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Opinión

La salvaje represión del pasado 23 de febrero puso al desnudo las atrocidades del fascismo. Repudiado por la casi totalidad de los venezolanos y censurado por la comunidad democrática internacional por sus prácticas dictatoriales y delincuenciales, el usurpador Maduro se atrinchera con militares corruptos y malandros, cómplices en la depredación y ruina del país. Ya no intenta guardar las formas de un gobierno civilizado para legitimarse ante el mundo. Recurre ahora a colectivos fascistas –malandros empoderados por Freddy Bernal--, presos controlados por los pranes de Iris Varela y elenos mercenarios para asesinar a compatriotas desarmados y quemar suministros humanitarios de medicamentos y raciones alimenticias. Eleva la barbarie a niveles aún más perversos.

El fascismo quiere presentar este saboteo canallesco a la misión humanitaria como un triunfo épico contra el asedio de fuerzas imperiales empeñadas en acabar con su “revolución”. Y haciendo gala de una estupidez supina, denuncian que tales “fuerzas del mal” quieren ponerle la mano a nuestro crudo, cuando todo el mundo sabe que los EE.UU. están en vías de ser autosuficientes en materia petrolera y que el régimen fascista les ha estado vendiendo crudo con plácemes, pues son los únicos que le pagan chin-chin. Ahora ese “imperio codicioso de nuestras riquezas” muestra tan poco interés que le ha comunicado a Maduro que ya no le pagarán el crudo que tan desesperadamente quiere que le compren.

Lo que revela la salvajada del 23 no es ningún triunfo del régimen sino su descomposición terminal. Como quien va pelando sucesivamente las capas de una cebolla en mal estado, lo que ha quedado al descubierto a través de los años es un corazón pútrido, mafioso, rodeado por sus sicarios más leales y obsecuentes. Ya no confía que la Fuerza Armada seguirá reprimiendo en su defensa, como lo atestigua el coladero en que se convirtió la frontera colombiana. De ahí que, cual Pablo Escobar redivivo, Maduro se atrinchera con lo peor que tiene, los más desalmados, en señal más que clara que el poder que le queda es batirse a plomo para defender sus pillerías.

Lo trágico del fascismo es que construye una falsa realidad para “legitimar” su afán destructivo. Así ocurrió en Venezuela, con su población deseosa de creer en el futuro providencial ofrecido por Chávez. 20 años después, con ese futuro hecho una ruina total, caerse a embuste se ha convertido en necesidad vital para los propios capos, su última línea de defensa. Les libra de toda atadura moral, humanitaria, legal y ética que les impida asesinar y para compadecerse de sus víctimas. Maduro se hace filmar bailando, mientras sus bandas matan compatriotas, para obviar esa realidad, aislándose en su burbuja de fantasía. Interrumpe abruptamente la entrevista del periodista de Univisión y ordena su retención porque éste la perforó con un video de niños comiendo de un camión de basura. Y el payaso de Arreaza, sin vergüenza ni respeto alguno por sí mismo, aparece en la ONU alegando que la ayuda humanitaria no era tal, sino alambre púas y tornillos para crear barricadas (¡!) Es la famosa “banalidad del mal”, amparado en la construcción de un mundo ficticio perverso capaz de absolver los peores pecados.

El núcleo criminal del fascismo --Maduro, Padrino, Diosdado y los hermanitos Rodríguez-- no va a negociar su salida por las buenas. Se refugian descaradamente en sus mentiras, con los elementos más criminales de la sociedad, para defender su botín. No se dan cuenta que terminaron por “pelar las capas de cebolla”, desnudando toda su malignidad, y que ello los ha hecho mucho más vulnerables.

El apoyo internacional es ahora más decisivo que nunca. Nos enfrentamos a una contienda asimétrica, en la cual un pueblo democrático enfrenta con la constitución y con las banderas de la libertad y la justicia, a una banda mafiosa, dispuesta a todo para permanecer en el poder. De ahí la importancia de las sanciones que restringen su capacidad para seguir financiando a sus matones, y la presentación de una amenaza real y creíble que evite que crucen la raya, incluyendo una posible intervención militar. Lograr un acuerdo de la comunidad internacional en torno a esto último, hasta ahora renuente, es de primordial importancia, paradójicamente porque será la vía más segura para evitar que escale la violencia. En este orden, debe enviarse una señal clara a Cuba de que desista de meter sus manos criminales en Venezuela para defender a Maduro.

