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Opinión

Humberto García Larralde

Acaban de publicarse los resultados para 2022 de la valiosa Encuesta de Condiciones de Vida de la población venezolana (ENCOVI) elaborada, principalmente, por la UCAB. Es una poderosa herramienta para actualizar nuestro conocimiento de las realidades del país, en años en que el gobierno ha abandonado su responsabilidad de proveer las estadísticas correspondientes.

Entre los hallazgos más significativos, está que, de acuerdo con las mediciones presentadas, la pobreza comienza a disminuir. Sin embargo, la distribución del ingreso empeora aún más, colocando a Venezuela como el país más inequitativo de América Latina. La encuesta lo resume señalando el contraste entre la incipiente reactivación que se observa en la economía desde el año pasado y las carencias en el plano social. En particular, se menciona el deterioro de la educación de los venezolanos, según diversos indicadores, así como las insuficiencias, en algunos casos agravada, en la prestación de los servicios públicos básicos.

Tal contraste es exacerbado por el deterioro en la distribución del ingreso, antes mencionada, que resulta del impacto de la inflación –todavía muy alta—en Venezuela. Así, el incremento del salario mínimo a 130 bolívares decretado por Maduro en marzo, que en ese momento equivalía a casi $30, se redujo, para mediados de noviembre, a menos de $13. Más aún, el intercambio dolarizado no escapa de la inflación. Igual caída proporcional en sus ingresos experimentan los empleados públicos en general. Se pone de manifiesto las insuficiencias del ajuste antiinflacionario intentado por Maduro.

Lamentablemente, en esto Maduro ha pasado de un extremo a otro. Después de desatar uno de los más trágicos y prolongados episodios de hiperinflación conocidos, asesorado por un charlatán español, Alfredo Serrano Mancilla, quien sostenía que la emisión de dinero para atender el gasto “revolucionario” no causaría inflación, pasó al extremo contrario para batir al monstruo que apareció: redujo drásticamente el gasto público, deprimiendo sueldos de los empleados; anuló la capacidad crediticia de la banca, imponiéndole encajes prohibitivos; y quiso detener la depreciación del bolívar, sobrevaluándolo en detrimento de la producción nacional y quemando las pocas divisas que ingresan al país, para “anclar” los precios.

Se refugió ciegamente en la ortodoxia monetaria, pero afincándose sólo en una parte de la receta, la de la oferta monetaria, dejando de lado los factores que inciden en su demanda. En una economía caracterizada por un desempleo tan alto de sus recursos como la venezolana --resultado de años de destrucción chavo-madurista--, concentrarse sólo en la reducción drástica del circulante monetario limita al extremo las posibilidades de recuperación.

¿Y cómo se incide en el lado de la demanda monetaria? Incrementando la inversión y las transacciones productivas de todo tipo: empleo, compras, financiamiento, mantenimiento, contratación de servicios y demás gastos requeridos. Paradójicamente, a pesar de los altos niveles de inflación de la economía venezolana, sus niveles de monetización (la relación entre la magnitud de sus variables monetarias y el valor de su producto anual -PIB) no son elevadas. Y ello es así porque su actividad económica está tan deprimida que no logra absorber los aumentos (nominales) de liquidez provenientes de los desequilibrios fiscales. Crear condiciones que propicien abiertamente el empleo de tantos recursos ociosos para reactivar la economía contribuirá, por ende, a absorber productivamente la liquidez “redundante”, ampliando, además, la base impositiva que permitiría reducir la brecha del gasto.

¿De qué políticas estamos hablando para lograr tal propósito? Obviamente, en primer lugar, el restablecimiento de las garantías y seguridades que redunden en la confianza necesaria para que aumenten significativamente las inversiones, el empleo y demás transacciones productivas. En segundo lugar, es menester contratar empréstitos externos en magnitudes suficientes como para resolver, cuánto antes, las graves insuficiencias en la prestación de servicios públicos, incluyendo la salud y la educación, y para sanear las funciones cruciales de la administración pública. Ello será imposible –como tercera consideración—si no se logra una reestructuración a fondo de la deuda pública externa, aliviando significativamente su servicio y creando condiciones para atraer nuevos financiamientos e inversiones. En cuarto lugar, la reactivación significativa de la producción de crudo significaría un aporte formidable de recursos, siempre y cuando se enmarque en un proceso de transición hacia energías limpias para reducir su impacto climático. Finalmente, lo referido es poco realista sin un amplio apoyo político.

Pero, ojo, lo planteado es inviable si no se desmonta el régimen de expoliación en que ha degenerado la llamada “revolución bolivariana”. Sin afectar los poderosos intereses enquistados en la maquinaria estatal que extorsionan, cobran comisiones, desfalcan, confiscan e imponen otras exacciones a la gente y a las empresas, es imposible generar la confianza recogida en la primera condición antes señalada. Las mafias son todopoderosas porque, precisamente, el chavomadurismo ha desmantelado el Estado de Derecho, es decir, el marco institucional de garantías y seguridades que las combatían.

Luego, tampoco será posible contratar las ingentes sumas de financiamiento requeridas para rescatar los servicios y sanear la administración pública, sin las garantías mencionadas. ¿Quién financia a un país que no es capaz de generar condiciones mínimas para pagar sus préstamos y cumplir con las reglas de juego de la economía mundial? Tampoco procederá la tan necesitada reestructuración de la deuda pública externa, con lo que la República continuará aislada de los mercados financieros internacionales. Asimismo, es poco atractivo invertir en un sector petrolero que acumula tantas deudas con sus socios.

Las condiciones con base en las cuales se sostiene el poder de Maduro son incompatibles con una estrategia de reactivación que aproveche las potencialidades del país, fundamentada en garantías y seguridades a la iniciativa privada. Al sostenerse en la fuerza, debe retribuir a quienes lo protegen con prebendas y oportunidades de lucro para mantenerlos contentos, a la vez que consentirles los atropellos con que hacen valer sus privilegios. Los múltiples informes sobre la violación de los derechos humanos por parte de organismos del Estado señalan inequívocamente la responsabilidad de los más altos cargos del Ejecutivo al respecto. El encausamiento de corruptos será siempre insuficiente cuando no hay transparencia ni rendición de cuentas, y se dispone de la impunidad cómplice. Las detenciones o los decomisos de droga que anuncian el fiscal Tarek o los mandos militares son apenas la punta del iceberg.

Es insuficiente admitir algunas libertades económicas –cambiarias y competencia de precios—en una situación que, por su naturaleza, obedece a otros intereses. Los anuncios para la galería desnudan el escaso compromiso real para ejecutar políticas que beneficien al país. Maduro viaja furtivamente al encuentro de la COP27 en Egipto, buscando fotografiarse con quien pueda y declara que la degradación del ambiente es culpa del capitalismo, cuando todo el mundo sabe que está comprometido con la devastación de las selvas guayanesas provocada por la minería rapaz controlada por el ELN, otras bandas criminales y sus cómplices militares, bajo el paragua del Arco Minero del Orinoco.

