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Opinión

El Observatorio Venezolano de la Justicia

La Constitución en su artículo 49 establece que toda persona debe ser juzgada por su juez natural y no por tribunales de excepción o comisiones creadas para tal efecto. Sin embargo, la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) creó el 8 de agosto, mediante Gaceta Oficial Extraordinaria n.° 6.323 la Comisión para la Verdad, la Justicia y la Tranquilidad Pública; una especie de tribunal con poderes de investigación.

El objetivo de la instancia, en efecto, es investigar los “hechos de violencia por motivos políticos e intolerancia, así como las dinámicas colectivas conexas” ocurridos desde 1999 en adelante, para determinar las responsabilidades legales correspondientes e incluso las morales y políticas (artículos 3 y 11.9 de la Ley Constitucional de la Comisión para la Verdad, la Justicia y la Tranquilidad Pública).

Para cumplir con esta labor, la ley que la crea establece en su artículo 7 que la Comisión de la Verdad estará integrada por catorce personas: tres miembros de la ANC; tres de las organizaciones de víctimas de la violencia política 1999-2017; el Fiscal General; el Defensor del Pueblo; un miembro de una organización venezolana de Derechos Humanos; dos personas designadas por su competencia profesional, integridad y ética, y tres diputados de la Asamblea Nacional nombrados por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

Como estos últimos no han sido designados por la MUD, por desconocer la constitucionalidad y legitimidad de la ANC, y por tanto de sus actos, la Constituyente procedió a nombrar a los restantes 11 miembros de la Comisión, todos los cuales tienen vinculación con el partido de gobierno o su ideología política, y asignó su presidencia a la misma titular de la ANC, Delcy Rodríguez.

Los informes de la Comisión de la Verdad, según el artículo 18 de su ley de creación son vinculantes (obligatorios), así como sus actuaciones en cuanto a investigaciones o solicitudes de información a funcionarios que en caso de que no sean atendidas pueden ser causal de destitución (artículo 13). Sin embargo, sus decisiones definitivas deben ser aprobadas por la ANC. También puede dirigir a la Constituyente todo tipo de recomendaciones: que dicte medidas cautelares o de cualquier otro tipo, que decrete amnistías o indultos, que tome medidas para garantizar la paz, entre otras (artículo 11).

Por otro lado, las actuaciones de la Comisión son confidenciales (artículo 14) y cualquier persona que sea llamada por esta debe atender la solicitud; en caso de negarse sin causa justificada puede ser obligada por la fuerza pública (artículo 15).

Como bien indica la ONG Transparencia Venezuela esta Comisión más que de la verdad parece ser de la venganza, ya que su objetivo verdadero es perseguir a la oposición política e incluso la diversidad de pensamiento. En este sentido, el propio Presidente ha expresado al respecto que “Por la vía de la comisión de la verdad se destape todo lo que ha sucedido y se investiguen los crímenes que se han conocido uno por uno, y los que no se han conocido y se abra un gran proceso de la búsqueda de la verdad y la reparación de la herida que la derecha le ha creado a Venezuela”. Las líneas de acción de la comisión también demuestran cuál es su verdadero objetivo.

Por si fuera poco, el artículo 4 de la ley de creación de la mencionada instancia de la ANC se refiere a la investigación de los hechos en los que se hayan violado derechos humanos que impliquen afectaciones a la vida, la libertad personal, la paz, el ambiente y el patrimonio público, pero no los relacionados con la libertad de expresión o el derecho de manifestación, a pesar de su importancia para que haya una verdadera democracia, tal como lo establece el artículo 4 de la Carta Democrática Interamericana.

Vale aclarar que el marco legal completo bajo el cual actuará la comisión aún no tiene vigencia, ya que está pendiente la aprobación de la Ley para la Convivencia Pacífica y Contra la Intolerancia (conocida en los medios como la “ley del odio”), que contendrá la mayoría de los hechos a los que se refiere su ley de creación. Se ha advertido que el llamado proyecto de ley contra el odio prevé sanciones a personas que manifiesten en las calles "de manera intolerante" o a quienes graben insultos o críticas hacia funcionarios del gobierno, lo que demuestra que esta comisión no sólo no protege derechos humanos relacionados con la libertad de expresión, sino que los convierte en delito, lo que es propio de un régimen autocrático.

¿Y a ti venezolano, cómo te afecta?