En su estado actual, la Fuerza Armada no aguanta siquiera un amago de intervención de una potencia como EE.UU. Se encuentra fragmentada, sin aprestos adecuados, sus líneas de mando intervenidas políticamente y con una logística debilitada. El fascismo está consciente de ello. Ante el estado de desmoralización en su seno, ¿estará dispuesta a dar su vida por mandos notoriamente corruptos? Desde luego, la proyección de una “invasión imperialista” como amenaza podría avivar cierta resistencia, pero eso es precisamente lo que debe evitarse. De ahí que la amenaza debe ser velada, parte de una ofensiva política que la dejaría entrever sólo como medida de última instancia si no se avanza perentoriamente a una salida negociada que asegure a los venezolanos posibilidades de superar la presente situación. Para ello existe el Plan País y los lineamientos políticos anunciados por el presidente (E) Juan Guaidó: Cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones confiables.

Elemento central de la necesaria presión política y diplomática es la insistencia en llevar la ayuda humanitaria a los sectores más vulnerables. Debe esforzarse porque, en este empeño, los gobiernos amigos se comprometan para que ello pueda cumplirse. Continuar invitando a los integrantes de la fuerza armada para que abandonen al usurpador y defiendan la constitución sigue siendo, asimismo, crucial. Luego, es imprescindible rodear al presidente (E) Juan Guaidó con importantes movilizaciones para continuar mostrando que el apoyo multitudinario y combativo de los venezolanos a la democracia no va a cesar hasta cumplir con los lineamientos propuestos.

En los próximos días su regreso al país será una importante prueba, ante de la amenaza del dictador por apresarlo. De no existir una clara señal de los países amigos, en primer lugar, de EE.UU., Colombia y Brasil, de que ello no será tolerable, Maduro, en su desesperación, pudiera estar tentado a ello o, incluso algo peor, para “resolver” su situación. Es la clásica huida hacia delante de la que tanto han abusado dictadores y mafiosos.

Tengo mucho tiempo insistiendo en la naturaleza fascista del régimen y que, por tanto --invirtiendo a Clausewitz-- concibe a la política como una guerra por otros medios. Lamento haber tenido la razón porque, en el trance de perderlo todo, su imaginario los empuja a inmolarse en una conflagración final. Minimizar esta eventualidad no depende de que los convenzamos o apelamos a los intereses superiores de la nación. Han dado muestra fehaciente de que no les importa. El apaciguamiento a lo Chamberlain ante Hitler con un llamado etéreo a dialogar para encontrar una salida pacífica, sólo les regalará más tiempo para seguir destruyendo, con el trágico saldo de muertes por desnutrición, falta de medicamentos y violencia. Se envalentonarán más para cometer disparates como apresar a Guaidó y a los integrantes de la AN, o desaparecerlos, precipitando al país a niveles de violencia que deben evitarse. De ahí también lo importante de reforzar puertas de salida como la amnistía para aquellos que no estén incursos en crímenes de lesa humanidad. Esperemos que, a diferencia de Pablo Escobar, prefieran querer disfrutar de sus fortunas mal-habidas en Turquía o Bielorrusia.

Economista, profesor de la UCV.

humgarl@gmail.com

 5 min


Algunos iniciaron su resistencia pacífica, con huelgas contra la confiscación de bienes, contra el adoctrinamiento, reclamando libertad de expresión, rechazando leyes arbitrarias. Otros más atrevidos, jóvenes armados con una piedra y un escudo de cartón se enfrentaron a vehículos blindados y agentes armados, así como a paramilitares llamados colectivos. Qué triste se oyen las balas en escudos de cartón…, unos y otros perdieron la vida en la lucha por la libertad y la democracia.

Ayer, 23 de febrero de 2019, tuvimos una nueva camada de héroes. Centenares de personas, quizás miles, no lo sé, salieron de sus casas, se dirigieron a las fronteras, a San Antonio y Ureña en la frontera con Colombia, a Santa Elena de Uairén, frontera con Brasil. No llevaban armas, ni siquiera escudos, solo la firme determinación de transportar la ayuda humanitaria que hace tanta falta en nuestro país.

Cada una de esas personas tiene una madre, un padre, una pareja, un hijo, un hermano, que le dijo: “No vayas, es peligroso”; y cada una de esas personas venció el miedo, calmó a su familia y se fue hasta la frontera a ayudar, a buscar comida para el hambriento, a buscar medicina para el enfermo; a buscar alivio a los niños del Hospital de Niños, quimioterapia, kits de diálisis, leche para bebés, complementos para embarazadas, suero. Y salieron a cumplir su misión, sabiendo que iban a enfrentarse a las fuerzas de seguridad y los paramilitares del chavismo. Y ¿qué ocurrió? Lo esperado y lo inesperado.