Este régimen parece no poder superar su intrínseca condición de impostura. Cuando reacciona ante los desastres que él mismo provoca, lo hace de manera reflexiva e incoherente, sin alterar el contexto institucional y de intereses que están en su base. De ahí que sus intentos de doblegar la inflación se reducen a la contracción de variables monetarias que agravan el desempleo de los recursos productivos, provocando los resultados que se recogen en la ENCOVI.

El ajuste expansivo que el país amerita, basado en garantías institucionales que velen por la justicia y las libertades, requiere, obviamente, de las condiciones políticas necesarias. Lo aquí planteado no debe quedarse solo en su expresión económica. De una manera u otra, debe formar parte de una plataforma de acción que demande las garantías y libertades con base en las cuales conquistar las condiciones de vida dignas de todos los venezolanos. Bagaje político necesario para la democracia.

Economista, profesor (j), Universidad Central de Venezuela

humgarl@gmail.com

 6 min


Ilona Szabó

La victoria del ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva sobre el actual mandatario Jair Bolsonaro envía un fuerte mensaje al resto del mundo. Si bien ganó por un margen estrecho, Lula, como se lo conoce, triunfó al conformar una amplia coalición democrática que va de la extrema izquierda a la centroderecha.

Frente a un país profundamente dividido, el presidente electo ahora está marcando el tono para el mandato de cuatro años que comenzará en enero de 2023. En su discurso tras la victoria, prometió establecer un gobierno civil, inclusivo, conciliatorio y verde. Y al hacer un llamado a la cicatrización de las heridas y a la solidaridad, ofreció un marcado contraste con la retórica divisiva de su antecesor.

A no confundirse: Lula enfrentará tremendos vientos de frente cuando gobierne la cuarta democracia más grande del mundo. Si bien sus convicciones quedaron relegadas, a muchos brasileños los enfurece que un hombre antes implicado en escándalos de corrupción regrese a la presidencia. Lula también tendrá que lidiar con un bloque importante de legisladores de extrema derecha, desafíos económicos titánicos y una guerra cultural latente desatada por Bolsonaro y sus seguidores militantes.

Aun así, Lula tiene la oportunidad de ser un presidente transformacional y de maneras que excederán lo que logró durante su primera presidencia, inmensamente popular, de 2003 a 2010. Necesitará ofrecer un proyecto que tenga como pilares cuatro prioridades esenciales.

Para empezar, Lula debe posicionar a Brasil como una superpotencia verde y un líder global en la transición hacia una economía neutra en carbono. Al albergar más del 60% de los bosques tropicales del mundo, 20% de sus reservas de agua dulce y al menos 10% de la biodiversidad del planeta, Brasil está particularmente en condiciones de asumir un rol de liderazgo ambiental.

Sin embargo, tanto el sector público como el privado tendrán que abandonar las prácticas habituales y aprovechar las oportunidades que ofrecen las economías (creativas) verdes y naranjas a nivel global. Eso implica respaldar políticas que alineen los mercados agrícola, ganadero, farmacéutico y de materias primas con los objetivos de conservación. e invertir en las tecnologías y capacidades necesarias para sustentar la bioeconomía, la biotecnología y los servicios y regeneración medioambientales. Si lleva a la práctica los incentivos correctos, Brasil es capaz de construir una red de energía 100% renovable y un sistema de producción de alimentos sostenible.

Igual de importante es que se ponga fin a la deforestación, especialmente en el Amazonas, donde el 94% de esas actividades se producen de manera ilegal. El gobierno de Lula tendrá que desbaratar las complejas economías y cadenas de suministro ilícitas que han venido alimentando esta destrucción. Es esencial que se implementen protecciones de los bosques, que se empodere a las autoridades ambientales y a los grupos indígenas, que se fortalezca el estado de derecho y que se garantice que las empresas ofrezcan una trazabilidad y una transparencia total en sus cadenas de suministro. Brasil también puede y debe mejorar la iniciativa empresarial multilateral en el Sur Global, promoviendo inclusive arcos de restauración y alianzas para proteger los bosques tropicales en el Amazonas, los Grandes Lagos de África y el sudeste asiático.

Segundo, Lula debe promover la reconciliación y la convivencia fronteras adentro. Como observó en su discurso tras la victoria electoral, la polarización política ha exacerbado el riesgo de violencia. El nuevo gobierno tendrá que fomentar alianzas más estrechas con la sociedad civil y las principales plataformas digitales para poner coto a la desinformación y salvaguardar los derechos cívicos y digitales.

Las divisiones de Brasil se amplifican constantemente en las redes sociales y los servicios de mensajería. Pero existen soluciones a las que se puede recurrir. El Tribunal Electoral Superior de Brasil desempeñó un rol crítico durante la elección de 2022 al trabajar con ocho plataformas líderes de redes sociales, agencias de verificación de datos y organizaciones de la sociedad civil para detectar e interrumpir la desinformación. Pero eliminar de las plataformas a los actores antidemocráticos y moderar los daños digitales no es suficiente. Brasil debería aprender las lecciones de otros países que han reducido la polarización online y offline.

Por ejemplo, se ha demostrado que alentar el “contacto entre grupos”, como por ejemplo a través de asambleas de ciudadanos, reduce los prejuicios entre los electores, al igual que generar proyectos en torno de “objetivos superiores” (como el esfuerzo de convertir a Brasil en una superpotencia verde). Más allá de eso, los líderes brasileños tendrán que fomentar una cultura política en la que los ciudadanos se centren más en las políticas que en las personalidades -por ejemplo, permitiendo más consultas abiertas y procesos de toma de decisiones participativos.

Tercero, Lula debería procurar revitalizar las iniciativas globales para afrontar la pobreza, la desigualdad y la inseguridad alimentaria. Como consecuencia de la pandemia del COVID-19 y de la guerra de Rusia contra Ucrania, los esfuerzos de desarrollo sostenible de muchos países de bajos y medianos ingresos han sufrido enormes retrocesos. Y como las condiciones financieras y monetarias a nivel global se han endurecido, muchos países se han apresurado a castigar las crisis de deuda, lo que afectará con más fuerza a las comunidades más vulnerables.

En el gobierno de Lula, Brasil debería propugnar una agenda global para promover no sólo los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas sino también una “cooperación Sur-Sur” más estrecha para que los beneficios materiales les lleguen a los más pobres del mundo. Brasil tiene una tradición diplomática venerable de respaldar la cooperación global a través de instituciones multilaterales y otros foros destinados a servir los intereses de los países en desarrollo. En un mundo fragmentado y dividido, su capacidad de forjar consenso y fomentar alianzas será más importante que nunca.

