a ser lo que llamaríamos escalables".

Supón que eres un conductor de taxi particularmente emprendedor y quisieras ampliar tu negocio. Tendrías varias limitaciones como el conocimiento de la geografía de la zona o la cantidad de dinero con la que cuentas. Puedes meter 5 personas en tu taxi pero si quieres servir a más gente, necesitas comprar otro taxi, emplear otro taxista.

Ahora piensa en una empresa como Uber, que tiene un algoritmo muy valioso para asignar taxis. No tiene que comprar un nuevo algoritmo cada vez que quiera ampliar su negocio; el que tiene se puede usar en cualquier gran número de taxis en la ciudad y, de hecho, en cualquier número de ciudades.

"Un sólo activo intangible te puede llevar muy lejos", explica Westland, en conversación con la BBC.

"Así como en ese mercado, en muchos otros se crea una situación de 'el ganador se lleva todo'. Quien tenga esa ventaja competitiva domina todo el mercado".

Esta es una de las razones por las que el cambio a un capitalismo intangible -capitalismo sin capital- realmente es importante.

Cuando empresas basadas en activos no físicos, como algoritmos, crecen, casi no hay límite a lo grandes que pueden llegar a ser y, por lo tanto, a lo ricas que se pueden volver las pocas personas en la cima.

Personas como el fundador de Amazon, Jeff Bezos, que gana unos US$8 millones de dólares por hora.

Sin competencia, sin oportunidad

Un mercado en el que "el ganador se lleva todo", señala el catedrático Haskell, trae tanto problemas como beneficios.

"Puedes llegar al aeropuerto de Londres, y salir del de San Francisco usando el mismo algoritmo para tomar taxis. Hay varias ventajas de ser parte de esa gran escala y esa gran red. Pero, por supuesto, también preocupaciones, como que la compañía dominante se vuelva perezosa y no sirva bien a los clientes, por falta de la rivalidad, que es esencial en el mercado".

"Por otro lado -apunta Westland-, el tipo de personas que prosperan en esas compañías intangibles tienden a ser gente educada, abierta a nuevas experiencias. Si no lo eres, si no tienes esas ventajas y esos privilegios, es probable que todo se te dificulte más.

"Si piensas en las divisiones que estamos viendo en nuestras sociedades, hay muchas personas que están hartas de las elites liberales metropolitanas".

Lo que quizás es una de las razones económicas que explica el fenómeno de Donald Trump.

"Ciertamente, si te fijas en los lugares donde florecen esas economías intangibles, son ciudades prósperas y diversas donde las ideas vuelan y la gente es muy tolerante y liberal. Esos no fueron los lugares que votaron por Trump sino los sitios a los que esa economía dejó atrás".

Del todo a la nada

En términos de estabilidad, los intangibles parecen más precarios.

Si tienes una fábrica de acero, esta podría perder su valor con el tiempo, o podrías perder parte de tu cuota de mercado. Pero todavía tienes una fábrica de acero. Con lo intangible, las cosas se complican.

"Los intangibles tienen la extraña propiedad de que, de repente, pueden pasar de ser muy valiosos a valer casi nada", señala Westland.

"Un ejemplo es Monarch Airlines que se metió en problemas en Reino Unido el año pasado. La aerolínea tenía un montón de activos tangibles -en forma de aviones- y un montón de activos intangibles -el derecho a despegar y aterrizar de varios aeropuertos-: ambos muy valiosos.

"Cuando quebraron, los aviones inmediatamente fueron cedidos a los acreedores. Pero con los derechos de despegue y aterrizaje, nadie sabía qué hacer: no estaba claro quién era el propietario y hubo muchos litigios.

"Cuando una empresa fracasa, el valor de los intangibles -como software y marcas- se desploma".

Y si el valor de enormes firmas es intangible, su caída deja un vacío en el que no queda nada de qué agarrarse. Eso es un gran desafío para el manejo de la economía.

Solo servicios

Muchos economistas lamentan el hecho de que ya no hacemos nada tangible, que todo es servicios, y les preocupa lo que eso significa en términos de gestionar una economía.

A fin de cuentas, ¿importa?

"Una forma en la que podría importar, por ejemplo, es en términos de igualdad.