Lo esperado fue la intervención de la Guardia Nacional y de la Policía Nacional bloqueando vías, y reprimiendo a los voluntarios por la ayuda humanitaria, también esperado los paramilitares chavistas. Cifras no oficiales estiman 15 personas fallecidas, 285 heridos y cerca de 51 detenidos. Particular ensañamiento contra las comunidades pemones. Lo inesperado: cerca de 100 funcionarios, militares y policías, bajaron sus armas, se negaron a reprimir y se pusieron a la orden del presidente de la Asamblea Nacional, en función de presidente interino, algo que indica el malestar dentro de los cuerpos de seguridad.

Lo más inesperado, aterrador y desgarrador, fue la destrucción de camiones con ayuda humanitaria que entraban a Venezuela. Algunos consideran esto como un triunfo, porque lograron evitar la llegada de la ayuda humanitaria. Yo lo considero una catástrofe y un crimen moral. Si hubiesen obligado los camiones a retroceder me hubiera dolido pero lo hubiera entendido; si se hubieran apoderado de la carga me hubiera dolido, pero no me hubiera sorprendido, llevan 20 años apoderándose de lo que otros producen; pero que lo hayan destruido, quemado, que no haya para nadie, que el bebé se quede sin leche, que el enfermo sin medicina, que el pobre sin alimento por el simple encono de no reconocer la crisis es ya algo que sobrepasa los límites del cinismo y de la barbarie, indica el desprecio hacia seres humanos que sufren para lograr un objetivo político. Todo esto mientras Nicolás Maduro baila salsa para demostrar su total indiferencia.

Como ciudadano y como humano me siento conmocionado, por el drama, por las muertes, por la destrucción insensata y criminal y por el cinismo; me pregunto porque demás no están conmocionados. Ayer hubo represión, hubo muerte, hubo paramilitares armados, hubo destrucción de valiosas y muy necesitadas medicinas y alimentos. Esto es dramático. ¿No se dan cuenta que esos voluntarios arriesgan su libertad y su vida para que los indiferentes puedan seguir con sus vidas, con salud, con sus negocios? Dos reflexiones:

¿Hasta donde va a llegar la gente que apoya este gobierno socialista? Solo por la seducción de un aventurero irresponsable, en cuya mente se mezclaban de manera confusa autoritarismo militarista con bandolerismo siglo XIX; marxismo de lecturas superficiales con admiración por un autócrata caribeño; mitología heroica con fascismo de Benito Mussolini rematado con una ambición de poder desmedida; ¿Hasta cuándo, hasta donde van a seguir esta ideología socialista criminal? ¿Qué hace falta para que vean que por esa vía no hay otro futuro que el hambre, la miseria y la represión?

La otra reflexión es que en algún momento del futuro tendremos que levantar un monolito, un obelisco, un monumento, donde estén escritos los nombres de estos héroes modernos que dieron su vida por nuestro bien. Yo he escrito, he participado en organización de procesos electorales, he marchado, pero nada comparado con ellos, ellos están en otro nivel. Mi respeto y mi admiración.

24 de febrero de 2018

Visión y Análisis

https://visionyanalisis.blogspot.com/

 3 min


Lester L. López O.

Apreciación de la situación política #149

El intento de ingreso de ayuda humanitaria por parte del Presidente encargado y de la AN el pasado 23F evidenció aspectos que son imprescindibles destacar.

El primero es el error político del presidente encargado de afirmar que la ayuda ingresaría “si o si”, creando con esto altos niveles de expectativas emocionales en las mayorías opositoras, las cuales de alguna manera fueron inducidas a pensar (y esperar) que en caso de que el régimen impidiera la entrada de la ayuda, se materializarían las condiciones para que se produjera una intervención militar por parte de la comunidad internacional en el corto plazo, planteamiento este, que no está aún previsto en esas instancias como en repetidas declaraciones lo han manifestado.

Al no producirse este escenario, las expectativas creadas se convirtieron en frustraciones en las motivaciones de muchos opositores que, con el correr de los días, y ante el tremendo descrédito internacional que sufrió el régimen por el manejo violento y descontrolado que hizo para impedir el ingreso de la ayuda, amortiguó la frustración generada inicialmente.

Sin duda alguna, la actuación de los violentos armados, apoyados por el gobierno, demostró públicamente y ante la comunidad internacional la disposición del régimen de apoyarse en grupos irregulares armados para mantenerse en el poder. “Esto es una pequeña muestra de lo que estamos dispuesto a hacer para defender la revolución…” fue lo que atestiguó, públicamente, la vicepresidenta ejecutiva y como reza el dicho: “a confesión de partes, relevo de pruebas”.

