Pasar al contenido principal

Protesta para exigir aumento salarial fue disuelta con gas pimienta, golpes y empujones

MARCHA

La manifestación que reclamaba un aumento digno del salario mínimo, que se mantiene en Bs 130 desde 2022, y que pretendía llegar a Miraflores, fue disuelta con gas pimienta, empujones y golpes por parte de funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), a aproximadamente un kilómetro de la sede del poder Ejecutivo.

Desde temprano, este jueves 9 de abril, gremios, trabajadores y ciudadanía en general se concentraron en Plaza Venezuela para exigir a Delcy Rodríguez un ajuste del salario mínimo conforme a lo establecido en las leyes del país. Con consignas como «salario digno», la movilización intentó avanzar pese a los obstáculos.

Al menos tres piquetes policiales que impedían el paso fueron burlados por los manifestantes, quienes, buscando vías alternas, lograron avanzar más de lo autorizado. Sin embargo, la fuerza policial terminó imponiéndose en las cercanías de la plaza El Venezolano, donde acabó con la protesta pacífica.

        Durante los intentos de avance, funcionarios comenzaron a lanzar potes de agua, rociar gas pimienta directamente en el rostro de las personas e incluso se observaron potes de basura volando por los aires. El objetivo se cumplió: replegar y perseguir a quienes exigían un ajuste salarial que cubra las necesidades de los venezolanos.

Para algunos ciudadanos, el anuncio de Rodríguez sobre un posible aumento salarial para el próximo 1 de mayo «es pura demagogia». Consideran que ese incremento no se concretará. «Ella saldrá con unas mentiras», expresó un hombre que prefirió resguardar su identidad.

«Soy un venezolano sufrido, que no le quiero dejar este dolor a mis nietos. No importa que deje el pellejo en el asfalto, seguiré luchando por la libertad de mi país. Se llevaron a Alí Baba, pero dejaron los 40 ladrones», añadió el manifestante.

Carlos Rodríguez, de 81 años, acudió a la protesta con la intención de llegar a Miraflores para exigir el ajuste del salario mínimo, que actualmente equivale a $0,27. «El anuncio de Delcy es una trampa caza bobos: no dijo nada concreto, no dio ni porcentajes», afirmó, y consideró que el salario debería rondar los $600.

El artículo 91 de la Constitución sueloestablece que «todo trabajador tiene derecho a un salario que garantice una vida digna para sí mismo y su familia». La Canasta Alimentaria Familiar en el país alcanzó los $645,67 en febrero de este año, según el Cendas.

A la movilización también se sumaron estudiantes de la Universidad Bolivariana de Venezuela. Alexander Rodríguez, cursante de Estudios Políticos y secretario del Movimiento Caracas Piensa Diferente, señaló que son «necesarias mejores reivindicaciones: un salario justo que cubra nuestra canasta básica, mejor salario para los obreros».

«Esta es una lucha sin distinción de raza o de colores políticos», afirmó el estudiante, al tiempo que condenó que las autoridades juzguen a quienes denuncian las fallas del país. «Levanto la voz por los estudiantes, por los abuelos, por los dirigentes sindicales perseguidos», agregó.

Entre las consignas que se escucharon durante la jornada estuvieron: «Basta de bonos», «abajo la dictadura», «el pueblo arrecho, reclama sus derechos», «las calles son del pueblo» y «justicia y libertad». Todo esto mientras los manifestantes avanzaban y superaban cordones policiales y camiones que cerraban calles enteras.

Las escenas de agresión por parte de funcionarios policiales estuvieron presentes durante toda la jornada, pese a que, tras la captura de Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, manifestaciones previas —incluida la que llegó a la Asamblea Nacional— habían transcurrido sin inconvenientes.

La primera agresión ocurrió en las cercanías del Ministerio Público, cuando cuatro policías sujetaron a un manifestante y lo lanzaron al suelo. Iba a ser golpeado por un PNB con un casco, pero otros ciudadanos y funcionarios evitaron que la agresión escalara.

La movilización fue dividida en dos por la acción policial. En La Candelaria se registró otro episodio: empujones y amenazas de golpes, incluso contra personas mayores. «¿Qué te pasa, viejo? Te controlas, a mí me respetas», le dijo un funcionario con la mano alzada, con gesto de darle un golpe a un adulto mayor.

          A pesar de las agresiones, los manifestantes lograron avanzar hasta ubicarse aproximadamente a un kilómetro de Miraflores, algo que no ocurría desde hace décadas.

No obstante, los funcionarios decidieron poner fin a la protesta. Posteriormente, persiguieron a los manifestantes hasta las cercanías del Sambil.

José Patines, dirigente sindical, calificó el anuncio de aumento salarial como «una burla» y cuestionó: «¿Por qué Delcy Rodríguez tiene sancionado el salario de los trabajadores?, ¿por qué tiene al pueblo muriendo hambre?». Dijo que no cree que el incremento se concrete.

Grimaldo López participó en la protesta «por derecho a una pensión digna». Explicó que depende de la ayuda de sus hijos para sobrevivir, ya que no consigue trabajo. «El gobierno tiene que abrir las fuentes de empleo», pidió.

López insistió en que el anuncio de Rodríguez «es una trampa, una mentira», y estimó que el salario debería ubicarse entre $200 y $300 «para medio cubrir la cesta básica».

«Se espera un bono y no se reconoce como salario. Siguen con sus mismas mentiras. ¿Qué venezolano vive con $0,27? Los Bs 130 no alcanzan para nada», sostuvo un adulto mayor llamado Douglas Ochoa.

Los trabajadores afirmaron que se mantendrán en la calle hasta lograr un salario acorde con las necesidades reales del país.

En ese sentido, Patines adelantó que el próximo 16 de abril volverán a movilizarse para entregar una carta a las autoridades estadounidenses, con el fin de que «tomen en cuenta a los ciudadanos de a pie, a los que han sufrido la crisis por más de 26 años, a los que no tienen salario».