"Bien podría ser que en el futuro, las pocas empresas que pueden crecer se volverán mucho más ricas y que los propietarios de esas empresas tendrán mucho éxito, mientras que todo el resto del mundo no vivirá en muy buenas condiciones", concluye el catedrático Jonathan Haskell.

7 de julio 2019

https://www.bbc.com/mundo/noticias-48842550

 6 min


David Dorenbaum

Los sueños son el paisaje de nuestro mundo interior. Mientras dormimos, nuestra imaginación transforma lo real, y de esa manera nos da un contexto para la experiencia diurna. La mente, en su despliegue nocturno de imágenes e historias, crea un incesante juego del escondite con los sentimientos, con la memoria y con nuestros intereses y preocupaciones del día. A pesar de ser intrínsecamente ambiguos y de estar abiertos a múltiples interpretaciones, los sueños poseen una gramática que nos ofrece una panorámica de la arquitectura de la mente y de las capas entretejidas de elementos psicológicos que la forman. En ellos, la actualidad y las vivencias del pasado reciente y remoto convergen en formas notablemente fluidas.

Sigmund Freud observó que una de las propiedades del inconsciente es la tolerancia a las contradicciones. A menudo aparecen en los sueños y nos muestran una habilidad especial de la mente para asociar cosas que aparentemente carecen de características comunes. El sueño crea nuevas categorías que de otro modo nunca habríamos advertido. Eso no es infrecuente, es parte de su extrañeza común. A todos nos ha pasado: como cuando sabemos en ese estado que alguien es nuestro mejor amigo aunque no se parezca a él. En otras circunstancias insistiríamos para corregir el malentendido, pero no aquí. El sueño es una experiencia subjetiva fuera de nuestro control, que nos aporta una apreciación de la interacción íntima entre nuestro mundo interior y el mundo social en el que nos desenvolvemos.

Al encender los aparatos nada más despertar, las imágenes digitales desplazan lo que vivimos mientras dormíamos

A través de este prisma podemos penetrar en los misterios de la mente y en su relación con la cultura y la tecnología. Es extraordinario que Freud descubriera esta clave en las actividades mentales de una persona dormida. Los sueños como guía del inconsciente formaron la base de sus teorías sobre los pensamientos reprimidos, que afloran mientras dormimos. El profesor de psicología Daniel Wegner, de Harvard, sostiene que ese descubrimiento de Freud crea un puente con los avances actuales de las neurociencias cognitivas. Estudios de imágenes cerebrales lo han confirmado: la desactivación de la función inhibitoria del área prefrontal de la corteza cerebral durante el sueño permite liberar los pensamientos que fueron suprimidos durante la vigilia y que contienen sucesos relacionados con la memoria reprimida.

La mayoría de las investigaciones sobre el sueño coinciden en que promueve el procesamiento cognitivo y contribuye a la plasticidad cerebral. Y que la falta de sueño altera la transmisión de señales en el hipocampo, que es el área del cerebro donde se procesa la memoria a largo plazo. Estas observaciones han sido confirmadas en otras especies. Los estudios realizados con la mosca de la fruta Drosophila publicados por Jeff Donlea y sus colaboradores de la Universidad de Washington muestran que el sueño no solo restaura la capacidad de aprendizaje, sino que también mejora la duración de los recuerdos.

Así afecta al sueño el uso prolongado de ordenadores y móviles

Sin embargo, a pesar del papel central de los sueños en los procesos mentales, su significado se ha venido transformando bajo el efecto de la tecnología porque ella puede desvincularnos de nuestro mundo interior. Las imágenes de esos contextos palidecen en contraposición con las de la realidad aumentada a la que constantemente nos exponemos por medio de los dispositivos inteligentes. Es como si fuésemos absorbidos por un torrente de sueños prefabricados. Resulta difícil neutralizar la sobrexcitación que causan en nuestro cerebro. El uso prolongado de la computadora, el teléfono móvil o el televisor altera el ciclo de dormir y prácticamente ha transformado la noche en un día virtual. Por otro lado, al encenderlos inmediatamente después de despertar, los sueños y sus resonancias diurnas son desplazados por las imágenes digitales, que compiten por nuestra atención y acaban seduciéndonos.