Por último, Lula debería apalancar la credibilidad internacional de Brasil para incitar a una acción multilateral contra los nuevos riesgos globales. Hace falta liderazgo político y diplomático para reforzar las normas frágiles que prohíben las armas de destrucción masiva, para reducir los daños asociados con las nuevas tecnologías y para movilizar inversiones en esfuerzos de mitigación y adaptación vinculados con el clima -especialmente en los países que van a incurrir en los mayores costos del calentamiento global a pesar de no ser sus principales artífices.

Si bien el nuevo gobierno de Brasil debe hacer frente a sus desafíos domésticos, puede y debería encabezar la lucha contra estos riesgos globales sistémicos e interconectados. El mundo necesita la voz de Brasil, lo que significa que Brasil ahora tiene que surgir de las sombras de los últimos cuatro años.

15 de noviembre 2022

Project Syndicate

https://www.project-syndicate.org/commentary/brazil-what-lula-must-do-by...

 5 min


Elizabeth Fuentes

“Lo más importante en una elección son los electores”, clama el ex rector del CNE Andrés Caleca. Pero los partidos de oposición se han empeñado en ahuyentarlos justo cuando 80% del país rechaza a Nicolás Maduro y la conducta que llevan a cabo algunos líderes solo ha contribuido al abandono generalizado de sus simpatizantes. Maduro podría ganar con su techo máximo de tres millones de votos porque la abstención inducida desde el poder podría volver a hacer de las suyas en el destino de todo el país.

La oposición sigue mirando su propio ombligo, muy pendientes básicamente en quién va a ser el afortunado que logrará ganar las Primarias de la “unidad”. Hay ya tres candidatos por Primero Justicia y dos por el mini partido Fuerza Vecinal, mientras el resto de las organizaciones promueve el nombre del suyo (hasta María Corina entró en el carril), como si la escogencia fuese un objetivo trascendental.

Y mientras se movilizan y hacen mítines a su favor, ninguno parece escuchar la sensatez de Andrés Caleca, quien hasta dejó de cocinar su famosa pasta dominical a la nieta para recorrer algunos sitios del país explicando que dos más dos son cuatro también en el terreno electoral. Porque mientras los partidos opositores debaten, se pelean y se enfrascan en esas Primarias, Caleca nos lanza una advertencia dramática, a ver si algún caso le hace: “Estas pueden ser nuestras últimas elecciones”, asegura ante la posibilidad de que Nicolás Maduro repita en Miraflores y entonces buscará mantenerse allí como los cubanos en la isla, modificando la Constitución y estableciendo la elección indirecta a la presidencia vía Asamblea Nacional (que ya controla) y etc., etc., etc.

Con números en la mano, el ex rector del Consejo Nacional Electoral (CNE) asegura que 40% de los venezolanos no quiere votar, que los nuevos votantes ascienden a más de 3 millones pero el CNE, donde manda el partido de Gobierno, organismo que se niega a que los venezolanos en el exterior tengan derecho al voto y se hace el loco con el Registro Electoral, que debería estar abierto en todos los sitios de siempre. Pero lo han reducido a su mínima posibilidad porque saben que les conviene que nadie más se inscriba, incluyendo en esta estrategia a los miles de venezolanos que se han ido del Zulia hacia Caracas (por mencionar un caso); y tampoco se podrán inscribir en su nuevo centro de votación. De modo que así, sin hacer mucho esfuerzo, Maduro podría ganar con su techo máximo de tres millones de votos mientras la abstención inducida desde el poder volverá a hacer de las suyas en el destino de todo el país.

A toda esta tragedia hay que añadir que la oposición necesita 240 mil testigos de mesa que deben ser entrenados para defender los votos desde Caracas hasta el más lejano e inexpugnable pueblito del Amazonas. ¿Ya los tienen, ya los están entrenando? Mientras, el Gobierno se lima las uñas y sigue rebanando los derechos electorales de los venezolanos al extremo de que ya no necesitan ni a Tibisay Lucena para armar su consabida trampa.

“Lo más importante en una elección son los electores”, clama Caleca. Pero los partidos de oposición se han empeñado en ahuyentarlos justo cuando 80% del país rechaza a Nicolás Maduro, según asegura, mientras la pésima conducta que llevan a cabo algunos líderes opositores -cada quién por su lado, zancadillas incluidas de unos contra otros-, solo ha contribuido al abandono generalizado de sus simpatizantes, más preocupados en sobrevivir a diario que en exigir inscribirse en el Registro Electoral o luchar porque los millones de venezolanos que ha expulsado la pésima conducción del gobierno de Maduro, puedan votar en el exterior, como se hizo siempre.

En el otro lado de la acera, el Gobierno sí entiende que lo más importante en las elecciones son los electores y se mueve como pez en el agua inventando estrategias para afinar su famoso 1×10, chantajeando, comprando o amenazando a quienes no les sigan. Inventando consultas populares o nombrando Jefes de Calle y de Comunas, armando su estructura electoral a diario, regalando bonos miserables pero necesarios para millares. Clausurando emisoras de radio en todo el país porque saben que ese es un poderoso medio para comunicar la propaganda adversa; y utilizando su ya hegemónica política comunicacional para seguir convenciendo a los suyos de que existe un bloqueo criminal que no deja entrar comida ni medicinas (carros de lujo sí) o que Maduro es un líder que lucha contra la contaminación ambiental, como hemos visto en la zona de explotación minera que concedió a sus amigos y han arruinado hasta el Parque Nacional Canaima.

Y ni hablar del gobierno interino y la conducta errática de Voluntad Popular, cuya historia se parece cada vez más a la de aquellos militares que se alzaron contra Hugo Chávez tomando la Plaza Altamira; donde todo fue ruido y esperanza para los centenares de ciudadanos que consiguieron allí un sitio magnífico para hacer catarsis contra Chávez. El parque temático de la oposición parecía aquello. Hasta que la euforia dio paso al fastidio generalizado y el movimiento se desinfló solito, murió de inanición.

La pesimista que soy me dice que unas Primarias en Julio de 2023 va a desgastar el esfuerzo de dirigentes y partidos, sin obviar la guerra interna que pueda desatar el resultado. Pero el optimismo también habla y asegura que las emociones que podrían desencadenar las Primarias serían una espita para el entusiasmo colectivo y un nuevo ánimo para recuperar la lucha política, que se trasladaría a las elecciones presidenciales. Se vota por amor o por odio, dicen los clásicos del marketing político. Y uno de los dos será el que gane la Presidencia.

15 de noviembre 2022

La Gran Aldea

https://lagranaldea.com/2022/11/09/no-hay-gente-para-tanto-candidato/?ut...