Transformar derechos constitucionales como la libertad de expresión en delitos y además seguir promoviendo una política de persecución y represión no nos lleva a nada, es más, conduce a mayor división y odio. Como bien dijo Gandhi: “Ojo por ojo y el mundo acabará ciego”; así nos estamos quedando en Venezuela, cada vez más enredados en la dinámica política, sin ver dónde está la salida a una crisis cada vez más agobiante.

Enlace a la nota:https://goo.gl/xruri4

Enlace a la infografía: https://goo.gl/ W7XYnU

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David Uzcátegui

El hecho de que la problemática venezolana se haya situado literalmente en el ojo del huracán en el foro mundial de las Naciones Unidas, nos habla de las dimensiones del trance que actualmente atraviesa nuestro país.

Más allá de las consideraciones particulares que merezca de parte de cada quien esta destacada noticia, el hecho mismo de que haya sucedido nos habla de que ya es innegable la repercusión mundial de lo que sucede en estas tierras.

Que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya dedicado varios minutos a nuestra patria en su primera intervención ante la ONU, ha sido una noticia que ha dado la vuelta al mundo, colocándonos una vez más entre las informaciones más destacadas de la jornada, no solamente debido al hecho de que estemos pasando por un trance tan complejo, sino también a los niveles a los cuales ha llegado la inquietud por lo que sucede.

Trump realizó una afirmación que ha sido particularmente recogida por quienes reseñaron su intervención, y es aquella de que “El problema de Venezuela no es que hayan implementado mal el socialismo, es que lo implementaron al pie de la letra”.

Una sentencia de muchas aristas, que tiene demasiada tela para cortar. Tanta, que queremos localizar el foco sobre un matiz particular, y no para afirmar, sino para reflexionar y que cada quien saque sus conclusiones.

Según lo expresado por el mandatario estadounidense, podríamos concluir que nuestra patria no habría llegado a este estado de cosas por impericia de los gobernantes, sino –muy por el contrario– como parte de la ejecutoria de un plan que buscaría desmantelar la estructura del país para así poder dominarlo y someterlo.

Estamos, como dije líneas antes, literalmente en el ojo del huracán y por encontrarnos justamente en el momento más álgido, nos hallamos muy lejos de poder sacar conclusiones sobre lo que nos sucede.

Un diagnóstico al respecto solamente se podrá hacer con la distancia que brinde el tiempo, cuando quizá tengamos acceso a elementos que sin duda hoy permanecen solapados por el calor de los acontecimientos.

Otra intervención presidencial que mereció ser destacada, fue la de nuestro vecino de Colombia, Juan Manuel Santos. El accionar de este jefe de Estado ha sido cuestionado por unos y otros en el marco del devenir de los asuntos venezolanos.

Desde nuestro punto de vista, Santos opera políticamente y con pragmatismo. Unas veces nos gusta y otras no, esa es la realidad del ejercicio del poder. En esta oportunidad, su voz como el máximo representante del país más hermano del nuestro, suma a las alarmas que se encienden respecto a nosotros en el mundo.

Otras voces que se han sumado en el coro internacional son las de los mandatarios de Brasil, Michael Temer y de Argentina, Mauricio Macri; amén del mandatario peruano Pedro Pablo Kuczynski, quien convocó una reunión de las naciones que conforman el Grupo de Lima y cuya posición sobre lo que vivimos es por demás conocida.

Trump también trató el caso venezolano en una cena en Nueva York con Macri, Temer y el dignatario panameño, Juan Carlos Varela.

Lamentablemente, desde el gobierno venezolano, la lectura de este acontecimiento es simplista, preconcebida y anacrónica.

Desempolvar el superado episodio de la guerra fría para afirmar que se está editando nuevamente y además creer que la autodenominada revolución es el ombligo de esta supuesta reedición, nos explica por qué no hay manera de que las cosas caminen hacia adelante en el país.

El liderazgo oficialista insiste en crear una épica ficticia para negar la realidad, y sin duda el primer paso para modificar a ésta, es reconocerla. Seguimos presenciando justificaciones y la construcción de elucubraciones de diversa índole para otorgarle una fachada y un barniz al fracaso de un proyecto político.

Fracaso que se mide directamente por la confiscación del bienestar de la gente que todos vemos en la calle, porque todos lo padecemos por igual.