No obstante, los sueños continúan siendo la realidad virtual original. Son una experiencia intensamente personal y por eso sumamente relevante. Mantienen nuestra mente abierta a preguntas nunca antes formuladas, permiten explorar tabúes y el sinsentido sin que nadie nos observe ni nos juzgue; dan imagen a situaciones que generan ansiedad y a eventos traumáticos, lo que ayuda a procesarlos. Mientras soñamos, nuestra experiencia nocturna nos induce a vislumbrar el vasto reino de la imaginación y del pensamiento creativo. Como señala el psicoanalista Thomas ­Ogden, los sueños permiten jugar libremente con las ideas fuera del entorno del control consciente. Esta libertad para soñar es posible gracias a la protección que brinda la privacidad.

A pesar de que para nuestro cerebro el simple acto de haber soñado es suficiente, los sueños que de vez en cuando recordamos pueden beneficiarnos significativamente en nuestra vida diurna y ayudarnos a reflexionar sobre su contenido. Lo que está en juego es una conexión esencial con nuestro mundo interior. ¿Qué pensamientos vienen a la mente? ¿Qué emociones provocan? ¿Qué pudo haber precipitado el sueño de esta noche? Y si al despertar el recuerdo se evapora, no hay que inquietarse. De hecho, únicamente recordamos cerca del 10% de ellos. Piense que, después de todo, son solo sueños.

Psiquiatra y psicoanalista

7 de julio 2019

El País

https://elpais.com/elpais/2019/07/01/eps/1562001257_855851.html

 4 min


Daniel Eskibel

La agenda de la comunicación política de nuestro tiempo está atravesada por lo menos por 5 vectores complejos que suelen despertar polémicas y debates. Esos vectores son:

1. El marketing político.

2. La agenda setting.

3. Las fake news.

4. Las redes sociales.

5. Las estrategias políticas.

Estos 5 vectores influyen de manera decisiva en ese campo de fuerzas que es la agenda actual de la comunicación política.

Comunicación política y marketing político: conectados pero diferentes

El marketing político es un sistema heterogéneo de teorías, prácticas, métodos y técnicas que ayuda a las organizaciones políticas a comprender el mercado electoral y a operar con mayor eficacia dentro del mismo. Sus claves son la investigación, la estrategia y la comunicación política.

A su vez la comunicación política es una actividad que está en el núcleo mismo de la política, en su génesis, en su ADN.

La política que no se comunica de una u otra manera no existe. Si es política es comunicación, inevitablemente.

Si partimos de estas bases, entonces, vemos que marketing político y comunicación política son actividades que pueden estar estrechamente conectadas pero que en sí mismas son diferentes. Una es parte misma de la identidad política, la otra viene en su ayuda para hacerla conocer, trascender y asimilar por parte de la sociedad.

Ambas actividades se entrelazan de modo muy íntimo en el proceso que conocemos como agenda setting, que básicamente se refiere al establecimiento de la agenda política.

¿Quién instala los temas de comunicación política?

Establecer la agenda es esencialmente marcar sobre qué temas políticos se habla y dentro de cuales estructuras o narrativas.

Desde el fondo de los tiempos un aspecto esencial de la disputa política es la lucha por establecer la agenda. En tiempos no tan lejanos los medios de comunicación tradicionales tenían una posición relevante y casi sin competidores en materia de agenda.

De hecho podías seguir el recorrido de una noticia. Veías por ejemplo que la noticia se instalaba en los medios más influyentes de prensa escrita, se desarrollaba en los programas radiales matutinos y se hacía masiva en los informativos nocturnos de la televisión.

Esa dinámica cambió al ritmo de los cambios en los medios, del surgimiento de nuevas vías y canales, y de la profunda transformación de las comunicaciones que se originan en la revolución tecnológica.

El impacto de internet y en particular de las redes sociales sacudió con fuerza aquel paradigma de agenda setting. Y afectó profundamente la posición de los medios tradicionales que tanta influencia tenían en la definición del menú de temas de comunicación política.

Los medios de comunicación reaccionaron de formas diferentes a estos cambios. Muchos medios fallaron en su adaptación a los nuevos tiempos y directamente han desaparecido. Otros se han adaptado mejor, trabajan con fuertes plataformas digitales y se manejan con inteligencia en redes sociales.

Estos últimos siguen conservando, o mas bien re-creando, una posición importante a la hora de fijar agenda. Y son vitales para que la comunicación política no sea desnaturalizada por las fake news que crecen y se reproducen a velocidad de vértigo.