 4 min


Jesús Elorza G.

El Mundial de fútbol masculino se celebrará en ocho estadios de Qatar entre los días 21 de noviembre y 18 de diciembre de 2022. La decisión de la FIFA fue polémica desde el principio, primero por los actos de corrupción que se sucedieron durante el proceso de la elección de la sede y posteriormente por la situación de los derechos humanos en el emirato. Ahora sabemos las crueles condiciones en las que aún hoy se ve obligada a trabajar la población migrante en este país: Temperaturas de hasta 50º centígrados. Jornadas interminables. Escasas medidas de seguridad. Apenas días de descanso. Amenazas de expulsión del país si no se aceptan las condiciones. Imposibilidad real de cambiar de empresa. Avances en la legislación que no se cumplen. Condiciones insalubres en las viviendas. Ese es el caldo de cultivo que explica algo que puede parecer increíble: miles de trabajadores migrantes han perdido la vida en las diferentes construcciones de Qatar desde que en 2010 la FIFA le designara como sede del Mundial.

Como otras monarquías del golfo Pérsico, Qatar ha hecho un uso extensivo de mano de obra migrante en las últimas décadas, en ocasiones bajo duras y peligrosas condiciones laborales. La contratación de mano de obra se hace a través de un sistema conocido como la kafala que hace que los trabajadores migrantes apenas tengan derechos ni posibilidad real de reclamarlos. Kafala significa “garantías” en árabe, pero la realidad es que los empleados no pueden decidir cambiar de trabajo, las empresas pueden confiscarles el pasaporte, y no hay posibilidad de reclamar unas mínimas condiciones a través de sindicatos. Pero la verdadera traducción de kafala es trabajo forzoso, algo que se ha incrementado por el campeonato mundial y que ha hecho que la frecuencia de accidentes se haya disparado en la construcción de los estadios.

“Todo el planeta debe saber que el Mundial del 2022 se jugará en estadios manchados con sangre”, denunció la ONG Fundación para la Democracia Internacional. También Amnistía Internacional alertó numerosas veces sobre las pésimas condiciones de vida, explotación y altas comisiones en los contratos que sufren los trabajadores. Según el periódico británico The Guardian, la cifra podría ascender a 6.500 trabajadores muertos desde 2010, cuando Qatar fue elegido sede del Mundial 2022. Ciudadanos de Nepal, Sri Lanka, India, Pakistán y Bangladesh viajan al emirato para trabajar en la construcción de estadios para albergar los partidos, pero también de hoteles, aeropuertos o líneas de transporte.

India es el país que ha registrado mayor número de fallecidos con 2.711, seguida por Nepal (1.641), Bangladesh (1.018), Pakistán (824) y Sri Lanka (557). Sostienen los periodistas británicos que las cifras han sido conseguidas a través de los registros que llevan a cabo estos cinco países, pero fuera de la ecuación quedan los trabajadores de otras nacionalidades que también son muy numerosos, como los keniatas o filipinos, por lo que debemos suponer que la cifra es mayor.

"Es probable que muchos trabajadores hayan muerto en estos proyectos de infraestructura para la Copa del Mundo, ha señalado a The Guardian el director de FairSquare Projects, Nick McGeehan. McGeehan lidera una organización de abogados expertos en derechos laborales en los países del Golfo Pérsico y ha incidido en que "una proporción muy significativa" de los fallecidos fueron únicamente por las obras del Mundial. La mayoría son catalogados como "muertes naturales", motivadas por fallos cardíacos o respiratorios, y sin realizar autopsias al cadáver, aunque también se han registrado suicidios o muertes por accidente de tráfico. Una de las principales causas de las muertes serían las elevadas temperaturas del país.

Las autoridades de Qatar apenas reconocen ¡¡¡37 muertes!!! provocadas por las duras condiciones laborales. Algo que no solo impide a las familias de los fallecidos conocer la verdad sobre qué les sucedió realmente, sino que además evita que puedan reclamar ninguna reparación por lo sucedido. Una negativa que resulta particularmente obscena si tenemos en cuenta que Qatar es uno de los países con la renta per cápita más alta del mundo, y que precisamente los fallecidos emigraron ahí en su mayoría para poder enviar alguna ayuda económica a sus familias en lugares como Bangladesh, India, Nepal o Kenia. Así, al dolor de su pérdida, deben afrontar una situación económica aún más complicada al no tener ya el sostén económico del que dependía su día a día, al haber muerto en las obras su familiar.

Frente a este lamentable y trágico escenario de muerte y fútbol, varias organizaciones de derechos humanos, incluida Amnistía Internacional, personas aficionadas, Gente del Deporte y sindicatos lanzaron #FIFAPayUP, una campaña que pide a Qatar y a la FIFA que indemnicen a trabajadores migrantes por los abusos contra los derechos humanos, cometidos para hacer realidad el Mundial. Es hora de que Qatar y FIFA paguen.

 3 min


Eddie A. Ramírez S.

¿Por qué Pdvsa, autorizada por su accionista, adquirió refinerías en el exterior? ¿Por qué vendió su participación accionaria en nueve refinerías en Europa y cinco en los Estados Unidos? ¿Por qué no construyó más refinerías en Venezuela? ¿Por qué adquirió acciones en refinerías en Cuba, República Dominicana y Jamaica? ¿Es importante mantener las tres refinerías de Citgo? ¿Por qué a algunos dirigentes de oposición no les importa que los acreedores se puedan apropiar de Citgo?

Refinar no es el mejor negocio. Es más rentable producir y exportar el petróleo, sin complicarse con manejar refinerías que son costosas de mantener, tienen riesgo de accidentes, el control ambiental es estricto y el margen de ganancia es a veces muy estrecho e incluso negativo. El problema se presenta cuando se producen grandes cantidades de petróleo pesado, de menor demanda. Esto fue lo que previó la Pdvsa meritocrática cuando el accionista aprobó sus planes para llegar a producir hasta seis millones de barriles por día, gran parte de petróleo pesado. La idea era comprar mercado para tener acceso a los grandes consumidores. Para ello, se adquirieron refinerías operativas en condiciones ventajosas. Eran necesarias para cuando aumentara la producción.

Recordemos que el presidente Hugo Chávez ofreció que, para fines del 2012, estaría operando una refinería en Barinas y otra en Cabruta, y que para el 2015 estaría lista una en Caripito. Se quedaron en promesas y, probablemente, algunos se beneficiaron de los desembolsos iniciales. Ninguna tenía justificación económica, pero el populismo de Chávez y la alcahuetería de Rafael Ramírez Carreño las promovieron.