En conclusión, el feedback que nos da la comunidad internacional, subraya la urgencia de encontrar una salida al punto muerto en el cual se halla nuestra situación. Y no se trata de una intervención internacional, ni mucho menos. Evidentemente, lo que pasa aquí se resuelve aquí y entre nosotros.

Lo que sí es cierto es que todo lo que nos acontece actualmente está cargado de tal intensidad, que rebota a la comunidad internacional. Y que, en tiempos de la odiada globalización se entiende con mucha más claridad cómo somos un planeta entretejido de relaciones sumamente complejas.

El ejercicio de ser reactivos, de responder con justificaciones y acusaciones sacadas del baúl de los recuerdos, ni soluciona ni suma. ¿Buscamos salidas o seguimos apegados a ficciones? Mientras no se tomen decisiones, el tiempo avanza en contra.

duzcategui06@gmail.com

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Luis Xavier Grisanti

En nuestro artículo anterior (La bendición de los recursos, El Universal, 08.09.17) explicamos que hoy existen herramientas comprobadas para evitar los efectos negativos de una súbita riqueza natural sobre la economía de una nación, que no existían, por ejemplo, en los años 70 del siglo XX, cuando muchos de los países exportadores de petróleo, incluyendo a Venezuela, cayó en la Maldición de los Recursos y la Enfermedad Holandesa, dolencias de las cuales no hemos salido, sino más bien acentuado, en razón del arraigo atávico a nuestra mentalidad rentística.

Está más que demostrado que los países con un recurso natural abundante tienden a crecer menos que los países sin recursos naturales (y a veces mucho menos). En su conocido estudio La abundancia de recursos naturales y el crecimiento económico, Jeffrey Sachs y Andrew Warner (1995) demuestran la relación inversa entre la abundancia de un recurso natural y el crecimiento económico de un país a largo plazo, en comparación con aquellos que carecen de dichos recursos.

Nosotros vamos más allá y hemos sostenido que las naciones con mentalidad rentística que no se inserten en la sociedad del conocimiento, ni asimilen los avances tecnológicos evidenciados por la inteligencia artificial, el Internet de las cosas, la impresión en 3D, etc., quedarán rezagadas y la brecha del desarrollo se ensanchará (La brecha se ensancha, El Universal, 07.10.16).

Una de las medidas más sabias tomadas por Noruega para evitar la Maldición de los Recursos (bajo o negativo crecimiento después de una bonanza de precios) y la Enfermedad Holandesa (sobrevaluación de la moneda local, abaratamiento de la divisa, desindustrialización y economía de puertos), fue la constitución en 1990 del Fondo Petrolero noruego, hoy Fondo de Pensiones.

El fondo de inversiones más grande del mundo fue creado para ahorrar los excedentes de ingresos petroleros para las futuras generaciones y evitar los perjuicios a la economía derivados de la inyección desordenada de liquidez monetaria y gasto público improductivo. El activo del Fondo asciende a US$ 958 mil millones, invertido en acciones y bonos que rinden más de US$ 50 mil millones al año. Por ello, cuando los precios del petróleo bajan, los noruegos duermen tranquilos.

@lxgrisanti

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Con voz propia

En elecciones primarias de 19 estados Acción de Democrática (AD) se anotó victoria de 11 fichas, a saber: Bernabé Gutiérrez, Amazonas; José Montilla, Apure; Larisa González, Delta Amacuro; Eliézer Sirit, Falcón; Pedro Loreto, Guárico; Robert Alcalá, Sucre; Laidy Gómez, Táchira; Carlos Andrés González, Trujillo y por consenso: Alberto Barrera Sira, Anzoátegui; Ramón Guevara, Mérida; y Alfredo Díaz, Nueva Esparta.

Monagas dio triunfo a Guillermo Call quien en representación de AD gobernó por 3 períodos ese estado, y ahora fue postulado por Copei; y en Cojedes Alberto Galíndez quien también en representación de AD gobernó esa entidad y en esta ocasión lo intenta con Primero Justicia (PJ).

En Aragua AD lanzó la de Ismael García (IG), proveniente de PJ, a quien respaldaron Voluntad Popular (VP), Avanzada Progresista (AP), La Causa R, Proyecto Venezuela, Unidad Visión Venezuela, V Comando de Unidad. Después del triunfo se le suma Un Nuevo Tiempo (UNT).