Pero, también había una gran incertidumbre de la actuación de la FANB durante esa situación, quizás también con excesivas expectativas en cuanto a que sí dejaría pasar la ayuda humanitaria desconociendo al régimen o si la impediría en apoyo el mismo. Salvo la actuación de algunas pequeñas unidades de la Guardia Nacional, principalmente en la frontera con Brasil y sin obviar el hecho de que hubo deserciones manifiestas de integrantes de la misma guardia nacional que se pasaron al lado colombiano y reunieron con el presidente encargado, la actuación y la presencia de la FANB fue más discreta de lo que se podía esperar y esto deja algunas interrogantes: ¿Decidió el alto mando militar ver los toros desde la barrera, como dice el dicho, para ver cómo actuar en caso de que la situación se saliera de control? , o ¿los dirigentes civiles del régimen decidieron hacer una demostración de fuerza y organización con sus colectivos y grupos afines, para demostrar que no dependen de la FANB para mantener el control del país o, al menos, incendiarlo en caso de esta desconozca al régimen?

La presencia del presidente encargado en territorio colombiano donde fue recibido con honores correspondiente a un jefe de Estado y luego en Brasil con la misma tónica, pero desconociendo una prohibición explícita del TSJ ilegítimo de salir del país crea una nueva incógnita y situación internacional para su regreso al país ¿Será detenido por los represores del régimen? ¿Cómo actuará la comunidad internacional y especialmente USA, que ha manifestado en repetidas ocasiones que una detención del presidente acarrearía acciones que aún están en la mesa? Por los momentos el presidente del parlamento europeo ya manifestó que detener al presidente encargado originaría una “guerra política”.

En esta situación de incógnitas e incertidumbre hay dos realidades presentes: a) el descontento contra el régimen aumenta y la crisis económica agobia cada día más a los venezolanos donde comienzan a aparecer síntomas de desesperación y como todos sabemos, la desesperación es mala consejera y b) la FANB sigue siendo el factor determinante para salir de esta crisis políticas de manera pacífica y sin intervención extranjera. El presidente encargado, la AN y la comunidad internacional deberían considerar un gobierno de transición con garantías suficientes para el alto mando militar de que la ley de amnistía y las sanciones internacionales contra sus integrantes se suprimirán y la única garantía para ellos es que sean parte del gobierno de transición. Cuestión de negociarlo.

@lesterllopezo

 3 min


Edgar Benarroch

La bestial y criminal arremetida del régimen usurpador para evitar el ingreso al país de la ayuda humanitaria dirigida a los más desvalidos y necesitados que países amigos solidarios nos ofrece, lo retrata fidedignamente por dentro. Como "por sus obras los conoceréis" y ya tenemos suficiente información de ellos lo creíamos seres humanos y suponíamos como tal que en lo más recóndito de su interior había algo de sensatez, nos equivocamos. La fotografía lo que nos muestra es odio, impiedad y crueldad. Si por dentro estuvieran vacíos no fueran peores, pero no, están llenos de los más malignos y obscuros sentimientos que alma alguna puede albergar. Una persona con tan pastosa tiniebla en su interior se deshumaniza y se transforma en bestia feroz capas de arrebatar con sus garras la comida para todos con el único propósito de ensangrentar su dentadura para saciar sus ganas sin importarle para nada la ansiedad de quienes la rodea, sí se les acercan los empuja y aparta.

Utilizaron armas largas para disparar a la población que contribuía para que la ayuda ingresara. Unos dicen que fueron integrantes de la Fuerza Armada y/o policía nacional, otros que fueron delincuentes convictos y confesos que sacaron de las carceles, los uniformaron, armaron y ordenaron la masacre. Tal vez fueron todos junto. Más de veinte muertos y decenas de heridos cayeron al pavimento, especialmente en Santa Elena de Uairén donde le cegaron la vida a mas de una decena de pemones. Incineraron transporte que contenía medicinas para atender a compatriotas que tienen comprometida su salud. Quemaron el fármaco adecuado para mitigar al menos el dolor final de hermanos que se encuentran en situación terminal y solo muerte, sangre y cenizas dejaron.

En la vida nos encontramos con gente buena, regular, mala y peor, aún en estos últimos aspiramos encontrar aunque sea una mínima dosis de condolencia. El usurpador y su combo está mucho, pero mucho más allá de lo peor. Solo la maldad habita en ellos y por la maldad y para la maldad actúan.

Esta fotografía que con dolor y estupefacción observamos ha incendiado más aún nuestro espíritu de lucha y potenciado nuestra voluntad. Algunos no informados en su totalidad de quienes son, como actúan y de lo que son capaces, especialmente más allá de nuestras fronteras, se quedaros estupefactos , alarmados e irritados con lo ocurrido. No era sensato imaginarlo. Ahora piensan que efectivamente estamos en presencia de sátrapas , despóticos, tiranos y crueles a quienes el hambre y dolor humano no les importa lo más mínimo.