La venta de refinerías en Europa y en Estados Unidos fue para ayudar el flujo de caja de Pdvsa y para gastos del gobierno, así como por considerarlas no estratégicas. En cambio, sí consideraron importante adquirir unas en Cuba, República Dominicana y Jamaica, que perdimos porque esos países consideraron que Pdvsa no había cumplido con el suministro de petróleo.

Nos queda el complejo de Citgo, integrado por las refinerías de Lake Charles, con capacidad de procesar 425.000 barriles de petróleo por día (b/d), Corpus Christi, con capacidad de 157.000 b/d y Lemont, con capacidad de 167.000 b/d; además, cuenta con 38 terminales, seis oleoductos , tres plantas mezcladoras de lubricantes y suministra combustibles a 4.300 estaciones de servicios privadas. Cuenta con unos 3.300 trabajadores.

De la reciente conferencia organizada por Venámerica -VAPA, Horacio Medina, presidente ad hoc de Pdvsa, extraemos la siguiente información:

Citgo obtuvo una ganancia neta de unos dos mil ocho millones de dólares (2.008) en estos tres primeros trimestres, con estimación de que puede llegar a los dos mil quinientos millones de dólares(2.500) al cierre del año. Estas ganancias extraordinarias se deben a la recuperación de la economía mundial, al cierre de algunas refinerías y a las restricciones en las compras a Rusia por su invasión a Ucrania. Sin embargo, la empresa estaba preparada para aprovechar esta oportunidad, al operar con eficiencia y eficacia.

El gobierno usurpador de Maduro obligó a Citgo a endeudarse para que le entregara un dividendo ficticio de dos mil doscientos ( 2.200) millones de dólares y a comprar volúmenes de petróleo no justificados, para enviar dinero a su gobierno. Chávez y Maduro son responsables de una serie de demandas ante los tribunales de Estados Unidos. La petrolera ConocoPhillips reclama compensación por mil doscientos millones de dólares (1.200) por la absurda expropiación de sus derechos de producción en el campo Corocoro. La empresa minera Crystallex quebró y vendió sus derechos a un Fondo de inversiones, el cual demandó por 990 millones de dólares. Cabe hacer notar, como ha dicho Horacio Medina, que esa empresa canadiense no cumplió con sus compromisos de inversión; el gobierno venezolano ha podido demandarla con argumentos válidos, pero Chávez cometió el exabrupto de expropiarla en una de sus tantas peroratas. La otra demanda importante es la de portadores de Bonos 2020, por unos mil novecientos veintisiete millones de dólares (1.927), que fueron emitidos ilegalmente al no ser aprobados por la Asamblea Nacional del 2015 y respaldados por el 50,1 por ciento de Citgo Holding.

Una demanda de mayor magnitud es la que reclama ConocoPhillips por la expropiación de sus derechos en la Faja del Orinoco, por ochomil quinientos (8.500) millones de dólares. Para la defensa de este caso, así como para la de otros activos en Portugal, Francia, Paraguay y en el Caribe, la Comisión de Finanzas de la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional 2015, en manos de la oposición, no ha aprobado el presupuesto, a pesar de las reiteradas solicitudes fundamentadas del doctor Enrique Sánchez Falcón, Procurador del gobierno interino. A los abogados se les debe tres millones de dólares desde el año 2021. ¿A qué se debe que los integrantes de esa Comisión ni siquiera responden las comunicaciones? ¿Pleitos internos? ¿Deseo que fracase el esfuerzo realizado para evitar perder valiosos activos? ¿Ignorancia de la importancia de Citgo

Citgo, con sus tres refinerías, es vital para contribuir a reactivar nuestra economía cuando recuperemos la democracia. Desde luego existe riesgo de perderla en los tribunales, pero que esa pérdida se pueda deber a negligencia en cancelar honorario de los abogados sería imperdonable. Ojalá recapaciten.

Como (había) en botica:

Excelentes los nombramientos en la Comisión de Elecciones Primarias. Esperamos les otorguen los recursos financieros, humanos y de logística para que puedan cumplir. Esa elección en el exterior se tendría que hacer sin la infraestructura del CNE. En Venezuela, quizá haya que aprovechar parte de ese recurso.

Júbilo nacional por el Premio Cervantes ¡Arriba Rafael Cadenas! ¡Abajo las cadenas!

El libro La Opep por dentro, de Humberto Calderón Berti, ya está en Amazon.

Lamentamos el fallecimiento de María Rosaura Chejín, compañera de Gente del Petróleo y de Unapetrol.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 4 min


Sebastiana Barráez / Infobae

Cuando la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) arrancó, el 28 de octubre 2022, la Operación 2022, contra grupos de la minería en el estado Bolívar, insistiendo en que había preocupación por los daños al medio ambiente, muchos sectores manifestaron extrañeza, porque son reiteradas las denuncias por la violenta agresión contra el ambiente y sus recursos en el Arco Minero. Después de varios muertos, detenidos y amenazas, así como protestas y denuncias, va quedando claro que los militares han ocupado parte de la zona despejada de grupos armados, pero un importante territorio lo han dejado bajo el control del Ejército d Liberación Nacional (ELN).

“Los acuerdos de Nicolás Maduro y Gustavo Petro dan sus frutos”, le dice a Infobae un oficial enviado a la zona. “De Casa Blanca hacia Anacoco, Ojo Lata, Corregente, Florestal, Imataca, lo está dejando libre a la guerrilla”.

Los militares andan con los funcionarios de la Corporación Venezolana de Minería (CVM) quienes están censando a los mineros: “Les preguntan que a quién vendía la producción, como es lógico la respuesta es que al pran que comanda la zona. Los militares les dicen que de ahora en adelante le venderán a la CVM directamente y que deben pedir su recibo, que será el salvoconducto cuando pase la inspección militar. Los militares le quitan el negocio a los pranes para tenerlo ellos directamente con CVM. Las mejores vetas q tenían los pranes, ahora las tienen los militares con CVM”, revela una fuente que pide mantenerse en el anonimato.

Despliegue militar

Un alto oficial que habló con Infobae destaca que las acciones llevadas a cabo en el estado Bolívar responden a la Operación Roraima 2022, “que adelanta operaciones conjuntas, integrales y unificadas de defensa militar, mediante patrullajes, reconocimientos, seguridad y vigilancia para combatir y neutralizar a Tancol (Terroristas Armados, Narcotraficantes Colombianos), GEDO (Grupo Estructurado de Delincuencia Organizada), GAGV (Grupos Armados Generadores de Violencia), mercenarios, colaboradores y otros grupos al margen de la Ley”.

“La idea era que la Fuerza Armada se desplegara con operaciones terrestres, fluviales, aéreas y anfibias. Es así como a las URRA (Unidades de Reacción Rápida) se les asignó el reconocimiento de la ruta y la zona, los patrullajes de reconocimiento, bloqueo y contención, las alcabalas móviles, el censo y registro, entre otras”.