Las encuestas, incluidas las oficialistas, revelan rechazo del 80% de los venezolanos al narco régimen castrocomunista, apadrinado por el alto mando militar. Más, aseguran la derrota de esa macabra política con el triunfo electoral en las 23 gobernaciones.

El parcial sectarismo electoralista pone en riesgo esos pronósticos. Lo peor: el respaldo mundial por la reconquista de la democracia y con ella el cese de la violación de los derechos humanos.

La negación de impugnación del triunfo de Bernabé Gutiérrez en Amazonas, llevó al gobernador Liborio Guarulla, jefe del Movimiento Progresista de Venezuela (MPV) a deslindarse de la política de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y mantener candidatura de Julio Ygarza.

Le sigue Aragua, estado al cual estoy vinculado en lo personal y en lo político, que me lleva a definición, sin ataduras. Allí, al cumplir dictamen nacional, la Junta Electoral Regional de la cual fungí de secretario, proclamó a Ismael García (IG) candidato de la unidad a la Gobernación.

IG, diputado, ex dirigente del MAS, Podemos, AP, con pasantía por el chavismo en 2001. Desde 2011 se hizo activo militante de PJ. Julio Borges y Tomás Guanipa les dieron la bienvenida. La reiteró la diputada y dirigente Dinorah Figuera, cuando en 2014 fue proclamado candidato a la Alcaldía del Municipio Libertador por la MUD.

“Nos enorgullece brindarte este respaldo para que junto a Henrique Capriles Radonski nuestro país y nuestra Caracas puedan progresar”. Otro calificado “justiciero”: Jorge Millán fue designado jefe de campaña.

Para las primarias en comentario, esta organización se decidió por su coordinador regional Richard Mardo, pero fue inhabilitado.

“Soy el candidato a la Gobernación de Aragua, con el nombre de José Ramón Arias, y nuestra lucha no la detendrá el miedo del gobierno de no atreverse a medir conmigo electoralmente”.

Conocido triunfo de IG por 170 votos, PJ impugnó primarias de Aragua, por “hechos de violencia y amedrentamiento generados durante la jornada, en el punto electoral de Rosario de Paya, municipio Mariño”. Dicha refutación fue declarada sin lugar.

En función del cargo logré misión a esa Parroquia. Se observó que no pasó de incidente presencia de presuntos pranes que controlan zonas del estado militar que es Aragua. Por decoro político PJ ponderó el acto y anunció apoyo a IG.

Hoy exponemos que los análisis de acción partidista ya pone en duda el triunfo en 6 entidades: Delta Amacuro, Guárico, Apure, Amazonas (en manos de oposición pero castigada por la torpeza que arrebató sus 3 diputados al Parlamento), Yaracuy y Aragua.

Aunque refleje un puente tendido al régimen, el partido de Hiram Gaviria mantiene candidaturas no medidas en primarias, para Aragua y Miranda.

Esperamos sigan a PJ y la injusticia no convierta en lección a las primarias

Al MARGEN. De información y comunicación adolece MUD en desarrollo de su política. Valorar tales factores fortalecerá la lucha contra el narco régimen.

jordanalberto18@yahoo.com

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Si usted es opositor de siempre y tiene la suerte de creer en el candidato a gobernador de la MUD en su estado, su voto de seguro estará contribuyendo a derrotar al candidato del gobierno, corriendo el riesgo de equivocarse en sus expectativas en cuanto a logros pero con la satisfacción de haber cumplido con sus creencias. Activista irreductible

Si usted es opositor de siempre, que se siente representado por la MUD, pero no le gusta el candidato, piense que su voto servirá para derrotar localmente al gobierno. Optimista calculador

Si ha sido siempre de oposición pero no le gusta la MUD ni el candidato, no le queda otra que votar por él, ya que la abstención no va con sus deseos de cambio. Escéptico práctico

Si usted es opositor de nuevo cuño y le gusta el candidato de la MUD por haber compartido afinidades con él, su voto confirmará que estaban en lo cierto y derrotar juntos al gobierno significará castigarlo por haber traicionado al proyecto. Vengador errante

Si a pesar de ser opositor relativamente reciente, sigue sin gustarle la MUD ni su candidato, votar por éste solo será tragar una medicina “maluca”, que si bien no curará al menos aliviará el malestar hasta encontrar la adecuada. Resignado en acción