No satisfecho con una gestión catastrófica que nos ha sumido en la peor crisis en todo los sentidos que registra la Republica, se dedica a perseguir, constreñir, amedrentar y asesinar a quienes trabajan para llevar comida al que tiene hambre y medicina al enfermo. Además de pusilánimes y cobardes carecen de las más elementales condiciones que caracteriza al ser humano. Son auténticos animales, sospechando que estos son superiores.

Si alguna duda existía sobre quienes usurpan el poder, este retrato la debe haber despejado. Los hombres de nuestra Fuerza Armada que hasta ahora y aún son la única base de sostén de este régimen, especialmente los integrantes de los altos mandos tienen que haber visto la fotografía. Le pedimos que la tengan a la vista, revísenla y mediten, en la seguridad que los llamará a reflexionar sobre el deber que les corresponde. No pueden estar al lado de la barbarie, el crimen y la negación del pan y la medicina para quienes les urge. La hora no admite medias tintas, hemos llegado al llegadero y es de urgencia asumir posiciones a favor del país y su pueblo. No hacerlo es darle la espalda a la Patria en una de sus hora más triste y admitir irresponsablemente que por hambre, inanición y falta de medicinas caigan en las calles seres humanos que ante los ojos de Dios son nuestros hermanos. El momento no es para la duda. La Patria, nuestros hijos y nietos nos reclaman acciones YA.

A aquellos hombres de uniforme o no que en su consciencia gravita el haber cometido errores o desafueros se les ofrece un camino que deben transitar ahora, mañana sería tarde. Dejen atrás a los monstruos, ellos carecen de consciencia.

A nuestra institución armada no le pedimos que cambien este gobierno por otro, eso no les corresponde a ustedes, ello es potestad exclusiva del pueblo que soberana y libérrimamente la asume. Le exigimos sí que se coloquen al lado del pueblo, por el pueblo, para el pueblo y con el pueblo y faciliten la única salida civilizada que es un gobierno de transición nacional que convoque oportunamente a elecciones generales e iniciar la jornada de reinstitucionalización nacional. No hay tiempo de espera, estamos al borde de un precipicio sin fondo visible. En manos de todos, particularmente de ustedes está evitar precipitarnos al abismo, allí caeríamos todos, también ustedes familiares y amigos.

Lo que con angustia, indignación y dolor presenciamos no tiene precedentes, ni en las peores guerras le niegan socorro en pleno campo de batalla a quien lo necesita. El régimen asesinó e incendió para que no llegara pan al hambriento ni medicina al enfermo. Además del alma negra que mostraron violan criminalmente principios humanitarios universales incurriendo en delito de lesa humanidad. Cada caído sin vida tuvo que ser un tizón encendido que se clavó en el corazón de quienes tienen alma. Creo que nuestra Fuerza Armada la tiene. Si ante esto no reaccionamos tenemos que concluir que estamos tomados por lucifer. Dios nos ampare.

Según las instituciones internacionales que registran los niveles de alimentación y salud de los pueblos , el nuestro registra cifras descomunales jamás vistas en Latinoamérica. El 70% de nuestra niñez padece de desnutrición y más de la mitad de ese porcentaje con características extremas. En nuestros adultos mayores el drama es dantesco, ellos se quitan el pan de la boca para darle a los hijos y nietos al menos un bocado al día. Una generación levantada en estas condiciones , si es que logra levantarse estará afectada de deficiencias severas en su desarrollo. No menos de un millón de venezolanos tienen dependiendo su existencia de medicamentos que no los hay en el país y cuando existen es casi imposible adquirirlo por su altísimo costo. El régimen niega todo ello y con plomo y candela evita que la solución ingrese al país. Parece que se busca nuestro total exterminio y queden ellos solos que todo lo tienen y todo lo pueden. Saben que no exageramos, no jugamos con la calamidad nacional y quienes sostienen este régimen lo saben porque sino lo viven ellos seguro que sus familiares y amigos si.

La dramática campanada del 23 de febrero puede ser la última. No podemos esperar el holocausto.

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A principios del año 1492, el navegante genovés Cristóforo Colombo, o Cristóbal Colón en español, andaba en la búsqueda de apoyo paraoemprender un viaje, con el fin de navegar por el Océano Atlántico hacia el oeste hasta alcanzar parte del continente asiático. Finalmente consiguió el apoyo y financiamiento de parte de los Reyes Católicos de España, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. Enseguida Colón se dedicó a la búsqueda de embarcaciones y tripulantes, pudo reunir tres naves y noventa marinos lanzándose al mar, partiendo del Puerto de Palos el 3 de agosto de 1492, llegando a la Isla de Guanahaní (actualmente perteneciente a Bahamas) el 12 de octubre, setenta días después de haber zarpado.