El desafío de las fake news

Hay por lo menos 2 factores que subrayan la potencia disruptiva de las fake news en la comunicación política contemporánea:

1. El concepto mismo de fake news: noticias que por ser falsas no son noticias aunque sean consumidas y percibidas como tales.

2. Las pautas actuales de consumo informativo por parte del público (algunas investigaciones ya adelantan que en una fecha tan cercana como 2022 el público occidental consumirá más noticias falsas que verdaderas).

Esta instalación de noticias falsas en la agenda política es un enorme desafío para los medios de comunicación tradicionales pero también para los partidos políticos y las campañas electorales. Porque quien hoy crea que se beneficia de las noticias falsas será políticamente arrasado mañana por esas mismas noticias falsas.

En ese plano es vital el trabajo de medios periodísticos serios, de redacciones de prensa con oficio, de periodistas profesionales que investiguen y verifiquen y en general de una prensa libre, rigurosa e independiente.

La lucha por instalar los temas políticos continuará siempre porque está en la base misma de la acción política. Pero la profesionalidad periodística ayudará a que las reglas del juego sean más estables, a que los partidos políticos tengan mayores garantías, a que la discusión pública sea sobre asuntos reales y a que los ciudadanos tomen decisiones con información de mayor calidad.

Por supuesto que en este y en cualquier escenario los consultores políticos tenemos que situarnos en el terreno profesional, en la ética, en el trabajo, en la seriedad, en asesorar con respaldo técnico y académico, en asesorar sobre lo que sabemos, en asesorar a partir de la experiencia, y en definitiva en actuar como especialistas y no como vendedores de humo.

WhatsApp, Facebook y las redes sociales clandestinas

Un caso especialmente significativo en el actual escenario de comunicación política es el de WhatsApp.

Marta Peirano, una de las más inteligentes y respetadas voces españolas en materia de tecnología y privacidad, ha definido a WhatsApp como “el primer medio de comunicación de masas secreto”.

La aplicación nació como sistema de mensajería instantánea pero se ha desarrollado en otras direcciones y ya comenzó a jugar un papel relevante en campañas electorales y comunicación política.

Es usado universalmente como mensajería, claro está. Pero además es un medio de comunicación masivo aunque no lo parezca. Y también es una red social, aunque tampoco lo parezca. Por WhatsApp circulan mensajes políticos, mensajes personales, noticias reales, noticias falsas, textos, vídeos, audios y todo un enorme torrente de contenidos.

De hecho es una red social cerrada que crea verdaderas burbujas de comunicación que permiten que las personas eventualmente vivan dentro de esa burbuja, expuestas a un bombardeo de comunicaciones que vienen en un mismo sentido y con escaso o nulo acceso a comunicaciones políticas diferentes.

Son comunicaciones que tienen el valor agregado de la credibilidad emanada de que los mensajes se reciben procedentes de una persona conocida o de un grupo del que se forma parte.

Más el plus de que se reciben en ese espacio que parece tan íntimo y confiable pero que en realidad no lo es tanto: el espacio de la pantalla del smartphone. Ese smartphone que se ha vuelto una extensión de nuestro propio cuerpo y tal vez de nuestra propia mente.

En este escenario la comunicación política adopta modalidades nuevas, produce efectos diferentes y plantea desafíos muy complejos.

También podemos incluir a Facebook dentro de este contexto de redes sociales clandestinas por las cuales circulan mensajes que están ocultos para el público general pero que causan gran impacto en los segmentos sociales hacia los que se apunta en cada caso.

Me refiero en especial a la publicidad opaca u oscura que puede dirigirse a micro segmentos de Facebook pero que no son percibidas por nadie más que por los integrantes de esos segmentos.

Estos fenómenos sociales son un verdadero desafío para la comunicación política pero también para la propia política y al final del día también para la salud democrática de los países.

Porque se pueden convertir en compartimientos sociales, comunicacionales, psicológicos y políticos totalmente aislados unos de otros, donde ocurren comunicaciones y se generan percepciones que en ocasiones pueden llegar a extremos de manipulación sorprendentes.

Esos mundos cerrados y opacos son micro mundos donde se producen muchos fenómenos políticos que tienden a ser bastante radicales y extremos. Justamente por ser tan opacos y cerrados es que pueden resbalar con cierta facilidad por esa pendiente.