Si no le gusta la MUD ni su candidato, pero tampoco le gusta el del gobierno, solo le queda la opción de buscar a ver si tienen la suerte de que en su estado haya otro que le permita dar rienda suelta a su inconformidad aunque no gane. Soñador impráctico

Si es oficialista pero no le gusta el candidato del gobierno busque al que más se parezca a usted y vote por él sin tomar en cuenta quién lo apoya. Disidente activo

Si es oficialista y le gusta el candidato del gobierno, vote rojo como siempre y después no diga “es que no lo dejaron hacer”. Conforme irrecuperable

Si a usted no le gusta ni lo uno ni lo otro, pero tampoco todo lo contrario, preferimos no calificarlo porque el país lo necesita y está esperando por su decisión. Llegó el momento de cruzar la quebrada y no hay piedras suficientes como para impedir que nos mojemos los pies. La otra orilla nos espera y tenemos que alcanzarla a como dé lugar, si en verdad queremos encontrar otro camino.

Que no hay garantías es cierto, pero lo peor sería que la incertidumbre nos paralice. Tenemos que correr el riesgo convencidos de que siempre podremos enmendar errores, si y solo si retornamos a la democracia por imperfecta que esta pueda resultar en lo inmediato.

En la Venezuela de hoy la abstención no es opción; en la práctica es dejar a otros, y sobre todo a los adversarios, la decisión que debemos tomar entre todos, estando seguros que decir “yo no voté” ni siquiera será satisfactorio para el que decidiera asumirla.

Por lo tanto, basados exclusivamente en la razón, debemos concluir que el 15 de octubre ¡tenemos que votar todos!, a menos que el gobierno, utilizando los poderes subalternos, decida desafiar a la opinión internacional, desconociendo nuevamente nuestro derecho constitucional, suspendiendo las elecciones con argumentos tan sólidos como “las sanciones de Trump impide que llegue la tinta indeleble” o quizás otro más sincero, "estamos en temporada de huracanes y me puede golpear uno de categoría 5 ".

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Luis Ugalde

Empezamos el año escolar lleno de dificultades e incertidumbres. En las angustias y dolores de la gente parecen pesar más el hambre y la falta de medicinas que nos acercan a la agonía física. Las penurias y desastres educativos pueden parecer de segundo orden, pero son más duraderos y nos van llevando a la muerte espiritual.

En el último año, el abandono escolar ha aumentado porque ni en la casa ni en la escuela hay comida. Desde hace una década la educación de gestión privada venía creciendo en pleno “socialismo del siglo XXI", pues las familias que pueden tratan de evitar la deficiente calidad de muchas escuelas oficiales. También los chavistas preferían para sus hijos los centros privados, excepto los de alto nivel que los inscriben fuera pagando en dólares. Pero más recientemente, la inflación desbocada del orden de 500% obliga a los centros a subir al menos 200% para hacer frente al pago del personal y a los nuevos costos de insumos y de mantenimiento, lo cual obliga a duplicar o triplicar el monto de las mensualidades o cerrar. Las familias entienden esta necesidad, pero ¿cómo con dos o tres hijos pueden afrontar esas mensualidades? Muchos, en contra de su voluntad, tienen que renunciar a su escuela y poner el hijo en un centro oficial que no aprecian.

Educación en valores. El régimen se ha esforzado en convertir el sistema educativo en currículo de adoctrinamiento para formar “socialistas”. La escuela se ha vaciado de valores: el ambiente de desprecio a la vida y la falta de solidaridad y de aprecio del que es diverso, vacían la escuela de espíritu, ciudadanía plural y de construcción de familia y de nación.

La mal llamada asamblea nacional constituyente (en realidad es asamblea dictatorial constituida) que viola la vigente Constitución de 1999 propone cínicamente una ley contra el odio, tratando de ocultar con leyes lo que niega con su prédica y práctica. Hace casi 20 años el Líder Supremo prometió freír las cabezas de los adecos y sacar el demonio de la sotana de los obispos. Todo el que no está con el régimen es enemigo del pueblo, explotador y ladrón, lacayo del imperialismo, vendepatria, agente del golpe económico. Todo esto como valor supremo del “socialismo” que quieren implantar. No hay en el mundo un presidente que haya lanzado tantos insultos a tantos presidentes de América y de Europa como Maduro. Su siembra del odio no se puede ocultar con una ley hecha para perseguir a los opositores. Todo esto es antieducación que mina el espíritu de convivencia, solidaridad y ciudadanía, que deben reinar en el país y en la escuela, para juntos construir la república.