Se les ordenó a las unidades militares asistir con más de un centenar de hombres, incluyendo a personal de las Zonas Operativas, Milicia, Comandos de Zona, “ha sido una operación destinada a recuperar ese territorio minero que se ha convertido en tierra de nadie”, finaliza diciendo.

En el municipio Sifontes la Fuerza Armada le incautó, a la banda de “El Run”, cuatro helicópteros que según el Comandante Estratégico Operacional (Ceofanb), GJ (Ej) Domingo Hernández Lárez eran “usados para el tráfico de la minería ilegal y materiales estratégicos”.

Un minero, quien parece asombrado, afirma “es algo raro pero la operación militar en el sur del país sí está atacando a las bandas criminales y pranes, pero no entiendo si cada pran tenía su padrino: en el K88, El Negro Juancho, apadrinado por un dirigente alto del PSUV; Joan Petrica es del grupo de una exministra y un exbeisbolista. En El Dorado lo apadrinaba el colombiano Raúl Orozco, socio de Alex Saab. En El Callao Ronny Matón, otro apadrinado desde Caracas”.

“Ahí parece un golpe de estado silencioso contra algunos pranes. Fíjese que Ronny Matón reporta directamente a Carlito Fernández, quien a su vez responde a un pesado de la revolución y se ocupa de mantenerle las plantas entre Guasipati y El Callao; Carlito tiene la planta de oro, hatos y fincas en El Manteco. La gente de El Dorado quedó huérfana porque Raúl se fue y Alex Saab está preso”.

“Hasta ahora no han tocado el K88, porque está apadrinado el general Osorio de la CVM (Corporación Venezolana de la Minería. Además, los del K88 tienen otros dirigentes y el brazo financiero del Tren de Aragua, porque el tercer mando de ese grupo opera des del kilómetro 88?.

Para los iraníes

En un sonido que corre en la zona se oye a un individuo pedir resguardarse. “Los cabecillas son, en este momento, objetivos militares. El operativo se va a quedar por lo menos seis meses para limpieza total de todo el estado Bolívar, desde Maripa hasta la Gran Sabana. Las instrucciones son matar a los sujetos identificados. Quienes hayan tenido contacto o comunicación con esos ciudadanos boten hasta el teléfono porque está telecomunicaciones e informática trabajando con las celdas de todo el estado Bolívar, para dar con los contactos por medio de los números de teléfono que ya han obtenido”.

El dirigente indígena Romel Edgardo Guzamana indicó a Infobae que en el operativo militar están “quemando todos los campamentos alegando que son mafias, colocando a los mineros como delincuentes o como integrantes del Tren de Aragua; eso es para meter a los iraníes y dejarles ese territorio. Ya han sacado a varios mineros de Upata, Las Claritas hasta la Gran Sabana”

Dos dirigentes de Primero Justicia, Rachid Yasbek Valdez y María Beatriz Martínez, dijeron en el estado Bolívar que lo que se busca con la operación militar es el control del territorio que ha llevado a los habitantes del municipio Sifontes (que comprende Tumeremo, El Dorado, El 88 y Las Claritas) a ser víctimas de un toque de queda.

Otro habitante califica como “receta del mal” lo que considera “ataque contra diferentes sectores y comunidades de Bolívar. Es una receta diabólica lo que tienen con este tema del desalojo minero, cómo de manera abrupta los efectivos militares, que para el bien no son, porque no se debe tener sangre o no ser venezolano para empezar a quemar, destrozar y a desalojar de manera tan humillante y cobarde como lo están haciendo estos militares”, agregando que es un “quítate tú para ponerme yo, un pran por otro”.

Un vecino de Tumeremo, en conversación con Infobae, destaca que “cuando al Fuerte Tarabay llegó gran cantidad de efectivos castrenses de toda índole, incluyendo SEBIN, Dgcim y fuerzas especiales del Ejército y la GNB, se corrió el rumor que venían a desalojar las minas de los malandros que las controlan y que por cierto fueron puestos por el mismo gobierno. Pero lo que llegaron fue maltratando, robando y quemando los campamentos mineros y los enseres”.

“Desde acá de Tumeremo se distribuyen, hacia El Dorado y El Callao, en convoy y autobuses rojos yutong. Lo insólito es que ese día, con tanta fuerza militar en Tumeremo, los malandros mandaron a cerrar todo el comercio del pueblo y los uniformados ni pendientes”.

Asegura que lo más insistente era que sacarían a la banda del Run, la de Eduardo José Natera Balboa. “La excusa es sacar a los malandros que ellos mismo metieron en las minas y así desalojar a los mineros. Esto es para poder entregar las áreas mineras a los rusos e iraníes. Es por eso que, el 29 de octubre, Guyana movilizó tropas a la línea limítrofe con Venezuela, en alerta con la gran movilización que se hizo del lado venezolano y tan cerca de la línea limítrofe en reclamación”.

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Benjamín Tripier

Ya casi está cerrado el proceso comicial de medio término en EE UU. Los republicanos ganarán la cámara baja, y todo indica que los demócratas obtendrán el puesto en disputa para quedar 51 a 49.

Más allá del impacto interno en EE UU que esto tiene, donde los republicanos no arrasaron y los demócratas no fueron aplastados, todo indica que la situación de gobernabilidad para el resto del período de Biden, será de mucha negociación ajustada, y que todo tenderá a ser bipartidista… prácticamente consensos y acuerdos, en vez de victorias y derrotas. Debido a lo cual, la Casa Blanca deberá administrar muy bien las batallas que decida luchar, porque siempre serán a costa de otras que deberán perder.

Biden es el único candidato que tienen los demócratas para el 2024, y se pudiera decir que su desempeño electoral en estas de medio término, ha sido no solo superior a lo esperado, sino superior a lo que otros presidentes demócratas lograron en esas elecciones.

Corroborado por la baja en la inflación y la suba excepcional de los mercados: le dieron un voto de confianza, que tendrá que administrar eligiendo las batallas, en función de los objetivos que las encuestas le marcaban, entre ellos la inflación, el tema del aborto y la defensa de la democracia.

Entonces, Biden sería el candidato (fuentes bien informadas me indican que la VP Kamala Harris, estaría fuera de carrera) por los demócratas. Y estaría enfrentando, o bien a Trump (que no salió tan bien parado porque no hubo marea roja) o a Ron DeSantis que se posicionó como una opción alternativa, por el resultado en la gobernación de Miami, que fue aplastante.