Rápidamente, Colón y su tripulación establecieron relaciones amistosas con los pobladores de la isla, los aborígenes, posiblemente los habitantes primitivos de aquel lugar, a los que erróneamente llamaron “indios” porque Colón creía que había llegado a la India. Estaban en el “Nuevo Mundo”, como se conoció esta parte del planeta hasta que se percataron que este lugar no estaba conectado por tierra con Europa y tampoco con la India, por lo que a partir de 1507 a este nuevo continente se le llamó América, en honor a Amerigo Vespucci, o Américo Vespucio en español, quien fue protagonista del descubrimiento del Nuevo Mundo y de su identificación como un nuevo continente.

Posterior al Descubrimiento de América, gracias a la valiente y extraordinaria aventura Colombina de cruzar el mar océano viajando desde España hacia el oeste, vinieron la conquista y la colonización del nuevo continente en las cuales intervinieron, además de España, potencias europeas como Portugal, Inglaterra, Francia y Holanda, entre otras.

Esas etapas: descubrimiento, conquista y colonización de América, iban a ocurrir, tenían que ocurrir. Cualquier navegante de la época, en la búsqueda de nuevas rutas marítimas podía llegar por primera vez a estas tierras desconocidas, pero a Cristóbal Colón le correspondió la gloria de haberlo conseguido, por lo que históricamente es considerado el “Descubridor de América”, y en la mayor parte del nuevo continente, se celebra el 12 de octubre como el “Día del Descubrimiento de América”.

Después del descubrimiento vino la barbarie de la conquista. Esta etapa enfrentó la resistencia de numerosas tribus de aborígenes, dirigidas por valientes caciques, que le dificultaron el trabajo a los invasores. Con sus lanzas y flechas, durante muchos años, resistieron ante expertos guerreros, quienes estaban protegidos por fuertes vestiduras, montando amaestradas cabalgaduras, utilizando arcabuces y armas blancas metálicas bien diseñadas para la guerra.

En estas confrontaciones destacaron caciques como Guaicaipuro, Chacao, Tamanaco, Arichuna, Maracay, Baruta, Guaicamacuto, Manaure, Mara, Paramacay, Paramaconi, Tamanaco, Tiuna, Nigale y muchos otros. En Venezuela se le ha rendido tributo permanente a estos héroes de aquellos episodios. Muchos puntos de importancia de nuestro territorio han sido bautizados con sus nombres, como un recuerdo imperecedero de sus glorias. Por cierto, Nigale, cacique de los Zaparas y guardián de la entrada al Lago de Maracaibo, iba a ser honrado colocando su nombre al segundo puente sobre el lago ofrecido por el régimen chavista, y como todos sus actos, no pasó de las intenciones y posiblemente del mal gasto de cuantiosas cantidades de dinero.

Cristóbal Colón no tuvo nada que ver con la barbarie de la conquista, sin embargo, desde que llegó al poder en Venezuela el socialismo del siglo XXI, con su característica actitud populista, se inició una campaña contra Colón, la cual terminó en la destrucción de los monumentos erigidos en honor a tan especial personaje de la Historia Universal, y en el bautizo como “Día de la Resistencia Indígena” al 12 de octubre de cada año.

Ese amor por los aborígenes, fue utilizado por el actual régimen chavista-madurista como pantalla de su hipócrita acercamiento con estos ancestros de nuestro mestizaje, actitud que también ha mostrado con la población más pobre de nuestra sociedad, aparentando ayudarlos a progresar, y al final, condicionándolos a una total dependencia o moderna esclavitud.

En la medida que esos aborígenes y pobres se cansan de su permanente y precaria situación, y comienzan a protestar y a reclamar derechos ciudadanos, en esa misma medida comienzan a ser agredidos por las fuerzas represoras del régimen. Al dejar de obedecer y abandonar el comportamiento sumiso ante la voluntad del régimen, los acosan, los hostigan, los asesinan. Ejemplo de esto ha ocurrido en las recientes protestas en el país, promovidas y lideradas desde las barriadas populares de nuestras ciudades, cuando los chismosos, correveidiles, adulantes del régimen, delataron a jóvenes que participaron en estas protestas y fueron buscados por los opresores para apresarlos, torturarlos y hasta asesinarlos.