Pero el mayor ataque a la educación es el sistemático castigo a los educadores. Miles de ellos se han ido del país por la discriminación y presión ideológica y el creciente empobrecimiento que los deprime a nivel o por debajo del salario mínimo. Los sucesivos aumentos salariales disparan más la inflación y en pocos años han reducido el poder adquisitivo a la mitad. De este empobrecimiento no se escapan las universidades. Cuando en reuniones internacionales informamos lo que gana un educador en Venezuela, no se lo creen ni siquiera los educadores de los países más pobres de América Latina. Las universidades autónomas están desmanteladas, varias han perdido 30% de sus profesores y llevan 8 o 10 años con prohibición arbitraria de elegir sus autoridades. Cientos de miles de estudiantes se ven obligados a dejar la universidad para buscar sustento o a abandonar el país en procura de oportunidades y esperanza.

Estos problemas educativos que afectan a toda la sociedad se agravan en los sectores más pobres. Un botón de muestra: La educación inicial de los niños menores de 5 años de edad es decisiva para el resto de la educación y de la vida. Pues bien, en los sectores más pobres la mitad de los niños no tienen ni kínder, ni multihogar, ni posibilidad de atención en la familia; arrancan la vida en clara desventaja con otros sectores donde casi 100% va al kínder.

La educación en Venezuela está terriblemente castigada y en consecuencia es alarmante la incertidumbre y el desánimo que viven los educadores. El gobierno se centró en batallas de imposición ideológica y de control burocrático. Batallas por lo demás inútiles, pues los jóvenes salen hartos de eso y no creen en socialismos con hambre que los obliga a salir a mendigar esperanza en otros países. No me gusta escribir así, pero menos me agrada gastar tinta en dorar mentiras.

Un clima nacional y escolar con valores de vida y de solidaridad y esperanza; con espíritu de creatividad y de exigencia que de verdad apuesten por el talento y lo estimulen en millones de niños y jóvenes venezolanos que llevan en su potencial la riqueza de una nueva sociedad, justa, democrática, libre y sin pobreza. Todo eso se activa con una buena educación que es consecuencia de cientos de miles de buenos educadores animados porque creen en el alto valor de su misión y lo viven en la construcción de una Venezuela nueva y democrática. Esa es la esperanza.

21 de septiembre de 2017

El Nacional

http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/educacion-castigada_204451

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Si hay dos países cuya política económica ha estado en el blanco de las críticas del presidente Trump, esos son Alemania y China. Mientras que los Estados Unidos son el país con mayor déficit por cuenta corriente del mundo, Alemania y China se encuentran en el extremo opuesto de la lista, lo cual irrita sobremanera a amplios sectores de la actual Administración estadounidense.

El principal asesor de Donald Trump sobre cuestiones comerciales, Peter Navarro, ha sugerido que el Gobierno chino sigue manipulando a la baja el valor del yuan. Asimismo, ha culpado al Gobierno alemán de “explotar” a Estados Unidos y a sus socios europeos a través de un euro infravalorado, unas palabras que asombran más si cabe por ir dirigidas a un país aliado. El consenso de los economistas es que, en la actualidad, el grueso de las acusaciones de Navarro carece de fundamento. Trump, como es habitual en él, ha dado algunos vaivenes en su apoyo a dichas acusaciones, pero siempre dejando entrever que sus suspicacias se mantienen.

Desde la elección de Trump, otra de las listas que encabezan Alemania y China es la de candidatos a reemplazar a los Estados Unidos como líder mundial. Aunque exista mucho menos consenso sobre esta delicada cuestión, y aunque se trate de países profundamente distintos, son muchos los que ven a la canciller Ángela Merkel y al presidente Xi Jinping como referentes internacionales que cotizan al alza. No deja de ser una curiosa coincidencia, pues, que ambos mandatarios se enfrenten estos días a sus citas más importantes a nivel doméstico: las elecciones federales de Alemania y el Congreso quinquenal del Partido Comunista Chino.