Comunicación política en tiempos turbulentos

Vivimos en tiempos turbulentos pero a pesar de todo los ejes de la estrategia política siguen girando en torno a los mismos asuntos:

• Definir cuáles son los segmentos de público a los que tu campaña se va a dirigir.

• Detectar los problemas de las personas de cada uno de esos segmentos.

• Estudiar a tu adversario para enfrentarlo mejor.

• Elaborar el mensaje a comunicar.

• Determinar las vías a través de las cuales llegarás a tus públicos.

• Organizar tu estrategia tanto en el territorio geográfico como en el territorio digital.

• Definir cuáles serán tus recursos humanos y tus recursos materiales.

• Planificar tu cronograma y el timing de tus acciones.

• Evaluar sistemáticamente el impacto de tu campaña.

Claro que estos ejes deben tener en cuenta en un lugar jerárquico el contexto político, social y cultural en el que se desarrollan las acciones.

Un contexto en el cual la comunicación política está como siempre inmersa en la batalla política general y en la batalla por controlar o por lo menos influir sobre la agenda temática.

Pero un contexto donde además la comunicación política se debate entre fake news, rumores y redes sociales clandestinas. Y donde el consumo de información se hace más veloz, más fragmentario y más superficial.

La comunicación política de hoy debe considerar, también, el lugar hacia el cual nuestras sociedades parecería que se van dirigiendo.

Porque las tendencias de nuestro tiempo van empujando hacia sociedades hiper conectadas pero solitarias, hacia decisiones donde pesa menos la reflexión y más el sentido tribal de los pequeños grupos identitarios, hacia personas decidiendo rápidamente y sin prestar demasiada atención.

Hacia allí se van moviendo las cosas, y el desafío es hacer comunicación política en un contexto tan complejo y tan difícil como ese.

Considerando esas tendencias la investigación pasa a ser un aspecto decisivo. Siempre lo ha sido, claro. Pero en cada nueva campaña que tengamos la investigación será mucho más necesaria cada vez.

Porque nuestra obligación es tratar de comprender cada vez mejor a los votantes. Eso no se logra de otra manera que no sea investigando.

Maquiavelo&Freud

https://maquiaveloyfreud.com/nueva-agenda-comunicacion-politica/

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Juan Pedro Velázquez-Gaztelu

Catedrático emérito de la Universidad de Uppsala, Edward Palmer es uno de los padres del sistema de pensiones sueco, al que muchos miran como modelo de equidad y sostenibilidad. Aunque nacido en Denver (EEUU), Palmer ha vivido la mayor parte de su vida en Suecia. La atención prestada a su hija mayor, nacida con parálisis cerebral, lo convirtió un incondicional del sistema público de salud del país nórdico y, en general, del Estado de bienestar europeo, tema sobre el que está escribiendo un libro. A sus 78 años se acaba de incorporar al Foro de Expertos Independientes del Instituto BBVA de Pensiones, integrado por personalidades de distintas nacionalidades procedentes del mundo académico y de la investigación.

Pregunta. ¿Qué podemos aprender del sistema público de pensiones sueco?

Respuesta. La lección más importante es que es posible crear un sistema de pensiones que sea estable financieramente y que pague buenas pensiones. Muy sencillo (risas).

P. ¿Qué hay que hacer? Los españoles del ‘baby boom’ se van a jubilar pronto y vivirán más que sus padres. Además, España tiene uno de los índices de fertilidad más bajos.

R. Hacer sostenible un sistema de pensiones es una cuestión de largo plazo. Para empezar, hay que analizar en qué momento demográfico se encuentra el país. En el caso de España, hay un grupo muy numeroso de personas que se van a convertir muy pronto en pensionistas y se ha gastado el dinero extra que se guardó para cubrir la burbuja que viene. En mi opinión, fue una decisión desafortunada. Probablemente esté de acuerdo conmigo todo el mundo, salvo quienes pensaron que estaban obligados a hacerlo.