Sin embargo, quizás lo más triste es lo que está ocurriendo con los aborígenes en los momentos actuales. La ayuda humanitaria que necesita Venezuela con urgencia, ha llegado a las fronteras del territorio. El régimen se ha opuesto a su ingreso al país donde hace tanta falta para salvar vidas. Infinidad de voluntarios se han ofrecido para colaborar en la entrada de esa ayuda humanitaria y su distribución hacia los sitios, donde alimentos y medicinas, son requeridos con mayor urgencia. Uno de esos grupos de voluntarios han sido los Pemones, quienes habitan en la Gran Sabana, pero han sido reprimidos con saña, asesinados a mansalva. Nuevamente nuestros aborígenes enfrentan sus lanzas y flechas al moderno armamento de este vergonzoso ejército venezolano, que acepta la barbarie ordenada por el régimen a través de cubanos, quienes han invadido con autorización de Chávez y ahora de Maduro, nuestro ejército y otras instituciones del país.

¿Qué le puede importar a un cubano de éstos o a otros invasores autorizados, que sea asesinado un venezolano? Le ha tocado el turno al Pueblo Pemón, quienes dignamente han enfrentado a sus agresores, a costa de sus vidas y de su tranquilidad en estas tierras que han habitado por siglos. La barbarie de los conquistadores contra los aborígenes, tan criticada por Chávez, Maduro y todo su círculo de “jala bolas”, parece que se queda pequeña ante la actual masacre contra los pemones, en pleno siglo XXI, sobre todo cuando estos venezolanos han querido contribuir con una causa tan noble, como la entrada de la ayuda humanitaria a nuestro territorio.

Febrero de 2019.

pedroraulsolorzano@yahoo.com

www.pedroraulsolorzanoperaza.blogspot.com

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Jesús Elorza G.

Un miliciano, le pregunta a otro mientras hacían guardia en el puente “La Tiendita”, ¿Qué te parece la foto del camarada Pedro en un mitin del partido en Maracaibo?

-Bueno, tú sabes que ese señor se la tira de sabrosón y no pierde oportunidad para hacerse notar:

Tienes razón, todo el mundo quedó sorprendido cuando subió a la tarima con un fusil AK-47 de corbata.

-No solo eso. Si ves la foto completa te darás cuenta de la pinta de millonario que permanentemente ostenta ese “camarada”: Zapatos Luis Vuitton, Blue jeans “JBrand”, camisa roja-rojita marca Giorgio Armani y por supuesto tremendo Rolex.

Coño es verdad lo que tú dices, esa pinta es de un Boli burgués. Ahora entiendo porque los maracuchos en pleno acto, hicieron un arreglo musical para burlarse del tipo, y comenzaron a tararear una de las famosas canciones del panameño Rubén Blades:

Por la esquina del viejo barrio lo vi pasar.

Con el maletín que tienen los corruptos al negociar.

Las manos siempre en los bolsillos de su Versace gabán

Pa' ir contando lo que le dan.

Usa una boina roja de ala ancha de medio lao

Y un pasaje aéreo por si hay problemas salir volao'

Lentes oscuros “Cartier Panthere” pa' que no sepan qué está mirando

Y un Rolex de oro que cuando aplaude se ve brillando.

Como a tres cuadras de la Asamblea Nacional

Una gigantesca marcha va gritando “Fuera el Usurpador”

Al ver aquello entra a un bar

Y se echa un trago para olvidar

Que el día esta flojo y no hay comisiones para cobrar.

Un carro pasa muy despacito por la avenida

Y todos le dan a Juan Guaidó la bienvenida

Pedro Carroña para disimular saluda al verlo pasar

Y el Rolex de oro vuelve a brillar.

Mira pa' un lado mira pal' otro y no ve a nadie

Y a la carrera, pero sin ruido cruza la calle

Para incorporarse a la ilegal constituyente.

Gesticulando sus manos le fue pa’ encima a la oposición

Y el Rolex de oro iba alumbrando todo el recinto….¡¡se hizo fácil!!

Mientras reía, agredía sin compasión

Y termina planteando la prisión para toda la oposición.

Cuando de pronto sonó un grito como un cañón

¡¡Cese la Usurpación!!

Y Pedro Carroña salió volao como un avión.

La vida te da sorpresas / sorpresas te da la vida…. ay Dios.

Pedro Carroña quien cobra comisión / termina en prisión.

Corrupto cobrador al anzuelo que tiraste

En vez de una sardina, la fuga y el exilio en Cuba enganchaste.

Como decía mi abuelita / el que ultimo ríe / se ríe mejor.

Al final, los milicianos se miraron a la cara y expresaron “Esta revolución es pura coba” y cantaron a dúo el coro de la canción: Como decía mi abuelita / el que ultimo ríe / se ríe mejor.