Empecemos por Alemania. Este domingo, se espera que Merkel obtenga con claridad su cuarta victoria electoral, lo cual le brindaría la oportunidad de igualar los 16 años de Helmut Kohl como canciller alemán, una cifra superada únicamente por Otto von Bismarck. El debate público ha estado marcado por la política de “puertas abiertas” que implementó el Gobierno de Merkel durante la crisis de los refugiados, y que la ha expuesto a feroces ataques —los más sonados, por parte del propio Trump—. La apuesta de la canciller dio fuelle a la extrema derecha, que salvo sorpresa accederá al Bundestag por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial a través del partido Alternativa para Alemania.

Pero afortunadamente para Merkel, y también para los valores humanitarios en cuya defensa no cejó, finalmente su decisión parece no haberle pasado excesiva factura entre el electorado. Tras venir arrastrando una caída en las encuestas desde verano de 2015, todo apunta a que el temporal que azotaba a los democristianos germanos ha remitido. Como colofón, la postura que asumió Merkel ha conseguido reforzar su popularidad entre los votantes más jóvenes.

En las postrimerías del siglo XX, la Secretaria de Estado Madeleine Albright definió a Estados Unidos como “la nación indispensable”. Recientemente, el semanario The Economist se refirió a Merkel como “la europea indispensable”. Como advirtió la propia Merkel, sería “grotesco” esperar de ella que pretenda erigirse en la abanderada del internacionalismo liberal. Alemania, muy condicionada por su historia, sigue mostrándose reticente a reclamar un gran protagonismo en la esfera internacional. Pero a escala europea, siempre que se confirme su reelección, no cabe duda de que la canciller puede —y debe— labrarse un legado que vaya en consonancia con su talla política. Con Emmanuel Macron en el Elíseo y las elecciones alemanas en el retrovisor, habrá llegado el momento de adoptar medidas que doten de mayor vigor y equilibrio a la Unión Europea.

Mientras tanto, en el otro lado del planeta, Xi Jinping también se está jugando su legado. A mediados de octubre dará comienzo el XIX Congreso del Partido Comunista de China (PCCh), un acontecimiento que girará en torno a la figura cada vez más imponente de Xi. No en vano, desde el año pasado Xi está oficialmente considerado como “núcleo” del partido, un título que su predecesor Hu Jintao no llegó a obtener jamás.

En el XIX Congreso, los delegados del PCCh elegirán a su nuevo Comité Central, que a su vez deberá designar a los más altos cargos del partido. La reelección de Xi como secretario general se da por hecha, y la mayoría de analistas vaticinan que el líder chino continuará rodeándose de fieles aliados, un propósito hacia el que ya ha avanzado bajo el amparo de su muy politizada y publicitada campaña contra la corrupción.

Wang Qishan, mano derecha de Xi y responsable de dicha campaña, sacó a colación en 2015 la cuestión de la “legitimidad” del PCCh, otrora considerada tabú. La economía china lleva algunos años de ralentización y, ante el nuevo escenario que se abre con ello, el PCCh sabe que debe ingeniárselas para garantizarse el respaldo social. La lucha contra la corrupción constituye un elemento central del nuevo relato legitimador, así como el nacionalismo que promulga hoy en día el PCCh, y que se manifiesta en una política exterior más asertiva. Queda por ver si un Xi afianzado durante su segundo mandato —que, según dicta la costumbre, debería ser el último— aprovechará también para impulsar ambiciosas reformas económicas, y qué perfil público pretende adoptar a partir de 2022.

En el plano exterior, Xi ha dado algunas muestras de que no descarta opositar a la posición de liderazgo que Estados Unidos había ocupado hasta ahora. Sin embargo, para tener éxito China necesitaría incrementar significativamente su “poder blando” y tejer una red de socios de la que por el momento carece, tareas que el creciente nacionalismo chino dificulta.

Lo más seguro es que la era Trump-Xi se caracterice por una competencia estratégica cada vez más intensa entre Estados Unidos y China, como ya se desprende de la crisis de Corea del Norte. ¿Evitarán otros países como la Alemania de Merkel –o, más generalmente, la Unión Europea— que se erosione en exceso la cooperación entre grandes potencias en los años venideros? De la respuesta dependerá que exista algo parecido a un “orden” en el panorama internacional.

https://www.project-syndicate.org/commentary/trump-global-leadership-vacuum-by-javier-solana-2017-09

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