Lo anterior es para anticipar que el tema Venezuela, que es una cuestión de honor del congreso de EE UU con acuerdo bipartidista previo, en realidad no debería cambiar mucho. Es decir, es difícil que Juan Gonzales pueda continuar con su cruzada a favor de levantar las sanciones a Venezuela, porque podría poner en riesgo otras situaciones más críticas que enfrenta EE UU internamente, y en el resto del mundo. Por lo que, aparentemente, esos escenarios venezolanos de excesivo optimismo, difícilmente puedan concretarse, tal como estaban planteados.

Claro; la conseja local es que con todo el petróleo que tenemos, a EE UU le convendría, hasta de manera prioritaria, permitir que Venezuela aumente su producción, alivianando sanciones e impulsando a Chevron como la única de las grandes que queda en Venezuela, y que además es norteamericana. Y eso es porque vemos el mundo desde Venezuela, y nos negamos a ver cómo es que el mundo nos ve y nos percibe; y las visiones son muy diferentes.

Cuando desde EE UU miran al Caribe desde el punto de vista petrolero, en el radar de aproximación, primero que Venezuela, seguramente, aparecerían Surinam y Guyana; también con empresas norteamericanas, y con petróleo más liviano, todo por hacer, con inversiones frescas y con buen mantenimiento, y baja politización… y sin sanciones.

Hay que comenzar a considerarnos postpetroleros, y dejar el ingreso de los 650.000 barriles diarios, parte para consumo interno y parte para vender a descuento, como una especie de plataforma de mantenimiento en el proceso de transformación del país. Porque a este paso, y sin inversiones, lo que nos queda, es optimizar los costos de producción petrolera, concentrarnos en los mejoradores del petróleo de la faja, y apostar a descentralizar las operaciones de toda la cadena, hacia empresas privadas petroleras, medianas y pequeñas, nacionales y extranjeras; que son las que correrían menos riesgo de sanciones.

Una vez más hay que mirar al mercado de valores como una opción para desintoxicar las inversiones del estado y sacarlas del ámbito de las sanciones, para transferirlas al sector privado.

Bottom line, nuestro panorama petrolero externo no mejorará, por lo que hay que apuntar a sacar del ámbito del estado toda actividad productiva (esencialmente privada), comenzando con el sector eléctrico, sin el cual no hay posibilidades de expansión de nuestro PIB; ni del petrolero, ni del no petrolero; porque ambos necesitan electricidad, y mucho más el petrolero. Y estamos muy limitados de electricidad.

Político

La frase que no hay que perder de vista es la del secretario de Estado Blinken indicando que la paciencia de EE UU no es infinita, refiriéndose al juego interminable y sucesivo de las mesas de diálogo, negociación o como quieran llamarlas.

Porque si no es infinita, entonces es finita; tiene fin… termina… se agota. La pregunta que hay que hacerse, es qué pasaría si esa paciencia se agotara. Porque cada vez que se habló de sanciones, de Chevrón y de petróleo, siempre la respuesta de EE UU fue la misma: elecciones libres. Y después de eso hablamos.

Porque en su mente, donde somos una amenaza para ellos, difícilmente le permitirían inversiones petroleras a un gobierno que seguramente las usaría como palanca y leverage político en contra de EE UU. Ellos habilitarían todo, solo cuando el panorama político institucional interno, les permita las garantías suficientes de que eso no va a ser usado en su contra; y en las condiciones actuales, pues eso no es posible.

Para que habiliten inversiones y aumentos de producción, aquí debe haber un cambio, que, por lo que se aprecia, no está a la vista en el futuro cercano.

Y porque la única manera de poner a prueba esa paciencia finita, es el camino del diálogo, y por eso es que hay tanto interés de EE UU de que se produzca un cambio. Porque hasta podría pensarse que, si el chavismo ganara las elecciones, para ellos, nada cambiaría, y seguirían o empeorarían las sanciones.

Lo que ellos buscan es un cambio de gobierno… y todo indica que, por el camino que llevamos, eso no pasará.

Y al agotarse la paciencia, habría que razonablemente imaginarse que cambiarían la estrategia de las sanciones por algo diferente, más fuerte y de solución rápida. Creo que debemos comenzar a mirarnos en el espejo de Irak y la invasión, porque ya desde la salida de Trump, han ido presentándonos ese escenario con mucha claridad. Y aquí no se ha entendido, y si se entendió, pues no les importó.

El armado institucional que hizo EE UU con el interinato solo será cambiado cuando haya una vía alternativa para manejar los activos en el exterior, y mantener la vigencia de la acefalía, base conceptual de la creación del interinato.

Social

La nueva encuesta de Encovi mostró una baja en la pobreza de ingresos, que pasó de 94% a 81,5%; y la pobreza extrema pasó de 76% al 53,3%. En contrapartida, se profundizó la desigualdad de ingresos mensuales, donde el decil más rico gana 533 dólares, y el más pobre 7,9 dólares (70 veces menos).

El otro indicador importante de las ayudas del estado, es que 35% de los beneficiarios recibe mensual y regularmente los CLAP, 30% cada 2 o 3 meses, 24% más de 4 meses, y casi 10% no recibe esta ayuda.

La única manera conocida de bajar la pobreza y la desigualdad en con la creación de puestos de trabajo privados genuinos capaces de contribuir al PIB del país. Y eso está asociado al crecimiento de la economía, lo cual está asociado a la disponibilidad de energía para promover ese crecimiento.

Confirma que la población total es de 28,5 millones de habitantes, número al que llegamos por la emigración y porque las defunciones superaron los nacimientos; aunque aquí se asume que se fueron solo 5 millones, y la ONU reconoce 7,1 millones; con una proporción de emigrantes retornados que no supera 6%.

Bueno… hasta que no tengamos un censo no sabremos el número exacto; pero seguro que ya no somos los 32 millones; “la migración reciente transversalizó todo el espectro social y territorial y se diversificó en términos de su capital educativo”; “perdimos las ventajas del bono demográfico que suponía contar con el mayor volumen de población en edad de trabajar, que podía significar un factor de potenciación del desarrollo”.

Debemos hacernos a la idea de que los que se fueron no regresarán y que deberemos impulsar un proceso inmigratorio selectivo de nacionales de otros países, con las profesiones y habilidades que el plan de desarrollo (cuando tengamos uno) nos vaya marcando.

Económico

El tema relevante de la semana es el deslizamiento del precio del dólar paralelo que por una parte se comienza a alejar del dólar oficial, y por otra parte impacta sobre todo aquello que está referenciado en dólares, que es casi toda la economía venezolana.

Porque ya sea al oficial o al paralelo, lo cierto es que todo precio de referencia público o privado está asociado al dólar.

Y todo indica que ese deslizamiento continuará, por lo cual tanto las posibilidades de inversión, como los precios de reposición, impulsan al empresario a tomar una posición de “esperar” con el consiguiente impacto sobre el nivel de actividad. Es de esperar que tengamos un fin de año extensible al primer trimestre del 2023, con un descenso en el nivel de actividad, lo cual exacerbará el componente de oferta (o su falta) de nuestra inflación, que ya se ha convertido en estructural.