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Insubordinación, deserción, desobediencia, fuga y hasta obstinación frente a mandos y comandos militares puede ser lo que de manera atónita vieron Venezuela y el mundo, cuando oficiales y tropas de la Guardia Nacional huyeron como una respuesta institucional el 23F, a través del puente internacional Simón Bolívar hasta entregarse a Juan Guaidó en territorio colombiano. Ese drama muestra el Ambiente Político Real de un cuerpo armado, que por perversión ideológica y falta de ética de quienes supuestamente le comanda se comporta como partido político en armas del régimen castromadurista, vergüenza de la historia y la política venezolana.

Insubordinación, deserción, desobediencia, fuga y hasta respuesta organizacional muestra el clima institucional en su complejidad y en la fractura de la estructura corporativa militar, cuando efectivos y equipamiento entregados a Colombia verifican la descomposición de lo que otrora fuese un estamento militar con tal capacidad operativa, condición de apresto y adecuado mando y comando, que pudo derrotar política y militarmente a la guerrilla castrocomunista entre 1964 y 1973, y un poco más tarde… frente a la pretensión de la corbeta Caldás en 1987 con un operación aéreo-naval con soporte terrestre que liquidó las pretensiones colombianas sobre el Golfo de Venezuela.

Insubordinación, deserción, desobediencia, fuga y respuesta institucional constituyen lo que se conoce en los estudios de sociología militar como el entorno interno militar, espacio extremo entre lo estratégico y lo administrativo en el cual múltiples factores, como lo filosófico, la génesis histórica, lo sociológico, lo ético-militar, la conceptualización doctrinaria, lo operacional, lo económico y lo técnico-militar conforman el cuerpo militar de un Estado. Estado en el cual un poder político responsable y un mando y comando ético, profesionalmente enterados, ejercen las funciones propias para la seguridad y defensa del Estado-nación.

El 23F acusa por la vía de lo ocurrido con el cuerpo armado a Padrino López, tendrá que explicar y explicarse por qué el Ambiente Político Real de la organización a la cual hizo jurar lealtad dejó de serlo. Ya existían dudas al verificarse la existencia de las raíces sanas, así como la revuelta que sigue y crece. Responsablemente, debe renunciar y junto con él los comandantes de componente, los comandantes de las ZODI, REDI y ADI, que además entendieron un hecho administrativo, el pase de una ayuda humanitaria frente al fracaso de gestión del régimen de Nicolás Maduro como una operación de carácter militar. ¡Máximo absurdo! ¡Total contrasentido! No operó ni siquiera el Estado Cuartel, sino el Estado Policial.

Los repúblicos, porque Venezuela sigue siendo una república aunque algunos insensatos la llamen revolución, estamos esperando la decisión de los altos mandos por razones políticas, geopolíticas y éticas. Pero, vamos a referirnos a la más simple, los generales, oficiales superiores, subalternos, sargentos y tropas son pagados por el cuerpo social. Tienen que responderle en sus funciones, destrezas y habilidades a la sociedad venezolana, que asume por principio que esa compleja organización tiene como función central y fundamental la defensa de la soberanía, y nunca y por ninguna razón una operación de carácter policial. Todo lo precedente muestra la involución -hasta regresión- de un elemento armado que opera hoy como partido político en armas.

Después del 23F en el espacio político-militar del sistema político venezolano, queda claro que el poder político no se le ha podido garantizar, ni aunque se exijan lealtades públicas, notorias y comunicacionales, mediante un hecho casi automáticos e impuestos que reflejen la lealtad al régimen. Quien tenga duda, escudriñe en el entorno interno militar y allí observará las grandes contradicciones entre la concepción filosófica y la génesis histórica de la organización, lo sociológico y la ausencia de lo ético-militar, la inexistencia de un factor operacional y doctrinario, y por último la dolorosa situación económica de apoyo, soporte y refuerzo para hombres de armas que, de manera notoria, decidieron atravesar el puente Simón Bolívar y otros espacio huyendo de la irresponsabilidad de quienes piden juramento y no tienen capacidad de comando.

Nicolás Maduro, Padrino López y el alto mando deberán presentarse de acuerdo a la Ley Orgánica de la Fuerza Armada para poner sus cargos a la orden, ya que lo sucedido el 23F demuestra de manera patética que no tienen mando, ni control, ni influencia sobre quienes están a sus órdenes. El 23F sirvió, también, para que Venezuela, América Latina y el mundo se enteren que esa institución muestra un entorno interno negativo en el cual es posible la insubordinación, deserción, desobediencia, fuga y respuesta institucional, por cuanto no existen mandos y comandos responsables sobre el ejercicio y funciones de sus subordinados como maquinaria de guerra.

Es original,

Director CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 26 de febrero de 2019

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