“En Suecia la gente se dio cuenta de que con 50 años no podía irse a jugar al golf a Mallorca”

P. Los políticos dijeron que no había otra opción...

R. Puede que no haya otra opción, pero hay compromisos adquiridos que cumplir. Cuando diseñamos el actual sistema de pensiones en Suecia, a principios de los noventa, ahorramos un dinero pensando en los nacidos entre 1945 y 1955, el baby boom sueco. Hemos tenido épocas de vacas flacas, pero los políticos, por fortuna, no lo han gastado. Para cumplir los compromisos adquiridos es preciso conseguir dos cosas: que el nuevo sistema sea justo para todas las generaciones y que sea financieramente viable.

P. ¿Trabajar hasta los 70 o los 80 años ayudará a resolver el problema?

R. Es preciso fijar una edad de jubilación, pero también se puede recompensar económicamente a quienes opten por seguir trabajando. Toda una generación pensaba que iba a ser pensionista a los 63 años, pero eso no va a ser posible. Quizás tengan que trabajar hasta los 68 o los 69, y los que vienen por detrás van a tener que hacerlo más años aún. La longevidad va a seguir aumentando en Europa, es un hecho. Es posible convencer a la gente de que no tiene por qué jubilarse necesariamente a los 65 y se puede diseñar el sistema de manera que pueda combinarse el trabajo a tiempo parcial con el cobro de una parte de la jubilación.

P. ¿Está funcionando bien ese sistema en Suecia?

R. En Suecia cada trabajador tiene una cuenta personal a la que va haciendo aportaciones durante toda su vida laboral. A la hora de jubilarse puede, si quiere, seguir trabajando y cobrar la pensión al mismo tiempo. Tiene la libertad de elegir. Lo veo a mi alrededor: la gente ha aceptado que así es la vida. Muchos suecos trabajan más allá de la edad de jubilación en los servicios sociales o la sanidad, sectores que demandan muchos trabajadores. Con 40 o 50 años uno puede perfectamente formarse para trabajar en cosas nuevas. Estar en un solo trabajo toda la vida no es una buena idea.

“Gastar [el fondo de reserva] español fue una decisión desafortunada”

P. Muchas personas en España están convencidas de que sus pensiones van a ser inferiores a las de sus padres.

R. Lo mismo pasaba en Suecia cuando empezamos a debatir la reforma de las pensiones. El mensaje que tratamos de enviar entonces era que trabajar más tiempo te permite tener una pensión mejor. Quizás si tienes 25 años esta no sea más que una fantasía, pero a medida que cumples años te das cuenta de que es conveniente para ti y ves que la gente de tu entorno comienza a hacerlo. Con la reforma aumentamos de 30 a 40 los años de cotización necesarios para cobrar una pensión. Ello obligó a un cambio de mentalidad: la gente se dio cuenta de que con 50 años no podía irse a vivir a Mallorca a tomar el sol y jugar al golf. De este modo conseguimos cambiar el relato y hacer sostenible el sistema. Si vamos a vivir más tiempo, ¿por qué no trabajar más tiempo?

P. ¿Está en crisis el Estado de bienestar escandinavo?

R. Creo que no. La mejor prueba de que no es así la dio hace años The Economist, cuando publicó un largo artículo sobre el tema. En la portada de la revista aparecía un vikingo con casco, cuernos y barba con el titular “El próximo supermodelo”. Es muy significativo que una publicación conservadora diga ese es el camino que debe seguir el resto del mundo. La preocupación en Suecia gira ahora en torno a los cuidados al final de la vida. El grupo de personas nacidas entre 1945 y 1955 va a ser muy numeroso cuando cumplan 90 años. Hay un debate abierto entre sobre cuánta gente va a necesitar el sistema de salud para afrontarlo.

P. ¿Sigue siendo Suecia un país igualitario?

R. Suecia es una sociedad relativamente igualitaria, y ello tiene mucho que ver con la educación preescolar. Los países que gastan más dinero público o privado en los más pequeños tienen unos índices de fertilidad más altos. Eso ayuda a liberar a la mujer y a que hombres y mujeres compartan las tareas del hogar y los cuidados. Es imprescindible garantizar un punto de partida igualitario. Incluso los inmigrantes procedentes de Siria que acaban de llegar tienen esa oportunidad. Sus hijos se incorporan de inmediato al sistema educativo y eso facilita que los padres y las madres trabajen. De este modo se amplía la base impositiva y se generan los recursos necesarios para financiar todo esto.

5 de julio de 2019

El País

https://elpais.com/economia/2019/07/03/actualidad/1562168995_628174.html

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