No hay que perder de vista que lo anterior impacta sobre la sensación de bienestar que es impulsado por la capa transaccional de última milla de nuestra economía, que sigue alimentada más por importaciones que por producción nacional. No obstante lo cual, hay que reconocer que poco a poco se va incorporando un componente nacional de origen industrial.

La utilización de planta ya ha superado 30%, lo cual se ve reflejado en la encuesta de Encovi, como una mayor incorporación de gente al mercado laboral, y en la discreta disminución de la pobreza.

Es interesante evaluar la posibilidad de comenzar a sustituir importaciones del otro lado del mundo, por producción de países de Latinoamérica, tal como Argentina o Brasil, con una afinidad de mercados que hace más fácil la incorporación de productos.

La Cámara de Comercio Venezolano argentina, Cavenarg, está organizando una misión empresarial Exploratoria a Buenos Aires para los días 23 y 24 de noviembre de este año, en sectores como los alimentos, farmacia, medicinas y laboratorios, café, equipos y tecnología agropecuaria, asesoría en finanzas corporativas, y mercado de capitales.

Internacional

La incorporación de Colombia y Francia a los actores involucrados en el futuro democrático de Venezuela, le amplía el panorama de opciones tanto a los opositores como al gobierno venezolano.

La aparición intempestiva de Maduro en Egipto, sirvió como para medir el grado de aceptación o rechazo internacional de su figura, que en ese foro no contó con la presencia de sus aliados ideológicos, China y Rusia; por lo que había más países interesados en aconsejarle que “arreglara las cosas” que en apoyar el estatus quo.

Tan inesperada fue la visita de Maduro a Egipto como la de Petro a Caracas; se especuló que había traído un mensaje urgente de EE UU, que uno puede pensar que solo se transmitía en persona, y que era relevante; y si tuvo algo que ver con el viaje a Egipto, pues tampoco se sabrá. Lo que si sería interesante saber es si era solo entregar el mensaje, o si también debía llevar respuesta; y si la obtuvo… en fin.

Porque durante esa semana todo el gobierno colombiano, Benedetti incluido, salió a explicar a quien quisiera escuchar que ellos no hacían nada sin consultar con EE UU; dejando muy clara la alineación. Lo cual fue reconfirmado por el pedido de disculpas a Guaidó: ¿Cómo se le ocurre insultar al reconocido por EE UU?

Por lo que también sería razonable anticipar que EE UU no le soltará la mano a Guaidó, y que la estructura del interinato continuará; porque las condiciones que llevaron a su diseño, no han cambiado. Y todo lo que hay es fuego amigo por los juegos de tronos, de posicionarse mejor frente al chavismo dominante; porque pareciera que los ataques en su contra son solo eso.

Las otras preguntas que surgen son si México finalmente se formalizará, si Paris será “solo una noche” o si habrá otra mesa; y también si existe la posibilidad de fusionar las conversaciones en París. Y si eso fuera así, pues el rol de Petro se volvería mas relevante que el de López Obrador, quien no busca soluciones, sino solo que la mesa esté en su casa… al Grupo de Puebla no le interesa un opositor mandando en Venezuela, ni que EE UU retome la relación, sino todo lo contrario. Si se moviera hacia París, pues habría, al menos, algo diferente, que pudiera anticipar un resultado diferente. Porque seguir haciendo lo mismo, conducirá a los mismos resultados.

La guerra en Europa está entrando en una nueva fase de estabilización que permite pensar que durará varios años. Porque la OME de 2 semanas ya fracasó, y ahora los rusos comienzan a perder los territorios conquistados.

Ucrania se convertirá en una potencia militar con tropas entrenadas en el campo de batalla, y con habilidades para manejar tecnología militar de avanzada, en el campo de operaciones. Son pocos los ejércitos de la OTAN que pueden decir lo mismo.

Y la zona impactada por la guerra se transformará de ser un proveedor de alimentos a ser un importador neto, y en condiciones desfavorables, por lo que el peso relativo de los polos productivos, se trasladará, poco a poco, hacia américa latina, y el Atlántico el corredor productivo más importante del mundo. Y eso se verá reforzado, porque los escenarios de conflictos bélicos que se anticipan, están en el Pacífico y el Índico. Ojalá nuestra región comprendiera el rol estratégico que deberemos jugar, y que lo podamos hacer por voluntad propia, y manteniendo nuestros sistemas políticos.

Porque el mundo occidental no se detendrá en temas burocráticos a la hora de hacerse cargo de los recursos que nuestra zona pudiera proveer; y los obtendrá por la fuerza si fuera necesario. No olvidar que los contrapesos de Rusia y China están cada vez más aislados y perdiendo relevancia relativa para nuestra región.

Especialmente en Venezuela, los que fueron nuestros amigos, los “chicos malos”, están aislados y ya no pueden hacer mucho por nosotros. Estamos solos y a merced de quien la revolución decidió convertir en enemigo: Los EEUU.

Recomendación

  • Al gobierno: que revise la posibilidad de otorgar un mayor nivel de flexibilización económica, bajando sustancialmente los costos externos de las empresas para operar; los registros y notarías, las tasas fiscales y la unidad tributaria, están funcionando como contrapeso a la optimización del sistema empresarial privado. Se puede entender que no permitan que la economía crezca para mantener el equilibrio de fuerzas (Aristóbulo dixit), lo cual no significa que no se permita optimizar lo que hay, y así poder generar nuevos empleos; los cuales ya sabemos, que son la única forma de bajar la pobreza.
  • A la dirigencia opositora: que siguen armando estructuras que los alejan cada vez más de la gente, dando pie a que puedan aparecer líderes emergentes que provengan de esa base desconectada. Y que les resulte más razonable no estar en el rol de las primarias y avanzar por fuera, como siguiendo el patrón del advenimiento de las derechas; tal como en Argentina, Brasil y Colombia. Aún están a tiempo de refrescar la estrategia, porque los está llevando a un callejón sin salida.
  • A la dirigencia empresarial: que el peso de la responsabilidad social está cayendo cada vez más en el sector privado, personas y empresas. La última encuesta de ENCOVI muestra que ha disminuido la presencia del estado, y que con un poco más de libertad económica y empresarial, pues la pobreza disminuye. Deben apoyar en forma sistémica la construcción de planes de RSEX, asegurándose el impacto en las zonas de influencia de cada empresa, independientemente de su tamaño. Lo mismo es válido para cada persona natural, ayudando a todo aquel necesitado que se tenga cerca, y a quién se pueda ayudar.
  • E-mail: btripier@ntn-consultores.com
  • Instagram: @benjamintripier
  • Twitter: @btripier

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